Edición Nº 1081 - Viernes 22 de mayo de 2026

Zapatero contra las cuerdas

Viernes 22 de mayo de 2026. Lectura: 5'

La investigación judicial sobre el rescate de Plus Ultra escaló hasta alcanzar al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, acusado por la Audiencia Nacional de integrar una presunta trama de tráfico de influencias y blanqueo de capitales. El caso sacudió al sistema político español: mientras el PSOE y la izquierda cierran filas en su defensa y hablan de “lawfare”, PP y Vox sostienen que estalló uno de los mayores escándalos de corrupción de la democracia reciente.

La imputación del expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero por presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y falsedad documental en el llamado “caso Plus Ultra” provocó un terremoto político en España. La decisión de la Audiencia Nacional no solo golpea al histórico dirigente socialista, sino que coloca bajo sospecha una compleja red de relaciones empresariales, consultorías opacas y presuntos favores políticos construidos alrededor del polémico rescate estatal de la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia.

La investigación del juez José Luis Calama sostiene que Zapatero habría actuado como eje de una “estructura estable y jerarquizada” destinada a influir sobre organismos públicos para beneficiar a empresas privadas, especialmente a Plus Ultra, compañía que recibió 53 millones de euros de fondos públicos pese a que su viabilidad y carácter estratégico ya eran cuestionados desde 2021.

El rescate de Plus Ultra y las sospechas

El origen del caso se remonta al rescate concedido por el gobierno español a la aerolínea Plus Ultra con dinero del fondo de apoyo creado tras la pandemia. Desde entonces, sectores de la oposición, economistas y medios de prensa denunciaron que la empresa no cumplía realmente los criterios de “empresa estratégica” exigidos para acceder a semejante auxilio estatal.

Ahora, la Audiencia Nacional sospecha que detrás de aquella operación existió algo más que una discutible decisión política. Según la investigación, parte de los fondos habrían sido canalizados mediante sociedades instrumentales y estructuras “off shore” vinculadas al entorno de Zapatero. El magistrado incluso menciona la creación de sociedades en Dubái presuntamente destinadas a mover dinero de manera opaca.

La UDEF registró oficinas vinculadas al expresidente, la empresa de sus hijas —What The Fav S.L.— y otras sociedades relacionadas con empresarios venezolanos investigados.

Quiénes aparecen involucrados

La causa no se limita al exlíder socialista. Entre los nombres que aparecen en la investigación figuran empresarios ligados al entorno venezolano y antiguos colaboradores políticos y comerciales del expresidente.

La Justicia investiga particularmente a la firma Inteligencia Prospectiva S.L., vinculada a la familia venezolana Amaro Chacón, sospechada de haber canalizado pagos y presuntas comisiones ilegales. También aparece mencionado el empresario Julio Martínez Martínez, señalado por el juez como uno de los operadores de la estructura.

Las sospechas alcanzan además a las hijas de Zapatero, Alba y Laura Rodríguez, debido a pagos que, según diversas publicaciones, habrían recibido por supuestos trabajos de asesoramiento y publicidad cuya trazabilidad está bajo análisis judicial.

La magnitud institucional del caso es enorme: sería la primera vez en democracia que un expresidente del gobierno español queda formalmente investigado por delitos de corrupción y blanqueo de capitales.

El PSOE cierra filas

Lejos de tomar distancia, el Partido Socialista Obrero Español salió inmediatamente a respaldar a Zapatero. El partido habló de “presunción de inocencia” y sostuvo que la derecha y la “ultraderecha” buscan destruir la figura del exmandatario por sus políticas progresistas.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, pidió defender el “buen nombre” de Zapatero, mientras dirigentes socialistas como Montse Mínguez o Javier Cendón denunciaron una supuesta persecución política.

La reacción del PSOE evidenció hasta qué punto Zapatero sigue siendo una figura central del actual “sanchismo”. Desde la oposición conservadora se insistió precisamente en ese vínculo: el PP definió al expresidente como el “principal consejero” de Sánchez.

La izquierda radical habla de “lawfare”

Los socios parlamentarios del gobierno también cerraron filas en defensa de Zapatero. Sumar cuestionó la actuación judicial y deslizó dudas sobre la imparcialidad del proceso.

Desde Podemos, Ione Belarra sostuvo que “la derecha le tenía muchas ganas” al expresidente y sugirió la existencia de una ofensiva político-judicial.

Incluso Gabriel Rufián salió públicamente a reivindicar la figura de Zapatero, recordando antiguos discursos donde lo definía como uno de los dirigentes más importantes de la izquierda española contemporánea.

EH Bildu también insinuó la posibilidad de “lawfare”, aunque admitió que aún no conocía todos los detalles de la causa.

PP y Vox endurecen el ataque

La reacción del Partido Popular fue inmediata y durísima. Dirigentes populares calificaron la situación como de “extrema gravedad” y reclamaron explicaciones urgentes de Sánchez.

Miguel Tellado afirmó que “el tinglado se desmorona y los capos de la trama empiezan a caer”, mientras Isabel Díaz Ayuso habló directamente de un “escándalo internacional”.

Por su parte, Vox exigió elecciones anticipadas y una moción de censura contra Sánchez. Santiago Abascal sostuvo que la imputación de Zapatero demuestra que la corrupción fue “institucionalizada” por el socialismo español.

Un símbolo del socialismo español bajo sospecha

Durante años, Zapatero cultivó una imagen internacional de dirigente dialoguista y referente progresista. Sin embargo, sus crecientes vínculos con gobiernos latinoamericanos cuestionados —especialmente el régimen venezolano—, sus negocios de consultoría y su papel informal dentro del entorno de Sánchez alimentaron fuertes sospechas en amplios sectores políticos y mediáticos españoles.

La investigación judicial amenaza ahora con derrumbar esa construcción política. Más aún: pone bajo la lupa el modo en que determinadas élites políticas españolas habrían utilizado redes de influencia, contactos internacionales y estructuras empresariales para beneficiarse de recursos públicos.

Aunque Zapatero niega cualquier irregularidad y se declara víctima de una operación política, la gravedad de las acusaciones y el despliegue judicial y policial muestran que el caso ha dejado de ser una polémica mediática para convertirse en una crisis institucional de primer orden en España.



Cerrar filas con Ferrero
Zelmar y “El Toba”
Julio María Sanguinetti
Bordaberry: “Las dos cosas juntas -verdad y reconciliación- son lo que Uruguay necesita”
Don Pepe hoy
Consensos en tiempos de polarización
Montevideo elige autoridades zonales del Partido Colorado
Lustemberg contra las cuerdas
La CSI insiste en recetas que destruyen empleo
El camino de la pacificación
Luis Hierro López
Las Piedras, la verdad pendiente y la reconciliación
Santiago Torres
Apropiación del cupo UE para miel por Argentina demuestra lo tosco del acuerdo MERCOSUR
Tomás Laguna
El momento en que la política pierde el rumbo
Juan Carlos Nogueira
Cuando la violencia deja de sorprender
Angelina Rios
Laicidad: El escudo de la libertad republicana y los “mambos” del Estado
Marcela Pérez Pascual
¿Qué les duele? - En defensa del Cr. Marcos Israel
Jonás Bergstein
La sociedad israelí quiere a los "jaredím" fuera del próximo gobierno
Edu Zamo
La costumbre de llegar tarde
Alicia Quagliata
Mi fiel amigo
Susana Toricez
Zapatero contra las cuerdas
Alex Saab, del corazón financiero del chavismo a la sala de interrogatorios de Miami
La batalla por Bolivia
Rusia reactiva la amenaza nuclear global
Frases Célebres 1081
Así si, Así no
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.