Edición Nº 748 - viernes 28 de diciembre de 2018        

Un año de retrocesos

El país se encuentra estancado, sin perspectivas económicas, con un desempleo ascendente y con un endeudamiento preocupante. El déficit fiscal no cede y el sistema de previsión social tiene un importante desnivel financiero. En medio de ese pesimista panorama, el gobierno aparece resignado, sin ideas ni ensueños. Ninguna de sus grandes promesas se ha venido cumpliendo y, por el contrario, hay retrocesos evidentes.

Al terminar el cuarto año de su segundo mandato, el fracaso ronda en torno a toda la gestión del Dr. Vázquez.

En materia de seguridad pública, no sólo se hace evidente que el gobierno no cumplirá su promesa de reducir las rapiñas en un 30%, sino que siguen creciendo en forma incesante. Al momento de escribir este editorial hubo más de 370 homicidios, una cifra espeluznante. La Policía aparece como resignada, sin “presentar batalla” y el Ministerio recurre a muy promovidos operativos para intentar restaurar su debilitada imagen. Como ya hemos dicho varias veces en Correo de los Viernes, la dualidad ideológica del Frente Amplio hace que no se ejerza naturalmente el principio de autoridad, con lo que toda la gestión tiene una orientación equivocada.

Los resultados educativos son realmente negativos. El fracaso quedó ilustrado en el desafortunado trabalenguas en el que incurrió el Presidente Vázquez en una reciente conferencia (“Acá la modificación del ADN en la Educación estuvo en el concepto de la necesidad de cambiar el ADN”), confesando —quizá inadvertidamente— que nada serio pudo hacerse y todo quedó en puras palabras. Además de que los resultados en materia de aprendizaje son lastimosos, no se cumplieron las metas, ya que Vázquez había fijado como objetivos para el año 2020, que el 100% de los estudiantes culminarían el Ciclo Básico; que la totalidad de los alumnos de 17 años estaría integrada al sistema educativo y que la tasa de egreso de la enseñanza media sería como mínimo del 75%. Ninguna de esas metas se ha podido cumplir y estamos francamente lejos de ese escenario, con una enorme deserción y un egreso de apenas el 40% en la enseñanza media.

En lo que refiere al conjunto de la economía, ésta permanece prácticamente estancada. El gobierno imaginó para este año un crecimiento del 2,5% (y así lo incluyó en la Rendición de Cuentas para imaginar también un crecimiento en la recaudación que le permitiera financiar el gasto previsto), pero lo cierto es que la mayor parte de los analistas prevé un crecimiento por debajo del 2%; y para 2019, un 1% o poquito más que eso. De hecho, si se “descuenta” el efecto de la refinería de ANCAP, que estuvo parada durante el tercer trimestre de 2017, el crecimiento hubiera sido hasta ahora de 1,2%.

En materia fiscal, el país sufre un déficit de casi el 4% del PIB, que el gobierno soñaba con llevar al 2,5% —porque no había ningún fundamento real para esa proyección— y en la última Rendición de Cuentas ya subió al 3,6%, pateando el 2,5% para 2020 (en la Rendición del año pasado la proyección para 2019 era del 2%). El descenso de un punto porcentual de octubre, por efecto de la ley de “los cincuentones” es meramente contable y no tiene ningún efecto sobre la realidad económica. A todos los efectos, no hay un déficit de 2,9% del PIB sino que el 3,9% continúa impertérrito. Ello obligará al gobierno a volver a incrementar la deuda pública (de hecho, en la Rendición de Cuentas incluyó un aumento del tope de endeudamiento), que se acerca peligrosamente al 70% del PIB.

Y en materia de inflación, la misma se encuentra también por encima del rango-meta (entre 3% y 7%), ubicándose en 8,05% en noviembre (8,01 en octubre).

Quiere decir que, lamentablemente, en ningún aspecto hemos avanzado. Las políticas sociales han fracasado, como lo reconoció el propio expresidente Mujica, y hay un profundo proceso de deterioro y fragmentación social.

Para colmo, el oficialismo ha mostrado su debilidad moral al sancionar a Sendic y al senador de León con un criterio exclusivamente electoral y no ético. El país asiste con tristeza a la blandura con que el oficialismo ha manejado esas cuestiones, que hubieran requerido sanciones inmediatas y terminantes.

Todo ello indica que se termina el tiempo del Frente Amplio en el gobierno. No hay gestión ni hay proyectos y a los candidatos oficialistas se les va a hacer muy difícil convencer a la opinión independiente.

Quiere decir que 2019 será un año de grandes cambios y para ellos tenemos que prepararnos.


Aquellos polvos...

Por Julio María Sanguinetti

... trajeron estos lodos. Tan repudiable es la agresión al Ministro Astori como las que en su momento recibieron políticos colorados y blancos.

Estos días navideños han tenido, como noticia en las redes, un episodio repugnante de insulto y agresión al Ministro de Economía Danilo Astori. Confieso que me negué a mirarlo en una actitud individual que puede ser equivocada, pero que solitariamente mantengo, negándome sistemáticamente a seguir difundiendo esas mugres que circulan impunemente. Me basta con el testimonio de todos quienes lo vieron para rechazar en toda su magnitud la actitud agresiva, patotera y cobarde de quienes organizaron el episodio, para luego filmarlo y esparcirlo, en la seguridad de que el morbo popular le daría universalidad al episodio.

Por supuesto, no faltarán los imbéciles que se solacen, por mero rechazo a la autoridad o extraviado sentimiento opositor. Pero deseo creer que la inmensa mayoría estará en contra y sentirá el mismo repudio que nosotros. Pero no nos quedamos en ese rechazo: bueno es decir que esto no es un clavel del aire, que hace muchos años que grupos frentistas practican esa intolerancia, que han cultivado la difamación de modo sistemático haciendo correr rumores sobre figuras de los partidos tradicionales, y que —al amparo de ese clima— han estimulado episodios tan cobardes como el que sufrió el Ministro Astori.

El viernes pasado vivimos una gratísima ceremonia en el Liceo N° 47 de La Teja, al que por ley —votada unánimemente— se le nominó como “Hugo Batalla”. Las autoridades de Secundaria, que suspendieron dos veces el acto, tampoco estuvieron en esta ocasión, alegando compromisos “de agenda” absolutamente inexplicables. (¿No había un solo Consejero que pudiera ir? ¿Qué era lo tan importante que tenían que hacer a esa hora?). El hecho es que la reunión se realizó de modo informal y allí estuvimos muchos amigos de Hugo junto a su familia. Todo fue grato, el modo cómo se manejó la reunión, el espíritu constructivo que inspiraban la dirección y profesores del liceo, los testimonios de su trabajo. No por ello dejábamos de recordar que quien nació, se crío y vivió en ese barrio, un día —siendo nada menos que Vicepresidente de la República— tuvo que mudarse por las agresiones de un grupo de intolerantes que no le perdonaban haber retornado al partido en que se formó cívicamente. Durante años ya se le había estigmatizado como “traidor”, cuando abandonó al Frente Amplio y, hecha esa siembra, el corolario de una agresión flotaba sobre su figura.

Para mí es tristemente inolvidable el episodio. A Hugo le sobraba coraje para enfrentar a los cobardes que reiteraban pintadas (“Batalla traidor”) y esporádicas pedreas. El policía que custodiaba la casa nada menos que del Vicepresidente, estuvo a punto de chocar con los agresores. Y luego de un episodio grave, Hugo dijo: “Aquí va a pasar un desastre, no quiero exponer más al guardia”. Y entonces resolvió mudarse con Hilda, su compañera de toda la vida. De sus 72 años, vivió 69 en la calle Conciliación, en La Teja. Razón por la cual, si hay un acto de justicia es esa nominación.

Podríamos seguir la enorme lista de agresiones de esa índole que sufrimos los gobernantes colorados y blancos. Personalmente, solo registro insultos y difamaciones, pero naturalmente recibí el mote de “fascista”, que siguen usando a destajo para descalificar a cualquiera que piense distinto. Jorge Batlle fue hasta escupido por un dirigente gremial, a la salida de un liceo que estábamos inaugurando…

Por cierto, me consta el espíritu superior del general Seregni, que siempre trató de mantener a la coalición que fundó dentro de los cánones de la tradición republicana del país. Pero abajo suyo, hubo grupos que practicaron sistemáticamente el agravio y la estigmatización.

Últimamente, se han producido algunas reacciones contra el propio Presidente, no tan graves pero igualmente condenables. Lo de Astori, por cierto, es tremendo. Pero hay que repudiarlo con el mismo énfasis con que debe recordarse —y repudiar también— que quienes trajeron ese estilo a nuestro país, fue gente que milita bajo la bandera del Frente Amplio. Después de 30 años (por no decir un largo medio siglo) de siembra del odio, es una consecuencia fatal que ocurran estas cosas.


No es crisis, es decadencia

Por Luis Hierro López

Mientras el gobierno recuerda que hace quince años que Uruguay crece en materia económica –en lo que hay, indirectamente, un reconocimiento a la última administración colorada– cabe preguntar si realmente hemos avanzado en consecuencia. Y la respuesta es negativa. Uruguay vive un lento y pesado proceso de decadencia, del que nos costará salir.

El crecimiento económico indudable que ha tenido el país acompañó la tendencia internacional durante los últimos años. Algunos líderes “progresistas” hacen creer que las políticas vernáculas han sido las causas del desarrollo, pero en realidad, si se compara el crecimiento de varios países latinoamericanos, se verá que hemos estado en el promedio. Con una diferencia: Uruguay viene estancado, mientras Chile, Perú y Paraguay, entre otros, siguen creciendo a buen ritmo.

Hay mérito del Frente Amplio sin duda, aunque el mayor empuje vino de afuera. Paradójicamente, el mérito del Frente Amplio fue hacer exactamente lo contrario a lo que había proclamado históricamente, al mantener las tendencias macroeconómicas que caracterizan al país. El Frente ni estatizó la banca, ni dejó de pagar la deuda, ni nacionalizó los medios de producción, como pregonaba, y se afilió a las tendencias económicas habituales, con lo que el país pudo aprovechar el viento de cola de la década de la demanda china y de las muy buenas exportaciones.

Lamentablemente, esa década de florecimiento no se ha trasladado a la sociedad. Hay muchas personas que han dejado la pobreza, pero esa es una medición estrictamente numérica. Esas familias ganan hoy un poco más que hace unos años, pero su situación siempre está en el borde. La dirección de Estadísticas ha retocado los métodos de medición, pero la realidad se impone, con fuerza dramática, y los pobres siguen siendo pobres. Hay una marginalidad creciente y una fractura social que se palpa a diario como más consistente y agraviante. En términos de mirada histórica y sin tener en cuenta las crisis –muchos voceros del Frente Amplio hacen las comparaciones con relación al año 2002, lo que es ciertamente perverso– la pobreza que tiene hoy Uruguay, así como el desempleo, es de la índole que se ha registrado históricamente. Es como si el crecimiento no se hubiera volcado a los sectores más rezagados. Lo mismo ocurre con el empleo: si los gobiernos frenteamplistas no hubieran designado a 70.000 funcionarios, el desempleo sería nuevamente muy alto. A la vez, si tenemos en cuenta el desempleo directo y el seguro de paro, veremos que las cifras son realmente preocupantes.

Tras quince años de crecimiento económico, el país vive una crisis educativa de enormes proporciones. La reciente confesión del presidente Vázquez –“acá la modificación del ADN en la Educación estuvo en el concepto de la necesidad de cambiar el ADN”– no fue solo un increíble trabalenguas, sino además la confesión de que nada pudo hacer. El anterior presidente Mújica nos había prometido, cuando asumió en 2010, Educación, Educación y Educación, y al culminar su mandato tuvo que reconocer que los sindicatos lo habían superado. Con una deserción que es la más alta de América Latina y con niveles de aprendizaje cada vez peores, Uruguay es un país rezagado en materia educativa y cultural.

Ni la Enseñanza ni las políticas sociales asistencialistas preparan a los jóvenes de las familias pobres para salir de su condición social e intelectual. Las políticas del Frente Amplio condenan a vastos grupos de la sociedad a seguir siendo pobres, al contrario de lo que ocurrió históricamente. La Enseñanza no es hoy un mecanismo de movilidad social y en esa medida la deserción y el desinterés son habituales.

No hay grandes proyectos a la vista. Que el Frente Amplio termine en casamiento –secreto y hasta dónde se sabe, indecoroso– con UPM es significativo de que el país no ha sabido concebir otros emprendimientos. Giramos en torno a la forestación y a las zonas francas, iniciativas de los gobiernos colorados, pero no hubo, tras 15 años de anuncios rimbombantes como el puerto de aguas profundas o la regasificadora, ninguna novedad productiva. Los avances de los que disfruta el país vienen en ancas de las innovaciones tecnológicas que nos ofrece el mundo. El lento pero incesante cierre de empresas y la pérdida permanente de empleos son expresiones claras de lo que nos pasa.

Como se indica en el editorial, el país está estancado y sin perspectivas de mejorar en 2019. Más bien vamos a empeorar, tanto en términos económicos como sociales. Tras quince años de crecimiento el país está otra vez endeudado en términos del 70% del PBI, tiene un déficit insostenible, una presión tributaria que asfixia a las empresas y a las personas y una crítica situación del BPS, según reconocen los gobernantes. La hipoteca que nos dejará el Frente Amplio será, en todo sentido, pesada y costosa.

Tras quince años de crecimiento deberíamos tener hoy un gran empuje, y el país debería estas abierto a las innovaciones y a los desafíos del mundo. Por el contrario, si bien no estamos en crisis, porque las crisis son rápidas, repentinas, estamos en una caída lenta pero inevitable, encerrados y mirando con temor lo que pasa en la región y alrededores.

Sufrimos una decadencia económica y, para peor, intelectual. Se imponen los cambios.


Mucho humo

Ponen en duda que los muy promovidos operativos policiales en algunos barrios sean realmente eficaces para combatir el delito. Habrá que pasar raya para saber cuántos narcotraficantes o delincuentes peligrosos son realmente procesados tras las aparatosas maniobras.

Desde que el Director de Policía Mario Layera hizo, en mayo pasado, una crítica a la inacción del gobierno en algunas materias sosteniendo que el país había ingresado en una peligrosa situación de “anomia social”, hubo una reacción de las autoridades del Ministerio. Layera había indicado que en el Gobierno ni siquiera se habían animado a hacer un censo en el barrio Los Palomares, de Casavalle, medida propuesta por la Policía pero no ejecutada por temor a que su aplicación generara disturbios.

Ante la repercusión que tuvieron las declaraciones de Layera, se dispuso el ordenamiento de algunos de esos barrios o asentamientos, con operaciones que naturalmente fueron y son muy publicitadas. Varias de esas tareas no deberían llamar la atención, porque se encuentran entre las obligaciones ordinarias de las Intendencias o los Ministerios, pero como no se cumplían desde hacía años, fueron bien recibidas por parte de los vecinos: abrir calles que se habían cerrado, derruir algunas construcciones precarias y calamitosas, reponer los servicios de iluminación que hacía mucho tiempo que no funcionaban y, finalmente, regularizar las conexiones eléctricas, ya que había muchas de ellas en situación irregular. Esos trabajos de normalización parecieron muy espectaculares, pero en realidad no deberían llamar la atención porque se trata de las cosas que el Estado debe hacer habitualmente. Lo que ocurre es que la Intendencia y los Ministerios habían abandonado completamente sus obligaciones en esos barrios y ahora, al retomarlas, parecieron acciones novedosas.

Otra cosa es que esas medidas sean realmente eficientes para combatir a los delincuentes, quienes, enterados de que la Policía hará los censos y las requisas, se trasladan a otras zonas.

Al respecto, el Dr. Salle Lorier emitió un tweet en las últimas horas que fue muy comentados y repetido: “Los procedimientos liderados por Gustavo Leal tienen muy molestos a los funcionarios y magistrados del Poder Judicial, pues, constituyen una verdadera puesta en escena electoralista, terminan penalizando delitos menores y dichos funcionarios son testigos de la teatralización”. Gustavo Leal es el director del Ministerio a cargo de las operaciones. Ha tenido “buena prensa” en las últimas semanas. En estos días fue tapa, por ejemplo, del diario El Observador, según la imagen que acompaña esta nota.

Pasada la feria judicial de enero habrá que pasar raya y lograr una información fidedigna respecto a las consecuencias de estos operativos, para saber si realmente los mismos son eficientes para apresar a delincuentes pesados o si, como sostiene el abogado penalista Salle Lorier, sólo han permitido penalizar “delitos menores”.

La presencia policial en algunas zonas siempre es positiva y la normalización de algunos servicios públicos también es positiva. Pero es sólo no va a reducir el delito, cuyos autores se trasladan a otros barrios o departamentos.

Los próximos meses permitirán que la población pueda hacerse un juicio más objetivo y ponderado del éxito o fracaso de los publicitados operativos.


2018 agotado, 2019 movilizado

Por Tomás Laguna

Cierre de año e inicio del siguiente con la misma secuencia de sucesos del anterior, pero agravados por las circunstancias de los 12 meses transcurridos.

Hace exactamente un año las gremiales rurales actuando en conjunto solicitaban ser recibidas por el Presidente de la República ante la dificultosa situación en los distintos rubros de la agropecuaria. Por entonces desde Presidencia de la República les indicaban que no había agenda y que a partir de febrero se consideraría su pedido. Esta respuesta fue el detonante para que en forma espontánea se expandiera una movilización de productores al costado de las rutas que se fue repicando en pueblos y ciudades de nuestra campaña, con la inmediata adhesión de otros sectores de la economía que padecen las mismas crecientes limitaciones a la hora de intentar ser competitivos con su producción o servicios. Quedó demostrado que el campo no está solo en sus reclamos por recuperar una competitividad que hasta hace unos años se lograba en base a precios, luego definitivamente perdida en ausencia de aquellas bonanzas.

El año 2018 cierra con una masiva asamblea de productores lecheros en San José con reclamos perentorios al Poder Ejecutivo (ya comentado desde estas páginas en la anterior edición). Desde Presidencia de la República aprendieron la lección y ni lerdos ni perezosos convocaron a los lecheros a una reunión con el Presidente de la República, la que se llevará a cabo el mismo día que se hace pública esta edición del Correo de los Viernes. Pero tampoco esta vez podrán evitar que la llama encendida hace un año, luego de 12 meses sin respuestas vuelva a avivarse. Por lo pronto el movimiento Un Solo Uruguay está convocando a una asamblea para el 8 de enero, preparatoria de la gran movilización que llevará a cabo el 23 del mismo mes recordando un año de aquella Asamblea de Durazno. Desde entonces los postulados se mantienen vigentes, antes bien otros se agregarán ante el cierre de varias agroindustrias en el mismo periodo de tiempo.

Ocurre que ya nadie cree en Mesas de Trabajo ni reuniones para atemperar ánimos, la producción nacional clama desesperada por condiciones que la hagan viable. Los tiempos de conversaciones, declaraciones públicas, cadenas oficiales con señores sin credibilidad alguna, están definitivamente agotados.

Se fue un año dónde las Mesas de Trabajo convocadas desde el Poder Ejecutivo dieron menos jugo que exprimir un tornillo, dónde la intemperancia sindical prohijada desde el MTSS ha exacerbado los ánimos de quienes intentan llevar adelante emprendimientos productivos y de quienes entienden que es el esfuerzo personal el que saca adelante el país y no los conflictos desmelenados, dónde los Consejos de Salarios bajo las condiciones como se llevan a cabo se han visto cuestionados por la producción agropecuarias con el retiro de los mismos, dónde el mismo Ministro de Trabajo ha perdido credibilidad ante el sector empleador en general.

Se fue un año con el cierre de nuevas agroindustrias, PILI el caso más dramático. La reducción del área arrocera condicionando la viabilidad de los molinos arroceros, la citricultura sobreviviendo entre recurrentes crisis financieras como consecuencia de ser más caras para producir y más caras para exportar que su competencia, la otrora pujante industria topista debiendo exportar lana sucia para sobrevivir ante los crecientes costos en los procesos industriales, de la industria molinera ya solo quedan 4 plantas para recibir la producción de trigo, finalmente no es ajena a esta situación la industria frigorífica, la que quiere ser presentada como competitiva en función de los más de 130 mercados a los que accede nuestro país con carne, pero que ha perdido pie en forma alarmante ante sus inmediatos competidores de la región y el mundo (ver análisis publicado el 23 de noviembre).

Estamos ante la peor demostración de este gobierno, que se hace llamar progresista, quién ha logrado horadar sin contemplaciones de ningún tipo la capacidad de exportar productos con transformación industrial incorporada. Es este gobierno progresista, el que se ha dicho defensor de la producción nacional, quién ha logrado instalar la convicción de que la viabilidad depende de exportar ganado en pie, lana sucia y arroz sin procesar, y porque no, leche en polvo como producto primario y de menor valor en la cadena láctea.

No podemos cerrar este análisis sin mencionar que se consume un nuevo año sin avances en cuanto a lograr una inserción internacional acorde a los intereses de un país que por destino es necesariamente exportador. La pérdida de jerarquía de la OMC y el multilateralismo han conducido, en forma en extremo preocupante, a un comercio mundial dominado por los acuerdos bilaterales. Las economías más ofensivas colocan entre el 80 y el 90% de la producción bajo el beneficio de estos acuerdos, caso de Australia, Nueva Zelanda y Chile. Nuestro país exporta más de la mitad de su producción sin ningún tipo de preferencia comercial. Jugados a las negociaciones MERCOSUR UE, enfrentamos un nuevo fracaso ya irreversible. Quedan las expectativas de lograr acuerdos con Canadá, Corea del Sur y Singapur, pero siempre dependiendo de los demás, de nuestros impredecibles vecinos. Hablando de vecinos, son tiempos difíciles los que vienen por delante en las relaciones con el próximo gobierno brasileño para el arroz y los lácteos. Lo adelantamos en la edición del 12 de octubre cuando analizamos las consecuencias de la derecha nacionalista gobernando Brasil. Las declaraciones de la futura ministra de agricultura, ya designada, lamentablemente confirman nuestras preocupaciones. Las torpezas de nuestro Canciller abonaron esta posibilidad.

Se fue el 2018, el 2019 viene picado año electoral de por medio. Pero la producción nacional no puede esperar por promesas electorales o torpes discursos autocomplacientes del gobierno.

Nos vemos el 23 de enero en Durazno...


PS sobre Trías: no sabemos si se equivocó no

Finalmente, el Partido Socialista decidió pronunciarse sobre las revelaciones acerca de que el histórico ideólogo y líder socialista Vivián Trías fue un agente pago al servicio del bloque soviético.

Luego de la investigación desarrollada por los periodistas Vladimir Petrilák y Mauro Abranches Kraenski sobre cómo operó la inteligencia checoslovaca en América Latina, revelando el importante papel jugado por el uruguayo Vivián Trías, el Partido Socialista quedó sumido —comprensiblemente— en la estupefacción. Al fin de cuentas, Trías —independientemente de sus aciertos o errores— había sido su líder y principal ideólogo en las décadas del 60 y 70 del siglo pasado y su discurso era “tercerista”: ni con EEUU ni con la Unión Soviética. Precisamente, ese era un “diferencial” crucial para el PS en su necesidad de marcar distinciones con el PCU. Que ahora se descubriera que su desaparecido líder en realidad trabajaba bajo cuerda para el bloque soviético a través de la inteligencia de la desaparecida Checoslovaquia, era un golpe brutal a la identidad misma del PS.

Sobre la trayectoria de Vivián Trías, ya se ha escrito en Correo de los Viernes. Basta decir que cambió radicalmente la matriz ideológica del partido fundado por Emilio Frugoni.

El PS demoró en salir del estado de estupefacción. Finalmente, a principios de este año, el partido decidió crear una “comisión de historiadores” para analizar la documentación y verificar su autenticidad.

No sabemos a qué conclusiones arribó la mentada comisión pero cabe suponer que ésta avaló la documentación y entendió que, efectivamente, Trías operó para los checoslovacos. Y cabe suponerlo porque el Comité Ejecutivo Nacional del PS este miércoles 26 emitió una declaración —que ellos llaman “resolución”— en que no sólo no se desmiente nada sino que se justifica a Trías.

La declaración aparece en la web del PS, pero un poco escondida porque si uno repasa los títulos de los diferentes contenidos, no hay ninguno que refiera a Trías. Aparece solamente el título —y no en un lugar destacado— “Resolución del Partido Socialista”.

Y la misma, básicamente, justifica a Trías “en su contexto” y lo reivindica una vez más. Algo así como “capaz que se equivocó pero hay que entenderlo en el contexto histórico y era un capo”.

Efectivamente, los socialistas (“las y los”, señala textualmente la declaración) “reivindicamos los estudios y aportes realizados por Trías sobre la realidad nacional y continental y sobre la perspectiva socialista, sin perjuicio del legitimo debate sobre su contenido en su tiempo y al día de hoy”.

Sobre el vínculo con la inteligencia checoslovaca —al que la declaración refiere eufemísticamente como “la delegación diplomática de Checoslovaquia en nuestro país—, afirman: primero, que “Dicho vínculo se estableció sobre la base de coincidencias de carácter político en torno a la defensa de la revolución cubana, otros procesos populares y al combate al imperialismo norteamericano y su intervención en el continente”; segundo, que ello nunca condicionó ni política ni ideológicamente a Trías o al PS; y tercero, que el trabajo de Trías para los checoslovacos se dio “en su propio contexto social y político y sus acciones y pensamientos no deben interpretarse de forma ahistórica”. En última instancia, finalizan, “y sin perjuicio de eventuales debates sobre el acierto o el error de la misma, entendemos que todas sus acciones estuvieron inspiradas en el objetivo de servir a los intereses de las grandes mayorías nacionales y del país”.

O sea, el gordo Trías era un capo, era macanudo. Capaz, la macaneó o no —no lo sabemos— en eso de los checoslovacos, pero de última fue con buenas intenciones.

Así, el PS se hace el distraído que, además de las buenas intenciones, Trías cobraba por sus servicios. No era “por la causa”, solamente, sino por los dólares y pagos en especies que recibió.

Pero hay algo más grave sobre lo que el PS se hace el distraído. ¿Por qué concluyen tan livianamente que ese vínculo clandestino no condicionó ni política ni ideológicamente al partido? La deriva extraña del PS hacia el marxismo leninismo, que terminó consagrado como ideología oficial partidaria en 1972, ¿no tuvo que ver ni un poquito con ese vínculo, cuando fue precisamente Trías su principal impulsor?

Y aún más grave es que el PS se niegue a emitir un juicio sobre las actividades clandestinas de Trías: “en el acierto o en el error”, dicen, lavándose olímpicamente las manos. El PS no tiene claro si fue una conducta acertada o errada. Podrían decir que fue errada pero bien inspirada y explicarla en función del “contexto”. Pero no: se vuelven a hacer los distraídos.

Para el PS acá no ha pasado nada, no embromen más con el gordo Trías y vamo’arriba, vamo’arriba.


La trampa no les resultó

El Frente Amplio pretendió imponer su aplanadora en la votación de la (mal) llamada “Ley de Financiamiento de Partidos Políticos” y fracasó en el intento porque el diputado Darío Pérez se retiró de sala. Luego acusó a la oposición de impedir la “transparencia”, ocultando que el proyecto de ley de marras era progreso de papel en materia de controles pero, en cambio, atribuía ventajas indebidas al oficialismo.

Decimos mal llamada ley de financiamiento de partidos políticos porque Uruguay ya cuenta con esa ley desde 2009, como claramente señaló el diputado de “Batllistas” Conrado Rodríguez en el plenario de la Cámara. En todo caso, lo que se proponía era introducir algunas modificaciones a esa ley.

En materia de controles, el proyecto le atribuía a la Corte Electoral nuevos cometidos para los cuales no se le brindaban más recursos económicos y humanos. La Corte Electoral, por boca de su presidente, señaló que al organismo le sería absolutamente imposible cumplir con la ley si el proyecto resultaba aprobado.

Pero el proyecto también incluía disposiciones diabólicas, como la que le atribuía a los partidos minutos gratos en televisión a partir del caudal de votos obtenidos en la última elección, lo cual claramente hubiera beneficiado al Frente Amplio sobre el resto de los partidos.

Durante varios meses el tema fue discutido en la comisión especial de la Cámara que trataba el proyecto que había sido votado en el Senado. Allí la oposición planteó innumerables iniciativas para mejorar el proyecto, algunas de las cuales la bancada oficialista se comprometió a incorporar. Pero nada se hizo. De buenas a primeras, apostando a sus 50 votos, el Frente Amplio pretendió imponer el proyecto sin cambiarle una coma. La deserción del diputado frenteamplista Darío Pérez impidió —felizmente— que el desatino se concretara.

La próxima legislatura —en la que no habrá aplanadoras— podrá entonces abordar con seriedad y auténtico espíritu democrático un nuevo proyecto de ley que mejore genuinamente la legislación ya existente.


Un proyecto inconveniente e inconstitucional

El Frente Amplio no logró imponer su mayoría automática para sancionar en la Cámara de Diputados su proyecto de ley de partidos políticos, ante la ausencia de su diputado por Maldonado, Darío Pérez. Se trata de una iniciativa que por lo que realmente se destaca es por intentar darle al actual oficialismo la preponderancia en el acceso a la propaganda en los medios masivos, una propuesta francamente antidemocrática. El exdiputado colorado Dr. Ronald Pais, publicó en Búsqueda la carta que acá reproducimos:

Hace algunos días, ante el fracaso para imponer su mayoría en la Cámara de Diputados y aprobar la llamada ley de partidos políticos, pude ver a un diputado del sector MPP en una exposición muy virulenta diciendo: “Hay legisladores que no quieren la transparencia en el financiamiento de los partidos políticos”. Me pareció llamativo que se atreviera a hablar de “transparencia” quien ha bloqueado, junto a su coalición, todas las propuestas que ha podido para crear comisiones investigadoras sobre notorias irregularidades en diversos ámbitos gubernamentales.

“Cosas veredes, Sancho, que non crederes”.

Este proyecto de ley tiene muy poco que ver con la “transparencia” y la “democratización”, términos aburridoramente utilizados por voceros del Frente Amplio, salvo cuando se trata de hablar de Venezuela, Nicaragua o Cuba.

Es un proyecto ómnibus, en el que no solamente se legisla sobre partidos políticos estrictamente, sino que se incluyen normas sobre retenciones, retribuciones salariales y pasividades, inclusión financiera, publicidad electoral, transparencia de gestión pública, medios de comunicación, nuevas competencias del Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral (nada menos), etc.

Todas materias importantes cuya modificación no solamente requiere los tiempos de maduración y análisis adecuados, sino también una amplia base de acuerdos políticos multipartidarios que le den solidez y permanencia. Y todo ello enmarcado en un absoluto respeto a las normas constitucionales vigentes.

Como en otros temas (voto de uruguayos en el exterior, etc.) el Frente Amplio ha preferido “meter la pechera”, atropellar la Constitución, ignorar las observaciones y aportes de los partidos de oposición y arremeter para la apresurada aprobación de una mala norma.

Sería muy extenso detallar pormenorizadamente la inconveniencia e inconstitucionalidad de diversos artículos contenidos en el proyecto de ley. Digamos solamente, a cuenta de mayor inventario, que el Frente Amplio pretende aprovechar las mayorías circunstanciales con las que hoy cuenta (¿cuenta?) para imponer restricciones, prohibiciones y limitaciones a los partidos políticos en materia de su financiamiento; cargas, obligaciones y prohibiciones a los titulares de medios de comunicación con sanciones draconianas como la pérdida de la autorización para funcionar; imposición de publicidad gratuita a esos medios sin compensación alguna y apropiación para el FA del pedazo mayor de la torta publicitaria sin ningún fundamento, ya que el haber obtenido más votos en una elección anterior no es un argumento válido sino una excusa discriminatoria respecto a los partidos minoritarios o los nuevos partidos, que viola claros preceptos constitucionales, asignación de nuevas obligaciones al Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral que no están en condiciones de cumplir, etc.

Invito a los lectores del semanario a leer con detenimiento el tan mentado proyecto de “transparencia”, con la convicción de que, al final de la lectura, coincidirán conmigo en que se trata de un intento, a las apuradas y con desesperación, de aprobar una mala ley.


El Frente Amplio y los insultos a los gobernantes

Principales voceros y actores del frente Amplio han promovido los insultos y escraches a los gobernantes o a dirigentes de otros partidos. Ahora que agraviaron a una figura del Frente Amplio, como Astori, reaccionan y piden concordia y mesura. Sea bienvenida esa nueva actitud, si es que es sincera y auténtica.

Mujica y otros dirigentes del Frente Amplio han impuesto “la puteada” como instrumento casi habitual de la prédica política. El artista Oscar Larroca hizo en su Facebook un recordatorio de algunos antecedentes, que es oportuno reiterar:

“¡¡Traidor, miserable, traidor!!” Anónimos insultando a Hugo Batalla en la calle, en 1989, cuando el senador se aleja del FA y conforma el NE (Nuevo Espacio)

“¡¡¡Ladrón, corrupto, hijo de puta!!!”. Anónimos insultando al presidente Jorge Batlle en la puerta del Liceo 55 de la calle Asilo, año 2002.

“Viejo de mierda, te vamos a romper el culo te guste o no”. Daisy Tourné, 2013, refiriéndose a José Mujica.

“¡¡¡Me dicen que es de izquierda, pero su corazón es más capitalista que la puta madre, (Constanza Moreira) salió senadora de garrón, igual que Couriel!!!” José Mujica, 2015.

“Hay que juntarse y hacer mierda a los gremios (de la enseñanza), no queda otra. Ojalá logremos sacarlos del camino”. José Mujica, 2016

“Los de la FIFA son una manga de viejos hijos de puta”. José Mujica, 2016.

“El pueblo uruguayo está feliz con el insulto de Mujica a la FIFA.” Lucía Topolansky, 2016.

A esas menciones cabría agregar muchas otras. El dirigente del Taxi Gustavo López también insultó groseramente al Presidente Batlle y un Fiscal le inició por su cuenta una acción penal, pero el Dr. Batlle solicitó que el dirigente sindical no fuera procesado.

Nunca los dirigentes del Frente Amplio censuraron esos extremos ni reclamaron la mesura que ahora demandan ante los agravios a Astori.

Nosotros, los colorados y batllistas, nunca hemos utilizado el insulto en nuestra prédica. Estas páginas de Correo son una expresión de ello. Por lo tanto, siempre hemos repudiado esas prácticas denigrantes de la democracia, vinieran de donde vinieran.

Pero en todo caso, la recordación que hizo Larroca pone las cosas en su lugar.


Medios de producción y plusvalía: el totalitario túnel del tiempo

Con ese título, el economista Isaac Alfie publicó, en el suplemento Economía y Mercado de El País, una nota en la que rebatió las anacrónicas propuestas totalitarias del diputado Oscar Grobba. Reproducimos acá esa columna.

Circuló la semana pasada un video donde un diputado de gobierno, concretamente Oscar Groba del MPP, se refería a la "plusvalía", opinaba sobre de quién debe ser la propiedad de los medios de producción, la banca, el comercio exterior y la vivienda, entre otros.

Naturalmente que, en su opinión, es el Estado el que debe ser titular de todo bien, maquinaria, viviendas, créditos, y por tanto debe organizar el trabajo y apropiarse de sus frutos, decidiendo qué dar a cada individuo como retribución "justa". "De cada cual según sus posibilidades, a cada cual según sus necesidades" decía Marx. Hasta allí ninguna barbaridad que no se haya escuchado previamente. Lo novedoso del discurso, no porque donde se aplicó o aplica este tipo de política lo sea, sino porque en nuestro país, se suponía que las libertades básicas no estaban en discusión, fue que también los medios de comunicación y la prensa deben pertenecer al Estado.

En una palabra, lo que se defiende es la dictadura completa. Novedoso o quizás no tanto, porque la ley de medios tiene ya el germen de este pensamiento, otorgando al PE espacios para publicidad de su gestión gratuita. En sentido opuesto es muy claro que existe total libertad política y de prensa.

Propiedad privada.

Desde hace mucho tiempo la humanidad sabe que la propiedad colectiva es un fracaso, sencillamente porque los incentivos que ella trae consigo son incompatibles con el progreso individual en base a las habilidades y esfuerzo de las personas. Es el deseo de progreso de las personas lo que impulsa el crecimiento. Justamente fue el advenimiento de las libertades que quebró el "determinismo" en la vida, que permitió que en los últimos dos siglos la humanidad progrese como jamás en su larga historia.

El ejemplo más elocuente lo constituye China, donde sólo resta que la libertad política llegue. Desde el punto de vista económico, sus reformas pro mercado son un éxito y explican buena parte de la reducción de la pobreza en el mundo.

La propiedad colectiva tiene el problema conocido en la literatura económica como la "tragedia de los comunes", que muestra cómo la propiedad común de un recurso —tierra, maquinaria, agua— suele destruir valor por sobreexplotación. Esto obedece a que cada uno compara el ingreso que obtiene con su propio costo, pero obvia el hecho que cada vez que aumenta una unidad más producida, el resto de quienes comparten el bien pueden producir menos, al final todos producen hasta que su costo iguala a su ingreso, dejando de lado todo mayor valor y, por tanto, bienestar en el camino.

Lo anterior no ocurre cuando la propiedad es privada porque el titular de la unidad productiva conoce perfectamente el costo total, y no sólo el directo, de aumentar en una unidad su producto final.

Un ejemplo claro de lo anterior es la pesca, de allí que los países defienden su mar territorial y otorgan permisos limitados, justamente se quiere evitar la sobreexplotación que lleva a la citada "tragedia".

Más allá de la evidencia en el mundo entero, piénsese en la propiedad de la vivienda por parte del Estado y véanse algunos pocos ejemplos que hubo en nuestro país. Todos sabemos que la vivienda se deteriora, pocos cuidan y nadie repone ese capital. La vivienda rápidamente queda en condiciones de precaria habitabilidad. Es conocido el caso de las entregadas en el gobierno de Pacheco y lo que pasó al poco tiempo, se arrancaron y vendieron el parqué de los pisos y los artefactos de los baños. En el mundo bastaba recorrer el país que se quiera de Europa del Este (aun hoy en todas las principales ciudades hay vestigios), para advertir el estado de las viviendas estatales.

"Plusvalía".

El término, tal como se utiliza, conlleva una connotación negativa, encerrando una concepción, al menos, discutible. Decir que la diferencia entre el precio de venta y los costos es "plusvalía" es ignorar la retribución de quien tiene la idea, organiza los recursos materiales y humanos, coordina, etc. El valor para la humanidad del paquete Office de Microsoft es, por ejemplo, infinitamente superior a los miles de millones que embolsaron sus creadores ¿hay plusvalía negativa para aquellos que son trillonarios? Vivimos en un mundo donde la mayor parte de la creación de valor prácticamente no requiere de recursos materiales ni financieros, es puro ingenio, talento y trabajo. En nuestro propio país, leemos noticias donde se pagan decenas de millones de dólares por empresas creadas casi sin recursos, la mera idea.

La teoría del valor de Marx, muy similar a la de David Ricardo, ha probado ser errada. Pensar en esos términos nos conduce a catástrofes sociales como se ha visto y se está viendo. Estas situaciones terminan siempre, cuando no empiezan, en feroces dictaduras, donde además del hambre y las carencias de servicios de salud, se impide la libre expresión y el terrorismo de Estado es la moneda corriente.

Por tanto, más allá del fracaso social que no se quiere ver, hay un tema mucho más relevante de base, sin el cual, al menos en Occidente no se concibe la sociedad moderna y es el pensamiento totalitario. Someter las opiniones de la gente a la autoridad, por fuera de los aspectos éticos, también contribuye sobremanera al atraso, porque el progreso es fruto de la discrepancia y saber enmendar errores. Afortunadamente, como dice el diputado, no tiene votos y, al parecer, al menos por ahora, las bazucas no están entre las opciones que maneja.

Pero en todo caso, la recordación que hizo Larroca pone las cosas en su lugar.


De la desinformación a la frivolidad

Con ese título, La Nación de Buenos Aires publicó el pasado 21 de diciembre una nota del Dr. Julio María Sanguinetti sobre las campañas contra la droga y contra el tabaco, que es oportuno reiterar

Bien se sabe que las modas son muy difíciles de contrarrestar. Es el caso: recorre el mundo una ola de simpatía hacia la legalización de la marihuana, que es “cool”, “transgresora”, progresista”, frente al ominoso tabaco, reminiscencia retrógrada de un mundo conservador… Entre la desinformación y la frivolidad, transita un tema que va creciendo en trascendencia.

El hecho es que, en estos días, mientras Canadá se estrenaba como segundo país en legalizar la producción y consumo de la marihuana, el pionero, Uruguay, comenzaba a replegar el velamen del entusiasmo despertado por ese liderazgo en la novedad.

Ya por el mes de agosto de este año, el Presidente uruguayo Dr. Vázquez, preocupado por la situación, reunió a los integrantes de la Junta Nacional de Drogas y la Academia Nacional de Medicina, para poner al día la situación de los consumos de drogas. Se había advertido una fuerte baja en la percepción del riesgo de drogas en general y un desconocimiento generalizado en los del cannabis, especialmente entre los jóvenes. Al mismo tiempo, la legalización, concebida en su momento como una medida para arrebatarle parte del mercado al narcotráfico y mejorar el clima de inseguridad, estaba produciendo el efecto contrario: un vertical aumento del número de homicidios por los choques entre bandas que se disputaban los territorios de un mercado ahora ampliado.

En el correr de este 2018, en los primeros nueve meses, aumentaron un 53% los homicidios. Según el propio Ministerio del Interior, la mayor parte de ese aumento son “ajustes de cuentas” entre narcotraficantes. Aun en pequeñas ciudades se ha dado ese fenómeno inédito de tiroteos y asesinatos.

Quedó así el desnudo la improvisación del proceso en Uruguay que, comenzado en 2013, bajo el gobierno del Presidente Mujica, recién se puso en marcha tres años después, en la administración del Dr. Vázquez, claramente opuesto a la legalización, aunque obligado a su resignada aplicación. Lo peor es que —según encuestas oficiales— 6 de cada 10 estudiantes piensan que el consumo de marihuana carece de riesgos y solo 1 de cada 10 reconoce en ella un “gran riesgo”. En el cigarrillo, en cambio, ocurre lo contrario y por eso el consumo viene cayendo, mientras que el de marihuana —siempre entre estudiantes— pasó del 8,4% en 2003 al 19,8% en el 2016, con una tendencia ascendente.

El Instituto de Regulación y Contralor del Cannabbis (IRCCA) celebra que el número de quienes se registran oficialmente para el consumo sigue creciendo. Ya son 31 mil los usuarios autorizados a comprar en las 17 farmacias que venden el producto, sobre un total de unas mil que mayoritariamente se han resistido a sumarse. Los cultivadores son ya casi 7 mil y los 109 clubes llegan a unas 2.700 personas. Se considera un gran éxito que esta gente consuma un producto razonablemente controlado por el gobierno, como si pudiera celebrarse que a las adicciones históricas al alcohol y al tabaco ahora le agregamos el crecimiento de una nueva, con el cómplice entusiasmo del Estado.

Tampoco puede ignorarse que el consumo de marihuana muy fácilmente se traslada a otras drogas, como ha sido reiteradamente comprobado. Una vez traspasado el umbral de la búsqueda de estímulos artificiales, profundizar esa carrera se va haciendo progresivamente impuesto por la adicción.

La Academia de Medicina de Uruguay le ha informado al Presidente que, inequívocamente, la marihuana afecta la memoria, la atención, la toma de decisiones y, en definitiva, produce un “gran daño cerebral”: “Los estudios del metabolismo cerebral muestran alteraciones importantes que significa un daño neuronal”. Parecidas conclusiones han publicitado otras academias como la Academie National de Francia, que —como dice Le Figaro— “no cesa de poner en guardia a los poderes públicos contra la tentación de la despenalización y sus riesgos”. La preocupación ha llevado al gobierno uruguayo a lanzar una campaña publicitaria de advertenecia sobre los riesgos del consumo de marihuana.

Con este panorama, se advierte que la experiencia uruguaya hasta el momento ha fracasado en cuanto a seguridad ciudadana, ha contribuido a aumentar el consumo y, desde ya, a bajar la percepción de los riesgos. Quienquiera esté pensando en seguir el camino de bajar los brazos y abrir el camino a la liberalización, bueno es que mire con detenimiento nuestro caso. Después de todo, la experiencia es la madre de la ciencia.


Medida acertada

Por Julio Aguiar Carrasco

Es correcta la posición del nuevo gobierno brasileño al no invitar a los dictadores latinoamericanos a la trasmisión del mando

La transmisión de mando en un país democrático es el cierre de todo un proceso en el que el pueblo es el factor decisivo.

Allí estarán sus representantes. No interesa si nos gusta o no el Presidente electo: en ese momento, será el de toda su gente. Esta es, ni más ni menos, la Institución presidencial, algo que respetamos poco en el Uruguay.

Por eso la presencia de dictadores asesinos en un acto de ese calibre, está demás. El futuro Presidente del Brasil, Bolsonaro, deja de invitar a venezolanos, cubanos y nicaragüenses al acto de asunción el 1 de enero del 2019, justamente porque entran en esa categoría.

Soy consciente que más de uno tiene algo que agregar a esta aseveración: ciertamente algunas serán verdad porque hay dictaduras similares en todo el mundo. ¡Otras serán producto de orejeras colocadas hace muchas décadas y que no dejan ver bien la realidad!

En esa parcialidad irritante que vive nuestra izquierda, cualquier cosa que haga Bolsonaro estará mal. No tengo que andar aclarando mucho que, como batllista, no sería votante del flamante Presidente del Brasil: pero lo decidió el pueblo brasilero abrumadoramente. Nuestro deber es hacer lo que sea necesario para que las relaciones sean muy buenas y que el MERCOSUR funcione mucho mejor.

No es posible que, mientras matan y torturan a gente de su pueblo en nuestra América, Maduro y Ortega vayan tan campantes a acontecimientos como el del cambio presidencial en el Brasil.

¿Recuerdan cuando Chávez habló en la explanada de la IMM? ¡Desgraciado recuerdo de años tristes, al servicio de populismos que dejan solo miseria y problemas!

Lula convivió con ésta gente. Dilma también. Los asesinatos siempre fueron la respuesta a la “agresión imperialista”, etc. Hasta el extremo de mofarse de nosotros (como lo hizo el Dr.Vázquez) diciendo que Venezuela era una “demokracia”.

Como Cuba está atrás de ambas dictaduras, silencio total. Ni siquiera el éxodo de cientos de miles de venezolanos los ha movido a una posición más firme en este tema.

¿Nada que decir de la decena de cientos de miles de venezolanos que se van de su país? Maduro pensará que cuántos menos mejor porque habrá un poquito más para los que se quedan. América Latina no registra un desastre humanitario de esta magnitud a lo largo de toda su historia: ¿nada para decir los grupos de los DDHH o el propio gobierno?

El gobierno dio la noticia de parte del pago de la deuda que Venezuela tiene con nosotros. ¡Vaya éxito! Maduro habrá decidido que una parte de lo que se roban y cobran de los narcos, viniese para acá a llenarnos el ojo.

Nuestra raíz republicana y liberal no soporta las imágenes de estos sangrientos dictadores. Me pregunto qué pasará en el Uruguay el 1 de marzo del 2020: si siguen todavía matando y torturando, me repugna la idea de que puedan venir al Uruguay, aunque hoy por hoy tengo cada vez más la convicción de que el Frente se va del gobierno.

La política exterior del Uruguay es una cuestión de Estado. El FA se la ha quedado como si fuera propio: ¡comparemos con la actitud que tenía el canciller Enrique Iglesias! Así sucede en todo.


Los disturbios navideños en Malvín

Por Jorge Ciasullo

“¿Yo señor -No Señor- pues entonces quién lo tiene? El gran bonete Señor” Nada más adecuado para este comentario que el famoso juego del gran bonete, porque, conocidos los lamentables desbordes (¿festivos?) ocurridos en Malvín el pasado 25 (Calles Orinoco y Amazonas) nadie es responsable de nada.

Como ha sido ampliamente difundido, el pasado 25 en un festejo navideño y callejero en Malvín, que se ha reiterado por años, se llegó a todo tipo de desbordes, sin que ninguna autoridad interviniera, dejando por horas toda la zona liberada- tierra de nadie- provocando daños en vehículos y viviendas, violando los derechos de los vecinos, al descanso y hasta de poder circular, salir o ingresar libremente a sus viviendas, ante el riesgo cierto de daños físicos.

La preparación de la fiesta, se inició horas antes con la instalación en la calle de una enorme piscina, y su llenado, limitando la circulación de vehículos. Nadie, ni la Intendencia Municipal, ni la Alcaldía o aún el Ministerio del Interior, parecen haber percibido la situación y, como mínimo, interesarse en si se contaba con los permisos y habilitaciones correspondientes.

Se instalaron en la vía pública parlantes con un volumen tal que podía escucharse la trasmisión desde varias cuadras a la redonda, imposibilitando, obviamente, el descanso y tranquilidad de todo el barrio. Hoy nadie es responsable de nada, ni de la piscina y su llenado, ni de los parlantes, ni de la contratación de equipos de música y de los encargados de su trasmisión. En una palabra, nadie se hace responsable de nada, el gran bonete fue.

Luego ocurrieron las agresiones entre los participantes, una vez más, nadie intervino.

Repudiados los hechos comenzaron los descargos, el Alcalde del Municipio E, sostuvo que había advertido previamente de los festejos- sin autorización- a la Intendencia Municipal de Montevideo. Ésta a su vez, declaró por medio de voceros, que no había recibido del Alcalde ninguna comunicación, telefónica o escrita sobre el particular y el Ministerio del Interior, una vez más, como en los sucesos vandálicos en protesta por el G20 –que oportunamente comentamos– explicó que no había intervenido “para evitar males mayores”.

La ciudadanía consternada, a través de las redes sociales, se pregunta y nosotros también, ¿dónde están aquéllos valores, que nos eran tan caros, como la convivencia social, la educación, el respeto mutuo y aún la protección que nos asegura la Constitución? Nos respondemos: no están.

¿Y por qué no están? nos volvemos a preguntar: nos respondemos porque el ejemplo viene de arriba.

En efecto, cuando la población percibe que existe un vacío de poder, que es ocupado por grupos organizados y hasta violentos y que en base a derechos humanos, que se aplican sólo a algunos, nadie se hará responsable de nada, entonces se cae, como ocurre ahora aquí paso a paso, en la anarquía.

Es anarquía, que la ejecución de cualquier política o acción del Poder Ejecutivo, legítimamente electo, deba pasar por la llamada mesa política del FA para su aprobación.

Es anarquía que el Presidente o un Ministro, sintiéndose agredidos en su orgullo, divulguen antecedentes, sin que nada los autorice a ello, de quienes osaron, en su visión, faltarles el respeto.

Es anarquía también, que el otrora combativo Pit-Cnt, no se entere que, bajo el gobierno de compañeros, se esté ante la pérdida de más de 40 mil puestos de trabajo, o que un diputado compañero, exija, promueva y aliente el trabajo en negro de obreros.

A esta trágica situación ha llegado nuestro país, costará mucho esfuerzo salir de ella y, sobretodo, recuperar valores de convivencia, que hoy, bajo la total responsabilidad del Poder Ejecutivo, se han perdido.


Montevideo, ciudad resiliente

Por Fátima Barrutta

En julio de 1923 Montevideo fue escenario del peor temporal acontecido en toda nuestra historia país.

Todo comenzó el martes 10 de julio de 1923 a las 13 horas cuando “las aguas del estuario se elevaron hasta 3.30 metros llegando hasta la Plaza Independencia. La furia de la crecida hizo desaparecer el muro de la Rambla y hasta la famosa terraza de madera del Hotel de los Pocitos, levantó el empedrado de la Ciudad Vieja y hundió todos los barcos del Puerto del Buceo”.

A la mañana siguiente, la desolación imperaba: “toda la Rambla Wilson ha desaparecido, así como los balnearios Ramírez y Pocitos” expresan artículos de prensa de la época.

Anteriormente, en 1922, el ingeniero Juan P. Fabini, integrante del Consejo Departamental de Montevideo, ya había presentado a este organismo un proyecto de trazado de Rambla Costanera.

Volver a empezar después del temporal, constituyo para las autoridades un nuevo desafío de carácter social, económico y ambiental.

Emprender una obra catalogada como faraónica, con todas las críticas que pudiera tener, mostraba la visión de avanzada que tenían nuestros representantes y el esfuerzo aunado de una sociedad optimista que miraba a largo plazo.

La obra, que se inició en 1928, fue inaugurada oficialmente el 31 de diciembre de 1935.

Son 22 kilómetros de longitud, símbolo democratizador y socializador que nos identifica y representa uno de los grandes orgullos de nuestra ciudad.

Fue bajo la Presidencia del Dr. Julio María Sanguinetti por Resolución N° 584/986, que se declara “Monumento Histórico Cultural, en el departamento de Montevideo, la zona costera comprendida desde el Oeste hacia el Este, a partir de la escollera conocida como "Sarandí" inclusive, hasta el Arroyo Carrasco, y de Sur a Norte, desde Río de la Plata hasta Rambla Costanera, incluyéndose sus dos aceras y los espacios públicos adyacentes a la misma”.

La Rambla fue postulada por la UNESCO en 2010 como Patrimonio de la Humanidad.

Este próximo 31 de diciembre de 2018, al cumplirse 83 años de nuestro mayor icono costero, celebremos retrospectivamente por la visión de un país de avanzada que transformó a Montevideo en una ciudad Resiliente (mucho antes de que se implantara en el mundo el concepto público de Resiliencia Urbana)

Y firmes en nuestras ideas republicanas y democráticas; brindemos por un 2019 a la medida de nuestros sueños, y de nuestro amor a la libertad.


Tiempos de construcción

Por Lole Hierro

Casi nadie recuerda que hace unos años, Jorge Batlle y Julio Sanguinetti, convocaron desde el Partido Colorado, pero para toda la sociedad, un espacio de reflexión partidaria para construir abiertamente una agenda de debate nacional hacia el futuro.  Ateneo fue el nombre que eligieron.

Tuve el gusto de ir a esas reuniones. Y hoy tengo el gusto de ver que esa idea de un espacio plural de debate nacional para el cambio del rumbo del país, tiene el eco más que necesario. Sin diálogos y acuerdos no es posible construir.

O sea, dos ciudadanos que habían dado todo, que vivieron su vida para el servicio público,  la vocación política y la ética desde el gobierno, bajaban -de nuevo- a la cancha.

¿Cómo todos los demás, que somos nadie, no vamos a estar? Y tuve mis diferencias fuertes con Jorge y Julio. Y ellos la tuvieron como todos sabemos entre sí desde lo que es la política y la fraternidad partidaria. Pero con esa correntada de ideas que iniciaron para pensar el porvenir, pusieron por delante al país y al Partido Colorado y no sus vanidades.

Hoy Jorge estaría feliz de ver que éste fue el año del resurgimiento partidario y el 2019 será el año del cambio y la victoria; y que aquélla iniciativa que tuvieron con Sanguinetti fue una semilla más -de las que siempre han plantado- para generar un acuerdo programático que encamine al arco opositor tradicional -y quienes quieran sumarse- a ser una verdadera alternativa de gobierno.

El gesto de desprendimiento y amor por la política de siempre y la militancia es el mejor legado que nos dejarán eternamente, dirigentes que abrazaron lo mejor del país, su causa liberal, su convicción republicana y su compromiso en favor de la justicia social seria y el humanismo como valor superior. Esa definición de José Serrato que en una de sus últimas entrevistas en portal digital El Telescopio recordaba Jorge Batlle cuando le preguntaron cómo definía al Batllismo: "partido de  izquierda democrática liberal, de gente honesta, que respeta al ciudadano como centro de la sociedad".

Tenemos que estar todos en la cancha. Sin mirar chacras. Cada sector con su impronta y seguir sumando. Porque ellos, y parafraseando a Tarigo, siempre nos demostraron que la renovación no es un tema de Cédula de Identidad.

Agrego que la renovación es una cuestión de ideas, convicción, actitud, espíritu y capacidad cierta de poder llevar adelante lo que se dice.

Para eso se necesitan raíces fuertes. Sin raíces fuertes, difícil que algo florezca.


Hasta el 8 de febrero

El año próximo va a ser intenso y prometedor. Para acometerlo mejor, nos tomaremos unas semanas de vcaciones.

Como ocurre habitualmente, dejaremos las plumas en el tintero –esta vez hasta el viernes 8 de febrero– para recargarlas con buenas intenciones y mejores ideas.

¡Feliz 2019 para todos!


El cambio climático entre las verdades y los cuentos de terror

Un análisis cuidadoso muestra que el cambio climático es un problema, pero no es el fin del mundo. Para resolverlo, tenemos que ser inteligentes y enfocarnos en la innovación de la tecnología verde y no distraernos con cuentos de terror y exageraciones, sostiene el experto danés Bjorn Lomborg en un enfoque que es oportuno compartir.

La última cumbre global sobre el clima celebrada en Polonia generó las predicciones habituales de calamidad y desastre de los activistas ambientales. Parece que el cambio climático congela nuestra capacidad de pensamiento crítico: nos apresuramos a creer que el problema es mucho peor que lo que dice la ciencia y, a la inversa, que nuestras soluciones son mucho más fáciles que lo que manda la realidad.

Tomemos por ejemplo los fenómenos meteorológicos extremos: ya es una respuesta automática vincularlos con el cambio climático. Cada vez que se produce una inundación, los medios echan la culpa al calentamiento global y advierten que hay cada vez más inundaciones. Pero la conclusión más autorizada del Grupo Intergubernamental de Expertos de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (IPCC) es que ni siquiera está claro que a lo largo del último siglo la frecuencia global de inundaciones haya aumentado o disminuido.

Se atribuyen al calentamiento global los incendios forestales en Europa y los huracanes en Estados Unidos. Pero aunque los incendios forestales de Europa en 2018 recibieron más cobertura periodística que lo normal, la superficie afectada fue menos de la mitad del promedio; en los países del sur de Europa, que incluyen el 90% de los bosques afectados, la superficie quemada se redujo a la mitad en 35 años. En cuanto a los huracanes, los científicos del IPCC dicen que a lo largo del último siglo “no hay tendencias significativas” globales. De hecho, la frecuencia de todos los huracanes que tocan tierra en Estados Unidos viene disminuyendo desde 1900, y lo mismo la de grandes huracanes en Estados Unidos.

La verdad sobre el cambio climático tiene muchos matices: es real, y será un problema en el largo plazo, pero su impacto es menor de lo que se cree. Según el último informe importante del IPCC, el cambio climático irrestricto provocaría una reducción media de los ingresos del orden de 0,2 a 2% de aquí a 2070. Es el equivalente al impacto de una sola recesión económica en el transcurso del próximo medio siglo.

Pero en una competencia desenfrenada con los negacionistas del cambio climático, los ecologistas se han vuelto exagerados. El influyente activista George Monbiot dice que como “cambio climático” no es suficientemente alarmante, sería mejor decir “destrucción climática”.

Pero no hay tal destrucción. En realidad, antes el clima nos destruía a nosotros. Hace un siglo, los desastres climáticos mataban a un promedio de 500 000 personas en todo el mundo cada año. Hoy, pese a que hay mucha más gente viviendo en zonas vulnerables, la mortandad se redujo más de 95%.

Así como los activistas y los medios engendran miedo asociando cada incendio, inundación y huracán con el cambio climático, también generan una falsa creencia en que el problema admite soluciones fáciles, con tal que los políticos y la gente las aceptaran.

Tomemos por ejemplo el nuevo argumento de que hacerse vegetariano puede solucionar el cambio climático. La realidad es que alguien que en Occidente abandonara por completo la carne sólo reduciría sus emisiones de gases de efecto invernadero unos pocos puntos porcentuales.

O piénsese en la extraña afirmación del secretario general de la ONU António Guterres de que las políticas climáticas aportarán “al menos US$ 26 billones en beneficios económicos”; una afirmación que sólo se basa en un informe sumario (los cálculos reales –y probablemente magnificados– nunca se publicaron) y que está en total contradicción con la economía del clima establecida. Reemplazar los combustibles fósiles con alternativas ineficientes es un obstáculo al crecimiento. Por eso la total implementación del acuerdo de París (2015) sobre el clima le costaría al planeta entre US$ 1 y US$ 2 billones al año.

Otra cantinela habitual es que la energía solar y eólica ya es más competitiva que los combustibles fósiles. Pero las fuentes de energía alternativas todavía dependen de subsidios por la bonita suma de US$ 160 000 millones al año; retirados esos subsidios, las inversiones en energía eólica y solar por lo general se derrumban. Si bien hay casos de fuentes de energía alternativas más baratas que los combustibles fósiles, es más común que sea al revés; y cuando no hay sol ni viento, la energía solar y eólica termina siendo infinitamente más cara.
Globalmente, la energía solar y eólica satisface menos del 1% de las necesidades de energía. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que en 2040, incluso si el acuerdo de París se mantiene, esta cifra sólo aumentará a poco más de 4%.

Si queremos dar una respuesta eficaz al cambio climático, tenemos que escuchar a William Nordhaus, el primer economista del clima que ganó el Premio Nobel, que muestra que la solución al calentamiento global (como todo lo demás) es una cuestión de hallar el equilibrio justo. Con un modelo de economía climática refinado a lo largo de décadas, Nordhaus demuestra que un impuesto al carbono globalmente coordinado, moderado y creciente puede lograr una modesta reducción de temperaturas. Evitar algunos daños referidos al clima costaría unos US$ 20 billones, y garantizaría un beneficio neto de US$ 30 billones a lo largo de los próximos siglos.

Pero sin coordinación global, los costos se dispararían. Y apuntar a una reducción más drástica de las temperaturas, a no más de 2,5 °C respecto de los niveles preindustriales, llevaría el costo por encima de los US$ 130 billones, con una pérdida neta de US$ 50 billones.
Compárese el esmerado trabajo de Nordhaus, que demuestra que un límite de 2,5 °C es prácticamente imposible, con todo el revuelo que se está armando en torno de la idea de mantener el aumento de temperaturas globales por debajo del más inalcanzable límite de 1,5 °C. Con el nivel de emisión actual, esto nos obligaría a dejar de usar combustibles fósiles en diez años, una idea que contradice la evidencia histórica. El mundo lleva más de un siglo de aumento constante de las emisiones (y en el proceso sacó de la pobreza a miles de millones de personas). Hasta se nos dice que tenemos que eliminar de la atmósfera una cantidad ingente de dióxido de carbono en el plazo de unas pocas décadas y con tecnologías que no han sido probadas. Es puro pensamiento ilusorio. La AIE prevé que en 2040, los combustibles fósiles seguirán cubriendo tres cuartas partes de la demanda global de energía.

El déficit tecnológico sólo puede resolverse con un aumento drástico de la inversión en investigación y desarrollo en el área de las fuentes de energía alternativas. Un análisis cuidadoso muestra que el cambio climático es un problema. Pero no es el fin del mundo. Para resolverlo, tenemos que ser inteligentes y enfocarnos en la innovación en tecnología verde, no distraernos con cuentos de terror y exageraciones.


Lo mejor de la cultura en 2018: Ida Vitale ingresa en el Olimpo

Al hacer su resumen cultural del año, el destacado crítico Jorge Carrión, de El País de Madrid y de The New York Times, señaló que lo más importante ha sido la definitiva consagración de la poeta uruguaya Ida Vitale como una de las grandes poetas de la lengua española. “Ha subido al Olimpo”.

En una de sus últimas columnas Jorge Carrión, escritor y crítico literario español, quien ha vivido en España, varios países de América Latina y Estados Unidos, doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, sostiene que la consagración de Ida Vitale ha sido una de las principales noticias culturales de 2018.

Carrión es sin duda una voz autorizada. Autor él mismo de numerosos libros que van desde la novela al ensayo, el cómic y la literatura de viajes y los libretos para cine y televisión, es el crítico literario de The New York Times, a la vez que escribe habitualmente en El País de Madrid.

Con esas credenciales, sostuvo que la de Ita Vitales es la noticia cultural del año: La escritora uruguaya Ida Vitale ingresa en el Olimpo. La consagración definitiva de Ida Vitale como una de las grandes poetas de la lengua española llegó el mismo año en que ha cumplido 95 inviernos. Su obra poética ha ganado con pocas semanas de diferencia el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances y el Premio Cervantes.


El Partido de la responsabilidad

Por Alfredo Menini

Quienes adherimos al Partido Colorado desde siempre, nos resulta quizás más fácil de interpretar las causas del resurgimiento de nuestra colectividad política, lo cual se refleja no solamente en el numero frío de las encuestas, sino en el contacto con la gente.

Resulta más fácil llegar a las causas porque hemos sido atentos observadores del proceso que el Partido Colorado ha recorrido desde el regreso a la democracia, teniendo en cuenta que las razones de las decisiones que toma el soberano no son por obra y gracia de una campaña en particular sino como consecuencia de una cantidad de situaciones que conllevan a tomar decisiones importantes al momento de elegir a sus representantes.

Durante el correr de este año, el Dr. Sanguinetti ha dicho una y otra vez que “el Partido Colorado es el Partido de la responsabilidad” y la sucesión de hechos desde siempre, pero en especial desde el regreso de la democracia, así lo demuestran cabalmente.

Lograr “el cambio en paz”, la consolidación del régimen democrático entregando el poder en elecciones libres al Partido Nacional, volver al gobierno concretando reformas imprescindibles para el país y llevar la pesada mochila de la crisis más grande de la historia del Uruguay, provocada por el lastre del desastre argentino, son vivos ejemplos de ello.

De todas esas instancias, hubo una que marcó a fuego a nuestra colectividad política, con la consecuencia de la perdida en masa de votos que fue aprovechada por el entonces Encuentro Progresista para llegar por primera vez al gobierno.

Luego de esos períodos, el país vivió tiempos de bonanza inéditos. Nuestra producción accedió a precios récord nunca alcanzados y eso condujo a una conformidad de la población que, luego de haber sufrido un tiempo de carencias por la crisis, siguiera dándole la confianza al Frente Amplio para el ejercicio del poder.

Sin embargo, esa bonanza siempre se supo que era temporal y cuando enfrentas situaciones que no son para siempre, tenés que tener la capacidad de administrarlas de manera tal de encontrarte bien posicionado para cuando esa etapa finalice y ahí es donde ha fracasado el Frente Amplio. Se puede reconocer que respetó los parámetros de macroeconomía, que tanto habían criticado siendo oposición y que también han respetado la institucionalidad y los valores democráticos de nuestra sociedad. También se pretendió atacar la indigencia y la pobreza pero, más allá de la intención, se equivocaron en el cómo y se terminó generando la instauración de una nueva forma de vida de un porcentaje de uruguayos, facilitándoles una ayuda sin pedir un esfuerzo a cambio. Se transgredió un principio básico de nuestra sociedad que logró forjar nuestra clase media.

En materia educativa, el retroceso es preocupante e indiscutible; no debe dejarse de reconocer que en este gobierno el Presidente Tabaré Vázquez intentó que se empezara a cambiar esa nueva y cruda realidad; sin embargo, el corporativismo que él mismo alentó desde su primer Presidencia, se encargó de poner todas las trabas posibles a esos esfuerzos, preocupado exclusivamente de que no se cambie un status quo que le resulta de interés se mantenga.

La seguridad ya es un tema que ha desbordado las fronteras partidarias, porque todo aquel que ha sido víctima de la misma empieza a sentir la necesidad de un cambio y lamentablemente la mayoría absoluta de los uruguayos han sido víctimas de la inseguridad. Ante eso el gobierno está atado a una realidad que no nace hoy sino que tuvo su alumbramiento en el primer gobierno del Dr. Tabaré Vázquez con la política de liberación de presos impulsada por el Ministro socialista José Díaz, que continuó con una política de mano blanda en la materia durante el gobierno de José Mujica y que se termina de concretar con la espantosa gestión de este gobierno, manteniéndose caprichosamente una política y un Ministro que ya no tienen forma de revertir esta realidad.

Como tercer elemento importante a considerar dentro de la lista de fracasos de este gobierno, entendemos imprescindible señalar la falta de estímulo e impulso para los emprendedores. En este mundo globalizado que, con solamente acceder a un servicio de internet, se abren en la mente de los emprendedores miles de ideas para impulsar y realizar en su país, se encuentran que el principal obstáculo es su propio país. El gobierno no termina de entender que el mundo ha dado un giro de 180° y que no es necesario dejar de lado determinados valores para darle impulso, motivación, facilidades a quienes quieren avanzar con nuevos emprendimientos. Se da la paradoja que mientras se le brinda todo tipo de facilidades a una empresa multinacional para que instale una nueva planta de celulosa, miles de uruguayos empiezan a buscar fuera de fronteras dónde encontrar el espacio que les permita sentirse capaces de demostrar que pueden emprender un proyecto y animarse a equivocarse y empezar de nuevo sin quedar esclavo de un Estado perverso.

El fracaso indudable en estos temas se ha instalado en la sociedad. Educación, políticas sociales basadas en la solidaridad pero exigiendo esfuerzos, seguridad y estímulo para los emprendedores deben ser la columna vertebral de una administración de gobierno y la sociedad uruguaya sabe que nuestro Partido tiene la experiencia y capacidad para desarrollarlos con eficiencia. Por ello, el Partido está otra vez en el centro del debate, con diferentes opciones, pero fundamentalmente bajo el liderazgo de un hombre que demostró saber capear tormentas, impulsar reformas y defender las ideas de libertad y democracia, con paciencia conocimiento y pasión.

El año 2018 fue el año del resurgimiento, el año 2019 será el de trazarnos el objetivo de conseguir que la ciudadanía termine de convencerse que los destinos de la República deberán ser conducidos desde el Partido de la responsabilidad.


Steven Spielberg y sus videos de la memoria

El gran director de cine ha puesto toda su creatividad para crear un “museo vivo” en el que con cientos de testimonios filmados encabeza una lucha contra el odio y la discriminación

“Pinchas, ¿cuántos años tienes?”, le preguntó Steven Spielberg a la pantalla del tamaño de un muro, en la que había una imagen de video de un hombre anciano que llevaba puesto un suéter. Ese hombre parpadeó y respondió sin vacilar:

“Nací en 1932, así que puedes hacer tus propias cuentas”, dijo Pinchas.

“¡Me pidió que calculara su edad!”, se rio Spielberg. “¿Cómo sobreviviste mientras que muchos otros no lo lograron?”.

“¿Cómo sobreviví?”, respondió el hombre polaco en la pantalla. “Creo que sobreviví porque la Providencia me cuidó”.

La conversación continuó durante cinco minutos y, aunque la inteligencia artificial hacía recordar a momentos inquietantes algunas películas de Spielberg, el objetivo no era entretener, sino educar. En la pantalla aparecía la biografía interactiva de Pinchas Gutter, un sobreviviente polaco del Holocausto y parte de un recorrido que el cineasta hizo por la sede remodelada de la Shoah Foundation, la organización que creó en 1994 para reunir los testimonios de los sobrevivientes del Holocausto.

Ahora Spielberg ha expandido la huella de la fundación en el campus de la Universidad de California del Sur, junto con su misión y su enfoque público: combatir el odio en general pues dice que es un sentimiento que se ha vuelto común en todo el mundo.

“Damos por sentada la presencia del odio”, comentó Spielberg. “No estamos haciendo lo suficiente para contrarrestarla”.

La conversación pregrabada en video es parte de una serie que usa tecnología de reproducción y que invita a los visitantes a conversar con dieciséis sobrevivientes de genocidio, con base en patrones específicos de palabras y más de dos mil preguntas que van desde las opiniones sobre Dios a las historias individuales. A principios de diciembre, el testimonio de Pinchas se presentó en las Naciones Unidas con motivo del 70.º aniversario de la adopción de la Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio, como una herramienta narrativa para crear conciencia.

Aunque la fundación sigue archivando historias de las víctimas del antisemitismo, también está recolectando lo que Spielberg llama “testimonio vivo” de las víctimas de otros genocidios de la época moderna.

“El Holocausto no puede ser el único hecho histórico relatado”, dijo con convicción. “Decidimos enviar a nuestros videógrafos a Ruanda para obtener los testimonios. De ahí fuimos a Camboya y a Armenia... estamos haciendo un estudio crítico en la República Centroafricana; en Guatemala; sobre la masacre de Nankín. El más reciente es un testimonio sobre la violencia contra los rohinyá en Birmania y la violencia antisemítica actual en Europa. Estamos expandiendo nuestro alcance para dar cuenta de muchas formas de odio”.

El espacio de 929 metros cuadrados, que se inauguró al público en noviembre, es muy distinto al de los inicios de la organización después de La lista de Schindler, estrenada en 1993. Spielberg envió a un ejército de videógrafos a todo el mundo para registrar las historias de los sobrevivientes del Holocausto. Las cintas de Betamax de las entrevistas se almacenaron en sus oficinas de Amblin Entertainment en el lote de Universal Studios y después en una empresa de almacenamiento, antes de que la fundación se mudara a la biblioteca Leavey de la Universidad del Sur de California en 2006. (Hay poco más de 51.000 grabaciones de los sobrevivientes del Holocausto en el archivo de historia visual para una cantidad sorprendente de 115.000 horas de video).

Actualmente el grupo tiene 82 empleados y un presupuesto anual de casi 15 millones de dólares, que incluye 3 millones de dólares otorgados por la universidad. También ha recibido millones en donaciones. Su nueva casa —una oficina y laboratorio de medios— está llena de testimonios en video de 65 países en 43 idiomas, junto con obras de arte inspiradas por los sobrevivientes (entre ellas, la escultura suspendida de acero Our Father’s Words, creada por el artista Nicola Anthony, que incorpora frases de los testimonios filmados). Los visitantes pueden recorrer las oficinas de lunes a viernes en un horario de 10:00 a 14:00.

“Todos creen que la Fundación Shoah se trata de archivar el pasado, pero su misión en realidad es entender la empatía y usar los testimonios para revelar la importancia de estos temas”, dijo Stephen D. Smith, director ejecutivo de la organización.

La reapertura del centro en California coincide con un reestreno de La lista de Schindler; se exhibió en casi mil teatros a mediados de diciembre y fue proyectada gratuitamente para los estudiantes en todo Estados Unidos. La película también está disponible en Netflix.

Smith dijo que perduran algunos desafíos para la fundación a pesar de la expansión de sus oficinas. La mayoría de los testimonios no están disponibles en línea, lo cual significa que solo pueden verse al visitar la fundación o en las 146 bibliotecas y universidades asociadas (los enlaces para acceder a las grabaciones son gratuitos para las familias de los entrevistados). Aún no hay transcripciones de los testimonios, pero la fundación está desembolsando 10 millones de dólares para construir una plataforma gratuita en línea destinada a los investigadores, las escuelas y el público general a partir de finales de 2019, dijo Smith.

Días antes del cumpleaños número 72 de Spielberg, que fue el 18 de diciembre, el director se encontraba en la sede de la fundación. El color de su barba ahora es más cano y ha engordado un poco, pero sus ojos verdes grisáceos aún brillan como los de un niño cuando habla de su organización y su película fundacional. A continuación, los fragmentos editados de la conversación.

¿Por qué expandir la misión de la Fundación Shoah?

Creo que hay un repunte mensurable de antisemitismo y también un repunte evidente de xenofobia. La división racial es más grande de lo que jamás habría imaginado que podría serlo en la modernidad. La gente está expresando más odio ahora porque hay muchos más medios que dan voz a opiniones y demandas razonables e irracionales. La gente en los más altos mandos está permitiendo que otros que jamás habrían expresado su odio ahora lo hagan públicamente. Y ese es un gran cambio. Hay todo tipo de esfuerzos para tomar la verdad y tergiversarla según una ideología retorcida. Vimos que eso sucedió en Europa primero, en Francia, después en Polonia de nuevo; jamás pensé que volvería a suceder en Estados Unidos como lo ha hecho durante los últimos dos años

Son varios los grupos que están diciendo que la situación es más difícil para ellos que para los demás, ¿cómo superamos esa disputa?

Podemos compadecernos entre nosotros por lo que sufrimos y nuestros dolores, pero jamás debemos competir de esa manera. Estar marginados, que nos discriminen y que nos griten insultos racistas y antisemíticos es algo común [para todos]. Todos los actos cometidos en contra de la sociedad de personas negras también se cometen contra la comunidad judía. Todos los ataques contra la comunidad LGBTQ son ataques también contra las comunidades negra y judía. El odio es odio y este desbordamiento nos hace responsables a todos de cuidarnos las espaldas y defendernos. Ninguno de nosotros podemos solamente ser testigo de nuevo.

¿Cómo se puede combatir esta situación?

Mira cuántas voces ahora están contando las historias de las mujeres. Hay un gran cambio enfocado en el género, y vimos que sucedió con el inicio de la caída de Harvey Weinstein. La narrativa es fundamentalmente humana. No obstante, el arte de escuchar es lo que espero que la Fundación Shoah pueda inspirar.

Han pasado veinticinco años desde el estreno de La lista de Schindler. ¿Crees que aún tendrá un impacto en los espectadores?

El reestreno en el Festival de Cine de Tribeca [en abril] fue la primera vez en veinticinco años que vi La lista de Schindler con una audiencia. La sala estaba llena. Volteé a ver a Kate (Capshaw, su esposa) y dije: “Dios, aún están escuchando”. Con este ciclo renovado de odio y las iniciativas en la Fundación Shoah, pensé que podría abrir una conversación sobre que el genocidio puede pasar en cualquier lugar cuando una sociedad cualquiera va por mal camino. Charlottesville y sus repercusiones tuvieron un gran impacto en que quisiera volver a lanzar la película.

Si filmaras la película actualmente, ¿qué cosas cambiarías?

No. No hay nada que hubiera cambiado, absolutamente nada. Sigo creyendo en la película y creo que ha superado su propia prueba del tiempo.

Grabamos durante cuatro meses en Cracovia y siempre tuve escalofríos. Era muy difícil levantarse cada mañana y caminar hacia el plató; quería usar los mismos sitios donde estuvo Schindler, incluido el gueto y tomas cerca del campo de concentración de P?aszow. Grabamos afuera de Auschwitz. Esa noche fue una de las más frías que he vivido. Había un silencio por parte de todos los actores, con mucho pesar.

¿Qué más podemos hacer? ¿Qué otros planes tienes para generar conciencia?

Los profesores y los padres necesitan intervenir más para combatir la aceptación de odio en la sociedad. Estoy trabajando con Discovery Channel y Alex Gibney, el cineasta ganador del Oscar, en un estudio de seis horas llamado Why We Hate. Ya no planeo más obras con elementos de ficción sobre el Holocausto, estoy poniendo toda mi atención en el género documental.


Frases Célebres 748

“No”. Carolina Cosse, ministra de Industria y precandidata presidencial oficialista, al ser consultada si Cuba y Venezuela son dictaduras. En la mira, VTV (12/12/18).

“Creo que un gobierno que no le da garantías a los opositores no es democrático. Creo que un gobierno donde hay personas que no tienen atención médica o que no pueden acceder a la educación no es democrático. Ojo que ese criterio vale para Venezuela y para cualquier país en el mundo y si nos ponemos examinar nos vamos a encontrar con pocos gobiernos que se puedan considerar democráticos”. Gonzalo Civila, diputado oficialista, al ser consultado sobre si el gobierno de Venezuela es democrático. El País (26/12/18).

“Trifulca familiar: Almagro linchado, Sendic inhabilitado y Plenario suicidado”. Pablo Vierci, periodista y escritor. Su cuenta de tuiter.

“Fue un mazazo”. Juan Castillo, secretario general del Partido Comunista, sobre el documento que condena el comportamiento de De León con las tarjetas corporativas de ALUR. VTV Noticias, VTV (05/12/18).

“Hay que reprimir y meter preso a los malandros (...) hicieron desaparecer la presencia del Estado”. Daniel Martínez, intendente de Montevideo y precandidato presidencial oficialista. Subrayado, canal 10 (10/12/18).

“Hay una manga de sinvergüenzas metidos en el medio”. Tabaré Vázquez, Presidente, explicando las razones por las que no se abrirá el corralito mutual en febrero. El Observador (26/11/18).

“Las mentiras frenteamplistas quedan a la vista. Maquillaje de ricos para explotar pobres”. Título del editorial de La Juventud (20/12/18).

“Uno de los encapuchados que rompió todo en el centro de Montevideo pagará su condena pero se le permitirá antes irse 4 semanas de vacaciones a Valizas. Como agravante estudian concederle un litro de helado por día”. Gabriel Pereyra, periodista. Su cuenta de tuit.

“¡Felices los cuatro! los precandidatos muestran sus cartas y estrategias”. Título de portada de La Republica que refiere a que el Frente Amplio ya tiene sus precandidatos definidos (28/11/18).

“Delincuente quedó libre y le prohibieron acercarse a 500 metros del cajero que intentó robar (ubicado en 21 de Setiembre y Luis de la Torre). Tiene 28 años y carente de antecedentes penales. Ahora, deberá cumplir cuatro horas semanales de trabajos comunitarios”. Información de Subrayado, canal 10 (17/12/18).

“Hay cosas que no tienen otra respuesta que la tortura para encontrar la verdad”. José Mujica, expresidente, en declaraciones a la prensa tras la muerte de la activista Luisa Cuesta. Subrayado, canal 10 (23/11/18).

“EL PÁJARO CANTA HASTA MORIR. Raúl Sendic maneja información que ´podría perjudicar´ a precandidatos del FA”. Título de Montevideo Portal (15/11/18).

“No hay que tener miedo a usar la fuerza policial y creo que los frenteamplistas de a pie lo entienden”. Eduardo Bonomi, ministro del Interior. Semanario Búsqueda (25/10/18).

“La delincuencia nos pasó por arriba”. José Mujica, expresidente y senador del MPP. En la mira, VTV (13/06/18).

“Se reveló la cifra que tanto preocupa a Bonomi: 4.800 rapiñas más en lo que va de 2018 (en comparación al 2017). Los datos de las denuncias en todo el país confirman que se registró un aumento de 56,9%”. Título de un artículo publicado en El Observador (29/06/18).

“Hay un homicidio en Uruguay cada 22 horas. La situación empeoró respecto a 2017 cuando hubo un homicidio cada 33 horas. Hay 11 homicidios cada 100.000 personas. Estamos peor que Argentina donde hace tres años vienen cayendo y están en 5,2 cada 100.000 personas. Estamos con un homicidio por día. Es brutal”. Guillermo Maciel, responsable de Fundapro. El País (05/11/18).

“No precisamos policías, necesitamos menos delincuentes”. Jorge Vázquez, subsecretario del Interior. El Observador (08/09/18).

“Toda la vida milité en el FA. Ya no lo hago más. Me sentí expulsada, entre comillas, del FA por los compañeros con los que hicimos muchas cosas, pero cuando tomaron un cargo me dieron la espalda. Y estoy hablando de gente importante”. Selva Andreoli, directora del Grupo Perfil. El País (06/10/18).

“Los demócratas estamos viviendo un día de luto”. Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT, tras triunfo de Bolsonaro. El País (29/10/18).

“La gestión de Mujica, fue deplorable”. Esteban Valenti, publicista, periodista y director de Uypress, refiriéndose al anterior gobierno del Frente Amplio. Buen día Uruguay, canal 4 (26/09/18).

“El Sistema Nacional Integrado de Salud no cumple los cometidos para el que fue creado”. Jorge Bermúdez, dirigente de la FUS. Informativo Carve del Mediodía, radio Carve (19/08/19).

“Hay más personas en situación de calle. Hablamos de la calle pura y dura”. Ana Olivera, subsecretaria del Ministerio de Desarrollo Social. Telenoche, canal 4 (14/08/18).

“El Mides lo único que hizo fue repartir dinero”. Juan Grompone, ingeniero y escritor. Canal M, Montevideo Portal (01/05/18).

“El FA no está integrado por marcianos, sino por gente de Uruguay; por lo tanto, emergen las contradicciones propias de la sociedad”. Daisy Tournè, senadora oficialista. La Diaria (26/12/18).

“No tienen goyete, estos quieren expulsar a Almagro que está afuera”. José Mujica, expresidente, sobre varios sectores del Frente Amplio que proponen expulsar a Luis Almagro de sus filas. Telemundo, canal 12 (19/09/18).

“Egos más chicos y corazones más grandes”. Enrique Iglesias, expresidente del BID, acerca de que la mejor forma de homenajear a Wilson Ferreira, a su coraje cívico y a su capacidad de sacrificio, es construir sobre la estabilidad y acordar en los grandes temas nacionales. Noticiero, radio El Espectador (06/09/18).

“El FA tenía que haber hecho el recambio cuando tenía una mejor intención de voto”. Constanza Moreira, senadora del Frente Amplio, refiriéndose al tema de candidaturas en el partido de gobierno. El Heraldo de Florida (28/08/18).

“Si no nos escuchan, que nos vean”. Consigna de la movilización que desarrolló el grupo Un Solo Uruguay en más de 30 puntos del país.

“Costó sangre, sudor y lágrimas, pero salió”. Rodolfo Nin Novoa, canciller, manifestación hecha pocas horas antes de que la Cámara de Representantes sancionara el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Chile, suscrito hace dos años. El País (01/08/18).

“Mentiroso”. Pablo Caram, intendente de Artigas, al presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Heber, quien lo acusó de no cumplir con los aportes al partido. Puntos de vista, radio Uruguay (11/04/18).


La revuelta que otra vez hace temblar a una vieja nación

Es un mar de fondo, y las cosas no terminarán con el fin del año. La única incógnita es saber si todo esto se inclinará del lado del populismo o bien si irá hacia una redefinición en profundidad del contrato social y de la vida democrática, sostiene Pierre Rosanvallon, historiador. Mientras tanto, Marcel Gauchet, ensayista, cree que Francia se ha vuelto ingobernable. La revuelta de los chalecos amarillos hace tambalear otra vez los cimientos de la vieja nación gala.

Pierre Rosanvallon—historiador de las ideas y filósofo político, profesor del Collège de Francia— se ha ocupado toda su vida de algunas cuestiones que han aflorado con los chalecos amarillos, desde los éxitos y fracasos de los proyectos emancipadores nacidos en mayo de 1968 hasta los problemas de representatividad y el populismo. Su último libro, Notre histoire intellectuelle et politique. 1968-2018 (Seuil), aunque se publicó el pasado agosto, podría leerse como largo prólogo de la crisis actual.

"El populismo ocurre cuando los sentimientos de repulsión, y no los de adhesión, son los que dirigen la acción. Es la expresión de un hartazgo”, decía hace unos días en su despacho del Collège de France, en París. “De otro lado, es la expresión de un mundo social en el que los miedos, los fantasmas, las expectativas tiene un papel esencial respecto a los intereses materiales”. El profesor entiende el fenómeno de los chalecos amarillos en el contexto de un “viraje populista” en las democracias occidentales. “¿Por qué este viraje? Porque las formulaciones del futuro están averiadas, y así es como hay una preferencia y una atracción por esta democracia negativa, lo que yo llamo contrademocracia”

Los chalecos amarillos no son exactamente un movimiento social. “Es mejor hablar de una revuelta social. Un movimiento social se caracteriza porque plantea demandas y se organiza estratégicamente en función de estas demandas”, explica. “Un movimiento social, al inscribirse en la estrategia de larga duración, sabe hacer compromisos, adoptar acuerdos. Sabe que, si no obtiene mucho un día, el combate continúa. Aquí hay una precipitación de todo lo inmediato”.

La revuelta, apunta, “no se puede explicar solo por factores económicos”. “También expresa reivindicaciones de un mundo social que tiene la impresión de haber sido olvidado y que de repente toma la palabra", añade. "Y en esta toma de palabra repentina hay a la vez una cacofonía y una demanda infinita: una sociedad más democrática y justa, sin precisar las cosas. Esto es lo que hace muy difíciles las condiciones de salida de esta crisis”.

Los chalecos amarillos han hecho visible una Francia —la de las clases medias empobrecidas— a veces olvidada. “El problema de la representación política no es solo tener delegados, sino que realidades vividas estén presentes en el debate público”, argumenta. “En el fondo no se hablaba demasiado de toda esta población de los pequeños asalariados. Se hablaba de los excluidos y de los ricos”.

Como salida al bloqueo actual no le convence lo que en su libro llama “la exaltación de la democracia directa con el culto al referéndum y la sacralización del poder mayoritario con el rechazo de las autoridades independientes y la crítica de los tribunales constitucionales”. “Hay que hacer una reflexión seria sobre los usos democráticos del referéndum”, dice en la entrevista, para aludir al caso ejemplar del Brexit.

Un motivo para el optimismo es que la crisis una advertencia sobre la necesidad de una “renovación democrática”, para que, “más allá de las elecciones y de las instituciones, se encuentren un conjunto de procedimientos para que la palabra circule más fácilmente, para que la deliberación se extienda, para que mejore la representación”. Más populismo o mejor democracia: esta sería la disyuntiva en la crisis de los chalecos amarillos.

El país se ha vuelto ingobernable

"El país se ha vuelto ingobernable. Es la conclusión un poco desesperada y triste a la que llego". Desde su minúsculo despacho de la editorial Gallimard, en París, donde dirige la revista 'Le Débat', el filósofo Marcel Gauchet observa las convulsiones francesas y emite su diagnóstico. Autor de volúmenes de referencia como El desencantamiento del mundo o La revolución de los derechos humanos, acaba de publicar Robespierre. L'homme qui nous divise le plus (Gallimard), un ensayo sobre una figura fundacional de la Francia moderna, a la vez apóstol de la Declaración de los Derechos del Hombre y tirano sanguinario del Terror.

Una de los rasgos de la revuelta de los chalecos amarillos ha sido su violencia. En París nunca ha convocado más de 10.000 personas y en todo Francia, no más de 300.000, pero fue cuando se incendiaron coches y destrozaron comercios en el centro de París que el Gobierno francés empezó a hacer concesiones. "Hay un imaginario revolucionario que sigue siendo muy fuerte. Es una constante en la vida política francesa. A quien no rompe nada no se le toma en serio", dice.

Gauchet teorizó hace tres décadas la llamada "fractura social", término que ha marcado muchos de los debates sobre los chalecos amarillos desde las primeras protestas a mediados de noviembre. "Si nos remontamos a las raíces de estas fracturas, hay una causa: la proyección sobre el territorio de las fracturas globales ligadas a la mundialización. La desindustrialización ha golpeado regiones enteras que se encuentran en estado ruinoso".

La novedad es la elección de Emmanuel Macron en las elecciones presidenciales de 2017. "Macron fue elegido a causa de la descomposición del sistema político. Dio expresión al descrédito de los partidos políticos", explica. "Logró ganar con la promesa de escuchar a la sociedad. Pero no sólo la incumplió, sino que hizo lo contrario". Y, además, quiso "'hacer de presidente'", sostiene. Es decir, impostar el aspecto monárquico de la institución, actuar como un presidente-rey. No entendió que, "en la tradición francesa, un rey es un árbitro: su función es obligar a los gobernantes a escuchar a los gobernados". "Cuando la gente le acusa de ser el presidente de los ricos, sobre todo le reprochan que no sea el árbitro entre los ricos y los pobres", observa. El resultado es que no ha acabado de tomarle la medida al cargo. El problema no es nuevo. Sí, De Gaulle, fundador de la V República, encarnaba la función presidencial, pero también Pompidou, Giscard D'Estaing y Mitterrand, recuerda Gauchet. "Chirac tenía estatura de presidente, pero no tenía nada más", opina. "Después, es la catástrofe. Ni Sarkozy, ni Hollande, ni Macron han logrado ser respetados como presidentes".

¿La solución? Macron podría cambiar. "Es joven, plástico, no está encerrado en las rutinas del poder". Pero resolver la crisis de los chalecos amarillos será más complicado. "Los chalecos amarillos dicen: 'Mejorad nuestro destino'. Se habla mucho de cólera, pero lo que hay es sobre todo una demanda dirigida al poder. Pero ¿cómo 'mejorar la vida'? La cuestión que se plantea es inédita. Se pueden tomar medidas puntuales. Pero ¿y después?", se pregunta Gauchet. "La incomprensión se ha instalado entre partes enteras de la sociedad que ya no hablan el mismo lenguaje y no se entienden. Ni siquiera es una fractura social: es una fractura moral entre personas que no tienen nada que decirse. Nunca habrá un consenso". Y es así cómo Francia, según un diagnóstico que puede valer para otras democracias occidentales, se ha vuelto ingobernable.

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.