Una rectificación que honra al gobierno
Viernes 24 de julio de 2026. Lectura: 3'
El gobierno finalmente resolvió abandonar una de las propuestas más preocupantes que habían surgido del llamado Diálogo Social: la sustitución de las AFAP en la administración de las cuentas individuales. Además propondrá ampliar las posibilidades de diversificar las inversiones los fondos de ahorro previsional. Sin renunciar a las discrepancias sobre la llamada “jubilación anticipada”, corresponde reconocer cuando una rectificación evita errores de enorme magnitud.
Como lo hemos repetido hasta el cansancio, no compartimos la decisión del gobierno de impulsar una nueva causal de “jubilación anticipada” a partir de los 60 años con 30 años de aportes. Seguimos considerando que esa medida constituye un retroceso respecto de la reforma previsional aprobada en 2023 y que, lejos de fortalecer la sostenibilidad del sistema, vuelve a colocar sobre las generaciones futuras un costo que alguien terminará pagando.
Pero precisamente porque hemos sido muy críticos cuando correspondía, también creemos que es necesario reconocer cuando el Poder Ejecutivo corrige el rumbo.
Las definiciones anunciadas esta semana en materia del pilar de ahorro individual representan un cambio sustancial respecto de las conclusiones que había producido el denominado “Diálogo Social”. El gobierno resolvió mantener a las AFAP como administradoras de las cuentas individuales de los trabajadores, descartando la creación de un organismo estatal que absorbiera esa función. Al mismo tiempo, anunció que impulsará una ampliación gradual de las posibilidades de inversión en activos del exterior, junto con otras modificaciones destinadas a mejorar la rentabilidad y reducir costos para los afiliados.
No se trata de un detalle técnico.
La propuesta surgida del malhadado “Diálogo Social” implicaba, en los hechos, desmantelar uno de los pilares esenciales del régimen mixto aprobado por el Parlamento y ratificado políticamente por la ciudadanía cuando, en octubre de 2024, rechazó de manera contundente la reforma constitucional impulsada por el PIT-CNT a instancias del Partido Comunista. Pretender avanzar pocos meses después hacia un esquema que vaciara de contenido a las AFAP significaba desconocer el mensaje que habían dado las urnas.
Por eso la marcha atrás merece ser saludada.
No porque las AFAP sean perfectas ni porque el sistema no admita mejoras. Todo lo contrario: siempre será posible discutir mecanismos para aumentar la competencia, reducir comisiones, mejorar la información al afiliado o perfeccionar la regulación. Pero una cosa es corregir y otra muy distinta sustituir un modelo de cuentas individuales por un monopolio estatal que, además de generar nuevos costos burocráticos, concentraría un poder enorme sobre el ahorro previsional de millones de trabajadores.
También es acertada la decisión de ampliar, con prudencia y bajo supervisión, el universo de inversiones posibles. Un país pequeño no debería obligar a que prácticamente todo el ahorro previsional permanezca concentrado dentro de sus propias fronteras. La diversificación internacional constituye una práctica habitual en los sistemas previsionales modernos y contribuye a mejorar la relación entre riesgo y rentabilidad de las inversiones de largo plazo.
Naturalmente, estas definiciones no agradan al PIT-CNT ni al Partido Comunista, que nunca ocultaron su objetivo estratégico de eliminar el régimen de capitalización individual, y consideran estas decisiones una renuncia a lo acordado en el “Diálogo Social”. Pero gobernar no consiste en ejecutar mecánicamente las conclusiones de una mesa de negociación de representación corporativa. Consiste en evaluar sus consecuencias, escuchar las señales de la sociedad y asumir la responsabilidad de decidir.
En este caso, el gobierno hizo exactamente eso.
Persistimos en nuestro desacuerdo con la (mal)llamada jubilación anticipada. Pero sería mezquino no reconocer que, al desistir de estatizar la administración de las cuentas individuales y al optar por fortalecer el funcionamiento del pilar de capitalización en lugar de desnaturalizarlo, el Poder Ejecutivo evitó cometer un error que habría tenido consecuencias mucho más profundas y duraderas para la seguridad social uruguaya.
Hay rectificaciones que honran a quien las hace. Esta es una de ellas.
|
|
 |
Una rectificación que honra al gobierno
|
La tiranía permanente Julio María Sanguinetti
|
Julio, mes de la República
|
Cuando una oficina de la Fiscalía decide que un tribunal no manda
|
Las urnas también están para cumplirse
|
La perniciosa pulsión del Frente Amplio
|
Carrasco perdió una oportunidad
|
Luces amarillas en la industria: cae la producción y se deterioran los indicadores de empleo
|
Verdad para ambos lados Luis Hierro López
|
La IA que “se escapó”: qué ocurrió realmente y por qué no hay motivos para entrar en pánico Santiago Torres
|
La granja condicionada por su exposición a eventos climáticos extremos Tomás Laguna
|
El recurso estratégico del siglo XXI no será el petróleo Fitzgerald Cantero Piali
|
La erosión del poder Juan Carlos Nogueira
|
La UdelaR barranca abajo: curso sobre Palestina, Israel, Nakba y genocidio Jonás Bergstein
|
ChatGPT no vio el futuro Angelina Rios
|
Un cambio que no tiene marcha atrás: llega la post-familia Eduardo Irigoyen
|
La demanda contra la Represa de Casupá Darío Peña
|
El Batllismo del Siglo XXI: un Estado al servicio de la ciudadanía Gonzalo Durañona
|
Perder bien, ganar mal: lo que el Mundial dejó ver de nosotros Marcela Pérez Pascual
|
La Jura de la Constitución de 1830: la permanencia de los valores liberales, democráticos y republicanos Gabriela y Roberto Pena Schneiter
|
El invierno no tiene plazo Alicia Quagliata
|
Amor incondicional Susana Toricez
|
Nicaragua: ni los Somoza se atrevieron a tanto
|
La "mordida" que acorrala a Zapatero
|
Ucrania cambia de generales en plena guerra
|
El “Partido de las Cucarachas”: la rebelión generacional que desafía a Narendra Modi
|
Frases Célebres 1090
|
Así si, Así no
|
ENTRE DICHOS
|
|