Edición Nº 1101 - Viernes 9 de octubre de 2026

Se terminó la fiesta

Viernes 9 de octubre de 2026. Lectura: 2'

Por Alicia Quagliata Rienzi

La autora cuestiona que el gobierno mantenga proyecciones económicas optimistas mientras aplica restricciones a las empresas públicas, y reclama transparencia en las decisiones que afectan el gasto y las inversiones del Estado.

El 22 de setiembre, el Senado aprobó la Rendición de Cuentas sin cambiarle una coma. El oficialismo rechazó todas las modificaciones de la oposición para no tener que volver a Diputados, donde había conseguido los votos por escaso margen. Una semana antes, el Banco Central había informado que la economía se achicó entre abril y junio. Aun así, la ley siguió apoyada en un crecimiento de 1,6% para este año. Los analistas prevén ahora un crecimiento del 1%, y este martes el Banco Mundial redujo su pronóstico al 1,2%.

El gobierno eligió sostener su cifra. El ministro de Economía atribuyó la caída a la sequía, proyectó un segundo semestre más favorable y aclaró que, si la meta no se cumple, se corregirán el gasto y las previsiones. Es decir: primero se aprueba, después se ve.

No es un tropiezo aislado: el año pasado, la economía también creció menos de lo previsto, y la corrección llegó cuando el dato ya estaba sobre la mesa. Los números se corrigen cuando ya no queda nada que prever.

Incluso antes de que se votara la ley, el ajuste ya había comenzado en las empresas públicas por vía interna. En abril, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto les envió un instructivo que congela sus compras, limita sus inversiones y obliga a suprimir una de cada cuatro vacantes. El documento se conoció en junio, cuando un diario accedió a él.

El problema no es el recorte. Es la forma. Que se les pongan topes no es nuevo. Lo que no cierra es que el ajuste avance por circular mientras la ley sigue atada a un número que los pronósticos ya no acompañan. Cuando se acotan las inversiones de UTE, OSE o Antel, lo que está en juego son servicios que usamos todos, y tenemos derecho a saber qué se posterga y por qué.

En casi treinta años de trabajo en proyectos, aprendimos que todo presupuesto descansa en un supuesto. Cuando el supuesto falla, el profesional serio no sigue adelante igual: rehace los números y se los presenta a quien paga la obra, aunque la noticia sea mala. Al Estado hay que exigirle al menos lo mismo, porque esa obra la pagamos todos.

Este país construyó una tradición en la que el Estado se explicaba ante la gente, las finanzas públicas se discutían a la vista y el gasto se defendía en voz alta. Recuperarla es sencillo: que el instructivo se presente ante el Parlamento y que el gobierno revise de cara a todos el supuesto sobre el que se apoya la ley.

La fiesta de las proyecciones optimistas terminó. Recortar en silencio es posible. Rendir cuentas exige hacerlo de frente, con las cifras de hoy y no con las de ayer.



7 de octubre: el horror que no debe olvidarse
La sorpresa brasileña
Julio María Sanguinetti
Sanguinetti presidirá reunión del Círculo de Montevideo en México
La Semana
Reconocimiento a Sanguinetti en la Feria del Libro
Ojeda analizó experiencias de seguridad de Argentina y El Salvador
¿Qué omisión?
La competitividad es responsabilidad de todos
Danza: otra irregularidad, otra excusa
La pesada herencia de Lula
Luis Hierro López
El gobierno se equivoca y flecha el Día del Patrimonio
Manuel Flores Silva
Efemérides varias
Santiago Torres
Proyecto de ley de servicios esenciales: un cambio de paradigma
Elena Grauert
Proyecto de ley de competitividad y la falta de respeto al INIA
Tomás Laguna
La eficiencia que atraviesa todas las transiciones
Fitzgerald Cantero Piali
Releyendo a Cicerón
Juan Carlos Nogueira
Brasil: nuevo error de Lubetkin y vergüenza del FA
Eduardo Zalovich
El día que Israel no olvidará
Raúl Roca
El inmigrante no cerró la fábrica
Orlando Cuicar Ortiz
Montevideo: lo que heredamos y lo que está en juego
Dante Steffano
El Niño: ¿qué es y qué podemos hacer?
Darío Peña
Después del último turno
Angelina Rios
“En Uruguay no se celebra la Navidad” (¿en serio?)
Eduardo Irigoyen García
Se terminó la fiesta
Alicia Quagliata Rienzi
Las mascotas y los reglamentos
Susana Toricez
Brasil giró a la derecha
Dos caminos ante la crisis de la vivienda
La fractura francesa
Sánchez se juega el resto
El informante que se suicidó luego de vincular al secretario de Comercio con Epstein
Negocios de familia
Frases Célebres 1101
ENTRE DICHOS
Así si, Así no
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.