Edición Nº 741 - viernes 9 de noviembre de 2018        

Tiempos de cinismo

Los principales dirigentes oficialistas empiezan a reconocer que hubo casos de corrupción y que hay que hacer cambios económicos importantes. Tras haber empleado a más de 70.000 nuevos funcionarios, Mujica dice ahora que para controlar el déficit hay que trancar las designaciones. Bergara sostiene que hay que corregir el abultado agujero provocado en el BPS por una ley interpretativa del 2008 y que, aunque hubo cosas que se hicieron bien, “otras no tanto”. Ahora habrá que hacer una “adecuación fiscal”, para no hablar de ajuste. Astori asegura que hay dirigentes que desviaron su conducta, refiriéndose a Sendic, pero todavía sigue sin reconocer la responsabilidad de uno de sus amigos en el desfalco de los casinos. La proximidad de las elecciones ablanda la memoria y aleja la dignidad.

El tiempo electoral lleva a los principales portavoces del oficialismo a empezar a reconocer algunos errores, a la busca de votos de ciudadanos distraídos.

El precandidato Mario Bergara es el que hace confesiones más elocuentes. Con tono amable y con cara de “yo no fui”, el ex Ministro de Economía y ex presidente del Banco Central sostiene que en el próximo gobierno habrá que hacer una “adecuación fiscal”, que no será “un ajuste ni una motosierra”, sino una reducción del déficit al 1,5% del PBI. Palabras mágicas, porque no fundamentó cómo se llegaría a esa meta. Tras reconocer el fracaso de las políticas sociales, explicando que hay más de 600 programas de asistencia que no están coordinados y que no funcionan bien, arremetió contra otro de los descalabros provocados por el Frente Amplio en el BPS, a través de la ley de 2008 y de diversas medidas administrativas que tomó el Directorio del Banco, flexibilizando las causales jubilatorias, a lo que se suma la nueva “ley de los cincuentones”. Ahora —dijo— habrá que hacer un acuerdo con todos los partidos para arreglar el asunto, ya que la financiación de las pasividades llega al 35% de los ingresos totales, lo que empieza a ser insostenible. El oficialismo se acuerda de los otros partidos cuando la cosa arde. Hasta ahora actuó con su mayoría automática y su soberbia, desconociendo las advertencias de la oposición.

Similar asombro provocan las declaraciones del expresidente Mujica, al explicar que “si se quiere detener la presión fiscal, habría que comprometerse primero a que, por tres o cuatro años, no haya nuevas contrataciones. Además, habría que exigir un verdadero examen de formación a los que van a entrar en las funciones del Estado”. Fenómeno. Tras haber hecho ingresar a más de 70.000 nuevos funcionarios durante —más un récord histórico en la creación de cargos de confianza— la gestión del Frente Amplio, la mayoría de ellos sin concurso ni preparación idónea, según acaba de reconocer el exmandatario. Esto ha significado incorporar al presupuesto una carga adicional y permanente de U$S 2.000 millones, pero no hay recursos para auxiliar a la lechería, o para comprar remedios imprescindibles para enfermos terminales. La reducción de la cantidad de funcionarios se había logrado con los gobiernos últimos colorados, que actuaron con gran perseverancia en ese sentido. Ganó el Frente Amplio y declaró el festín. Ahora hay que llamar a los bomberos.

Similar repudio merecen las expresiones del Cr. Astori, quien en declaraciones a la revista Noticias Uruguay sostuvo que “hay compañeros del Frente Amplio, y no sólo Sendic, que han recorrido al revés la escala de valores. Y que la han seguido recorriendo ahora. Hay que revisar el contrato inicial del Frente Amplio, para ser cada vez más frenteamplistas, porque si nosotros admitimos una situación en la que se puede (...) ignorar cuestionamientos éticos y no pasa nada, bueno, el Frente Amplio tiene un mal destino”. Astori se olvida que no condenó al Cr. Bengoa, procesado por estafa por el famoso asunto de los Casinos, y lo encubrió en todo momento. Había dicho que si la Justicia lo condenaba definitivamente, lo que efectivamente ocurrió, pediría perdón por haberlo sostenido, pero esas excusas públicas nunca se brindaron. Quiere decir que Astori es en buena medida el fundador de la impunidad con que el Frente Amplio —que todavía no sabe si va a sancionar o no a Sendic, ni al ex presidente de Alur, el actual senador De León; ni a tantos otros ciudadanos acusados— se maneja con las inmoralidades de algunos de sus dirigentes.

Las irresponsabilidades cometidas en este tiempo, la crisis de Ancap, el despilfarro en varias aventuras socialistas como el Fondes, los oscuros negocios con Venezuela, las no sancionadas inmoralidades del exvicepresidente Sendic, el desfinanciamiento del BPS, el inútil crecimiento del número de funcionarios públicos, el déficit fiscal y el enorme peso de la deuda que hoy paralizan e hipotecan al país, así como el fracaso de las políticas sociales asistencialistas y el severo retroceso en la Enseñanza, no fueron políticas inventadas por los marcianos. Los responsables absolutos, con su mayoría parlamentaria y su soberbia, fueron los principales dirigentes del Frente Amplio, estos mismos ciudadanos que hoy quieren disimular su pesada y vergonzosa mochila.


Los excesos en las buenas causas

Por Julio María Sanguinetti

Fines loables frecuentemente terminan desprestigiados por los excesos y el autoritarismo en que incurren sus promotores, generando una reacción de rechazo que termina minando —a veces fatalmente— esos mismos propósitos.

Días pasados, la televisión mostró los ataques, en Buenos Aires, de un grupo de “veganos” que golpearon las vidrieras de un restaurante y una conocida pizzería. En una vidriera se escribió “muzarella igual muerte”. El episodio es la reiteración de agresiones similares en muchos países del mundo. En París, por ejemplo, han ocurrido episodios de violencia extrema en restaurantes y carnicerías.

Por supuesto, nadie discute el derecho de los veganos a desarrollar la dieta que les parezca. Si ellos renuncian a un buen queso o a un churrasco, es una respetable opción individual, pero no más que eso. Pretender que es del caso imponerle su criterio al resto de los ciudadanos y ejercer la violencia en sustento de su petición, es realmente abusivo. Todavía en nuestro país no han aparecido episodios de esa naturaleza, pero como más vale prevenir que curar, bueno es advertir, ya que el contagio de estas prácticas cunde en el mundo y hay que cortarlas de raíz.

En otro orden, estos días, la “policía del pensamiento” que ejerce el MIDES censuró el afiche de la “patria gaucha” que representa a una mujer negra amamantando a un niño blanco. Por supuesto es de la libertad del artista tomar el motivo que desee y de una organización privada dedicada a las tradiciones rurales promocionar su actividad como quiera. La Ministro llega a decir que ese afiche “no era representativo” de la Patria Gaucha, como si tuviera autoridad para decirle a quienes organizan el festival lo que tienen que elegir y de qué modo quieren representarse.

Lo que importa es que una mujer amamantando, blanca o negra, es siempre un acto de amor, de fraternidad, de calidez. Que en el caso pueda entenderse que se recuerda una práctica histórica, la de las nodrizas nutriendo niños a los que su madre no podía hacerlo, no supone su exaltación. Más bien podría pensarse en que simplemente se recuerdan costumbres hoy felizmente superadas, para empezar porque las nodrizas han sido sustituidas por leches industriales de valor nutritivo. Nodrizas las hubo blancas, negra o mestizas y la imagen muestra a una mujer con un rostro sereno de bondad. ¿Hace daño? ¿No es un testimonio de la generosidad de la raza negra que inmortalizó nuestro gran Pedro Figari?

En mi vida personal, puedo contar que, a la inversa, en mi casa, mi madre nos amamantó juntos a mí y a un chico negro, hijo de una señora empleada en casa, Jorgelina, a quien mamá adoraba. Y siempre nos reconocimos “hermanos de leche” y para mi fue la mejor lección recibida en la vida.

Como en el caso anterior, nos encontramos con que el exceso, a la inversa de lo proclamado, alimenta el prejuicio, debilita la causa, la expone a la ridiculez de ejercer una autoridad indebida.

No es distinto a la idea de imponer el famoso “lenguaje inclusivo”, sin respeto para las normas de la gramática y de la sintaxis, degradando las posibilidades literarias de nuestro idioma. Que quien quiera hablar de otro modo lo haga, no es algo ilegal ni inmoral. Siempre han existido formas del idioma que han respondido a otros códigos. Basta oír las letras de nuestros tangos tradicionales para advertirlo. Pero así como a nadie se le ocurrió imponer ese léxico en las escuelas, no es posible arrasar con todo y coactivamente instalar modalidades que hacen inviable una comunicación clara y de calidad.

La causa de la igualdad de los sexos embanderó al Batllismo desde su inicio y basta recordar algo tan revolucionario como el divorcio por sola voluntad de la mujer para asumirlo. La propia “universidad de mujeres”, la célebre “femenina”, fue una institución notable para su tiempo, que abrió el camino hacia la Universidad de jóvenes a las que sus propias familias cercenaban oportunidades. Y a partir de allí, el avance de nuestra sociedad es incuestionable. En todas las carreras universitarias, salvo dos, hay mayoría femenina. El Poder Judicial, uno de los tres poderes del Estado, es abrumadoramente femenino. En la política se va dando un avance, pero más por la calidad de las mujeres que por la cuota. En todo caso, imponer el famoso lenguaje “inclusivo” solo ha provocado reacciones inútiles y dividir a los quienes militamos en el feminismo desde la primera hora. Nada hay peor para una causa que el ridículo y el mismo está rondando en torno a su apelación seudosemántica.

En otro orden, la reciente ley de protección a las personas transexuales, respetable en su intención, necesaria incluso para validar claramente la igualdad de oportunidades, al incurrir en algunos excesos, ha puesto en cuestión lo que no debiera estar. El caso de los menores de 18 años, que pueden recurrir a un juez, cuando sus padres se oponen a un tratamiento hormonal, es de nuevo la misma situación: se exagera y se pone en cuestión la verdadera causa. La adolescencia, bien se sabe, es un tiempo de confusiones, en la identidad, en las vocaciones, en la sexualidad. Que un chico quiera emprender un camino irreversible es muy discutible, si los padres no lo ven favorable para su vida, es tan discutible como que el Estado (aunque sea un juez) no es quien debiera decidir el conflicto. ¿No es posible esperar un tiempo?

Los liberales , los humanistas, los que creemos en el libre albedrío de la gente, los que creemos que el Estado debe ayudar a que se eviten las discriminaciones, quedamos muchas veces en el medio, entre los reaccionarios contrarios a todo cambio y algunos planteos dogmáticos que devalúan una pretensión legítima, transformándola en actos totalitarios, defendidos además de modo maniqueo, en un blanco o negro, que nos aleja de los verdaderos fines perseguidos.


Es un error haber recibido a Roger Waters como ciudadano ilustre

El periodista Bernardo Wolloch del semanario Búsqueda, le hizo un reportaje el Dr. Julio María Sanguinetti sobre la presentación de su nuevo libro, “La trinchera de Occidente”, en el que recopila sus notas periodísticas sobre Israel. La instancia fue propicia para que Sanguinetti fuera consultado sobre el significado de la visita del músico Roger Waters, y las expresiones de antisemitismo y racismo que se han venido generando. Trascribimos esa entrevista.

Aunque las cuestiones partidarias le tocan la puerta día y noche, el expresidente Julio María Sanguinetti aún tiene tiempo para escribir y presentar un nuevo libro. En la introducción asegura que los 70 años de la Declaración de la Independencia del Estado de Israel lo motivaron a recopilar lo que conforma La trinchera de Occidente. Allí se recogen artículos, conferencias y debates de Sanguinetti durante cinco décadas sobre el conflicto israelí-palestino, el pueblo judío y el palestino y la mutación del antijudaísmo tradicional. El libro, que ya está en librerías, se presentará en el Hotel Sheraton el viernes 21 a las 19:30. Acompañarán al autor el periodista Carlos Pagni y Pablo da Silveira.

El tema del libro generó especial atención luego de que, previo al concierto de Roger Waters, un grupo de uruguayos cercanos a la cultura escribieran una carta dirigida al cantante, un crítico de la política que lleva adelante Israel en Medio Oriente. Entre los firmantes aparecen Jorge Zabalza, Estela Magnone, Hoenir Sarthou, Daniel Panario, Ney Peraza, Veronika Engler, Ofelia Gutiérrez, Garo Arakelian, Raúl Viñas, Gustavo Castagnello, Daniel Figares, Alma Bolón, Marcelo Marchese. La misiva critica al gobierno, la oposición, bancos y empresas y se hace una comparación entre Israel y el cerdo característico de la banda de rock Pink Floyd: “Así como Israel arrasa la cultura nativa de Palestina y se apodera de su tierra para engrosar la billetera de los cerdos, aquí, nuestro gobierno y sus aliados de la oposición, en suma, todo el sistema político, se convierte en los perros guardianes del negocio de los cerdos, que ya se han apoderado de la mitad de la tierra del país y vienen por más”, dice un pasaje de la carta.

Esta epístola despertó el interés del expresidente Sanguinetti, que más tarde escribió en Correo de los viernes una crítica contra Roger Waters por utilizar la imagen de un cerdo “con excusa del conflicto entre Israel y Hamas” y suscitar iconografías antisemitas medievales. Lo que sigue es una entrevista con Sanguinetti sobre la visita de Roger Waters, su visión sobre el conflicto israelí-palestino y la posición del gobierno uruguayo en estos temas.


—¿Qué opina de que se le haya otorgado el reconocimiento de Ciudadano Ilustre a Roger Waters?

—Me parece un error porque es un ciudadano que no actúa simplemente como artista. Sin dudas es un músico de una enorme popularidad, pero el hecho es que se ha transformado en un agitador político racista. Esa mezcolanza que hace de la imagen del cerdo que usa en algunos de sus recitales asociándola al tema judío hace que reaparezca el abominable judensau, que era la iconografía clásica del antisemitismo medieval. Eso es lamentable. Es lamentable que se declare ilustre a alguien que tiene una militancia fundamentalmente racista y, además, ignorándolo todo: menciona hasta a los charrúas y no tiene la menor idea de lo que está hablando. Es un gran músico que desgraciadamente ha devenido en un agitador político y eso no se puede ignorar a la hora de darle un reconocimiento oficial.

—¿Qué opina del teatro El Galpón al negar el espacio para Encuentro con Roger Waters: Palestina y los derechos humanos hoy?

—A cierta altura le advirtieron lo que estaba pasando. Incluso había habido una proclama de un grupo de presuntos intelectuales encabezados por el señor Marcelo Marchese en el cual se publicó un documento realmente oprobioso. Ahí se habla de personalidades intelectuales y alguno luego borró su nombre y felizmente el teatro El Galpón también lo hizo. Era una carta muy lamentable porque hay una demonización de Israel que va más allá de lo que pueda ser el debate sobre el tan difícil tema palestino.

—Roger Waters es un activista del movimiento Boicot, Desinversión, Sanciones (BDS), que fue creado por académicos palestinos y promueve el boicot y sanciones a Israel, entre otras cosas. ¿Qué opina de que el PIT-CNT haya brindado su sede de la calle Jackson para albergar ese discurso?

—Me parece un error estar conectado a un artista que va mucho más allá de su condición. Es un agitador político de una causa a la cual vemos como reaccionaria y regresiva.

—¿Por qué escribir un libro sobre Israel?

—El libro que estoy presentando es con motivo de los 70 años del Estado de Israel. Es una vieja causa de nuestro partido, del batllismo, de los tiempos de Luis Batlle asociado a la creación del Estado. Personalmente, en mi larga vida periodística, he estado escribiendo sobre Israel, el judaísmo y el antisemitismo. El asunto ha ido adquiriendo variantes a lo largo del tiempo y, desgraciadamente, no sale de la escena. Sin ir más lejos, estos días hemos tenido ese atentado en Pittsburgh y en nuestro país un recital de un músico que practica el antijudaísmo.

—Los textos de La trinchera de Occidente son artículos y conferencias que dio en diferentes ámbitos durante medio siglo. ¿Qué temas repasa?

—Los primeros artículos son en el diario Acción en 1960, en aquellos ya lejanos años. Notas sobre la Guerra de los Seis Días o la Guerra de Iom Kipur, en todos esos temas como periodista he estado presente. Me parecía importante hacerlo para documentar lo que fue pasando en cada uno, por lo menos de los que éramos favorables al Estado de Israel y a su causa. Esto además ha cambiado con los años porque desgraciadamente el tema ha ido moviéndose y el propio éxito del Estado de Israel ha ido creando una situación totalmente distinta, un poco paradójica, si se quiere. Ahora, en lugar de antisemitismo se habla de antisionismo. Son dos medallas de la misma cosa. Uno es la negación del individuo, el otro es la negación del pueblo a tener una vida propia. Esto ha ido creando una diferencia muy importante: antes, el tema se encaraba desde el ángulo conservador y ahora la impugnación viene más bien de la izquierda, curiosamente. El antijudaísmo pasó a ser de izquierda, antes era de derecha.

—¿Se puede ser antisionista y no ser antijudío?

—Diría que en teoría sí, pero en los hechos no. El antisionismo supone la negación del derecho del pueblo israelí a tener un Estado. Es una causa histórica de los siglos de los siglos. Personalmente creo que es la negación de una dimensión fundamental, negarle a un pueblo ese derecho. Sobre todo cuando la historia demuestra que en el año 1948 se crearon dos Estados, uno judío y otro árabe. La negativa de los gobiernos árabes de la época son los que generaron ese conflicto que aún persiste. Por eso decimos que el antijudaísmo tradicional era nacionalista y ahora es universal; antes era reaccionario y conservador y ahora es de izquierda y se cubre de antisionismo; antes era un partido del cristianismo, ahora viene del lado musulmán. De modo que ha habido un cambio cuantitativo y cualitativo. Además, el pequeño David que se defendía de Estados muchos más poderosos a lo largo de sus primeros años, más tarde el Estado de Israel ha demostrado vigórica capacidad de sobrevivir. Ya no es el pequeño David, es el fuerte que sobrevive.

A veces se confunde la propia existencia del Estado con lo que puede ser los actos de sus gobiernos. Uno puede ser más o menos favorable a un gobierno, llámese israelí o quien sea, pero el tema es el cuestionamiento al Estado mismo. Cuando se habla de la causa palestina... La causa palestina fue traicionada desde el primer día por los Estados árabes. Y aún hoy pesa primero que se reconozca a Israel. Entonces, invocar el derecho de Palestina a existir como Estado cuando se niega a reconocer la existencia del Estado de Israel es lógicamente inadmisible. El Estado de derecho internacional es para todos o no es para nadie.

—¿Qué opina del liderazgo árabe y en particular del palestino?

—El palestino está divido en dos. De modo que no se puede hablar de un liderazgo palestino común. Por un lado está el gobierno de Cisjordania, Al-Fatah, y por el otro, está el gobierno de Gaza, que es Hamas y claramente es una organización terrorista. Estamos con dos gobiernos partidos, por eso no se puede hablar de un Estado ni de una unidad palestina. Es un liderazgo totalmente dividido y fraccionado.

—Teniendo en cuenta la historia que antecede a Uruguay, ¿qué opina sobre la actual posición del gobierno uruguayo en relación con Israel y Medio Oriente?

—Últimamente ha habido un cambio sobre estos temas. Hubo una cierta bajada de lo que ha sido la posición tradicional de Uruguay. Ha habido diversos episodios en los cuales se ha demostrado que la posición ha ido variando y no en la buena dirección.


El FA perdió otra oportunidad

La negativa oficialista a pasar los informes de la comisión investigadora de la regasificadora de Puntas de Sayago a la Justicia y la declaración de “secreto” de los antecedentes y actuaciones de la comisión, no hace otra cosa que incrementar las sospechas sobre una operación sobre la que siempre rondó el fantasma de la corrupción. El Frente Amplio perdió, pues, otra oportunidad que sus discursos sobre la transparencia y la probidad son sólo eso: discursos.

“No hubo una sola irregularidad”, “hubo tremenda transparencia” (sic), “todo fue hecho de acuerdo a Derecho”, “pasar esto a la Justicia no tiene sentido; no es porque temamos algo”, fueron algunas de las expresiones del diputado Roberto Chiazzaro del PS en ocasión de fundamentar la decisión de no pasar los antecedentes a la Justicia.

Pero sobre el final de la sesión, el Frente Amplio dio un paso más: declaró “secretas” la documentación y actuaciones de la comisión investigadora, con lo cual no sólo no se entera a la Justicia sino tampoco a la ciudadanía.

Gas Sayago, la empresa titular de la obra (propiedad de ANCAP y UTE), lleva perdidos casi U$S 180 millones en una regasificadora inexistente, pero por la cual paga abultados sueldos e indemnizaciones a un grupo de pescadores (no a todos) afectados por la obra inconclusa. La empresa se encuentra, además, embarcada en un duro litigio judicial con la constructora brasileña OAS por los bienes abandonados por ésta en el obrador.

Ya desde el inicio, el planteo estuvo mal parido. La regasificadora sólo tenía sentido si se le vendía gas a Argentina y si se concretaba el proyecto Aratirí (otro proceso caracterizado por su fetidez y fracaso). Lo primero era muy difícil, sabiendo que Argentina contaba —y cuenta— con unos de los más importantes yacimientos de gas natural del mundo: Vaca Muerta. ¿Qué clase de planificación es esa?

Luego vino el proceso de adjudicación de la obra, que es la parte más oscura del fracasado negocio. La empresa adjudicataria fue el consorcio Gas Natural Licuado del Sur (GNLS), conformado por Gaz de France – Suez y la japonesa Marubeni. Tanto Gaz de France – Suez como Marubeni han estado involucradas en escándalos diversos. Para variar, el contrato firmado con el consorcio GNLS fue declarado “confidencial”.

La empresa francesa —redenominada “Engie” desde 2015— ha sido multada recientemente por la Comisión Europea (120 millones de euros) por obtener ventajas fiscales indebidas en Luxemburgo, pero en 2014 cuatro directivos de una filial de la empresa en España fueron arrestados por una gigantesca trama de corrupción en varias ciudades y autonomías españolas, beneficiándose de contratos públicos en “connivencia” con legisladores municipales y funcionarios, empresarios de la construcción y empresas de servicios energéticos. A su vez, en el marco del “Lavajato”, el empresario Marcelo Odebrecht, en su delación premiada, involucró a la empresa gala en el pago de sobornos para la construcción de una usina eléctrica en el Estado de Rodonia.

La japonesa Marubeni, por su lado, tiene una larga lista de escándalos que arrancan en 1976 por un caso de coimas de la empresa Lockheed en Japón, en las que Marubeni operaba como intermediaria, que terminó con el entonces Primer Ministro Kakuei Tanaka procesado en 1983, así como varios directivos de Marubeni. En 1986 se encontró a la empresa culpable de haber pagado coimas al dictador Ferdinando Marcos de Filipinas y a varios de sus amigos. En 2012, la filial de Marubeni en EEUU aceptó pagar una multa de U$S 54,6 millones de dólares por violaciones varias del Acta sobre las Prácticas Corruptas en el Exterior (la ley que prohibe a las empresas estadounidenses pagar coimas en el extranjero) por pago de sobornos a funcionarios en Nigeria.

Pero la frutilla de la torta fue la aparición de la constructora brasileña OAS en el negocio como subcontratista para la construcción de la terminal regasificadora y el gasoducto. Su aparición en escena es oscura. Un informe de la gerencia general de Gas Sayago al directorio de la empresa, señalaba que OAS no cumplía con todos los requisitos mínimos exigidos y había presentado antecedentes incompletos. Sin embargo igual fue preseleccionada y terminó ganando la licitación.

OAS ha quedado vinculada a diversos escándalos por pago de sobornos no sólo en Brasil sino en otros países de la región, como Perú y Chile. Su presidente, José Aldemario Pinheiro, fue condenado en 2015 a 16 años y 4 meses de cárcel por pago de sobornos, lavado de activos y asociación ilícita. Luego fue apresado su sucesor, Elmar Varjao por los mismos cargos. Y su accionista mayoritario y fundador, César Mata Pires, murió de un infarto fulminante el año pasado cuando se aprestaba a arreglar su propia delación premiada con la Procuradoría General de la República.

Lula en diversos países se “interesó” por los negocios de OAS. Y un ex Ministro de Lula, Fernando Pimentel, fue acusado de cobrar un soborno de OAS para gestionar ante el gobierno de Mujica para que se adjudicara la construcción de la regasificadora a la empresa brasileña. Según la acusación, Pimentel habría sido elegido para llevar adelante la gestión por conocer al “jefe de gabinete” de Mujica, cargo inexistente en Uruguay, lo cual ha desatado desde entonces todo tipo de especulaciones acerca de quién sería ese misterioso personaje. Tal vez en algún momento, Pimentel hable...

Por sus problemas en Brasil, OAS rompió su contrato con GNLS y todo se terminó de desmoronar, dejando un tendal de cuentas impagas.

Como es sencillo de advertir, pasar los antecedentes a la Justicia era lo mejor que se podía hacer ante un negocio tan ruinoso —que nos ha costado, nos cuesta y nos costará una fortuna— como oscuro, a efectos de dilucidar responsabilidades.

El Frente Amplio, con sus mayorías, dice por boca del diputado Chiazzaro que “nada temen”, pero cerró a cal y canto la posibilidad de que la verdad se conozca.


La hipoteca

Por Luis Hierro López

Tras quince años de gobierno en las mejores condiciones –mayorías parlamentarias e intenso crecimiento de la economía internacional– cuando en 2020 el Frente Amplio termine su tercer mandato, trasladará una pesada herencia; la de un país trancado y sin horizontes.

El escenario económico es francamente negativo y no hay señales de que la situación vaya a mejorar en 2019. Al gobierno se le hace imposible reducir su déficit fiscal de casi 4%, según afirman varios análisis de expertos y la deuda empieza a convertirse en un problema serio. No se aprovechó la bonanza para reducirla y por el contrario se le ha incrementado irresponsablemente.

El gasto público sigue creciendo. Así ocurrió con la última Rendición de Cuentas. Lejos de “las rendiciones de cuentas de gasto cero” del Partido Colorado, cada Rendición de Cuentas y cada Presupuesto significa un incremento, lo que no repercute en la mejor acción del Estado. Por el contrario, como lo vemos todos los días, la enseñanza sigue retrocediendo, las políticas sociales han fracaso rotundamente según la propia confesión que hizo el expresidente Mujica, y no hay inversiones públicas importantes, ni en vivienda ni en infraestructura. Las pasividades siguen su ritmo ascendente, al punto de que los candidatos oficialistas reconocen que habrá que hacer una nueva reforma al ajuste, como explicamos en el editorial. No hablan de poner nuevos impuestos, pero usan eufemismos: adecuación en vez de ajuste. Sea como sea, el país de 2020 tendrá otra vez el fantasma presente: recortar gastos y aumentar impuestos.

Lo mismo ocurre en el plano social. El desempleo no va a ceder y hoy, si sumamos desempleo más seguros de paro, ya estamos en cifras preocupantes. Excepto lo que ocurra en torno a UPM 2, no hay a la vista proyectos de inversión que permitan pensar que esa tendencia va a modificarse sustantivamente.

Ante esa situación de estancamiento, el gobierno aparece agotado, con un presidente ausente, un ministro de economía que notoriamente ha tirado la toalla y un gabinete en el que no sobresale ninguna figura con empuje. Ahora nos venden espejitos de colores con la posibilidad de que Uruguay sea pionero en introducir el hidrógeno como base energética, lo que en el mundo viene planteándose hace más de veinte años. No se ha terminado aún, exitosamente, la evaluación del impacto real de las energías alternativas, pero el gobierno quiere mostrar la reconversión de la matriz energética como un gran logro innovador. Cuando podamos sacar las cuentas globales, veremos. Por ahora, todo huele a humo.

No hay cambios significativos en las áreas productivas, excepto los que imponen los cambios tecnológicos. El país sigue girando en torno a la carne y a la celulosa y a lo que haga el empuje del agro, todo lo que viene de antes de 2005. Es cada vez más caro producir y montar una empresa. Para poder competir, Uruguay tendrían que ser una gran zona franca, lo que sabemos que no es posible. La lista de tambos cerrados y empresas fundidas es alarmante.

Con este tranco, la hipoteca que nos dejará el gobierno será muy fuerte. Los gastos del Estado representan hoy el 110% de los ingresos de los cuales un 35% van irremediablemente a las pasividades, un 31% a transferencias diversas y un 18% a remuneraciones permanentes. Estamos atados de pies y manos y el margen de acción será cada vez más acotado, a medida que, año a año, los intereses de la deuda sigan creciendo exponencialmente. Uruguay sufre un candado de gasto, impuestos y estrecheces.

Hay que cambiar el rumbo del país, imaginando nuevas áreas de producción, asociándonos a los cambios tecnológicos, incorporando y difundiendo inteligencia, promoviendo una sociedad abierta y competitiva.

No podrá ser el Frente Amplio, responsable del despilfarro de este tiempo y del grave estancamiento que nos ha provocado, el que hará resurgir la vitalidad uruguaya.


El diputado “independiente” que votó una ley porque estaba dormido...

La peripecia del diputado Darío Pérez, del Frente Amplio de Maldonado, provoca muchas dudas. Dijo que “la marihuana es una bosta”, pero igual votó la ley que legaliza su consumo, y ahora firmó contra la ley de bancarización obligatoria, tras confesar que la votó en la Cámara, porque “estaba dormido”. Un ejemplo...

Posa de rebelde con causa. Es médico, habla bien, critica al Frente Amplio en sintonía con lo que opina la mitad –más uno o menos uno– de la población y, además, es hábil al momento de responder a la prensa. Con todo, deja muchas interrogantes tras sus explicaciones.

Una primera, y famosa, fue describir a la marihuana como “una bosta”, expresión quizás compartible. Pero el señor diputado igual votó, luego de declarar esa elocuente sentencia en la Cámara, la ley que legalizó el consumo de esa esa droga.

Durante varios meses tuvo al Frente Amplio al vilo con la ley de la Caja Militar. Terminó arreglando.

Y ahora, en el éxtasis de su teatro, firmó a favor de la campaña para derogar la ley de bancarización obligatoria, pero resulta ser que, tras esta reacción contra la ley, el señor diputado reconoció ante una radio que la había votado en la Cámara porque “me agarraron dormido”. Luego declaró que la votó por “ignorante y pasmado”.

Una maravilla de coherencia.


La mendicidad y el incumplimiento de la ley

Por Elena Grauert

El decaimiento en el que ha caído Montevideo es expresivo de una falta de autoridad y de incumplimiento de las normas

Hace unos días, justo cuando el Intendente suplente de Montevideo Curuchet, declaró que entre los problemas más graves que tiene Montevideo, está el de la gente durmiendo en la calle, vi en la Plaza Independencia, a las 11 de la mañana, a un hombre con un colchón y bolsos que lo rodeaban, durmiendo muy tranquilamente, como si estuviera en el dormitorio de su casa.

Como me llamó la atención procedí a sacarle una foto, dado que el dormir con colchón y todo en la Plaza principal de nuestra ciudad, rodeado de turistas es la clara demostración de abandono y descuido en que vivimos los montevideanos.

Acto seguido veo que se acerca la policía con unas guardias de la Intendencia y le dicen al ciudadano “dormilón”, que debe levantarse de ahí, que no puede dormir en la plaza que es una falta castigada por el 361 del Código Penal.

Luego de protestar un poco, se levanta con sus “petates” y procede a esconder el colchón y bolsos bajo un árbol que tiene un frondoso follaje, que perfectamente puede llegar a ser una especie de refugio o “guardarropas” natural, haciendo todo esto a la vista y paciencia de la policía y de las guardias de la plaza, quienes eran conscientes de la falta de respeto a la normativa y de su inocua acción frete al desparpajo del infractor.

Acto seguido el infractor, se acostó en el mármol del Mausoleo de Artigas, disfrutando del sol de noviembre. Las guardias de la Intendencia vieron que yo estaba fotografiando la escena, razón por la cual me pidieron la foto, como prueba de que la policía no levanta las cosas ni las confisca, ni se lleva al ciudadano que comete la falta como reprimenda, y que, salvo la advertencia, no hace nada más justificándose que no tienen guantes para seguir actuando. Ellas con razón me decían que no podían hacer nada sin el auxilio de la fuerza pública, lo cual es cierto y lógico.

Este breve relato, lo que demuestra es que si bien muchas veces los funcionarios tratan de cumplir con su deber, si no hay una verdadera colaboración y compromiso en cuanto al deber de servicio, objetivos y respeto al cumplimiento de la ley, las cosas no se resuelven. En realidad, la Policía demostró que poco le preocupaba su autoridad, siéndole indiferente que el sujeto les tomara el pelo a su vista y paciencia.

El problema de la gente viviendo en la calle, es la demostración más cabal de la falta de autoridad. Es evidente que los gobernantes no quieren tomar una resolución con respecto al tema, hay una clara ausencia del Estado en el cumplimiento de su deber.  Ello lleva a que las personas que viven en forma más marginal, terminen ocupando los espacios públicos y privados, sin control.

Lo mismo sucede con la basura, o las pintadas de las fachadas de todos los edificios, hay un abandono del cumplimiento de la ley, no se respeta el derecho ajeno respeto por el derecho ajeno ni se cumple el deber que tenemos todos en cuidar nuestro entorno.

El tema fue abordado por el Intendente Martínez hace unos meses, lo cual no fue tomado con agrado por el Presidente de la República. Pero la realidad es que el problema es de la Intendencia, porque los ciudadanos de Montevideo tenemos derecho a circular o salir de nuestras casas, sin tener que pagar peajes permanentemente por la mendicidad, o pedir permiso para ingresar o salir de nuestras viviendas, con la inseguridad además que todo ello conlleva. Quizás debiera la Intendencia coordinar con Ministerio del Interior, Mides Fiscalía y Poder Judicial, un protocolo de actuación, que permita ubicar a estos ciudadanos en refugios, pero además que no se actúe con liviandad, las faltas tienen que castigarse, dado que es inocuo que los saquen y no los sancionen, porque vuelven a cometer la misma en forma inmediata.

Hay que comenzar a sancionar a quien tira la basura, a quien acampa en la calle o plazas, a quien pinta las fachadas de los edificios. Sí, los uruguayos y Montevideo necesitan orden, las plazas están sucias, las fachadas de edificios bellísimos como la Universidad de la Republica, la Biblioteca Nacional y el ex liceo Francés, están tan descuidadas que no lucen su majestuosidad y eso es malo para la convivencia social, demuestra un descuido y una falta de reglas que llevan a otros problemas mayores de “anomia social” e inseguridad.

La falta de cuidado de la ciudad y de convivencia, promueve la indigencia y ello acarrea temas que inciden en la salud pública, es evidente que las falta de baños públicos, hacen que la ciudad muchas veces se vea invadida de un hedor muy fuerte en las veredas, a lo que se suman problemas de posibles contagios de enfermedades que estos fenómenos traen.

Pero además, todo este fenómeno empeora el debido relacionamiento y lazos de solidaridad y respeto que debe existir entre los ciudadanos las normas se deben cumplir, para que la convivencia social sea posible, agradable, pacífica, y por eso cuando se violan debe existir una sanción.

Cuando esto no se cumple, la sociedad lleva a partirse, comienza la discriminación, la calidad de ser humano se desdibuja y aparece una guerra subyacente entre el que cumple la norma y el “vago pichi, ladronzuelo o drogadicto”, que lo único que genera es gastos y  perturbación, rompiéndose con los lazos de solidaridad necesarios para que las sociedades progresen, crezcan, sean lugares amigables para vivir.

No me llama la atención que hace pocos días saliera una encuesta que decía que los uruguayos en su mayoría no se consideraban felices, quizás parte de la razón de esa infelicidad es la falta absoluta de cumplimiento de las normas, dado que ello necesariamente conlleva al descreimiento, a la pérdida de confianza, de valores y a no poder vislumbrar un futuro promisorio, dado que no hay reglas claras. El tema de los límites y el orden, es un problema del Estado y cuando no se exige su cumplimiento, las sociedades se enferman, se desintegran y dejan de funcionar, perdiéndose el rumbo, al igual que las carreteras sin la señalización.


El Sr. Novick y el respeto

Para construir una alternativa opositora hay que manejar códigos de entendimiento

El Sr. Edgardo Novick, líder del Partido de la Gente, insiste y reitera que tanto el Dr. Lacalle Pou como el Dr. Sanguinetti “están confundiendo” a la gente cuando desarrollan la idea compartida de pensar en un gobierno de coalición.

En política, no hay peor cosa que atribuirle a los demás, intenciones oscuras, cuando sus palabras son claras y sus propuestas razonadas y explicadas. Ni uno ni otro ciudadano están intentando confundir a nadie: simplemente están argumentando sobre la necesaria idea de construir una alternativa al gobierno, sin exclusiones.

Es un irrespeto decir que se quiere “confundir”. Como es también un irrespeto del señor Novick publicar costosos avisos publicitarios en diarios, sabiendo que la propaganda está prohibida. Como lo fue, en su tiempo, sin consultar a nadie, su voto —ese sí de muy confusa e inexplicada intención— al Fondo Capital del Intendente Martínez, que ha sido la base de su plataforma electoral.

El respeto en el debate político es condición esencial de un diálogo constructivo. El señor Novick está transitando un mal camino cuando no respeta los códigos elementales de la convivencia.


Cuota 481 sufre efecto colateral de la guerra Trump

Por Tomás Laguna

Medios especializados están anunciando que la Unión Europea habría acordado con los Estados Unidos, o estaría en vías de hacerlo, un cupo exclusivo de 35.000 tt de carne vacuna parte de la Cuota 481, esto es el 73% de este contingente arancelario lo que implica un grosero recorte para los demás abastecedores, entre los que se encuentra Uruguay.

La historia del cupo 481 se remonta a un litigio que los Estados Unidos y Canadá le ganaron a la Unión Europea ante la OMC. Todo se inicia en 1996 cuando los EE.UU. y Canadá cuestionaron en la OMC  medidas europeas implementadas en 1988 por las cuales establecían restricciones a la carne importada con hormonas. El momento más álgido de esta disputa se suscitó en 2003 cuando la UE informó a la OMC que había establecido un embargo permanente sobre las importaciones de productos cárnicos tratados con hormonas extendiendo su moratoria provisional sobre un total de seis diferentes hormonas. Bruselas defendió que había recabado información científica suficiente para justificar la continuación de las restricciones, y llamó a los EE.UU. y a Canadá a levantar sus represalias comerciales. Sin embargo, y ante la negativa de los EE.UU, la UE trajo de nuevo el caso frente a la OMC en 2004. Finalmente, el panel dónde se dirimió la controversia concluyó en marzo de 2008 que Bruselas seguía sin brindar evidencia suficiente para sustentar su moratoria, otorgando la razón a los EEUU y Canadá a la vez de exigir una compensación de parte de la UE, la que se otorgó mediante un contingente arancelario estipulado en la resolución (CE) Nº  617/2009 luego ampliado por el similar Nº 481/2012 (reparar que el número de la resolución que establece el contingente arancelario dio denominación al cupo).

El siguiente capítulo lo escribió Australia (mayo de 2009) al entender y reclamar ante la OMC que esta medida no podía dejar fuera de competencia a otros proveedores. Al reclamo se sumó Uruguay, finalmente hoy el cupo se distribuye entre quienes originalmente lo detentaban, EEUU y Canadá, más Australia, Nueva Zelandia, Uruguay y Argentina (último en ser habilitado por la UE.  

Para nuestro país este beneficio arancelario fue particularmente oportuno y se adelantó al cese de las prerrogativas que nos otorgaba  el Sistema General de Preferencias con la UE (año 2014), previsto para naciones en desarrollo.

Para nuestro país fue el surgimiento de un nuevo negocio en la ganadería, el engorde a corral cumpliendo un riguroso protocolo tal cual lo especifican las condiciones de este cupo. En el 2012 significó el 1,5% del volumen peso carcasa exportado creciendo hasta el 5% del total en el año pasado. En valor como porcentaje del total exportado evolucionó del 2,4% hasta poco más del 9% el año pasado. Más aún, en comparación con el valor promedio de las exportaciones por tonelada, la cuota 481 evolucionó de un precio 65% mayor al inicio hasta un 80% mayor al promedio el pasado año. En los últimos años nuestro país ha logrado participar de este cupo en más del 30% del volumen ofrecido. Debemos reconocer la capacidad de la cadena de la carne vacuna para responder a un estímulo externo.

Desde que se estableció la cuota no han sido los EEUU los más interesados en cumplirla, desde que la misma exige producción libre de hormonas y comercialmente no habrían estado dadas las condiciones para que fuera atractiva para sus sistemas de producción. No obstante hoy parece que no es tan así, y en la guerra comercial desatada por la administración Trump los europeos procuran congraciarse con los norteamericanos, temerosos de la prepotencia de su inefable presidente. En particular preocupados por los aranceles al acero y aluminio con los que amenaza Estados Unidos, la Unión Europea acude a lo que tiene a mano, ofreciendo en exclusividad parte de este contingente arancelario, el que habría sido reclamado por el gigante del norte. Esto explica esta concesión exclusiva que alcanza al 73% del cupo, con el agregado que en el restante 27% los EEUU también podrían participar.

La situación en si es grave y controversial. La misma razón que llevó a Australia a reclamar ante la OMC en mayo del 2009 readquiere vigencia ante esta decisión unilateral de la UE en beneficio de un proveedor y en detrimento de otros. Es de esperar que los australianos reaccionen de inmediato. Debería nuestro país hacer lo propio en conjunto con la nación del Pacífico reeditando el reclamo original.

No estamos en condiciones de poner en riesgo el 10% de nuestras exportaciones cárnicas sumando este contratiempo a los que ya tiene nuestra industria frigorífica para competir en un país que paulatinamente va quedando fuera de mercados en precio. Realidad constatada en la feria SIAL de París.

¿Será capaz nuestra Cancillería de reaccionar y actuar con la celeridad y profesionalidad que el momento exige? Por el bien de la República, esperemos que sí.


Política uruguaya de drogas es “absurda y grotesca”

El filósofo español Antonio Escohotado, autor famoso de “Historia de las Drogas” y partícipe de la idea de la liberación del mercado, sostuvo en Argentina que la política uruguaya es muy equivocada y “re careta”.

Escohotado vino a Buenos Aires para participar de una conferencia de la Fundación Libertad. El filósofo, de 77 años, quien ganó fama tanto por su obra intelectual como por haber estado preso acusado de narcotráfico, ya que usaba drogas para probar sus efectos; fue entrevistado por “La Nación” y consultado sobre los ejemplos de Uruguay y Canadá.

Al respecto, su opinión concreta es interesante.

“Argentina y cualquier otro país del mundo deben tener presente que el experimento no es legalizar o, mejor dicho, devolverle el estatuto que tenía antes de la prohibición. Con la prohibición se ha conseguido multiplicar el número de usuarios, la cantidad de suministradores, bajar la edad de introducción a las drogas, criminalizar a grandes sectores sociales y corromper a buena parte de las instituciones. La prohibición lo único que ha conseguido es lo contrario de lo que pretendía, un mundo sin drogas, olvidando que el mundo llevaba dos mil, tres mil años conviviendo con las mismas drogas que prohibieron, pero sin problemas. En 2018 los presupuestos para reprimir las drogas con suerte alcanzan una décima parte de la que tenían hace 20 o 30 años. Los presidentes de los países, los magistrados de las Cortes Supremas, saben que se ha multiplicado por miles lo que querían curar. Hay varias soluciones, por un lado, está la de Uruguay”.

Absurdo y falso

Sobre lo que hizo Uruguay, Escohotado dijo textualmente que “es una solución absurda, grotesca, porque es sólo marihuana y se ha decidido que la marihuana sí, pero tiene que tener como máximo un 6% de THC (compuesto psicoactivo del cannabis). Cualquier cultivador en una maceta de su casa sabe que hay variedades que llevan el 20%. ¿Y por qué el 6%? Ese es el típico sabotaje de la medida. Si quieres hacer una medida, haz una medida razonable, que insisto no es legalizar, es derogar la prohibición. Las drogas se han vendido siempre en las farmacias. Roma tenía más de 1000 tiendas dedicadas a la venta de opio y no causaba ningún problema social. Es más, no hay en latín palabra para opiómano. Hay más de 12 para alcohólico”

Si Argentina hace lo mismo que hizo Uruguay, “sería ridículo, incluso regresivo. Es mejor la situación de prohibición careta que tienen aquí, que la supuesta solución no careta de Uruguay que es re careta. En el fondo la única solución es la de Canadá. El derecho del hombre a las drogas es el mismo que tiene a la libertad y a la persecución autónoma de su felicidad. La prohibición de las drogas es una isla aislada, donde la libertad no reina y donde tampoco reina el derecho de cada cual a buscarse su propia dicha. Creo que, como otras iniciativas, por ejemplo, perseguir la homosexualidad, perseguir ideas políticas, simplemente ha sido un brote de falsa conciencia”.

La guerra narco

Mientras tanto, un experto uruguayo, también partícipe de la liberación de las drogas, el abogado defensor de adolescentes Daniel Sayagués Laso - https://www.elpais.com.uy/informacion/politica/mercado-pasta-base-saturo-desata-guerra-narco.html - sostuvo que la pasta base ha saturado el mercado uruguayo y se encuentra en la base de la violencia delictiva. Indicó que los narcos tienen una aceitada organización empresarial, con depósitos, redes de distribución, puestos de ventas. Hay disputas por territorios o zonas, donde se consiguen los clientes, y donde las armas resuelven los pleitos. Por eso lo que más vale son las armas. Porque son para la guerra entre ellos. “Vamos a pasos agigantados: ametrallaron una comisaría. También adolescentes dispararon a agentes del PADO (Programa de Alta Dedicación Operativa). Le tiraron al PADO porque se les metió adentro del negocio. No los deja vender tranquilos. Antes en los barrios periféricos no ingresaba un policía ni por decreto. Ahora se les mete ahí el PADO. Les para las motos —muchas de ellas robadas— para hacer transporte de drogas. Se transformó en algo empresarial.”

El abogado explicó los efectos destructivos que produce la adicción. Explicó que “una adolescente que comenzó a fumar en el 2000, hoy tiene 40 años. Su aspecto sigue igual: desaliñado, sucio. Pero en el medio tuvo hijos. Esos hijos hoy tienen 15 años y vieron a su madre arruinada toda la vida”.


Un candidato modesto

Por Julio Aguiar Carrasco

La candidatura del ingeniero Martínez es expresiva de la chatura en la que ha caído el país.

Germán Barbato es recordado como uno de los grandes Intendentes que tuvo Montevideo. Tenía la visión de una ciudad importante y bella, con una ajustada adecuación de lo que debía ser el futuro de la ciudad.

El Cilindro, al que el Frente Amplio dejó caer sin pena ni gloria (un “crimen” arquitectónico), el Teatro de Verano, el propio edificio de la IMM, el Planetario (el primero en íbero-américa), etc...

El Intendente Fabini, entre otras cosas, abrió la avenida Agraciada en aquel momento. La intención fue la de construir una gran avenida que culminara en el Palacio Legislativo, dando lugar además a la extensión de esa zona de la ciudad.

El 1967, la ciudad se engalanó con la colocación del monumento del Entrevero, en la Plaza Fabini, un lugar central para deleitarse con una obra de ese calibre.

La Rambla, parques, el colorido verdoso de la ciudad por sus árboles, la Comedia Nacional, etc., forjaron una ciudad con personalidad propia.

Todo esto es historia. Hace treinta años que la ciudad está como adormecida, abandonada, tan igual a sí misma que termina aburriendo.

Lo curioso es que el actual Intendente, que lleva tres años en el cargo, sobrevive con poca cosa. Y, sin además, es pre candidato favorito del Frente Amplio a la presidencia.

Nos hemos ido desacostumbrando, como en otras cosas, a las grandes candidaturas. Hoy, para desgracia del sistema, lo mediático pesa mucho: Martínez aparece en los medios como un buen muchacho, campechano, flotando en todas las aguas sin decir nada concreto.

Tengo grabado en mis retinas cuando salió de la IMM y les dijo a los canales que “estaba podrido de ADEOM”. Gente del gremio habían ingresado con toda prepotencia a su despacho: Martínez no tuvo otra ocurrencia que irse del mismo.

Esto demuestra su falta de autoridad: el capitán nunca abandona el puente de mando. Martínez nunca debió ceder a la presión de gremialistas desubicados y autoritarios.

El inefable ADEOM mantiene a raya a Martínez: diez meses de conflicto con el tema de las funerarias. Y de la basura…¡mejor ni hablar!

También está el tema del tránsito. Uno de los mayores ingresos que recibe la Intendencia hoy es producto de las multas de tránsito. Inspectores escondidos detrás de un árbol, sorpresa al dar vuelta una esquina, o establecer una velocidad en una bajada imposible de sostener, etc. No tienen una política pedagógica sino de recaudación, pues los Inspectores van en un porcentaje de la multa.

La llegada de infinidad de autos chinos, ha transformado el tráfico en un caos total. Para encarar como corresponde esta anarquía, hay que comenzar por el principio: las Academias largan a los conductores a las calles con unas pocas horas de práctica.

El aprendizaje correcto luego, es casi imposible. ¡El resto lo conocemos todos!

¿Qué nuevo proyecto de envergadura hay para Montevideo? ¿Qué beneficios nuevos tienen los barrios más sumergidos? ¿Porque la IMM debe tener una televisora (TV Ciudad)?.

El Sr. Martínez no tiene respuestas a esto porque dichos planes no existen: se prefiere unos remiendos de panes de hormigón, en vez de comenzar de una vez por todas, con la ampliación de Av. Italia. Claro, es menor el impacto y no luce tanto en reclames electorales, pero es mucho más necesario.

Dicho con todo respeto, temo que el Sr.Martínez no tenga la preparación suficiente para ser Presidente. Ahí no basta con ser “un buen muchacho”: se requieren conocimientos mucho más profundos de todo el país.

La voracidad por el poder que tienen los dirigentes del Frente Amplio, vuelve a demostrarse con la actitud de Fabiana Goyeneche de “ver” qué posibilidades tiene de ser Intendenta, cuando Martínez renuncie para hacer campaña.

Es increíble que alguien que pretende gobernar Montevideo, no sepa que no se pueden acumular dos cargos públicos, con la excepción de que sea docente en uno de ellos (que no es el caso). Es tan grosera la intención que uno no puede menos que pensar en lo ambiciosa y la mala fe que hay en esto-

¿Este es el futuro que queremos? Es hora de cambiar; no podemos seguir cayendo en esta chantada fenomenal en la que vivimos.


Desde el pie

Por Consuelo Pérez

El Partido Colorado y particularmente el Batllismo han dado forma a este País, pues lo han gobernado la mayor parte de su historia, y basado en su contacto directo con la gente y sus necesidades, ha logrado ser pionero en la región y en el mundo, en múltiples avances que apuntan a lo social.

El “Centro de Estudios Aquiles Lanza”, que funciona en el seno del Partido y que es una iniciativa de “Somos Todos” es precisamente eso, un instrumento de acercamiento a la gente, a su entorno, a su vida cotidiana.

Esta obligación de conocer, valorar y priorizar las necesidades de nuestro pueblo, sólo se consigue en contacto directo con él, en el día a día, en todos los ámbitos. No recorreremos otros caminos antes que éste, aunque no desconocemos su existencia, porque el ser humano y sus vivencias se aquilatan en el mano a mano. Al menos para nosotros. Por eso entendimos como necesario crear ese espacio, instrumento de contacto directo con la población.

Sentimos que ese acercamiento se ha ido perdiendo, si no se perdió del todo. Ciertamente la tarea de gobernar insume mucho tiempo en otros escenarios, que relegan esa actividad. Pero ya casi quince años han pasado –y casi tres décadas en el departamento de Montevideo– y no es con lamentos, excusas o mediciones de fuerza que retomaremos la senda del crecimiento de nuestra sociedad, hoy fracturada, sin esperanzas, sumida una gran parte en el opio de las supuestas soluciones fáciles, degradada cada vez más en su propio  temor, que es, entre otras cosas, la falta de autoestima.

En el Centro de Estudios Aquiles Lanza, a través de él, queremos retomar entonces el contacto directo con la vida de la gente, con sus problemáticas, no para aportar soluciones, sino para buscarlas entre todos.

En las primeras reuniones ya realizadas, donde recibimos a futuros interlocutores de sus barrios  –alcaldes y alcaldesas– el hecho de tener siempre la sala llena, y el interés manifiesto de los que se acercaron, nos dan la confianza de intuir que en las etapas que vienen, las del trabajo “in situ”, se nos arrimarán los postergados de los últimos años, los que no ven en la actual estructura social una salida de crecimiento digno, los que quieren una sociedad mejor.

Sabemos de meternos en el pozo que queremos tapar, de ensuciarnos los zapatos, del almacén de barrio y de juntarnos en el boliche para evaluar como seguimos, con todo el que quiera estar, sin preguntarle nada, sólo si tiene ganas de trabajar por su ciudad. Ardua tarea, que empezaremos a transitar con todos los que se nos están acercando. Y cuidado, la confianza hace milagros y multiplica las voluntades en forma geométrica. El retroceso social, laboral y de valores es grande, y mayor debe ser el esfuerzo para cambiar el rumbo.

Somos conscientes de lo arduo de la tarea, pues en una ciudad castigada en casi todos sus aspectos después de casi tres décadas de gobiernos departamentales omisos e ineficientes, el asistencialismo actúa como elemento que brinda a mucha gente una falsa seguridad que la tiene cautiva. Seguridad efímera y degradante, además, de la propia condición humana, sumida en el letargo de la inacción productiva, con personas sin trabajo y sin anhelos.

El último intendente de Montevideo electo de nuestro Partido, Aquiles Lanza, a quien recordamos con el nombre de nuestro Centro de Estudios, entre sus muchos logros, creó a partir de 1985 y hasta 1989 el Plan Habitacional para Asentamientos Precarios, para erradicar la vivienda insalubre. La misma que cada día, y en forma sostenida aumenta hoy en número, manifestándose en asentamientos que pululan por todo el Departamento, vergonzante manifestación del olvido y la demagogia.

En su Plan, la Intendencia de Montevideo, junto al Banco Hipotecario y a los propios vecinos - pues el plan era de ayuda mutua - con trabajo de los mismos consiguió ejecutar viviendas para miles, que además perduran en el tiempo, sin vandalismo. No se rompe lo que costó esfuerzo construir. Exactamente al revés que hoy, con los magros planes de viviendas que se regalan, y a los pocos días están devastadas.

“No dar pescado, dar la caña para pescar” era la consigna.

Acción tan simple y elemental como ignorada y olvidada hoy intencionalmente, o al menos no tenida en cuenta como aporte a la dignidad humana.

Nos espera un largo camino hasta la elección interna, y luego hasta octubre de 2019, en el que siempre estaremos trabajando junto a quien el Partido nos lo indique, junto a todos los colorados que queremos volver a vivir en un gran país.

No tenemos ni prometemos pescado, pero si muchas cañas para todos los que se nos vayan acercando, y así juntos seguir sumando, porque realmente somos los batllistas, los que –como dice la canción– en nuestro compromiso innegociable, “crecemos desde el pie”.


La burda noche de los 12 años

La película uruguaya sobre la prisión de los jefes tupamaros levanta polémicas. El periodista Hugo Machín Fajardo, quien estuvo preso durante la dictadura, ha publicado en varios medios internacionales una columna en la que sostiene que el libro en el que se basa el filme es falso, por lo que el resultado también resulta falso. Reproducimos acá esa versión, tomada del semanario Opinar dejando constancia de que Machín traza, con independencia de criterio, un panorama completo sobre la historia reciente.

Los filmes históricos normalmente ofrecen inexactitudes, anacronismos y adecuaciones. Aquí, el punto clave es que utiliza una base errónea, sin preocuparse por entresacar lo falso y lo real, de compararlo con otras fuentes históricas, otros documentos, incluso documentales sobre el MLN. Se basa olímpicamente en “Memorias del calabozo” como si fuera la verdad.

Los artistas mienten para decir la verdad, mientras que los políticos, a veces, mienten para ocultarla. En la película uruguaya “La noche de los 12 años”, ocurre lo opuesto: el arte miente con la pretensión de ocultar una verdad que es muy conocida por miles de uruguayos a quienes se les hace un agravio mediante el ninguneo al horror sufrido durante los doce años -entre 1973 y 1985- que duró la dictadura uruguaya.

El mercadeo de la película presenta los años de cárcel vividos entre 1974 y 1984 por el expresidente José Mujica, el ex ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro, fallecido, y el novelista y dramaturgo Mauricio Rosencof, como una exclusiva vivencia épica.

¿Y cómo se miente? Mediante el artilugio de sugerir que los otrora dirigentes del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) –Tupamaros, fueron apresados por combatir la dictadura cívico–militar que imperó en Uruguay. A partir de esa premisa errónea, todo el filme queda permeado por una supuesta verdad histórica que nunca les perteneció a los tupamaros, sino que, por el contrario, fue sufrida precisamente por quienes en el Uruguay no estuvieron de acuerdo con la lucha armada: partidos de izquierda, sindicatos, partidos Colorado y Nacional, organizaciones sociales y cooperativas.

La verdad histórica es que los tupamaros comenzaron su agresión armada a la democracia uruguaya en 1963 y en 1972 –cuando el ejército del país se integró de pleno a la lucha antiterrorista– en seis meses fueron desmantelados. La dictadura fue posterior a esta contingencia. Se inicia un año después y en la concausa que motivó la interrupción del orden democrático uruguayo, tuvo responsabilidad el accionar tupamaro con su práctica de homicidios, secuestros, atentados y robos.

Durante los doce años de dictadura, 6.500 uruguayos fueron torturados, de los cuales aproximadamente la mitad permaneció años en las cárceles políticas, bajo durísimas condiciones; 34 murieron en la tortura, 131 desaparecieron en la Argentina; 7 en Chile y 2 en Paraguay; en el marco de la Operación Cóndor, ideada por los militares del Cono Sur en conocimiento del entonces secretario norteamericano Henry Kissinger.

¿Qué fuentes tiene la película? Es el típico caso de falso silogismo: el guion de la película es el libro “Memorias del calabozo”, publicado en 1987 por Fernández Huidobro y Rosencof. Ambos pergeñaron décadas atrás una historia edulcorada del MLN que no incluye varios tópicos:

- Acciones terroristas, como lo ha reconocido más cerca en el tiempo otro exdirigente tupamaro, Jorge Zabalza.

- Colaboración de esos exdirigentes tupamaros con los militares durante 1972. Fernández Huidobro en 2011, polemizó con Zabalza, sobre quien fue el primero en sentarse a negociar con los militares.

- La tortura infligida a civiles uruguayos por interrogadores tupamaros, colaboradores de los militares de entonces.

- La transformación del Penal de Libertad en una especie de kibbutz durante 1973 y 74, mientras duró el interludio tupamaro/militar, con proyectos que incluían disponer de un territorio en el norte del país donde los tupamaros ensayarían su reforma agraria, y formas de producción cooperativa.

- El reclamo hecho por Fernández Huidobro, durante su reclusión entre 1973 y 1975 a tupamaros exiliados en Buenos Aries de que siguieran actuando como guerrilla armada en Uruguay operándola desde la Argentina peronista; y su acusación de traidores a quienes desistieron de esa demencia, así como la orden de ejecutar a algunos de “esos” que ya residían en Lima o París.  Puede verificarse en otra película uruguaya, “Destino Final” (2006), cuando el ex tupamaro Luis Alemany narra su encuentro clandestino en el litoral uruguayo –en 1974-  con William Whitelaw, asesinado junto a Rosario Barredo, en mayo de 1976 con los exlegisladores uruguayos exiliados en Buenos Aires,  Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.

- La colaboración de Fernández Huidobro en 1977 –en pleno funcionamiento de la Organización Cóndor– con los servicios de inteligencia del ejército uruguayo proporcionando una ficha ideológica y de capacidad operativa de los principales dirigentes tupamaros, estuvieran presos o en el exilio. Aclaro que algunos de estos aspectos ya fueron publicados por mí en 2015, en vida de Fernández Huidobro, en ocasión de la reaparición en Uruguay del supuestamente único jefe tupamaro que entregó compañeros y estructuras a los militares que les combatían, Héctor Amodio Pérez, cuando este llegó a Montevideo a presentar su libro “Palabra de Amodio. La otra historia de los tupamaros” (2015).

- La consecuente identificación con el militarismo de Fernández Huidobro, quien ya como ministro de Defensa uruguayo se mimetizó con los uniformados y convertido en su principal defensor, prácticamente pasó a residir en la sede ministerial castrense.

Tenemos un libro falso, el guion basado en ese libro, también falso y, por ende, la película resultante necesariamente una película falsa. “Memorias del calabozo” ha tenido varias ediciones desde 1987. Las últimas obviamente no se actualizan con los hechos delictivos en los que persistieron los tupamaros después de recuperada la democracia. El guionista de la película no se molestó en hacerlo. La verdad histórica es que estos exdirigentes tupamaros hasta 1994 dudaron de incorporarse a la democracia. Esa fecha es clave porque en agosto de ese año Mujica, Fernández Huidobro y otros dirigentes tupamaros, organizan una asonada contra una decisión judicial uruguaya adoptada en los noventa de extraditar a tres etarras refugiados en Uruguay solicitados por España acusados de delitos en su país. Esa incidencia –una variante a la uruguaya de la locura que fue el supuesto asalto a La Tablada argentina de 1987– fue uno de los hechos más violentos registrados en Uruguay de los últimos veinticuatro años, que dejó dos ciudadanos muertos, Fernando Morroni y Roberto Facal, y 80 heridos, fruto de una represión policial provocada –una vez más– por el aventurerismo de Mujica y compañía, y compañía, impulsores de la consigna “tanto peor, tanto mejor,” que en su concepto, acelera la revolución.
El público español que se emocione con la peripecia de los tres protagonistas, deberá tener en cuenta que la banda terrorista ETA y estos personajes tenían relaciones carnales.

Una entrevista de Jesús Quintero a Fernández Huidobro realizada en los noventa, cuando el ex tupamaro era senador del Frente Amplio, hoy en el gobierno, puede sacarles de dudas respecto a que éste volvería a matar si lo entendía necesario.

- ¿Volvería a hacer lo mismo?

- Sí.

- ¿Incluso matar si es necesario?

- Sí.

Antes, en un programa televisivo uruguayo, el ex tupamaro llevó al estudio una granada que colocó encima de la mesa del entrevistador.

Tampoco la película alude a los hechos protagonizados por la tupabanda, como se conoce a un grupo formado por ex tupamaros y nuevos adherentes que, en coordinación con por lo menos dos de los tres protagonistas del filme, a fines de los ochenta y principios de los noventa asaltaron bancos e hicieron “finanzas” para solventar campañas electorales de Pepe Mujica y los suyos.

Alguien puede advertirnos que una película debe analizarse por lo que tiene, y no, por lo que no tiene. Es correcto, si de arte hablamos, pero “La noche de los 12 años” tiene aspiraciones históricas –“reveladora para el futuro”– ha dicho su director Álvaro Brechner. Una pretensión burda nada menos que sobre el período más traumático vivido por Uruguay desde 1904.

Los filmes históricos normalmente ofrecen inexactitudes, anacronismos y adecuaciones. Aquí, el punto clave es que utiliza una base errónea, sin preocuparse por entresacar lo falso y lo real, de compararlo con otras fuentes históricas, otros documentos, incluso documentales sobre el MLN. Se basa olímpicamente en Memorias del calabozo como si fuera la verdad. Y el director no toma el libro de Rosencof y Fernández Huidobro como una novela. La película lo presenta como una verdad.

Verdad que atenta contra la memoria y la historiografía que, no son territorios idénticos, y tienen sus propios métodos y técnicas para abordarlos. La historiografía no coincide con la espontaneidad de la memoria individual y colectiva, sino que es una forma de conocimiento a ser sometida por el examen de la crítica, sostiene el historiador y filósofo italiano Paolo Rossi. Cierto que entre historia y memoria hay una relación, porque la historia se nutre de la memoria y la memoria se impregna de nociones y sentimientos trasmitidos por la historiografía, según Jacques Le Goff.

¿Por qué se miente? La memoria tiene que ver con la identidad de quien recuerda, pero también con la propia aspiración de persistencia en el futuro. En este caso, los autores de las supuestas “Memorias del calabozo” escribieron una historia a ad usum, con la perspectiva de generar un mito en quienes desconocían los hechos del pasado tan diferentes de cómo lo relataron en su libro presentado como algo histórico. “El presente dirige el pasado como un director de orquesta a sus músicos. Necesita de estos o aquellos sonidos, no otros”, ejemplifica muy bien Ítalo Svevo.


Uso y abuso del seguro por desempleo

Por Jorge Ciasullo

El seguro de desempleo o de paro, es una herramienta que debe existir, pero a la vez, debe ser aplicada con criterios de buena administración de fondos públicos y no que, por medio de su asignación y sucesivas extensiones, desvirtúe su esencia temporaria, transformándola en una herramienta política.

Desde principios del Siglo XX, ha sido preocupación de todos los gobiernos la protección del trabajador, así, fueron aprobándose diversas leyes relativas al despido o cese de relación laboral y al seguro de desempleo.

En la actualidad el seguro de paro, es una prestación regulada por la ley 18.399, sancionada el 22 de octubre de 2008, que resume varias normas anteriores, estableciendo en su Artículo 6: El subsidio por desempleo se servirá:

A) Para el empleado con remuneración mensual fija o variable, por un plazo máximo de seis meses en los casos de despido o trabajo reducido, y de cuatro meses en los casos de suspensión total, calculado de acuerdo a lo establecido en el artículo 7º del presente decreto-ley.

B) Para el empleado remunerado por día o por hora, por un total de setenta y dos jornales en los casos de despido o trabajo reducido, y de cuarenta y ocho jornales en los casos de suspensión total, calculados conforme a lo previsto en el artículo 7º de este decreto-ley y no pudiendo excederse mensualmente de los límites allí establecidos.

Se dispone asimismo, cuando, agotado el tiempo establecido para el beneficio del subsidio, podrá el trabajador solicitarlo nuevamente en los siguientes términos:

6.4) Los beneficiarios que hayan agotado, de modo continuo o discontinuo, el término máximo de duración de la prestación de desempleo, podrán comenzar a recibirla de nuevo cuando hayan transcurrido al menos doce meses, seis de ellos de aportación efectiva, desde que percibieron la última prestación, y reúnan las restantes condiciones requeridas para el reconocimiento de tal derecho.

Asimismo, establece su Artículo 10: (Desocupación especial).- Facúltase al Poder Ejecutivo para establecer, por razones de interés general y por un plazo no mayor a un año, un régimen de subsidio por desempleo total o parcial para los empleados con alta especialización profesional, en ciertas categorías laborales o actividades económicas, así como a prorrogar, por idénticas razones y plazo, el servicio de las prestaciones previstas en el presente decreto-ley siempre que, en este último caso, se documentare la transitoriedad de la falta o reducción de tareas y el compromiso de preservar los puestos de trabajo.

En tal virtud, en claro uso y abuso de esa disposición, fueron aprobadas sucesivas prórrogas a diversas empresas, con el agravante que algunas de ellas, habían sido subsidiadas con préstamos –nunca recuperados- como lo fue Pluna-luego Alas U- Invidrio, Fanapel y sus derivados, etc. En este último caso donde se extendió 3 períodos de 6 meses y finalmente a mediados de octubre se votó 1 año a una empresa que está cerrada, donde hicieron miles de cursos y ningún trabajador tuvo inserción laboral.

En los últimos días del pasado mes, fueron aprobadas extensiones del beneficio del seguro de desempleo –hasta el 31 de diciembre de 2019– :

- “a contar desde el momento que venza el actual subsidio al seguro de paro” a los trabajadores de las empresas lácteas Pili (Paysandú) y Coleme (Cerro Largo), así como a Olmos, Orosur Lorysen .
El resultado es que el seguro por desempleo se acerca a la cifra record de 40 mil personas.

Se preguntará el lector ya no en base a qué y con qué urgencia –porque no la tiene– ¿se extendió el subsidio? sencillamente es que, a partir de un año anterior a las elecciones nacionales, la Constitución impide, entre otros aspectos, determinar aumentos de sueldos, pasividades o cualquier tipo de innovación previsional.

En resumen, el gobierno descuenta que esos trabajadores en los próximos 14 meses no conseguirán trabajo y deja el problema para “quien venga”, a la vez que procura –sindicatos mediante– no irritar a posibles votantes. En una palabra, el gobierno otorga seguro de paro, pero no genera puestos de trabajo, ni lo intenta. Obsérvese que nunca son beneficiarios los trabajadores que no integren un grupo de presión organizado (sindicatos).

En definitiva: “Todos los animales son iguales, pero algunos más que otros” (Rebelión en la Granja –Animal Farm en su original– de George Orwell).


Gerardo Tovagliari

El prematuro fallecimiento de Gerardo Tovagliari trunca una vida generosa y priva al Partido Colorado de un servidor ejemplar.

Hondo pesar provocó el fallecimiento de Gerardo Tovagliari, portavoz colorado de la generación de 1980. Apareció a la vida pública en las primeras jornadas de movilización en torno al plebiscito sobre el SI y el NO, destacándose por su decidida actitud democrática y republicana. Desde entonces, Gerardo estuvo fielmente ligado al Batllismo, a cuyas reuniones y asambleas siempre concurría con su sonrisa, su cordialidad y su hondo sentido de la amistad, esa virtud de los hombres buenos.

Fue fundador, como muchos de nosotros, de la Lista 85, Libertad y Cambio, y trabajó muy estrechamente con el Dr. Enrique Tarigo, de quien fue su seguidor, su amigo y su secretario político. Por su afabilidad, se había ganado la confianza de todos los dirigentes e interlocutores políticos, que sabían que podían contar siempre con la discreción y el buen criterio de Gerardo.
Fue edil de Montevideo, actividad a la que dedicó lo mejor de sus esfuerzos y fue también titular del Comité Ejecutivo Departamental del Partido.

Pero más allá de sus contribuciones a la actividad pública, sus amigos recuerdan su condición humana. Dos compañeros así lo han señalado estos días en las redes. José Luis Ituño escribió lo siguiente: “Tuve la inmensa dicha de compartir con él los últimos cuatro años en un grupo de amigos que nos juntábamos a comer un asado una vez al mes en el "El Quincho de Diego". Un grupo de batllistas anarcos, locos y soñadores que asado tras asado arreglábamos el Uruguay. Gerardo siempre fue muy cuidadoso, sus palabras siempre fueron de calma, de serenidad y de esperanza”.

Ope Pasquet, por su lado, trazó esta semblanza: “Era un hombre íntegro, hecho de una sola pieza, sin dobleces. Sus convicciones eran profundas y firmes; su juicio, claro; su palabra, serena. Hablaba llanamente y no andaba con vueltas para decir lo que pensaba, más lo hacía siempre de manera ponderada y sobria, sin salidas de tono, sin excesos. Era absolutamente leal al Partido Colorado y al Batllismo, pero no era incondicional de nadie. A Gerardo había que convencerlo con argumentos, y si no estaba de acuerdo con lo que se le proponía lo decía abiertamente; por eso mismo su apoyo valía tanto.

El viejo compañero de tantas jornadas nos deja, al partir, el recuerdo luminoso de su hombría de bien, su palabra franca, su conducta recta; lo habremos de conservar en un rincón selecto de nuestra memoria, junto a la imagen del Dr. Tarigo y la bandera de la 85”.

Gerardo había sido operado del corazón hace cuatro años y estaba ahora por ser intervenido nuevamente. La última vez que hablé con él lo encontré debilitado, pero con la esperanza de superar su carencia a través de la nueva cirugía. No pudo ser.

La legión de sus amigos vivimos un momento de tristeza, pero como tuve oportunidad de decirle a su hijo Horacio durante el velatorio, el paso del tiempo le va a permitir sustituir ese dolor por el orgullo del recuerdo imborrable que ha dejado su padre. A él y a su madre Sandra les expresamos toda nuestra solidaridad.

L.H.L.


Uruguay figura atrasado en calidad de servicios médicos

Un reciente estudio internacional demuestra que los servicios médicos de Uruguay, tanto los públicos como los privados, están atrasados en comparación a otros países evaluados.

Un informe del BID consigna que entre 71 países evaluados, los países latinoamericanos se encuentran en la mitad de la tabla al momento de medir la calidad de los servicios médicos. Chile sobresale, ubicándose entre los diez primeros, pero Uruguay quedó rezagado.

Para evaluar el desempeño de cada sistema, los investigadores han usado una metodología homologada en todo el mundo, que compara las inversiones en salud tanto del sector público como del privado con resultados medibles, como la esperanza de vida, las tasas de vacunación, la mortalidad infantil, la atención durante el parto y el acceso a servicios especializados, entre otros. Es un informe más cuantitativo que cualitativo; no mide, por ejemplo, variables como la calidad del servicio, la atención al paciente, el estado de conservación de los hospitales o las listas de espera.

En la tabla, Uruguay aparece en el medio, apuntando hacia abajo. El primero de América Latina es Chile, que figura en el nivel octavo del mundo, y Uruguay asoma recién en el numeral 35. Estas son las posiciones del resto de los países de Latinoamérica y el Caribe: Costa Rica (31), Cuba (32), Uruguay (35), Jamaica (40), República Dominicana (42), El Salvador (44), Argentina (45), Paraguay (46), Belice (47), Colombia (48), Brasil (49), México (50), Venezuela (51), Bahamas (53), Ecuador (54), Nicaragua (56), Honduras (57), Suriname (58), Trinidad y Tobago (60), Perú (61), Panamá (62), Haití (65), Guyana (66), Bolivia (67), Guatemala (69).

Según la comparación, entre los primeros lugares se encuentran Camerún, Japón, Corea, Vietnam, España e Israel.


Sanguinetti en Kibón



El expresidente Dr.Julio María Sanguinetti, el actor y profesor Diego Delgrossi y el diputado Dr. Gustavo Osta convocan a un nuevo acto de Batllistas, el día martes 13 de noviembre a las 19:30 hrs. en Kibón.


Demócratas ganan Cámara baja y tendrán más control sobre Trump.

La convocatoria de los demócratas para que los electores fueran a las urnas en la elección parlamentaria de medio término, que no es obligatoria, tuvo un éxito relativo, y efectivamente, retomaron el control el control de la Cámara de Representantes. El País de Madrid entiende que eso limitará los desbordes de Trump.

El sistema funciona. Los contrapoderes van a actuar de nuevo, con la Cámara de Representantes en manos de los demócratas, tras estos dos años de control republicano sobre la cúspide de los tres poderes, el Ejecutivo, el Judicial y el Legislativo. Limitar el poder de un presidente tan peculiar como Donald Trump será el primer objetivo de la nueva Cámara de Representantes.

Para eso se han movilizado y han votado los electores demócratas en una medida insólita en unas elecciones de mitad de mandato, como si fueran unas presidenciales: para echar a Trump. Los nuevos congresistas, más jóvenes, mucho más diversos y coloreados, más izquierdistas, no lo conseguirán porque no pueden conseguirlo: podrían llegar a iniciar la destitución, pero quien debe votarla al final es el Senado, por una mayoría de dos tercios que jamás se ha alcanzado en la historia para tal procedimiento extremo contra el presidente. Y menos todavía con la mayoría republicana intacta.

Sobran los motivos para echar a este presidente. Por sus políticas, naturalmente, pero también por sus comportamientos personales y electorales. Y ante todo, por la interferencia de los servicios secretos rusos en la campaña presidencial para perjudicar a Hillary Clinton: el fiscal especial Robert Mueller, nombrado para investigarla, entrará de nuevo en acción, después de la tregua de silencio impuesta por la campaña electoral. Dos son las sospechas: la llamada colusión entre Moscú y el Estado mayor electoral trumpista, algo muy cercano a la traición, y las intromisiones del presidente en la investigación para evitar el procesamiento de sus colaboradores y sus familiares sospechosos.

Hay al menos dos motivos más para la destitución, todavía inexplorados: su comportamiento con las mujeres, exhibido incluso en sus provocativas declaraciones, que le convierten en el acosador en jefe y patrono de todos los hombres procesados o destituidos de sus empleos por abusos sexuales; y sus negocios privados, especialmente sus inversiones inmobiliarias, confundidos con su actividad presidencial, así como su opaca declaración de impuestos.

Más importante que esta agenda antiTrump, la de un desgaste presidencial y de una muy improbable destitución, es el programa legislativo que se proponga esta nueva y renovada mayoría demócrata para contrarrestar la destrucción del sistema de salud, el acoso y expulsión de los jóvenes hijos de inmigrantes y las ventajas fiscales para los ricos promovidos por el trumpismo. De una buena labor legislativa dependerá la consolidación de la actual movilización electoral hasta alcanzar en buenas condiciones la campaña presidencial en 2021 para cerrar el paso a la reelección, cuestión que precisará también resolver la indefinición de liderazgo y de ideología que sufre el partido demócrata y que le ha llevado a la derrota presidencial de 2016 y a estos dos años de control republicano que ahora terminan.

El sistema ha funcionado porque lo han hecho funcionar los ciudadanos. La degradación de la democracia ha quedado frenada. Las mujeres han tenido un papel determinante en el movimiento, que ha situado a gran número de ellas en la Cámara de Representantes. La ola azul demócrata no era el tsunami que muchos esperaban, pero ha sido suficiente para revitalizar el sistema de contrapoderes a su paso. El ejercicio del derecho de voto, con tanta frecuencia hurtado a los electores estadounidenses, ha sido una vez más el principal instrumento de renovación democrática.


Entre Bolsonaro y López Obrador

Los perfiles políticos del mexicano Andrés Manuel López Obrador y del brasileño Jair Bolsonaro presentan paradójicas similitudes y evidentes contradicciones que auguran un futuro plagado de sobresaltos, sostiene el periodista Juan Luis Cebrián en este análisis que nos interesa reproducir.

En este mes de noviembre van a tener lugar en América Latina dos importantes reuniones internacionales sin la presencia de los nuevos presidentes de las dos economías más poderosas de la zona: Brasil y México. Me refiero a la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno a celebrar en Antigua (Guatemala) y al encuentro de los países del G-20 cuyo país anfitrión será Argentina. La ausencia en ambos casos de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que tomará posesión el 1 de diciembre, y de Jair Bolsonaro, que ha de hacerlo el primero de enero, debilita las expectativas respecto a los beneficios que puedan tener ambos encuentros para esta zona del mundo, en la que están depositados amplios intereses de las empresas españolas. En la actualidad, España es el segundo país en inversión directa en los mercados brasileño y mexicano, y las cuentas de las principales empresas del Ibex, singularmente las financieras y las de energía, dependen en gran medida de lo que suceda al otro lado del Atlántico.

Los perfiles políticos de López Obrador y Bolsonaro presentan paradójicas similitudes y evidentes contradicciones que auguran un futuro plagado de sobresaltos. Tildados ambos de populistas, han obtenido una mayoría arrolladora de votos en su elección. Los dos basaron sus campañas en las promesas de una lucha sin cuartel contra la corrupción, endémica en sus respectivos países, aunque no peor que la que padecen los vecinos. Sin embargo, mientras el próximo presidente mexicano goza de mayoría absoluta en el Parlamento, con lo que acumula un poder de decisión inimaginable en México desde los días de la dictadura de Plutarco Elías Calle, el fanático ultraderechista que ha de hacerse cargo del país de la samba tendrá que enfrentarse a un congreso fragmentado, habituado a la compraventa de votos entre diputados, a fin de lograr coaliciones que den estabilidad al gobierno de turno.

Ambos dirigentes han buscado el apoyo de las clases medias, cuyo poder adquisitivo resultó erosionado por la crisis, pero mientras AMLO apelaba a los desheredados y excluidos, enfrentándose a los grandes empresarios que conspiraron activa y abiertamente contra él, el presidente brasileño parece comportarse como un empleado de los grandes fondos de inversión, ávidos de acudir al programa de privatizaciones que el ultraliberal futuro ministro de Finanzas, Paulo Guedes, ha prometido. De modo que, al tiempo que este declara enfático que la socialdemocracia conduce a la ruina, e incluso pone en duda su propio carácter democrático, los aliados más moderados de López Obrador esperan y desean que su programa, satanizado por algunos como de extrema izquierda, pueda en efecto inscribirse en las políticas socialdemocráticas que contribuyeron a la prosperidad y la paz de la Europa de posguerra.

Existen por lo demás preocupantes similitudes entre ambos procesos. No son las menores la presencia relevante del poder del ejército y su utilización en la lucha contra el crimen organizado; también un cierto sentimiento aislacionista en la política exterior y una fundamental dependencia de las economías de los dos países respecto al tipo de cambio, cuya eventual evolución a la baja les haría extremadamente vulnerables frente a las decisiones de los mercados. Esos son los verdaderos poderes fácticos detrás del espejo, aunque en el caso de Brasil hay varios militares delante de él, y habría que añadir además la influencia de los evangelistas, financiada en gran medida por sus hermanos de Estados Unidos.

La nominación como ministro de Justicia del juez Moro, directo responsable del enjuiciamiento y prisión de Lula da Silva, lo que le impidió concurrir a los comicios, añade además argumentos a quienes denuncian que el actual relato brasileño comenzó con una especie de golpe de Estado blando a partir del impeachment contra Dilma Rousseff. Las irregularidades contables por las que fue expulsada del Gobierno no constituían delito y son frecuentes en los cierres presupuestarios de muchos países. Las perspectivas de que acabara su mandato, culminando dieciséis años ininterrumpidos de poder del PT, y diera paso a una elección en la que nuevamente aparecía como favorito Lula, encrespó los ánimos de la burguesía paulista y las fuerzas conservadoras. El expresidente hoy encarcelado había logrado no obstante incorporar a las clases consumidoras cerca de treinta millones de ciudadanos, mejoró el comportamiento económico del país, y fue un freno a la expansión ideológica propiciada por Chávez desde Venezuela. Aun con apoyos diferentes y guardando sus considerables distancias políticas y personales, el Brasil de Lula continuó la senda de desarrollo y modernización iniciada por Fernando Henrique Cardoso, que incluía una creciente apertura al exterior en un país acostumbrado como pocos a mirarse al ombligo y cuyos poderes económicos se han enriquecido secularmente mediante prácticas proteccionistas y oligárquicas. Dilma fracasó en su etapa final, dejando una situación social herida por el desempleo y aterrada por la inseguridad ciudadana, lo que ha propiciado el odio electoral contra el PT pero también la casi desaparición del partido moderadamente progresista de Cardoso. Ahora, las descalificaciones de la socialdemocracia por parte de Guedes, sus declaraciones contra el Mercosur por las que ha tenido que disculparse inmediatamente después de pronunciarlas, y la admiración que profesa por las políticas ejecutadas en Chile bajo el patrocinio de Pinochet, son indicadores fiables del retroceso democrático que amenaza al Brasil. Un retroceso consentido e incluso amparado por los agentes económicos internacionales mientras la política financiera no se aparte de la ortodoxia ultraliberal. La lucha contra la desigualdad ha perdido prestigio entre los capitalistas, lo mismo que la defensa de los derechos humanos por parte de los Gobiernos occidentales tiene su límite en la geopolítica.

López Obrador parece querer orientarse por la filosofía de Lula que empujó los cambios en Brasil, a comenzar por su programa de hambre cero. Sus repetidos intentos de tranquilizar al empresariado y a los inversores extranjeros muestran la espectacular bandera del nombramiento de Alfonso Romo como jefe de gabinete, al frente de la economía. Romo es persona apreciada en los mercados internacionales y cuenta con excelentes relaciones con financieros y responsables económicos de todo el mundo. Tendrá que luchar no obstante contra los frecuentes tics demagógicos del líder, el último de los cuales ha sido la convocatoria de una consulta para decidir el cambio del nuevo aeropuerto de Ciudad de México por voluntad popular. El resultado llevará a paralizar las obras en curso desde hace años, en las que están presentes importantes empresas españolas. Y entre otras medidas que castigarán a los inversores aspiran a moderar la repatriación de dividendos por parte de las multinacionales, incitándolas a reinvertir en su país una parte de los beneficios en él obtenidos, a fin de no comportarse únicamente como industrias extractivas y casi neocoloniales.

La influencia política española en América Latina ha sido declinante en las últimas décadas, independientemente del signo ideológico de los Gobiernos a uno y otro lado del Atlántico. Esa ausencia se vio compensada por el empuje de las empresas, la extensión de la diplomacia cultural gracias a la existencia de una lengua común, y el apoyo muchas veces en solitario de la Corona. También, como es obvio, por la infinidad de lazos personales y familiares que nos unen. España es considerada por China y otras potencias un puente natural hacia América Latina, de lo que recela Estados Unidos, acostumbrado como está a concebir ese área como el patio trasero de su imperio. La Hispanidad, recientemente reivindicada por Mario Vargas Llosa en estas mismas páginas, tiene su mejor expresión en el mundo iberoamericano. Un continente virtual poblado por los hablantes del español y el portugués que puede y debe ser el mejor socio de Europa. No lo descuidemos.


Democracia diabética

Los ciudadanos se alejan de las ideologías y crece la indiferencia ante el tipo de Gobierno, según el último Latinobarómetro. Ese es uno de los principales retos que enfrentan los países latinoamericanos, según el análisis del periodista y economista español JoaquínEstefanía

Los votantes tienen cada vez menos en cuenta el mundo que los rodea y basan sus comportamientos en el entorno inmediato en el que viven sus experiencias a diario, dicen los autores del último Latinobarómetro. Entienden que no hay explicaciones en blanco y negro para América Latina; que las transformaciones electorales no tratan simplemente de la derrota de la izquierda ni tampoco del advenimiento de la derecha (el sondeo, 20.000 entrevistas presenciales en 18 países de América Latina, está hecho antes de las elecciones brasileñas, en 2017). Y lo más significativo: sostienen que no hay una transformación de la ideología dominante en la zona, sino más bien un alejamiento ciudadano de las ideologías; existe una indiferencia creciente con el tipo de Gobierno, menos personas se ubican en la escala entre izquierda y derecha, lo que produce mayores niveles de pragmatismo en las viejas ideologías, que en muchas ocasiones buscan la permanencia en el poder más allá de los principios. Este es uno de los retos a los que se enfrenta la izquierda latinoamericana.

Los ciudadanos prefieren las democracias a las dictaduras, las sociedades abiertas a las cerradas, pero siempre que las primeras arreglen o mejoren sus problemas cotidianos; si no, una parte de ellos estaría dispuesta a sacrificar trozos de esas democracias a cambio de prosperidad económica. Esta versión instrumental de los sistemas democráticos se subraya con mucha contundencia en el latinobarómetro, que habla de “democracias diabéticas” al referirse a la situación de la región, y señala que el declive es lento pero perceptible. Su principal conclusión es que hay una creciente disociación entre el mundo de la economía (el capitalismo) y el de la política (la democracia). Ello puede ayudar a interpretar los profundos cambios que se están desarrollando en algunos de esos países en los últimos tiempos.

La democracia y el crecimiento no van en la misma dirección, lo cual recuerda algunos periodos oscuros de la historia en el mundo. ¿Acaso lo que estamos observando no es una reacción, la pausa que se produce cuando hay grandes turbulencias, como escribe Hannah Arendt? En el sondeo se manifiesta un declive sistemático de la calidad de la democracia —lo que se concreta en una baja sistemática del apoyo y satisfacción ciudadana— y al mismo tiempo se ven avances en los indicadores económicos, de tal manera, por ejemplo, que es menor la cantidad de hogares con dificultades para llegar a fin de mes. “Es una democracia diabética, con un lento y paulatino declive de múltiples indicadores según el país y el momento, que permite de alguna manera ignorarlos como fenómeno social. Sin embargo, vistos en conjunto, esos indicadores revelan el deterioro sistemático y creciente de las democracias de la región”.

Por quinto año consecutivo —lo que ya constituye tendencia— va reduciéndose el apoyo a la democracia (del 61% al 53% de los ciudadanos encuestados), carcomiendo lentamente lo ya alcanzado. Sólo un 5% opina que hay democracia plena; el 27%, que hay pequeños problemas; el 45%, que hay grandes problemas, y el 12%, que a lo realmente existente no se le puede denominar democracia (el resto no contesta). En una escala de 1 a 10, donde el 1 no es democracia y el 10 totalmente democrático, el promedio de la región era del 5,4 y baja también por quinto año consecutivo desde un máximo del 6,7. Hay una percepción creciente de que se gobierna para unos pocos (75%) y que los Ejecutivos no defienden los intereses de la mayoría.


Las redes potencian el odio

Un análisis de The New York Times muestra cómo, por su rapidez y penetración, las redes pueden ser vehículos anónimos de la expansión del odio y la discriminación

El 29 de octubre, una búsqueda en Instagram, la plataforma propiedad de Facebook para compartir imágenes, produjo un torrente de imágenes y videos antisemitas publicados en la plataforma después del tiroteo del sábado en una sinagoga de Pittsburgh.

Una búsqueda con la palabra “judíos” mostraba 11.696 publicaciones con la etiqueta #JewsDid911 (los judíos son responsables del 11s), mediante la que se afirmaba que los judíos habían organizado los ataques terroristas del 11 de Septiembre. Otras etiquetas en Instagram hacían referencia a la ideología nazi, entre ellas el número 88, una abreviatura utilizada para el saludo nazi Heil Hitler.

Las publicaciones de Instagram mostraron una dura realidad. A lo largo de los últimos diez años, las compañías de redes sociales de Silicon Valley han expandido su alcance e influencia hasta los rincones más remotos del mundo. Sin embargo, se ha vuelto muy evidente que las empresas jamás entendieron del todo las consecuencias negativas de esa influencia ni lo que deben hacer al respecto —y que no pueden volver a meter al genio en la lámpara—.

 “Las redes sociales están envalentonando a la gente para que cruce los límites y se comporte de manera extrema respecto a lo que está dispuesta a decir para provocar e incitar a otros”, comentó Jonathan Albright, director de investigación en el Centro Tow para el Periodismo Digital de la Universidad de Columbia. “Está claro que el problema está creciendo”.

Las repercusiones de la incapacidad de las redes sociales para manejar la desinformación y el discurso de odio se han manifestado de manera abundante en días recientes. Parece ser que Cesar Sayoc, quien fue acusado la semana pasada de enviar artefactos explosivos a demócratas destacados, se radicalizó en línea a causa de publicaciones partidistas en Twitter y Facebook. Robert Bowers, que asesinó a once personas en la sinagoga Tree of Life (Árbol de la Vida) en Pittsburgh el 27 de octubre, publicó algo sobre el odio que siente por los judíos en Gab, una red social que comenzó operaciones hace dos años.

Los efectos de las redes sociales también fueron evidentes en todo el mundo. Quienes observaron de cerca la elección de Brasil el 28 de octubre adjudicaron gran parte del atractivo del vencedor, el populista de extrema derecha Jair Bolsonaro, a lo que transcurrió en las redes sociales en aquel país. Los temas de interés vinculados con la campaña de Bolsonaro parecieron inundar WhatsApp, la aplicación de mensajería propiedad de Facebook, con un diluvio de contenido político que proporcionó información errónea sobre los sitios y los horarios de votación, instrucciones falsas acerca de cómo votar por candidatos específicos y desacreditó abiertamente a Fernando Haddad, uno de los principales rivales de Bolsonaro.

Además, miembros de alto nivel de las fuerzas armadas de Birmania han utilizado mensajes editados en Facebook para fomentar ansiedad y miedo contra la minoría de los rohinyás musulmanes. Por otro lado, en India, historias falsas en WhatsApp sobre secuestros de niños provocaron que multitudes asesinaran a más de una decena de personas este año.

“Las compañías de redes sociales han creado, permitido y facilitado que los mensajes de los extremistas entren desde lo marginal y se vuelvan parte del discurso predominante”, comentó Jonathan Greenblatt, director ejecutivo de la Liga Antidifamación, una organización no gubernamental que combate el discurso de odio. “En el pasado, no podían encontrar una audiencia a la cual transmitir su veneno. Ahora, tan solo con un clic, una publicación o un tuit, pueden divulgar sus ideas con una velocidad nunca antes vista”.

Facebook señaló que estaba investigando las etiquetas antisemitas en Instagram después de que The New York Times las denunció. Sarah Pollack, portavoz de Facebook, dijo mediante un comunicado que Instagram estaba viendo publicaciones nuevas y otro tipo de contenido relacionado con los sucesos del 27 de octubre y que estaba “analizando de manera activa las etiquetas y el contenido vinculados con esos incidentes y eliminando los que violen nuestras políticas”.

YouTube comentó que tiene políticas estrictas que prohíben el contenido que promueve el odio o incita la violencia, y agregó que elimina videos que violan esas reglas.

Las redes sociales han señalado que identificar y eliminar el discurso de odio y la desinformación —o incluso definir lo que constituye ese tipo de contenido— es difícil.

Facebook agregó este año que sus sistemas internos solo marcaron el 38 por ciento del discurso de odio en su sitio. En contraste, sus sistemas detectaron y eliminaron el 96 por ciento de lo que definió como imágenes de desnudez, y 99,5 por ciento del contenido terrorista.

YouTube señaló que los usuarios reportaron casi diez millones de videos desde abril hasta junio debido a que posiblemente violaban los lineamientos de la comunidad de su plataforma. Se halló que poco menos de un millón de esos videos no cumplían con las normas y fueron eliminados, de acuerdo con datos de la empresa. Las herramientas automatizadas de detección del sitio de videos también eliminaron 6,8 millones de videos más durante ese periodo.

Un estudio por parte de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts halló que era un 70 por ciento más probable que se compartieran mentiras en Twitter que noticias fidedignas.

Facebook, Twitter y YouTube han anunciado planes para invertir grandes cantidades en inteligencia artificial y otras tecnologías con el fin de encontrar y eliminar de sus sitios contenido no deseado. Facebook también ha señalado que contrataría a diez mil personas más para trabajar en temas de seguridad y protección, y YouTube ha mencionado que planea contar con diez mil empleados dedicados a analizar videos. Jack Dorsey, director ejecutivo de Twitter, hace poco dijo que aunque el principio de la empresa desde hace mucho tiempo era la libre expresión, estaba discutiendo cómo “dar prioridad a la seguridad”.

No obstante, mientras las compañías invierten dinero y recursos para resolver estos problemas, algunos de sus empleados dijeron el lunes que estaban replanteándose si los servicios de redes sociales podían tener un efecto positivo.

En Twitter, por ejemplo, los empleados están cada vez más preocupados de que la empresa esté fallando en el manejo del lenguaje tóxico y el discurso de odio, comentaron cuatro empleados y exempleados que pidieron conservar su anonimato debido a los acuerdos de confidencialidad que habían firmado.

Los empleados dijeron que la incertidumbre comenzó en agosto, cuando Apple y otras empresas eliminaron gran parte de las publicaciones y videos de Alex Jones —que divulga teorías conspirativas y es fundador del sitio de derecha Infowars— que se encontraban en sus sitios, pero Twitter no hizo lo mismo (sino hasta semanas después). El tiroteo del sábado en la sinagoga de Pittsburgh provocó que los empleados instaran a los altos mandos de Twitter a consolidar una política sobre cómo lidiar con el discurso de odio y el contenido relacionado con la supremacía blanca, según dijeron dos personas.

Twitter no abordó el 29 de octubre las preguntas sobre las preocupaciones de sus empleados, pero señaló que la empresa debía ser “reflexiva y considerada” en cuanto a sus políticas.

“El progreso en este espacio es difícil, pero jamás hemos estado tan comprometidos y concentrados en nuestros esfuerzos”, señaló Twitter. “Atender el diálogo público e intentar que sea más sano es nuestra misión específica en este contexto”.

Instagram, que se creó como un sitio en el que las personas pueden compartir fotografías de su comida, sus mascotas adorables y sus tiernos hijos, ha evitado en gran medida el escrutinio respecto de la desinformación y el contenido de odio, sobre todo en comparación con su empresa matriz, Facebook. Sin embargo, los investigadores dedicados a las redes sociales dijeron que, en el transcurso del año pasado, el sitio se había convertido en un hervidero de publicaciones y videos de odio que tienen como objetivo provocar discordia.

Fue evidente después del tiroteo en la sinagoga de Pittsburgh, con el surgimiento de nuevo contenido antisemita en la red social de imágenes. El 28 de octubre, un nuevo video añadido a Instagram afirmaba que el Estado de Israel fue creado por los Rothschild, una familia judía adinerada. Debajo del video había etiquetas como: #Conspiracy y #JewWorldOrder (orden mundial judío).

Para el lunes por la noche, más de 1640 personas lo habían visto y compartido en otras redes sociales, entre ellas Twitter y Facebook.


Frases Célebres 741

“Hay un homicidio en Uruguay cada 22 horas. La situación empeoró respecto a 2017 cuando hubo un homicidio cada 33 horas. Hay 11 homicidios cada 100.000 personas. Estamos peor que Argentina donde hace tres años vienen cayendo y están en 5,2 cada 100.000 personas. Estamos con un homicidio por día. Es brutal”. Guillermo Maciel, responsable de Fundapro. El País (05/11/18).

“No es casualidad que la Reserva (del Ejército) en nuestro país sea tan pequeña. No es casualidad que no se haya democratizado el uso de tácticas militares y las armas. No con la lógica de la doctrina militar que hoy domina, pero nos interesaría la democratización del uso de armas para el pueblo, en el entendido de que eso equilibra las fuerzas”. Gerardo Núñez, diputado comunista. El País (04/11/18).

“Si cualquier uruguayo que quiere al país quiere participar en la política, ¿eso es malo? ¿Lo van a dañar, lo van a criticar, lo van a dañar sin que vaya a contestar o confirmar como lo hicieron en las últimas semanas? Yo hasta ahora voy a escuchar y pasar estas dos semanas entendiendo una cantidad de cosas; me voy a reunir con todas las personas que tenga tiempo y si puedo con los detractores que quizás no entendieron bien la información o no me conocen”. Juan Sartori, empresario, en conferencia de prensa a su arribo al aeropuerto de Carrasco, no descartando comenzar una carrera política en nuestro país y en filas del Partido Nacional. Radio El Espectador (05/11/18).

“Alguien con mucho dinero puede aterrizar aquí, comprarse una empresa o una propiedad, pero por suerte, no un partido”. 
Jorge Gandini, diputado del Partido Nacional, acerca de la posible precandidatura del empresario Juan Sartori. El País (06/11/18).

“El dinero afecta la equidad en la competencia, la democracia se basa en que cada voto vale lo mismo, pero el dinero cambia esa ecuación: el que dona, por ejemplo, tiene mayor influencia en las decisiones de gobierno”. Daniel Chasquetti, politólogo. Así nos va, radio Carve (08/11/18).

“La agrupación (Todo por el pueblo) participará en la batalla cívica para contribuir a alcanzar el triunfo del Partido Nacional, para que desde el gobierno se lleven adelante las acciones que la nación necesita con urgencia para salvarla del caos; y siempre en beneficio de todas las familias del Uruguay, para, a través del desarrollo económico y social, se alcance la pública felicidad, al decir de José Artigas”. Comunicado de la agrupación liderada por Além García y cercana al empresario Sartori, enviado a la presidenta del directorio del Partido Nacional, Beatriz Argimón, informándole que se presentarán a las elecciones internas con un candidato propio.

“No solo hay apuro en terminar la obra, también hubo irregularidades de mucha gravedad”. Óscar Andrade, dirigente del Sunca, anunció que el sindicato presentará una denuncia penal por el accidente ocurrido en el Antel Arena, donde un trabajador cayó de una altura de casi cinco metros. Informativos Carve, radio Carve (07/11/18).

“Si se usa un sistema bueno todos los billetes quedan arruinados. Un buen entintado cuesta cerca de US$ 7.000 por cajero. Cuando se utiliza tinta más barata se puede salvar hasta la mitad de los billetes. Si se usa tinta de mala calidad van a seguir robando”. Edward Holfman, experto en seguridad, refiriéndose a los asaltos de cajeros automáticos popularizados a partir de fines de octubre del año pasado donde fuero explosionados, hasta la fecha, 67 cajeros. El Observador (07/11/18).

“Uruguay es una sociedad chica, con un mercado bueno, en donde se debería estar exportando más.  El mundo avanza rápidamente y debemos funcionar como lo hace el resto del mundo porque el mundo no perdona”. Gerardo García Pintos, presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales del Uruguay, anunciando que se elaborará un documento común que será entregado a los precandidatos de todos los partidos con el objetivo de manifestar las distintas propuestas de las gremiales que la componen. Para empezar el día, radio Oriental (07/11/18).

“El control de la venta de la carne es de las intendencias... Y si usted anda por el interior, ve cantidad de lugares que no están habilitados y venden chorizo, milanesas y hamburguesas. Entonces, si hay un negocio atrás de esto, entonces es muy difícil de controlar el abigeato”. Enzo Benech, ministro de Ganadería, acerca del abigeato. Subrayado, canal 10 (05/11/18).

“La cantidad de denuncias sobre ese tipo de robos y faena de animales es un porcentaje mínimo en comparación con los casos que se registran en el campo uruguayo. Las pérdidas económicas son de millones y millones de dólares (...) Hace muchos años la Federación Rural estimó entre US$ 8 millones y US$ 10 millones anuales, basándose en denuncias y una proyección realizada en un congreso ruralista, pero en los años recientes el ganado se valorizó y el abigeato aumentó”. Fernanda Maldonado, asesora legal de la Federación Rural (FR) y del Plan Estratégico Nacional para el Rubro Ovino (Penro), asesora legal de la Federación Rural (FR) y del Plan Estratégico Nacional para el Rubro Ovino (Penro). Semanario Búsqueda (08/11/18).

“Las personas en situación de calle tienen derecho de estar ahí. No se puede criminalizar el fenómeno de habitabilidad en las calles (...) Tengo una concepción de que el espacio público es para todas las personas y, en la medida que no perjudique a nadie, debiese ser permitido y respetado siempre”. Fabiana Goyeneche, directora de Desarrollo Social de la Intendencia de Montevideo. El Observador (05/11/18).

“Es imposible que los demás tengan la forma de pensar y razonar que yo quiero. Daniel va a seguir siendo pelado, Carolina va a ser siendo mujer y Mario... va a seguir siendo Mario. Me gustaría que los candidatos tuvieran un discurso con planteos comunistas, pero es un problema mío. Para mí el mejor candidato es Óscar Andrade y tiene un proyecto político de país. Puedo no estar de acuerdo con los demás, pero tiene un proyecto. Todos los candidatos, Daniel Martínez, Carolina Cosse y Mario Bergara, tienen proyecto político de país. No es el nuestro, no es el que quisiéramos los comunistas”. Juan Castillo, senador y secretario general del Partido Comunista. Semanario Búsqueda (08/11/18).

“Si (Mujica) viene a la precandidatura no estaría mal, porque va a tener que hacerse responsable del fracaso de todas sus políticas que hoy se están expresando. Es muy fácil hablar, pero hacer es mucho más difícil. Para construir hay que hablar menos y construir. Y con el pico no se construye. Solo los horneros construyen con el pico”. Enrique Antía, intendente de Maldonado y precandidato a la presidencia por el Partido Nacional. El País (06/11/18).

“Repudiamos y condenamos el informe incoherente de la Casa Blanca, que califica a Bolivia como una amenaza que agrava su crisis de adicción a las drogas”. Evo Morales, presidente de Bolivia, sobre la crítica realizada por el director de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca (ONDCP), Jim Carroll, acerca del cultivo de coca en el país latinoamericano. Cuenta de tuiter.

“Hablar sobre un diálogo político con la dictadura de Venezuela a estas alturas es absurdo y muestra una falta de respeto al pueblo venezolano. No es normal que en nuestro hemisferio haya presos políticos y ocurran a diario crímenes de lesa humanidad. Pero se convierte en la realidad diaria en la medida en que los dictadores venezolanos y sus protectores, que incluyen a venezolanos y foráneos, den impunidad”. Luis Almagro, secretario general de la OEA en un video de casi siete minutos colgado en su cuenta de tuiter.


SOBREMONTE

Por LA LIBRERIA

SOBREMONTE  de Miguel Wiñazki- Perfil Libros- Buenos Aires 1997

Miguel Wiñazki (1956) es Filósofo y Periodista, ha dictado clases de filosofía de grado y pos grado en las universidades de Morón, Buenos Aires, La Plata, Lomas de Zamora y San Luis. Se ha desempeñado en diversos medios, como la revista Somos y en el Diario La Voz. Ha publicado ensayos y libros de investigación, entre ellos: “El último feudo; Periodismo ficción y realidad”. Sobremonte es su primera  novela.

En este trabajo Wiñazky nos presenta al Virrey Sobremonte en funciones en el puerto de Buenos Aires, como un hombre acartonado, padre de 12 hijos, que con toda su prole  y su pompa asiste al estreno de la comedia: El sí de las niñas. “Al fin todo el fasto, los cortesanos sin corte pero con Virrey, podrán gozar de aquel estreno ansiado en la colonia...”

No había finalizado el espectáculo, cuando el Virrey es advertido de la primera invasión inglesa por estas tierras, bajo el comando de William Carr Beresford, decide entonces  abandonar el espectáculo junto con su Estado Mayor: “sin siquiera esperar que se aprontara el galerín que los trasladaba habitualmente”.

Tiene la misión, encomendada para esa eventualidad, de rescatar y esconder la pólvora la artillería y sobretodo el tesoro. Que cumple apresuradamente abandonando el puerto.

Esa actitud, lo llevó a ser vilipendiado y destituido por el Cabildo. Conviene tener presente que Sobremonte había tenido un brillante desempeño en Córdoba, que le valió su designación como Virrey y traslado a Buenos Aires, donde se ganó el resentimiento de la población por su combate al contrabando. También, que Beresford, estaba advertido del tesoro que se acumulaba en Buenos Aires del que pretendía apoderarse.

En la novela, aparecen personajes –villanos y héroes entre los primeros– Javier Martinez “el búho”, que, advertido de la invasión y huida del Virrey, declama en un prostíbulo al que acudía rigurosa y diariamente: “En verdad os digo amigos. Bebed mucho hoy y preparad vuestras armas luego. Porque en soledad habremos de batirnos”. Entre los segundos, Margarita Sánchez de Thompson, Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Liniers, Domingo French, etc.

Sobremonte, regresó a España  y fue sometido –a su solicitud– a una Junta de Guerra,  la que por unanimidad, no solo declaró injustificada su destitución, sino que fue ascendido a Mariscal de Campo. Ministro del Supremo Consejo de Indias y condecorado.

En definitiva, diversos autores han analizado al personaje, tanto en novelas como la que comentamos, como en trabajos de investigación histórica. Algunos denostándolo o presentándolo como premonitorio  de la corrupción que asolaría las colonias hasta nuestros días,  otros, lo presentan como un hombre de su tiempo, con sus luces y sombras. Este trabajo es un aporte importante a quien se interese por nuestra historia y sus personajes.

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.