Así sí
Respuesta especializada para embarazadas en situación de calle
El Ministerio de Desarrollo Social puso en funcionamiento en Ciudad Vieja el centro Paulina Luisi, un dispositivo específicamente destinado a embarazadas en situación de calle y extrema vulnerabilidad. La propuesta combina atención social y sanitaria, con participación del Mides, el Ministerio de Salud Pública, ASSE y la Secretaría Nacional de Drogas.
El centro dispone de 50 cupos para atención diurna y siete plazas de alojamiento transitorio durante las 24 horas, destinadas a situaciones de emergencia. La creación del dispositivo responde, según las autoridades, al aumento detectado de mujeres embarazadas en situación de calle con consumo problemático de sustancias.
La atención incluye seguimiento prenatal, salud mental, salud sexual y reproductiva y abordaje del consumo problemático de drogas. También se procura fortalecer vínculos familiares, comunitarios y afectivos y trabajar desde el ingreso en alternativas de egreso y autonomía. El centro coordina, además, con el Hospital Pereira Rossell y el dispositivo Ciudadela de Montevideo.

El embarazo en situación de calle exige una intervención específica, permanente y coordinada entre las políticas sociales y sanitarias. La apertura de este centro reconoce esa complejidad y pone el foco no solamente en la emergencia, sino también en el acompañamiento y la posibilidad de construir una salida. El desafío será que esos siete cupos de atención permanente resulten suficientes frente a una realidad que las propias autoridades reconocen que viene creciendo.
Abrir caminos para volver a estudiar
Los Centros Educativos de Capacitación, Arte y Producción (Cecap) atienden actualmente a 2.300 jóvenes de entre 14 y 20 años que no concurren a la educación media formal. A través de talleres, arte, oficios, robótica y otras propuestas, buscan generar caminos para que puedan reincorporarse al sistema educativo.
El Ministerio de Educación y Cultura aumentó desde marzo la beca que reciben los estudiantes, que pasó de 1.000 a 1.750 pesos mensuales. Además, mediante acuerdos con las intendencias, los jóvenes disponen de alimentación y boletos, mientras que el MEC proporciona los materiales utilizados en los talleres.
El dato adquiere especial relevancia en el marco del Plan Nacional de Revinculación Educativa ya que más de 300 jóvenes están volviendo a los Cecap y, según las autoridades, en cada centro la gran mayoría cursa además ciclo básico de UTU o Secundaria mediante acuerdos con ANEP. Está prevista también la apertura de un nuevo Cecap en Treinta y Tres y la incorporación de más horas docentes planteada en la Rendición de Cuentas.
La propuesta busca ampliar además la atención más allá de lo estrictamente educativo. El MEC trabaja con el Ministerio de Salud Pública y ASSE para abordar de manera integral la salud mental, bucal y visual de los jóvenes.

Recuperar a un adolescente que se alejó del sistema educativo requiere algo más que ofrecerle nuevamente un lugar en un aula. Implica acompañarlo, generar incentivos, atender las dificultades que pueden condicionar su permanencia y ofrecerle alternativas capaces de reconstruir el vínculo con la educación. Los Cecap apuntan precisamente a esa combinación. El desafío, como en toda política de revinculación, será que volver sea solamente el primer paso y que esos jóvenes logren después permanecer y avanzar en su trayectoria educativa.
Así no
Vacunación maternal, una cobertura que sigue siendo insuficiente
La baja vacunación de las embarazadas vuelve a encender una señal de alerta en materia de salud pública. Los datos disponibles durante este invierno mostraron una cobertura de apenas alrededor del 29% para la vacuna antigripal en esta población, considerada especialmente vulnerable frente a las enfermedades respiratorias.
La preocupación adquiere mayor relevancia porque durante el embarazo la inmunización cumple una doble función que se basa en proteger a la mujer y permite transferir anticuerpos al bebé durante un período particularmente vulnerable. Uruguay incorporó además la vacunación contra el virus respiratorio sincicial (VRS) para embarazadas, que en 2025 alcanzó una cobertura del 71% y mostró resultados favorables en la reducción de hospitalizaciones de lactantes.
El contraste entre ambas coberturas plantea un problema que trasciende la disponibilidad de las vacunas. Cuando una herramienta preventiva está accesible pero una parte importante de la población objetivo no las utiliza, es necesario revisar las estrategias de información, que debería comenzar la recomendación durante los controles obstétricos.

La baja cobertura de vacunación durante el embarazo no puede naturalizarse, especialmente cuando existen herramientas seguras de prevención y una población claramente identificada como prioritaria. La reiteración de la advertencia indica que informar no está siendo suficiente. El desafío para el sistema de salud es transformar cada control del embarazo en una oportunidad efectiva de prevención: la vacuna disponible sirve si finalmente llega a quien debe proteger.
Un adolescente entre más de 50 disparos
Un adolescente de 15 años fue asesinado el pasado miércoles 26 de agosto en el barrio Los Sueños, en una zona lindera con Manga. Su cuerpo fue encontrado sobre la hora 7 en las inmediaciones de Correguela y Rubén Rada, luego de una balacera ocurrida aproximadamente una hora antes.
En el lugar donde se produjo el ataque, la Policía encontró más de 50 casquillos de bala. El adolescente habría logrado desplazarse varias cuadras después de resultar herido hasta caer en el punto donde posteriormente fue encontrado. El Departamento de Homicidios incautó un arma y tres cargadores y detuvo a un joven de 22 años, cuya eventual participación en el crimen se investiga.
Más allá de las circunstancias que deberá determinar la investigación, el episodio vuelve a mostrar un fenómeno especialmente preocupante, que es la utilización de una enorme cantidad de municiones en zonas habitadas y la presencia de adolescentes entre las víctimas de la violencia armada. Más de 50 disparos para matar a un joven de apenas 15 años hablan de una violencia que ha alcanzado niveles que no deberían convertirse en parte habitual del paisaje urbano.

Ningún adolescente debería crecer -y mucho menos morir- en un entorno donde decenas de disparos pueden irrumpir en una calle como si fueran parte de la normalidad. Investigar este homicidio y encontrar a sus responsables es imprescindible, pero también lo es preguntarse cómo circulan las armas, quienes acceden a ellas y por qué esta potencia de fuego aparece cada vez con mayor naturalidad en nuestros barrios. Cuando una balacera de más de 50 disparos deja de resultar excepcional, el problema ya no pertenece solamente a una escena del crimen ya que nos interpela a toda la sociedad.