Edición Nº 1102 - Viernes 16 de octubre de 2026

Horas extras compañeras

Viernes 9 de mayo de 2025. Lectura: 2'

Mientras la capital se hunde entre la basura, la Intendencia de Montevideo sigue demostrando que para el Frente Amplio gobernar es, ante todo, administrar privilegios. Lo que a los frentistas les causa estupor cuando proviene de otras latitudes, es parte del paisaje montevideano: en 2023, la comuna autorizó la friolera de 826.061 horas extras, con un costo superior a los 10 millones de dólares.

Pero la indignación no se agota en el monto. Lo realmente grotesco es cómo se reparten esas horas. Más de 80 funcionarios recibieron autorizaciones que implican, en promedio, más de 100 horas extra al mes. Algunos lo hicieron durante semestres completos, otros durante años. Hay incluso quienes han sido habilitados cinco veces durante el período 2020-2025, en una suerte de continuidad permanente que desafía la lógica, el reglamento y la ética más elemental. Esto no es gestión, esto es un sistema paralelo de sobresueldo institucionalizado.

¿Dónde están los controles? ¿Dónde está la equidad en el empleo público? ¿Dónde está la protección del trabajador, ese que dicen defender con tanto fervor? Porque hay que decirlo sin rodeos: no creemos que esas horas verdaderamente se trabajen; y si así se hiciera, no tenemos dudas de que ningún ser humano debería trabajar 15 horas por día. Y si un jerarca lo permite, lo habilita y lo firma, está siendo cómplice de una violación sistemática del derecho al descanso.

La candidata colorada Virginia Cáceres, con el tono firme y sereno que la caracteriza, puso el dedo en la llaga: “Aunque una persona pueda hacer 13 o 15 horas diarias, me parece que está mal, que el Estado le permita a una persona trabajar 14 horas… ¿dónde está el derecho de los trabajadores al ocio, al disfrute? No está dentro de los parámetros normales, no está bien que eso se haga”.

Y tiene razón. Porque el problema no es solo el exceso, sino la discrecionalidad. Como bien explicó Cáceres, la normativa ya existe. El digesto municipal establece los límites de horas extra por funcionario según la carga horaria. Pero la Intendencia decidió ignorarla. No por omisión. No por error. Sino por voluntad política. Se emitieron resoluciones explícitas en las que se justifica por qué se opta por no aplicar la normativa. En buen criollo: se saltearon las reglas a sabiendas, y lo escribieron.

Es su forma de gobernar. Es el clientelismo frentista en su versión más descarada: comprar lealtades con sobresueldos encubiertos, disfrazados de esfuerzo extraordinario. Porque nadie cree que haya 80 personas en la Intendencia que estén salvando la democracia todos los días con jornadas maratónicas de 15 horas. Esto no es eficiencia, es simulacro. Y lo pagamos todos.

¿Hasta cuándo?



La irresponsabilidad previsional tiene nombre: demagogia
La Semana
Sanguinetti recibió el Bartolomé Hidalgo a la Trayectoria
La propaganda terrorista vuelve a la Udelar, ahora con un foro a medida
Solaria: ¿quién pone los US$ 5.700 millones?
Operación Cardama: un final tan bochornoso como su comienzo
Cardama no, ¿pero entonces quién?
América Latina se prepara para despegar. ¿Y Uruguay para cuándo?
La desigualdad también se mide en años de aportes
Regionalización: una vieja tentación centralista
Asti, el inquisidor de la JUTEP
Una vergüenza
Luis Hierro López
Uruguay, un país digital cada vez más vulnerable
Santiago Torres
El INIA, la ley de competitividad y una rectificación que corresponde
Tomás Laguna
A propósito de la marcha del 8 de octubre y la movilización por Palestina
Jonás Bergstein
El futuro también se construye con las represas del pasado
Fitzgerald Cantero Piali
Dudas sobre la política económica
Juan Carlos Nogueira
Cuando la estadística se convierte en relato político
Gonzalo Durañona
Eisenkot se acerca a vencer a Netanyahu y cambiar Israel
Eduardo Zalovich
Parque Batlle: un patrimonio que Montevideo debe recuperar
Dante Steffano
La infancia que creció
Angelina Rios
¡Hágase la Lust!
Eduardo Irigoyen García
Contar lo terminado
Alicia Quagliata Rienzi
Un control que necesita control
Marcela Pérez Pascual
La lección secreta del tiempo
Susana Toricez
La guerra invisible llegó a los supermercados
Trump traiciona a Ucrania para salvar las elecciones
Los ayatolás dan lecciones de derechos humanos
El Nobel de la Paz y la doble moral de Navi Pillay
La larga mano de Irán llega a Gran Bretaña
Milei y los límites del ajuste
Frases Célebres 1102
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.