Jubilarse a los 60, ¿libertad para elegir?
El gobierno anunció que enviará al Parlamento un proyecto de ley para habilitar la jubilación a partir de los 60 años, con 30 años de aportes. La propuesta introduce una alternativa al régimen general que establece los 65 años como edad de retiro y abre una discusión sobre las condiciones para acceder al beneficio.
Hasta este miércoles 14 de octubre, la iniciativa no figuraba entre los asuntos ingresados en ninguna de las dos cámaras. Sin embargo, el anuncio ya generó diferencias entre el gobierno, la oposición y el movimiento sindical.
Una opción que no será para todos
El Poder Ejecutivo sostiene que la medida permitirá atender situaciones de trabajadores que, por razones personales o laborales, no desean o no pueden permanecer en actividad hasta los 65 años.
Según las estimaciones oficiales, alrededor del 30% de los trabajadores de menores ingresos podría acceder a mejores condiciones jubilatorias respecto del régimen anterior a la reforma de 2023. Eso no significa que ese porcentaje vaya efectivamente a retirarse de forma anticipada.
Uno de los puntos en discusión es la exigencia de 30 años de aportes. Para quienes han atravesado períodos de desempleo, informalidad o interrupciones laborales, reunirlos puede resultar difícil.
La propuesta también establece que quienes opten por esta causal no podrán continuar trabajando. Hugo Bai, coordinador de Transformación y Fortalecimiento de la Protección Social de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, explicó que el retiro anticipado fue concebido como un mecanismo excepcional, destinado a quienes necesitan o prefieren dejar la actividad.
Las posiciones
Desde el gobierno, Alejandro Sánchez defiende la posibilidad de que cada trabajador decida si solicita la nueva causal o espera hasta los 65 años.
El exministro de Trabajo y Seguridad Social Pablo Mieres cuestiona las consecuencias económicas de esa elección. Advierte que retirarse cinco años antes puede implicar una prestación menor y señala que el régimen de transición de la reforma previsional de 2023 todavía permite jubilarse a los 60 años a determinados trabajadores.
El PIT-CNT, por su parte, respalda la posibilidad de adelantar el retiro. Su presidente, Marcelo Abdala, sostiene que la decisión debe contemplar las circunstancias de salud y la trayectoria laboral de cada persona.
El respaldo a la nueva causal no supone necesariamente acuerdo con todas sus condiciones. La incompatibilidad entre jubilarse y continuar trabajando es uno de los aspectos que merece mayor discusión.
El fondo del debate
En octubre de 2024, la ciudadanía fue convocada a pronunciarse sobre una reforma constitucional de la seguridad social impulsada por el PIT-CNT. La propuesta incluía restablecer la edad jubilatoria en 60 años, eliminar las AFAP y equiparar las jubilaciones mínimas al salario mínimo nacional. No alcanzó los votos necesarios para su aprobación.
Dos años después, el Poder Ejecutivo vuelve a plantear la posibilidad de jubilarse a los 60, aunque con una propuesta diferente. La edad general de retiro se mantiene en 65 años y se incorpora una opción de jubilación anticipada para quienes cumplan determinados requisitos.
No son propuestas equivalentes, pero el antecedente del plebiscito forma parte de la discusión. La cuestión será cómo se concilia aquel pronunciamiento ciudadano con una nueva alternativa jubilatoria y qué condiciones concretas tendrá para los trabajadores.
LAS CUATRO VOCES
Alejandro Sánchez — Secretario de la Presidencia:
“Todas las personas podrán tomar la decisión de presentarse a la causal o esperar a su jubilación hasta los 65 años”. (Telenoche, canal 4)
Hugo Bai — Coordinador de Transformación y Fortalecimiento de la Protección Social de la OPP:
“El retiro anticipado lo pensamos como un mecanismo de carácter excepcional”. (Doble Click, Del Sol FM)
Pablo Mieres — Exministro de Trabajo y Seguridad Social:
“Lo que no dice es cuánto será la jubilación a los 60. Porque seguramente será mucho menor que a los 65”. (Publicación en su red social X)
Marcelo Abdala — Presidente del PIT-CNT:
“El trabajador tiene el derecho a elegir si así le conviene, dependiendo de su situación de salud y de su propia vida laboral”. (Caras y Caretas)