Algunos jóvenes infractores “son irrecuperables”
La rehabilitación de algunos jóvenes delincuentes es imposible y habría que vigilarlos y acompañarlos toda la vida para que no reincidan en el delito, sostuvo la directora del Inisa, el Instituto Nacional de Inclusión Adolescente
El testimonio que Gabriela Fulco le dio al semanario Búsqueda es francamente desolador, porque reconoce la realidad que desde afuera del sistema se presume: hay adolescentes infractores que por su historia psicológica son irrecuperables. En sus propias palabras, “no tenemos esperanza para todos. Porque ya el quiebre para algunos es tan profundo que es muy difícil tener esperanzas en ciertas situaciones. Es mi visión a ojo clínico. Requerirían de un acompañamiento de por vida, que no lo podemos dar porque no hay estructura social ni económica para hacerlo. Ni tampoco hay intención social, porque la gente tiende a cuidarse más que a abrirse como para que pueda haber ‘voluntarios’ para ayudar a quienes necesitan un acompañamiento a más largo plazo”
Fulco sostiene que la infraestructura de los servicios y las condiciones del personal vienen mejorando lentamente, pero reconoce que el punto de partida está muy rezagado, situación que significó hace un año las observaciones de los institutos internacionales de derechos humanos, que sostuvieron que las características de la reclusión eran absolutamente inconvenientes y contraproducentes.
La entrevistada dijo que la violencia y las altas tasas delictivas tienden a agravarse y que no se advierten motivos para creer lo contrario.
Sobre la situación de los jóvenes internados, su versión es francamente patética, ya que algunos de ellos ni siquiera saben hablar. Dijo textualmente que “un día que hice una mediación de conflicto, nos sentamos en triángulo alrededor de una mesa para charlar, y yo veía que el chico que tenía a mi derecha hacía permanentemente ruidos, sonidos. Pensé que estaba mal de la garganta, pero cuando le pregunté si entendía lo que yo le decía, me contestó con un sonido que venía a ser un “sí”, sustitutivo, un sonido gutural. Sonidos por palabras. Dos adolescentes de 16 años a duras penas sabían escribir su nombre, y tenían acreditado sexto de escuela. ¿Cómo es posible? Ahí te vas para atrás y decís: ¿qué está pasando en el sistema educativo? ¿Por qué acreditamos Primaria completa a dos jóvenes que no saben más que escribir su nombre y tienen un lenguaje escaso? Del total de jóvenes de todo el sistema a fines de 2017 solo teníamos 35 sin terminar sexto de escuela. “Bueno, estamos bien”, dije. Pero luego vi esto y... Cuando confiscamos los teléfonos celulares y leemos los whatsapp que envían... no es nada fácil entenderlos”.
El panorama es por lo tanto muy negativo. Hay jóvenes delincuentes que son irrecuperables, así como hay personas mayores de 18 años que también lo son. La reincidencia delictiva es entre los mayores del 60% por lo menos.
Como decía la propaganda electoral del Frente Amplio, “vamos bien”...
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