La salida de «OurCrowd Latam» de Uruguay no es un simple cambio empresarial: es una señal de alerta para el ecosistema tecnológico local. La decisión del CEO Maayan Schreiber de abandonar el país sin mayores explicaciones deja un vacío en el financiamiento y la proyección internacional de startups uruguayas, y obliga a la ANII a buscar un reemplazo en un terreno donde la credibilidad y las redes globales no se construyen de un día para otro.
La aceleradora OurCrowd Latam Labs —brazo regional de OurCrowd, una de las plataformas de inversión en startups más reconocidas a nivel mundial— decidió dejar de operar en Uruguay después de menos de dos años actividad, según informó El Observador en una nota de la periodista María Noel Durán. Esta salida deja un vacío claro en el ecosistema local de innovación y plantea preguntas sobre la sostenibilidad del modelo de apoyo a emprendimientos en el país.
¿Qué es OurCrowd Latam?
OurCrowd es una plataforma global de inversión en capital emprendedor que reúne a inversores acreditados para aportar recursos a startups con alto potencial. Con sede central en Israel, la organización se ha expandido a nivel internacional, incluyendo América Latina con OurCrowd Latam, una rama que buscaba articular inversiones, acelerar empresas emergentes y fortalecer el vínculo entre capital internacional y proyectos tecnológicos de la región.
Según la propia organización, OurCrowd Latam no sólo funcionaba como plataforma de inversión, sino que también ofrecía aceleración, mentoría, networking global y apoyo estructural a emprendimientos en etapas tempranas, conectándolos con capitales y mercados que, de otra forma, les resultaría difícil alcanzar.
La experiencia en Uruguay
En Uruguay, OurCrowd Latam tuvo una presencia destacada desde 2024, cuando comenzó a operar bajo el paraguas de Uruguay Innovation Hub, el programa de innovación creado por el gobierno de Luis Lacalle Pou en la Rendición de Cuentas de 2023. La aceleradora se estableció con la intención de fortalecer el ecosistema emprendedor local, colaborando con el desarrollo de startups del sector tecnológico y facilitando su acceso a inversión extranjera. Durante su actividad, impulsó emprendimientos, organizó rondas de inversión, integró capitales internacionales con talento local y contribuyó a posicionar a Uruguay como una plataforma de potencial exportador de soluciones tecnológicas.
Ese rol era significativo porque —aunque existen programas estatales de apoyo a la innovación, como los gestionados por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII)— pocas iniciativas contaban con la combinación de networking global, capital de riesgo y mentoría estratégica que ofrecía OurCrowd Latam. En un mercado donde el acceso al financiamiento de riesgo es comparativamente limitado, su presencia representaba una puerta de entrada real hacia capitales internacionales para emprendimientos uruguayos.
Qué estaba previsto que hiciera
La intención original de OurCrowd Latam en Uruguay iba más allá de solo financiar o acelerar empresas. Entre los objetivos se encontraban:
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Expandir la red de inversores internacionales interesados en la región
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Aumentar las rondas de financiación para startups locales
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Fomentar la cultura emprendedora dentro de un marco de competencia global
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Consolidar a Uruguay como hub tecnológico en Mercosur
La aceleradora había establecido vínculos con instituciones públicas y privadas que pretendían potenciar el ecosistema, incluyendo acuerdos con redes de inversores ángeles y actores públicos vinculados a innovación.
Qué hará la ANII
Con la salida de OurCrowd Latam de Uruguay, la ANII anunció que abrirá un llamado público para sustituirla y cubrir parte del espacio que deja en el apoyo a startups, lo cual es una decisión correcta. La agencia estatal tendrá el desafío de buscar otra aceleradora o consorcio que pueda aportar funciones similares a las que OurCrowd Latam venía desarrollando, con un foco en conectar emprendimientos uruguayos con capital e infraestructura internacional.
Una mala noticia para Uruguay
La decisión del CEO Maayan Schreiber de cerrar las operaciones en Uruguay y abandonar el país —sin brindar mayores explicaciones públicas sobre la razón de su salida— constituye más que una simple reconfiguración de estrategia corporativa. Es un síntoma preocupante.
Primero, revela que un proyecto de este calibre puede abandonar el país sin mayores compromisos con los logros alcanzados o con la comunidad emprendedora que integró. Segundo, deja al descubierto que, pese a los esfuerzos estatales, todavía falta un entorno robusto que retenga inversiones globales —no solo capitales locales o regionales— por períodos sostenidos. Y tercero, plantea un interrogante sobre la capacidad del mercado uruguayo para competir por talento, proyectos y capital con otros polos de innovación más establecidos en la región.
La salida de OurCrowd Latam no solo deja un vacío de financiamiento de riesgo; también representa una pérdida de credibilidad para emprendedores que confiaron en el potencial de Uruguay como plataforma internacional. La ausencia de razones claras detrás de la decisión de Schreiber, magnifica ese impacto.
El reto a futuro
La experiencia de OurCrowd Latam en Uruguay debería servir de llamado de atención: si el país quiere consolidarse como un centro de innovación competitivo a nivel global, necesita no solo políticas públicas de apoyo, sino también un ecosistema que:
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Atraiga y retenga capital de riesgo internacional.
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Brinde seguridad jurídica y fiscal a inversores extranjeros.
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Fortalezca redes de mentores y conexiones globales.
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Construya puentes sistémicos entre instituciones públicas y actores privados internacionales.
La propuesta de la ANII de abrir un llamado para buscar sustitutos puede mitigar parte del problema, pero también expone que sin una estrategia integral y condiciones estructurales favorables, iniciativas similares podrían optar por otros destinos más atractivos.
La marcha de OurCrowd Latam no debería ser una caída aislada, sino un incentivo para replantear cómo Uruguay se inserta en la economía global de innovación y tecnología. O se fortalece ese camino, o las puertas que se abren con esfuerzo a veces se cierran sin previo aviso.