Edición Nº 1093 - Viernes 14 de agosto de 2026

El enemigo adentro de la trinchera

Viernes 13 de diciembre de 2024. Lectura: 2'

Por Tomás Laguna

La reciente declaración del PIT-CNT contra un posible acuerdo UE-MERCOSUR ha sonado como un gran exabrupto contra nuestra economía y su razón de ser. Demuestra que la central sindical uruguaya no termina de entender que una economía pequeña como la nuestra, o bien exporta bienes y servicios, o bien exporta gente. En realidad poco les importa, en tanto su objetivo es la lucha contra el sistema caiga quien caiga, incluso contra los intereses de nuestra propia economía y de sus ciudadanos.

Los argumentos de la central sindical uruguaya para oponerse a un posible acuerdo de integración comercial con la Unión Europea son, cuando menos, una flagrante traición a los intereses de nuestra economía, y como tal, de toda la ciudadanía de nuestro país. Las consideraciones que el ramplón texto declaratorio esgrime son un atentado a nuestros sistemas productivos, una felonía a nuestra razón de ser como país agro exportador, en definitiva, constituye una deslealtad con los ingentes esfuerzos realizados a lo largo de 25 años por los distintos gobiernos que se sucedieron en nuestro país en pro de una mejor inserción internacional.

Peor aún, se hacen eco de los mismos falaces argumentos con que nos han pretendido descalificar nuestros contumaces adversarios, los paupérrimos agricultores europeos en su obsesión proteccionista y autárquica. En otras palabras, el sindicalismo uruguayo toma las armas del enemigo para atacar a su propio país, a sus sistemas productivos y a la viabilidad de su economía.

¡Que no se nos confunda! Reivindicamos al sindicalismo como expresión organizada de los trabajadores en defensa de sus intereses ante las empresas y ante los gobiernos. Su existencia y libre accionar son fundamento sustantivo en una democracia liberal y en un sistema de economía de mercado. Pero nuestra central sindical se deslegitima a sí misma en el cumplimiento de estos fines toda vez que utiliza su razón de ser para atacar al sistema económico desde posiciones ideológicas que responden al marxismo organizado para la lucha de clases. Bajo estas premisas es que son capaces de actuar arteramente, comunicado de referencia mediante, en contra de los intereses de su propio país. La defensa del ciudadano trabajador queda subyugada a la ideología y la lucha contra el sistema.

Bien que de haber sido un tratado de integración con las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela se habrían desdoblado en genuflexión entreguista al servicio del comunismo internacional. De hecho nunca se les escuchó cuestionar un posible TLC con China…

Lo del título, el enemigo dentro de nuestras trincheras…



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