Así sí
Innovar para educar
La Universidad de la Empresa (UDE) inauguró en Maldonado nuevas aulas inteligentes equipadas con tecnología de última generación, en una inversión cercana a los US$ 100.000 por cada unidad.
Las instalaciones incorporan automatización mediante comandos de voz, conexión satelital, aislamiento acústico, climatización inteligente y sistemas de autonomía energética.
El proyecto forma parte de un plan más amplio que prevé la instalación de más de 50 cápsulas educativas destinadas a estudiantes y docentes, con el objetivo de ampliar la capacidad de enseñanza y adaptar la educación a las nuevas tecnologías.
Además de modernizar la infraestructura, la iniciativa busca generar entornos más dinámicos para el aprendizaje, facilitando modalidades híbridas de enseñanza y fortaleciendo la formación de los futuros profesionales en un contexto donde la innovación tecnológica es cada vez más determinante para el desarrollo económico y social.

Invertir en infraestructura educativa e innovación tecnológica no solo mejora las condiciones de aprendizaje, sino que prepara a las nuevas generaciones para un mundo cada vez más digital. Apostar por la educación es apostar por el desarrollo del país, la igualdad de oportunidades y una formación acorde a los desafíos del siglo XXI.
Capacitar para reinsertar
El gobierno presentó un programa nacional de formación profesional destinado a personas privadas de libertad, que prevé alcanzar a unas 8.000 personas entre 2026 y 2030.
La iniciativa, desarrollada en conjunto por el INEFOP, el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y la UTU, ofrecerá capacitación en oficios y habilidades transversales con certificación oficial.
En su primer año beneficiará a unas 900 personas y busca facilitar el acceso al empleo al recuperar la libertad, reduciendo las posibilidades de reincidencia y favoreciendo una verdadera integración social.
El programa comprende cursos adaptados a las demandas del mercado laboral y procura que la formación recibida durante el cumplimiento de la pena se convierta en una herramienta concreta para reconstruir un proyecto de vida, favoreciendo la inclusión y la convivencia social.

La seguridad no se construye únicamente con más controles o más cárceles. También requiere brindar oportunidades para que quienes cumplieron una condena puedan reconstruir su proyecto de vida a través del estudio y el trabajo. Apostar por la capacitación es invertir en una sociedad más segura, con menos reincidencia y mayores posibilidades de integración.
Así no
Sin urnas no hay democracia
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que en su país “no volverá a haber elecciones” para impedir que la oposición acceda al gobierno.
El anuncio fue realizado durante el acto por el 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, donde además adelantó que promoverá nuevas leyes para bloquear políticamente a sus adversarios.
La declaración se produce en un contexto en el que el oficialismo ya concentra el control de los principales poderes del Estado y ha sido objeto de reiteradas críticas internacionales por el deterioro de las libertades políticas y las garantías democráticas.
Para analistas y organismos internacionales, el mensaje implica un paso más hacia la eliminación de la alternancia en el poder y el cierre definitivo de la competencia electoral.

La esencia de la democracia no es que un gobierno permanezca indefinidamente en el poder, sino que los ciudadanos conserven siempre el derecho a elegir y a cambiar a sus gobernantes mediante elecciones libres. Cuando ese derecho desaparece, también se debilita uno de los pilares fundamentales del sistema democrático.
Presupuestos que engañan
Vecinos de distintos barrios de Maldonado denunciaron una presunta maniobra engañosa en trabajos de hormigón para veredas y entradas de vehículos.
Según los testimonios, los trabajadores ofrecían realizar la obra por un monto inicial muy bajo, pero una vez comenzados o finalizados los trabajos informaban que ese precio correspondía al metro cuadrado, elevando el costo final a cifras muy superiores.
En uno de los casos, un presupuesto de $3.800 terminó convirtiéndose en un reclamo de entre $40.000 y $50.000, acompañado incluso de amenazas cuando el cliente manifestó que no podía pagar.
La situación motivó denuncias policiales y despertó la preocupación de vecinos ante este tipo de prácticas.

La confianza es la base de cualquier contratación. Cuando un precio se utiliza para captar al cliente y luego se modifica de forma sustancial, se vulnera la buena fe comercial y se perjudica especialmente a quienes buscan una solución accesible para su hogar. La prevención, la información y la denuncia son claves para evitar que estas prácticas se repitan.