Edición Nº 1079 - Viernes 1 de mayo de 2026

Sin-vergüenza

Como si no hubiese tenido participación alguna en los gobiernos que permitieron, por acción u omisión, diversos casos de corrupción, lavado de dinero, estafa, defraudación y malversación de fondos públicos, el Cr. Danilo Astori augura escenarios catastróficos en materia de controles, al tiempo que justifica su único legado: el peor déficit fiscal en tres décadas.

Consiente de su escasa relevancia en la escena política actual, el Cr. Danilo Astori salió en busca de notoriedad utilizando como excusa su “preocupación” por diversos aspectos incluidos en el borrador de la Ley de urgente consideración que el gobierno electo puso a discusión de la ciudadanía en las últimas semanas.

Tiene aspectos muy negativos. Lo que se conoce hasta ahora, que tendrá que ser analizado con detalle, es un retroceso respecto a los avances que logró el Uruguay”, aseguró Astori en declaraciones a la prensa.

Según él, los cambios previstos en materia de inclusión financiera, por ejemplo, suponen “una opacidad muy peligrosa, que puede ocultar operaciones de lavado de activos, y al mismo tiempo de crimen organizado, al aflojar los controles que tenemos en vigencia hoy”.

Confiado en que sus credenciales académicas son motivo suficiente para subestimar la capacidad del equipo económico del futuro gobierno, Astori concluye que estos “aspectos muy negativos” se podrían evitar “si hubiera un análisis un poquito más profundo, consciente, sobre estos temas”.

Finalmente, al ser consultado por el déficit fiscal que heredará el próximo gobierno, Astori reprochó a la prensa: “en este mes que descendió el déficit fiscal en dos décimas, casi no hubo trascendencia sobre el tema, se prefirió titular que es el más grande en 30 años”. Según él, se incurre en una “comparación absurda” debido a que Uruguay “es mucho mejor país desde el punto de vista económico que hace 30 años”.

Al parecer, la soberbia provoca en el Cr. Astori una rara mezcla de amnesia y mitomanía.

Cuando hace referencia a los controles, Astori olvida mencionar dónde estaba él en el affaire PLUNA de Lorenzo y Calloia; en la ANCAP de Sendic; en la Envidrio de Placeres; en los despendios de Mujica en el Fondes y Gas Sayago.

De lavado de dinero y crimen organizado mejor ni hablar, dónde estaba Astori cuando el sindicalista argentino, Marcelo Balcedo, “lavó” 21 millones de dólares; cuando dos ciudadanos turcos se paseaban en una Ferrari después de “lavar” 8 millones; cuando un capo mexicano del cartel Los Cuinis “lavó” 3 millones.

Por si fuese poco, Astori miente descaradamente cuando afirma que Uruguay es “mucho mejor país desde el punto de vista económico”. Qué tiene para decir Astori sobre los 180.000 desempleados y el cierre masivo de empresas; sobre el déficit que prometió bajar y casi duplicó; sobre la carga tributaria que prometió no incrementar e incrementó.

De tanto apañar sinvergüenzas, el Contador perdió la suya.

 




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