Edición Nº 1081 - Viernes 22 de mayo de 2026

Alex Saab, del corazón financiero del chavismo a la sala de interrogatorios de Miami

Viernes 22 de mayo de 2026. Lectura: 6'

El empresario colombiano Alex Saab pasó de ser el principal operador financiero del chavismo a convertirse en una amenaza potencial para sus antiguos aliados. Acusado de montar una vasta red internacional de corrupción, lavado de dinero y triangulación comercial durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, Saab fue primero protegido como “diplomático” por Caracas, luego indultado por Joe Biden y finalmente entregado a Estados Unidos por el propio entorno de Delcy Rodríguez. Su caída expone las internas del régimen venezolano y reabre interrogantes sobre el destino de miles de millones de dólares manejados durante años por la estructura chavista.

Durante años, el nombre de Alex Saab orbitó en torno al poder venezolano como una sombra omnipresente. Empresario colombiano devenido en operador financiero del chavismo, Saab construyó una fortuna multimillonaria al calor de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, articulando una compleja red internacional de empresas, testaferros, contratos inflados, triangulaciones comerciales y presunto lavado de dinero que, según fiscales estadounidenses, permitió desviar cientos de millones de dólares de las arcas venezolanas.

Ahora, tras haber sido defendido por el chavismo como “diplomático”, “enviado especial” y “héroe de la revolución”, Saab terminó deportado a Estados Unidos por el propio gobierno encabezado interinamente por Delcy Rodríguez. La escena simboliza una de las mayores purgas internas del chavismo y abre la posibilidad de que uno de los hombres que más secretos conoce sobre el funcionamiento financiero del régimen termine colaborando con la justicia norteamericana.

De Barranquilla al corazón del chavismo

Alex Saab nació en Barranquilla, Colombia, en 1971, en una familia de origen libanés. Sus primeros negocios estuvieron ligados al comercio textil y a exportaciones hacia Venezuela. Pero su salto definitivo ocurrió cuando el chavismo comenzó a concentrar enormes volúmenes de contratos estatales en manos de operadores políticamente confiables.

Durante la era de Hugo Chávez, Saab ingresó al circuito de proveedores privilegiados del Estado venezolano. Su nombre apareció vinculado a contratos de construcción de viviendas prefabricadas y, más adelante, a importaciones masivas de alimentos y combustibles.

La verdadera expansión llegó bajo Nicolás Maduro. Allí Saab pasó de ser un contratista más a convertirse, según múltiples investigaciones periodísticas y judiciales, en el principal articulador financiero externo del régimen.

La arquitectura de corrupción

Las acusaciones contra Saab abarcan varios esquemas simultáneos.

El más conocido es el relacionado con el programa CLAP, el sistema de cajas de alimentos subsidiados creado por Maduro para distribuir comida en medio del colapso económico venezolano. Según fiscales estadounidenses y reportajes de investigación, Saab y sus socios habrían montado una red de empresas fantasma en distintos países para sobrefacturar alimentos de baja calidad importados desde México y otros mercados.

La mecánica era simple y extremadamente lucrativa: comprar productos baratos, alterar documentación sobre origen y calidad, inflar precios y cobrarle millones al Estado venezolano. Parte de esos fondos habrían sido canalizados luego a través de cuentas bancarias en Estados Unidos y otras jurisdicciones.

Otra línea investigativa se concentró en negocios petroleros y triangulación para eludir sanciones internacionales. Saab habría operado redes comerciales en Turquía, Emiratos Árabes, Rusia e Irán, ayudando al chavismo a colocar petróleo y mover divisas fuera de los circuitos financieros tradicionales.

También fue señalado como pieza clave en estructuras de lavado de dinero asociadas a contratos de vivienda social y operaciones cambiarias fraudulentas.

Diversos trabajos de investigación describieron cómo Saab construyó una red global de sociedades opacas que atravesaba Panamá, Hong Kong, Turquía, Emiratos Árabes, México y Europa.

El hombre que sabía demasiado

Durante años, el chavismo negó cualquier vínculo relevante con Saab. Pero todo cambió en 2020, cuando fue detenido en Cabo Verde durante una escala técnica de su avión privado mientras viajaba hacia Irán.

A partir de ese momento, el régimen venezolano desplegó una campaña internacional sin precedentes para evitar su extradición. Maduro pasó a presentarlo como diplomático venezolano y enviado especial encargado de conseguir alimentos y combustible en medio de las sanciones estadounidenses. Caracas incluso suspendió negociaciones con la oposición en protesta por su extradición a Estados Unidos en 2021.

El motivo era evidente: Saab no era un empresario cualquiera. Era alguien que conocía en detalle los circuitos financieros del chavismo.

Documentos judiciales revelados posteriormente mostraron incluso que Saab había mantenido contactos con la DEA y autoridades estadounidenses desde 2018, ofreciendo información sobre sobornos y operaciones ilícitas.

El indulto de Biden

En diciembre de 2023 ocurrió un giro sorprendente. La administración de Joe Biden liberó a Saab como parte de un intercambio diplomático por ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.

El perdón presidencial incluía condiciones estrictas: Saab debía abandonar inmediatamente territorio estadounidense, renunciar a reclamos judiciales y no volver a cometer delitos contra Estados Unidos.

La decisión generó fuertes críticas en sectores republicanos y entre opositores venezolanos, que consideraron que Washington había cedido frente a un operador central del aparato financiero chavista.

Maduro recibió a Saab en Caracas como un héroe político. Lo abrazó públicamente y poco después lo designó presidente del Centro Internacional de Inversiones y más tarde ministro de Industria.

La conexión italiana

Parte de la sofisticación internacional de Saab se explica por su entramado europeo.

Durante años residió parcialmente en Italia y tejió vínculos comerciales y familiares en ese país. Su esposa, la modelo italiana Camilla Fabri —más de veinte años menor que él— pasó a ser una figura habitual en el círculo íntimo del empresario. Diversos reportes la vincularon a estructuras societarias utilizadas para mover activos y propiedades en Europa.

La familia Fabri quedó bajo la lupa de investigaciones periodísticas y judiciales por presuntas conexiones con operaciones financieras vinculadas a Saab. Italia apareció repetidamente como uno de los nodos de residencia, inversiones y sociedades relacionadas con el empresario.

El componente europeo fue importante porque permitió al entramado chavista acceder a sistemas bancarios y estructuras comerciales menos expuestas que las latinoamericanas.

Del héroe revolucionario al “ciudadano colombiano”

La caída de Saab terminó siendo tan abrupta como su ascenso.

Tras la captura de Maduro y el reordenamiento interno encabezado por Delcy Rodríguez, Saab comenzó a perder poder aceleradamente. Fue removido del gabinete y dejó de ser el gran intermediario financiero del régimen.

Luego ocurrió algo todavía más impactante: el chavismo empezó a sostener públicamente que Saab nunca había sido realmente venezolano y que su documentación había sido obtenida fraudulentamente.

Ese argumento jurídico fue el que permitió concretar su “deportación” —en los hechos, una extradición— a Estados Unidos, pese a la prohibición constitucional venezolana de extraditar ciudadanos nacionales.

El mensaje político fue brutal: el hombre que durante años fue protegido como un símbolo de la revolución bolivariana pasaba a convertirse en una pieza sacrificable.

Lo que puede venir ahora

La extradición de Saab supone una amenaza enorme para los restos de la estructura chavista.

En Miami enfrenta nuevas acusaciones vinculadas a lavado de dinero, sobornos y contratos fraudulentos. Pero lo verdaderamente delicado no es solamente la causa judicial, sino la información que podría aportar.

Saab conoce nombres, cuentas, sociedades offshore, rutas financieras y mecanismos de evasión de sanciones construidos durante más de una década. Sabe cómo se movió el dinero del chavismo en medio del aislamiento internacional.

Por eso, en Washington muchos lo consideran más valioso como testigo que como acusado.

Y por eso mismo, dentro del chavismo, su entrega a Estados Unidos es vista como una señal inequívoca de que la lucha interna por sobrevivir ya comenzó.



Cerrar filas con Ferrero
Zelmar y “El Toba”
Julio María Sanguinetti
Bordaberry: “Las dos cosas juntas -verdad y reconciliación- son lo que Uruguay necesita”
Don Pepe hoy
Consensos en tiempos de polarización
Montevideo elige autoridades zonales del Partido Colorado
Lustemberg contra las cuerdas
La CSI insiste en recetas que destruyen empleo
El camino de la pacificación
Luis Hierro López
Las Piedras, la verdad pendiente y la reconciliación
Santiago Torres
Apropiación del cupo UE para miel por Argentina demuestra lo tosco del acuerdo MERCOSUR
Tomás Laguna
El momento en que la política pierde el rumbo
Juan Carlos Nogueira
Cuando la violencia deja de sorprender
Angelina Rios
Laicidad: El escudo de la libertad republicana y los “mambos” del Estado
Marcela Pérez Pascual
¿Qué les duele? - En defensa del Cr. Marcos Israel
Jonás Bergstein
La sociedad israelí quiere a los "jaredím" fuera del próximo gobierno
Edu Zamo
La costumbre de llegar tarde
Alicia Quagliata
Mi fiel amigo
Susana Toricez
Zapatero contra las cuerdas
Alex Saab, del corazón financiero del chavismo a la sala de interrogatorios de Miami
La batalla por Bolivia
Rusia reactiva la amenaza nuclear global
Frases Célebres 1081
Así si, Así no
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.