Edición Nº 803 - viernes 3 de abril de 2020        

Del caceroleo a la "mano tendida"

Suerte para el país que la crisis la enfrenta un gobierno que tiene mano firme y un rumbo claro y que no les corresponde a las anteriores autoridades la responsabilidad de la conducción. El gobierno del Frente Amplio ignoró la entidad de la pandemia y no tomó ninguna medida de precaución, pero ahora sus integrantes siguen dando consejos y opinando con un protagonismo imaginario, cuando deberían llamarse a silencio, lo que significaría la mejor contribución que pueden hacer ante los actuales desafíos.

Es contradictoria y débil la actuación de la oposición. Del caceroleo pasó rápidamente a la "mano tendida", quizás al leer las encuestas que demostraron que la población aprueba con una mayoría contundente la actuación del gobierno y la gestión del presidente Lacalle, en este primer mes en el que sorpresivamente se ha encontrado con la enorme crisis del coronavirus.

Un grupo de "notables" y un "comité de científicos" frenteamplistas se vienen reuniendo para dar consejos al gobierno y elaborar un "plan estratégico nacional". Son los mismos gobernantes irresponsables y omisos que hasta el 29 de febrero incumplieron sus obligaciones y ahora reclaman que el gobierno se haga cargo del sustento -según la propuesta del senador Olesker- de 320.000 familias que no tienen cobertura del BPS y que, por lo tanto, no accederán al seguro de paro. La circunstancia es patética por donde se le mire. Los mismos que desfondaron al Estado y dejan un déficit fiscal del 5% del PBI, los mismos que derrocharon los dineros públicos en aventuras como las de Ancap o el Antel Arena, vienen ahora a indicar, irresponsablemente, que el Estado cubra los vacíos. Además, por boca de los propios protagonistas que hace unos días sostenían que gracias a sus políticas se había terminado la informalidad y que todos los trabajadores hacían sus aportes y tenían, por lo tanto, las contrapartidas de las coberturas, nos venimos a enterar que hay por lo menos 320.000 familias -un millón de personas, o más- que están desamparadas. La confesión de los propios exgobernantes, tras quince años de "progresismo", es francamente dramática.

El Estado va a cumplir con sus obligaciones en todo lo que pueda, pero no porque así lo solicite el decadente elenco de frenteamplistas "notables", sino porque esa es la iniciativa del gobierno, que se ha adelantado a tomar todas las medidas necesarias antes de que los sabelotodo se las indiquen. La flexibilización del seguro de paro, los fondos especiales para el MIDES, la postergación de los vencimientos de las obligaciones, las líneas especiales de crédito y una batería muy amplia de incentivos y respaldos para los sectores más vulnerables, entre los que se encuentran los núcleos de informales olvidados por las anteriores autoridades, son algunas de las iniciativas ya asumidas por la actual administración, que ha actuado con rapidez, responsabilidad y enorme sensibilidad. La internación voluntaria de las personas que duermen en la calle es un testimonio elocuente de cómo el actual gobierno encara y resuelve los problemas, en contradicción con la inacción irresponsable y meramente discursiva que prevaleció hasta hace poco.

El presidente Lacalle mostró jerarquía y paciencia al recibir a la delegación frenteamplista, aunque se permitió recordar que durante mucho tiempo el Dr. Vázquez no respondió a su solicitud de audiencia. Pero más allá de ese hecho, lo que importa es ver a un gobierno en acción, que en lo principal viene aplicando una política sanitaria que se distingue hasta ahora por mantener contenida a la pandemia y que registra resultados moderados, mejores sin duda que los guarismos que pueden mostrar grandes naciones. La rápida respuesta de las autoridades, que suspendieron los espectáculos públicos cuando recién había cuatro casos de coronavirus y las clases de enseñanza al verificarse los seis primeros casos, es demostrativa de que el gobierno actúa con responsabilidad y con eficacia.

Sigamos así, dedicándonos a las cosas importantes y sin detenernos en los discursos que algunos "notables" trasnochados se empeñan en pronunciar.


Un mes

Por Julio María Sanguinetti

La vida tiene más imaginación que cualquier estadista o legislador. Y bien que lo hemos vivido en este mes vertiginoso.

Del esperanzado discurso del Dr. Lacalle Pou aquel primer día, se han caído todos sus énfasis. Imposible hablar de equilibrio fiscal cuando se derrumba la recaudación y vuelan los gastos. Difícil abordar polémicos cambios en una ley de urgencia que iba desde la educación hasta el derecho penal. Todo se ha concentrado en asumir la pandemia y sus consecuencias sociales. No había -ni hay todavía- otra opción.

El gobierno lo ha hecho muy bien. El Presidente de la República ha asumido un rol protagónico y sale fortalecido de la emergencia. El país sintió que este barco tenía capitán para afrontar la tormenta. Se actuó con energía y serenidad. También con una prioridad social referida tanto a la salud como a los impactos de la paralización económica.

Más allá de las medidas tomadas, la comunicación ha sido fundamental. Tanto el Dr. Lacalle Pou como el Secretario de la Presidencia, Dr. Álvaro Delgado, desecharon el manual que impone no saturar con una presencia constante y generaron confianza. Dar la cara, no escamotear información, contestarle a los periodistas con paciencia, aun preguntas reiterativas, resultó crucial.

La oposición sindical y política, por su parte, no le dieron un día de tregua al gobierno. Hasta cayeron en el uso lamentable del caceroleo, históricamente ligado a la lucha contra la dictadura, para sustentar indefinidos reclamos. Nada faltó.

Era un mundo surrealista. Reclamaban solidaridad social, cuando el nuevo gobierno enfrentaba la sorpresa de 400 mil trabajadores informales, que aparecía como un ominoso legado de tres gobiernos presuntamente socalistas, que había despilfarrado la mayor bonanza comercial de la historia en atender sus fantasías y los reclamos de los trabajadores sindicalizados, relegando a los más necesitados. Se abroquelaron detrás de un reclamo de cuarentena obligatoria, sin abundar en razones ni mirar la situación en perspectiva. Pedían esfuerzos fiscales cuando acababan de entregar el gobierno con el mayor déficit de los últimos 30 años, nada menos que 2.800 millones de dólares, a financiar con urgencia en medio de este desbarajuste inesperado. Clamaban por los desposeídos, cuando la capital del país mostraba en sus calles gente viviendo a salto de mata como nunca antes había ocurrido.

Felizmente, el miércoles hubo un diálogo entre el gobierno y el Frente Amplio. Ha sido una saludable tregua. El clima popular les ha hecho reaccionar. Y los excesos sindicales, culminados con la grosería de un dirigente de Antel, da la impresión que alarmaron a la gente más sensata y les llevaron de la mano al diálogo con el oficialismo.

Anhelamos que ese diálogo sea constructivo. Que se comprenda que no se puede imponer una plataforma reivindicatoria a martillazos, cualquiera sea su costo. Que se asuma que la ética del momento dramático impone acompañar, aun a costa de sacrificar alguna opinión discrepante, y no salir a buscar algún aplauso de los partidarios más exaltado. Que así se como se propone gastar, se debe aceptar que todo requiere financiación.

Nuestro mundo sindical, que oficialmente sigue siendo marxista e invoca constantemente su concepción clasista, debe entender que todo ha de manejarse dentro de los estrictos parámetros de la legalidad y la economía de mercado que son la esencia de la vituperada "sociedad burguesa". Que el trabajo de su gente dependerá de la sobrevivencia de las empresas y que su recuperación llevará tiempo, porque lo perdido está perdido y el mundo también estará restaurando cimientos agrietados y reponiendo tejas que volaron de los techos.

Todo indica que el coronavirus nos impondrá todavía algunas semanas de fuerte restricción. Pero no está demás ir pensando que ninguna sociedad soporta la cuarentena eterna. Ha sido sabio no excederse en la paralización económica. El daño ya es enorme pero hubiera sido peor con medidas más drásticas que impidieran totalmente la circulación de la gente. Pese a todo, da la impresión que todavía hay mucho de innecesario en la concurrencia a las ferias, que siempre fueron un paseo, además de una necesidad.

Uno de los mayores dilemas está con el sector educativo. La población joven no es la más afectada, pero puede ser la de mayor capacidad de trasmisión por su enorme volumen.

Primer mes, entonces. Dramático para el mundo. Dramático para nosotros. Inesperado para el gobierno, que mostró que estaba mejor preparado que lo que cualquiera hubiera pensado, cuando ni llegó a dos semanas de vida normal.

Hay mucha gente pasándola mal. El Estado se ha concentrado en los más pobres y está bien, pero no se puede olvidar que en las vastas clases medias del país hay comerciantes, profesionales, artesanos, talleristas, empleados de todo tipo, que van desde la gastronomía hasta el taxi, que no poseen ingresos regulares y dependen de la actividad diaria. Su retorno a la normalidad dependerá de la recuperación general del país. Razón de más para que todos entendamos que, más que nunca, la hora es acompañar a las instituciones para que la unidad nos permita sobrellevar los difíciles caminos a recorrer.


Podremos hacerlo

Por Luis Hierro López

Ni en los peores momentos de la crisis del 2002, tuve dudas respecto a la salida. El presidente Jorge Batlle encarnó una decisión nacional y, pese a los enormes desafíos, Uruguay tuvo una reacción rápida y reparadora. Hoy estamos en una situación similar, seguramente más grave, y cuando la realidad más nos golpea, se refuerza mi convicción de que hay un camino y una esperanza.

Mi reconocimiento al presidente Lacalle y a su equipo de gobierno. Lacalle Pou ha demostrado su madera de conductor y de estadista. Le viene de sus ancestros, pero con las raíces no alcanza: hay que demostrar en los hechos cotidianos la capacidad personal para mandar y, sobre todo, para convencer. Los ministros, todos ellos, están desarrollando una formidable tarea: se les ve cansados, pero serenos y responsables en sus decisiones, las que explican sin ofuscaciones ni renunciamientos.

Es muy empinada y dura la ruta que tendremos que remontar en los próximos meses, cuando el país encare la que será, seguramente, la crisis económica más dura de su historia, calificación que le correspondía hasta ahora a la situación de principios de siglo pero que habrá que actualizar ante la contundencia de los hechos. El desafío es múltiple y enorme y no podemos aún medir su entidad completa, pero Uruguay siempre ha demostrado en las circunstancias más difíciles que tiene reservas morales e intelectuales que le hacen más fuerte y sanamente empecinado, aún cuando nos enfrentemos, como esta vez, a un drama humanitario primero y económico y social después como nunca hemos tenido.

No perdamos el tiempo en advertir las maniobras pequeñas de la oposición. Los dirigentes del Frente Amplio se han encontrado con un adversario - Lacalle Pou - al que no saben cómo enfrentar: lo menospreciaron al principio, lo ningunearon, y ahora se dan cuenta que no pueden con él e intentan acercársele y rodearlo. Del caceroleo a la "mano tendida" hay muchas contradicciones de los politiqueros de comité, pero los compromisos que nos convocan están por encima de esas situaciones.

Veamos la parte llena del vaso: un gobierno que responde con dignidad y con inteligencia, una política sanitaria que hasta ahora viene siendo eficaz y responsable, un país que sabe leer las experiencias internacionales y que asume lo mejor de cada una de ellas. Es cierto que hay grupos de uruguayos que no han respondido a la convocatoria al confinamiento voluntario, pero el grueso de la población ha mantenido una conducta de responsabilidad y de solidaridad. Las autoridades han optado por un camino propio: una cuarentena voluntaria, la rápida incorporación de las novedades tecnológicas que pueden contribuir a detectar y combatir tempranamente los focos de la epidemia, una información transparente y responsable. Si miramos hacia América Latina, Estados Unidos y Europa, veremos que la comparación nos fortalece y así parecen indicarlos los números moderados que surgen día a día. Está lleno de expertos y de habladores que dan recomendaciones al Gobierno todos los días, pero está claro que quienes tienen la responsabilidad son los gobernantes y sus equipos técnicos, que vienen demostrando hasta ahora seriedad y eficacia.

En los peores días de junio del 2002, cuando Uruguay se acercaba al abismo, el presidente Batlle mantuvo su convicción y su fuerza interior, como una apelación superior a la energía histórica que el país sabe tener. En ese entonces, recorrimos un camino propio, basado en nuestra historia y apelando a nuestras antiguas virtudes colectivas. A esos respaldos tenemos que acudir ahora, sabiendo que el desafío es muy duro, pero convenciéndonos de que Uruguay mantiene amarres espirituales y morales que lo harán resurgir.

 


Ante la pandemia, aceleran las pruebas y el control vía telemedicina

Como era previsible, ha aumentado el número de fallecidos como consecuencia del coronavirus. El impacto de esas tristes noticias no debe debilitar la certeza de que el país está haciendo lo mejor posible sus deberes para superar la situación. Al momento de escribir estas líneas, se hicieron más de 4000 test y 62 pacientes se han recuperado totalmente.

Sobre el tema, el representante de la Organización Panamericana de la Salud, Giovanni Escalante, tras elogiar las medidas del gobierno uruguayo, sostuvo que la curva de contagios se va a ir aplanando y que la letalidad es baja.

Es que, en contra de lo que ocurrió en grandes países como Italia, España, Estados Unidos o Brasil, Uruguay tomó medidas en forma rápida para impedir la propagación del virus. Las clases de enseñanza se suspendieron en el momento en que se verificaron seis casos, mientras que los espectáculos públicos se prohibieron cuando había cuatro casos confirmados. Esa prevención fue asumida mucho antes de lo que hicieron otros países.

Se optó por una cuarentena voluntaria y no forzosa. Según las encuestas, la opinión pública viene comprendiendo las razones que fundamentan esa posición, ya que imponer una cuarentena forzosa significa la utilización de la fuerza - a través de policías y militares - para impedir que las personas salgan de sus casas. La experiencia de Argentina ha sido por demás expresiva respecto a las dificultades que una medida de ese tipo significa, sin perjuicio de los factores económicos, ya que una cuarentena forzosa significa paralizar la cadena agropecuaria que sostiene la provisión de alimentos imprescindibles. No habría leche, ni carne ni pan, ni ninguno de los otros insumos elementales.

El gobierno ha actuado con seriedad, ofreciendo una información cotidiana, manejada con probidad. Ese es un factor fundamental. A la vez, se ha dedicado a reforzar la cantidad de camas y de respiradores, así como se intensifican día a día las posibilidades de realizar mayor cantidad de pruebas para confirmar si las personas están contagiadas. Se ha comprobado que contar con mayor número de dispositivos en esa materia es una de las causas para abatir el número de casos graves.

Se han incorporado innovaciones tecnológicas de interés, como la aplicación Coronavirus Uy, así como los anunciados test desde los autos y los servicios de videollamadas para acceder a servicios de telemedicina que descongestionen los sanatorios y mutualistas.

Es decir, el país hace el mejor de sus esfuerzos y es posible que la aplicación de esa batería de políticas permita demostrar, dentro de unos días, que el impacto del coronavirus es en Uruguay menos dramático que lo que viene siendo en otros países. Pese a las recientes noticias sobre fallecimientos, los números que se registran hasta ahora no son excesivamente penosos.

Hay motivos para la preocupación, pero no para el pánico. El país podrá superar esta difícil prueba.

 


Desagradable

Superándose a sí mismo, el Dr. Julio Trostchansky ha pasado de reclamar a los gritos la cuarentena forzosa total, con la que ha dejado de insistir, a acusar al gobierno de falsear los datos sobre pacientes y hasta fallecidos por el COVID-19. La campaña personal del ex presidente del Sindicato Médico del Uruguay, buscando desestabilizar los esfuerzos del gobierno a través de la generación de la alarma pública, es demasiado grave.

En la mañana de ayer, a través de su cuenta de Twitter, el Dr. Julio Trostchansky sostuvo que las conferencias de prensa y comunicados oficiales "dan información parcial del CV19", brindan "números de test positivos de un número irrisorio de test totales", trayendo una "falsa calma", en tanto "la práctica médica nos muestra cómo en los centros asistenciales vemos el incremento de los pacientes graves confirmados, cómo van aumentando los fallecimientos por COV19 y cómo van ingresando pacientes a las áreas de hospitales y sanatorios. La transparencia está cuestionada".

Trostchansky finaliza haciendo un llamado al Presidente de la República para que llame al orden a sus ministros y que disponga que en las conferencias de prensa se brinde "información veraz", "información real".

Aunque no lo dice expresamente, Trostchansky sugiere que se está ocultando el número de pacientes internados en estado grave, que llegarían, según su versión. en avalancha a los centros asistenciales, y -aún peor- el número de muertos.

El Dr. Trostchansky sabe muy bien que ningún país tiene la capacidad de testear a todas las personas. Por eso hay infectados que no son detectados en los testeos. Empezando por los asintomáticos y siguiendo por aquellos con cuadros sintomáticos leves, concentrando el esfuerzo de realización y procesamiento de tests en aquellas personas que tienen cuadros sintomáticos fuertemente sospechosos. Esto es así en Uruguay y en el resto del mundo.

Y Uruguay, que arrancó con una capacidad de testeo bajísima porque el gobierno precedente -al que Trostchansky adhería- le dejó apenas 100 kits, en pocas semanas logró un salto cualitativo en esa capacidad.

Realmente no se entiende qué busca el Dr. Trostchansky con esta campaña personal misérrima que lleva adelante. Todo indicaría que se pretende hacer fracasar el esfuerzo del gobierno. Iría, así, en la misma línea que los jerarcas frenteamplistas de Epidemiología que pusieron sus cargos "a disposición" en plena crisis sanitaria, argumentando que discrepaban con "los criterios" para diagnosticar los casos de COVID-19. Aclaremos: pretendían que se consideraran positivos a todas aquellas personas del entorno inmediato de un positivo verificado, lo que el MSP finalmente desestimó por haberse multiplicado la capacidad de llevar adelante los tests. La actitud de los nueve médicos, permitió a otros en las redes sugerir lo mismo que Trostchansky: que el gobierno miente y oculta.

¿Este nivel de manija será con el que se manejen los frenteamplistas frustrados y enojados durante estos cinco años? ¿No habrá límite para la miseria?


Nuevo presidente en INAC y las incertidumbres del COVID-19

Por Tomás Laguna

El Ing. Mattos asumió en INAC con fuertes desafíos en el mediano largo plazo que pueden ser incomprendidos en la inmediatez de los tiempos que corren.

Hay una característica que define los difíciles tiempos que transcurren: Incertidumbre. Incertidumbre por la gravedad de las circunstancias y sus efectos, incertidumbre porque no existe una luz al final del túnel que nos indique que hay una salida. Esto afecta la capacidad de tomar decisiones y la expectativa de que las mismas sean las adecuadas. Lo inmediato y lo urgente le quita lugar al mediano plazo, mientras que el largo plazo directamente no existe.

El lunes 15 de marzo asumió el nuevo presidente de INAC. El Ing. Agr. Fernando Mattos tiene una vasta trayectoria dentro del sector ganadero, fue delegado ante INAC por la Asociación Rural del Uruguay, gremial que luego presidió. Ganadero por vocación, conocedor agudo de la realidad de la industria frigorífica, es hombre del Partido desde siempre, condición que debemos valorar cuando desde nuestra propia colectividad política no siempre se la ha tenido en cuenta al momento de designar sus representantes en los equipos de gobierno.

Mattos será el responsable de conducir los destinos de uno de los instrumentos más potentes y efectivos que tiene nuestro país en materia de promoción de las exportaciones. Es la caja de resonancia en el encuentro producción - industria, y ha sido la herramienta que logró otorgar transparencia a la etapa de transformación industrial del producto. No obstante el instituto enfrenta hoy un "pecadillo", en realidad una grave carga sobre sus hombros si la misma la consideramos en las circunstancias de la crisis sanitaria y por extensión económica y social. La "culpa" (valga el comillado) de la anterior administración ha sido entregar un instituto público con 50 millones de dólares en caja.

Ya antes del estallido de la crisis sanitaria, las arcas de INAC fueron motivo de la codicia de algunos. Recordemos las iniciativas introducidas en la Ley de Urgente Consideración, a través de las cuales se quería meter mano a esos fondos dándole al instituto responsabilidades en el desarrollo de toda la cadena, desde el mismo entore hasta la colocación de los cortes más valiosos en los mercados más exigentes. Quienes defendían esta iniciativa pensaban más que nada en meter mano a los recursos de INAC para volcarlos en proyectos con los mismos productores ganaderos, desvirtuando los objetivos estratégicos del instituto con cierto grado de frivolidad o inconciencia. Hemos escrito al respecto. Por suerte ese capítulo habría sido quitado de la LUC en las mismas reuniones de consulta a nivel de nuestro Partido. Pero en las actuales circunstancias, por lo crítico de las mismas, difícilmente el instituto pueda resistir que desde el Gobierno se eche mano a sus respaldos financieros.

En un reciente reportaje a dos páginas en Búsqueda (26/3/2020) Mattos responde al periodista con un buen análisis de la cadena de producción de carne. No evade y reconoce las graves dificultades económicas y financieras de muchas plantas, y explica con acierto que las dificultades con el mercado de China arrancaron antes del estallido del corona virus. Luego dedica parte importante del reportaje a la amenaza - en aquel momento, hoy concretada - de un paro por reivindicaciones sanitarias del sector más duro de la FOICA. Hecho que podría haber merecido un artículo condenando a estos sindicalistas por sabotaje. Pero no nos distraigamos de nuestro hilo argumental.

¿Qué faltó en la entrevista Mattos como presidente de INAC? Yendo al principio de esta nota, le faltó el mediano/largo plazo. Superado el drama del COVID-19, INAC tendrá un duro trabajo por delante para recomponer mercados, para reafirmar nuestra presencia en muchos mercados dónde ya estábamos operando. Hemos dicho que la tarea de INAC tiene tres objetivos, el acceso a mercados, la permanencia en los mismos y finalmente lo más difícil y caro, el reconocimiento del producto por parte del consumidor final a partir de la marca país. Todos estos desafíos definen la misión del instituto, y deberán volver a ser encarados en un mundo global muy distinto al que nos veníamos moviendo hasta ahora. Más allá de la guerra comercial que pautaron los últimos tiempos, desatada por los líderes de las principales potencias, más allá de la claudicación de la OMC y sus institutos para ordenar el comercio mundial, más allá de todos estos graves contratiempos en materia de comercio exterior, el mundo post COVID-19 enfrentará nuevos raptos proteccionistas en la producción de alimentos como consecuencia de la grave crisis sanitaria. A no dudarlo. Se invocarán razones de seguridad en el autoabastecimiento alimentario, indisolublemente vinculado a la seguridad sanitaria, para de esa manera volver con prácticas proteccionistas que han sido cuestionadas a nivel de una debilitada OMC, la xenofobia será un sentimiento que se impondrá disimuladamente a partir del crecimiento de los partidos nacionalistas, todo lo que compondrá un escenario extremadamente complejo para las exportaciones, en particular de alimentos. Ese es el escenario del INAC que a partir de estos días preside el Ing. Mattos. ¿Alguien percibe esto? No, el mediano/largo plazo hoy no está en la consideración de nadie a riesgo de acusar a quien lo mencione como un desaprensivo o irresponsable.

No sabemos que suerte correrán los 50 millones de INAC en esta escalada de captación de recursos para los programas de asistencia social, si tenemos claro que de no contar con recursos para recomponer agresivamente nuestras exportaciones en el mediano largo plazo, los coletazos de la crisis sanitarias se extenderán más allá de las previsiones más optimistas.

Solo las mentes más lucidas miran lejos, como el buen piloto que tiene fijada su vista en la lejanía y no en el borde del espolón del auto. El problema es que no está escrito dónde está la próxima dificultad en el camino ni hay copiloto que cante una hoja de ruta que nadie escribió y ni siquiera imaginó...


Baltasar Brum, mártir y estadista

Brum es evocado por su martirio republicano y pocas veces se le recuerda como estadista. Ministro a los 30 años, presidente de la República a los 35, fue una figura inigualable, con un pensamiento original y vigoroso que lo proyectó como uno de los más influyentes líderes de la larga serie de gobernantes extraordinarios que promovió el Batllismo.

Según recuerda su biógrafo Juan Carlos Welker, a las 7 de la mañana del viernes 31 de marzo de 1933, dos policías se presentaron en el domicilio de Baltasar Brum, en la calle Río Branco casi Colonia, para llevarlo preso. El expresidente, quien salía de ducharse, tardó apenas unos minutos en vestirse -sin camisa, pero con saco, como lo inmortalizarán las fotografías registradas posteriormente- y tras tomar sus revólveres, corrió a los policías a los tiros, y advirtiéndoles con voz firme: "díganle a quien los ha mandado, que estoy resuelto a matar y a morir, ¡y que no me entrego!".

Ante esa reacción, la Policía instaló un cerco, tanto por 18 de Julio como por Colonia, iniciándose la agonía cívica que concluyó a las 4 de la tarde, cuando Brum resolvió suicidarse. Se había resistido a asilarse en alguna Embajada y se dio cuenta que no podría atravesar por su cuenta el perímetro policial. Durante esas nueve horas, el expresidente le expresó a sus familiares y a los amigos que le acompañaban que no iba a entregarse a las autoridades y les reiteró que "si vivo, la dictadura durará veinte años. Si muero, cinco". Ese pensamiento coincidía con lo que había expresado pocos días antes, en febrero, en el Consejo Nacional de Administración, órgano de gobierno del que era miembro, sosteniendo que cumpliría con sus deberes en defensa de la Constitución, fueran cuales fueran las consecuencias. También le había dicho a Domingo Arena, quien así lo relató posteriormente: "No olvide Arena, que las libertades públicas siempre se han asentado sobre la sangre de los dirigentes".

Quiere decir que el suicidio de Brum no fue un arrebato, sino una conducta asumida y deliberada, la máxima protesta que un héroe cívico puede ofrendar en defensa de la causa de las instituciones. Una lección llena de coraje y de desprendimiento, que marcó a fuego a la dictadura de Terra y que refuerza la conciencia cívica de los uruguayos.

La enorme entidad moral de su martirio significa, como contrapartida, que su vida y su obra se hayan desdibujado en parte ante los ojos de la historia. Hablamos de la muerte de Brum con emoción, con hondo sentido del homenaje republicano, pero no nos referimos tanto a su proyección como estadista joven y vigoroso. Repasemos algunos de esos aspectos.

Los héroes mueren jóvenes

Brum tenía 49 años ese día trágico de 1933. Había nacido en Artigas el 18 de junio de 1883. A los 26 años se graduó de abogado, pero ya ejercía el profesorado de filosofía y de literatura. Había sido candidato municipal en Salto, donde mantuvo, en 1910, una polémica que lo impulsaría a nivel nacional, iniciando una electrizante carrera política. A los 29 años fue nominado como ministro de Instrucción Pública, pero debió esperar unos días para asumir, al cumplir los 30, para respetar los requisitos constitucionales. Luego fue ministro de Interior; de Hacienda y Canciller sucesivamente, terminando esa etapa de su fulgurante carrera como presidente de la República a los 35 años, batiendo un récord que aún se mantiene.

De estatura mediana, enérgico y decidido, radical en sus concepciones, pero de propensión bondadosa, Brum era un trabajador incansable y tanto cuando fue ministro como presidente pasaba hasta 18 horas en sus oficinas, obsesionado con las tareas a su cargo. Como él mismo recopilaba sus escritos en el diario El Día, hay testimonios fidedignos de la variedad de temas y enfoques que desarrollaba, sobre lo que ha sido de enorme interés el libro publicado por la Cámara de Representantes en 1999, que fue prologado, con hondura y vasto domino conceptual, por Luis Víctor Anastasia.

Batlle y Ordóñez supo del joven dirigente en 1910, a propósito de la famosa polémica salteña, cuando Baltasar tenía 27 años, y desde entonces se integró al Batllismo como figura principal. No es posible hacer una comparación entre los integrantes notables de los elencos de gobierno de esa época -personalidades dispares pero brillantes como Serrato, Eduardo Acevedo, Pedro Manini Ríos y tantos otros- pero no hay dudas de que Brum fue de los más influyentes. Jurista sólido, ciudadano con vocación internacionalista, hombre culto e intelectualmente inquieto, Brum marcó su tiempo.

De las bibliotecas públicas a la tierra para los campesinos

Como ministro de Instrucción Pública, Brum impulsó proyectos de enorme interés: la instalación de bibliotecas públicas en todos los departamentos; la represión del proxenetismo; la efectiva gratuidad de la Enseñanza en todos sus grados. Como Canciller, nutrió la tradición internacionalista del país a través de su doctrina sobre el arbitraje amplio, potenciada a partir de un Tratado con Italia que preveía que se someterá a juicio arbitral cualquier conflicto que se suscite entre las partes. A ello, Brum agregó sus concepciones sobre el panamericanismo y la solidaridad americana, con expresiones precursoras que todavía siguen vigentes.

Tanto en su prédica en El Día como en la acción legislativa, Brum mantuvo una fuerte campaña a favor de la cesión de tierras a los colonos y campesinos a través de mecanismos de enfiteusis, es decir la cesión de tierras públicas a quienes pudieran trabajarlas, un conjunto de ideas a las que dio cuerpo en su proyecto de 1931.

Hay muchos otros aspectos del pensamiento de Brum que podríamos destacar, pero, en beneficio de la imprescindible brevedad que requiere una nota periodística, destacaremos sólo dos últimos aspectos. Su prédica y acción a favor de la igualdad de derechos del hombre y de la mujer y su sabia interpretación de las virtudes del Batllismo al conciliar el capital con el trabajo. Ambos temas tienen todavía una especial vigencia.

Los derechos de la mujer

Siendo presidente de la República, Brum dio un impulso muy marcado a la legislación en favor de la igualdad de derechos de la mujer. La plena conquista de esa meta recién vino a consagrarse en 1946, pero, así como Batlle y Ordóñez marcó la primera etapa del reconocimiento legal de la igualdad, Brum marcó con la misma fuerza y convicción un nuevo ciclo.

Como en ese tiempo el Presidente no tenía las facultades de colegislador tan ampliamente reconocidas como ahora -el presidente tenía iniciativa en los temas vinculados a la guerra, la Policía y las Relaciones Exteriores y el resto de las competencias radicaban en el Consejo de Administración- Brum encomendó a legisladores de su confianza que promovieran la legislación respectiva.

Hubo en ese momento dos proyectos, uno de junio de 1921, por el que se reconocía a la mujer el derecho al voto tanto en lo nacional como en lo departamental y se establecía que "la mujer es igual al hombre ante la ley, sea preceptiva, penal o tuitiva", señalando el camino de la equiparación de los derechos civiles.

Al no haberse aprobado esa iniciativa, se amplió el texto y en 1922 se presentó un nuevo proyecto.

En la exposición de motivos, los diputados Orlando Pedragosa Sierra e Ítalo Eduardo Perotti indicaron que las iniciativas consagrando los derechos políticos y civiles de la mujer eran de la autoría de Brum y que habían recibido el respaldo unánime de la bancada batllista. La mujer uruguaya, se sostenía en este segundo texto, es tan digna como el hombre de la ciudadanía y apta para las prerrogativas civiles que hoy le niegan los códigos.

Los legisladores indicaron que "hace ya tiempo que este generoso postulado integra el programa liberal de nuestro partido" y explicaron que el proyecto "elimina de las páginas de la codificación nacional el rezago de errores y preconceptos contra la mujer, sólo mantenidos por egoísmos, por temor o inercia de los hombres". Los firmantes aseguraron que en ese momento - 1922- un proyecto de esa índole y alcances "no tiene precedentes parecidos en la historia jurídica y parlamentaria de América y quizá de Europa, tal es la vastedad de las materias que abarca, el minucioso y razonado juicio que acompaña a los muchos artículos que modifica, suprime o adiciona a nuestra codificación civil y política".

El articulado era realmente minucioso, con la mención específica de los artículos de los códigos penal y civil que debían derogarse, con decenas de modificaciones. Brum tenía una sólida formación de jurista, lo que queda demostrado en la larga fundamentación que acompañó al proyecto y que tomó forma de libro -Los derechos de la mujer- tras haberse presentado ese documento a la bancada batllista.

Es muy interesante reproducir parte de los fundamentos de Brum:

"Conviene recordar que el problema relacionado con la igualdad civil y política de la mujer con el hombre se planteó, primero que en cualquier otra agrupación política, en el Partido Colorado.

Y ese hecho no puede ser de extrañeza para nadie, ya que el Partido Colorado representa, desde su aparición en el escenario de la vida política del país, una tendencia altruista que se preocupa de realizar el bien, fueren cuales fuesen las resistencias opuestas a su paso, a los prejuicios y convencionalismos que debiera derribar. En ese sentido orientó siempre su propaganda y su acción, sin averiguar si sus innovaciones generosas le reportarían o no, de inmediato, alguna ventaja electoral.

La tendencia avancista y liberal de nuestra colectividad es tan intensa, que no han podido contenerla ni aún los peores mandatarios surgidos de sus filas.

En efecto, durante la dictadura de Latorre fueron implantadas varias reformas verdaderamente liberales, como la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza, la laicización del estado civil y algunos códigos que satisfacían las ideas más progresistas de aquella época.

Más tarde, durante el gobierno de Santos, se implantó el matrimonio civil obligatorio, que tuvo inmensa y favorable repercusión en los destinos de nuestro pueblo y que todavía origina agitados y vivos debates en varios países americanos que no han logrado incorporarlo a sus legislaciones.

En el período contemporáneo de nuestra historia, que comienza con la presidencia de Cuestas -y en el que se experimenta la influencia innovadora de Batlle- el Partido Colorado ha conseguido realizar una obra de reparación social tan intensa, que atrae sobre nuestro país la atención y el respeto de los hombres estudiosos del mundo, atención y respeto sintetizados en la carta del Presidente Wilson -de Estados Unidos- al Ministro Buero (Canciller uruguayo): "reconozco plenamente la posición de avanzada que el Uruguay ha ocupado en cuanto concierne a todas las reformas liberales y en cuanto a la cooperación internacional encaminada a asegurar la paz.

Dentro de esa enorme obra de justicia social, ejecutada o estudiada por nuestro Partido, era imposible olvidar el arduo problema relacionado con la igualdad de derechos civiles y políticos del hombre y de la mujer. Fue así -resume Brum- que en 1914 el representante Héctor Miranda presentó en la cámara dos proyectos tendentes a alcanzar dicha finalidad". Tras ese comentario, Brum hizo un pormenorizado informe de las alternativas que sufrieron esos proyectos

El capital y el trabajo

En la polémica que mantuvo en Salto con el director del periódico "La Prensa", Luis A. Thevenet, en 1910, Brum defendió la posición de Batlle, acusado de ser socialista y anarquista.

Es interesante reproducir parte de su argumentación: "La oposición acusa a Batlle de ser ultra socialista, de que aspira a sacrificar las clases ricas a las pobres. Ese argumento es injusto. No se agita en nuestro ambiente el problema obrero con los caracteres extremos con que se presenta en el viejo mundo. Ni el capital ni el trabajo se desenvuelven aquí en la misma forma que en aquellos países, ni existe entre nuestra clase trabajadora, condiciones de vida de tal dureza que la eche en brazos de la desesperación... La obra de Batlle ha sido más bien conservadora que revolucionaria. Como poder moderador, se preocupó de encauzar el movimiento modernista que se había iniciado con violencia y que hubiera sido difícil de detener. Lo que los obreros conseguirían por medio de la huelga diariamente renovada -cuyos resultados son tan funestos para ellos como para el capital- el señor Batlle se apresuró a concederles por medio de la ley. Evitando así mayores enconamientos e inútiles pérdidas económicas. El obrero dejó de ver en el Estado un aliado del capital y en éste a un enemigo. El trabajador, ampliamente protegido por la ley, ya no tiene necesidad de recurrir a la violencia para reivindicar sus derechos... El socialismo de Batlle significa la reconciliación del trabajo y del capital, y no el sacrificio de uno a expensas del otro."


Rodolfo González Rissotto

Primera víctima del globalizado coronavirus, acaba de fallecer, a los 70 años y en plena actividad, el Profesor Rodolfo González Rissotto, activo dirigente del Partido Nacional, historiador y especialista en temas electorales.

Egresado del IPA, se formó junto a Pivel Devoto, al igual que su esposa, Susana Rodríguez Varese. Con ella compartió numerosos trabajos sobre el pasado indígena guaraní y su importancia en la formación de la sociedad uruguaya. Así como el predominio de inmigrantes europeos ha hecho ignorar la presencia indígena, la mitología charruista ha producido lo propio con la mayoritaria etnia guaraní que, a través de los mestizajes, está vigente entre nosotros. Desde ese ángulo, el rastreo histórico que realizó en obras como "En busca de los orígenes perdidos" ha sido amplio y profundo, abriendo nuevos caminos a la investigación y desvirtuando definitivamente muchas falsedades, omisiones y medias verdades.

Profesó la historia en la Universidad de Montevideo y en la de la Empresa, participando, además, como activo conferencista en ámbitos académicos.

También en el terreno electoral, además de su labor en la Corte Electoral, su obra ha sido de relevancia por su originalidad. Con el recordado Guillermo García Costa publicaron un trabajo sobre "la representación proporcional falseada", en que demostraban que la adjudicación de la mayoría parlamentaria al Frente Amplio en la elección de 2014 había sido equivocada. Como especialista, ha sido consultor de numerosas organizaciones internacionales, considerándosele un referente de consulta.

En el orden político, fue Director del Ministerio de Educativo y Cultura, más tarde Subsecretario y Ministro de Defensa Nacional en el gobierno del Dr. Lacalle y, luego, Ministro de la Corte Electoral, donde su presencia fue de particularísima relevancia.

Con él, la vida cívica del país pierde a un gran ciudadano. Un activo ciudadano, presente en los diversos ámbitos del constante discurrir de la vida democrática. Inteligente, formado, polemista, desde su fuerte convicción nacionalista siempre estuvo presente en el debate. Como colorados, le brindamos el sincero homenaje de respeto a quien sirvió sin pausa a sus convicciones, hasta este repentino e inesperado final.

A su esposa y toda su familia, hacemos presente nuestra expresión de solidaridad.


J. M. S.


En clave demagógica

La iniciativa frenteamplista de hacer permanente el descuento previsto para los sueldos de los cargos políticos cuando, minutos antes, había rechazado aumentar el lapso de dos meses a tres y sin habérselo planteado al Presidente en la reunión de ese mismo día, da cuenta de que ni la crisis sanitaria constituye un freno para la "avivada" y el "ventajerismo" en clave demagógica.

La ley para el Fondo Coronavirus incluye, por iniciativa del Poder Ejecutivo, un descuento del 20% para los sueldos todos los cargos políticos durante dos meses.

El miércoles, la Comisión de Hacienda del Senado estuvo cuatro horas tratando el proyecto de ley. Tres de esas cuatro horas, con la presencia de la Ministra Arbeleche. Allí el oficialismo planteó llevar el plazo de dos meses -lo que planteaba el proyecto del gobierno- a tres: abril, mayo y junio. El Frente Amplio planteó que era mucho tres meses, que mejor dejarlo en dos. Y, finalmente, quedó en los dos meses planteados originalmente en el proyecto.

Apenas terminó la sesión de la Comisión de Hacienda, el senador Charles Carrera (MPP) convocó a una conferencia de prensa donde presentó, en nombre del Frente Amplio, un proyecto -ya redactado- para que ese descuento fuera de carácter permanente y su recaudación se volcara al Fondo Nacional de Vivienda.

Reiteramos: los mismo que en la Comisión de Hacienda se negaron a que el plazo del descuenta se extendiera a tres meses por ser "demasiado", minutos después, ante los medios, plantearon que fuera permanente.

Pero además la iniciativa es inconstitucional porque si tuviera carácter permanente o por el resto del quinquenio, supondría una rebaja salarial y los legisladores no pueden fijar sus propios sueldos. De acuerdo a la Constitución, es la legislatura anterior la que fija los sueldos de la legislatura siguiente.

En los 15 años frenteamplistas solo hubo dos iniciativas de rebaja de salarios de cargos políticos. Una presentada por el MPP, que ni el oficialismo llevó, y otra de Pedro Bordaberry, en 2016, que tampoco prosperó. Si todo el Frente Amplio hubiera querido llevar adelante una medida de esa naturaleza, podría haberlo hecho.

No solo no lo hizo sino que el Frente Amplio incrementó el llamado "gasto político". Desde el aumento en los cargos de confianza en cada instancia presupuestal, hasta aumentar a niveles siderales el gasto en "asesores" para los Ministros.

Como se ve, hipocresía, mezquindad, búsqueda de ventajita menor, al mismo tiempo que se hacen gárgaras "extendiendo la mano" y se proclama la necesidad de buscar "acuerdos".


Hechos y versos: el Frente Amplio nunca gravó especialmente al capital o la riqueza

Entre las tonterías que algunos dirigentes frenteamplistas propagaron en las redes a propósito de las medidas del gobierno para integrar el fondo Coronavirus, la de gravar la riqueza o el patrimonio estuvo a la orden del día. Ocurre que en los quince años en que el "progresismo" fue gobierno, no hubo nuevos impuestos al capital

Tabaré Vázquez lo explicó con claridad y con sinceridad, lo que registra el audio adjunto. El expresidente asumió en esas circunstancias la posición tradicional del país, que indica que es inconveniente gravar a las empresas en forma agresiva, ya que de ellas depende la inversión y, por lo tanto, el trabajo.

Pese a esa evidencia, notorias figuras que estuvieron estrechamente vinculadas al gobierno anterior - entre ellos el candidato Daniel Martínez, que pidió gravar el patrimonio - salieron rápidamente a "cacarear", para quedar bien con la tribuna.

Al respecto, el exvicepresidente Luis Hierro incluyó en su muro en Facebook el texto que acá reproducimos:

"Algunos de los principales voceros del Frente Amplio, como Mujica, Topolansky, Daniel Martínez o Mario Bergara, sostuvieron en estos días, a propósito de las recientes medidas del Poder Ejecutivo, que además de topear los sueldos más altos, hay que gravar al capital, a los más ricos, al patrimonio.

Es una clara expresión de oportunismo político, ya que todos integran una fuerza política que en los quince años en que fue gobierno, no quiso o no pudo gravar al capital o la riqueza. Veamos.

1. En los últimos años se ha producido en Uruguay el proceso de mayor concentración de la propiedad y extranjerización de la tierra de nuestra historia. Esa fue una tendencia mundial, pero los tres gobiernos frenteamplistas no tomaron ninguna medida para reducir los efectos negativos de esa transformación.

2. La reforma impositiva de 2008, que introdujo el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, terminó siendo una carga al trabajo y no a la renta. El presidente del Pit Cnt, Fernando Pereira, reconocía hace poco en un reportaje que le hizo Búsqueda que "venimos de un impuesto importante a los sueldos, del ajuste fiscal, denominado por el gobierno consolidación fiscal. Ahora ese incremento del Irpf, más el hecho de planchar las deducciones, repercutió en la vida de los trabajadores, ya hay empleados que cobran menos que el mes anterior, Lo cual es un golpe, porque aun cuando reciben el aumento, el salario disminuye en términos líquidos. Lo que no hemos logrado pegarle es al que más tiene; de repente le cobrás mucho al que más gana, pero no al que más tiene. Y ese es el problema que la izquierda tiene en su debate interno, en el campo social, político, en la intelectualidad, que también se ve fuertemente gravada"

3. Hasta 2019, el Irpf y su primo hermano maligno, el Iass - el impuesto a los jubilados - representaban el 22% de la recaudación total, siendo que, en 2008, cuando empezó a aplicarse la reforma tributaria, el rendimiento de ambos impuestos en conjunto era del 11.5%, lo que indica que la carga sobre la renta de las personas, trabajadores activos o jubilados, se ha duplicado. En cambio, el Irae, impuesto a la renta de las empresas, tiene un comportamiento más pausado, ya que representó respectivamente el 13.7% de la recaudación en 2008; el 15% en 2016 y el 16% en 2018.

4. La entrega de soberanía que hizo el gobierno frenteamplista a UPM 2 es una expresión inequívoca, que no necesita comentarios. Los discursos posteriores son por lo tanto intelectualmente deshonestos".


La "peronización" de ANCAP

El nuevo Presidente de la petrolera estatal, Alejandro Stipanicic, heredó una empresa en "un estado permanente de asamblea" en la que hay un "ejercicio débil de la autoridad". Durante las gestiones frenteamplistas del ente, aseguró el jerarca, "se confundió participación con coparticipación o cogestión". El peso político de las corporaciones se incrementó a niveles insospechados.

A esta altura, hay algo innegable: Ancap ha sido el agujero más espantoso que el Frente Amplio le hizo al país. Martínez preparó el terreno, Sendic lo ejecutó, Vázquez y Mujica los protegieron y en el Frente Amplio todos miraron para un costado. Pérdidas millonarias, obras inconclusas, corrupción, juicios y hasta procesamientos

En una extensa entrevista realizada por El Observador, el nuevo Presidente del ente, Alejandro Stipanicic, develó detalles hasta el momento desconocidos. Según el actual jerarca, que ingresó por concurso a Ancap en 1991, la crítica situación interna que atraviesa la empresa comenzó con la gestión de Martínez y continuó durante el período que tuvo como principal responsable a Sendic.

"Acá hubo una confusión de roles que comienza allá por el 2005 cuando se criticaba que Ancap era una empresa muy vertical", aseguró Stipanicic. No obstante, asegura el jerarca, Ancap era "muy profesional" y de allí la necesidad de verticalidad: "una empresa que tiene su corazón en una refinería tiene que ser una empresa vertical. Una refinería es un lugar donde vos manejas procesos peligrosos y no hay lugar a la duda o la asamblea"

Con el ingreso de Martínez en 2005, se comenzó a "atacar fuertemente" la estructura profesional de la empresa y se pasó "a una especie de estado de asamblea permanente", argumenta el nuevo Presidente. A juicio de Stipanicic, se comenzaron a confundir los roles: "yo soy dialoguista y me parece una imprudencia decidir solo, me gusta que la gente que sabe y está alrededor aporte, pero las decisiones la toma uno. Entonces, en determinado momento se confundió participación, con coparticipación o cogestión".

De la mano de las gestiones de Martínez y Sendic, el sindicato de la empresa, dominado por fracciones leales al Frente Amplio, comenzó a operar fuertemente. "En Ancap era muy frecuente que un jefe hablara con un Ministro o que el sindicato hablara directamente con el Presidente del Directorio y se acordaran cosas sin que el gerente de Recursos Humanos estuviera de acuerdo. Se confundieron mucho los roles y los ámbitos", relata Stipanicic.

Entre otras cosas, asegura el jerarca, esto generó una cultura que "terminó en oposición, en antagonismo. Casi que te diría de arbitrariedad por todos los actores". Como consecuencia, la empresa cuenta con un personal "desmotivado", que siente "desconfianza", ya "que fueron avasallados en su trayectoria".

Pese a la resistencia de los "detractores", el nuevo Presidente se esforzará en "construir nuevos puentes", con el objetivo de "restablecer un orden basado en la autoridad y la responsabilidad".


Fueron por lana y volvieron esquilados

Ante la preocupación manifestada por los legisladores del Partido Comunista, respecto al proceder del Ministerio de Desarrollo Social en la contratación de un hotel, las nuevas autoridades del gobierno celebraron "el cambio de actitud" de la oposición y la invitaron a investigar conjuntamente todos los procedimientos desde la creación de la Secretaría de Estado, cuestión que no había sido posible debido a la negativa de la bancada frenteamplista.

En las últimas semanas, los diputados del Partido Comunista, Gerardo Núñez y Verónica Mato, solicitaron información al Ministerio de Desarrollo Social (Mides) para conocer el contrato realizado con el hotel Urban Exprés, en el que decenas de personas en situación de calle pasaron a estar alojadas a raíz de la emergencia sanitaria declarada por el gobierno nacional.

Como es común en el proceder comunista, sus dirigentes pretendieron sembrar un manto de dudas para invalidar las acciones de un gobierno que en 15 días hizo más por los vulnerables que el Frente Amplio en 15 años. No obstante, como la sabiduría popular indica, fueron por lana y volvieron esquilados.

Durante una videoconferencia con legisladores de todos los partidos políticos, el subsecretario del Mides, Armando Castaingdebat, aprovechó la oportunidad para responder la inquietud de la Diputada Mato y hacer referencia al pedido de informes del Diputado Núñez.

"Se siguieron los protocolos establecidos para una situación de emergencia, tal como está previsto. Nuestra intención era comparecer hoy con la respuesta formal y escrita al pedido de informes que hizo el señor diputado Gerardo Núñez. Lamentablemente, como todavía no nos llegó en forma oficial, no lo podemos hacer", dijo Castaingdebat por videoconferencia.

Luego de responder las dudas, Castaingdebat celebró la preocupación de los legisladores comunistas por los procedimientos del Mides. "Ojalá el señor diputado revea la posición que tuvo en la legislatura anterior, cuando vehemente y airadamente se opuso a la creación de una comisión investigadora parlamentaria por las cosas que estaban sucediendo en el Ministerio de Desarrollo Social", retrucó el subsecretario.

El jerarca ofreció su "apoyo" y "colaboración" e invitó al Frente Amplio a "recorrer el camino de arrojar cristalinidad y transparencia sobre los procedimientos que lleva adelante este ministerio, en la contratación de ese hotel y en todo lo que ha sucedido hasta ahora durante la existencia de esta Secretaría de Estado".

Desde su creación en 2005, el Mides fue gobernado por el Partido Comunista y el ala ortodoxa del Partido Socialista. A inicios de 2017, el Presidente Lacalle Pou, por entonces Senador, solicitó al gobierno de Vázquez la realización de una auditoría externa sobre el Mides. En ese momento, el Presidente en ejercicio aseguró: "nunca nos hemos opuesto a ninguna Investigadora o auditoría".

Sin embargo, el tiempo pasó y la auditoria solicitada nunca se realizó. En 2019, la oposición decidió ir más allá y solicitar la creación de una Comisión Investigadora. Curiosamente, el Diputado Núñez, que hoy se muestra "preocupado", fue el representante del Frente Amplio en la Comisión Preinvestigadora. El propio Núñez elaboró un informe por el cual se recomendaba no investigar la actuación de su compañera de partido, Marina Arismendi.

Haciéndose eco de las apreciaciones del Diputado comunista, el Frente Amplio bloqueó en el Parlamento la iniciativa de investigación. Sin embargo, en tal solo un mes, los Diputados comunistas y el Frente Amplio todo decidieron apostar a la transparencia que tanto negaron cuando eran gobierno. Bienvenida la transparencia al Uruguay.


A partir del día después

Por Jorge Ciasullo

"Debemos estar dispuestos a renunciar a la vida que hemos planeado, para poder disfrutar de la vida que está esperándonos". (Joseph Campbell. 1904-1987).

Nos ha parecido acertada la frase con que encabezamos esta columna, sobretodo aplicada al momento que la humanidad está sufriendo, relacionada con la pandemia desatada por el Covid 19. También, nos parece sumamente positivo que dirigentes políticos, sindicalistas, escritores, filósofos, empresarios y trabajadores, el ciudadano común, etc.se estén planteando, y lo reflejan en múltiples artículos y ensayos, cómo será el mundo, desde todo punto de vista, social, empresarial, laboral, el día después de que la humanidad logre dominar la pandemia que hoy nos ataca. En ese sentido, todos ellos, con mayor o menor énfasis, con mayor o menor impacto en todos los órdenes, están contestes en que habrá cambios y en que, tal vez, ya nada será igual.

No se pretende en estas líneas un abordaje general del tema, de por sí muy complejo, que requiere, a nuestro entender, un análisis fundamentado y sobretodo desapasionado, el que, en ambos aspectos, supera nuestras capacidades.

Sí, pretendemos reflexionar, en un aspecto que atañe a la mayoría de la población de cualquier país, esto es, el trabajo y dentro de él, el teletrabajo. Sin duda, la facilitación, en principio relativa del trabajo, se vio auxiliada con el teléfono primero, luego el télex y el fax, hasta que todo se precipita con la aparición de internet, la computadora, el correo electrónico, la mensajería instantánea y las video conferencias.

Desde principios de la década del 2000, se estaba analizando en las sociedades, el teletrabajo desde sus distintos aspectos, en ese sentido, impulsado por la Confederación Europea de Sindicatos (CES), se firmó un Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo (MEC). En el mencionado acuerdo, se define que "El teletrabajo es una forma de organización y/o de realización del trabajo, utilizando la tecnologías de la información en el marco de un contrato o de una relación de trabajo, en el cual un trabajo que podría ser realizado igualmente en los locales de la empresa, se efectúa fuera de estos lugares en forma regular".

En la Unión Europea, los tele trabajadores alcanzan los 9 millones de personas, un 6% de la fuerza laboral, con promedio que va desde 3% de trabajadores en España a 17% en Finlandia. De ellos, 6 millones están formalizados mientras 3 millones no lo están, porque no trabajan en forma habitual o son autónomos (cifras 2018).

La situación mundial actual, hace suponer que, superada la emergencia sanitaria, la cifra de tele trabajadores aumentará en el mundo en forma exponencial, sin duda nuestro país no estará ajeno a ello. Determinadas empresas locales, vinculadas por ejemplo al sector financiero, que no requieren atención permanente de público, están experimentando con resultados satisfactorios este sistema.

Según la experiencia europea, el teletrabajo tiene ventajas y desventajas. Entre las primeras, para el trabajador: el horario flexible, el incremento de las oportunidades de trabajo a distancia, no limitado geográficamente, la reducción de desplazamientos y costos aún los de alimentación y vestimenta, las oportunidades de trabajo para personas que, por motivos familiares deben permanecer en el hogar así como a personas limitadas físicamente, todo ello bajo la óptica de conciliar la vida laboral y familiar.

Para la empresa: ampliación en la búsqueda del trabajador, con el perfil adecuado a la tareas que se requiere, que, como en el caso de los trabajadores, tampoco está limitada geográfica o físicamente, ni siquiera entre países, reducción de costos de alquiler , mobiliario y servicios, etc.

En términos generales, se ha constatado un incremento de la productividad entre aquellas empresas que aplican este sistema y hasta ha sido alentado por organizaciones medio ambientales (menor desplazamiento= menor polución).

También, se ha comprobado, que deben tomarse ciertas medidas como ser, el objetivo del trabajo y tiempo de realización, así como los controles a distancia del avance del mismo. Por otra parte, debe cuidarse la salud del trabajador, tanto del stress que puede provocar el hecho de trabajar en solitario o en un ambiente no adecuado (entorno) ,aconsejándose, por parte de psicólogos especializados, realizar frecuentemente reuniones de equipo, sin mayor formalidad, para que el trabajador sociabilice con sus compañeros y sienta pertenencia ("se ponga la camiseta").

En todo caso, por un lado, el teletrabajo, según la experiencia de las empresas que lo aplican, presenta mayores ventajas que desventajas, y por otro, creemos que el cambio de las sociedades en todos los aspectos, a partir del "día después", es tan arrollador como inevitable. Deberemos, pues, adelantarnos, analizando todos los aspectos vinculados al mismo, proyectando los cambios que están por venir.

"Los sapiens llegaron a dominar el mundo, porque es el único animal que puede cooperar de manera flexible en grandes cantidades" (Yuval Noab Harari en su obra Sapiens).




Noé

Por Consuelo Pérez

Cuando una crisis azota el seno de una sociedad, es cuando se vislumbra la capacidad de sus dirigentes, la fortaleza y compromiso de la población, y, en función de sus acciones, el alma de sus integrantes, ya sea en forma individual o a través de sus colectivos.

A lo largo de la historia de la Humanidad, son muchas las crisis, plagas y flagelos a los que, la misma en su totalidad o en parte, ha sido sometida. Desde los relatos bíblicos hasta nuestro mundo digitalizado, los seres humanos hemos sido víctimas de la ira de Dios, de plagas por entonces desconocidas, y de otras conocidas, pero contra las que luchar es a veces en vano.

Y es fundamentalmente en ese escenario en que el orden, la disciplina, el mutuo apoyo y sobre todo, la conducción acertada, son los parámetros que nos harán enfrentar el hecho con éxito, o no. Y en eso, es duro decirlo, nos va la vida misma.

El concepto de arca está relacionado con el de supervivencia, de selección, de apuesta dolorosa al futuro. En las actuales circunstancias, preferimos imaginar el arca como el ámbito en el que se planifica, se trasmiten directivas, se informa y se dice la verdad, aunque duela, al que lo está esperando.

Los uruguayos hemos elegido -para otra cosa claro- a un equipo que, ante la circunstancia imprevista y abrumadora, da a diario muestras de solvencia, de transparencia, y es aplaudido por la inmensa mayoría, lo que en estas circunstancias, es una de las cartas de triunfo. Porque la obediencia personal es vital para salir de esto lo menos castigados posible. Conducta personal que redunda en conducta colectiva.

Comprobamos entonces que nuestra elección fue acertada. Porque el que es bueno para una cosa, lo será también para todo lo que viene. Y pensando en lo opuesto, damos gracias por haber sido afortunados en ese sentido, y haber hecho nuestra elección a tiempo. O mejor, en este tiempo.

Como dijimos, en el arca están muchos de los mejores. Pero ciertamente otros conductores de arcas -Noé por ejemplo- debieron incluir también a todas las especies, porque entre todos hacemos este mundo. Es así que el león tiene su papel, y lo tendrá en la medida de sus capacidades el camaleón, que juró que abandonaría su esencia cambiante, al menos en esta instancia.

En este túnel que nos ha tocado recorrer, debemos decirlo, sale a luz el alma de los héroes y de los miserables. Así como aparecen los oportunistas, también los altruistas anónimos, que son los verdaderos filántropos. Pero por supuesto que lo que cuenta es el aporte a la causa, y toda actitud constructiva es aplaudida.

Por eso es que el brazo fuerte del timonel, que da a cada situación la prioridad y atención que merece, es fundamental. Como lo es la confianza y apoyo de la gente en lo actuado, que se percibe a diario, aun a conciencia de que seguramente nos esperen escenarios muy difíciles.

Por lo que se nos informa, en lo cual confiamos plenamente, percibimos que la inmensa mayoría de nuestra sociedad ha captado el mensaje, y esperamos que los rebeldes, que los hay, no arruinen con actitudes egoístas la titánica tarea.

Llegaremos al final del túnel, rogando cada uno a quien tenga como su Ser Superior, que sea con el menor daño posible.

Se dice que esta instancia cambiará al mundo, y a la sociedad de cada país en particular.

Tenemos plena confianza en que saldremos entre todos, como lo venimos haciendo, pero, francamente, y sin emitir un juicio de si eso es bueno o si es malo, difícilmente cambiemos.


Mal necesario

Por Francisco Berchesi

La pandemia nos pone a prueba y, más allá del dolor, debemos extraer enseñanzas.

Desde hace tres semanas nos invade día a día un virus que nos ha llevado a encerrarnos en nuestros hogares y a arriesgar la vida de quienes no pueden hacerlo. Es difícil en estos tiempos ajustar la mirada, levantarla y lograr ver la luz.

Pero esta nos indica un rumbo en estos tiempos de desconcierto que ya estamos transitando y la intención de estas líneas es continuar ese rumbo, el del humanismo.

Impresiona el avance de este mal que día a día va infectando y quitándole la vida a extraños, cuando no también a gente conocida o familiares. Cientos de miles de infectados a nivel mundial, cientos a nivel local. La suma de fallecidos ya es de decenas de miles a nivel mundial.

Claro está que lo ideal es que ambas cifras fueran cero, siempre y en todos lados. Lamentablemente la realidad nos lleva a otros extremos, por ejemplo, cuando al investigar nos encontramos con que 8.500 niños mueren cada día por desnutrición, o que 748 millones de personas tienen serios problemas para acceder a agua potable. Son cifras enormes.

Cuesta, pero es necesario dar un paso atrás en estos momentos para repensar esta realidad y nuestro día a día. ¿Por qué la alarma a nivel mundial por 850 fallecidos en un país y no por 8.500 niños en otros? ¿Por qué la comunidad internacional hace tanto por los primeros y no tanto por los segundos? ¿No se podrá ir tratando como "pandemia" las desgracias humanitarias puntuales como el hambre, la sed y algunos conflictos bélicos? Y lo mismo con las catástrofes naturales o el mismísimo calentamiento global.

Quizás los gobiernos puedan mantener ciertos esfuerzos para amparar y permitirle el crecimiento a los más vulnerables, en cuanto a refugios para personas en situación de calle, a empresarios de pequeños y medianas empresas, canastas de alimentación a quienes las necesitan, etc. Quizás se deba mantener el esfuerzo y la solidaridad del sector público, tan privilegiado en tamaño e ingresos.

Quizás podamos mantener en el tiempo los esfuerzos internacionales de abastecimiento de insumos médicos y ayudas humanitarias hacia países o continentes con estos problemas de mortalidad. A la vista está, que el avance de la ciencia es uno de los mayores actos de humanismo.

La pandemia vino para demostrarnos que es necesaria la inversión en este campo para el progreso de un estado y del estilo de vida de su población.

Llegó para quitarle el velo a muchas almas caritativas y solidarias que estaban estancadas, inmersas en su accionar diario. Las desnudó y se hicieron luz al poder tocar otras vulnerables.

Llegó para demostrar que la familia es el mayor sostén del individuo y que los cuidados y la salud personal son elementales. Que la música, la lectura, el arte y el deporte son nuestra esencia.

Llegó para probar a un gobierno y un presidente que repitió hasta el hartazgo que se quería hacer cargo de la situación de los uruguayos, y están aprobando con creces.

Llegó para probar que la grieta no es social sino política, y que el pueblo uruguayo se une frente a grandes amenazas, siempre.

Llegó para demostrarle a la humanidad que el foco no debe ser lo económico y material sino el individuo y sus capacidades. Que el progreso de las naciones no es bélico sino científico, porque no hay sistema de defensa nuclear que pueda hacerle frente a una "simple gripe".

 


La pandemia como auditoría

Por Fátima Barrutta

Una de las promesas que, en mayor o menor medida, todos los partidos de la coalición anunciamos durante la pasada campaña electoral, fue la de realizar auditorías de la gestión del Frente Amplio en las distintas áreas de la administración. La emergencia sanitaria que dispuso el presidente Lacalle Pou a escasos 13 días de asumir, postergó naturalmente la ejecución de aquella medida, que no tenía un afán revanchista sino, por el contrario, procuraba que nos enteráramos de dónde estábamos parados, cuánta verdad había en el país de las maravillas que nos habían vendido los apóstoles del "progresismo".

Las enérgicas medidas adoptadas para combatir la propagación de la pandemia cambiaron el foco de atención del nuevo gobierno, por razones obvias. Lo paradójico es que la vulnerabilidad que está evidenciando la sociedad como consecuencia de la emergencia sanitaria, se constituye en la más fidedigna auditoría del tinglado de aparente justicia social armado por el frenteamplismo en los últimos años. Podemos decir que las políticas sociales a que obliga la contención de la pandemia están poniendo al descubierto de forma clara y contundente los fracasos en tal sentido de los gobiernos de los últimos quince años.

Sorprende que de la noche a la mañana hayan aparecido 400.000 trabajadores informales que el aislamiento domiciliario convierte en desprotegidos absolutos.

¿Dónde quedan los espectaculares logros socialistas que tanto pregonaban exministros como Astori, Murro y Arismendi? ¿No era que, como decía siempre Murro, el aumento del número de empresas cotizantes en el BPS era una demostración del éxito de las políticas sociales y económicas? Cuando le replicábamos que ese incremento se debía a la precarización del mercado laboral, porque había empresas que despedían a sus empleados y los recontrataban como empresarios unipersonales, para ahorrarse los aportes, nos decían que estábamos exagerando. Acá está la prueba.

El Frente Amplio, asesorado por su aliado sindical, el Pit-Cnt, gobernó con la mirada puesta en el mantenimiento del salario real, aún a costa de que esa variable conspirara contra su contraparte, que es la generación de puestos de trabajo. En el manejo empresarial, a salarios más caros, mayor restricción en la incorporación de nuevos trabajadores, y así fue como la tasa de desocupación creció a partir de 2014, cuando empezó la desaceleración económica.

Para colmo, la incontinencia del gasto público sobre la base de invertir en negocios ruinosos e incorporar a 70.000 nuevos funcionarios, convirtiendo al Estado en una gigantesca agencia de colocaciones de amigos políticos, los llevó a financiar esa fiesta descargando más y más impuestos sobre el sector privado, e incluso por la vía indirecta de encarecer las tarifas públicas.

Aquella tormenta perfecta trajo estos naufragios. Los 400.000 uruguayos que hoy están colgados del pincel no aparecían en las estadísticas oficiales como desocupados, ni siquiera como trabajadores precarios. Tenían ya entonces, y más ahora con esta terrible pandemia, una absoluta y total indefensión de parte del Estado. Con esto nos encontramos quienes formamos parte de la coalición republicana, y todavía tuvimos que soportar insultos y protestas demagógicas de algunos personajes del FA y del sindicalismo, tratando de medrar electoralmente con los efectos de la crisis global.

Es cierto que no es tiempo de pasar facturas, pero sí es muy justo poner las cosas en su lugar, para que ningún trasnochado confunda las dificultades económicas y sociales que ya se viven y que, lamentablemente, se profundizarán en el corto y mediano plazo, con políticas de un gobierno que había venido a cambiar al país y ahora no tiene más remedio que gestionar la crisis, a contracorriente de la herencia recibida y con las más altas dosis de valentía y determinación.


José Pedro Varela estaría orgulloso

Por Marcela Pérez Pascual

Desde el viernes 13 de marzo la vida de los uruguayos cambió y me animaría a decir que para siempre. Desde ese día hacemos frente a una situación inédita que afecta al mundo entero y que llevó a que cambiáramos por completo nuestro modo de vida.

Mucho se ha hablado del gran trabajo que viene haciendo todo el gobierno en sus distintos niveles y vaya para sus integrantes nuestro reconocimiento. A su vez todas las noches los uruguayos aplaudimos al personal de la salud, verdaderos héroes por estar en la primera línea atendiendo a todos los afectados por el COVID-19 y arriesgándose a diario a contraer ellos el virus.

Pero hoy quiero resaltar y reconocer el trabajo que vienen haciendo desde el lunes 16 todos los docentes e instituciones educativas de nuestro país.

De un día para el otro se vieron en la necesidad de adaptarse y encontrar las soluciones necesarias para que los alumnos continuaran recibiendo conocimientos de manera de no atrasarse tanto en el año escolar. Y a su vez buscaron mecanismos para que los educandos continúen en contacto con sus docentes y así mantener vivo el vínculo entre ellos, el cual es imprescindible a la hora de aprender.

En otros países la educación a distancia es algo a lo cual están más acostumbrados, como por ejemplo en Estados Unidos y varias naciones de Europa. Para ellos es algo cotidiano y habitual. Debemos reconocer que en Uruguay la educación a distancia no es una realidad. Más allá de alguna plataforma que se utilizaba para enviar tareas o para mirar contenido, había poco y nada al respecto. Por lo que las instituciones, los docentes, los alumnos y los padres, de un día para otro, se vieron frente a una realidad totalmente distinta a la cual debieron adaptarse a la fuerza.

Si bien muchos docentes manejaban las herramientas informáticas con destreza, otros no. Pero ninguno dudó en ponerse al día para así poder llegar a sus alumnos. Todos dieron y dan su máximo esfuerzo porque, al igual que lo hacen en el salón de clase, siempre están dispuestos a darlo todo por sus alumnos.

Hoy en día los docentes trabajan y dedican no sólo las mismas horas que hacían antes de comenzar toda esta situación crítica, sino que varias más. El planificar las tareas a enviar a sus alumnos vía web, mail o plataformas educativas implica mucho más trabajo y una mayor dedicación que la planificación para dar clases en un aula. Una cosa es planificar sabiendo que el docente va a estar presente como mediador y otra cosa es planificar una actividad en la cual el alumno va a estar sólo o a lo sumo con un padre o adulto que pueda ayudarlo. Lo que los padres pueden hacer es colaborar leyendo las instrucciones pero no cuentan con los conocimientos que sí tienen los docentes. A su vez deben ser tareas atractivas, variadas y motivantes ya que el alumno las va a realizar sólo y no de a dos o en equipos como sí se puede hacer en el salón de clase. Y no olvidemos que el clima que se genera en un salón es único y eso es imposible de remplazar. A su vez los docentes están en permanente contacto con las familias y las instituciones educativas a través de whatsapp y el correo electrónico lo cual implica una disponibilidad mucho mayor a la que se tenía antes.

También debemos resaltar el apoyo y respaldo de las familias que en sus hogares acompañan a sus hijos en el aprendizaje. El no contar con la instancia del salón de clase, y sobre todo en los niveles más bajos, implica una mayor presencia del adulto, cosa que cuando los niños asistían al salón de clase no sucedía.

Y el otro elemento a destacar es el apoyo que han tenido los docentes por parte de las instituciones educativas las cuales han hecho un gran esfuerzo por apoyarlos de la mejor manera posible tratando de facilitarles recursos, manteniendo el contacto y demostrando que están ahí para ellos, que es un equipo y no están solos.

Claro está que todos estamos haciendo esfuerzos y sacrificios frente a esta pandemia. El gobierno, los médicos, las instituciones educativas, los padres, los alumnos y los docentes. Como se viene diciendo, de esta salimos entre todos.

Una vez más comprobamos que si bien el centro de nuestro sistema educativo es y será siempre el alumno, la herramienta fundamental y sine qua non son los docentes. Esperemos que todo lo que estamos viviendo ayude a darle a la figura del docente el verdadero valor, respeto y jerarquía que tiene en la sociedad. Un rol sin duda fundamental.


Estados Unidos cambia drásticamente su estrategia contra Maduro

Al acusar a Maduro y a sus adláteres de narcotráfico, el gobierno de Estados Unidos cambia drásticamente su política respecto a Venezuela, ya que se descarta cualquier tipo de negociación y, tarde o temprano, el pleito terminará con una acción militar para atrapar y procesar al dictador caribeño.

El Departamento de Estado Norteamericano acusó al presidente venezolano Nicolás Maduro de "narcoterrorismo" y dispuso la búsqueda y captura de 14 miembros de la cúpula chavista y de dos exmiembros de la guerrilla de las FARC colombiana. El gobierno de Trump ha llegado incluso a ofrecer una recompensa de 15 millones de dólares a aquel que capture a Nicolás Maduro y lo entregue a las autoridades. ¿Qué significa esta acusación contra el régimen chavista en pleno contexto de coronavirus?

Esta acusación causa sorpresa sobre todo dado el contexto actual de la pandemia de coronavirus y siendo Venezuela uno de los países más afectados en la región.

Ante esto Jeremy Mc Dermont, director ejecutivo de InSight Crime, una organización dedicada al estudio del crimen organizado en América Latina y el Caribe, comenta que esta decisión del gobierno de Trump responde a los intentos frustrados de colocar a Juan Guaidó en el poder y que el contexto de debilidad de Venezuela es ideal para esta acusación.

"Es el momento preciso para poner mucha presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro. La relevancia del coronavirus en Venezuela es que es el país menos preparado para manejar esta crisis. El sistema de salud está colapsado", estima Mc Dermont.

De acuerdo con las acusaciones, Estados Unidos considera que existe una "conspiración para el narcoterrorismo" entre el llamado cartel de Los Soles, formado supuestamente por autoridades venezolanas y que sería liderado por Maduro, y las FARC desde 1999 y hasta ahora. Según Insight Crime, estas acusaciones tienen un fundamento más que sólido.

Afirma Jeremy Mc Dermont que "el gobierno de Nicolás Maduro está facilitando, protegiendo y participando en el narcotráfico, entonces en ese sentido creemos que las acusaciones están bien fundadas. Mientras en países como México y Colombia hay carteles de drogas, en Venezuela, el cartel de Los Soles actúa dentro del régimen actual chavista".

Uno de los hechos que llama la atención de esta acusación es el monto ofrecido por Estados Unidos por la captura de Maduro. Para Mc Dermont, esta suma expresa el interés de Estados Unidos por tumbar a como dé lugar el régimen de Maduro: "Esto muestra que Estados Unidos está bastante interesado en tumbar a Nicolás Maduro, a Diosdado Cabello, y también muy interesado en vincularlo directamente con Iván Márquez de las FARC para pintar el régimen de Nicolás Maduro como aliado del narcotráfico y aliado del terrorismo. Me imagino que Estados Unidos está intentando cambiar el mapa del poder dentro de Venezuela", comenta.

Se descarta cualquier negociación

Una nota del The Washington Post, firmada por el director de una asesoría independiente en investigación y defensa critica la postura del gobierno de Estados Unidos, al indicar que la radicalización impide todo tipo de negociación buscando una salida.

El texto referido indica que Venezuela no es un país de tránsito importante para las drogas con destino a los Estados Unidos. Como señalamos en un informe reciente de la dirección de Venezuela de The Washington Office on Latin America (WOLA), datos del gobierno de Estados Unidos no publicados anteriormente muestran que, si bien la cantidad de cocaína traficada desde Colombia a través de Venezuela es significativa, es solo una fracción de la cocaína que llega a través de otros países de tránsito. De acuerdo con la Base de Datos Antidrogas Consolidada Interagencial (CCDB), 210 toneladas métricas de cocaína pasaron por Venezuela en 2018. Para comparar, en el mismo año pasó aproximadamente 10 veces más cocaína (2,370 toneladas métricas) por Colombia y siete veces más (1,400 toneladas métricas) por Guatemala.

Tanto en términos de líneas de tendencia recientes como de la escala general del flujo de cocaína, los propios datos del gobierno de Estados Unidos muestran que Venezuela es un jugador relativamente pequeño en el comercio de cocaína. Entonces, ¿por qué la administración Trump está ahora dando la alarma de que Venezuela "inunda" a este país de cocaína, especialmente cuando la Casa Blanca permitió que los esfuerzos anticorrupción murieran en países de tránsito más importantes como Honduras y Guatemala?

La respuesta está en la historia de la Guerra Fría. El Departamento de Justicia se ha visto sometido a una fuerte presión por parte de los duros de la oposición venezolana y la comunidad de exiliados para revelar estas acusaciones, algunas de las cuales han estado vigentes por años. Están usando el mismo libro de jugadas que el gobierno de George H.W. Bush usó en Panamá, donde las acusaciones de Estados Unidos contra Manuel Noriega llevaron a la invasión de 1989. Esto lo sabe el Fiscal General William P. Barr y el Enviado Especial para Venezuela, Elliott Abrams, quienes jugaron un papel importante en la campaña de presión que condujo a la invasión de Panamá.

Sin embargo, a diferencia de Panamá en 1989, no hay mucho apoyo para una intervención militar en Venezuela. Incluso los más tradicionalistas saben que la acción militar de los Estados Unidos allá podría conducir a una insurgencia de décadas que podría desestabilizar la región. En cambio, la Casa Blanca cree que esta es una táctica de presión útil, la última en los intentos fallidos de la administración de crear fracturas dentro del régimen de Maduro.

La realidad es que solo una transición pacífica, negociada y ordenada ofrece cualquier posibilidad de allanar el camino para las reformas judiciales necesarias para combatir el crimen organizado, el tráfico de drogas y la corrupción en Venezuela. El secretario de Estado, Mike Pompeo, lo reconoció en enero cuando comentó que "una rápida y negociada transición a la democracia es la ruta más efectiva y sostenible hacia la paz y la prosperidad en Venezuela".

Pero al inclinarse ante la presión de los duros, en lugar de ayudar, este movimiento obstaculiza los esfuerzos para presionar a Maduro a que inicie negociaciones creíbles. Hay tres personas con poder que podrían aplicar tal presión: el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López; el juez de la Corte Suprema, Maikel Moreno; y el jefe del Partido Socialista, Diosdado Cabello, se encuentran entre los acusados. Esta es una desviación significativa de la estrategia anterior de Estados Unidos que ha intentado abiertamente abrir brechas entre ellos y Maduro. Ahora, cualquier incentivo que estos hombres hayan tenido para apoyar una transición se ha eliminado. Es más probable que cada uno decida que es mejor quedarse con Maduro, incluso si eso significa hundirse con el barco.

En última instancia, las acusaciones equivalen a que el gobierno de Trump finalmente renuncie a cualquier estrategia que pueda conducir a negociaciones entre Maduro y la oposición. Por razones puramente políticas, está abrazando la esperanza ilusa de la oposición extrema: que si simplemente sacuden lo suficiente, el régimen de Maduro colapsará bajo su propio peso. Este optimismo sin fundamento parece venderse en Washington, pero le ha fallado al pueblo venezolano. A menos que la Casa Blanca se comprometa a una solución negociada en Venezuela, el país no verá un retorno a la democracia en el corto plazo.


Padrenuestros antivirales

El Presidente de Colombia suplicó a la Virgen del Chiquinquirá y López Obrador invoca el amor divino, mostrando por televisión las imágenes de sus virgencitas, pero da la impresión de que América Latina está abandonada por los dioses, sostiene un columnista de El País de Madrid.

América Latina se encomienda al Corazón de Jesús, la Virgen de la Chiquitina o el Cristo del Corcovado contra el coronavirus porque si la pandemia invade la región harán falta milagros para evitar que la diezme. El amor divino invocado por el presidente Andrés Manuel López Obrador es razonable, ya que los médicos tendrán que recetar jaculatorias si el contagio es masivo en México, con 125 millones de habitantes dependiendo de una deficiente infraestructura hospitalaria. El presidente de Colombia suplicó la protección de la Virgen de Chiquinquirá, cuya asistencia médica reclamarán los ingresados en los numerosos hospitales dejados de la mano de Dios. Jesús de Nazaret tendrá que echar una mano a Brasil, discapacitado por la pésima gestión de recursos y la escasez de profesionales en las zonas vulnerables.

Latinoamérica afronta la amenaza vírica en precario, sumida en un estancamiento económico que debilita la respuesta médica. Cuba está más preparada porque la sanidad pública cubre toda su geografía, cuenta con una plantilla sanitaria curtida en epidemias y operaciones internacionales y acumula experiencia en pruebas masivas de detección y aislamiento de enfermos. Lo hizo contra el sida en los ochenta, y fue el primer país del mundo en eliminar la transmisión materno infantil del VIH y de la bacteria de la sífilis como problemas de salud pública. Además de encomendarse al Altísimo, López Obrador, Iván Duque y otros gobernantes creyentes se verán abocados a decretar el control de la sanidad privada, mejor dotada que la pública, pero al alcance de una minoría.

Los seguros particulares o sindicados desempeñan un papel fundamental en una región donde las prestaciones del Estado generan desconfianza.

Aunque soy hombre de poca fe, hace años me santigüé antes de entrar en las urgencias de tres hospitales públicos latinoamericanos y salí blasfemando. La creciente participación del sector privado en los sistemas de salud es directamente proporcional al grado de insatisfacción de la población con el régimen público. Ambos sectores compiten, se integran o complementan, de acuerdo a los subsidios, modalidades e ingresos personales. Quienes pueden sufragarse un seguro, lo hacen; Uruguay, Argentina y Chile son punteros en su contratación.

La epidemia, el desplome del precio del crudo, las devaluaciones y el agotamiento de recursos fiscales avizoran la recesión de un subcontinente que debiera protegerse aprendiendo de Asia y Europa. El encuentro con la plaga exhibe las carencias de una geografía donde solo el 17% de las madres y niños tiene cubiertas sus necesidades sanitarias; el resto vive del Estado y de la cooperación internacional. Desde los toques de queda chileno y guatemalteco, el cierre de accesos de Argentina, el asistencialismo económico de El Salvador y la caminata del amor sandinista, los Gobiernos toman medidas. Pero como todavía se limpian cloacas sin mascarillas y las aglomeraciones asustan, la devoción se vacuna arrodillada en los santuarios marianos, mientras el extremismo pentecostal denuncia a Satanás, que abduce a los miedosos para que conviertan el viento en neumonías.


Sin precedentes

En la crisis que estamos viviendo el aislamiento individual salva vidas. Pero, entre países, el aislamiento hará que los costos de la crisis sean aún mayores, sostiene el columnista de El País de Madrid, Moises Naim, quien reclama la urgente puesta en marcha de mecanismos de cooperación internacional

Llegamos a los primeros 100.000 casos de infección por coronavirus en 67 días. Once días después llegamos a otros 100.000, mientras que el tercer grupo de 100.000 infectados solo tardó cuatro días en producirse. Después, en dos días acumulamos otros 100.000 más". Esto le dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director de la Organización Mundial de la Salud, a los líderes que participaron en una reunión cumbre sobre la Covid-19.

Al día siguiente, el Congreso de EE UU logró superar su parálisis y aprobó el paquete de medidas de ayuda económica más grande en la historia de la humanidad. Más de dos billones de dólares (trillions, en inglés) serán entregados a individuos, Gobiernos locales y empresas privadas con el fin de paliar la devastación económica causada por las medidas necesarias para enfrentar la pandemia. ¿Cuántos son dos billones? Antony Bugg-Levine lo explica así: "Si durante 24 horas al día, por siete días, cada segundo añades un billete de un dólar, aproximadamente en dos semanas tendrás un paquete con un millón de dólares. Alcanzar los 1.000 millones de dólares tardará 40 años y llegar a los dos billones de dólares llevaría 80.000 años".

La magnitud de esta iniciativa económica es sorprendente. Pero más sorprendente aún es que ni siquiera esta inusitada inyección de dinero es suficiente para reactivar la economía de EE UU. La mayoría de los expertos anticipa que este año habrá una recesión económica que causará números sin precedentes de despidos, de quiebras de empresas y de desalojos de hogares y locales comerciales por falta de pago. El pesimismo de los especialistas se debe, primordialmente, a los inevitables rezagos y problemas en la distribución de los fondos aprobados por el gobierno, así como a la continuada catástrofe sanitaria. Mientras no aparezcan una vacuna y un tratamiento al coronavirus la economía seguirá débil. Además, es posible que para muchos de los beneficiarios, el socorro financiero llegue tarde. El temor es que un gran número de pequeñas y medianas empresas se vean forzadas a cerrar antes de que les llegue el auxilio financiero.

Estos clientes, que ya no compran, están ahora haciendo filas para cobrar su seguro de paro. Hace tres semanas hubo en EE UU 200.000 solicitudes de ayuda económica por parte de personas que perdieron su trabajo. El número más alto de estas solicitudes ocurrió en 1982, cuando 650.000 trabajadores acudieron a cobrar ese seguro. La semana pasada el número fue de 3.300.000 personas, o 16 veces más que la semana anterior. La economía estadounidense no es la única que está en problemas. China, por ejemplo, está sufriendo la segunda contracción económica más severa que ha tenido ese país desde los años 1970. Su economía depende mucho de sus exportaciones al resto del mundo y esa demanda ha caído dramáticamente. Un gran número de países ya está, o pronto estará, enfrentado a crisis económicas sin precedentes.

La lucha contra el coronavirus es muy costosa y producirá inéditos aumentos en el gasto público y los niveles de endeudamiento. Este impacto es aún más grave en los países con grandes poblaciones, economías precarias y débiles sistemas sanitarios. India, Nigeria, Pakistán, Brasil, Suráfrica, Bangladés o México son ejemplos de países pobres y poblados que sufrirán de fuertes crisis fiscales.

Es por esto que una pandemia que debe ser enfrentada con acciones locales como el aislamiento de los individuos y la solidaridad social, también requiere urgentemente de coordinación internacional. Los países deben ayudarse y actuar en concierto en cuanto a sus políticas económicas, su coordinación financiera y monetaria, endeudamiento así como la eliminación de barreras al comercio de medicinas, materiales y equipos hospitalarios, por ejemplo. Hace falta actuar tanto localmente al nivel más individual posible como globalmente al nivel más multilateral posible.

Esto es posible y el mundo ya lo ha hecho antes. En la grave crisis económica mundial de 2007/2009 se reactivó el Grupo de los 20 (G20), una organización formada en 1999 por dos decenas de países y que hasta entonces había sido poco relevante. Los jefes de gobierno de los países integrantes se rotan el liderazgo del Grupo y durante la crisis financiera que estalló en 2007 al entonces primer ministro británico, Gordon Brown, le tocó actuar como líder del G20. Brown y otros de sus colegas decidieron convertir al G20 en el centro de coordinación económica del mundo. Si bien en las respuestas a la gran recesión se cometieron errores, también es cierto que el G20 reactivado y activista contribuyó a que los daños del enorme crash no resultaran aún más graves. En la crisis que estamos viviendo el aislamiento individual salva vidas. Pero, entre países, el aislamiento hará que los costos de la crisis sean aún mayores. En esta pandemia sin precedentes hay precedentes que nos pueden ser muy útiles.


Los gobiernos de Brasil y México se resisten a las medidas rigurosas

Los líderes de las dos naciones más pobladas de la región, México y Brasil, han minimizado el peligro y se han rehusado a tomar medidas rigurosas, lo que provoca, según este informe de prensa que la gente siga aglomerándose.

La mayoría de los líderes de América Latina reaccionaron con rapidez y rigurosidad a la llegada del coronavirus a la región. Se cerraron las fronteras y se interrumpieron los vuelos. Los soldados empezaron a patrullar las calles desiertas para hacer cumplir las cuarentenas y los profesionales de la salud construyeron hospitales de campaña con el fin de prepararse para la avalancha de pacientes.

Sin embargo, los presidentes de Brasil y México, quienes están a cargo de más de la mitad de la población de América Latina -Jair Bolsonaro de Brasil y, en menor grado, su homólogo mexicano Andrés Manuel López Obrador- han mantenido una actitud sorprendentemente displicente. Se han burlado de los llamados a cerrar negocios y a limitar considerablemente el transporte público, y han expresado que este tipo de medidas son mucho más dañinas para el bienestar de las personas que el virus.

En una región con altos índices de pobreza, donde cientos de millones de personas viven en espacios reducidos, sin acceso a condiciones sanitarias adecuadas o atención médica, los expertos afirman que ese enfoque podría crear un caldo de cultivo ideal para el virus, con consecuencias devastadoras para la salud pública, la economía y el tejido social.

"Esta es una fórmula para la implosión social de una región que ya se encontraba en estado de agitación", afirmó Monica de Bolle, investigadora principal brasileña del Instituto Peterson para la Economía Internacional. "En una situación como esta, las cosas pueden derrumbarse bastante rápido si no hay confianza en el gobierno y la gente se siente muy vulnerable".

López Obrador, político de izquierda, no ha dejado de caminar entre multitudes ni de besar bebés. La semana pasada, tras descartar la restricción de viajes, el cierre de negocios o la aplicación de cuarentenas, López Obrador sugirió que México no sufriría gracias a la intervención divina, mientras mostraba dos amuletos religiosos a los que llamó "mis guardaespaldas".

"No [hay que] apanicarnos" y "no dejen de salir", dijo en un video publicado el 22 de marzo por la noche. "Si pueden hacerlo y tienen posibilidad económica, pues sigan llevando a la familia a comer a los restaurantes, a las fondas, porque eso es fortalecer la economía familiar y popular".

No fue sino hasta esta semana que su gobierno cerró las escuelas, prohibió las concentraciones de más de cien personas y les pidió a los mexicanos que se quedaran en casa. Para ese entonces, el gobierno de Ciudad de México ya se había movilizado para clausurar gran parte de la vida pública.

Pero Bolsonaro, un líder de extrema derecha que tiene en la presidencia un poco más de un año, se ha mantenido desafiante y sigue desestimando el virus como una "pequeña gripe" que no justifica una "histeria".

En un discurso nacional realizado el 24 de marzo por la noche, Bolsonaro rechazó las medidas tomadas por algunos gobernadores y alcaldes, y las calificó de tener un enfoque "de fin del mundo". Bolsonaro, quien tiene 65 años, también afirmó que, si él llegara a contagiarse, se recuperaría con facilidad debido a su "historial de atleta".

Mientras hablaba, brasileños de todo el espectro político salieron a sus ventanas para realizar un "cacerolazo", una práctica que se ha convertido en una protesta nocturna cotidiana contra la actitud arrogante del presidente. Algunos gritaban: "¡Fuera Bolsonaro!".

Hasta el 25 de marzo por la mañana, Brasil tenía 2271 casos confirmados -un aumento de seis veces con respecto a la semana pasada- y 47 fallecidos.

La mayoría de los líderes en América Latina habían considerado el nuevo virus como un problema lejano -uno con pocas probabilidades de causar estragos en la región durante el verano austral- hasta que se diagnosticó el primer caso en Brasil a finales de febrero. Desde entonces, el coronavirus se ha propagado rápidamente en la región. Brasil, Ecuador y Chile son los países con la mayor cantidad de casos diagnosticados.

A medida que la pandemia está destruyendo la economía global y paralizando las cadenas de suministro en todo el mundo, América Latina es especialmente vulnerable a un colapso económico.

La región ya estaba teniendo problemas para asimilar la diáspora de millones de venezolanos que huyen de la crisis humanitaria y política de su país.

 

El año pasado, el crecimiento económico en América Latina y el Caribe fue de un deprimente 0,1 por ciento, consecuencia de los bajos precios de las materias primas y una oleada de estallidos sociales que conmocionaron a Venezuela, Perú, Ecuador, Bolivia y Chile.

El impacto en la salud pública probablemente será devastador. Una gran parte de la población en América Latina vive en el tipo de enclaves urbanos densamente poblados en los que el virus parece propagarse con mayor facilidad. Alrededor de 490 millones de personas carecen de servicios sanitarios adecuados.

En Colombia al menos 23 presos murieron el fin de semana durante disturbios organizados por los internos de varias cárceles, quienes dijeron que las autoridades no estaban esforzándose suficiente para protegerlos de la pandemia. Mientras tanto, en Brasil cientos de reclusos se escaparon durante motines coordinados en cuatro prisiones en el estado de São Paulo. Muchos fueron recapturados poco después.

En algunos barrios pobres de Río de Janeiro los grupos de narcotraficantes, que tienen más influencia que el Estado, anunciaron esta semana a través de mensajes de texto y altavoces estrictos toques de queda.

"Queremos lo mejor para la población", decía una de las instrucciones distribuidas por mensajería de texto. "Si el gobierno no tiene capacidad para manejar esto, el crimen organizado lo hará".

Este fin de semana, cuando se confirmaron los primeros casos de coronavirus en las favelas de Brasil, los residentes que sobreviven con salarios miserables y tienen que lidiar con la violencia desenfrenada, la falta de servicios sanitarios y el hacinamiento, se prepararon para una nueva serie de circunstancias aterradoras.

Daniela Santos, una trabajadora del hogar de 32 años que vive en la favela Vila Paciência, al oeste de Río de Janeiro, está haciendo su mejor esfuerzo para refugiarse en la casa de una habitación que comparte con sus tres hijas y su nieta. Su temor al virus está agravado por una amenaza más cotidiana: no permitir que sus niñas pasen hambre.

La semana pasada, los jefes de Santos le dijeron que no fuera más a trabajar hasta nuevo aviso, sin ofrecerle continuar pagando su salario.

"Cuando me quede sin comida, ¿qué voy a hacer?", preguntó. "No tengo trabajo ni ahorros. No tengo nada. Estamos abandonadas".

Bolsonaro ha hablado con exasperación sobre el coronavirus desde enero, y lo ha llamado una "fantasía" que está siendo exagerada por los medios y sus rivales políticos para debilitar su gobierno.

Incluso después de que varios de sus principales colaboradores dieron positivo por el coronavirus luego de un viaje oficial a Florida, en el que compartieron una cena con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Mar-a-Lago, Bolsonaro continuó asegurando que el "pánico" colectivo era un riesgo mayor que el virus.

Mientras médicos expertos en su país y en el exterior promovían el distanciamiento social, sobre todo entre los más ancianos y otras personas vulnerables, el presidente le solicitó a sus simpatizantes que realizaran mítines masivos el 15 de marzo, e incluso saludó a varios grupos de personas en la parte exterior de su residencia en Brasilia, estrechando sus manos y tomándose selfis.

 

Mientras la semana pasada sus contrapartes en Perú, El Salvador, Argentina, Chile y Venezuela tomaban medidas radicales para limitar la infección, Bolsonaro se enfrascó en una lucha con los gobernadores de Río de Janeiro y São Paulo, los dos estados más grandes del país, quienes habían tomado medidas unilaterales para limitar drásticamente el movimiento de la población.

"La vida continúa", dijo Bolsonaro el martes pasado. "No hay necesidad de ponernos histéricos".

Tres días después, su ministro de salud, Luiz Henrique Mandetta, que también es médico, advirtió que, con el ritmo con el que el virus se estaba propagando, el sistema de salud pública del país podría "colapsar" para finales de abril.

Las acciones de Bolsonaro han provocado una contundente reacción política, incluso de parte de antiguos aliados. La semana pasada, Janaína Paschoal, una diputada estatal que llegó a ser considerada por Bolsonaro para la vicepresidencia, solicitó su destitución.

La semana pasada, algunos diputados presentaron una solicitud de juicio político, motivado por la conducta del presidente.

Sâmia Bomfim, una de las congresistas que apoyaba el juicio politico, dijo que el manejo que había hecho Bolsonaro de la crisis era profundamente desconcertante.

"A veces me da la impresión de que están creando un caos social para poder imponer un estado de sitio y desplegar a la fuerza represiva", dijo Bomfim, una política izquierdista de São Paulo. "Tengo dudas de si esto es incompetencia o una estrategia deliberada, pero ambas cosas me asustan".

En México, los expertos de salud dicen que la actitud de López Obrador es imprudente y advierten que de no tomar medidas rápidas ahora terminará por profundizar el costo humanitario y económico del virus.

"Nuestro sistema de salud podría verse rebasado, como lo que está sucediendo en Italia y cuando llegas a ese punto tienes una situación incontrolable que podría llevar al caos social", dijo José Ángel Córdova Villalobos, un exsecretario de Salud que lideró los esfuerzos contra la pandemia H1N1 en México, que han sido considerados ampliamente exitosos.

López Obrador, un populista apasionado que llegó al poder apelando a los pobres de México, parece reacio a tomar el tipo de medidas que sus contrapartes han adoptado por temor al calamitoso impacto que tendrían en los trabajadores informales y en otros que batallan por sobrevivir.

Pero los analistas advierten que eventualmente se requerirán medidas drásticas.

"Es una apuesta peligrosa posponer esto tanto como sea posible", dio Jesús Silva-Herzog, profesor en la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey. "Tal vez cuando decidan hacerlo habría sido demasiado tarde".


El preocupante efecto del coronavirus en las economías más vulnerables del mundo

Los capitales internacionales abandonan los mercados emergentes, por lo que las naciones más desfavorecidas reciben, según un informe del The New York Times la peor parte del impacto económico causado por la pandemia.

En Nueva Delhi, una vendedora de frutas cuyas ventas se han reducido a la mitad, ahora diluye la leche que les da a sus cinco hijos. En el centro de Turquía, una empresa que ofrece paseos en globos aerostáticos para turistas, mandó a sus 49 empleados a un descanso indefinido y redujo su salario a la mitad.

En Manila, un cantinero que trabaja en una empresa internacional de cruceros, está anclado en casa, y se pregunta si sus ahorros alcanzarán hasta que el buque pueda regresar al mar. En Johannesburgo, una madre que se gana la vida trenzando el cabello de sus clientes, regresa a casa con las manos vacías.

También en Buenos Aires, un conductor de taxi recorre las calles desiertas en busca de pasajeros, temeroso de contraer el coronavirus, pero todavía más aterrado de perder su taxi si no puede hacer los pagos respectivos.

"No sé qué voy a hacer", dijo. "Esta situación está totalmente fuera de mis manos".

Ahora que la pandemia de coronavirus ha puesto a la economía global en un sorprendente estado de suspenso, los países más vulnerables del mundo sufren daños cada vez más intensos. Las empresas, a falta de ventas, tienen que despedir a sus empleados. Los hogares que no cuentan con ingresos suficientes gastan a cuentagotas en alimentos. Los inversionistas internacionales abandonan los llamados mercados emergentes a un ritmo no visto desde la crisis financiera de 2008, con lo que provocan una disminución en el valor de las monedas y obligan a las personas a pagar más por bienes importados como alimentos y combustible.

"Será igual de malo, o quizá incluso peor, que la crisis financiera global para los mercados emergentes", dijo Per Hammarlund, estratega principal para mercados emergentes del Grupo SEB, un banco de inversiones globales con sede en Estocolmo. "El panorama es sombrío".

También es una amenaza para el porvenir global. Los mercados emergentes representan el 60 por ciento de la economía mundial en términos de poder adquisitivo, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Una desaceleración en los países en desarrollo se traduce en una desaceleración del planeta.

Desde el sur de Asia hasta África y América Latina, la pandemia confronta a los países en desarrollo con una emergencia de salud pública combinada con una crisis económica, y cada una agrava los efectos de la otra. Las mismas fuerzas actúan también en las naciones ricas. Sin embargo, en los países pobres, donde miles de millones de personas viven al borde de la calamidad incluso en épocas de bonanza, los peligros se amplifican.

Esto ocurre justo en un momento en que muchos gobiernos tienen una deuda que limita su capacidad de ayudar a los más necesitados. Desde 2007, la deuda total pública y privada en los mercados emergentes se ha multiplicado de alrededor del 70 por ciento de la producción económica anual al 165 por ciento, según Oxford Economics.

La pandemia ha disparado una marcada salida de inversiones internacionales de los mercados emergentes, en busca de la seguridad de los bonos del gobierno de Estados Unidos.

Apenas el año pasado, un grupo de más de veinte mercados emergentes, como China, India, Sudáfrica y Brasil, recibieron flujos de inversión de 79.000 millones de dólares, según el Instituto de Finanzas Internacionales. Durante los dos últimos meses, una inversión neta de 70.000 millones de dólares salió de esos países.

Ese cambio ha reavivado el temor de que algunos países se deslicen hacia la insolvencia y no puedan cumplir sus obligaciones de pago, en especial Argentina, Turquía y Sudáfrica.

"La velocidad es sorprendente", señaló Sergi Lanao, economista jefe adjunto del Instituto de Finanzas Internacionales. "Quienes ya eran vulnerables antes,

La mayoría de los economistas dan por hecho que ya nos encontramos en una recesión mundial, una recesión sincronizada que castiga a los países de manera indiscriminada y transforma las fortalezas económicas tradicionales en vulnerabilidades alarmantes.

En mecas turísticas como Tailandia, Indonesia, Turquía y Sudáfrica, la imposición efectiva de una cuarentena mundial bien podría provocar el desempleo masivo en industrias como la hotelera, la restaurantera y la turística.

La interrupción de la industria en todo el planeta ha disminuido de manera drástica la demanda de materias primas, lo que ha golpeado a los productores de cobre como Chile, Perú, la República Democrática del Congo y Zambia, además de a los productores de zinc como Brasil e India. Los exportadores de petróleo son especialmente susceptibles a la recesión ahora que los precios permanecen bajos, situación que genera presión en Colombia, Argelia, Mozambique, Irak, Nigeria y México.

México ya se encontraba en una recesión, y muchos de sus empleos dependen de la producción de bienes para Estados Unidos, que ahora ha aplicado un verdadero cierre de emergencia.

En las naciones ricas se han ordenado cuarentenas, mientras que los gobiernos y los bancos centrales han liberado billones de dólares en gasto y crédito para limitar el daño económico. Pero no ocurre lo mismo en los países pobres, donde las familias de los barrios pobres viven hacinadas, por lo que sería imposible aplicar una cuarentena. Quienes sobreviven gracias a la chatarra de metal que encuentran en los basureros podrían morir de hambre si se quedan en casa.

"Algunos de estos países realizarán desagradables experimentos en la vida real, sin intentar detener las consecuencias, porque ni siquiera creo que puedan controlarlo", comentó Gabriel Sterne, director de investigación macroeconómica de mercados emergentes en Oxford Economics. "En un gueto de Soweto [en la capital de Sudáfrica], ¿cómo puedes aislarte? Las consecuencias sociales de la muerte entre los más débiles y los ancianos sencillamente serán monstruosas".

India, un país de 1300 millones de personas, parece muy expuesto, con todo y que el número oficial de casos de coronavirus parece reducido. El martes, el primer ministro de India, Narendra Modi, declaró un paro nacional con el propósito de evitar la diseminación del virus.

Una tarde reciente, en una calle que conduce a la principal estación de ferrocarril de Nueva Delhi, las personas que vendían en las banquetas enfrentaron un cambio peligroso: las calles estaban vacías.

Mahender, de 60 años, que se dedica a bolear zapatos, dormía al lado de la calle, con la cabeza apoyada en la bolsa de tela en la que guarda los aditamentos que necesita para su trabajo. Antes del coronavirus, ganaba unas 400 rupias (alrededor de cinco dólares) al día. Ahora gana 100 rupias.

Shagun, una madre de cinco hijos de 45 años, se sentó en la acera a preparar las porciones de plátanos, sandías y papayas que vende a los conductores de caletas. Sus ventas se han reducido a la mitad, por lo que a su familia solo les da arroz y las lentejas más baratas de comer y agrega agua a la leche de sus hijos.

"Mi esposo no tiene trabajo", dijo. "No tengo ahorros. Esperemos en Dios que no nos obliguen a dejar de salir, porque entonces sobreviviremos con solo una comida por día".

Incluso antes del brote, India sufría una desaceleración económica. El gobierno de Modi no ha generado los empleos prometidos y ha habido acusaciones de que maquilló los libros oficiales para ocultar las dimensiones reales del desempleo.

Para responder a la economía decepcionante, Modi ha avivado el nacionalismo hindú. La policía se ha aliado con las mafias hindúes en conflictos sangrientos con la minoría musulmana. Ninguno de estos problemas se aligerará en medio de una catástrofe de salud pública combinada con un desempleo masivo.

"Habría que tener una fe ciega para decir que India no atraviesa una recesión masiva", opinó Swati Dhingra, economista de la Escuela de Economía de Londres. "Ahora, aparece otra fuerza importante, una que golpeará de manera asimétrica a los pobres. Podría tener consecuencias realmente terribles".

Argentina se encontraba en peligro antes de la pandemia. Su moneda, el peso, perdió más de dos tercios de su valor en 2018 y 2019, y la inflación se disparó por encima del 50 por ciento. Su economía se contrajo el dos por ciento el año pasado. La deuda del gobierno llegó a cerca del 90 por ciento de la producción anual, una señal alarmante de peligro.


El idioma tiene millones de palabras, vamos a intentar conocerlas

Por Frank Zorzin

El idioma español es muy rico y múltiple, una invitación a hablar y pensar mejor.

Si se contabilizan las entradas de la Real Academia Española (RAE), nuestro idioma dispone de unas 135.000 palabras, a saber: 47.000 sustantivos netamente masculinos, 30.000 netamente femeninos, 2.300 sustantivos masculinos y femeninos, 25.000 adjetivos, 2.500 adverbios, 15.000 verbos, 11.600 locuciones y entre preposiciones, conjunciones, artículos, pronombres, prefijos, sufijos e interjecciones, 1.000 más.

Pero eso no es todo de lo que dispone el lenguaje. Cada disciplina profesional agrega elementos a la lista. Así las ciencias humanas, naturales y exactas, aumentan considerablemente ese acervo básico. Por ello la RAE tiene 2 tomos, y una enciclopedia moderada puede tener 30. Pero también aportan los jergones náutico, jurídico, médico, militar, hípico, rural y muchos otros.

Quedémonos con lo que nos brinda la RAE, y aceptemos que a prácticamente cada sustantivo se le puede hacer un plural y se le pueden agregar sufijos peyorativos, aumentativos y diminutivos, que varían según la región de habla hispana en que se esté.

Diminutivos: (ito/ita; cito/cita; illo/illa; elillo/elilla; ico/ica; cico/cica; iño/iña; ín/ina; uelo/uela).

Aumentativos: (azo/aza; ón/ona; ote/ota; udo/uda; tón/tona) y

Peyorativos: (aco/aca; ejo/eja; acho/acha; ajo/aja; ango/anga; asco/asca; ejo/eja; orrio/orria; orro/orra; orio/oria; ucho/ucha; uco/uca; ujo/uja; uzo/uza; zuelo/zuela), etnofaulismos incluidos.

Como se puede observar, tenemos más elementos idiomáticos para ser despectivos que para ser cariñosos.

Eso permite multiplicar los 47.000 netamente masculinos por al menos 25 posibilidades diferentes (no todas aplican a cada palabra), y, como a cada una se la puede pluralizar, por 50. Ya desde un inicio tendríamos 2:350.000 posibilidades.

Si hacemos lo mismo para los 30.000 netamente femeninos, obtenemos 1:500.000 más.

Los sustantivos masculinos y femeninos son sólo 2.300 y en plurales y sufijos se tratan igual que los adjetivos. Sumados: 28.500 en este caso debemos multiplicar por 100 (50 por cada género). Sumamos por lo tanto 2:850.000 posibilidades.

Con los verbos la cosa se desmadra en números. Cada conjugación permite 80 formas. Si bien hay verbos cuya conjugación no es completa (defectivos, terciopersonales y bipersonales, impersonales), multipliquemos los 15.000 verbos por tan sólo 70 formas. Eso suma 1:000.000 de combinaciones.

Pero no debemos olvidarnos de los enclíticos (conjugaciones que se les agrega un pronombre como sufijo: dílo, córrenos, sacándola,...), que autorizan a muchísimos conjugaciones, agregarle hasta 11 pronombres (me, te, le, les, la, las, lo, los, se, os, nos). Si bien no se puede para algunos tiempos, ni tiene sentido en todas las conjugaciones, funciona en el 80% de los casos. Eso agrega alrededor de 8:000.000 de combinaciones.

Ni que hablar de las combinaciones enclíticas con 2 pronombres: dímelo, córremelo, arrebatándomela,... que bien valen los triplica puntos palabra si jugamos al Scrabble.

Esto permite muchas combinaciones, algunas no aplicables. Sólo pude contabilizar por válidas el 60% de las combinaciones entre un tiempo determinado, la persona y uno de estos sufijos: (mela, melo, teme, tela, telo, seme, sete, sela, selo, sele, nosla, nosle, noslo osla, osle, oslo). Lo que nos lleva a unas 750 posibilidades por verbo. En 15.000 verbos: 10:000.000 de variantes adicionales.

Excluyo proclíticos (se lo traje, te lo saco, nos lo parto, me lo arrebató) en donde los pronombres van delante de la conjugación, porque no se forma una palabra nueva.

Si sumamos todo lo que obtuvimos hasta ahora, llegamos a más de 25:000.000 de variantes.

A un promedio de 600 palabras por página, alrededor de 42.000 páginas o un poco más de 4 metros lineales de libros de formato DIN A5 uno al lado del otro.

Ahora, sabiendo que por las diferentes disciplinas científicas arriba mencionadas,

* se agregan unos 5.000 verbos,

* decenas de miles de sustantivos,

* algunos miles de adjetivos,

* los nombres propios de personas trascendentes difuntas y vivas desde la australopithecus Lucy hasta la sueca Greta Thunberg. (Lo puede hacer tan extenso como quiera),

* al menos 11:000.000 en nombres de pueblos, ciudades, hidro y orografía del globo terráqueo,

* y todos ellos a su vez permiten gentilicios en masculino y femenino, diminutivos, aumentativos, peyorativos y sus plurales,

Las palabras posibles de expresar son tantas, que necesitaría varios años de confinamiento para escribirlas todas. Si sólo se dedicara a ello 8 horas por día, podría escribir 1:000.000 de palabras por año. Ergo vería crecer a sus hijos y de repente conocer a su primer nieto mientras las va escribiendo.

Por todo lo anterior, sostener que el acervo de palabras promedio de una persona está, -como algunos creen-, en algunos miles, es ligero. Sólo en sus formas básicas, una persona medianamente instruida conoce al menos 60% de las entradas de la RAE.

Así usted, que seguramente conozca ese 60% de palabras básicas, y aunque más no sea, toca de oído en varias disciplinas de saber enciclopédico, puede estar seguro de que podría componer al menos 30:000.000 de palabras sin mucho esfuerzo, salvo el que lleve escribirlas, claro.


Frases Célebres 803

"Golpearle las cacerolas a un gobierno que tiene menos de un mes es entrar en la manija". Cesar Vega, diputado del PERI. Al Pan Pan, radio Sarandí (30/03/20).

“El ajuste es una señal para la tribuna”. Oscar Andrade, senador frenteamplista, sobre la rebaja salarial para los funcionarios públicos con ingresos líquidos mensuales superiores a $ 80.000 anunciada por el gobierno. Informativo Carve de las 6, radio Carve (27/03/20).

"Las medidas que ha venido tomando el gobierno para paliar económicamente la crisis del coronavirus están orientadas en la dirección correcta (...) ante una situación como la que se viene enfrentando es bueno que el gobierno se sienta acompañado por la sociedad y el sistema político para poder tener la tranquilidad de elaboración de propuestas para atravesar la crisis sanitaria. Por eso, es necesario que haya un camino que esté limpio de tentaciones político-partidarias y electorales". Danilo Astori, senador frenteamplista. Puntos de Vista, radio Uruguay (30/03/20).

"No hay que ver estas cosas como una contradicción, nos curamos o trabajamos. Sobre todo porque hay que pensar en un potencial estiramiento de meses aunque nosotros somos optimistas y pensamos que lo estamos conteniendo bastante bien al impacto. Pero claro, llega el invierno, hay que tener cuidado". Omar Paganini, ministro de Industria, sobre la pandemia del COVID 19. No toquen Nada, Del Sol FM (31/03/20).

"Las semanas en las que entramos son claves. (...) Todo lo que ganemos en prevención, lo estamos ganando en vida". Álvaro Delgado, secretario de Presidencia, acerca que, en el marco de la venidera semana de Turismo, se prepara un decreto para el cierre temporario de campings oficiales nacionales y departamentales y la exhortación a los privados para evitar aglomeraciones de gente y evitar así la propagación del Covid-19. Especial Coronavirus, radio Uruguay (27/03/20).

"Los más vulnerables serán los más atendidos. Es momento de que todos hagamos un esfuerzo (...) No les vamos a descontar del salario a los funcionarios públicos y a los políticos para ahorrar, es para gastar. Esto es solidaridad pura para la gente. Cuando decidimos tomar esta medida extrema es porque vamos a gastar, se necesita gastar. Sabemos que no es una medida simpática, pero entendemos que es solidaria". Luis Lacalle Pou, presidente de Uruguay, al anunciar la creación del Fondo Coronavirus para seguir haciendo frente a las erogaciones por la crisis generada debido a la expansión del coronavirus causante de la enfermedad COVID-19. Sitio web de Presidencia (26/03/20).

"Hay que gastar lo que haya que gastar (...) No se puede decir: ‘yo voy a gastar menos'... ¿Qué voy a hacer, voy a dejar que la gente se muera? Se intenta acordar caminos comunes para todo el país, más allá de ser partidos políticos distintos". Javier Miranda, presidente del Frente Amplio, tras la reunión en Torre Ejecutiva con autoridades del gobierno ante la emergencia sanitaria. Puntos de Encuentro, radio Universal (01/04/20).

"Nuestro rol en esta emergencia es monitorear y apoyar esfuerzos para que la convivencia en las cárceles se parezca lo más posible al afuera en cuanto a los recursos de higiene necesarios para enfrentar una emergencia sanitaria (...) El impacto de esta emergencia es un mal impensado, tanto en la cárcel como para toda la sociedad. Provoca incertidumbre y dolor. Pero, también es una enorme oportunidad para ver las debilidades y los problemas. Nos da la chance de reforzar lo que estaba mal y a partir de esto pensar en un nuevo escenario. Es una oportunidad que tenemos como sociedad de ver a este sector tan vulnerado y comprender que el sistema penitenciario es un barrio más de nuestra sociedad". Juan Miguel Petit, Comisionado Parlamentario Penintenciario, refiriéndose a las recomendaciones que le entregó al ministro del Interior Jorge Larrañaga, para abordar prevenir y abordar el coronavirus en las cárceles. La Diaria (01/04/20).

"Indudablemente las ollas populares no son el mejor mecanismo y mucho menos cuando lo que estamos pidiendo es la no aglomeración de gente. Van en contra de las iniciativas sanitarias". Armando Castaingdebat, subsecretario de Desarrollo Social. En Perspectiva, RadioMundo (01/04/20).

"Esto es un tsunami a las finanzas personales: gente enferma, personas que se quedan sin empleo y una incertidumbre brutal. Realmente estamos en una crisis sin precedentes. Si bien esto se va a terminar, va a tener consecuencias -algunas muy malas-, pero espero que no desaprovechemos esta crisis y que aprendamos lecciones. Espero que la crisis pase lo más rápido posible, pero que sus lecciones queden con nosotros. La inmensa mayoría de las personas no estamos preparadas para una crisis. El fondo de reserva es una herramienta clave para evitar el endeudamiento y no entrar en banca rota". Bárbara Mainzer, Presidenta de CFA Society Uruguay, refiriéndose a la crisis que conlleva el Covid-19 en el país. Semanario Crónicas (27/03/20).

"El 1° de marzo convoqué a los argentinos a trabajar unidos para poner a nuestro país de pie, porque estamos todos a bordo del mismo barco y nuestra suerte individual será la suerte de nuestra sociedad. Hoy reitero esas palabras más que nunca. Sigamos unidos y cuidándonos".  Alberto Fernández, presidente de Argentina, dando un mensaje a los argentinos en el medio de la pandemia por el coronavirus y las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio. Su cuenta de tuiter.

"En todos los países, el mío y obviamente el suyo, millones de personas, miles de millones de personas, van a estar en la más desesperada situación social, económica y psicológica (...) Los líderes mundiales cometieron demasiados errores durante los últimos meses y no soy muy optimista de que esto mejore. En el peor de los casos, podemos terminar con la depresión económica más grande en la historia, con una pandemia descontrolada que matará a decenas de millones de personas, y el mundo quedará absolutamente transformado, para peor, de maneras que no podemos concebir aún. Así que, si no mejoramos nuestra actuación, bueno...estamos en una situación muy aterradora". Martin Wolf, doctor honoris causae por la London School of Economics, execonomista del Banco Mundial, y columnista de The Financial Times. La Nación de Argentina (01/04/20).

"Quiero que todos los estadounidenses estén preparados para los días difíciles que se avecinan. Vamos a pasar por dos semanas muy difíciles. Ojalá que después, como los expertos están proyectando, muchos de nosotros estamos prediciendo -habiendo estudiado tanto esto-, empiecen a ver algo de luz real al final del túnel. Pero estas serán unas muy muy dolorosas dos semanas (...) Mirar, en la noche, el tipo de muerte que ha sido causada por este enemigo invisible... es increíble". Donald Trump, presidente de Estados Unidos, advirtiendo que las próximas serán dos semanas difíciles, tras las cuales empezaría a descender el número de contagios y fallecimiento. El Nuevo Herald (31/03/20).

"Se corre el riesgo de que esta emergencia contribuya a una creciente inestabilidad, violencia y conflicto, que podrían representar una amenaza para la relativa paz que el mundo ha visto en las últimas décadas. Por eso la actual es la más retadora de las crisis que hemos enfrentado desde la Segunda Guerra Mundial, que también pone en juego a la humanidad". Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, que lanzó una serie de advertencias en relación con el impacto mundial que podría tener la pandemia del coronavirus. CNNEspañol (31/03/20).

“Wall Street ha abierto este miércoles con fuertes caídas después de que la Casa Blanca proyectara que las muertes causadas por coronavirus pueden alcanzar las 240.000 en las próximas dos semanas. Al sonar la primera campanada, el Dow Jones retrocedía un 3,3%, el S&P un 3,3% y las tecnológicas del Nasdaq un 3,2%. El potencial daño económico que puede provocar la pandemia a la primera potencia mundial empujó el jueves pasado a la Bolsa de Nueva York a sellar su peor trimestre desde el 2008, cuando estalló la crisis financiera”. Información acerca de las fuertes caídas en Wall Street tras las negras proyecciones de la Casa Blanca sobre la pandemia. El País de España (01/04/20).


Catal, 10.000 años de revolución

Por LA LIBRERIA

Productores del Neolítico vs Depredadores del Paleolítico. Julio Cóppola, Zona Libro, agosto 2018. 299 páginas

Julio Cóppola (Montevideo 1957), es ingeniero Naval (UDELAR). Fue Presidente del Instituto Panamericano de Ingeniería Naval; Gerente General de la Administración Nacional de Puertos. Ha participado como expositor en diversos eventos internacionales relacionados con la logística y los sistemas portuarios. Ha escrito diversos artículos en materia de logística y puertos. Ha escrito varias narraciones cortas de ficción siendo esta su primera novela.

Cóppola combina el ensayo con la ficción. Nos transporta a Catal Hüyük, "con sus 13 hectáreas, es el núcleo urbano más grande y mejor preservado del Neolítico en Turquía, al sur de Anatolia".

En esta aldea, se estableció el primer pueblo de agricultores del neolítico, enfrentándose con los cazadores del paleolítico. Esos agricultores los describe el autor en sus intercambios con la secretaria correctora de la obra, como el primer pueblo creador, en el sentido que son creadores porque "no se contentan con vender su tiempo, los que se abocan a inventar o producir bienes o servicios, los que precisan crear como una necesidad divina".

La obra reconstruye la vida en la aldea, tanto desde su organización política y social, como económica o de subsistencia en el mismo lugar. Ello los lleva a sembrar, crear instrumentos para la labranza, acopiar los alimentos y en consecuencia fabricar recipientes para almacenarlos, también a la domesticación de animales, la construcción de corrales y alimentarlos. A su vez, en la ficción, imagina con acierto, las relaciones humanas, sus miedos, sus esperanzas y sus amores. El proceso que lleva a que se asienten en el lugar y ,por tanto, dejen de ser nómades. Esa actitud- "creadora"- los lleva al enfrentamiento con los cazadores colectores, para quienes la naturaleza está allí, es de todos, sienten que pueden tomar libremente lo que necesitan sin que nadie tenga derecho a impedirlo.

Es una batalle que lleva miles de años entre cazadores y agricultores de complejidad ideológica que, sostiene el autor, "sólo podrá imponerse con una última batalla que borrara de la mente humana los prejuicios paleolíticos: la Batalla de la Educación".

Hace 7700 años Catal Hüyük sufrió un incendio que la destruyó, tal vez provocado por los cazadores nómades La temperatura de ese incendio convirtió en cerámica sus paredes, lo que "paradójicamente inmortalizó aquella primera construcción de agricultores".

 


Hasta el viernes 17

Retomaremos nuestras ediciones el tercer viernes de abril

Con motivo del feriado de Turismo, haremos una pausa la semana próxima, retomando el contacto con los lectores el viernes 17 de abril. Deseamos que el obligado descanso sirva para que los uruguayos se resguarden en sus hogares y puedan cumplir con las recomendaciones sanitarias.

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.