Edición Nº 1097 - Viernes 11 de setiembre de 2026

Yo te creo... ¡si sos compañero!

Sea cierta o no la denuncia en contra del Prof. Orsi, cuestión que deberá dirimir la Justicia con todas las garantías del caso, es insoslayable la actitud hipócrita con la que el frentismo asume los hechos. Expertos en condenar a golpe de balde, reclaman tiempo y denuncian una "conspiración internacional", en la que algunos ya se animan a vincular al gobierno.

La formalización de la denuncia de una mujer trans en contra del Prof. Orsi -debido a un una supuesta agresión sucedida hace diez años- se apoderó de la agenda mediática de las últimas semanas, sacando a relucir la hipocresía y la doble vara del frentismo. Rápidamente, dejaron atrás aquella máxima de "creerle siempre a la víctima" y salieron a denunciar una supuesta "conspiración internacional", que pretende torcer los resultados electorales de octubre próximo. Una "mafia internacional" con "mucha guita", llegó a referir el propio Orsi.

"No es lo mismo", dicen los frentitas al recibir críticas por su desdoble. Unos piden que no seamos tan tontos y miremos el "contexto" y que entendamos que el "creerle siempre a la víctima" no puede estar eximido de "sentido común". Otros, como el publicista Valenti se enojan y lanzan mensajes cargados de estigmas: "¿Le van a creer a una prostituta trans que hace una denuncia nueve años después o a un gobernante que en 20 años en la Intendencia de Canelones no tiene una denuncia, una acusación, nada, tiene familia y una trayectoria impecable?".

Los "antipatriarcales" más moderados ponen en duda la memoria de la eventual víctima, que podría estar "confundiéndose" de agresor o estar siendo manipulada por intereses políticos espurios. Obviamente, también pusieron en duda a Romina Celeste Papasso, que dicen "no es confiable". Lo -no tan- curioso es que en el caso de abuso que involucró al Senador Penadés, hoy preso, el testimonio de Papasso fue considerado incuestionable por parte del frentismo.

La nueva regla del frentismo -que ya ha sido aplicada en varios casos de abusos que involucran a dirigentes de sus filas- es sencilla: todo denunciado es culpable, siempre y cuando no sea compañero...




Terminal TCP y el diálogo como coartada
La doble lectura de las PISA
Julio María Sanguinetti
Una semana colorada que vale la pena recorrer
Una denuncia que exige respuestas inmediatas
Casupá: CAF confirma el alto riesgo que el gobierno minimizó
¿De qué se va a hablar el “Día de la Mujer Palestina”?
La JUTEP sigue perdiendo crédito
La universidad ignota: del absurdo a la irregularidad
El Partido Socialista contra la modernización, una vez más
Por un camarero...
El palo en la rueda
Luis Hierro López
El Abuso o el túnel que horadó la democracia
Santiago Torres
Veinte años de trazabilidad individual obligatoria: entre el relato oficial y la historia completa
Tomás Laguna
Convertir la geografía en seguridad energética
Fitzgerald Cantero Piali
La prisión domiciliaria que la política no quiso resolver
Juan Carlos Nogueira
Estables, ¿pero conformes?
Angelina Rios
Mucha militancia y poco curso: el curso de la Udelar sobre Palestina e Israel (Parte II)
Jonás Bergstein
El Coyote le hace juicio al capitalismo de mierda
Eduardo Irigoyen García
Veinticinco años de una herida que no cierra
Marcela Pérez Pascual
Actuar no es proteger
Alicia Quagliata Rienzi
Apenas una voz
Susana Toricez
AfD: el triunfo que la etiqueta no explica
Brasil: el Supremo se desordena y la elección se cierra
El oportuno sarampión malvinense de Milei
La ministra que permaneció sentada
Meloni: la estabilidad como victoria y como coartada
Alejandro Betancourt, el personaje que ensombrece todavía más el pacto petrolero
Frases Célebres 1097
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.