Edición Nº 1101 - Viernes 9 de octubre de 2026

Entre el festejo y la destrucción

Viernes 31 de julio de 2026. Lectura: 2'

Por Susana Toricez

Mientras España convirtió su consagración mundialista en una celebración cívica ejemplar, en Buenos Aires la euforia derivó en violencia, destrozos y desprecio por el rival. La comparación deja al descubierto dos maneras opuestas de entender el deporte, la convivencia y la vida en sociedad.

Hay imágenes que no necesitan interpretación; basta con ver la realidad.

Mirando desde afuera, desde esta acera charrúa, basta con observar cómo dos pueblos que reciben la misma alegría generan una profunda brecha cultural que separa la educación de la barbarie.

En España, la victoria mundialista se transformó en un verdadero ejemplo ciudadano.

La gente salió a las calles a compartir la euforia con una alegría sana y luminosa: familias enteras, respeto mutuo, cantos sin necesidad de insultar a nadie y una convivencia donde el festejo dejó las plazas intactas.

Se celebró el logro con la dignidad de quien entiende que la pasión no está peleada con la civilidad.

El contraste es doloroso con la vereda de enfrente, con lo ocurrido en Buenos Aires.

Lo que debía ser una fiesta popular terminó convirtiéndose en un espectáculo lamentable de agresión, destrozos y grosería.

La masa desbordada, el insulto como único lenguaje y una falta total de respeto por el espacio público y por el propio semejante.

Una actitud de mal deportista que trascendió la calle y llegó a la propia cancha, donde los jugadores argentinos llegaron a darle la espalda al equipo español mientras se disponía a recibir la copa del campeonato mundial.

No fue un festejo; fue una demostración de incultura, en la que romper y despreciar al rival parecen ser la única forma de canalizar una emoción.

Como uruguaya, ver esa violencia y esa falta de clase tan cercana me produce una profunda vergüenza ajena.

Vistas las dos realidades, no queda más que felicitar sinceramente al pueblo español: nos ha dado una lección magistral de educación, madurez y convivencia.



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