Montevideo sucia por partes
Edición Nº 1096 - Viernes 4 de setiembre de 2026. Lectura: 2'
Por Alicia Quagliata
El plan municipal de limpieza de Montevideo divide la ciudad en dos zonas con reglas distintas. Y los datos que la propia gestión elige mostrar no siempre corresponden al conjunto de la ciudad.
Camino Cerrillos tiene el mismo cúmulo de basura en la cuneta. No cambia de lugar, cambia de tamaño. Lo recorro cada semana por trabajo y lo mismo veo en Villa Colón, Villa Española, Pajas Blancas, Casavalle, Manga, Peñarol, Maroñas y Punta de Rieles: contenedores desbordados, basurales que no se levantan, cunetas que nadie limpia. Hay una explicación para eso, y la propia Intendencia ya la puso por escrito.
El plan municipal Nuestro Barrio Limpio divide Montevideo en dos ciudades con reglas distintas: la zona sur recibe intervenciones manuales sobre el espacio público, mientras la zona norte, que abarca los municipios A, D, F y G, desde Belvedere hasta Punta de Rieles, queda catalogada directamente como territorio de grandes puntos de disposición irregular, cuyo abordaje exige maquinaria pesada y acciones complejas. La comuna ya firmó que buena parte de la ciudad va a seguir funcionando peor que la otra.
La Intendencia, mientras tanto, elige qué mostrar. En agosto, el intendente Bergara presentó una encuesta con un 85 % de aprobación al nuevo sistema de contenedores, pero esa medición corresponde únicamente a los barrios donde el sistema ya se instaló. La misma consultora había revelado semanas antes que la desaprobación de la gestión de la limpieza en el conjunto de la ciudad llegó al 72 %, la cifra más alta desde 1999: misma empresa, mismo mes, dos resultados que la gestión decidió no mostrar juntos.
La transparencia no admite recortes: el gobierno departamental debe medir y comunicar con el mismo rigor en toda la ciudad, no solo donde conviene a la foto. Catalogar una zona como la de los basurales grandes y salir después a celebrar un 85 % que no la incluye no es comunicación de resultados: es ocultar la mitad que no conviene mostrar.
La próxima vez que alguien anuncie un 85 % de éxito en la limpieza de Montevideo, que muestre primero un mapa. Ahí se va a ver qué mitad de la ciudad quedó afuera de la cuenta.
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