Edición Nº 1103 - Viernes 23 de octubre de 2026

La dignidad del Gavilán

Viernes 9 de mayo de 2025. Lectura: 2'

Por Susana Toricez

Quien recorra Montevideo coincidirá conmigo en que es asombrosa la cantidad de edificios en construcción que hay.

Principalmente entre las zonas del Centro y Parque Rodó.

Desde hace algún tiempo también es frecuente ver gran diversidad de aves que pueblan los espacios verdes, como la Plaza Matriz, la Plaza Independencia, la Plazuela Varela o la misma Plaza de Cagancha.

Por otra parte, es triste comprobar cómo se han alejado otras especies.

¿Quién no recuerda las gaviotas revoloteando por las playas montevideanas? ¿Verdad que casi no se ven?

La Humanidad toda avanza sí, pero inevitablemente entra en conflicto con la Naturaleza, y como consecuencia la va desplazando con hostilidad, dejando de maravillarse con ella.

Es sorprendente ver, por ejemplo, decenas de cotorritas que, si bien es un ave nativa, no solían alejarse de los montes.

También las palomas parecen disfrutar de otros aires y se han acercado muchísimo a la costa.

Pero más curioso aún resulta ver un ave rapaz que no parece asociarse con zonas urbanas o densamente pobladas.

Es el caso del gavilán mixto que oficia de controlador natural de las especies mencionadas anteriormente.

Suelo verlos con bastante frecuencia.

Como no me resultaba grato verlos levantar en el aire a una paloma y alejarse a toda velocidad con ella sujeta entre sus garras, traté de entender ese ciclo vital de sobrevivencia que implicaba el poder del más fuerte sobre el más débil.

Fue así como comprendí la lucha a la que los humanos los sometemos.

Ese hecho lo he entendido de tal manera que increíblemente hoy, debo reivindicar a ese pobre gavilán.

¿Cómo sucedió tal cosa?

Vi pasar velozmente a un gavilán con una rama de gran porte en sus patas.

Lo seguí con la mirada hasta que lo vi detenerse al tope de la grúa de un edificio en construcción, a unos 10 pisos de altura.

¡Allí ese pobre ser viviente está construyendo su nido!

¡Qué pena me dio! ¡Qué culpable me sentí!

El gavilán buscó infructuosamente un lugar natural bien alto para construir su nido, un cerro o un árbol, pero no lo encontró.

Tuvo que conformarse con esa fría torre de hierro para proteger sus crías.

Lo que narré anteriormente es la muestra clara de la manera en que destruimos o invadimos el espacio de otras especies.

Recuerdo que, paseando por algunos de los tantos bosques que hay entre Nueva York y Nueva Jersey, la cartelería indicaba cada pocos metros algo así: 'Usted está en territorio de ciervos. Ellos están en su hábitat. Circule lentamente. No es su espacio. Es el de ellos'.

Realmente hoy tomé clara dimensión de cómo nos comportamos los seres humanos.

Hoy ese pobre gavilán mixto, ese digno ave rapaz no sólo sacudió mi conciencia, sino que también me desplumó el corazón.



La catástrofe educativa que seguimos ignorando
El Frente es el problema
Julio María Sanguinetti
La Semana
Dos homenajes a Jorge Batlle a diez años de su partida
El Partido Colorado reclama elecciones libres y garantías democráticas para Venezuela
Una invitación que agravia al Parlamento
El optimismo de Cardona y las cuentas pendientes
312 homicidios: el fracaso de un gobierno que pierde la batalla contra el crimen
Cuando la ley no alcanza
El Frente Amplio vuelve a dinamitar un acuerdo
Jorge Batlle y el valor de las ideas
Luis Hierro López
Octubre de 1972: las advertencias que Bordaberry no quiso escuchar
Santiago Torres
La trasparencia no puede generar castas
Elena Grauert
Biotecnología y competitividad: una omisión en la ley de referencia
Tomás Laguna
La transición energética también se decide en el Parlamento
Fitzgerald Cantero Piali
El peligro de empobrecer el lenguaje
Juan Carlos Nogueira
El gobierno del relato
Gonzalo Durañona
Una vida no tiene precio
Angelina Rios
¡Somos franceses, papá!
Eduardo Irigoyen García
Aprobado de antemano
Alicia Quagliata Rienzi
Héroes del anonimato
Susana Toricez
Brasil, entre las promesas y los escándalos
Las garantías también valen para los adversarios
Irán amenaza con una guerra larga y el mundo vuelve a temblar
De París a Milán: violencia, saqueos y toques de queda
La ofensiva migratoria de Trump también mata estadounidenses
Cataluña sigue pagando el precio del "procés"
Frases Célebres 1103
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.