Edición Nº 1091 - Viernes 31 de julio de 2026

El recorte que llega tarde (para todo, menos para los amigos)

Viernes 7 de marzo de 2025. Lectura: 2'

La Intendencia de Montevideo lleva décadas gastando con ligereza, malacostumbrando a sus autoridades a cubrir cualquier gasto y a usar la chequera pública en beneficio político. Y ahora, de pronto, en el tramo final de la actual administración, se declara que la situación financiera está “peor de lo previsto” y se necesita un ajuste a contrarreloj. Claro que no tiene nada de malo evitar despilfarros; lo llamativo es que recién asuman ese tono responsable y, al mismo tiempo, aprueben compensaciones especiales para militantes, incluso ignorando las observaciones del Tribunal de Cuentas.

El mensaje de Zunino es simple: recortamos para no comprometer a la próxima gestión. La pregunta es: ¿por qué no lo hicieron antes? Quienes siguieron la gestión frentista en Montevideo saben que, durante años, se han multiplicado las contrataciones y compensaciones. Siempre había fondos. Hoy, al descubrir que la caja no aguanta, la solución pasa por tijeretear aquello que puede disimularse. Sin embargo, cuando se trata de acomodar a un militante o de recompensar a cierto personal —aunque falte respaldo presupuestal— la Intendencia repite el “ordénese y lo sostiene contra viento y marea.

El cinismo es evidente. Recién ahora se preocupan por la salud financiera de la comuna, tras años de chequera suelta en contrataciones poco justificadas. Al mismo tiempo, el Tribunal de Cuentas advierte que no hay marco legal para ciertas compensaciones, y la respuesta es “reiterar el gasto” en favor de militantes declarados. Mientras un grueso de actividades se ve empobrecido, con funcionarios que ven reducidas sus jornadas, a unos pocos les “crean un cargo” o “ajustan su sueldo” a niveles impensados. Si de verdad la IM quisiera ser austera, comenzaría por dejar de contentar militantes.

El discurso de “no dejar problemas a la próxima administración” oculta años de ineficiencia y gasto complaciente. No se objeta la necesidad de racionalizar los recursos, sino la selectividad con que se aplica: mientras cierran algunas canillas, el agua sigue fluyendo a los bolsillos de los amigos. De poco sirven las declaraciones sobre “ser responsables” si, en simultáneo, se sostiene la costumbre de premiar a los cercanos contra toda recomendación.



La sensatez siempre paga
Triste espectáculo
Julio María Sanguinetti
Linaje del Manco
Las autoridades del MTSS en omisión contumacial
¿Otra vez naranjas?
Lula tiene razón y no "El País"
El mapa del narcotráfico que revela una investigación imprescindible de El País
Lo que Fratti nunca entendió
La lucha contra la delincuencia organizada
Luis Hierro López
Cuando la realidad desmiente al relato
Santiago Torres
Tributo a la lana ante el próximo inicio formal de las esquilas
Tomás Laguna
La riqueza que América Latina todavía no sabe medir
Fitzgerald Cantero Piali
Crecer entre disparos
Angelina Rios
La inercia del ministro Negro
Juan Carlos Nogueira
Entre Jean Ziegler y Marcial Maciel
Eduardo Irigoyen
La Rendición de Cuentas que le baja el volumen a las garantías
Marcela Pérez Pascual
¿Quién está pensando el Uruguay de 2040?
Matías Guillama
Entre el festejo y la destrucción
Susana Toricez
Keiko Fujimori inicia una nueva etapa en Perú con promesas de orden, inversión y asistencia social
Diplomacia en ruinas
Canadá le planta cara a Estados Unidos
Pavel Durov: el empresario que desafió al Kremlin y volvió a convertirse en un objetivo de Putin
Frases Célebres 1091
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.