Edición Nº 1086 - Viernes 26 de junio de 2026

“Caja” con el combustible

Edición Nº 1031 - Viernes 11 de abril de 2025. Lectura: 3'

Como ha denunciado la Coalición, el informe de la Ursea apuntaba a una baja de los combustibles, pero el gobierno mantiene las tarifas, recaudando la diferencia. Punto. Y no, no lo dice únicamente el diputado tal o el senador cual. Es hacer caja, se enoje o no la ministra Cardona.

Pero la historia de Ancap y el Frente Amplio arrastra un pasado más jugoso que la simple fijación del precio de los combustibles. ¿O ya se olvidaron del fiasco de la regasificadora, de la planta de cal y tantas aventuras ruinosas? El exvicepresidente Sendic fue procesado, la empresa se endeudó como nunca, quedando al borde de la quiebra. En aquel entonces, ¿dónde estaban estos paladines del equilibrio que hoy cuestionan la gestión de la Coalición en Ancap? Recordemos que los problemas de Ancap se hicieron visibles en 2015-2016, cuando se descubrieron pérdidas monstruosas y deudas que exigieron rescates millonarios. Claro, nadie hablaba de “déficit” en ese momento.

Ahora, con un gobierno frenteamplista recién estrenado oímos voces que dicen “tenemos que hacer caja con los combustibles porque hay un déficit”. Culpan a la supuesta bomba heredada. Y la ministra Cardona, por su parte, califica de “pobres” los argumentos de que Ancap esté en aprietos financieros por la parada de la refinería, aludiendo a la falta de gestión. Pero ¿acaso la “falta de gestión” no fue un sello del propio Frente Amplio cuando manejaban Ancap a su antojo? Basta recordar la increíble dispersión de gastos en publicidad y las extravagantes compras que se descubrieron en su momento. Esa no fue una parada técnica, sino una parada de sentido común.

Cualquiera diría que el “relato del déficit” que ahora exhiben busca tapar su necesidad de disponer de recursos frescos. El gobierno lo que quiere es hacer caja. Y la evidencia la dan los números: la nafta no baja, aunque la Ursea indica que podría hacerlo, y el gasoil se tocó lo mínimo posible. En otras palabras, se repite el viejísimo método de las administraciones frenteamplistas: cuando estés en aprietos, usá a Ancap de caja chica. Es el mismo modus operandi con el que, tiempo atrás, se encarecieron combustibles de forma sostenida para tapar agujeros. Lo que suena risible es que, en la campaña, el actual oficialismo vociferaba que no se podía “golpear a la gente con combustibles caros” y que la LUC era perversa. Ahora, en el poder, la LUC no se toca, pero se salta el PPI cuando conviene, y se aprovecha la diferencia.

Podríamos pensar que están en su derecho. Todo gobierno puede manejar el precio de los combustibles. Pero lo que roza el cinismo es que, con un historial como el del Frente en Ancap, pretendan ahora erigirse como los abanderados de la transparencia. Peor aún es que argumenten que “la LUC no es un dogma, y la Ursea es solo una referencia”. Así liquidan la tan cacareada “coherencia con la ley” que se esgrimía cuando eran oposición.

Al final, la gente paga los platos rotos. Pagó con sus impuestos cuando Ancap se hundió en la era Sendic, pagó las deudas de la regasificadora, pagó las aventuras de la planta de cal y ahora paga el combustible que no baja. Y si cuestionan, la respuesta oficial vuelve a ser: “¡Es culpa del otro, nos dejaron un déficit!”.



Blindados sí. Improvisación no.
Traumas del pasado
Julio María Sanguinetti
El doble desgaste: cuando caen el gobierno y el presidente
Competitividad o estancamiento
Confundir el comité con la ciudadanía
Competencia en el puerto: una reforma tan necesaria como postergada
“Xenofobia” corporativa en el mar uruguayo
La primera Rendición de Cuentas de Orsi: mucho más que un ajuste de partidas
Keiko
Luis Hierro López
Los recursos que nunca estuvieron parados
Santiago Torres
En el inicio de la cosecha 2026, tributo a la citricultura
Tomás Laguna
Netanyahu se dirige a la derrota electoral
Edu Zamo
El debate que incomoda
Juan Carlos Nogueira
Más años de vida, nuevos desafíos sociales
Angelina Rios
Iluminar las playas también es una política ambiental
Darío Peña
La laicidad como garantía republicana
Gonzalo Durañona
Cuando integrar la ciudad no alcanza
Alicia Quagliata
El idioma de la ropa arrugada
Susana Toricez
El saqueo de una nación: la corrupción chavista y el colapso del “Socialismo del Siglo XXI”
Un giro de 180 grados para Colombia
La crisis británica y el fin de la era Starmer
Cuba abre una nueva era
Frases Célebres 1086
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.