Le roban hasta a la madre
Mientras el Director Nacional de la Policía, Crio. Gral. (r) Mario Layera, salió a hacer el mandado al sostener que la gente no siente miedo —al mismo momento que varios asesinatos conmovían a Montevideo— el imprevisible José Mujica salió a confesar la verdad sobre lo que nos pasa: “Se fue todo al carajo, le roban hasta a la madre”. El gobierno no sabe cómo reaccionar ante la ola de inseguridad, con 259 asesinatos en lo que va del año. Para peor, nos prometen el continuismo, ya que Martínez confirmó que el sociólogo Leal, que hace siete años es cómplice de Bonomi, sería el Ministro del Interior si gana el Frente Amplio. Un motivo más para votar en contra...
Es lastimoso el papel que está cumpliendo el director de la Policía, Mario Layera, un funcionario de carrera que se ha volcado groseramente a la campaña electoral y que ahora perece haber olvidado lo que nos anunciaba hace poco más de un año, cuando sostenía que Uruguay iba camino a ser tan peligroso como Guatemala o El Salvador, países en los que ha desaparecido el control policial y mandan las bandas de narcotraficantes. A un mes de las elecciones, ese tétrico panorama cambió radicalmente y ahora, nos dice Layera, “la población no tiene miedo” y disfruta de sus paseos, una afirmación tan extraña como imposible de confirmar.
El mismo día en que el jefe policial sostenía su extravagante tesis, una jovencita que el día anterior había festejado sus quince años, fue asesinada en la puerta de su casa, aparentemente por un pleito familiar. Otros parientes resultaron heridos. Otras dos personas fueron asesinadas ese mismo día por “ajustes de cuentas” y sus cuerpos resultaron calcinados tras un incendio. Suma y sigue: hace apenas unos días hubo cuatro homicidios más, en la misma jornada. La crónica roja nos ofrece todos los días dramáticos testimonios de lo que nos ocurre y nada de ello es idílico.
Así lo confirmó el principal líder del Frente Amplio, Pepe Mujica, en una charla que dio en un café y luego de reiterar una vieja idea que no pudo aplicar, en el sentido de que hay que internar a la fuerza a los adictos, aseguró que “mucho peor que la droga es el narcotráfico, porque el tráfico de drogas trajo aspectos que no existían en el país. El sicariato no existía en el país, porque aun en el campo del delito había ciertos códigos”.
“Se fue todo al carajo. ¡Le roban a la madre! Este no es un problema del Uruguay, el epicentro de esto está en el mundo rico”, subrayó. También agregó que la situación “no se arregla a lo bruto y poniendo milicos”, en alusión a la reforma impulsada por el nacionalista Jorge Larrañaga. El filósofo de barrio siguió por allí, tratando a los jóvenes de “giles de mierda” y anunciando que a los que lindan la droga “precisan piñazos de los viejos”. Posteriores versiones de los servicios de prensa del MPP explicaron que la expresión del famoso orador fue “piñazos ideológicos”. ¿Habrá sido?
Mujica es el principal líder político de una coalición que gobierna hace quince años y que tiene mayorías parlamentarias. Fue presidente entre 2010 y 2015. ¿Y? En vez de relatarnos lo que ocurre, o de echarle la culpa “al mundo rico” —donde notoriamente ha bajado el delito— podría influir para que se haga algo. Cuando impuso su ley de legalización de la marihuana, la fundamentó sosteniendo que con ella se iba a luchar contra el narcotráfico. Ahora afirma, con la misma impunidad que entonces, que más que la droga, el problema es el narcotráfico...
Lo mismo ocurre con el sociólogo Leal, nominado prematuramente como Ministro del Interior si gana el Frente Amplio. Leal es fiel funcionario de Bonomi pero ha aprendido de Mujica a fabular y a mentir, lo que se advierte apenas se revise lo ocurrido con el cinematográfico “operativo Mirador”, con muy pobres aunque bien promovidos resultados. Apenas incautan algunos gramos de droga mientras que por otras vías se movilizan dentro del territorio nacional, toneladas de cocaína. Como se sostiene en la columna del Dr. Sanguinetti, Leal representa el continuismo y la alternativa que tiene por delante el país es seguir así como está o cambiar radicalmente. Y para cambiar, hay que sustituirlos a todos, a Mujica, a Bonomi, a Leal y al ingeniero Martínez, que ahora promete que si llega al gobierno hará todo aquello que el Frente Amplio no pudo hacer en los últimos 15 años.
En materia de seguridad pública, como en todas las áreas del Estado, el asunto es bien claro: hay que terminar con el equipo de gobernantes irresponsables y maliciosos que han generado los peores resultados de la historia.
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