Chile frente a una elección polarizada
Viernes 29 de agosto de 2025. Lectura: 4'
Chile ingresa en una de las elecciones más decisivas desde el retorno a la democracia. A menos de tres meses de los comicios del 16 de noviembre, el país vive un escenario muy distinto al de 2021, cuando Gabriel Boric llegó al poder prometiendo transformaciones profundas tras el estallido social. Hoy, las prioridades han cambiado: la agenda está dominada por la seguridad, la migración y el orden, desplazando a un segundo plano las demandas de reforma social que marcaron el ciclo anterior.
El fracaso de los dos procesos constitucionales —primero liderado por la izquierda, luego por la derecha— dejó a la ciudadanía con una sensación de agotamiento frente a proyectos refundacionales. Este desgaste se traduce en un nuevo clivaje: ya no es “cambio versus continuidad”, sino “orden versus desorden”. En palabras de analistas, lo que está en juego es la capacidad del próximo gobierno para restaurar estabilidad en un contexto de percepción creciente de inseguridad y criminalidad organizada.
El aumento de la violencia, el narcotráfico y los secuestros —fenómenos inéditos para la sociedad chilena— ha generado un giro discursivo hacia posiciones más duras. Esto explica por qué la propuesta más valorada por los electores es cerrar las fronteras y expulsar a inmigrantes irregulares (42%), seguida por combatir el crimen organizado (36%), muy por encima de medidas económicas o sociales.
Los favoritos: Kast y Jara, dos polos opuestos
En este clima de polarización emergen como favoritos José Antonio Kast (Partido Republicano), con 28% en intención de voto, y Jeannette Jara (Partido Comunista), con 27%. La encuesta también muestra que 38% cree que Kast será el próximo presidente, contra 28% que apuesta por Jara.
Kast se presenta como el garante del orden, alineado con el ideario liberal-conservador de Milei, Vox y Trump. Su discurso promete “recuperar Chile”, reducir el Estado, bajar impuestos y reforzar el control migratorio. Los mercados lo ven con buenos ojos: el 80% de los analistas financieros cree en su victoria, asumiendo que un eventual gobierno suyo implicaría menos gasto público y menor incertidumbre regulatoria.
Jara, en cambio, busca proyectarse como una opción de centroizquierda pragmática, pese a militar en el PC. Su carta de presentación son logros concretos en materia laboral, como la reducción de la jornada a 40 horas y su rol en la reforma previsional. Sin embargo, enfrenta el escepticismo del sector privado y la resistencia que genera el fantasma de modelos asociados a Cuba o Venezuela.
La batalla por el tercer lugar: Matthei y Parisi
El espacio de centroderecha tradicional, representado por Evelyn Matthei, perdió tracción en favor de Kast, aunque conserva un 14% en las encuestas. Su desafío es reencantar a un electorado que hoy ve en Kast una respuesta más firme frente a la inseguridad.
Por su parte, Franco Parisi intenta reeditar la sorpresa de 2021, cuando quedó tercero sin pisar Chile. Su narrativa antipolítica y pro-clase media sigue teniendo eco, especialmente en redes sociales, pero no logra consolidarse como opción real de gobierno.
Mercados e inversionistas: expectativas alineadas a la derecha
El mundo financiero prácticamente descarta una victoria de Jara. Informes de bancos como Bank of America y sondeos entre operadores locales indican que los activos chilenos no incorporan un riesgo electoral significativo, porque anticipan un triunfo de Kast o, en menor medida, de Matthei. Las proyecciones apuntan a que un gobierno del Partido Republicano implicaría ajustes fiscales, menos regulación y señales promercado.
Segunda vuelta: Kast con ventaja
La encuesta más reciente marca que, en un balotaje, Kast le ganaría a Jara por 13 puntos (44% vs. 31%), lo que refleja una dificultad estructural para la candidata oficialista de atraer votantes moderados. Incluso Matthei vencería a Jara (40% vs. 33%), y Parisi empataría con ella.
Claves para entender esta elección
- La seguridad es la nueva prioridad: desplazó al debate constitucional y económico.
- Polarización inédita: por primera vez, los dos favoritos son un pinochetista y una comunista, dos figuras en los extremos del espectro político.
- Mercados sin miedo: interpretan que el cambio será hacia la derecha, no hacia la izquierda.
- Alta participación asegurada: por primera vez el voto será obligatorio, lo que podría alterar los márgenes en primera vuelta.
- Debilidad del gobierno: con un 62% de desaprobación, Boric tiene poca capacidad de transferir votos a Jara.
|
|
 |
De Sanguinetti a Orsi: China como política de Estado, no como gesto
|
Derecho en pausa, política cruda y moral incierta Julio María Sanguinetti
|
INISA, militares y el reflejo automático: cuando el debate se sustituye por antimilitarismo infantil
|
Sanguinetti en “Punto Rojo” con Plar Rahola
|
El fallo que equilibra reglas, despeja fantasmas y preserva la seguridad jurídica
|
Interrogatorios policiales a periodistas y la sensatez del Ministro Carlos Negro
|
Oddone, el agro y una economía que sigue esperando el rebote
|
Robert Silva advierte retrocesos educativos
|
Caen relatos y muros, pero... Luis Hierro López
|
Ética en jaque en el MTSS Santiago Torres
|
Enero calentito, pero no por el clima Tomás Laguna
|
Cuando cambia el emisor, cambia el juicio político Laura Méndez
|
Uruguay ante el mundo fragmentado: el arte de no elegir mal Juan Carlos Nogueira
|
Elogio a los ricos Jonás Bergstein
|
Las SS de Jamenei Eduardo Zalovich
|
Vivienda y gestión: del legado histórico a la innovación integral Alicia Quagliata
|
Venezuela frente a su futuro: diplomacia, economía y gobernabilidad Alvaro Valverde Urrutia
|
Cuando las normas ya no protegen
|
La transición tutelada, el chavismo funcional y los intereses de Washington en Venezuela
|
La cúpula comunista negocia su supervivencia: el régimen teme un destino al estilo de Venezuela
|
El crimen de Alex Pretti y el temblor en el ICE
|
Frases Célebres 1067
|
Así si, Así no
|
Pedro Sánchez en el ojo de la tormenta
|
|