Peregrinación a China: para el agro, la montaña parió un ratón
Viernes 13 de febrero de 2026. Lectura: 5'
Por Tomás Laguna
El MGAP permaneció descabezado durante el tiempo que duró la romería a China. Oportunidad para que el ministro y subsecretario conocieran la Muralla China, además de la Ciudad Prohibida. Hoy, muy ocupados en justificar los magros logros de tamaña cruzada.
La nutrida y multifacética peregrinación en masa del gobierno a China, rindiendo pleitesía al gigante asiático —unas 150 personas, según el canciller Lubetkin—, aún no termina de decantar qué beneficios tangibles dejará para nuestra economía. No obstante, ha condicionado peligrosamente la necesaria equidistancia que necesariamente debería mantener nuestro país con las potencias en pugna en esta sorda guerra comercial y geopolítica en la que se debate el mundo hoy. No es motivo de esta columna avanzar en este análisis; en su lugar, hacer referencia a justificaciones esgrimidas en cuanto a supuestos logros que esta partida dejó para el agronegocio de exportación de nuestro país.
Para justificar tamaña cruzada, para justificarse a sí mismo, el ministro Fratti pasó revista a los grandes logros de su épica misión. En su jactancia señaló logros para la exportación de nueces pecán, cálculos biliares bovinos, caballos deportivos a Hong Kong, además de un acuerdo sanitario para carne aviar (acaso lo más relevante) y otro para la pesca. Nada que cualquier misión diplomática de las tantas que nuestro país despliega en el mundo no pueda lograr en cumplimiento de sus objetivos, justificando su existencia.
A modo de referencia, en 2003 una misión a China de apenas dos personas, el ministro Aguirrezabala y el Dr. Lazaneo por Industria Animal, abrió el mercado chino para lácteos, carne, naranjas y mandarinas. Durante la gestión del ex ministro Mattos al frente del MGAP se incluyeron los limones, el sorgo, suero fetal bovino, mondongo y librillos (tercer estómago del rumiante), estos últimos por un valor aproximado a los 50 millones de dólares anuales. A su vez, se logró que China aumentara la habilitación para nuevas plantas frigoríficas en condiciones de exportar.
Ya en aquella oportunidad se había logrado encaminar la habilitación previa para carne aviar con destino a Macao y Hong Kong. Poco se avanzó en este rubro desde entonces. Ocurre que, más allá de la manifiesta voluntad exportadora de los industriales avícolas y del reconocimiento que hacen al acuerdo sanitario alcanzado en el reciente viaje a China, las condiciones para la exportación seguirán siendo esquivas en tanto el valor de los mercados externos sea cuatro veces y media menor al obtenido en el mercado interno, en un país donde el costo de producción es exorbitantemente mayor que el de cualquier otro competidor en el mercado internacional. En otras palabras, el costo marginal por un aumento de la producción para abastecer un mercado como el chino no se compadece con el precio de exportación a lograr, dejando fuera de competencia a la producción nacional. El llamado “atraso cambiario” termina por constituir el golpe de gracia para cualquier intento exportador. Acaso algún subproducto, como garras y alas, puede tener como destino el mercado chino. En definitiva, el que parece ser el logro más significativo de los enunciados por el ministro Fratti resulta de difícil concreción. Bueno sería que el ministro se preocupe por lograr mayor competitividad de la industria avícola antes que jactarse de logros impracticables.
Llegado este punto, vale la referencia a logros concretos, tangibles, alcanzados por la acción conjunta de nuestras misiones diplomáticas con el apoyo de la institucionalidad exportadora. El mercado de Malasia para carne halal (rito islámico) nos estuvo vedado por años, más de 15 años. La dedicada gestión de la embajadora uruguaya en aquel país, apoyada por INAC, permitió su reapertura tanto para carne vacuna como ovina, logro obtenido a mediados de 2024. Aquella eficiente, dedicada y muy profesional diplomática fue la hoy vicecanciller Valeria Csukasi, acaso uno de los puntos más altos del actual gabinete ministerial. Como ella misma lo consignó en aquella oportunidad, el logro podría expandirse al resto de la región, incluyendo Indonesia y Filipinas. Su mérito fue encontrar las puertas a golpear, procurando los “socios” locales con quien compartir intereses. No se necesitó de multitudinarias delegaciones altisonantes; alcanzó con funcionarios de jerarquía al frente de nuestras representaciones diplomáticas, apoyados por lo mejor de nuestra institucionalidad (INAC), con responsabilidades en la apertura de mercados.
En definitiva, los logros del viaje del ministro y subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, integrando en conjunto la multitudinaria delegación, son irrelevantes en materia de apertura de mercados. Es cierto que el mismo viaje sirvió para que otros institutos vinculados al quehacer agropecuario suscribieran acuerdos, la mayor parte más de protocolo que de efectiva trascendencia. Resulta ingenuo, por no decir irrelevante, el acuerdo firmado por el Instituto Nacional de Semillas (INASE) para la producción de soja no transgénica para el mercado chino. ¿Cuánto más está dispuesta China a pagar por una soja no modificada genéticamente, de tecnología antediluviana, para lograr compensar el menor rendimiento obtenido a nivel de chacra? Por otro lado, poco y nada puede aportar el INASE, siendo que sus cometidos están acotados a la fiscalización de la producción y comercialización de semillas, asegurando la calidad y el derecho a la propiedad fitogenética. Un ejemplo de un convenio armado para justificar la oportunidad.
Mientras tanto, la sequía se agudiza y se extiende en nuestro país; la industria declara públicamente su preocupación ante la persistente constatación de residuos de garrapaticidas en el ganado para faena. En este mismo tema, desde la producción existe creciente incertidumbre creciente incertidumbre por los resultados erráticos de los análisis a nivel de planta frigorífica. Por otro lado, se suceden las denuncias por la desatinada gestión al frente de la controvertida estancia María Dolores por parte de Colonización, exponiendo al instituto ante quienes cuestionaron esta compra y al propio INC. Sería bueno que las autoridades del MGAP atiendan los problemas de fronteras adentro antes que hacer alarde de la nada.
|
|
 |
El insólito manual de la AUF
|
Un año más importa Julio María Sanguinetti
|
Una universidad ignota y una decisión difícil de explicar
|
BASF y el espejo de la competitividad
|
Radios públicas en tensión: Ayala puso su cargo a disposición y el conflicto llegó al MEC
|
Cardama: reserva, dudas fiscales y una disputa que ya es política
|
Rivera, el conflicto y el costo de la intransigencia
|
El mundo se estanca frente a la corrupción y Uruguay retrocede sin perder liderazgo
|
La casa de la Embajada en Lima Luis Hierro López
|
El espacio común no se conquista con pintura ni pegotes Santiago Torres
|
Peregrinación a China: para el agro, la montaña parió un ratón Tomás Laguna
|
Cuando la calle deja de ser refugio y se vuelve asentamiento Angelina Rios
|
Política al borde del caos: una lectura desde la complejidad Juan Carlos Nogueira
|
Que no palmen las palmeras Susana Toricez
|
Ciudad Vieja: el asado se quema mientras pintan la fachada Alicia Quagliata
|
Felipe González y la encrucijada del PSOE
|
¡Se olvidaron de mí!
|
Ucrania entre la resistencia y la fatiga democrática
|
Kim Ju-ae: la niña que podría heredar el trono nuclear de Corea del Norte
|
Frases Célebres 1068
|
Así si, Así no
|
|