Allanamientos nocturnos, otra vez sobre la mesa
Dos años después de que la ciudadanía no aprobara la reforma constitucional para habilitarlos, los allanamientos nocturnos regresaron a la discusión política. La iniciativa partió esta vez del presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado, quien propuso al presidente Yamandú Orsi convocar a los partidos para intentar acordar un nuevo texto.
Orsi dejó abierta la posibilidad de analizar la propuesta. A partir de allí reaparecieron argumentos conocidos, pero también una discusión que excede el sí o el no. ¿Qué eficacia tendría la herramienta frente al narcotráfico y el crimen organizado? ¿Qué riesgos implica? ¿Bajo qué condiciones debería aplicarse? ¿Qué cambió desde 2024?
Una herramienta contra el crimen organizado
Delgado fundamenta la iniciativa en la necesidad de ampliar los instrumentos disponibles para la Policía y la Fiscalía. Su planteo supone buscar primero un acuerdo político que permita redactar un nuevo texto y, si reúne las mayorías constitucionales necesarias, someterlo nuevamente a consideración ciudadana.
Desde el Partido Colorado, Sara Durán también defiende la habilitación. La legisladora suplente de Vamos Uruguay, que apoyó la reforma de 2024, pone el énfasis en aspectos operativos. Sostiene que la menor circulación durante la noche puede facilitar los procedimientos y recuerda que una eventual intervención continuaría dependiendo de una orden judicial fundada en evidencia.
Durán agrega otro elemento a partir de su experiencia profesional con personas privadas de libertad. Durante las horas en las que actualmente no puede realizarse un allanamiento domiciliario, advierte, existe tiempo para destruir celulares, cambiar chips o trasladar drogas antes de que pueda concretarse el procedimiento.
La eficacia en discusión
El ministro del Interior, Carlos Negro, no descarta el debate, pero coloca el foco en otro punto. Para definir la conveniencia de habilitar estos procedimientos, entiende que deben ponderarse tanto su efectividad como los riesgos que pueden generar.
La discusión también atraviesa al Frente Amplio. El senador Eduardo Brenta ha señalado que su fuerza política está dispuesta a intercambiar sobre la propuesta, aunque cuestiona que la medida pueda resultar determinante en la lucha contra el narcotráfico. También ha mencionado las objeciones planteadas desde ámbitos policiales por los riesgos que puede implicar ingresar a una vivienda durante la madrugada.
Una prohibición con casi dos siglos
La prohibición tiene raíces históricas. La Constitución de 1830 ya establecía restricciones para el ingreso nocturno a los hogares y el actual artículo 11 mantiene una protección especial de la vivienda.
La discusión, sin embargo, no comenzó ahora. Uruguay ya sometió a votación propuestas que incluían cambios en este régimen. En octubre de 2024, la reforma específica del artículo 11 obtuvo el 39,9% de los votos y no alcanzó la mayoría necesaria para ser aprobada.
También entonces las posiciones tuvieron matices. La Mesa Política del Frente Amplio resolvió no acompañar aquella iniciativa, pero su declaración no descartaba de manera absoluta la utilización de la herramienta. Planteaba discutir para qué delitos podría emplearse, qué requisitos judiciales y policiales deberían exigirse y en qué casos correspondería aplicarla.
Dos años después, la diferencia política que introduce la nueva propuesta es la búsqueda de un acuerdo previo entre los partidos antes de llegar nuevamente a una consulta popular.
El fondo del debate
La discusión ya no pasa solamente por habilitar o prohibir un procedimiento.
También exige determinar qué puede aportar concretamente a la investigación del crimen organizado, qué riesgos supone y cuáles deberían ser sus garantías.
Y agrega una pregunta institucional inevitable, ¿qué elementos nuevos justifican volver a discutir una reforma que la ciudadanía no aprobó en 2024?
LAS CUATRO VOCES
Álvaro Delgado — Partido Nacional:
“Creo que el Uruguay está necesitando un instrumento para poder trabajar contra el narcotráfico y el crimen organizado”. (El Observador)
Sara Durán — Partido Colorado:
“Una ventaja es que de noche hay menos personas y tránsito en la calle, lo que facilita los desplazamientos policiales”. (Semanario Búsqueda)
Carlos Negro — Ministro del Interior:
“Lo que no tenemos es evidencia de que la balanza se incline necesariamente hacia una posición o hacia la otra”. (La Diaria)
Eduardo Brenta — Senador del Frente Amplio:
“Ya se han escuchado opiniones de los sindicatos policiales que rechazan los allanamientos nocturnos porque es riesgoso para el personal policial, pero además es complejo para la población”. (Portal Caras y Caretas)