Por Alvaro Valverde Urrutia
El acuerdo entre Uruguay y Brasil sobre el apoyo para la reducción del Arancel Externo Común a 0, es una prioridad para Brasil, pero a cambio ahora hay un apoyo explícito -y no implícito como en ocasiones anteriores- del gobierno brasileño a la flexibilización pretendida por Uruguay para apoyar los acuerdos con China y Turquía. El gobierno de Lacalle Pou cedió más que Brasil, salvo la importancia de lo logrado para la producción de las Zonas Francas uruguayas con arancel 0, que también constituye una oportunidad para captar nuevas inversiones que se produzcan para el mercado brasileño.
La pregunta que surge es si se podría estar hablando de un compromiso formal del lado brasileño para que el gobierno uruguayo pueda avanzar en TLCs con esos dos países, sin que se plantee una oposición o veto normativo de los otros socios del Mercosur.
Pareciera que no sería estrictamente un compromiso formal lo acordado con Brasil en este tema, pero tomando en consideración las dificultades que han habido sobre el particular en lo reciente, se debe entender este entendimiento como un avance importante para que Uruguay pueda negociar unilateralmente o debiera plantear un esquema de negociación de 4+1.
En la actualidad, el gobierno uruguayo mantiene su postura y no tiene previsto modificarla, mantendrá su relacionamiento externo y reivindica la negociación con China.
Si bien Brasil no dice expresamente que acepta la flexibilización, hay que destacar que no puso un freno a la flexibilización comercial como pretende negociar Uruguay. No obstante, Argentina y Paraguay no se expresaron sobre este compromiso, ya que son contrarios, además que la decisión los tomó desprevenidos.
Argentina en cuanto a la reducción arancelaria expresó que solicitará explicaciones a Brasil por dicha rebaja del AEC. El gobierno de Fernández está molesto por el recorte de 10 puntos porcentuales ejecutado por Brasil en dicho arancel, considera que se trata de la segunda rebaja inconsulta.
Para los cancilleres Bustillo y Franca la modernización del Mercosur y la agenda externa debe comprender formatos y mecanismos flexibles para responder a las necesidades e intereses de los cuatro miembros, por ello la firma del acuerdo como un paso importante.
Sobre el acuerdo del arancel 0 en las zonas francas y áreas aduaneras especiales se aplicará a toda la producción uruguaya, que podría ser considerado como un acuerdo de libre comercio entre ambos países para toda la producción industrial de las zonas francas, en particular, esta decisión es trascendental para Brasil, ya que el 60 por ciento de sus exportaciones tiene como destino el mercado uruguayo.
Las posturas de Uruguay y de Brasil parecen claras apuntando a los asuntos bilaterales y a las relaciones externas. Uruguay conserva su firme interés en mantener las conversaciones con China e iniciar los contactos con Turquía; mientras el gobierno de Bolsonaro apunta, básicamente, a la rebaja del AEC; así como no descarta la apertura comercial con terceros países.