Haberkorn critica al MLN-T por su: “franco e indisimulado apoyo a un régimen que tortura, ejecuta y desaparece a sus opositores políticos”
Edición Nº 1005 - Viernes 30 de agosto de 2024. Lectura: 3'
En su habitual espacio en El Observador, el periodista Leonardo Haberkorn fustigó al MLN-T por su apoyo a Venezuela, al tiempo que criticó a los senadores frentistas, Sánchez y Caggiani –que integran el Comité Central de la organización– por intentar minimizar el asunto. “Han pasado 50 años y el MLN-T parece no haber aprendido nada”, concluye.
500 palabras le alcanzan al periodista para para dejar en evidencia la hipocresía y el cinismo del MLN-T, que hoy integra formalmente el Frente Amplio.
Cinco décadas después, cuestiona Haberkorn, resulta sorprendente que existan figuras políticas capaces de sostener un doble discurso tan evidente. Mientras, por un lado, dicen luchar por esclarecer las violaciones a los derechos humanos cometidas durante nuestra dictadura, por otro, apoyan, minimizan y guardan silencio, sin ruborizarse, ante los mismos crímenes que se están cometiendo en Venezuela.
El periodista comienza recordando que el MLN-T fue el primer grupo frentista en salir a respaldar al régimen venezolano, luego de que este se proclamara ganador en unas elecciones sin garantías democráticas. Pese a ello, el MLN felicitó a Maduro por su “victoria” en lo que calificaron como un “ejemplar acto electoral”.
Dice el comunicado tupamaro del 28 de julio:
“El Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros saluda al pueblo venezolano que una vez más, en un acto eleccionario ejemplar, decidió continuar el camino de la paz junto al proyecto bolivariano de soberanía y justicia social. La derrota del proyecto golpista de la derecha continental y del imperialismo norteamericano se transforma además en un hito de la indispensable integración de los pueblos de la Patria Grande. Saludamos esta decisión popular, y llamamos a las organizaciones sociales y políticas a defender el derecho de los Pueblos a decidir su destino. Por la Liberación Nacional y el Socialismo ¡Habrá patria para todas y todos!”.
“Amnistía Internacional, la misma ONG que denunciaba la prisión política, las desapariciones y la tortura sistemática durante la dictadura militar uruguaya, es categórica respecto a esos otros aspectos menos ejemplares de la dictadura venezolana”, replica Haberkorn citando a la organización, que asegura que, quienes se animan a criticar al gobierno de Maduro, “son objeto de detención arbitraria, desaparición forzada y tortura con la aquiescencia del sistema judicial”.
Presos políticos, tortura, ejecuciones extrajudiciales y desaparecidos; el mismo repertorio siniestro de las dictaduras militares del Cono Sur, espeta el periodista que cuestiona: “[…] cómo es posible que existan actores políticos capaces de apoyar, soslayar, minimizar o silenciar los mismos crímenes en otro país latinoamericano. En ese sentido, el MLN fue más allá todavía que el Partido Comunista. Por un lado, porque su comunicado fue de franco e indisimulado apoyo al régimen que tortura, ejecuta y desaparece a sus opositores políticos. Por otro lado, porque ha sido incapaz de dar la cara para explicar sus razones para tal apoyo”.
Sobre este último aspecto, Haberkorn no duda en señalar las contradicciones de los senadores frentistas Alejandro Sánchez y Daniel Caggiani, que actualmente integran el Comité Central de la organización. Todos dicen estar en contra. Nadie sabe nada. “¿Quiénes lo redactaron, entonces? ¿Quiénes lo aprobaron en nombre del MLN-T?”, plantea el periodista, que recuerda que “no se sabe, porque la integración del Comité Central del MLN es secreta”.
Antes de finalizar, Haberkorn hace mención a que Caggiani “se ofendió” cuando él mismo le preguntó sobre el tema en el programa Desayunos Informales. “Desde su punto de vista”, dice sin vueltas el periodista, “es posible integrar un grupo político que, en pos de la justicia social, admite la tortura, las ejecuciones sumarias y la desaparición de personas, sin que nadie le pregunte al respecto y sin tener que dar explicaciones”.
“Debe ser que el tema es menor”, ironiza Haberkorn. “Son solo vidas”, finaliza, asegurando que “han pasado 50 años y el MLN-T parece no haber aprendido nada”.
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