Así sí
El deporte abre caminos y construye igualdad
Niñas de distintas escuelas públicas de Montevideo participaron del Primer Encuentro Interescolar de Básquetbol, una iniciativa que generó un espacio de integración, aprendizaje y participación a través del deporte.
Más que una competencia, fue una oportunidad para fortalecer vínculos, promover hábitos saludables y demostrar que el deporte también educa en valores como el compañerismo, el esfuerzo y el trabajo en equipo.

Cada cancha puede ser también un aula. Cuando una niña encuentra un espacio donde jugar, compartir y crecer, la educación amplía sus fronteras y construye más oportunidades.
Los guardianes silenciosos del mar
Un estudio sobre la Isla de Lobos destacó el rol fundamental de los pescadores como aliados en la conservación del ecosistema marino. Su experiencia cotidiana y conocimiento del territorio los convierten en actores claves para observar cambios y colaborar en la protección ambiental.
La protección de la naturaleza no se logra alejando a las comunidades, sino integrando a quienes conviven todos los días con ella.

El cuidado del ambiente también se construye escuchando. Muchas veces quienes tienen las mejores respuestas no están detrás de un escritorio, sino en el territorio, mirando todos los días aquello que debemos proteger.
Así no
La soledad y la confianza convertidas en oportunidad para el delito
Una mujer de 93 años fue víctima de una estafa bajo la modalidad conocida como “cuento del tío”, perdiendo una importante suma de dinero luego de ser engañada por delincuentes que se aprovecharon de su confianza y vulnerabilidad.
Estos hechos vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la prevención, la información y el acompañamiento a las personas mayores, uno de los sectores más expuestos ante nuevas formas de engaño.

Una sociedad se mide también por cómo protege a sus adultos mayores. Cuidarlos no es solo brindar asistencia: es garantizarles seguridad, información y la tranquilidad de vivir sin miedo a quienes buscan aprovecharse de su confianza.
La solidaridad personal termina mostrando una ausencia del Estado
En Paysandú, el debate por la atención a personas en situación de calle sumó un nuevo capítulo cuando se conoció que una directora departamental del Mides llegó a poner una vivienda propia a disposición como refugio para personas necesitadas. El gesto personal fue valorado, pero también abrió una discusión mayor: hasta dónde debe llegar la voluntad individual cuando existen políticas públicas que deben dar respuestas institucionales.
La sensibilidad y el compromiso humano siempre son necesarios, pero no pueden transformarse en sustitutos de una estructura estatal preparada, planificada y presente.

La solidaridad individual merece reconocimiento, pero un país no puede depender de gestos personales para atender sus problemas más profundos. La vulnerabilidad social exige políticas sostenidas, coordinación y respuestas que lleguen antes de que la emergencia golpee la puerta.