Edición Nº 1091 - Viernes 31 de julio de 2026

Keiko Fujimori inicia una nueva etapa en Perú con promesas de orden, inversión y asistencia social

Viernes 31 de julio de 2026. Lectura: 5'

El regreso del fujimorismo al Palacio de Gobierno, 26 años después de la caída del régimen de Alberto Fujimori, marca uno de los cambios políticos más trascendentes de las últimas décadas en Perú. En su discurso de asunción, la presidenta Keiko Fujimori prometió combatir la inseguridad con una política de “mano dura”, impulsar un ambicioso plan de infraestructura, reforzar la asistencia a los sectores más vulnerables y recuperar la estabilidad institucional. La ceremonia contó con la presencia de numerosos mandatarios extranjeros, entre ellos el presidente uruguayo Yamandú Orsi.

El Perú abrió oficialmente un nuevo capítulo de su historia política con la asunción de Keiko Fujimori como presidenta de la República para el período 2026-2031. La líder de Fuerza Popular llegó finalmente al máximo cargo del Estado luego de cuatro intentos electorales y tras imponerse por un estrecho margen en el balotaje al candidato de izquierda Roberto Sánchez, convirtiéndose además en la primera mujer elegida por voto popular para ejercer la Presidencia del país.

Su llegada al poder supone el retorno del fujimorismo al gobierno nacional después de 26 años, desde la caída del expresidente Alberto Fujimori en el año 2000, y busca cerrar un período particularmente convulsionado para la política peruana, caracterizado por la sucesión de nueve presidentes en apenas una década, crisis institucionales permanentes, enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso y una creciente desconfianza ciudadana hacia la dirigencia política.

Seguridad como prioridad absoluta

En el mensaje pronunciado ante el Congreso, Fujimori ubicó la seguridad ciudadana como el principal desafío de su administración.

Anunció que las Fuerzas Armadas asumirán un papel mucho más activo en el combate contra el crimen organizado y las redes de extorsión, participando en tareas de control interno durante los estados de emergencia en coordinación con la Policía Nacional. La mandataria sostuvo que el Estado debe recuperar el control territorial frente al avance del crimen organizado y prometió una política de firmeza para devolver tranquilidad a la población.

El énfasis en la seguridad constituye uno de los ejes centrales que Fujimori ya había desarrollado durante la campaña electoral, cuando propuso fortalecer la videovigilancia, incorporar inteligencia artificial al combate contra el delito, ampliar la infraestructura penitenciaria y modernizar las fuerzas policiales.

Obras públicas y crecimiento

Otro de los grandes anuncios fue el lanzamiento de un vasto programa de infraestructura.

La presidenta comprometió la construcción y culminación de carreteras, corredores logísticos, obras ferroviarias y proyectos de transporte urbano, incluyendo nuevas líneas de metro en distintas regiones del país. El objetivo, afirmó, será acelerar el crecimiento económico, mejorar la conectividad y atraer inversiones privadas.

Sin embargo, varios analistas advirtieron que el discurso no explicó con precisión cómo serán financiados esos emprendimientos, especialmente considerando las restricciones fiscales que enfrenta el Estado peruano.

Ayudas sociales y reducción de la desigualdad

Fujimori también buscó imprimir un perfil social a su administración.

Prometió reorganizar los programas estatales de asistencia, fortalecer la ayuda alimentaria, combatir la anemia y la desnutrición infantil y ampliar diversas políticas destinadas a los sectores más vulnerables.

Asimismo, anunció un aumento del salario mínimo, una decisión que llamó la atención debido a que durante la campaña había cuestionado ese tipo de medidas por su eventual impacto sobre el empleo formal. Economistas peruanos advirtieron que el incremento podría agravar los niveles de informalidad si no viene acompañado por mayores niveles de productividad.

Un llamado a la unidad

En su primer mensaje presidencial, Fujimori procuró tender puentes en un país profundamente dividido tras la campaña electoral.

La mandataria convocó a todas las fuerzas políticas al diálogo y sostuvo que gobernará “para todos los peruanos”, procurando dejar atrás los enfrentamientos que han caracterizado buena parte de la vida política reciente. También reivindicó la necesidad de reconstruir la confianza en las instituciones y recuperar la capacidad del Estado para ejecutar políticas públicas eficaces.

Un comienzo rodeado de tensiones

La ceremonia de investidura, sin embargo, también reflejó el alto nivel de polarización que continúa atravesando al país.

Durante la sesión del Congreso, legisladores de izquierda abandonaron el recinto en señal de protesta por las muertes ocurridas durante la represión de manifestaciones en los últimos años y por su rechazo al legado político del fujimorismo. En las inmediaciones también se registraron manifestaciones de organizaciones de derechos humanos y familiares de víctimas del régimen de Alberto Fujimori.

Las controversias no terminan allí. El nuevo gabinete recibió cuestionamientos por la escasa presencia femenina y por la designación de algunas figuras cuya experiencia en las áreas asignadas fue puesta en duda por distintos sectores políticos y académicos.

El peso de un apellido

La nueva presidenta llega al poder acompañada por una trayectoria política singular.

Hija del expresidente Alberto Fujimori, fue primera dama durante parte del mandato de su padre tras el divorcio de sus padres, encabezó posteriormente Fuerza Popular y perdió tres elecciones presidenciales antes de alcanzar finalmente la Presidencia en 2026.

Su figura continúa generando fuertes adhesiones y rechazos. Para sus seguidores representa la posibilidad de recuperar estabilidad, crecimiento económico y autoridad frente al avance del crimen organizado; para sus detractores, el retorno de un movimiento político asociado con los abusos a los derechos humanos y los casos de corrupción que marcaron el gobierno de Alberto Fujimori.

Presencia uruguaya

Entre los mandatarios invitados a la ceremonia estuvo el presidente uruguayo Yamandú Orsi, quien asistió a los actos oficiales en Lima y mantuvo un breve encuentro con la nueva mandataria peruana. La participación del jefe de Estado uruguayo se inscribió dentro de la nutrida presencia internacional que acompañó el cambio de gobierno, en una señal de reconocimiento institucional al inicio de la nueva administración.

Con una economía que necesita recuperar dinamismo, elevados niveles de inseguridad, una ciudadanía profundamente dividida y un Congreso que seguirá siendo un actor decisivo, el verdadero desafío de Keiko Fujimori comenzará ahora: demostrar que el regreso del fujimorismo puede ofrecer la estabilidad que Perú ha buscado durante la última década sin reabrir las heridas políticas que todavía permanecen abiertas.



La sensatez siempre paga
Triste espectáculo
Julio María Sanguinetti
Linaje del Manco
Las autoridades del MTSS en omisión contumacial
¿Otra vez naranjas?
Lula tiene razón y no "El País"
El mapa del narcotráfico que revela una investigación imprescindible de El País
Lo que Fratti nunca entendió
La lucha contra la delincuencia organizada
Luis Hierro López
Cuando la realidad desmiente al relato
Santiago Torres
Tributo a la lana ante el próximo inicio formal de las esquilas
Tomás Laguna
La riqueza que América Latina todavía no sabe medir
Fitzgerald Cantero Piali
Crecer entre disparos
Angelina Rios
La inercia del ministro Negro
Juan Carlos Nogueira
Entre Jean Ziegler y Marcial Maciel
Eduardo Irigoyen
La Rendición de Cuentas que le baja el volumen a las garantías
Marcela Pérez Pascual
¿Quién está pensando el Uruguay de 2040?
Matías Guillama
Entre el festejo y la destrucción
Susana Toricez
Keiko Fujimori inicia una nueva etapa en Perú con promesas de orden, inversión y asistencia social
Diplomacia en ruinas
Canadá le planta cara a Estados Unidos
Pavel Durov: el empresario que desafió al Kremlin y volvió a convertirse en un objetivo de Putin
Frases Célebres 1091
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.