Marcha atrás
Edición Nº 1059 - Viernes 31 de octubre de 2025. Lectura: 2'
Por Luis Hierro López
El gobierno se ha dedicado a desmantelar los logros de la administración anterior en vez de poner énfasis en sus propios proyectos.
Tanto mientras ejercía la Intendencia de Canelones como siendo candidato a la presidencia, Yamandú Orsi solía referirse a la “acumulación positiva” que había permitido que nuestro país alcanzara logros muy importantes en materia institucional y social. Esa afirmación lo distinguía de sus colegas del Frente Amplio, históricamente disciplinados para no reconocer algún logro proveniente de otros partidos. Y, a la vez, lo ubicaba como un político tolerante y con mirada más amplia.
Sin embargo, los hechos vienen demostrando otra realidad. Veamos algunos ejemplos.
La negativa del gobierno a continuar con el proyecto Arazatí y su empecinamiento con la represa de Casupá tiene más el tono de una rencilla partidaria que la ejecución de una política de Estado.
Algo similar ocurre con la enseñanza, donde se retrocede tanto en la confección de los programas como en la integración de los consejos directivos, volviendo a la predominancia de los sindicatos, anulándose todos los avances que la conducción de Robert Silva había asegurado en el quinquenio anterior.
Se ha anunciado que se revisará el plan de obras de saneamiento en el interior, pero no se indica si será sustituido por uno mejor. Solo se ordenó paralizar el programa.
El listado podría alimentarse con otras menciones, pero alcanza con referir al actual entrevero de los buques patrulleros para advertir hasta dónde llega la manía “derogatoria”. El gobierno embarca al país en una aventura y, si bien en las últimas horas hubo contramarchas en torno a la decisión del presidente Orsi de rescindir el contrato con la empresa Cardama, el daño ya está hecho, rompiendo la digna tradición de cumplimiento de los contratos que caracterizaba a Uruguay. No sabemos en qué terminará esta operación, pero si el oficialismo no cambia radicalmente su postura, el país perderá los U$S 30 millones ya pagados, nos quedaremos sin los buques y es muy posible que tengamos que enfrentar un juicio millonario, con mucha chance de perderlo.
Los gobiernos deben mirar hacia adelante, que es la única forma de impulsar una gestión exitosa. Mirando hacia atrás, revisando lo hecho con ánimo de revancha, buscando culpables y acusando al golpe de balde, es la forma más segura de hacer poco o nada.
|
|
 |
El feminismo selectivo del 8M
|
¿Dónde estamos nosotros? Julio María Sanguinetti
|
OurCrowd Latam se va de Uruguay: un golpe para el ecosistema emprendedor
|
Monseñor del Castillo
|
Competencia, concentración y costos: el desafío de hacer mercados más eficientes en Uruguay
|
La inversión que se fue a Paraguay: 500 empleos menos y una señal preocupante para Uruguay
|
Oportuna carta de la Coalición Republicana al Presidente
|
JUTEP y Arbeleche: cuando la ética pública se vuelve un campo de disputa política
|
El Ministerio de Justicia murió antes de nacer Santiago Torres
|
El Agro en el discurso del Presidente Orsi Tomás Laguna
|
La igualdad que aún no llega Angelina Rios
|
¿Por qué el gobierno propone crear un Ministerio de Justicia y Derechos Humanos? Juan Carlos Nogueira
|
Doña Bastarda y la libertad de expresión (del odio) Jonás Bergstein
|
Montevideo: el laboratorio de la improvisación Alicia Quagliata
|
El “Rafa” Susana Toricez
|
Enrique Márquez: el opositor venezolano que ha irrumpido en el nuevo escenario político
|
La odisea de Nahuel Gallo: prisión política, huelga de hambre y una liberación inesperada
|
Guerra en Medio Oriente: el shock geopolítico que reordena la economía global
|
Estrecho de Ormuz: entre el cierre anunciado por Irán y el bloqueo financiero de facto
|
Así si, Así no
|
Mojtaba Jameneí: el heredero silencioso del poder en Irán
|
Frases Célebres 1071
|
|