Lo que vendrá
Edición Nº 1055 - Viernes 3 de octubre de 2025. Lectura: 3'
Por Julio María Sanguinetti
Respaldar a la Fiscal de Corte es respaldar a la justicia frente al crimen organizado.
El país se ha sacudido ante la agresiva amenaza personal a la Fiscal de Corte. No es una fiscal cualquiera, porque ha tenido una larga y más que respetada actuación en la rama judicial donde caen los asuntos del narcotráfico.
El hecho alcanza a todo el sistema judicial del país, fiscales y jueces. El crimen organizado se ha pronunciado claramente: ha elegido su enemigo, la justicia. Y dentro de ella ha apuntado a quien ya sabe que no puede manejar, influir o comprar.
En otros momentos y circunstancias distintas, el país sufrió a un Fiscal de Corte y a un juez letrado secuestrados. Ello llevó a una suerte de parálisis psicológica de la justicia que condujo al Parlamento —muy a su pesar— a dar ingerencia a la Justicia Militar en los episodios del terrorismo de la época.
Son actores y circunstancias diferentes, pero el desafío a las instituciones republicanas es el mismo. No nos estamos imaginando idéntico desenlace del de aquella lejana época, pero puede haber algo hasta peor que convocar a la Justicia Militar, y es el decaimiento del sistema, la anomia, los rebotes generalizados de un temor tan explicable como nefasto.
La experiencia nos dice que ante un desafío así no se puede vacilar. Imaginar hoy otro Fiscal de Corte es anunciarle al enemigo de las instituciones que sus amenazas son eficaces.
La doctora Ferrero ha mostrado rectitud, capacidad, entereza y algo también muy importante en estos días: juega para la ley y no para la tribuna.
En teoría, alguien podría preguntarse si esta señora, además de ser una excelente fiscal, sería también la mejor rectora del sistema. Preguntamos entonces: ¿quién es ese otro eventual fiscal más prestigioso que ella, con más autoridad moral ante sus pares para liderarlos? Y seguimos preguntando: ¿no ha actuado con corrección en el ya largo interinato que viene llevando adelante?
A la Dra. Ferrero no la conozco personalmente y estamos opinando por su actuación pública y por haber escuchado a mucha gente cercana al sistema judicial. No estamos en el Parlamento ni poseemos ninguna información de “fuentes autorizadas”, pero imagino que ya habrán aparecido autocandidatos. Son los que los senadores deben anotar para no nombrarlos, porque si malos son los políticos oportunistas, peores aún son los magistrados oportunistas.
Hoy solo cabe ratificar a la Dra. Ferrero, y solo podría mirarse hacia otra dirección si ella, por su particular y personalísima decisión, quisiera otra cosa.
En los años 60 a nuestra América Latina la desestabilizaron las guerrillas guevaristas y los ejércitos mesiánicos. Hoy lo hace el narcotráfico.
La batalla contra él no está perdida ni mucho menos. Imaginar que va a desaparecer el flagelo es tan utópico como soñar con que no habrá drogadictos. El tema es si ese narcotráfico logra debilitar las instituciones al punto de imponer su impunidad. Esa batalla no está perdida si la libramos con serenidad, persistencia y, a la vez, clara determinación, dentro de la ley pero con todo el peso de la fuerza del Estado.
Lo que vendrá empieza a definirse ahora. La pulseada ya empezó.
|
|
 |
La dirección correcta
|
Otro Libro Julio María Sanguinetti
|
ILS CAT III: la tecnología que Uruguay no puede seguir demorando
|
Habla Julio vuelve en una edición ampliada que actualiza el retrato de Sanguinetti y del Uruguay contemporáneo
|
“Los riesgos del Diálogo Social”
|
Recuperar la confianza en la JUTEP ya
|
Y dale Juana con la palangana
|
Cuando los ministros discuten por los diarios
|
El paro de las reivindicaciones infinitas y el saludable baño de realidad de Oddone
|
Una maniobra escandalosa: el oficialismo retiró venias ya acordadas para castigar a Ferrero
|
No cuesta mucho hacer las cosas bien Luis Hierro López
|
Cuando los que no viven las consecuencias deciden el resultado Santiago Torres
|
¿Por qué eliminar la exoneración de autos eléctricos? Elena Grauert
|
Autoconvocados de ayer y de hoy Tomás Laguna
|
La ilusión de una renta básica universal: la demagogia en su cruda expresión Juan Carlos Nogueira
|
Terminó la expectativa y empieza la exigencia Angelina Rios
|
La ciudad negociada Alicia Quagliata
|
Los extremos de la vida Susana Toricez
|
Adorni, la inocencia fiscal y el problema de la ejemplaridad pública
|
Perú ante el abismo de la incertidumbre: una elección definida por centenares de votos y una polarización persistente
|
Armenia votó algo más que un gobierno
|
Belfast, Southampton y el malestar europeo: cuando la crisis migratoria deja de ser un debate y se convierte en una fractura social
|
Frases Célebres 1084
|
Así si, Así no
|
|