El Tratado Brest - Litovsk y sus consecuencias geopolíticas (3 de marzo de 1918)
Edición Nº 1026 - Viernes 7 de marzo de 2025. Lectura: 1'
Por Daniel Torena
El Gobierno Bolchevique de la Rusia Soviética, encabezado por Lenin, llegó a un acuerdo con el Imperio Alemán, del Káiser Guillermo II.
Alemania había ayudado a los bolcheviques en su guerra civil en el Imperio Ruso; los generales alemanes les dieron apoyo logístico.
Finalmente, el llamado “Segundo Tratado de Brest – Litovsk” fue firmado el 3 de marzo de 1918 entre el Gobierno Bolchevique y el Imperio Alemán, aún en pleno desarrollo de la Primera Guerra Mundial, con grandes batallas entre los ejércitos aliados de Francia y Gran Bretaña; luego se sumarían los Estados Unidos, en los sangrientos campos de batalla del Frente Occidental.
El Reino de Italia combatía a los austriacos en los Alpes, aliado de las potencias occidentales.
Para Alemania era vital llegar a una paz en el Frente Oriental para poder concentrar todas sus fuerzas contra las fuerzas británicas y francesas en el Frente Occidental, antes de la llegada de 1.000.000 de soldados estadounidenses.
El tratado firmado entre los gobiernos de la Rusia Soviética y el Imperio Alemán era totalmente favorable a Alemania.
El Gobierno Soviético, por el tratado, reconocía la independencia de Finlandia y Ucrania, y abandonaba los territorios de Curlandia, Lituania, Polonia, Batum y Kars, al sureste; estos últimos fueron cedidos al Imperio Turco Otomano, aliado de Alemania.
Se desmovilizaron todos los ejércitos rusos contra Alemania y su flota.
Al mismo tiempo, los bolcheviques se comprometían a frenar cualquier tipo de campaña política contra el káiser y el Imperio Alemán en territorio alemán.
Lenin tenía muy claro —al igual que Trotsky— que el compromiso asumido era con el gobierno del káiser, pero no con otro gobierno alemán, como sucedió después de la caída del káiser Guillermo II, en noviembre de 1918.
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