Precios de contratos de telefonía caen 26% gracias a la portabilidad numérica
Viernes 1 de noviembre de 2024. Lectura: 2'
La portabilidad numérica, bloqueada por años por el Frente Amplio, finalmente se hizo realidad y los resultados están a la vista de todos. Desde enero de 2022, los usuarios de telefonía móvil en Uruguay tienen el derecho de conservar su número al cambiar de compañía, y esa libertad ha tenido un impacto directo en los precios y la calidad del servicio.
Un reciente informe de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicación (Ursec) revela que, a casi tres años de su implementación, los precios promedio de los contratos de telefonía móvil han caído un 26% en términos reales. No es un dato menor: se trata de un cambio significativo que se traduce en un ahorro para los usuarios, quienes ahora pagan menos por un mejor servicio. La competencia generada por la portabilidad numérica ha obligado a las empresas a ofrecer planes más atractivos, mejorando las prestaciones y reduciendo los precios.
Antes de la implementación de la portabilidad, uno de los grandes argumentos del Frente Amplio para bloquear esta medida era que los usuarios no tienen una gran tendencia a cambiar de proveedor y que la inversión necesaria para implementar la portabilidad no justificaría los beneficios. Hoy, la realidad desmiente esas excusas. Los precios promedio de los contratos han caído de $ 1.079 a $ 797, y el costo por GB de datos ha bajado un impresionante 81%, pasando de $ 54,5 a $ 10,22. Además, el rendimiento promedio en GB de los planes seleccionados aumentó un 212%. Estos son beneficios concretos y tangibles para los usuarios uruguayos, que ahora disfrutan de más gigas a menor precio.
Este es el efecto de la libertad que defendíamos con la LUC: cuando los usuarios tienen el poder de elegir, las empresas se ven obligadas a competir. Ya no basta con mantener a los clientes “atrapados” mediante la imposibilidad de conservar su número; ahora deben ganarse su lealtad ofreciendo mejores condiciones. Y eso es exactamente lo que ha sucedido. Los usuarios uruguayos ahora tienen acceso a servicios más baratos y de mejor calidad gracias a la competencia que la portabilidad numérica ha generado.
El Frente Amplio, una vez más, demostró su alergia a la libertad. Bloquearon esta medida por años con argumentos técnicos que hoy se revelan como puras excusas para evitar el avance de la competencia. En lugar de confiar en la capacidad de los ciudadanos para elegir lo mejor para ellos mismos, optaron por mantenerlos cautivos de un sistema que limitaba la competencia.
Este es el camino que queremos para nuestro país. El que no debemos abandonar: un Uruguay donde la competencia sea la regla y donde los ciudadanos tengan el poder de decidir. La portabilidad numérica es sólo un ejemplo de cómo, cuando se confía en la libertad, los resultados benefician a todos. Dejemos atrás el miedo a la libertad y sigamos avanzando hacia un país más justo, más competitivo y más libre.
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