El vergonzoso fracaso de una revolución
Edición Nº 1096 - Viernes 4 de setiembre de 2026. Lectura: 3'
Por Luis Hierro López
Mientras Estados Unidos demuestra descarnadamente que le interesa más el acceso al petróleo que imponer la democracia, la “revolución bolivariana” de Venezuela termina sin gloria ni coraje en una rendición sin condiciones.
El acuerdo petrolero de Estados Unidos y Venezuela puede significar una oportunidad de recuperación económica para Venezuela, ya que se anuncia un aluvión de inversiones, pero no garantiza el retorno del país caribeño al sistema democrático. Estados Unidos se asegura el suministro de petróleo por cien años según ha anunciado Trump —la encargada de la presidencia venezolana, Delcy Rodríguez, informó por su lado que el convenio durará 25 años—, pero no impuso a Caracas exigencias democráticas para terminar con los presos políticos, la censura de prensa y tantas otras coacciones que envilecen la convivencia.
Aunque Delcy Rodríguez asegura que Venezuela mantiene su soberanía, es claro que Estados Unidos tendrá el control absoluto de 17 yacimientos que albergan más de 65.000 millones de barriles de crudo venezolano. Esa cifra representa el 21,5% de las reservas totales. El acuerdo implica que Venezuela atraerá inversiones por más de 100.000 millones de dólares y se generarán aproximadamente 209.300 millones de dólares en ingresos para el país por impuestos y regalías.
La industria petrolera venezolana, que estaba deshecha tras décadas de despilfarros y mala administración, recobrará sin duda su pujanza, pero a un costo que puede resultar ruinoso, ya que, según El País de Madrid [https://elpais.com/america/2026-09-03/los-acuerdos-petroleros-de-estados-unidos-y-venezuela-opacos-y-millonarios.html] las negociaciones se concretaron gracias a Alejandro Bentancourt, un empresario chavista de 46 años que tiene una pésima reputación y está siendo investigado por España y por Suiza por el presunto lavado de miles de millones de dólares. El gobierno venezolano le concede a su empresa, North American Blue Energy Partners, la explotación exclusiva de los yacimientos. El gobierno de Estados Unidos tendrá, además, una influencia decisiva sobre la compañía, ya que posee el 35 % de la matriz de NABEP a través de la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra. Tanto en Venezuela como en Estados Unidos se ha levantado una oleada de críticas y hay parlamentarios norteamericanos que aseguran que el acuerdo se revisará y que finalmente no podrá aplicarse.
Mientras tanto, Delcy Rodríguez aseguró que por ahora no habrá elecciones, postergación con la que coincidió Donald Trump, con lo que los restos oprobiosos del chavismo intentan mantener su predominio. Según una organización especializada [https://diarioversionfinal.com/mundo/rick-scott-asegura-que-todavia-hay-presos-politicos-en-venezuela-y-exige-liberacion-sin-condiciones/] al 31 de agosto pasado había todavía 328 presos políticos, con la triste evidencia de que en las últimas semanas se siguieron apresando opositores. Al mismo tiempo, Trump aseguró que “los sacamos de una dictadura”..., tras elogiar a Delcy Rodríguez y sostener que los venezolanos no están en condiciones de votar.
Estados Unidos vuelve así a su peor modalidad internacional, aquella que le significó el repudio de millones de latinoamericanos por décadas. Si la intervención contra Maduro fue vista con alguna expectativa por quienes siempre celebramos la caída de un dictador, el panorama que se ha abierto posteriormente no es alentador. Se han excluido expresamente de las negociaciones a Edmundo González y a María Corina Machado, los principales referentes de la oposición que reivindica el triunfo electoral de González en 2024, y a quienes se ha mantenido apartados de la transición. El aparato político y militar del chavismo no se ha anulado y no existen todavía condiciones de competencia política plena ni una efectiva libertad de prensa.
La “revolución bolivariana” termina su trágica peripecia entregándose a su enemigo. Tras décadas de ataques a la libertad y de haber empobrecido a la población, su final es el de los traidores.
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