Edición Nº 787 - viernes 8 de noviembre de 2019        

Nerviosismo e improvisaciones caracterizan la campaña del continuismo

El Frente Amplio se dispone a vender la piel del oso antes de cazarlo, promoviendo a ministros imaginarios, que nunca serán designados. Tras la intervención de la candidatura con el intendente Orsi, éste cometió varios errores y ya sería desplazado, retomando el protagonismo los veteranos dirigentes Mujica y Astori, con lo que la tan invocada renovación quedó de lado. Tras la temporada de insultos y destratos a la otra mitad del país, el Frente Amplio apelaría ahora a una estrategia más “light”, impostando una cordialidad cívica de la que siempre careció. Todo resulta poco auténtico y falso.

La campaña del ingeniero Martínez sigue a los bandazos, acosada por las perspectivas derrotistas que inevitablemente se le presentan en el horizonte. El candidato a Presidente sigue sin aparecer como primera figura, mientras que la señora Villar, candidata a Vicepresidente, sigue “secuestrada” y condenada al silencio. El interventor de la candidatura, Yamandú Orsi, tuvo apenas unos momentos de fama y como su actuación no habría resultado muy convincente, se anuncia ahora que Mujica y Astori recobrarían roles principalísimos.

El invento de unos posibles futuros ministros, entre quienes se encuentran precisamente los veteranos Mujica y Astori, no hace más que confirmar la vocación continuista del Frente Amplio, que inevitablemente tiende a repetir nombres y políticas. Es lógico que el oficialismo no pueda desprenderse de su reciente pasado, pero eso mismo lo separa en forma definitiva del 60% que no lo votó en octubre y que resueltamente se inclina por el cambio.

La coalición de izquierda elaboró un documento para los militantes en el que recomienda hablar sin “soberbia” y evitar “ridiculizar o satirizar” a los votantes de otros partidos. La postura “de enojo o de deslizar que quien no votó al Frente es un neoliberal o un conservador” complica las chances de captar votos y “refuerza un estigma que no tiene asidero con la realidad”, indica. Sin embargo, la sugerida dulzura se diluye rápidamente, ya que la última idea que se propone es preguntar a los interlocutores si sabían que “el gobierno de Lacalle padre fue el más corrupto de nuestra historia”. Esa afirmación es muy rebatible, pero si el Frente Amplio quiere ingresar en ese tipo de consideraciones, se estará cavando su propia fosa, porque irremediablemente se convoca al recuerdo de Sendic, Leonardo de León, el ex director de Casinos Juan Carlos Bengoa y tantos otros casos recientes que integran una larga lista de procesados.

La cuestión es más de fondo que estos manotazos de ahogados que no cambiarán la historia. Lo que se juega el país es, precisamente, el continuismo o el cambio. Si gana el ingeniero Martínez, los uruguayos estaremos condenados a una política de seguridad irresponsable, con récords de asesinatos y de rapiñas —en materia de crímenes, este año será otra vez extraordinario, con más de un caso por día— dado que el ministerio del sociólogo Leal repetirá inevitablemente las fórmulas fracasadas del señor Bonomi. Lo mismo ocurre con el economista Bergara, corresponsable del enorme déficit fiscal, de los irresponsables despilfarros cometidos, del crecimiento innecesario y gravoso de la deuda pública, de soportar los impuestos más altos de la región. Bergara es Astori 2, quien se equivocó con todos los pronósticos y los compromisos, cediendo terreno ante la inevitable tentación frentista de aumentar en forma incesante el gasto público y los impuestos sin mejorar los servicios ni las contrapartidas.

La coalición del cambio significa una respuesta digna y patriótica ante la decadencia en la que el Frente Amplio hunde al Uruguay. No se trata de un acuerdo meramente electoral, sino de la conjunción de varios partidos que tienen una visión y un compromiso común y que procuran integrar una coalición que dure cinco años y que se dedique a ejecutar un plan viable que se ha comprometido por los cinco partidos participantes y que será la hoja de ruta de la próxima administración.

El país merece vivir otro clima, en el que el gobierno respete y valore a todos los ciudadanos, en el que no se impongan la prepotencia ni la verdad única desde el poder, en el que la ley prevalezca sobre la política y en el que la transparencia absoluta de los actos públicos sea la norma y no la excepción.

Un país en el que los gobernantes actúen con humildad y no con soberbia. Hacia allí vamos.


Por qué Luis

Por Julio María Sanguinetti

Ante todo, hay que entender las reglas de juego. Como en todos los órdenes de la vida si no asumimos las coordenadas en que nos estamos moviendo, arriesgamos perdernos.

La “doble vuelta” electoral o “ballotage” tiene una lógica, que Michel Debré, el inspirador de la Constitución de Francia de 1958, que es el antecedente más directo del sistema, definió con precisa metáfora: “En la primera vuelta se vota con el corazón, en la segunda con la cabeza”. O sea que no se está cambiando de pertenencia, no se está votando a un partido,  se está eligiendo la mejor opción de dos, aquella que sintamos más cercana, que nos ofrezca más garantía que la otra.

La idea del profesor francés se completaba diciendo que en la primera se votaba con la pertenencia y en la segunda al “pariente más cercano de su familia ideológica”. Hay quienes han objetado esta idea, y hasta me la han atribuido a mí, lo que me honra porque es bien expresiva de lo que hoy vivimos: hay una familia que integramos, filosóficamente liberal, democrática, devota del Estado de Derecho, que cree en la convivencia pacifica entre los ciudadanos, que rechaza la lucha de clases como motor de la historia y repudia toda concepción totalitaria desde el socialismo marxista hasta el nacionalismo fascista.

La historia del país registra la presencia determinante del Partido Colorado o en su configuración. No hay institución republicana que no lleve de algún modo su sello. A lo largo de tantos gobiernos, hubo concordancias y discrepancias con el Partido Nacional. En el siglo XIX y hasta 1904, se dirimieron a veces por las armas, haciendo luego —siempre las paces— y mirando hacia delante. Desde entones, las lides cívicas nos han visto en largos períodos de colaboración y, en ocasiones, de confrontación, pero siempre coincidiendo en la vida republicana. Por eso estuvimos juntos en contra de la guerrilla tupamara, cuando ésta quiso derribar la democracia, del mismo modo que contra la dictadura militar. cuando efectivamente las FFAA cometieron ese trágico desvío. No así el Frente Amplio, que en su tiempo prohijó la violencia y en febrero de 1973 intentó treparse al atropello militar.

De ese Frente Amplio, entonces, nos separan esas definiciones fundamentales. Como lo hemos dicho más de una vez : la mayoría de ellos, y así lo expresa nuestro gobierno actual, está con la dictadura venezolana, cree que ella es democrática y, en esa actitud, se resume una distancia vertical. Quien no asume a Venezuela como dictadura es alguien que no cree en la libertad de expresión del pensamiento, en el Estado de Derecho o en la separación de poderes. Viven en la nostalgia del socialismo real, totalitario y fracasado. Estamos en la vereda de enfrente y lamentamos mucho, además, que ahora, gobernantes frentistas caigan en la actitud lamentable de amenazar con desestabilizaciones e intentar la siembra del temor, por su notoria influencia en la organización sindical.

De modo que, cuando apoyamos al Dr. Lacalle Pou, lo estamos votando como líder de una coalición. De un gobierno que vamos a integrar. Desde mayo del año pasado, cuando salimos al escenario electoral, estamos hablando de que el gobierno próximo no sería colorado ni blanco, sino de coalición. No pensábamos entonces que iban a surgir opciones nuevas, como la del Cabildo Abierto, más allá del Partido de la Gente, que ya procuraba ganarse un espacio, y del Partido Independiente, con varias elecciones detrás. El hecho es que si entonces era evidente la necesidad de la coalición, hoy lo es más aún.

No ha sido una construcción fácil, pero reconocemos que el Dr. Lacalle Pou ha actuado en todo este corto período con celeridad y amplitud, procurando los necesarios consensos. La declaración aprobada es un “compromiso” y si éste no refleja con exactitud el pensamiento de todos y cada uno, define un rumbo fundamental en los temas  más importantes. Ha sido un trabajo difícil pero culminado con generosidad y la flexibilidad de todos quienes compartiremos esta responsabilidad.

Más allá de partidos, Lacalle Pou y Martínez  representan ideas distintas, procedimientos diferentes, visiones profundamente encontradas de nuestro mundo contemporáneo y del futuro nacional. Un viejo colorado y batllista no puede dudar hoy, como no dudaron los nacionalistas cuando votaron a Jorge Batlle o nosotros mismos cuando lo hicimos en la pasada al mismo Dr. Lacalle que hoy, más maduro, más seguro de sí mismo, más fogueado en el batallar político. El Dr. Lacalle Pou se ha constituido, pues, en una real garantía del cambio que anhelamos.


¿A quién votaría Batlle y Ordóñez?

Por Luis Hierro López

La pregunta del título encierra sin duda una picardía, dado que no es posible sostener una historia contrafactual, basada en la hipótesis de lo que habría pasado si... Pero la traspolación funciona para ensayar algunas conclusiones que pueden servir a los indecisos

Hay algunos ciudadanos colorados – o que dicen serlo – que invocan a Batlle y Ordóñez para justificar sus posiciones de hoy, volcando reflexiones sobre la segunda vuelta electoral y negándose a acompañar a Lacalle Pou, a partir de una lealtad inmaculada hacia la figura y el pensamiento de don Pepe.

Coincidamos en que es difícil auto proclamarse dueño en exclusiva del “batllistómetro”, esa medida moral que algunos ciudadanos tendrían, aparentemente en desmedro de otros colorados que no serían tan batllistas como los primeros.

Tampoco voy a usar el “batllistómetro” al revés, adjudicándome la verdad exclusiva en la interpretación de los hechos históricos que moldearon al Uruguay de la mano de don Pepe.

Con todo, volcaré algunas anotaciones que pueden orientarnos.

1) Batlle y Ordóñez fue electo presidente de la República tras un acuerdo electoral con un sector del Partido Nacional, que le votó en la Asamblea General. Ese pacto no disminuyó su fuerza progresista ni destiñó su propuesta ideológica.

2) A lo largo los últimos 14 años de su trayectoria –1915-1929– Batlle y Ordóñez tuvo que transar en la interna colorada, ya que el Batllismo fue cediendo espacio a otros sectores colorados, anticolegialistas y antibatllistas. Los presidentes de la República tras la segunda gestión de Batlle y Ordóñez, fueron productos de transacciones en las que don Pepe tuvo que ceder y negociar. Aunque cunde la imagen de que el Batllismo fue poderoso y excluyente, eso ocurrió en los diez primeros años. Los hechos indican que en realidad el Batllismo fue, posteriormente, perdiendo parte de su cuantía electoral, no en beneficio de la oposición blanca sino de los otros sectores colorados, ante lo que Batlle y Ordóñez hizo lo que deben hacer los grandes líderes: negociar para mantener influencia en el gobierno y en la orientación del país. De 1915 a 1929 la historia de don Pepe es la historia de las negociaciones, los acuerdos y los pactos con los sectores de Feliciano Viera, Pedro Manini Ríos, Julio María Sosa y otros que se escindieron sucesivamente. El historiador Goran Lindalh dice que en ese tiempo “había cinco Partidos Colorados”.

3) La peor elección de Batlle y Ordóñez fue la del 30 de julio de 1916, al integrarse la asamblea constituyente para actualizar la Constitución. Perdió don Pepe – tuvo 58.500 votos, contra 80.000 de blancos y colorados anticolegialistas - pero, en consonancia con su carácter, no se retiró ni se dio por vencido, sino que se dispuso a negociar, a transar y a convencer. Un enorme avance histórico de la Constitución y de la sociedad uruguayas, como la separación de la Iglesia y del Estado, fue, entre otros, el legado de esa disposición de don Pepe a seguir luchando, convirtiendo su derrota en una victoria.

4) Don Pepe no optó en ninguna circunstancia electoral, por más adversa que se presentara, por el voto en blanco o el escape sin gloria. Siempre acordó y negoció, ganando o perdiendo. ¿ Habrá sido un traidor?


Intolerancia en la Universidad

Por Elena Grauert

En los últimos días se han denunciado situaciones de persecución y acoso en la Universidad de la República, que llevaron a renuncias de docentes de alto nivel académico

Matías Zabolewics, estudiante de Ciencias Sociales, dijo en una mesa redonda de nuevos votantes organizada por El Observador, que "la libertad y la pluralidad de ideas es la gran ausente" en la Facultad de Ciencias Sociales.

Lo dicho es corroborado por la denuncia de la Docente Grado 5 de la Facultad de Ciencias sociales, Adriana Marrero, doctora en Sociología de la Universidad de Salamanca, quien renuncio a causa de la falta de libertad que se padece en ese centro de estudio, lo que afecta claramente la libertad de cátedra.

La libertad de cátedra a nivel terciario, ha sido protegida universalmente, ya que es el motor que permite desarrollar nuevas ideas y realizar descubrimientos. El disenso debería ser de los principios y derechos más tutelados, por quienes participan de una casa de estudios, donde el conocimiento es la materia prima de su razón de existir y desarrollo. El que se opone a ello, forma parte de un pensamiento obtuso, funcional al sistema, que se parece más a la inquisición del Medioevo, donde solo existía una verdad divina, en vez de un pensamiento pujante y libre , donde el cambio y la generación de ideas, es parte de la propia disciplina, se trate de ciencias sociales, físicas o matemáticas.

La docente Adriana Marrero, denuncia que fue perseguida por no ser del MPP, otro docente también fue atacado en sus ideas por pertenecer a un partido tradicional, como relató el Politólogo Sanjurjo en el diario El Observador del 4 de noviembre del corriente : "estudiar e investigar solo con aquellos que piensan igual a uno, es problemático el aprendizaje  para el desarrollo educativo". El mismo fue acosado y un estudiante había abandonado su curso por ser de otra orientación política y otro estudiante con más peso gremial ,  le dijo que se convencía de la idoneidad del cogobierno o no podía seguir trabajando". Cuestionar al cogobierno es casi como cuestionar a "Dios para un creyente", según ese militante de Ciencias Sociales. Lo cual demuestra su dogmatismo y que evidentemente las ciencias y la cultura, el básico pensamiento cartesiano, socrático, no ha pasado por él, lo único que el pobre ha absorbido es adoctrinamiento unidireccional, lo que me demuestra lo mal que hemos invertido nuestro dinero, si justamente en la facultad de las ideas no se pueden discutir ni pensar.

La nota de El Observador es larga y hay más testimonios, pero lo cierto es que la prepotencia dogmatica "de matiz peronista o populista", donde se ahoga el disenso, no puede prevalecer en una casa de estudios que es de todos los uruguayos y en definitiva, si la autonomía universitaria termina sirviendo para fines contrarios para lo cual se originó, evidentemente también debe ponerse en el tapete su vigencia y discutirse la misma. ¿O acaso la sociedad que paga los impuestos y que en su mayoría no van a la Universidad, no tienen derecho a opinar y tener injerencia en la forma, desarrollo y garantías de libertad en que la misma debe desarrollarse?

Quienes hemos tenido la suerte de haber transcurrido por la Universidad, sabemos que militar en  la FEUU y no ser de izquierda era muy complicado, sobretodo en centros de estudio donde la única voz era de ellos, no tanto en Derecho, Economia, Agronomía o Veterinaria, pero otras Facultades quienes pensaban diferente se escondían. De todas formas, la libertad de cátedra se respetaba con algunos matices.

Lo denunciado por docentes y alumnos de lo sucedido  en la Facultas de Ciencias Sociales, si el Consejo Directivo Central  funcionara como un órgano con responsabilidad cívica republicana, debería intervenir, dado que se están violando derechos humanos básicos, como la defensa de la libertad de pensamiento, expresión y trabajo; pero además se están utilizando bienes públicos violando la laicidad. Los ciudadanos tenemos  el derecho de exigir que en esa casa de estudio se respete el pensar diferente, y no termine siendo una cueva utilizada por la izquierda para adoctrinar gente.

Ha quedado claro que luego de las  elecciones más del  cincuenta por ciento del país piensa diferente, la Universidad Pública debe reaccionar y proteger los derechos fundamentales de todos, pero además si quiere acompasarse al mundo,  incidir y crear, jamás lo va a hacer reivindicando sistemas de ideas únicas y totalitarias de pensamiento, contrarias a la génisis de cualquier pensamiento racional y creativo.

Todo lo denunciado debería dar mérito a acciones de responsabilidad contra la UDELAR, sin lugar a dudas, ya que alguien debería poner el "cascabel al gato".


¿Quién tiene un programa oculto?

La compañera de fórmula de Martínez dice que el programa del candidato no es igual al del Frente Amplio. ¿Cuál es entonces el programa? ¿Aumentarán los impuestos, como dice el programa del FA y varios de sus dirigentes o “no es posible decirlo”, como dicen Martínez y Villar?

La señora Graciela Villar, candidata a Vicepresidente oficialista, introdujo una duda en la campaña electoral: “Lo que está dicho está en el programa de gobierno. Es decir, el compañero Daniel Martínez diseñó un programa de gobierno donde muchas de las cosas del programa no están incorporadas en ese programa de gobierno. Por lo tanto, no están planteadas”. Una vez que se logra descifrar ese galimatías, surge la inevitable duda: ¿a quién creerle?, ¿al candidato o a la fuerza política?

Por ejemplo, tenemos el tema tributario, nada menos. Daniel Martínez ha dicho que “nuestra voluntad es trabajar para no subir impuestos”. ¿Y el programa del Frente Amplio qué dice al respecto?

El programa oficial del Frente Amplio (página 16) afirma que su eventual gobierno se propone “continuar aumentando gradualmente la participación de los impuestos a la renta y a la riqueza respecto de los impuestos al consumo”. Con respecto al IRPF afirma que “debe mantenerse su evaluación sistemática a los efectos de fortalecerlo, en todas sus fuentes de ingreso”. En relación al Impuesto al Patrimonio de las personas físicas, se propone “fortalecerlo” así como “revisar el diseño del Impuesto al Patrimonio a las Personas Jurídicas”. Y, por último, propone “revisar los regímenes especiales de tributación con el objetivo de avanzar en su incorporación al régimen general”.

¿A quién le creemos? ¿A la fórmula o al programa oficial? ¿Quién oculta?


El interior postergado será determinante en el resultado electoral

Por Tomás Laguna

La izquierda siempre tan urbana y miope hacia lo rural, no supo comprender la realidad del interior. Finalmente su frivolidad y torpeza le explotó en la cara.

No caben dudas de que será el interior de la República quien determine el final del continuismo del conglomerado populista en el gobierno, y por lo tanto su retirada desde los infinitos cargos que ocupan en la gestión del Estado, dónde están peligrosamente enquistados. Analizábamos en la última edición previa a las elecciones hacia dónde debía dirigirse el voto rural, no nos equivocamos. Pero no fue solo la familia rural, también el interior urbano dónde la crisis en ciernes se siente directamente en la desocupación y en la inseguridad creciente.

No en vano surgió espontáneamente a fines de 2017 y principios de 2018 la gran movilización autodenominada Un Solo Uruguay. El mismo gobierno los subestimó y menospreció con torpeza. Sin organicidad alguna, sin contar con el apoyo inicial de las gremiales rurales, se diseminó por todos los rincones de la República en pocos días y logó perdurar y consolidarse en el tiempo. El enojo de los ciudadanos del Uruguay profundo se justificaba por el creciente desempleo, la falta de oportunidades, la evidencia del desquicio administrativo y moral del gobierno del presidente Mujica, la insoportable presión fiscal por vía directa o de tarifas públicas como recurso del gobierno ante un gasto público desmedido, a lo que se suman otras broncas como la creciente presencia del Estado en la vida del ciudadano común a través de todo lo vinculado a la inclusión financiera, fruto de la paranoia fiscalizadora del MEF y la DGI, más la indignación e impotencia ante la inseguridad que se vive a lo largo y ancho de la República.

Desde la comodidad urbana de Montevideo, dónde el ciudadano suele reivindicar dólar y carne baratos sin medir otra consecuencia que su consumismo, resulta muy difícil comprender esta movilización. El izquierdista urbano y burgués que se pavonea con arrogancia despreciando a quienes no profesan sus ideales socialistas, desde su fariseísmo está años luz de entender la realidad del otro Uruguay, el de los pueblos y ciudades del interior profundo. No puede comprender que existan reivindicaciones sociales que no se basan en la lucha de clases ni se explican por el resentimiento zurdo incubado en vidas muchas veces frustradas. Peor aún, en su torpeza pretendieron vincular a los movilizados con la oligarquía rural, lo único que lograron fue indignar aún mas a estos ciudadanos, en su mayoría de clase media y media baja, muchos de ellos pequeños comerciantes y productores rurales, en su mayoría habitantes de pueblos mas que de ciudades.
 
Finalmente el malestar creciente del interior de la República se manifestó con contundencia en las urnas al punto de ser determinantes en el resultado electoral. Tanto el 27 de octubre y como seguramente lo será el último domingo de noviembre en ocasión del balotaje.

El partido de gobierno dejará de serlo gracias a los pobladores de nuestra campaña, para contrariedad de las focas urbanas.


Pifias a granel

Los voceros oficialistas no paran de cometer errores. Orsi criticó el documento de la coalición para el cambio, pero confesó que no lo había leído. Bergara también criticó un aspecto del mismo, pero luego pidió perdón al haber manejado información errónea. Zabalza dejó pegado al candidato Martínez a propósito de la regasificadora. Algunos deben estar deseando que termine rápidamente la campaña para que no haya muchas oportunidades de seguir acumulando equivocaciones graves.

Martínez llegó hasta la casa del tupamaro Jorge Zabalza en una recorrida por su barrio, pero no fue consciente de la trampa que le esperaba. El video de Teledoce registra la escena, que resulta muy elocuente. “Yo me levanto todas las mañanas y lo primero que veo es aquello allá”, dijo Zabalza señalando al horizonte. "Qué hermosura", le respondió un incauto Martínez en el entendido que el tupamaro hacía referencia al paisaje. Pero enseguida Zabalza completó su frase. “US$150 millones”, dijo en relación al fracasado intento de instalación de una planta regasificadora por medio de una empresa estatal de derecho privado, Gas Sayago. “Ah, eso sí, eso es verdad. Hay que aprender de los aciertos y de los errores”, comentó Martínez, quien no pudo evitar un gesto de disgusto.

Después de despedirse del exintendente de Montevideo, Zabalza dijo que la regasificadora era “un regalito que nos hizo el Pepe”, en referencia al expresidente José Mujica.

Similar papelón atravesó el economista Bergara, locuaz como pocos y portando con un falso orgullo su protagonitis aguda. Bergara acusó a los partidos de la coalición de no referirse al tema de la previsión social. Un periodista le indicó que eso no era cierto, ya que tanto el documento en borrador como el definitivo contienen cláusulas sobre el punto. Ante la gaffe, el economista no tuvo más remedio que disculparse aunque intentó justificarse sosteniendo que el borrador inicial no había ninguna referencia al tema, lo que desmintió el diario El Observador.

El interventor de la campaña oficialista, Yamandú Orsi, no se quedó atrás y participó activamente en el campeonato de chambonadas. En una de sus estelares intervenciones en televisión criticó al documento de la coalición opositora, pero luego terminó confesando que no lo había leído. El asombro de los periodistas que le interrogaban se hizo patente, aunque seguramente fue mayor el desconcierto del público, sometido a una tomadura de pelo.

Para un espectáculo circense, está bien. Para una elección nacional, todo es un desastre.


Así son las certezas que promete el Frente Amplio

El ministro Bonomi sostuvo que no pudo concretar muchas medidas que hubieran mejorado la seguridad pública por el bloqueo de los grupos frentistas. Mientras tanto, los asesinatos y las rapiñas sacudían a la sociedad, quedando la población como rehén de las diferencias internas del oficialismo.

Las contradicciones del Frente Amplio se hacen cada vez más evidentes al avanzar la campaña. Por un lado, el oficialismo sostiene que ofrece certezas, por su equipo de gobierno y por la experiencia acumulada. Por el otro, son sus propios ministros los que demuestran a la opinión pública que las diferencias internas del oficialismo trancaron sus gestiones, impidiendo mejoras.
Eso es lo que ha confesado hace unas horas el ministro Eduardo Bonomi, “el Bicho”, quien no tuvo dudas en cargar contra el oficialismo con tal de mejorar el saldo de su gestión, que es deudor y deficitario en todo sentido.

La visión “naif” de varios sectores del Frente amplio fue, según el ministro un fuerte contrapeso que le impidió avanzar en la aplicación de algunas medidas más severas que hubieran mejorado la situación.

El ministro realizó distintos cuestionamientos a grupos del Frente Amplio por tener, desde su punto de vista, una visión ingenua o blanda sobre el tema. Señaló, asimismo, que la posición de estos grupos impidió implementar políticas más duras con los delincuentes y que eso perjudicó al oficialismo.

“Cuando uno tomaba medidas fuertes, sectores del Frente decían ‘no, no se puede estigmatizar’. Y la gente de ahí (por barrios zonas como Colonia Nicolich y la zona oeste del área metropolitana) estaba diciendo: ‘por favor, vengan acá, estigmatícennos’”, sostuvo el ministro.

Es decir, lo que confiesa el ministro es que no pudo imponer su autoridad –lo que todos sabemos– y que ese bloqueo perjudicó al oficialismo. Lo que no puede advertir Bonomi es que eso perjudicó principalmente a la población, aterrada ante la inacción de las autoridades y la blandura con la que el Frente Amplio justificó el delito durante los últimos quince años.
 
Las “certezas” que promete el oficialismo tienen, como las mentiras, patas cortas...


Las 40 mentiras sobre Lacalle Pou

Una vez más, la alianza de medios Verificado.uy dejó al descubierto la campaña de desinformación impulsada por el Frente Amplio. Tal y como se desprende del chequeo realizado por la plataforma, el contenido viralizado bajo la leyenda “las 40 leyes que Lacalle Pou no votó”, es engañoso y mal intencionado, cargado de falsedades que pretenden desdibujar la imagen del candidato y sembrar miedo en el electorado.

“Recordando las 40 leyes que Lacalle Pou no votó: ¿estás dispuesto a renunciar a todo?”, afirma la publicación de redes sociales que ha sido reproducida hasta el cansancio por militantes, dirigentes y jerarcas oficialistas. Pese a que se desconoce el origen de la publicación, el pasado 24 de octubre –día en el que comenzó la veda– el diario La República tituló: “Le cantó las 40: Michelini recordó 40 leyes que Lacalle Pou no votó: ¿estás dispuesto a renunciar a todo?”

En el cuerpo de la nota se recoge el testimonio del Senador oficialista y se adjunta la lista falsa que ha sido reproducida en las redes sociales. “Así votó en todos estos años Luis Lacalle Pou. Así se opuso constantemente a todos estos avances. ¿Estás dispuesto a renunciar a todo lo conquistado?”, aseguró en sus redes sociales Michellini según consignó La República.

El grado de deslealtad es tal, que de acuerdo al chequeo de Verificado.uy, dentro de las 40 medidas supuestamente no votadas, se incluyen leyes que fueron acompañadas en su totalidad por el candidato, otras de su propia autoría y un conjunto malintencionado de medidas gubernamentales que no pasaron por el Parlamento, proyectos que aún no han sido votados y leyes aprobadas antes de que el Dr. Lacalle Pou fuera legislador.

Dentro de las leyes que fueron votadas por unanimidad en el Parlamento, por ende, respaldadas por el Dr. Lacalle Pou –o su suplente en caso de encontrarse haciendo uso de su licencia–, se destacan las que dieron origen al Fondo Nacional de Salud y la Universidad Tecnológica; aquellas que regulan el trabajo rural y doméstico; las normas que penalizan la violencia hacia las mujeres; el derecho a la identidad de género; la extensión de la licencia por paternidad y maternidad; las cuotas en el Parlamento, intendencias y municipios; el lavado de activos; la inserción laboral de personas afrodescendientes; el reconocimiento de los artistas como trabajadores y sujetos de derechos; y el proyecto dirigido a prevenir y reducir el impacto ambiental derivado del uso de bolsas plásticas, que fuera iniciativa del Partido Colorado y no del Frente Amplio.

Por otra parte, en referencia a la Ley de Reproducción Asistida, es necesario aclarar que la misma fue propuesta por el propio Dr. Lacalle Pou y respaldada por todos los partidos políticos, incluido el Frente Amplio. En el mismo sentido, es posible asegurar que, si bien el actual candidato no votó la Ley de regulación de la marihuana propuesta por el Frente Amplio, presentó el primer Proyecto de Ley sobre autocultivo de marihuana en América Latina.

La lista de mentiras es tan larga, que es necesario aclarar también que el Hospital de Ojos, el Plan Ceibal y el Ibirapitá fueron creaciones unilaterales del Ejecutivo, es decir, no hubo intermediación legislativa, por lo que ningún legislador votó sobre estos asuntos. Al respecto, el candidato Lacalle Pou se ha mostrado a favor de dichas iniciativas, destacándolas como hechos positivos de las administraciones del Frente Amplio.

Finalmente, aunque parezca absurdo, es necesario aclarar que el candidato opositor no votó la Ley del Sistema Nacional de Áreas Protegidas –segunda administración del Dr. Sanguinetti (1999)– porque no era legislador. Lo mismo sucede con las leyes que permitieron la instalación de las plantas de UPM, con el adicional de que en este caso concreto quienes no apoyaron dichas iniciativas fueron los legisladores del Frente Amplio.


El valor de las coaliciones

El intendente Yamandu Orsi, coordinador-interventor de la campaña oficialista, intentó hacer un juicio negativo de la coalición entre blancos y colorados a propósito de la crisis de 2002. La instancia fue rebatida por el exvicepresidente Luis Hierro, quien sostuvo que gracias a la coalición el país pudo superar rápidamente la crisis venida de Argentina. Reproducimos acá la nota que hizo El Observador sobre el punto.

En los últimos días las reuniones que mantuvo el candidato a la Presidencia por el Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, con el resto de los candidatos de la oposición con el objetivo de conformar una coalición hacia las elecciones de noviembre generaron reacciones de todo tipo. En especial, duras críticas por parte del otro competidor, el partido de gobierno.

El flamante jefe de campaña del Frente Amplio e intendente de Canelones, Yamandú Orsi, recordó en entrevista con El Observador la última coalición entre blancos y colorados y dijo que "se firmó un acuerdo en el año 1999 que voló en pedazos" y que "los blancos se fueron todos cuando se le complicó la vida a (el expresidente) Jorge Batlle". "No creemos que sea viable un país pegando con cinta adhesiva propuestas que eran contradictorias", sostuvo Orsi y remató: "El día que Batlle precisó una mano sacaron los cuadros de los ministerios y se borraron".

Luis Hierro López, quien fue vicepresidente del gobierno encabezado por Jorge Batlle, dijo a El Observador que Orsi incurre en un "error de apreciación severo" y afirmó que la coalición "no sólo funcionó sino que funcionó con eficacia".

Tras el acuerdo electoral de 1999 que permitió a Batlle llegar a la Presidencia el Partido Nacional formaba parte del gobierno, pero tras 32 meses de coalición el Directorio del Partido Nacional resolvió retirar a sus ministros del Ejecutivo. Renunciaron Sergio Abreu, titular de Industria y Energía, Carlos Cat, de Vivienda y Medio Ambiente; Antonio Mercader, de Educación y Cultura; Jaime Trobo, de Deportes y Juventud; y días después lo hizo Álvaro Alonso, ministro de Trabajo y Seguridad Social. De todas formas, el partido anunció que mantendría el respaldo en el Parlamento.

"La situación de 2002 fue extraordinaria desde el punto de vista político, económico y financiero. En una circunstancia extraordinaria el Partido Nacional entendió conveniente retirar ministros pero mantuvo el respaldo parlamentaria", recordó Hierro y aseguró que como presidente de la Cámara de Senadores fue "testigo del compromiso patriótico que los legisladores (del Partido Nacional) mantuvieron hasta el último día de la legislatura".

Según el exvicepresidente la participación del Partido Nacional en el Parlamento "fue clave para que el país saliera de la crisis". "La ley de reestructura bancaria fue clave, de esa ley dependía que se concretara el "préstamo puente" de Estados Unidos, y se vota a partir del apoyo del Partido Nacional. El Frente Amplio no la votó, decidieron por unanimidad no votar la ley", dijo Hierro y señaló que la bancada frenteamplista tampoco votó la ley de fortalecimiento de la supervisación del sistema financiero de diciembre de 2002. "Fue el mismo caso: se votó con apoyo del Partido Nacional y no del Frente Amplio", apuntó.

"La situación histórica fue totalmente contraria a lo que plantea Orsi", concluyó.

Hierro también apunto contra el candidato a la Presidencia por el Frente Amplio, Daniel Martínez, que ha vinculado a la coalición con la "crisis brutal del año 2002". "Es un concepto muy traído de los pelos, fue una crisis importada de Argentina. Es exactamente al revés: por haber hecho funcionar una coalición parlamentaria implementó una serie de medidas que llevaron a que en 2003 el país estaba creciendo otra vez", sostuvo.

En entrevista con El Observador Orsi se refirió al acuerdo opositor como una "pseudocoalición", y Hierro también le respondió.

"Hasta ahora lo que hubo fue una coincidencia programática que da orientación al gobierno y garantiza una mayoría parlamentaria. No hay ninguna duda que es una coalición", dijo Hierro y apuntó:  "Me llama la atención que el Frente Amplio insista con este tipo de argumentos porque se olvida de su propia historia, el Frente Amplio es y fue una coalición".

Consultado acerca del antecedente de la coalición blanca y colorada durante el gobierno del que fue vicepresidente, Hierro remarcó que se trató de una situación excepcional" y que "el retiro de los ministros se debió a tensiones de la interna del propio Partido Nacional entre Larrañaga y Lacalle Herrera".

"Las coaliciones pueden ser parlamentarias, como en este caso, o de gobierno que es lo que propone Lacalle Pou", dijo Hierro y agregó: "Creo que no hay por qué pensar que eso va a durar un año. Los ministros pueden ser llamados a durar cinco años, que sería lo ideal. Hay que darle estabilidad, larga duración y previsibilidad a las políticas que plantea el gobierno y eso es lo que se respira con este acuerdo que está planteado".


Maniobras de los antidemócratas

Mientras la Justicia investiga a los ciudadanos que en la última elección se jactaron de romper las papeletas del Sí a la reforma –cometieron un delito electoral y sería saludable que resulten procesados– otros ciudadanos antidemócratas hacen maniobras engañosas en las redes, como la que reproducimos aquí, invitando a votar otra vez por la reforma constitucional el 24 de noviembre, lo que es una artimaña vergonzosa.

Esta vez la maniobra fue detectada tempranamente y ya hubo una investigación policial, aunque debe ser difícil encontrar a quienes actúan detrás de un perfil falso en Facebook.

Lo que es notorio es que prevalece un espíritu de engaño y de confusión, porque si algún votante hiciera caso a esta convocatoria, estaría anulando el voto, ya que en la segunda vuelta sólo se admiten papeletas por una fórmula u otra y la inclusión de una papeleta del Sí llevaría a la anulación del voto.

Se trata sin duda de pocos casos, pero, siendo pocos, son peligrosos: los autores de estas engañifas: son personas sin convicciones democráticas, capaces de cometer cualquier desmán con tal de obtener un voto. En realidad, son golpistas disfrazados.


Las amenazas a la paz social e institucional

La campaña de miedo, que con tanto desparpajo viene impulsando el oficialismo, toma nuevos y peligrosos rumbos. Casi en simultáneo, la Vicepresidente en funciones, Lucia Topolansky, y el integrante de Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes), Javier Iglesias, anunciaron “enormes movilizaciones”, “conflicto” y “mucha inestabilidad en Uruguay” si gana la coalición opositora.

El jueves 31, en dialogo con la agencia de noticias Sputnik, la Vicepresidente en funciones y reelecta al Senado, Lucia Topolansky, aseguró que, en caso de triunfar Lacalle Pou, el primer año de Gobierno de lo que definió como “una coalición de derecha” generará “una enorme movilización social”.

Según Topolansky, es prácticamente imposible que la coalición opositora “pueda resistir”, cuestión que generará “mucha inestabilidad en Uruguay, en un momento en que la región está inestable”. Ante estos “riesgos”, como los define la Vicepresidente, “vamos a salir a recorrer todo el país para poder explicarle a la gente con claridad estas cosas”.

Pocos días después, el lunes 4, el dirigente del radical sindicato docente Fenapes, Javier Iglesias, aseguró en dialogo con Radio Del Sol que si se intentan aplicar las medidas en materia educativa que propone la coalición opositora “evidentemente va a haber conflicto”.

En un esfuerzo por desprenderse de sus irresponsables declaraciones iniciales, Topolansky aclaró que no “está incitando a nada” cuando augura una “enorme movilización social”. Pero, aclara echando más leña al fuego, “si a la gente le quitas derechos, ¿te va a aplaudir? No, se va a manifestar”.

Al parecer, como asegura Gasparré en su columna de El Observador, las declaraciones de los jerarcas y voceros del oficialismo están preparando el terreno para una oposición en las calles en caso de resultar derrotados en las urnas. “Desde la descalificación a una coalición opositora [...] hasta la acusación de que si triunfara el candidato blanco se perderían derechos humanos intocables y el grito de guerra de ni un paso atrás”, se lamenta Gasparré.

En instancias trascendentales como el balotaje, la democracia de construye “de a dos”. Ambos “bloques” deben bregar por la tolerancia, aceptarse como adversarios legítimos, no como enemigos. La polarización extrema puede acabar con la democracia.

Se imagina el lector a donde iríamos a parar si, como sucede con el oficialismo, los líderes opositores anunciaran “enormes movilizaciones” y “mucha inestabilidad” en caso de que triunfara el Frente Amplio; qué pasaría si los productores y los comerciantes organizados anunciaran un inminente “conflicto” si el Frente Amplio aplica su política económica.

Ante la irresponsabilidad manifiesta del oficialismo, más preocupado por perder el poder que por las consecuencias de su insensato accionar, la oposición debe continuar por la senda del dialogo, no caer en la descalificación y asumir con responsabilidad las banderas de la democracia.


Dos modelos de país en pugna

Por Marcela Pérez Pascual

Este 24 de noviembre deberemos elegir entre dos modelos de país: continuismo junto al Ing. Martínez o cambio liderado por el Dr. Lacalle Pou junto a una Coalición de Gobierno integrada por toda la oposición salvo el PERI. El pasado 27 de octubre la ciudadanía claramente se pronunció por una alternancia en el gobierno dándole a la oposición mayoría en el Parlamento.

El Frente Amplio ha estado en el gobierno durante los últimos 15 años. Durante ese período contó con mayorías parlamentarias. Esto le permitió sancionar las leyes que quisiera sin tener que pedirle a la oposición apoyo de ningún tipo. Las leyes, entre otros medios, son las que permiten que los gobiernos lleven a cabo sus políticas públicas. El Frente no buscó construir acuerdos con los demás partidos. Solo utilizó la ventaja de su mayoría parlamentaria para sancionar las leyes que le vino en ganas. Pero no se detuvo, ni intentó, sancionar leyes que disminuyeran la carga tributaria, mejoraran la seguridad social, la educación, la inserción internacional y demás temas que tanto nos preocupan a todos y que el país necesita imprescindiblemente para avanzar hacia una sociedad más próspera y con justicia social, integradora de una clase media extendida, que fue lo que caracterizó y distinguió al Uruguay en el concierto mundial.

A esto es imprescindible agregar que el Frente Amplio gozó del período de mayor bonanza económica de la historia del país. ¿Pero qué hizo eso con ello? No solo no lo supo aprovechar ni administrar, sino que gasto sin construir fondos anti cíclicos, todo lo que recibió el país y más, porque multiplicó por varias veces la deuda externa, dejando un Estado endeudado con una población ahogada por los impuestos que debe pagar, con la presión fiscal de las más altas de la región. Hablando claro: entró muchísimo dinero a nuestro país, lo gastaron mal, nos aumentaron los impuestos y encima pidieron muchísimo dinero prestado. Conclusión por su mala administración y gestión hoy todos los uruguayos debemos miles de millones de dólares que pidieron prestados en nuestro nombre.

Lo que es peor, el Frente Amplio y sus dirigentes se han dedicado a sembrar resentimiento, a dividir inculcando en la gente que quienes están con ellos son buenos y quienes no, son malos. Haciéndole creer a los uruguayos que quien progresa y le va bien económicamente es un oligarca al cual hay que sacarle su dinero para dárselo a quienes no tienen. Y que quienes no tienen deben recibir, sin cumplir condiciones mínimas, sin dar nada a cambio, bajo la idea de que no deben esforzarse y, por tanto, no hay que apoyarlos para que asciendan y mejoren para poder valerse por sí mismos.

¡Terminemos con esto! No subestimen más la inteligencia de los uruguayos. En nuestro país no hay un pueblo contra una oligarquía. Esa dicotomía a nada bueno conduce, sino a la confrontación. Lo que hay es gente que se esfuerza todos los días por superarse y se merece cada peso que gana con su trabajo y hay gente que prefiere sentarse y esperar que otros le den porque es un camino mucho más fácil. El Frente Amplio se ha encargado de igualar hacia abajo y de mal enseñar a la gente. Debemos recuperar el pueblo uruguayo trabajador, orgulloso de su trabajo por mucho o poco que sea y que se esmera día a día por progresar. Debemos recuperar el Uruguay Batllista que iguala hacia arriba y le da herramientas a TODOS para que puedan valerse por sí mismos sin depender de nadie.

Durante estos 15 años El gobierno del Frente Amplio ha tenido 7 procesados por corrupción dentro de los cuales se encuentra el ex Vicepresidente Raúl Sendic. En materia de Inserción Internacional no han hecho otra cosa que aislar al país y que nuestros productos pierdan competitividad, que se pierdan emprendimientos extranjeros, cierren empresas y perdamos fuentes de trabajo. Dejan una Economía en rojo, donde la inflación cada vez es más alta y el poder adquisitivo de los uruguayos es cada vez menor, cae la demanda y aumenta el desempleo. Se nos prometió por parte del Presidente Tabaré Vázquez que no aumentarían los impuestos, promesa claramente incumplida. La Seguridad de los uruguayos se ha visto completamente vulnerada y ya no podemos salir tranquilos a la calle, ni estar tranquilos en nuestras casas. El Narcotráfico ha crecido estrepitosamente y hemos quedado manchados a nivel internacional como un país corrupto –imagen que el país antes no transmitía- de donde un día salen 4500 toneladas de cocaína y llegan a Europa sin ningún inconveniente y sin que los responsables sean legalmente castigados.

A los uruguayos nos cuesta cada vez más conseguir empleo y ni que decir de las fuentes de trabajo que se pierden todos los días. Habiendo sido uno de los países fundadores de la OIT hoy nos encontramos dentro de una de sus listas negras. Los Sindicatos tienen un poder desmesurado ocupan con amparo oficial los lugares de trabajo, vulnerando el derecho de quienes sí quieren concurrir a trabajar y el derecho de propiedad privada; en muchas ocasiones provocando que emprendimientos extranjeros se vayan del país y que emprendimientos nacionales terminen cerrando. Con respecto al Medio Ambiente no han tomado las medidas adecuadas y necesarias para el cuidado de los recursos hídricos y la potabilidad del agua lo cual atenta contra la Salud y el Turismo. En materia de Vivienda las medidas tomadas por el gobierno claramente no han sido eficaces; los asentamientos y la cantidad de personas viviendo en la calle se han multiplicado exponencialmente, hoy hay más de los que habían en el 2004 luego de la crisis del 2002.

La Seguridad Social requiere nuevamente ser salvada. El Sistema de Salud está colapsado donde para conseguir hora con un especialista se requiere de un lapso de 3 meses. La Educación está en los niveles más bajos en la historia de nuestro país (tema que hemos abordado en otras columnas). Los alumnos no alcanzan los niveles básicos necesarios para poder luego valerse por sí mismos y no se incluye a las personas con discapacidad. Es claro que se requiere de una reforma profunda y transversal.

Como conclusión estamos ante un gobierno debilitado, totalmente agotado y sin posibilidad de ofrecer nada. La ciudadanía exige un cambio y lo dejó muy en claro el 27 de octubre.

Por lo tanto es claro que el 24 de noviembre la única opción posible es votar a Lacalle Pou junto a Beatriz Argimón.

Pero esto no lo decimos por descarte. Lo decimos convencidos que es una excelente opción porque es una fórmula con poder de liderazgo, sólida, con un equipo detrás contundente que ha tomado buenas decisiones políticas y que además cuentan con todo el apoyo de la Coalición.

El modelo de país que ofrece el Dr. Lacalle Pou junto con la Coalición de partidos, hoy opositores, es un modelo transparente, donde el ciudadano sabrá a dónde van sus impuestos. Un modelo que equilibre las finanzas públicas. Pone las empresas públicas al servicio de la gente. Vuelve a insertarnos internacionalmente abriendo mercados y haciendo alianzas. Se ocupará de la seguridad devolviéndonos las garantías y la paz. Reactivará la economía generando empleo y un país competitivo y dinámico en todos los sectores. Reforma y transforma la educación. Recupera la seguridad social, la salud y el empleo.

Pero lo más importante es que lo hará igualando hacia arriba y protegiendo a los más desfavorecidos, dándoles las herramientas para que se puedan luego valer por sí mismos y ascender socialmente.

Por lo tanto el 24 de noviembre: ¿Optamos por el Continuismo con Daniel Martínez y el Frente Amplio, dentro del cual hay una amplia mayoría que defiende regímenes autoritarios y violatorios de los derechos más fundamentales, como el de Venezuela? ¿O votamos por el Cambio con Lacalle Pou junto a la Coalición defendiendo y preservando así nuestros valores más esenciales; El Uruguay Democrático y Republicano?

Claramente votamos con la razón. Y a los Colorados ella nos indica que Lacalle Pou es quien se acerca más a nuestra ideología, a nuestros valores y a lo que queremos para nuestro país. No votamos a un candidato ni a un partido. Votamos un modelo de país que nos representa y nos incluye a todos los uruguayos. Votamos la Jefatura de una Coalición liderada por el Dr. Luis Lacalle Pou y la cual integramos todos los partidos de oposición salvo el PERI.

El 24 de noviembre votaremos al Dr. Lacalle Pou convencidos de que es una excelente opción para nuestro país. Liderará con éxito la Jefatura de la Coalición de Gobierno que integramos.


El alcance de los fueros parlamentarios

El caso del General Guido Manini ante la justicia ha sido llamativo, ya que primero claramente se interpuso una inconstitucionalidad que alargaba los plazos, y luego se cita a una audiencia en la que el fiscal, en forma “ultra petita”, más allá de lo pedido, dado que la defensa aún no había pedido ampararse a los fueros, dice que en el caso el indagado esta amparado en los fueros, conforme al art 114 de la Constitución.

Los fueros son las garantías dadas a los legisladores por sus acciones y sobre todo sus dichos, en el momento de su ejercicio, por tanto esta ultra protección otorgada, poniendo el tema en un parlamento no proclamado, por un presunto delito anterior a su elección, suena una sobredimensión de la protección que da la norma, donde sin duda la política comenzó a tener un papel preponderante, e incidir en asunto judicial que de alguna forma vician la imparcialidad y autonomía con que se debe actuar en la sede judicial.

Es evidente que una fiscalía dependiente del Poder Ejecutivo , tal cual hoy está conformada su gobernanza, no da las plenas garantías y puede presumirse que el pedido del fiscal Morosolli, en el medio de una campaña de balotaje donde se están discutiendo temas de acuerdos , el poner el tema de fueros como uno de los asuntos que la coalición deberá tratar en la primer legislatura, sin lugar a duda podía poner en riesgo ese acuerdo, pero además saca del ruedo otros eventuales indagados que son parte actual del Poder Ejecutivo.

Sin perjuicio de lo cual, el Gral. Guido Manini fue claro al reiterar que no se amparara en los fueros, dado que tiene pruebas suficientes que acreditan su buen accionar.

Esto nos llama nuevamente la atención, dado que el fiscal lo ampara , dándole al artículo 114 de la Constitución un carácter "ex post" en cuanto a su alcance temporal, mas allá del tiempo en que se debe aplicar y siendo su deber investigar por el artículo 43 del CPP, pudiendo pedir al indagado que agregara todas las pruebas documentales, dado que si las mismas eran contundentes, quizás lo de los fueros no fuera relevante.

Lo que todos sabemos es que el 15.9.18 hay un fallo del Tribunal de Honor en que se denuncia la desaparición forzada de Roberto Gomensoro, el 19.2.19 el Ministro de Defensa informa al Poder Ejecutivo, el 20.2.19 el Ministro de Defensa con sus asesores hablan con el Secretario de Presidencia, y veintiún días después el 12.03.19 Presidencia homologa el Fallo del Tribunal en secreto, pero el 20 de marzo el Observador saca el tema y denuncia lo sucedido. Por tanto, fuera de la discusión jurídica de los fueros, hay evidencias como para continuar las investigaciones para dilucidar temas, ya que es evidente que por lo menos, hay responsabilidades compartidas. No se puede entender cómo se homologa un fallo, en donde se denuncia un delito permanente como la desaparición forzada de Roberto Gomensoro y no se hace ninguna denuncia en forma inmediata, ya que desde por lo menos febrero se sabía de la confesión de Gavazzo y en realidad todo claramente se activa porque la prensa lo denuncia.

La solución adoptada por la fiscalía , además de ser discutible, ya que juristas como Jiménez de Arechaga opina lo contrario, entendiendo que los fueros se adquieren con la proclamación ,es evidente que se prorroga el tratamiento del tema, cuando en realidad no solamente está involucrado el Gral. Manini, sino que hay sin duda otros actores del gobierno muy encumbrados que resultarían involucrados, ya que no es creíble que hayan firmado un expediente de un Tribunal de Honor donde se sancionaba Gavazzo y no les haya llamado la atención a nadie, cuando además el Ministro y sus asesores fueron previamente informados.

La verdad tarde o temprano va a salir a luz, pero sin duda la reforma en cuanto a la autonomía de la fiscalía es un asunto principal para la República y su separación de poderes y las garantías de la autonomía, equidad y transparencia.


Inefop y el turismo

Por Jorge Ciasullo

“El Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional, tiene por objetivo fortalecer la empleabilidad de los habitantes de nuestro país, a través de la formación profesional y la capacitación de trabajadores, permitiendo generar, mantener y mejorar sus empleos, colaborando con ello al desarrollo productivo del país. Para ello, gestiona distintos programas que posibilitan la mejora de las competencias laborales de los trabajadores y trabajadoras, promoviendo su participación en cursos de capacitación transversal, específicos; vinculados a la demanda del mundo del trabajo”.

En la página Web de Inefop, se explicitan sus objetivos que transcribimos en el encabezamiento de esta nota. Tal como se establece, se busca fortalecer y mejorar las aptitudes y actitudes de cada individuo, tanto si está buscando empleo, como si, teniéndolo, se contribuye, por medio de cursos, programas y hasta pasantías, a mejorar y fortalecer sus conocimientos, con todo lo cual estamos de acuerdo.

Sin embargo, nos ha llamado la atención la información publicada, por el diario El País el día lunes 4 del corriente, bajo el título: “Inefop gastó 176 mil dólares en viajes”. En el citado artículo, se detallan viajes (24), realizados en el período 13.05.2015 al 16.05.2018, según datos obtenidos por el mencionado órgano de prensa, de acuerdo a un pedido de acceso a la información pública. En el año 2019 sólo hubo un viaje, al parecer por solicitud del poder ejecutivo en cuanto a bajar los gastos.

Inefop se financia en forma tripartita por parte del gobierno, empresas y trabajadores. Así, representantes de cada uno de esos sectores integran su consejo directivo, que se compone de tres miembros del Poder Ejecutivo, dos de las cámaras empresariales, dos de los sindicatos y uno de la economía social.

Si se observa el listado de viajes, que consta en el mencionado artículo, se comprueba que por lo menos viajan tres directores y en ocasiones un cuarto director, representando a cada uno de los sectores. También se comprueba que quien más viajó, lo fue a 15 destinos y quien menos a 5.

Es llamativa la variedad de destinos: Argentina, Brasil Chile, Costa Rica, Estados Unidos, Alemania, España, China, etc. algunos francamente exóticos, como Cabo Verde (Foro Mundial de Desarrollo Económico, 8 días), o China, a este último, según el representante del sector trabajadores “fuimos a abrir mercados”.

Son también llamativos, la variedad de temas, entre ellos: Lecciones sobre intermediación laboral juvenil en Iberoamérica; Conferencia ministerial de la Asociación para la Acción sobre la Economía Verde; Universidad de San Martin, Madrid, España (no se especifica tema o agenda); Red Latinoamericana de Gestión por Competencias; Foro Iberoamericano; Conferencia Mundial de la Asociación para la Acción (Berlín); etc.

En resumen, se ha asistido a foros, reuniones o congresos realizados en lugares de alta tecnología como Silicon Valley en Estados Unidos, hasta en paradisíacos destinos turísticos como Cabo Verde (Costa noroeste de África).

Considerando la variedad de temas a los que han asistido los directores, algunos de alta especialización y otros que confesamos no entender su importancia o vinculación con los objetivos de Inefop, parecería justificable que, aun cumpliendo con la decisión de los propios interesados –el consejo directivo– en el sentido de que a cada reunión debe viajar un representante de cada sector, que en algunas misiones, se incorpore un especialista en el tema a abordar.

No parece de recibo la justificación de cada uno de esos viajes, que el representante del sector empresarial realizó al medio de prensa citado: “A la vuelta tenemos que tomar decisiones. Siempre hay un objetivo y todos tenemos que tener la misma información”.

Sería también interesante saber si, luego de cada misión, se produce un informe hacia cada una de las entidades que conforman y sustentan Inefop y si, en algún caso, ha sido de aplicación o utilidad, las informaciones, conocimientos o experiencias que les fueron trasmitidas.

Quienes no conocemos en detalle los resultados de estas misiones, nos llama la atención, en primer lugar que las entidades que la componen, especialmente las cámaras empresariales, no soliciten información y resultados, tal vez por el hecho que se trata, de una organización más, en la cantidad con objetivos repetidos o desconocidos, que existen en el uruguay y cuya contribución económica no es especialmente significativa. Por supuesto que descontamos que no es preocupación tampoco ni del Poder Ejecutivo, ni de los representantes de los trabajadores, en definitiva como diría Minguito, es un curro y nada más. Es que seamos sinceros: ¡es tan lindo viajar y, si es gratis, más lindo!


Coalición multicolor para cambiar un país en blanco y negro

Por Fátima Barrutta

El Compromiso por el País ya está firmado.
Genera una emoción especial ver las cinco firmas de cinco líderes partidarios, comprometidos por igual con un cambio que más del 60 por ciento de la ciudadanía considera ya imprescindible.
Y si esas firmas gratifican al corazón, el contenido del documento hace lo mismo con el intelecto.

Allí están contenidas las coincidencias de una coalición opositora variopinta en sus adhesiones partidarias, pero conteste en las líneas generales de una gestión que debe cuidar la economía, reformar la educación, dar vuelta la inseguridad pública, reinsertar la producción uruguaya en el mundo y proteger el trabajo de los uruguayos, entre otros muchos factores de desarrollo.

Nunca en los últimos quince años, como ahora, hay tanta convicción en el bloque de la actual oposición de la necesidad de romper los paradigmas instalados por el frenteamplismo. Remover ese determinismo de que nada se puede, esa entrega mansa del poder a las corporaciones, esa renuncia al ejercicio de autoridad que sometió la vida pública a los arbitrios del voluntarismo personal, los intereses de las cúpulas sindicales y, peor aún, las ambiciones de algunos corruptos.

A partir del año que viene, se termina el tiempo de la falta de control, de las mayorías parlamentarias automáticas que se niegan a investigar las actuaciones irregulares. Deberán volver las auditorías de los organismos y las empresas públicas, para que los uruguayos sepan en qué se gastaron los más de 100 millones de dólares que costó el Antel Arena; para que se conozcan por fin los turbios negocios con Venezuela, que hacen que los actuales gobernantes sigan haciendo buena letra para el dictador Maduro; para que se aclaren las cuentas del tonel sin fondo del Fondes, para que se llegue a las últimas consecuencias en la investigación de la corrupción en Asse y tantos ejemplos más.

Pero esa no será la misión principal de la coalición multicolor. El objetivo primordial será sacar al país del estancamiento. Un estancamiento que es económico, con un déficit fiscal que supera ampliamente al del momento de más grave crisis de la historia del país. Un estancamiento que es productivo, lo que explica la pérdida de 70.000 puestos de trabajo y el cierre masivo de empresas. Y un estancamiento que también es cultural y moral. Cultural, porque allí se encuentra el inmenso deterioro de la convivencia, en la resolución violenta de conflictos que no tiene otra explicación que la de la pérdida de referentes culturales. Y moral, porque el nuevo gobierno reinstalará una política de transparencia que combatirá de verdad a los corruptos, aplicándoles todo el peso de la ley.

Ellos instalaron en el imaginario popular el país del blanco y negro, el de la oligarquía versus el pueblo.

Será nuestra responsabilidad cambiarlo por un país multicolor, como nuestra coalición, donde se respeten las ideas del prójimo y solo se las combata con la fuerza del debate y del voto.

Estamos en el umbral de un cambio largamente postergado y esperado.

Sepan los ciudadanos que los batllistas estaremos a la altura de esa responsabilidad. Por nuestros hijos y los hijos de nuestros adversarios.


Halloween en campaña electoral

En Venezuela, el dictador Nicolás Maduro adelantó la navidad; en Uruguay, Daniel Martínez y sus asesores del MPP decidieron extender halloween hasta el último domingo de noviembre.

Tras el duro revés sufrido en la primera vuelta, el candidato oficialista, Daniel Martínez, realizó una transmisión en vivo por redes sociales en la que recurrió al miedo –al “susto de la población”, según sus propias palabras– para conseguir adherentes de cara al balotaje que se celebrará el próximo domingo 24.

Desgraciadamente no se trata de una broma de mal gusto, ni una comparación antojadiza, por el contrario, es la campaña que viene desarrollando oficialismo y se cristaliza en la primera intervención de Martínez luego de la elección: miedo en procura de votos, halloween en campaña electoral.

“¿Saben qué cosas no pueden suceder en Uruguay?”, comenzó preguntándose el candidato oficialista. “Un ajuste salvaje, un ajuste que despierte la crispación y rompa la estabilidad”, respondió categóricamente. “Yo les cuento que algo muy fuerte ha empezado a suceder”, continuó Martínez, “la gente se sorprendió, se despertó, se asustó y empezó a activarse”, aseguró.

Martinez no solo pronostica eventos catastróficos irresponsablemente, sino que se atribuye el sentir del pueblo. Es lógico que la gente “se asuste”, según el candidato oficialista. “Toda la región está temblando, miren lo que pasa en Argentina, miren lo que pasa en Chile, en Brasil, en Ecuador, la región cruje, se mueve, y se mueve por decisiones drásticas tomadas por gobiernos parecidos a lo que el apellido Lacalle piensa para el Uruguay”.

Pero la odiosa comparación con realidades indiscutiblemente diferentes a la nuestra no es la única herramienta utilizada por Martinez, la distorsión del pasado, la agitación de viejos fantasmas, sirven también a su objetivo. “A mí no me conmueve una reunión en torno a Lacalle. Más bien me preocupan viejos apellidos, protagonizando la nueva agenda de Uruguay, me asusta”, dijo en referencia a la crisis del 2002. Para el candidato oficialista vale todo, no hay límites. Sabe bien Martinez que sin el respaldo del Partido Nacional, encabezado en ese entonces por el Dr. Lacalle Herrera, al gobierno del Dr. Jorge Batlle, el Frente Amplio hubiese heredado un país en ruina y no uno ordenado, pacífico y creciendo como recibió.

“Así que sepan”, aseguró un combativo Martinez, “no hay espacio para un gobierno que venga solo a beneficiar a un puñado de uruguayos, no hay espacio para un gobierno solo de empresarios [...] Ni siquiera un mínimo de oportunidad para expresiones autoritarias en Uruguay”.

“Vamos a movilizarnos como nunca, vamos a explicarle a cada uruguayo y uruguaya para que nos escuche cómo van a vivir los próximos cinco años. Cinco años de ajustes se sufren, conmigo cinco años de estabilidad nos permitirán muchas cosas nuevas”, culminó

En suma, según las apreciaciones de Martinez, el 60% de la ciudadanía que no lo votó en primera vuelta responde a intereses empresariales y autoritarios. Es realmente descabellado, irresponsable y ofensivo, pero así son las cosas en este eterno halloween.


Sin libertad, ofendo y temo

Por Francisco Berchesi

Son de público conocimiento los sucesos que vienen ocurriendo hace algún tiempo en países como Chile y Francia, en los cuales se incendian y vandalizan ciudades enteras, desconociendo e incluso agrediendo toda autoridad, tomando justicia por mano propia.

Pero la realidad es que hay réplicas en varias partes del mundo, por motivos que cuesta advertir. Estos son variados, como también lo son los niveles de análisis. En un primer nivel, el más superficial, se encuentra la realidad actual de toda sociedad. Ciudades en las que el ritmo de vida ha aumentado exponencialmente en las últimas décadas debido a los avances tecnológicos, como también el crecimiento del consumismo y cambios en el estilo de vida, porque nos comunicamos de otro modo.

La raíz de lo advertido se encuentra en lo que el Presidente Sanguinetti denomina el fenómeno de auto representación o debilitamiento de la representación. “Ese ciudadano que se representa a sí mismo, el que a través del Facebook cree ser partícipe del debate nacional y de cuestionamientos a los gobiernos o del apoyo a otras causas y que no son sino parte de todo un magma de noticias, opiniones, ideas que se van trasladando y que tienen un enorme potencial destructivo y mucho menos de las posibilidades de hacer, de las posibilidades de construir.”

Así se producen fenómenos como los ocurridos en Francia con los chalecos amarillos o Chile, en los que conjuntos de ciudadanos desconformes generan revueltas excusándose en subas de impuestos o responsabilizando a los gobernantes de turno por la situación del país. Salen a manifestarse ellos mismos a las calles, porque no se sienten representados. Salen a manifestarse, porque se auto representan.

No se sienten representados y eso mismo debilita la democracia, porque se debilitan los partidos políticos y se debilita la política. Por lo que se debilita el gobierno y la democracia.

La representación es libertad. Libertad para manifestarse, intercambiar ideas, poner las mías en consideración de otros, transformarlas en proyectos aplicables a la sociedad y todo esto dentro de un marco institucional.

En definitiva, lo determinante es la libertad. La libertad para adquirir derechos pero también obligaciones. Libertad para lograr independencia, de tal forma que nos permita elegir nuestra representación con claridad y racionalidad, en vez de hacerlo mediante el conflicto y la reacción.

Un ciudadano sin libertad, ofende.

Un ciudadano no representado, teme.


A 30 años del Muro y a días del ballotage

Por Juan Friedl

La riqueza no viene dada. La falta de la misma, en un contexto en que la hay, se debe a una combinación de mala suerte, decisiones equivocadas y socialismo. Un análisis que ignore cualquiera de estos tres factores, omite información necesaria para entender y remediar el problema.

El lugar y fecha de nacimiento, familia de origen, y una multitud de circunstancias ambientales que determinan el capital material e inmaterial a disposición del individuo a través de las usuales relaciones voluntarias no son algo que se escoja. Asimismo, el mercado es un proceso complejo, en el fondo impredecible. No es descabellado asumir que, a igualdad de condiciones —de aquellas en que la persona puede influir previamente—, fundirse o hacerse rico depende de circunstancias de momento y lugar.

En tanto comprar, vender, consumir, ahorrar, invertir (ello incluye: estudiar y adquirir experiencia, así como elegir en qué), son acciones con consecuencias económicas, la influencia del comportamiento propio en el nivel patrimonial es innegable. Aun desde un marco 100% determinista, el comportamiento humano es en gran medida intelectual, simbólica y verbalmente regulado; de lo cual forman parte nociones de responsabilidad o no responsabilidad, capaces de alterarlo para un lado u otro.

El punto respecto del socialismo es, en realidad, redundante con los anteriores, ya que las instituciones en las que la acción individual se enmarca dependen, en distinta proporción según el caso, de factores producto del comportamiento y elecciones propias, y factores no producto de los mismos. Aun así, específicamente, las trabas institucionales al libre ejercicio de la capacidad humana de anticipar un beneficio por asignar o no recursos (trabajo, bienes, etc.) a la consecución de ciertos fines en el marco de intercambios de mutuo acuerdo, impiden la creación de riqueza, manteniendo la pobreza.

Dado esto, y que se pretende transparentar —o no— procedimientos con los que la sociedad aborda los efectos del azar en el nivel de ingresos; recuperar —o no— la noción de responsabilidad personal; y reducir —o aumentar— las trabas mencionadas en el tercer punto, entiendo que para reducir la pobreza es mucho más adecuada la coalición encabezada por Lacalle-Argimón, que la representada por Martínez-Villar.


La inseguridad se pagó con votos mientras que la deuda se pagará con dólares

Por Ruth Furtenbach

Ante una pérdida considerable de votos del Frente Amplio en la elección del pasado 27 de octubre, tanto su candidato a la Presidencia de la República, Ing. Daniel Martínez, como el ministro del Interior, Eduardo Bonomi y otros dirigentes de la primera línea, asumieron que el oficialismo pagó con votos los problemas de inseguridad.

Otros problemas tan importantes como la deuda y el déficit fiscal no son visibles para la mayor parte de los ciudadanos, ya que subyacen a la luz del aumento del poder adquisitivo y de cierto asistencialismo que esconden una triste realidad aún inimaginable, tanto para los agraciados beneficiarios como para el resto de la población.

En efecto, el gobierno del Frente Amplio en los últimos 15 años ha puesto al país en serias dificultades, habiendo podido beneficiarse de dos situaciones totalmente excepcionales y que confluyeron para que la fiesta durara tanto tiempo.

Una de ellas se refiere a los altos precios internacionales de los productos que Uruguay exporta, que se sostuvieron por casi 8 años y la segunda, es la increíble disponibilidad de crédito con la que contó a la hora de emitir deuda. Deuda que se cuadruplicó en 15 años de gobierno del Frente Amplio con respecto a la generada por los partidos tradicionales en 24 años desde la salida de la dictadura. Ambas inyecciones de capital permitieron durante esta década aumentar y engrosar presupuestos y crear un nuevo ministerio -Mides- a través del cual se canalizaron y malgastaron muchos recursos.

No son claras las prioridades que se fijaron para asignar recursos humanos en el Estado, habiendo aumentado en 70 mil el número de empleados públicos, cuando surge de las últimas noticias que, en varias áreas delicadas hay falta de personal: aduana, puertos, fronteras y aeropuertos. Tal es así que un jerarca del Ministerio de Ganadería dijo al ser interrogado ante la Fiscal de estupefacientes, Mónica Ferrero - que investiga el envío a mediados de junio de 2019 de 4.500 Kg. de cocaína pura dentro de un contenedor con soja con destino a Alemania- que falta personal para controles, que tienen “recursos cada vez más menguados. La gente se jubila y no se llenan los cupos”. (El País, 6/11/2019). Lo que queda claro entonces, es que la asignación de personal público no se hizo pensando en cumplir con necesidades básicas del orden social.

Esto denota en primer lugar, que la mera inyección de recursos económicos no alcanza para lograr resultados positivos si no se acompaña de una planificada e inteligente dirección. Por otra parte, es dable considerar que no solo se devoraron esos recursos frescos, sino que gastaron por encima de ellos, con lo cual el déficit generado atenta contra la calificación de grado inversor, por lo cual corremos grandes riesgos de que nos recorten los créditos de colocación, con las consiguientes consecuencias para la economía del país.

Ese es el escenario que deberíamos evitar con un cambio de rumbo urgente, abriendo los ojos en el intento de ver más allá de las meras apariencias, procurando la elección de un gobierno responsable y calificado, como la opción que ofrece la coalición formada por el Partido Nacional con nuestro partido Colorado y tres más de la oposición. Cambiar para reordenar los gastos y poder cumplir con los pagos de interés de la nueva deuda cuyo vencimiento deberán afrontar nuestros hijos y nietos.


Foro de San Pablo: necesitamos respuesta

Por Eduardo Pacífico

Sin pretender ser alarmista no podemos dejar de pensar y compartir este pensamiento y preocupación con nuestros lectores.

Acá están pasando cosas que no deben ser ignoradas. Cuando nos referimos a “acá” hablamos de Latino América, sector del mundo que hemos visto que cuando la democracia existió, lo fue para todos y cuando los gobiernos de facto encabezados por militares llegaron, se desparramaron por el continente. Ahora el péndulo se volcó a su izquierda y el populismo avanzó producto de un accionar meticuloso, planificado y ejecutado con éxito. Estos movimientos basaron su estrategia en la concepción del filósofo teórico marxista Antonio Gramsci, fundador del partido comunista en Italia. Su prédica básicamente se resumía en que: “tomen la educación y la cultura que el resto se dará por añadidura”

Es estos días, en nuestra región, han estado sucediendo episodios que para aquellos que simplemente consumen noticias al vuelo les cuesta comprender, si no encuentran ese nexo causal entre la violencia y el reclamo, o notan una desproporción en ambos. ¿Quién puede comprender que la suba del boleto del subte en Chile, de 800 a 830 pesos chilenos (1,50 peso uruguayo) pueda generar incendios de edificios, de subtes, más de 20 muertos, saqueos de todo tipo, etc.?

Cuesta comprender como Chile, el país más desarrollado de América Latina tuvo esta explosión, cuando en 1990 era 30% más pobre que el promedio del continente y hoy es 60% más rico que este mismo promedio, reduciendo la pobreza del 40% al 10% y por ende la desigualdad.

Esto no es casualidad, es causalidad y todo indica que detrás de estos hechos, así como lo que ocurriera en Ecuador, Perú, Nicaragua, México, etc., está el Foro de San Pablo.
A las pruebas me remito, o lo que es más contundente, a confesión de parte me relevo de prueba.

Conocida es la incontinencia verbal de Maduro, heredada de su mentor Hugo Chávez, cuando nos dice en conferencia para el mundo, que felicita al Foro de San Pablo y agrega: “estamos cumpliendo el plan …. ustedes me entienden”. Claro que entendemos, a mitad de este año se desarrolló la última reunión del Foro de San Pablo en Caracas a puertas cerradas y ahí se perfeccionó “el Plan”. Como si fuera poco y ante los lamentables hechos de violencia, criminalidad y muerte, su mano derecha, Diosdado Cabello lanza con entusiasmo y beneplácito que “está soplando la brisa bolivariana” mientas la sangre corre.

Está “brisa bolivariana” trajo consigo que en Perú, Martín Vizcarra, disuelva el Congreso; que en Ecuador, ante la eliminación del subsidio a los combustibles el pueblo se lanzara a las calles al igual que en Chile con una violencia tan inusitada como desproporcionada; esta brisa bolivariana trajo consigo un fraude electoral tan burdo como papelonezco en Bolivia torciendo la voluntad ungida de las urnas por un pueblo que le había dicho que NO a Evo Morales en el plebiscito, el cual fue desconocido como también fueran desconocidas las libertades individuales y la persecución de opositores en los últimos 12 años.

Y como venimos diciendo, no es por casualidad que las cosas suceden. Está más que claro que Chávez prestó mucho dinero a muchos países de Latino América, entre ellos a Uruguay. También es claro que muchos de estos lideres populistas autoproclamados como los defensores de los pobres, hoy en día son de las personas más ricas del continente, reboleando bolsos de dinero a los ojos incrédulos del mundo, mientras sus seguidores inexplicablemente mueren de hambre o en las primeras filas del combate.

Es necesario, ante esta realidad continental descripta, que el Frente Amplio como movimiento integrante del Foro de San Pablo nos transmita a la población uruguaya, antes del 24 de noviembre, cuál es su postura ante los postulados manifiestos en distintos documentos emitidos por este Foro, así como las manifestaciones de los principales lideres como lo son Maduro o Diosdado Cabello.

Es necesario que se manifieste Daniel Martinez contrario al uso de la violencia, debiendo condenar sin eluciones, manifestaciones tendientes a implementar métodos agresivos como lo estamos viendo en países hermanos. No podemos abstraernos de la historia, cuando en los años sesenta la violencia y el terrorismo llegaron a Uruguay importada de ideas latinoamericanas propias de aquellas épocas, que reconocemos eran distintas a las de estos tiempos.

Así como conocemos a través del sitio oficial del Foro de San Pablo la manifestación de los mejores deseos de éxito en las elecciones a la fórmula Martinez – Villar, queremos saber si el Frente Amplio comparte los principios y si también saber si comparte el accionar del Foro, para que aquellos indecisos evalúen como corresponde su futuro voto el próximo 24 de noviembre.

Necesitamos los uruguayos certezas y tranquilidad y en nada ayudan los dichos irresponsables de estos últimos días de la vicepresidente Lucía Topolansky respecto a la sugerida ley de urgencia realizada por Lacalle Pou: "generará una movilización social enorme que podría producir inestabilidad". Agregó que "el primer año de gobierno de una coalición de derecha generará una enorme movilización social; me parece muy dudoso que esa coalición pueda resistir, eso va a generar mucha inestabilidad en Uruguay". ¿Esto es una opinión o una amenaza?

A ello sumemos al senador electo Olesker con arengas como “¡no pasarán!”.

¿No van estos dichos y actitudes en la línea del Foro de San Pablo?

Sería bueno recibir información y respuestas a esta interrogante alimentada por el accionar de los principales dirigentes del Frente en estos días que nos den paz.


El mismo perro con otro collar

Por Alvaro Valverde Urrutia

El Grupo de Puebla es una nueva iniciativa de la izquierda que se creó para reemplazar al Foro de Sao Paulo (FSP), con la intención de recuperar las mayorías de gobierno y realizar un giro hacia la izquierda en la política regional, en especial, luego de las elecciones presidenciales en Argentina, con la victoria de la fórmula de los Fernández.

Un aspecto interesante a tener en cuenta cuando se creó el Grupo de Puebla fue la no presencia del chavismo, aunque en la reunión fundacional se acordó defender a la revolución bolivariana; condenar la aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en la OEA, así como otorgar el liderazgo del Grupo al actual presidente electo, Alberto Fernández, cuando asuma la presidencia de Argentina.

Para ello, Fernández resalta la próxima reunión del Grupo de Puebla, a realizarse en Buenos Aires entre el 8 y 10 de diciembre, denominada "El cambio es el progresismo", donde los dirigentes progresistas no se enfrentan a nadie, sino a favor de políticas que devuelvan la equidad que se perdió en la región latinoamericana. Integran el Grupo, entre otros, Lula, Rousseff, Lugo, López Obrador, Samper, el chileno Ominami y el candidato del Frente Amplio, Daniel Martínez y el ex presidente español Rodríguez Zapatero y Alberto Fernández. También, se ha sumado el ex presidente Mujica.

El Grupo de Puebla se formó tan sólo diez días antes de la XXV Reunión del Foro de Sao Paulo celebrada a fines del mes de julio, en Caracas, como informamos en su oportunidad. En esa ocasión participó la delegación del Frente Amplio reconociendo a Maduro como presidente constitucional y el Foro manifestó su apoyo a la candidatura presidencial del Frente Amplio, Martínez – Villar.

Parecería que el Grupo de Puebla sería una nueva farsa o parodia del Foro de Sao Paulo (FSP), en virtud del desprestigio y fracaso de dicho Foro. Este Grupo mostraría una nueva cara que busca la izquierda latinoamericana para la decadencia del FSP que lo distinguieron por sus relaciones con la corrupción y la dictadura chavista.

Existen diferencias entre ambas organizaciones. Por un lado, el Grupo de Puebla no tiene representantes de los gobiernos de Venezuela ni de Cuba. Por otro, si bien se propone detener el avance de los esquemas conservadores en la región y evitar una injerencia a la fuerza en Venezuela, el Grupo no concibe un enfrentamiento abierto con el gobierno de Trump, como sostiene el FSP.

El Grupo de Puebla se presenta como potencial modelo de lo que podría ser un nuevo tiempo estructural en toda la región, un movimiento denominado “progresivamente” con la intención de convertirse en la contracara del Grupo de Lima.

No es casualidad lo que viene ocurriendo en Venezuela, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia y en la Argentina de Macri, relativo a un plan dominador de las masas; así como en algunos casos se prevé la apropiación de recursos.

Se podría calificar al Foro de Sao Paulo y Grupo de Puebla como los posibles desestabilizadores de los regímenes democráticos de América Latina, cuando coincide que en la OEA activaron el TIAR y el presidente chileno Piñera propuso medidas injerencistas en Venezuela. Como es sabido, poco tiempo después a partir de reclamos legítimos y pacíficos de la población, pareciera que se infiltraron entre los manifestantes grupos radicalizados que se aprovechan para agitar y actos violentos hasta el presente, sin salida.

Parecería que con el apoyo de Rusia, Evo Morales se suma a la política tirana de Cuba y Venezuela y descartara las propuestas de la OEA. Morales había prometido que cumpliría con las conclusiones de la auditoría de la OEA, ahora se niega a hacerlo.

Las declaraciones de Cabellos y Maduro, los articuladores de las desestabilizaciones, nos llevan a pensar que de cierta manera es posible. La estrategia de violencia radicalizada, el caos, la rapidez de la evolución de los acontecimientos, los saqueos, la destrucción y ataque a objetivos clave se han repetido en Ecuador y Chile, aunque las situaciones son diferentes en ambos países.
Maduro ha refrendado que ciertamente existe un plan para fomentar masivas manifestaciones en los países de la región, diseñado recientemente por el Foro de San Pablo. Propuestas para el plan de acción del Encuentro Antimperialista de Solidaridad, por la Democracia y contra el Neoliberalismo.

El nuevo plan de desestabilización regional tiene como actores al Foro de San Pablo, el chavismo y castrismo habrían actuado operando con violencia aprovechándose de las legítimas reivindicaciones de las sociedades en Ecuador, Chile y Bolivia. Sólo alcanza con escuchar el exceso verbal de Maduro.

El plan de acción surge como resultado del trabajo de tres días de reuniones con delegados de 85 países debatiendo sobre temas que afectan a los pueblos latinoamericanos. Este plan de la Izquierda pretende instaurar su régimen en toda el área regional.

Para ello, se proyecta establecer una estrategia de comunicación común, articulando los medios con las comunidades, utilizando las nuevas tecnologías y las redes sociales, como instrumento poderoso para la acción de la izquierda. Ese es el plan para agitar la inestabilidad en la región.

Los movimientos de desestabilización de los sistemas políticos latinoamericanos tienen su génesis en las dictaduras chavistas y castristas, que persiguen otra vez, como en décadas anteriores, reposicionarse mediante su antigua metodología de exportar polarización y malas prácticas, básicamente, financiando, apoyando y promoviendo conflictos políticos y sociales. Han abandonado la estrategia de reposicionarse a través de procesos de reinstitucionalización y redemocratización.

Tampoco, se podría responsabilizar cien por ciento al Foro y Grupo de la protesta en su contexto. Las medidas económicas fueron impopulares en los dos países. Pero, con soluciones diferentes. Pareciera, que en las protestas de la población en los casos de Chile y Ecuador y en las elecciones en Argentina y Bolivia, más allá de similitudes y diferencias entre cada situación, los objetivos propuestos en el Foro de San Pablo, en la pasada reunión en Caracas se estarían cumpliendo.

Las protestas en Ecuador estuvieron lideradas por movimientos indígenas. Mientras, en Chile la situación fue completamente distinta, sin un líder o un grupo específico que los representen. Si bien, nació de los estudiantes, luego se sumaron miles de personas de diferentes edades y clases sociales.

En suma, más allá de ciertas similitudes entre ambos casos chilenos-ecuatorianos, que tuvieron manifestaciones masivas en jaque al gobierno de Moreno y aún tienen a Piñera sumergido en una crisis de difícil salida, se notaron grandes diferencias que hacen que las manifestaciones tengan perfiles distintos.

Sí es comprobable por las declaraciones de los principales personajes del régimen chavista y la declaración del Foro, que está en marcha una estrategia de conspiración internacional junto con el Grupo de Puebla; así como las victorias electorales en Argentina y Bolivia (esta dudosa) que han reorganizado el mapa político de la región.

Mientras, Fernández tiene previsto desarrollar una política exterior progresista pero sin confrontar con Trump. En ese contexto, se reunió con el presidente mexicano, López Obrador y marcó que no se retirará del Grupo Lima aunque dará impulso al Grupo Puebla, Unasur y Celac. Y que para desarrollar esta estrategia regional México constituye un aliado central.

Por consiguiente, Fernández sobrevuela sobre Venezuela y recibe mensajes desde EE.UU. sobre la relación con Maduro. En esta etapa de transición, Fernández realizó su primer viaje al exterior como presidente electo a México, dejando a un costado a Bolsonaro.

También, Trump solicitó que Fernández modere su posición respecto al Grupo de Lima, del que había anunciado que abandonaría. Desde Washington se espera que gire respecto a la posición que ha venido expresó durante la campaña electoral. Y le pidieron que no abandone ese Grupo para presionar a Maduro, y que tenga una postura moderada, en la dirección de lo propuesto por Uruguay y México.

Los mandatarios Fernández y López Obrador intercambiaron propuestas para reactivar la integración. Y propusieron crear un polo progresista en la región. La estrategia de Fernández es revitalizar todos los organismos regionales de signo progresista, con el objeto de buscar una salida a la crisis venezolana consensuada con el régimen de Maduro, sin la injerencia norteamericana.

Para ello, están de acuerdo en reactivar organismos como la Unasur y la Celac para darle otro giro a la integración latinoamericana. Esto parece trasnochado, ya que ambos organismos fracasaron y se debilitaron por estar inmersos en la ideología bolivariana y dependiendo de Maduro con lo cual perdieron credibilidad y solo se han mantenido los países aliados al régimen chavista.

También, Fernández se ha reunido con Mujica, en Montevideo previo a ser presidente electo y coincidieron en la necesidad de revitalizar al progresismo latinoamericano.

En suma, la estrategia de Fernández estaría basada en sumar fuerzas en el Grupo de Puebla, para mantener una suerte de equidistancia entre Caracas y Washington que aleje las quejas de Trump. Pero, no se podría garantizar que esta estrategia resulte eficaz.


Evo Morales, el nuevo Maduro de la región

El presidente boliviano ha dado pasos sin retorno y se convierte en un dictador sin vueltas, sostiene un análisis internacional que acá reproducimos.

Los bolivianos deben tener claro que no hay esperanza afuera, podrán morir de hambre y llegar a la pobreza más extrema, viviendo en el peor de los infiernos, y nadie los ayudará.

Lo que vemos en Latinoamérica por estos días es el desarrollo de una increíble tragedia. Cuando la región intenta lidiar con una crisis migratoria sin precedentes, con las amenazas de guerra de Maduro y Diosdado Cabello y, en general, con las nefastas consecuencias de tener un país vecino en el que manda un tirano, aparece otro socialista a proclamarse rey y señor de todo cuanto hay en Bolivia.

Ya no hay vuelta atrás, por lo menos no en materia de formalidades. Evo hace rato pasó esa línea. No le importa que le digan tirano, no le importa que le acusen de robarse las elecciones, él ya decidió ser el nuevo Maduro de la región.

Está en el poder desde el 2006, lleva 13 años siendo «presidente». La Constitución de Bolivia dice que solo es posible reelegirse una vez de manera consecutiva, el líder cocalero ya fue reelegido dos veces. Y si contamos las últimas elecciones —las que se robó— hablamos de tres reelecciones consecutivas.

En el 2016 Morales decidió hacer un referendo para preguntarle a los bolivianos si querían que participara una vez más en las elecciones, a pesar de toda la trampa que seguro hizo, perdió el referendo y «el pueblo» dijo que no quería tenerlo de nuevo al mando. No le importó, igual se presentó a las elecciones.

Que violando la Constitución, y saltándose el resultado del referendo, haya podido estar en el tarjetón de los pasados comicios, ya dejaba clarísimo qué tan comprada tiene a la justicia y a las autoridades electorales. Lo que pasó el 20 de octubre, entonces, no fue más que la desembocadura lógica de lo que Evo venía haciendo hace ya mucho.

Era evidente que se quería quedar en el poder a como dé lugar. Entonces fue a las elecciones y cambió los resultados. Todo con el acostumbrado descaro y las mismas técnicas sucias de los socialistas. Al inicio del conteo la diferencia entre Morales y Carlos Mesa era estrecha, daba para una segunda vuelta. Pero luego se detiene el conteo de votos durante más de 20 horas —sin ninguna explicación— y, al reanudarse, el líder cocalero tenía los votos suficientes para ganar en primera vuelta.

Muchos bolivianos han sido valientes y desde el 20 de octubre, día de las elecciones, no han parado de trabajar intentando sacar a Morales. Específicamente en La Paz las manifestaciones son enormes a pesar de la brutal represión que ya deja varios muertos.

El pasado 31 de octubre en esa ciudad se llevó a cabo un cabildo multitudinario. Diferente a lo que ocurre en otros países en los que la palabra «cabildo» hace referencia a una gente que de manera informal se reúne, en Bolivia el cabildo está considerado en la Constitución como una forma «directa y participativa» de ejercer la democracia. Los cabildos «tendrán carácter deliberativo», dice la Carta Magna de ese país.

Los cabildos y las manifestaciones ya han dejado logros importantes, como la renuncia del vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral. En el cabildo histórico del 31 de octubre en La Paz se decidió «mantener la lucha hasta la renuncia del presidente Evo Morales». Así como rechazar la segunda vuelta y la auditoría a las elecciones por ser una «maniobra distraccionista (sic) para desmovilizar la lucha del pueblo y mantener a Evo Morales en el poder». Finalmente piden en la resolución de ese día nuevas elecciones para el 15 de diciembre, sin la participación de Morales.

Parece que la gente de los cabildos no solo está bien organizada sino que tiene claro el camino a seguir. La auditoría de la OEA a las elecciones de Bolivia constituye un insulto a los millones de bolivianos que han sido engañados por un tirano, pero sobre todo es una ayuda a Morales para que gane tiempo y la gente en las calles se canse y desanime.

Ahora bien, a pesar de que hay liderazgos, ideas claras y disposición, las formas de la izquierda son violentas y sin vergüenza. Han pasado apenas un par de semanas desde que se llevaron a cabo las elecciones y la oposición está bien organizada, habrá que ver qué pasa. Pero hablando de un tirano que decidió robarse unas elecciones de manera tan descarada, y pasar por encima de la Constituciòn, las posibilidades de que se vaya del poder sin el uso de la fuerza son pocas.

El camino más claro para la salida de Evo está, entonces, en los militares. Y ese, afortunadamente, parece ser el punto de la estrategia castro-chavista en el que el líder cocalero ha fallado. Tiene comprados a los altos mandos pero eso no será suficiente para enfrentar un posible alzamiento de la mayoría de miembros de las Fuerzas Militares provocado por la presión organizada de la sociedad civil.

A nivel internacional Morales no podría contar con un mejor ambiente. La «brisita bolivariana» recorre todos los países de la región logrando cosas tan increíbles como que Sebastián Piñera, el presidente de Chile, pida perdón a quienes incendiaron la capital. Y que los medios, que en general son de izquierda, llenen las primeras páginas de falsas historias sobre supuestas luchas sociales y mayorías que despiertan y piden socialismo.

Además de eso, tristemente, con lo que ocurre en Venezuela ha quedado claro que un tirano en Latinoamérica puede hacer lo que quiera, y lo máximo que recibirá de la comunidad internacional es una lluvia de comunicados. Evo no tiene nada que temer a nivel internacional.

Este sería el momento indicado para que los líderes de la región reaccionen y hagan un frente común contra el socialismo, que condenen con contundencia a personajes como Evo y que instauren sanciones efectivas, pero el único capaz de hacer eso en este momento es el presidente de Brasil.

Entonces, los bolivianos deben tener claro que no hay esperanza afuera, que podrán morir de hambre y llegar a la pobreza más extrema, viviendo en el peor de los infiernos, y nadie los ayudará. Que eso les aliente y les dé el ánimo para luchar por lo que todavía pueden conseguir.


La lucha contra el narcotráfico costó en México 250.000 muertos

Las cifras de asesinatos son escalofriantes: en trece años de lucha contra el narcotráfico, 250.000 personas fueron víctimas. El periodista independiente José Luis Pardo Veiras sostiene que la militarización ha fracasado.

El jueves 17 de octubre la ciudad de Culiacán amaneció con las fuerzas armadas mexicanas dispuestas a capturar a Ovidio Guzmán, hijo del chapo Guzmán, y anocheció con las camionetas del Cártel de Sinaloa patrullando sus calles. Más que el símbolo de la rendición del Estado, fue una escena perturbadora sobre la situación.

La misma semana, 13 policías habían sido asesinados en Aguililla, Michoacán, y otras 15 personas en Tepochica, Guerrero, en un enfrentamiento entre militares y supuestos sicarios, según la versión oficial. De enero a septiembre de este año en México se cometieron poco más de 22 000 homicidios, incluso más que a estas alturas del año pasado, que fue el más violento en la historia moderna del país.

Desde 2006, el inicio de la llamada ‘guerra contra el narcotráfico’ en México, han muerto aproximadamente 250 000 personas. La tragedia, más allá de las víctimas, es que toda esta avalancha de violencia no ha servido para que aprendamos nada. Lo único que el catastrófico fracaso en materia de seguridad ha cambiado es el discurso.

El expresidente de México, Felipe Calderón, prometió que la militarización era la solución final a la violencia, un problema que en 2006 representaba una tasa de 10.89 homicidios por cada 100 000 habitantes. Cuando acabó su mandato, la tasa se había duplicado. Su sucesor, Enrique Peña Nieto, siguió el mismo camino mientras dejaba de hablar de narcotráfico. Solo la desaparición de 43 estudiantes en Guerrero rompió el cordón sanitario que había construido sobre la realidad del país. Terminó su gobierno rompiendo el récord de homicidios.

El hoy presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho que prefiere “abrazos, no balazos” y ha coqueteado con la idea de una amnistía. Pero ha hecho lo mismo que sus antecesores: su plan estrella ha sido la creación de una Guardia Nacional. Sus palabras, tremendamente ambiguas, dibujan un país distinto, pero hasta el momento el país no ha cambiado y la estrategia de seguridad tampoco.

La mañana siguiente a que en Culiacán muriesen ocho personas, el presidente quiso desmarcarse de los gobiernos anteriores. Apoyó la decisión de liberar a Ovidio Guzmán porque había demasiadas vidas en juego. Quizás esa fue la única decisión correcta, pero fue una encrucijada a la que no se debería haber llegado.

El episodio, a diferencia de lo que dijo López Obrador, muestra más las semejanzas con el pasado que las diferencias. La detención y posterior liberación de Guzmán no solo fue producto de un operativo esperpéntico, sino de un problema conceptual que el país arrastra desde hace 13 años: pensar que una estrategia basada en operativos militares para descabezar a los carteles conlleva a algo más que violencia, terror e impunidad. A estas alturas, la evidencia de que la mano dura no funciona es tan abrumadora —en México y en toda Latinoamérica— que su rechazo debería ser casi tan dogmático como la tercera ley de Newton, pero se ha olvidado o no se ha querido aprender. La cosa empeora si el escenario es el corazón del Cártel de Sinaloa.

Culiacán probablemente sea el ejemplo más acabado de la simbiosis entre lo legal y lo ilegal, del monstruo que el Estado ha ayudado a crear, por omisión o complicidad, y que ahora combate como un ciego que golpea un avispero. Y las avispas están armadas con metralletas. Por eso el operativo fue como mínimo irresponsable; y la irresponsabilidad en materia de seguridad se paga con vidas.

Incluso si el operativo hubiera tenido éxito, el problema de fondo, aquel que una buena estrategia de seguridad debería combatir, se mantendría. En la última década no han faltado detenciones de grandes capos y los homicidios no han hecho otra cosa que aumentar.

Esto es porque la violencia en México no obedece a una lógica de guerra, en la que los ejércitos dependen de sus generales. Dependen de que miles de personas, muchas de ellas jóvenes, están dispuestas a matar y jugarse la vida con tal de ser alguien, de encontrar un sentido en medio de un país profundamente dañado por la desigualdad y la injusticia. Por eso en el crimen no hay vacíos, ni en los eslabones más altos ni en los bajos, ni por millones de dólares ni por unos cuantos de miles. Los hombres que patrullaban en Culiacán a bordo de camionetas fueron protagonistas del terror, pero si por la ley criminal ellos murieran o acabaran presos, esas camionetas nunca quedarían vacías.

Ver en directo el poder del crimen nos conmueve y horroriza, pero a estas alturas no es tanto una sorpresa como una constatación del mismo. Si antes del jueves 17 alguien tenía dudas sobre la dimensión del problema, hoy se le habrán esfumado. Lo que realmente sería sorprendente, diferente y necesario es que Culiacán sirviera como un punto de inflexión. A pesar de la indignación y el miedo que han causado algunos capítulos de más de una década de violencia en México, hasta ahora eso no ha ocurrido.

Calderón y Peña Nieto ya son parte de la historia sangrienta del país. López Obrador tiene cinco años para que sus actos se correspondan con sus palabras de cambio y que su estrategia de seguridad sea algo diferente a la militarización. Que el fracaso de estos 13 años no sea una lección olvidada sería el mejor servicio y el mejor homenaje a las 250 000 víctimas que se ha cobrado la violencia en México.


El tiempo de la desglobalización

Ha cambiado la tendencia –y quizás la época– dando lugar a un proceso de desglobalización que deja otra vez ganadores y perdedores, sostiene el economista y periodista Joaquín Estefanía en la columna que nos interesa compartir.

Se está instalando en el mundo un ambiente desglobalizador. La globalización ya no está de moda. Las guerras comerciales no son tan solo entre EE. UU. y China, sino que superan a las dos grandes superpotencias, y llegan a Europa. Recién estrenada, la nueva directora gerente del Fondo Monetario Internacional, la búlgara Kristalina Georgieva, advirtió que la escalada proteccionista amenaza con efectos a largo plazo que podrían lastrar la economía durante toda una generación, y que se puede levantar un “nuevo muro de Berlín” digital que fuerce a los países a elegir entre sistemas tecnológicos alternativos. Mientras tanto, los perdedores de la globalización, que tienen mucha capacidad de presión, se manifiestan por las calles preguntando qué fue de aquello de que la liberalización comercial, la mundialización de las finanzas o el mercado único europeo harían avanzar la economía y mejorar el nivel de vida de todos. No ha sido así. Se sienten engañados.

Las protestas en muchos países alejados entre sí son heterogéneas, pero en todas ellas hay dosis de rebeldía contra la desigualdad. En su nuevo libro, Capital e ideología (de próxima aparición en castellano, editorial Deusto), Thomas Piketty recuerda que la desigualdad no es solo económica o tecnológica; es ideológica y política. No existen fundamentos “naturales” que la expliquen. De forma sorprendente, escribe el economista francés, las élites de las distintas sociedades, en cualquier época y en cualquier lugar, tienden a “naturalizar” la desigualdad; es decir, a tratar de asociarla con fundamentos naturales y objetivos, a explicar que las diferencias sociales son beneficiosas para los más pobres y para la sociedad en su conjunto, que en cualquier caso su estructura presente es la única posible y que no puede ser modificada sin causar inmensas desgracias (la teoría de la perversidad de Albert Hirschman). Sin embargo, las desigualdades actuales y las instituciones presentes también se verán expuestas al cambio y a la reinvención permanente. Mientras tanto, esa desigualdad conduce al control político por parte de los más ricos, un control imprescindible para la transmisión de todas sus ventajas (a través del dinero o de la educación).

En este contexto de protesta vuelve a cobrar actualidad el gráfico del elefante, del economista serbio americano Branko Milanovic, antiguo economista jefe del Banco Mundial. Este gráfico ha llegado a ser más famoso —y por supuesto mucho más complejo— que la curva de Laffer dibujada en una servilleta de papel. Milanovic trabaja con ingresos de los hogares y con percentiles de población: si se unen los percentiles seleccionados aparece la figura de un elefante. En ella se puede ver que los dos grupos que pueden considerarse los ganadores netos de la globalización (periodo 1988-2008) son los muy ricos de cualquier parte del mundo y las clases medias de las economías emergentes, particularmente China, India, Indonesia y Brasil. Al revés, los grandes perdedores son los ciudadanos más pobres (por ejemplo, los agricultores africanos), la clase trabajadora de los antiguos países comunistas de Europa del Este, y los trabajadores de las economías occidentales que se consideraban a sí mismos clase media. Es muy posible que estas tendencias sigan siendo las mismas si se amplía el periodo estudiado y se incorpora la década de la Gran Recesión, ya que las clases medias de los países ricos han sido muy castigadas por el desempleo y por la devaluación salarial.

En 2013, Milanovic amplió su análisis y llegó a la conclusión de que en el último periodo se había producido la primera caída media de la desigualdad de ingresos en los ciudadanos del mundo desde la revolución industrial. Aunque dentro de los países desarrollados se había dado un incremento de la desigualdad de ingresos, si el análisis se hace más panorámico, a escala mundial, la globalización habría reducido la desigualdad al sacar de la pobreza estructural a miles de millones de personas de los lugares citados. En realidad, el gráfico del elefante de Milanovic —discutido a derecha e izquierda— refleja un enorme éxito económico en un trozo muy amplio del mundo. Muchas veces se toma la parte por el todo.


Frases Célebres 787

“Yo me levanto todas las mañanas y lo primero que veo es aquello allá (...) US$150 millones”. Jorge Zabalza, tupamaro, reclamándole al presidenciable oficialista Daniel Martínez -que le fue a pedir su voto al barrio Santa Catalina-, el frustrado proyecto de instalación de una planta regasificadora por medio de una empresa estatal de derecho privado (Gas Sayago). Subrayado, canal 10 (06/11/19).

“Ah sí, eso es verdad. Pero hay que aprender de los aciertos y de los errores. Es verdad. Pero también está viendo esto, qué nos comprometimos e hicimos, ¿verdad?”. Daniel Martínez, candidato presidenciable oficialista, en alusión a la obra de pre saneamiento de Punta Yeguas que permitirá (aún está en ejecución, termina el 20 de noviembre) que las aguas servidas no terminen en la playa y que fue impulsada por él cuando encabezó la Intendencia de Montevideo. El Observador (06/11/19).

“No podemos permitir que vaya a chamuyar a la paisanada como está acostumbrado a hacer (...) Si Mujica va a Sarandí del Yí, nosotros ese mismo día vamos a estar ahí. Si va a Paso de los Toros, nosotros vamos para ahí (...) esta marca se da porque Mujica no tiene patente de corso para seguir diciendo todo lo que se le ocurra, porque es gran culpable de muchas de las situaciones que vive hoy el productor y la gente del campo”. Sebastián Da Silva, senador Blanco. Montevideo Portal (02/11/19).

“Todos estos años le dijeron oligarcas y canarios burros a la gente del interior, no creo que tengan mucha suerte en recoger apoyo para la segunda vuelta. El interior le pasó factura al Frente Amplio en esta primera vuelta (...) Un solo Uruguay fue ninguneado en los discursos de todas las autoridades del gobierno. No puedo creer que ahora el Frente pueda conversar con la gente que ninguneo”. Marcelo Nougué, dirigente de Un Solo Uruguay. Informativo Carve de las 7, radio Carve (04/11/19).

“En 13 puntos largos y en cuarenta y pico de páginas no se menciona, no se le dice a la ciudadanía, absolutamente nada sobre el tema de la seguridad social que es central para la vida de los trabajadores y de los pasivos”. Mario Bergara, futuro ministro de Economía si el oficialismo gana la Presidencia en la segunda vuelta del acto eleccionario, respecto a la reforma de la seguridad social y el documento que firmaron los partidos que integrarán un eventual gobierno de coalición en el cual si está el tema desde un principio. El Observador digital (06/11/19).

“La renovación no es solo un tema de nombres, hay que renovar la forma de hacer las cosas. Astori es el referente de la fortaleza (...) no sé si suma o resta... aunque es uno de los más prestigiosos en la región. Afuera es indiscutible la imagen de Astori”. Yamandú Orsi, intendente de Canelones y jefe de campaña del candidato presidencial oficialista. Informativo Carve de las 7, radio Carve (07/11/19).

“Cuando uno está agarrando organizaciones y empresas del Estado, Ministerios o responsabilidades que te llevan a que todo el día tenés 10 mil problemas, a veces uno puede olvidarse de lo fundamental: que es que nosotros no nacimos para hacer política de un escritorio, nacimos para hacer política con contacto con la gente, mirándolos a los ojos, a lo Topo Gigio, ojos grandes para ver las realidades y oídos grandes para escuchar lo que la gente plantea”. Daniel Martínez, candidato presidenciable oficialista. Telenoche, canal 4 (04/11/19).

“Lo que está dicho está en el programa de gobierno. Es decir, el compañero Daniel Martínez diseñó un programa de gobierno donde muchas de las cosas del programa (del FA) no están incorporadas en ese programa de gobierno. Por lo tanto, no están planteadas (...) Decir sí o no a aumentos de impuestos en un eventual cuarto gobierno frenteamplista es un suicidio político dada la situación regional e internacional compleja”. Graciela Villar, candidata a la vicepresidencia por el Frente Amplio. Puntos de Vista, radio Uruguay (31/10/19).

“Si gana Lacalle, la ley de urgencia generará una movilización social gigantesca”. Lucía Topolansky, vicepresidente de la República. La República (01/11/19).

“Irresponsable y peligrosa la amenaza expresa de Topolanski (sic). ¿Inestabilidad por la aplicación de la Constitución? Es una barbaridad lo que promueve y agita. ¿Están seguros de alentar inestabilidades por perder una elección? ¿La vicepresidente? ¡De terror!”. Javier García, senador Blanco. Su cuenta de tuiter.
 
“Decirle a la gente que se van a recortar derechos si gana la coalición es una falta de respeto a las necesidades populares. Eso sí nos indigna. No jueguen con las necesidades de la gente. Que demuestren coraje con los políticos, no con los más vulnerables. No van a pasar. No van a pasar. Porque este viento que está soplando es el de la alternancia”. Luis Lacalle Pou, candidato presidenciable Blanco. 970 Noticias, radio Universal (07/11/19).

“Si el pueblo uruguayo lo elige, es el presidente; en todo caso, los comentarios vienen después. Lo que puedo decir es lo siguiente: yo voy a tener que estar en la oposición, pero no voy a estar con una piedra en cada mano. Una oposición constructiva, primero está el país”. José Mujica, expresidente. Quién es quién, canal 5 (31/10/19).

“Me empezaron a aparecer mensajes de cómo Orsi había considerado a las candidatas -digo candidatas porque ahora coincide en que somos dos mujeres-, asumiendo un rol cuasi de florero. Seguramente fue un error. Quiero creer que conoce el rol que efectivamente el vicepresidente está llamado a cumplir, que no es ni más ni menos que presidir un poder el Estado, lo que implica esto en articulación en el sistema democrático. Quiero creer que fue un error de un dirigente que no es ni más ni menos que el vocero oficial de la fórmula. De pronto, por alguna causa, prefieren olvidar ciertos episodios que tienen que ver con la figura del vicepresidente. Pero eso no puede llevar a desconocer el rol que tienen”. Beatriz Argimón, candidata a vicepresidente Blanca. Semanario Búsqueda (07/11/19.

“Esta no es la primera vez que denunciamos esta situación. Hemos conversado con la administración respecto a la forma de ingreso con contrataciones directas con privilegios, que se contraponen a contratos zafrales que habían hecho con una precariedad muy notoria y muy grosera hacia los trabajadores, como los ocurridos en estos meses (...) El pasado jueves nos reunimos con la administración, y al otro día varios compañeros acercaron una nómina de designaciones directas del intendente, incluso militantes políticos del partido de gobierno”. Oscar Rodríguez, secretario general de Adeom Canelones, repudiando el clientelismo político en la administración del intendente de ese departamento Yamandú Orsi. La Juventud (07/11/19).

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.