Edición Nº 979 - viernes 23 de febrero de 2024        

Un Frente Amplio agrietado

En medio de abrazos, sonrisas y llamados a la cohesión, los precandidatos a la presidencia por el Frente Amplio no logran ocultar las profundas grietas que dividen a su partido, como quedó demostrado recientemente luego del cruce del expresidente Mujica con la intendente Cosse. Este drama interno, más propio de una telenovela, deja en claro que la unidad frenteamplista es tan relativa como sus promesas de campaña. Esta brecha, aparentemente inofensiva, podría tener consecuencias desastrosas para el Uruguay en un eventual gobierno frentista.

Las recientes declaraciones del expresidente José Mujica, apoyando a Yamandú Orsi y desestimando a Carolina Cosse, han dejado al descubierto una vez más las divisiones internas en el seno de la izquierda. Según Mujica, Orsi es el único capaz de derrotar al gobierno, mientras Cosse, según él, es tan popular en el interior como un iglú en el desierto. Mujica, ese supuesto sabio consejero que siempre tiene la palabra justa, quiere ganar. La "unidad" es para nabos.

"¿Por qué lo respaldo [A Orsi]? Porque lo conozco hace años. Y porque además es el único que le puede ganar a los blancos. Cosse es buenísima pero no les gana. Porque no la bancan en el interior y por eso perdimos las elecciones de 2019, por el voto del interior", dijo el expresidente. No es la primera vez que Mujica se refiere a Cosse despectivamente y causa un revuelo dentro del Frente Amplio.

La relación entre Mujica y Cosse ha sido tensa desde las elecciones internas de 2019, cuando la alianza entre Cosse y el MPP se desmoronó tras su derrota ante Daniel Martínez en la interna frentista. Luego de que Cosse concretara una alianza con el Partido Comunista (PCU), su principal respaldo al día de hoy, desde el MPP criticaron la voracidad de Cosse. "Se ve que la compañera aspira a todo lo que pueda lograr", dijo Mujica en esa oportunidad.

Luego la acusó de usar la intendencia como trampolín a la presidencia, algo que -pese a las falsas promesas de Cosse- a esta altura es una obviedad. No es buena o mala señal, dijo al ser consultado, "es un dato de la realidad. El problema es que creo que Montevideo debe tener intendentes que se dediquen a la IMM y no para prepararse para ser presidente. Ver a la intendencia como un instrumento me parece que no...".

El año pasado, luego de alguna aparición esporádica en los medios, el expresidente, hablando de los nuevos liderazgos frentistas, dijo que Cosse era "brillante" pero tenía "problemas de carácter". Luego, en otra nota en la que fue consultado por los posibles candidatos frentistas, Mujica sostuvo que Cosse tenía "un don a favor: es mujer, y están de moda".

Cosse y Orsi, como protagonistas de esta trama, no se quedan atrás. La falta de sintonía entre ambos se ha vuelto evidente. La pieza maestra de este drama fue un evento en el Hotel Hyatt, en ocasión del lanzamiento de Ágora, un centro de estudios impulsado por el economista Gabriel Oddone. Oddone ha manifestado públicamente que si Orsi logra la presidencia él podría participar del eventual gobierno nada menos que como Ministro de Economía.

Tanto es así, que en la primera fila del mencionado evento, celebrado en noviembre del año pasado, se encontraba el propio Orsi acompañado por el expresidente Mujica, y por una invitada de honor, la expresidenta chilena Michelle Bachelet. En la oportunidad, Cosse prefirió un encuentro privado con Bachelet, alejándose del acto patrocinado por Oddone. Una maniobra que, si bien intentó justificarse por razones de agenda, dejó en evidencia el distanciamiento.

En múltiples ocasiones, Oddone ha elogiado el rumbo económico del gobierno de coalición, convirtiéndose en uno de los mayores críticos en la izquierda del plebiscito por la seguridad social que impulsan los patrocinadores principales de Cosse, el PIT-CNT y el Partido Comunista. Recientemente, el economista dijo que él habría aconsejado a los legisladores frentistas votar la reforma propuesta por el gobierno de coalición, a la que definió como algo mucho mejor a lo que teníamos.

Este no fue el único desencuentro de magnitud protagonizado por Cosse y Orsi el año pasado. Al momento de definir cuál de los dos debería ostentar la presidencia del Congreso de Intendentes, que le correspondía al Frente Amplio en 2023, las diferencias volvieron a salir a la luz. Ante la imposibilidad de compartir el cargo, lo lógico era que ambos cedieran y le entregaran la presidencia a su compañero y también candidato frentista, el Intendente de Salto Andrés Lima, pero no. Ninguno de los dos cedió y prefirieron conceder el lugar al intendente de Flores, el nacionalista Fernando Echeverría, que a su competidor en las internas.

Es claro que las divergencias no se limitan a Cosse y Orsi. El precandidato Mario Bergara también ha alzado la voz, quejándose de la polarización entre los dos principales contendientes y el ninguneo a su candidatura y a sus propuestas, destacando la falta de cohesión ideológica en el Frente Amplio. En una entrevista que concedió recientemente, Bergara identificó tres bloques ideológicos claramente diferenciados dentro del Frente Amplio: los "marxistas", que apoyan a Cosse, los de corte "nacional y popular", que apoyan a Orsi, y los "seregnistas", que -según dijo- lo apoyan a él. Su estrategia de campaña, develó Bergara, es explicar las diferencias de estas "familias ideológicas" para fortalecer su candidatura de "centro-izquierda". Sin quererlo, Bergara expone como nadie las divisiones existentes en el Frente.

En definitiva, como ha insistido en estas páginas el ex Presidente Sanguinetti, el escenario de un Frente Amplio paralizado por debates ideológicos parece ser la antesala de un eventual gobierno de la izquierda vernácula. Mientras algunos sueñan con un socialismo utópico, otros se resignan a la filosofía liberal, dejando al partido en un estado de asamblea permanente más propio de una comedia absurda que del gobierno efectivo que prometen. Los que presagiaban ansiosos una ruptura de la colación, descuidaron la casa propia...


La contradicción en marcha

Por Julio María Sanguinetti

Resulta que la "transformación educativa" es algo cosmético, sin relevancia, pero motiva paros, huelgas, declaraciones dramáticas de que "no pasarán", que "ni una gota" de ella debe colarse en el sistema público ¿En qué quedamos? ¿Cómo puede ser tan perversa si no tiene profundidad? ¿Es inútil o maligna? La verdad es que no es ni una cosa ni la otra: es un imprescindible camino hacia el futuro, sin el que no hay esperanza.

Por otro lado, se dice que este gobierno responde a un modelo empobrecedor, concentrador de la riqueza, pero al mismo tiempo nuestra intendenta montevideana repite como un mantra que el gobierno "no tiene rumbo". En una palabra, a la vez estamos construyendo, deliberadamente, un programa regresivo, pero no sabemos a dónde vamos.

Durante los primeros años de ese gobierno, había -según la versión opositora- una ortodoxia fiscal que procurando la rebaja del déficit, generaba perniciosos efectos sociales. De pronto, contradictoriamente, a mediados de año el déficit aumentó y entonces la crítica era la contraria. Como al fin de este año el déficit terminó dentro de lo esperado, ya no hablamos.

Se repetía día a día que la meta fijada de recuperación salarial luego de la caída de la pandemia, no se alcanzaría. Al final, resultó que en el año pasado el salario real creció y, en la perspectiva del gobierno, supera al de 2019. Ese año pasado el aumento de precios fue de un 5,1%. El de los salarios fue 9,3%. Esto se logra, además, con más generación de empleo, al punto que el BPS hoy tiene 100 mil trabajadores contribuyentes más que en 2019.

Esta prédica frentista desnuda, en realidad, una gran vaciedad. Se habla de un país en pleno desastre cuando se superan los records de venta de automotores, en el orden de 60 mil, y la industria de la construcción, ya sin UPM, supera los 45 mil trabajadores formales.

Naturalmente, no estamos en el paraíso, como no lo estaremos nunca. El día que nos creamos haberlo alcanzado, será el momento en que comenzaremos a retroceder.

El tema es que, como decía don José Capozzoli, legendario farmacéutico de Pocitos, "cuando me analizo, me pulverizo; pero cuando me comparo me expando...". Es lo que nos pasa hoy. Si miramos cada punto y cada cosa, siempre habrá algo que falta, pero si comparamos nuestra situación general con la del vecindario, Uruguay aparece como un remanso de estabilidad. Y efectivamente lo es.

Entonces también aparecen las tesis conspirativas ¿Cómo es posible que al mismo tiempo recrudezca el tema venezolano y aparezca un fallo imponiéndose una condena al Uruguay por el embrollo de Pluna? Se ha dicho así, como suena, "¿Qué casualidad? Y yo no creo en las casualidades...". Lo afirma una primera figura del Frente Amplio uruguayo. Aparentemente, somos nosotros, desde el sureño Montevideo, los que indujimos al pobre Maduro a encarcelar a Rocío San Miguel, luego de inhabilitar a María Corina Machado, que había sido electa como candidata opositora. Y al mismo tiempo logramos que un tribunal internacional ahora se sume a una conspiración contra la izquierda uruguaya. Se trata del Centro Internacional para el Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), el mismo que nos dio la razón en el sonado pleito de Philip Morris sobre el tema del cigarrillo.

La Coalición Republicana, también en versión frentista, es una colcha de retazos. Ya no se dice que se va a romper, pero sí que somos incoherentes, en el mismo instante en que Bergara se queja del "ninguneo" de sus socios y nuestro colega Mujica dice que a la Ingeniera Cosse "no se la bancan" en el interior.

La verdad es que este tipo de debates no enriquece la democracia. Estamos en un mundo en cambio acelerado pero con amenazas impensables. Guerras en curso y amenaza de otras. Nuestro país tiene una situación a defender. Como insistía Pascale, hemos caído en la llamada trampa del ingreso medio, o sea un país que ha alcanzado un buen ingreso pero que, para mantenerlo, precisa de una producción de mayor valor, sea del mundo informático, comercial, industrial o logístico. Para decirlo claro, no debemos exportar madera, hay que hacerlo hoy con celulosa, producto intermedio, y mañana con lo que viene después en la industria agroquímica, que es fundamental. Estamos en la mitad del camino en la mayoría de las cosas. Con buen rumbo, pero tenemos que alcanzar más productividad, o sea un rendimiento mayor del esfuerzo productivo, sea el que sea. Yeso pasa por la educación de modo fundamental y por una comprensión del ciudadano de lo que tenemos adelante.

El Frente ya demostró en sus 15 años, que la magia, su magia, no existía. Gastó toda la bonanza y cuando se terminó, en 2014, declinó. La Coalición Republicana demostró que se pueden superar tres crisis y afrontar los grandes temas del país como la educación y la seguridad social. La repetición, envejecida, de la magia frentista, hoy suena más a hueco que nunca.


Ministro Tabaré Viera presentó primera guía para atraer inversores

En un acto trascendental para el impulso económico y turístico de nuestro país, el Ministro de Turismo y precandidato colorado, Tabaré Viera, presentó este martes la primera Guía de Inversiones "Tourism Doing Business - Invirtiendo en Uruguay". La ceremonia, que tuvo lugar en el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, contó con la destacada presencia del Presidente de la República, Luis Lacalle Pou, la vicepresidenta Beatriz Argimón, autoridades nacionales e internacionales, destacándose la asistencia del ex Presidente Julio María Sanguinetti.

La guía, fruto de la colaboración entre el Ministerio de Turismo (Mintur), la ONU, y con el respaldo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), tiene como objetivo principal atraer inversiones al sector turístico uruguayo, resaltando las oportunidades, el marco legal favorable y los encantos del Uruguay.

En su intervención, el Ministro Viera afirmó que "Uruguay es un gran país para invertir", destacando la sensibilidad del Gobierno ante la realidad del sector turístico. Hizo hincapié en la resiliencia demostrada por la industria durante la crisis de la pandemia, subrayando el papel fundamental de las políticas públicas y la tenacidad del sector privado en la recuperación. Afirmó que aún existen desafíos, pero el turismo se mantiene como un motor crucial para el desarrollo.

La guía, estructurada en cinco capítulos, aborda aspectos cruciales para atraer inversiones extranjeras directas al país. Desde el panorama económico y de inversiones en los dos primeros capítulos, hasta la promoción de las inversiones verdes y su relación con el turismo sostenible en el tercero y cuarto capítulo. El quinto y último capítulo analizan el posicionamiento de Uruguay en el ámbito turístico global y regional, destacando su significativa contribución al Producto Bruto Interno (PBI) de la región.

Así las cosas, "Tourism Doing Business - Invirtiendo en Uruguay" no solo representa una herramienta para atraer inversiones, sino también una visión de futuro que resalta la fortaleza macroeconómica, la riqueza natural y las oportunidades que se alinean con las tendencias mundiales de inversiones verdes y sostenibilidad post pandemia.

Con este lanzamiento, Uruguay busca consolidarse como un destino atractivo para inversionistas, reafirmando su compromiso con el desarrollo sostenible y la potenciación del sector turístico en la región.


¿Ya se siente reina?

Hay un viejo y sabio adagio que reza: "Si quieren conocer a Pedrito, dale mandito". Pues cada vez que la ingeniera Cosse ha tenido "mandito" ha desplegado sus características más innatas.

El pasado jueves 15, en "La Mañana", Gonzalo Álvarez, columnista habitual de ese medio e integrante de la comisión organizadora de la Fiesta del Pollo y la Gallina (Expo Avícola) que se realiza en la localidad canaria de San Bautista, publicó un artículo narrando la sorprendente -que no sorpresiva- visita de la intendente capitalina, Carolina Cosse, al referido evento.

Álvarez señala en su columna que es habitual que diferentes autoridades y dirigentes políticos de todos los partidos se hagan presente en la exposición, "pero no exigen a cambio un trato de privilegio ni diferente al resto de las autoridades". "No estamos acostumbrados a generar ningún privilegio ni hacer diferencias con nadie, más allá de los protocolos institucionales que implican ordenar la inauguración y respetar los procedimientos ceremoniales", agrega Álvarez.

Pero quien desentonó, señala el columnista, fue la ingeniera Cosse quien "pretendió un trato diferente ya desde los días previos, solicitando que desde la organización le hiciéramos invitación formal para decidir asistir a nuestra fiesta. [...] Más llamativo nos resultó todo cuando se nos informó que vendría un día diferente al previsto para las autoridades, e incluso se nos solicitó atender a su equipo, que asistiría dos horas antes de su llegada para preparar su recorrida por el predio, una recorrida para la cual se nos pidió acceso gratis para una comitiva de veinte personas".

Pero a todas esas exigencias, dignas de una celebridad mundial, "en el momento de su llegada se sumó la condición de que alguien de la comisión fuera a recibirla fuera del predio, en la vía pública, donde la intendenta esperaba para bajar de su vehículo oficial".

Semejante exigencia adicional, como si la ingeniera fuera una Jefa de Estado, colmó la paciencia de los organizadores: "Ante nuestra negativa de acceder a ese último pedido, decidió entrar a recorrer nuestra fiesta, pero no sin antes hacernos sentir a través de su equipo la prepotencia, la soberbia y una actitud que no habíamos sentido con ninguna autoridad que visitara antes nuestra fiesta".

Esa arrogancia desubicada de Cosse no es nueva. La desplegó en toda su plenitud durante sus años en ANTEL, haciéndose acompañar a todas partes por un séquito en el que se destacaban varios camarógrafos, como no podía ser de otra manera.

Así las cosas, resulta sencillo el estilo que le imprimiría al gobierno del país la ingeniera de acceder a la presidencia. Uno muy alejado del republicanismo austero que históricamente ha caracterizado a nuestros gobernantes.


El Estado presente

El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, encabezó la ceremonia de inauguración del Centro de Referencia de Políticas Sociales "Aparicio Saravia", situado estratégicamente en el corazón del barrio Casavalle de Montevideo. Este proyecto, que atenderá a alrededor de 100.000 personas, se erige como una respuesta contundente del Gobierno a los desafíos socioeconómicos que han afectado históricamente a esta zona de la capital.

La jornada inaugural estuvo marcada por la presencia de Lacalle Pou, quien resaltó la importancia de la coordinación entre instituciones gubernamentales para llevar a cabo este ambicioso proyecto. El mandatario destacó que la construcción del Centro de Referencia de Políticas Sociales se gestó a partir del año 2020 y subrayó el compromiso de invertir los recursos estatales en aquellos lugares donde se necesita impulsar la libertad e independencia de los ciudadanos.

Ubicado en un terreno de 24 mil metros cuadrados cedido por el Ministerio de Defensa, el edificio albergará a 16 organismos estatales con un equipo permanente de 250 funcionarios. Esta iniciativa representa una inversión de alrededor de 100 millones de pesos, una muestra concreta del compromiso del Gobierno con la mejora de las condiciones de vida en una de las zonas de Montevideo más afectadas por problemas de inseguridad, pobreza, deserción educativa y desempleo.

Entre las instituciones que encontrarán su espacio en el Centro de Referencia se encuentran el Ministerio de Defensa, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Educación y Cultura, el Banco de Previsión Social, el Banco República, UTE, Antel y muchas más. La diversidad de servicios incluye desde atención médica y educativa hasta orientación laboral y acceso a servicios financieros.

El Ministerio de Desarrollo Social desempeñará un papel clave, con la instalación de oficinas y un comedor con capacidad para más de 500 personas. Además, se ha creado un Centro de Atención a la Salud Mental y Bienestar Psicosocial en Adolescentes y Jóvenes, a cargo del Instituto Nacional de la Juventud, que beneficiará a más de 5.000 usuarios.

La propuesta educativa no se queda atrás, con la instalación de un anexo de la escuela técnica Domingo Arena, ofreciendo opciones educativas de tercer ciclo de educación básica integrada y bachillerato en Deportes. La Biblioteca Nacional, bajo la tutela del Ministerio de Educación y Cultura, también ofrecerá actividades culturales y educativas.

El Ministerio del Interior también estará presente y dispondrá de una oficina móvil de la Dirección Nacional de Identificación Civil, así como una subcomisaría. No menos importante será el papel de la Administración de los Servicios de Salud del Estado, que trasladará para el nuevo complejo el centro de salud Dr. Ruben Misurraco, que incluye 18 consultorios, atención de diversos especialistas y servicio de farmacia. El Ministerio de Salud Pública, por su parte, instalará un vacunatorio.

El Banco de Previsión Social atenderá al público, a través del régimen de ventanilla única, y el Banco de la República dispuso ya la instalación de un cajero automático. El Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional brindará orientación y capacitación en un aula móvil, mientras que la UTE, la OSE y la Agencia Nacional de Vivienda atenderán al público en sus propios locales y Antel instaló un Centro de Inclusión Digital. Finalmente, a nivel de infraestructura, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas construirá una plaza y estará a cargo de las obras de caminería y espacios verdes.

A los críticos, mejor ni mencionarlos...


El cuco de la "especulación inmobiliaria" al descubierto

Con la campaña electoral en marcha, un nuevo "cuco" ha sido lanzado al ruedo: la supuesta "especulación inmobiliaria" bajo el régimen de vivienda promovida, creado por el propio Frente Amplio, que es el que hoy lo critica. No obstante, un análisis detallado de los resultados y las críticas evidencian que hoy la situación es más positiva de lo que algunos quieren hacer creer.

El reciente artículo del portal "Infocasas" sobre los resultados del plan de vivienda promovida desató críticas desde la oposición, que curiosamente fue quien diseñó e implementó este régimen. "Infocasas" reveló que, tras los ajustes realizados por el actual gobierno al régimen mencionado, hubo un crecimiento del 70% en la oferta de proyectos inmobiliarios.

Sin embargo, la crítica principal se centra en que el 83 % de las unidades construidas bajo esta modalidad fueron adquiridas por inversores privados. Al respecto, la diputada "emepepista" Lucía Etcheverry -por nombrar un solo ejemplo- afirmó que la ley de vivienda promovida se convirtió en instrumento para la "especulación inmobiliaria". Sin embargo, la legisladora olvida que la ley fue creada por los gobiernos del Frente Amplio, y las modificaciones actuales -pequeños ajustes- lo único que hicieron fue fortalecer el instrumento.

Contrario a las críticas, el aumento del 70 % en la oferta de viviendas promovidas es una excelente noticia. Esto significa más obras en marcha, más empleo en la construcción y una generación de riqueza genuina. Además, como informó la consultora Exante a comienzos de semana, el hecho de que estas viviendas, independientemente de su propietario, se incorporen al mercado, ha contribuido a una disminución del 12% en los precios de alquiler en los últimos tres años.

En resumen, la realidad desmonta las críticas del Frente Amplio sobre la vivienda promovida. En lugar de ver un problema de supuesta especulación, se revela un éxito en el financiamiento privado, más viviendas en construcción, empleo generado y precios de alquiler más bajos para la población. Otro "cuco" al descubierto...


El tiro por la culata...

El inefable diputado "emepepista" Sebastián Valdomir, había cursado un pedido de informes molesto porque el Presidente Lacalle Pou viajó a la Antártida junto a sus tres hijos y el novio de su hija. La respuesta del Ministerio de Defensa dejó en evidencia al molesto diputado, develando que, entre los 2.000 integrantes de delegaciones que desde el 2005 visitaron la base uruguaya en Antártida, se encuentran los hijos del ex Presidente Vázquez, múltiples asesores y destacadas figuras de la izquierda vernácula que viajaron junto a sus familias.

En un giro irónico, el diputado del MPP, Sebastián Valdomir, se encontró con una respuesta inesperada luego de cuestionar la visita de los hijos del Presidente Lacalle Pou a la Antártida. A través de un pedido de informes, el legislador emepepista buscaba evidenciar un supuesto favoritismo hacia la familia del presidente en las misiones a la Base Científica Antártica Artigas, pero terminó descubriendo una larga tradición que involucra a figuras destacadas de la izquierda uruguaya.

Según el Ministerio de Defensa, casi 2.000 personas han visitado la base desde 2005, y entre ellas se encuentran múltiples integrantes de gobiernos anteriores, incluidos los hijos del ex Presidente Vázquez y el hijo de su entonces asesor, posteriormente subsecretario de relaciones exteriores, Ariel Bergamino. La lista revela también la presencia de legisladores, jerarcas, asesores, científicos, y hasta dos de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes.

La respuesta al pedido de informes, que se analiza en detalle en una crónica de El Observador que recomendamos leer revela nombres de distintos períodos gubernamentales, desde el gobierno de Mujica hasta el segundo período de Vázquez, evidenciando la continuidad de estas misiones más allá de los cambios de administración.

Lo del título...


"Un mundo en guerra..."

Así tituló el ex Presidente Julio María Sanguinetti su última columna en el diario El País. La compartimos a continuación con los lectores de CORREO.

La época de oro de la globalización ha quedado atrás. Quizás sea Alemania, la economía más fuerte de Europa, la que mejor lo testimonia: la invasión de Rusia a Ucrania la enfrentó a su dependencia energética y a su debilidad militar. De modo ejemplar, había apostado a la integración europea y de ahí su gasoducto con Rusia y a la eterna paz kantiana, luego de la tragedia del nazismo. Todo se vino abajo cuando sobrevino esa guerra de imagen zarista.

Ya la crisis de 2008 había obligado a tomar medidas restrictivas en el orden financiero. La competencia comercial entre las dos grandes potencias de nuestro mundo marcó otro paso en el retroceso del comercio libre al establecer EE.UU. límites a las importaciones tecnológicas chinas. La pandemia, a su turno, mostró las debilidades de una organización internacional superada por la sorpresa, en aquel "sálvese quien pueda" de 2020, en que cada cual hizo lo que quiso o pudo, aun en nuestra América Latina. La agresión rusa ha sido, en esa deriva negativa, un hito fundamental.

Engels pensaba que las guerras napoleónicas se hacían imposibles por el desarrollo letal del armamento. Sin embargo, hoy estamos an- te un imperialismo territorial del siglo XIX, aunque las tácticas parecen ser del siglo XX, con armamentos del siglo XXI.

Giuliano da Empoli pone en boca de su imaginario Putin, en la novela "El Mago del Kremlin", la siguiente frase: "estamos volviendo a poner el ejército en la vertical de poder, así como a los servicios de seguridad. La fuerza ha sido siempre el corazón del Estado ruso, su razón de ser. Nuestro deber no es únicamente restaurar la vertical del poder. Debemos crear una nueva élite de patriotas dispuesta a todo para defender la independencia de Rusia".

¿La independencia?

Los hechos hoy le dan la razón al novelista cuando Rusia, insólitamente, le inicia un juicio a gobernantes de los países bálticos, como la primera ministra de Estonia Kaja Kallas, nada menos, el ministro de Cultura de Lituania y aun el viceministro de Relaciones Exteriores de Polonia (todos países de la Unión Europea y la OTAN). Anuncia una surrealista orden de arresto para todos ellos y lo peor es que la causa invocada es que Rusia se considera agredida por "acciones hostiles contra la memoria histórica".

Mientras los bálticos consideran que la Unión Soviética fue una fuerza de ocupación de sus países, la Rusia de hoy afirma que los liberó del nazismo y que decir otra cosa es un acto de agresión. Una interpretación histórica es invocada como una amenaza a la independencia de un Estado infinitamente más poderoso.

En el otro escenario, el despiadado ataque terrorista de Hamas a Israel ha desencadenado otra enorme tormenta. Cuando el Acuerdo de Abraham había normalizado las relaciones del Estado judío con los Emiratos, Baréin, Sudán y Marruecos y ya encaminaba conversaciones con Arabia Saudita, se produce este ataque notoriamente alentado por Irán. Que también moviliza a su otra organización terrorista, Hezbolá, en Líbano, mientras lanza ataques a ciudades de Irak y Siria donde operan organizaciones que considera enemigas. Y sus aliados hutíes, desde el Yemen, enloquecen al comercio mundial llevando el conflicto al Mar Rojo.

Naturalmente, la respuesta de Israel ha sido dura. Tanto como imprescindible, porque nadie puede discutir el derecho a la defensa del agredido. Las características de Hamas, con sus túneles, el uso de hospitales y escuelas como centros militares y la retención de cientos de rehenes, ha obligado a acciones sin duda muy dolorosas sobre la población de Gaza. Por cierto, la acusación de genocidio es un abuso de lenguaje, porque lejos de procurar la extinción del pueblo palestino, Israel entregó en 2005 los territorios ocupados y aceptó la instalación de una Autoridad, hoy rebasada por el terrorismo. Hasta el 7 de octubre había paz y ella se quebró por el ataque. Durante los primeros días el mundo entero veía como víctima a Israel; cuando la guerra produce víctimas del otro lado, las cosas se dan vuelta. Los agresores pasan a ser las víctimas para muchos países y organizaciones internacionales. Le exigen a la democracia israelí que detenga sus acciones sin que del otro lado se libere a los rehenes y alguien garantice, mínimamente, que habrá fronteras seguras.

Está claro que Occidente -del que somos parte- está ante un panorama sombrío. La Rusia de Chéjov y Tolstói, de Tchaikovsky y el Bolshoi, de Malévich y Kandinsky, se aleja de la cultura occidental de la que ha sido parte sustancial. Los terroristas jaquean a los Estados del Medio Oriente, mientras el enfrentamiento ente Irán y Arabia Saudita detona explosiones por todos lados. China amenaza a Taiwán pero deja que su errático vecino de Corea del Norte juegue al armamento atómico. Estos días oímos con tristeza decir que los temas internacionales no son relevantes para nuestra sociedad. Como si este pequeño gran país que somos estuviera ajeno a las corrientes del comercio mundial del que se nutre su economía. Como si no nos importaran el derecho internacional y el valor de las libertades. Como si fuera lo mismo un mundo abierto a los intercambios que otro cerrado, con bloques alineados. Como si las acciones bélicas y el gasto militar no condicionaran los precios internacionales.

En otros tiempos, las guerras nos ofrecieron relámpagos de prosperidad. Hoy comprometen nuestra salida hacia el mundo.


Índice de democracia: Uruguay es el único país de Sudamérica con democracia plena

El índice de democracia global, que cada año elabora la Unidad de Inteligencia de "The Economist", con sede en Londres, muestra a Uruguay en el primer lugar entre los países de América Latina y como el único con democracia plena en Sudamérica.

Para elaborar dicho índice se toman en cuenta las "libertades civiles", la "cultura política", la "participación ciudadana", el "funcionamiento del Gobierno" y el "proceso electoral y pluralismo existente". La puntuación total de esos ítems se calcula con base en 60 indicadores diferentes dentro de cada una de las categorías mencionadas anteriormente. De esta manera, los países son clasificados en las franjas de "democracia plena", "democracia débil", "régimen híbrido" y "régimen autoritario".

El informe, publicado el jueves de la semana pasada, sitúa a Uruguay en el puesto 14 a nivel mundial, compartiendo esta categoría destacada con Australia. Este posicionamiento privilegiado no solo lo consolida como líder en Sudamérica, sino que lo coloca como un referente democrático a nivel global. Costa Rica, ubicada en la posición 17, es la única otra nación latinoamericana que comparte este estatus.

Uruguay obtuvo una puntuación de 8,7 sobre 10 en el estudio. Desde la creación del índice en 2006, el país ha mantenido su puntaje de manera constante, oscilando entre 8 y 9 puntos. La valoración por categorías destaca la fortaleza de la democracia uruguaya en diversos aspectos. Con 10 puntos en proceso electoral y pluralismo, 8,93 en funcionamiento del gobierno, 7,78 en participación política, 6,88 en cultura política y 9,71 en libertades civiles, Uruguay exhibe un notable equilibrio.

El deterioro generalizado de la democracia a nivel mundial se atribuye, según el informe, a factores como las guerras, las medidas autoritarias y la pérdida de confianza en los partidos políticos. El estudio también señala la intensificación del sentimiento antiinmigración, la disminución de la confianza en los líderes y partidos mayoritarios, así como un panorama político polarizado en América y Europa. En este contexto, América Latina y el Caribe experimentaron el octavo año consecutivo de retroceso democrático, aunque la región sigue siendo la tercera más democrática del mundo, detrás de Norteamérica y Europa Occidental.

En contraste al caso uruguayo, Nicaragua se ubica como el país latinoamericano en peor posición, catalogado como un "régimen autoritario" en el puesto 143, junto a Venezuela, Cuba y Haití.


El IRPF de mi amigo Juan

Por Elena Grauert

La lucha contra el IRPF, por nuestra parte, se remonta a su aprobación en el 2007, una ley nefasta que nos hizo a todos más pobres, castigando a quien quiere o debe trabajar más. Los gravámenes impositivos son un mal necesario, pero cuando se transforman en expropiatorios o van en contra de la lógica de la vida y la realidad, terminan siendo un incentivo regresivo para trabajar en negro o incumplir.

Como este impuesto grava la renta, año tras año todos los uruguayos debemos hacer declaraciones juradas y declarar todos nuestros ingresos, a los que la izquierda denominó rentas de las personas. Esto lleva a que, si tenemos dos trabajos o dos jubilaciones, se anualicen todos nuestros ingresos y se nos imponga un pago que, a lo sumo, podemos financiar en 5 cuotas. De esa mal llamada "renta" solo descontamos los aportes a la seguridad social, los alquileres y poco más. Si tenemos retenciones por préstamos o si pagamos servicio doméstico a cuidadores o si nos retienen por pensiones alimenticias, ese dinero no se descuenta y, por lo tanto, pagamos por una plata que no percibimos.

El problema es que muchos trabajadores desconocen la necesidad de hacer declaraciones juradas y, en muchas ocasiones, terminan endeudados. Una persona que, entre dos trabajos, percibe más de $61.400 puede comenzar a generar deuda y, cuando se entera, la suma es tan cuantiosa que no puede pagarse.

El caso de mi amigo Juan (nombre ficticio, caso real) trabaja en una empresa del sector servicios y como sereno en otro empleo. Por cada uno de los trabajos, no alcanzaba al mínimo. Si se suman los dos trabajos, se genera una "renta" muy pequeña, aproximadamente unos $3000 mensuales. Entre las cuentas de mi amigo, tenía una retención del 35% de sus ingresos, por su hijo menor y además por su nieto. Por tanto, de los $65.000 pesos que percibía, había que descontarle el 35% del líquido, $22.750. Al final, el pobre Juan, trabajando 16 horas y durmiendo salteado, percibía $42.250 para vivir.

A eso claramente se le suma el alquiler, el pago de luz, agua y teléfono, transporte y comida. Es muy difícil que quedara algo. ¿Y a eso la ley lo llama renta? Cuando él se enteró de que tenía una deuda e hizo las Declaraciones Juradas, la deuda al día de hoy es de aproximadamente $370.000, imposible de pagar, ya que se le suman multas e intereses capitalizables que, con sus ingresos, no puede afrontar.

Fuimos a la DGI, no agendamos (ahora los servicios públicos solo atienden con agenda, costumbre perversa que quedó de la pandemia y se debería eliminar). Nos atendieron muy bien, pero las opciones son dos: pagar en 36 cuotas, lo cual sería unos $12.300, cosa imposible con los ingresos que hoy percibe Juan (que además ya no tiene el trabajo de sereno), o le ofrecen hacer un pago contado y ahí hacen un descuento en la multa, y bueno, si pide un préstamo por fuera y lo financia en muchas cuotas, le bajaría un poco, pero no mucho.

Lo cierto es que a Juan no le alcanzan los ingresos para pagar, porque sencillamente él trabaja por un sueldo, no tiene rentas. Si vamos a la definición de renta, es lo que permite a las personas tener ciertos ahorros, como la renta que se recibe de un alquiler o interés de un dinero que se tiene depositado. "Ingresos que constituyan utilidades o beneficios que rinda una cosa o actividad y todos los beneficios, utilidades e incrementos de patrimonio que se perciben o devenguen, cualquiera sea su origen, naturaleza o denominación", es la definición de renta.

Claramente, hablar de "utilidades e incrementos de patrimonio" para una persona que gasta su tiempo y tiene dos trabajos, no implica un incremento de patrimonio. Lo que obtiene son dos salarios que no alcanzan para pagar el impuesto, por lo que la suma es una ficción legal para cobrar lo que no se alcanza por el trabajo de uno solo, lo que lleva a error a las personas y, en muchos casos, resulta imposible de pagar, castigándolas embargándolas o pasándolas al clearing de por vida.

Hay más casos, como personas que prefieren no hacer horas extras porque el IRPF les quita lo que ganarían. Es evidente que, si bien no podemos eliminar este impuesto al trabajo, al menos deberíamos eliminar que se puedan sumar, cuando ninguno de los dos alcanza el monto imponible para ser objeto de IRPF. Claramente estamos hablando de ingresos muy bajos que nunca deberían entrar en el concepto de renta.

Las personas no pueden ser sorprendidas por las normas y verse atacadas por el Estado. La regulación debe ser sumamente clara y un caso como este no debería existir. Juan pagó lo que debía pagar; su omisión responde a no saber, pero en este caso el desconocimiento de la norma debería servir de excusa, porque la norma va en contra de la lógica. Alguien con retenciones judiciales, que trabaja 16 horas al día, no percibe renta, trabaja para vivir.

Hay que repensar mucho todo esto, pero sobre todo no castigar a quien quiere trabajar.


Concentración en la industria frigorífica, dejó de ser un tema técnico para pasar a ser político

Por Tomás Laguna

El inminente riesgo de alcanzar niveles de concentración en la industria frigorífica que afecten la libre competencia en el mercado de la agroindustria de la carne está alcanzando el grado de "alarma pública", lo que determina que sea hoy un asunto de decisión política.

El tema que denunciáramos desde estas páginas promediando el año pasado ha congregado la preocupación generalizada, incluso trascendiendo al ámbito ganadero. Pocos días atrás se presentó un recurso por parte de tres entidades muy representativas: la Liga de Defensa del Consumidor, la Unión de Vendedores de Carne y el movimiento Un Solo Uruguay. Esta acción se suma a contundentes manifestaciones desde diversos ámbitos, los principales consignatarios de ganado, las gremiales del agro, más declaraciones realizadas en igual sentido por distintos actores políticos. Este escenario constituye una enorme presión subjetiva para la decisión técnica que deberá tomar la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia, dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas.

Hemos escritos en varias oportunidades el año pasado, denunciando esta situación no querida en la cadena que integra el agro negocio ganadero. En agosto del año pasado, primera intervención, comparábamos la situación con los inicios del desarrollo de la industria frigorífica en nuestro país. Tiempos en que dos empresas de capitales americanos concentraban la fase industrial y exportación del preciado producto. En aquella columna hacíamos referencia a denuncias anteriores por posible colusión, ninguna de las cuales había tenido andamiento. También dimensionábamos que el riesgo de concentración no era solo a partir de la faena de los años previos por parte de las plantas involucradas en el negocio, sino por la concentración cercana al 68% en capacidad de faena instalada, lo que bajo ciertas circunstancias es indicador del potencial para dejar fuera de concurso a otras empresas del rubro. Argumento que fue recogido recientemente por el dirigente de Un Solo Uruguay, Alejandro Gorostidi.

En una entrega inmediata posterior nos alertábamos de que las gremiales de la industria frigorífica, en particular la Cámara de la Industria Frigorífica, se mantuviera expectante sin formular opiniones en uno u otro sentido. Situación que se mantiene a la fecha. En aquella oportunidad mencionábamos que cultores del anarco capitalismo, los libertarios de la economía, justificaban y quitaban trascendencia a la posible concentración empresarial. Lo siguen haciendo. Sin duda producto del devenir del mercado por cuya bandera se inmolan abrazados. Nosotros decimos que este hecho que nos ocupa, la concentración de poder empresarial en determinados rubros de la economía, es razón suficiente para defenestrar el libre mercado a ultranza como factor de desarrollo en una sociedad.

Finalmente, en una última intervención desde estas páginas alertábamos por el origen de los capitales que podrían hacerse de la industria frigorífica en nuestro país. Ya no sería ya una multinacional de origen brasileños, sino que los petrodólares sauditas podrían quedar dueños de uno de nuestros principales rubros de exportación, caracterizado por su base democrática a partir de la amplia participación de ciudadanos, desde el más pequeño criador hasta los ganaderos más encumbrados.

La COPRODECO del MEF debe resolver un tema estrictamente técnico, con elementos de análisis objetivos. El gobierno tiene que resolver lo que desde ya se ha transformado en un asunto político, de interés nacional refrendado por la alarma pública que se generó en referencia al mismo.

El presidente espera por el informe técnico de sus oficinas competentes, así debe ser, pero la decisión final siempre es política.


Las buenas obras y las malas obras

Por Consuelo Pérez

La vida en comunidad y sobre todo en las ciudades, exige la realización de obras que satisfagan necesidades de la población. La justa apreciación de las mismas, y la concreción en hechos físicos conocidos como "obra pública" es responsabilidad de los gobiernos de turno.

Es así que los programas de los distintos partidos políticos en campaña electoral deberían explicitarlas con claridad, para que el pueblo, que al votar elige ese plan y lo financia con sus dineros, pueda ser un supervisor constante, y pueda exigir, de no cumplirse con lo prometido.

Los seres humanos tenemos necesidades primarias, y otras secundarias. Digamos que no podemos entrar a ver una película si nos urge pasar antes por el baño. Lo mismo ocurre con la obra pública, y es imprescindible la idoneidad a la hora del diagnóstico de las necesidades, para luego elaborar una propuesta efectiva, probable, sana.

Las buenas obras públicas son las que cumplen un rol social que satisface necesidades reales y prioritarias. A veces no son muy visibles, y otras veces sí, pero lo sustancial es que son propiedad de la comunidad toda.

Las malas obras existen por negligencia de gestión o por ser innecesarias. Es una mala obra dejar algo por la mitad, construir una obra necesaria en forma no idónea, o, directamente y aún peor, construir una obra innecesaria.

Y es obvio que las buenas obras se corresponden con buenos gobiernos, y las malas obras lo contrario, pero con un agravante: una obra innecesaria puede responder a objetivos espurios, que ponen de rehén a la sociedad que la financia Generalmente se asocian, a lo largo de toda la historia, con los regímenes totalitarios, y/o con personalidades con ansias de poder y megalomanía. Los hechos físicos, por todo el mundo, lo corroboran a lo largo de los tiempos.

El aplauso a la entrega de una obra pública prometida no es necesario, pues el gobernante simplemente cumplió con su deber. Claro, es entendible que el mencionado aplauso aparezca, motivado por la satisfacción, por la recuperación de la dignidad. Todos deberíamos alegrarnos de que se cumpla con lo prometido para la gente. Pero no. Y ese asunto es tan patético como la hipocresía a la hora de gobernar.

A modo de ejemplo, resumiendo mucho y apelando a hechos recientes, la construcción de múltiples rutas nacionales, de un hospital en el Cerro, de un Centro de Servicios Sociales en Casavalle, y el realojo de miles de familias que durante décadas vivieron en forma infrahumana, son algunos ejemplos de buenas obras, prometidas en campaña y que reconfortan a sus beneficiados .Y que insólitamente crispan a opositores -por motivos que mejor no mencionaremos- los que también, obviamente, las utilizarán.

No hablaremos de las frustraciones en las promesas del gobierno anterior. Pero a modo de ejemplo mencionaremos a una mala obra. Fue hecha "de pesado" aun con discrepancias internas en la "fuerza política". No estaba en el programa de gobierno. Se relegaron obras de primera necesidad, como lo concerniente a las necesarias para el abastecimiento de agua potable, su costo fue muchas veces el previsto, y fue pago por los uruguayos de todo el país, utilizando a Antel como plataforma de lanzamiento.

En efecto, estimado lector, el Antel Arena es un claro ejemplo de mala obra, independientemente de lo que la justicia diga en otros aspectos.

Por eso, nunca olvidemos que "Cuanto mayor es el poder, más peligroso es el abuso" (Edmund Burke. Dublín, 12 de enero de 1729, Beaconsfield, 9 de julio de 1797; escritor, filósofo y político).

Es cierto que se seguirá utilizando "la tijera" en lo que resta del año, para múltiples inauguraciones. Las tijeras, como todos los bienes del Estado, provienen seguramente del gobierno anterior, y están por lo tanto, muy afiladas.

Sin uso, digamos.


¿Genocidio?

Por Jorge Ciasullo

"Durante la celebración ayer de la 37ª Cumbre Ordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana (UA) en Adís Abeba, Lula criticó la guerra que Israel mantiene en Gaza desde el 7 de octubre d 2023, tras los ataques del grupo palestino terrorista Hamás contra territorio israelí" (El País 19-02-2024).

"Lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza no es una guerra, es un genocidio", declaró ayer Lula a la prensa, y dijo que algo similar a "una guerra entre un ejército muy preparado y mujeres y niños" no había ocurrido antes en la historia, salvo "cuando Hitler decidió matar a los judíos".

Realmente llama la atención las declaraciones del expresidente de Brasil Lula da Silva, donde sus dichos son, por lo menos, agraviantes contra el estado de Israel.

Las diferencias entre una y otra tragedia son abismales, la una -aquí si- genocidio, fue planificada meticulosamente y ejecutada por Hitler y sus cómplices. La otra, es pretender que, ante un ataque a jóvenes que estaban en una fiesta, por supuesto sin armas, fueran masacrados sin piedad, seguida a una toma de rehenes y que, además, Israel aceptara pasivamente dicha barbarie.

Israel ha fijado como plazo el 10 de marzo, cuando comienza el Ramadán, la liberación de todos los rehenes, en caso contrario ha anunciado un ataque sin precedentes.

Dada la situación, si el objetivo de Lula erigirse no en un líder, pero por lo menos en un personaje internacional, debería buscar o proponer una tregua seguida de una negociación que sea una esperanza real para lograr la paz en la zona.

No es novedad, pero cualquier persona en el mundo medianamente informada, conoce que, desde el mismo día de la creación del estado de Israel, éste ha sufrido constantes ataques, jamás lo contrario. Esa situación lo ha obligado a la permanente defensa de su límite territorial y de sus ciudadanos ¿O se pretende su pasividad absoluta ente crímenes, aquí si genocidas, sobre sus ciudadanos?

Sin embargo, ello no ha sido obstáculo para que sea hoy un ejemplo de desarrollo en todos los campos, con aportes trascendentes para la humanidad. En ese sentido, para conmemorar sus 72 años de independencia, se han divulgado 72 avances científicos que han contribuido a la educación y al desarrollo de toda la humanidad.

Tal es el atractivo de país que registra una migración constante desde todos los rincones del mundo. Así, en la Franja de Gaza se registraban 590.000 habitantes en 2017 mientras en el 2023 registró 2.300.000. Ante esta indiscutible realidad a nuestro juicio, la pregunta que cabe es: ¿si es tan peligroso vivir en las fronteras o en cualquier parte del territorio israelí, porqué esas migraciones constantes de miles de personas hacia ese estado?

Vayamos a los números. El Banco Mundial estima que el PIB nominal de los territorios era de 4.007 millones de dólares estadounidenses y el de Israel en 161.822 millones de dólares estadounidenses. En términos per cápita estas cifras son, respectivamente, 1.036 dólares estadounidenses y 22.563 dólares estadounidenses por año. Todo dicho.

Hechos son hechos.


120 años de la Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905)

Por Daniel Torena

El 5 de febrero de 1904, resonaron las trompetas de guerra japonesas, como una diana que se escuchó en toda Asia. Para los europeos, ningún teatro de operaciones de guerra podía estar tan lejos, afectando significativamente la logística. Manchuria y el Mar Amarillo distaban mucho de Europa, con condiciones geográficas complejas, veranos de hasta 45 grados en julio y agosto en Manchuria, y temperaturas bajo cero en inviernos largos e intensamente fríos.

Para los rusos, era una operación compleja, combatiendo a 8.800 kilómetros de su base principal en Moscú hasta Port Arthur. El tren siberiano que cubría la distancia no era suficiente para los suministros militares y le faltaban tramos necesarios para grandes traslados de tropas y suministros. Port Arthur era vital para la Marina Imperial Rusa en el Pacífico, permitiéndoles operar en invierno y tenía gran importancia estratégica.

Japón, que se había industrializado rápidamente, no tenía recursos para una guerra prolongada. La Dinastía Meiji había creado una Marina siguiendo el modelo británico y un Ejército con la doctrina francesa y alemana, admirada por los japoneses.

Aunque Rusia era una gran potencia con 4.500.000 soldados y Japón con unos 800.000, los japoneses podían desplegar rápidamente 283.000 de su Ejército activo y 870 cañones. Las fuerzas rusas en la región totalizaban 83.000 hombres y 196 cañones, más 25.000 guardias de fronteras en fortalezas.

La mayor fuerza militar de Rusia estaba en Europa, lejos de la región asiática.

Los soldados japoneses, con lealtad al Emperador y dispuestos a morir por él, consideraban este sacrificio como su mayor honor, una tradición que perduró hasta la Segunda Guerra Mundial.

Esta tradición, inexplicable en el escenario europeo, mostraba un sacrificio extremo y fanático del combatiente, casi fanático a la figura Imperial, sagrada para los japoneses.

Los japoneses creían en la esencia del "Yamato-damashii", el espíritu del Japón Imperial.

Japón había tomado la Península de Corea tras derrotar a China en la guerra de 1894-1895. Ahora buscaba controlar Manchuria y Port Arthur de Rusia.

El Zar Nicolás II no contaba con una flota numerosa y moderna en Asia, a diferencia de los japoneses.

La Marina Imperial Rusa tenía su mayor flota en San Petersburgo y Sebastopol, ambas en Europa, pudiendo competir con los japoneses, pero en caso de guerra, tardaría en llegar al Lejano Oriente con las dificultades de suministros.

Los japoneses, conscientes de esto, planeaban atacar por sorpresa a la flota rusa asiática sin previa declaración de guerra, hundirla y luego atacar Port Arthur y las fortalezas rusas antes de que llegaran refuerzos de Europa por tierra y mar.

Los japoneses actuaron según su plan, desconcertando al mundo. La falta de acciones de otras potencias europeas, como Gran Bretaña, que observó sin intervenir, agravó la situación para Rusia.

Rusia, a pesar de tener un competente Comandante como el General Smirnov, leal al Zar al igual que la mayoría de los oficiales, poco pudo hacer ante la superioridad numérica y de fuego del ejército japonés, resistiendo con honor hasta el final en una guerra de grandes sacrificios para ambos lados.

El desenlace fue luctuoso para Rusia y acarrearía graves consecuencias políticas y sociales.

Esta guerra marcó la toma de Port Arthur y el inicio del control de gran parte de Manchuria.

El Imperio del Japón ya dominaba Corea y la Isla de Taiwán, tomada de China.

Para los japoneses, fue el inicio de un gran despertar del "Imperio del Sol Naciente", con la idea de liderar Asia en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Japón conquistó las Islas Alemanas en el Pacífico, emergiendo como una nueva gran potencia desafiante para Europa y Estados Unidos.


Hace un año me despojaron de mi nacionalidad nicaragüense

En la incertidumbre, y ante estos embates sufridos, uno tiene que encontrarle sentido a la vida para poder seguir adelante, dice el periodista Wilfredo Miranda en una sentida nota para El País de Madrid que deseamos compartir con nuestro lectores de CORREO.

Hace un año estaba en Miami entrevistando a unos sacerdotes que, una semana antes, habían sido desterrados por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Los religiosos eran parte de los 222 presos políticos que fueron sacados de madrugada de las prisiones y montados en un avión fletado por la Administración de Joe Biden con destino a Dulles, Washington. Toda la operación, me parecía en ese momento, era digna para una producción cinematográfica, poco común, disparatada, absurda... Mientras reporteaba, en plena entrevista con los curas, una colega y amiga, María Lily Delgado, me interrumpió sobresaltada. Me gritó: "Están quitando más nacionalidades".

Como si no hubiese sido poco desterrar a los presos políticos, en otro acto de venganza política sin fin, el régimen los despojó de su nacionalidad nicaragüense, los declaró "traidores a la patria", prófugos de la justicia y confiscó sus bienes. Es decir, muerte civil. Ese mismo cóctel represivo nos aplicaron a 94 nicaragüenses más el 15 de febrero de 2023. La mayoría de los nuevos desnacionalizados eran opositores, activistas, religiosos y periodistas que ya estábamos exiliados desde 2018. La retaliación era clara: la cancelación a perpetuidad de nuestros derechos ciudadanos. Otra estocada por no callar y denunciar los excesos del régimen.

Me disculpé con los curas por la interrupción, cerré la libreta, apagué la grabadora y me puse a ver en el teléfono de María Lily la transmisión en la que un juez orteguista leía los nombres de los despojados de la nacionalidad. En ese momento -con la adrenalina a tope que los reporteros sentimos con las noticias de última hora- no pensé que yo iba a ser nombrado. Pero allí estaba en la lista, el número 78 de los acusados. Tengo muy presente que sólo sentí rabia al escuchar al juez pronunciar mi nombre. Una rabia incontenible que, al irme de donde los sacerdotes, me volcó al teclado para protestar con la única herramienta que cuento: la palabra. No dimensionaba las consecuencias de la desnacionalización hasta que más tarde me di cuenta que si ya no era nacional, mi pasaporte ya no debía funcionar. ¿Me quedaría varado en Miami?

Comencé a preguntar a fuentes diplomáticas y migratorias sobre qué hacer si mi pasaporte estaba desactivado. Nadie me supo decir algo claro, certero. Es que eso de la desnacionalización, coincidían, no sólo era algo increíble y realmente poco usual, sino que resultaba una especie de pena sacada del medievo. No había explicaciones para esta situación. Logré viajar y poco a poco fui entendiendo de qué iba la cuestión de ser apátrida. Me buscaron en el registro civil de mi pueblo y ya no existía. Mi partida de nacimiento fue exterminada. Les ha pasado a varios desnacionalizados: sus hijos de pronto, jurídicamente, dejaron de tener padres porque ya no existen según el régimen. Además, las cuentas bancarias fueron congeladas y sobre todo, lo más complicado para mí, es esa desazón en el pecho: los dictadores golpearon donde más duele, en mi esencia como persona que se compone de buena parte de mi orgullosa nicaraguanidad. Me volví a sentir derrotado esos días, igual que cómo me sentí cuando tuve que exiliarme por segunda ocasión.

Desde entonces he lidiado con esa desazón que ha ido menguando con el paso de los meses, porque si algo he aprendido en todo este tránsito lejos de mi Nicaragua es ser cada día más resistente y más obstinado para no claudicar. Me aferro a lo que Ghandi dijo en un juicio en su contra por sedición: "La desobediencia al mal es un deber tanto como la obediencia al bien". Y el periodismo es desobediente con los sátrapas. En eso creo. Pero mentiría si les dijera que ha sido fácil. El exilio y el destierro pasan facturas muy caras, al margen de las cuestiones jurídicas y logísticas. Fue un enorme aliciente que España nos hiciera nacionales de manera casi expedita. Un gesto y una voluntad política muy generosa de un país al que nuestro poeta Rubén Darío, providencialmente, nos enseñó a llamar "madre patria". Sin embargo, los trancazos emocionales han seguido llegando.

Mantener la determinación de seguir haciendo periodismo que fiscaliza y denuncia a un régimen que ha sido señalado de cometer crímenes de lesa humanidad convierte a uno en una suerte de apestado. Las amistades se alejan o siguen de forma clandestina, como una forma de marcar distancia y protegerse de la represión que ha demostrado que no tiene límites. El colmo es que si alguien me visita no publica ni una foto conmigo por "protección". La familia hace lo mismo y con especial gravedad se pierde a los familiares, porque uno está solo en el exilio y el destierro. Duele perder esa conexión con la gente que uno ama y, lejos de ser un reproche para ellos, estoy convencido de que es lo que debe hacerse. Lo que toca. Por otro lado, hay personas que resultaban vitales para resistir en el exilio pero que se hastían de este cuento que parece de nunca acabar y nos abandonan, para irse a otros ámbitos donde el ahínco diario de querer rescatar Nicaragua no sea la norma, lejos del exilio.

Durante el último año me he cuestionado mucho personalmente; me ha resultado inevitable, aunque sé que este exilio no es mi culpa, ni por lo que hago. Por ejemplo, ¿por qué sigo haciendo periodismo? En serio, ¿por qué seguir haciendo periodismo cuando te quitan casi todo? Te quitan tu país, tu familia, tus amigos y hasta la posibilidad de no poder enterrar a mis abuelos; cuando te congelan tus cuentas, te declaran prófugo de la justicia, te difaman, te agreden, persiguen a tus padres... ¿Por qué? No he encontrado una respuesta sesuda ni muy profunda, pero sí he encontrado algo parecido a un cliché de respuesta que me resulta honesta: tengo un compromiso como ciudadano de Nicaragua, pero sobre todo un compromiso con el oficio del periodismo. En ese sentido a diario trato de reinventarme en el exilio. He formado otra bella y nutrida familia con otros exiliados y desterrados en Costa Rica, donde vivo, y seguimos creyendo que vale la pena soportar. La esperanza común está muy maltratada, pero sigue indemne y ofrece siempre la promesa de una Nicaragua libre para volver.

Una de esas amigas y ahora mi familia en el exilio me prestó hace un par de meses el libro de la periodista filipina Maria Ressa, titulado Cómo luchar contra un dictador. Me golpeó la pregunta que Ressa plantea de entrada en la portada del libro: "¿Qué estás dispuesto a sacrificar por tu futuro?". Creo que ya todos los exiliados y desterrados hemos sacrificado las cosas que les he contado, pero también seguiremos sacrificando, porque estamos ante una dictadura oprobiosa que no ceja en su afán por quebrarnos la dignidad, y por eso siempre encuentra enrevesadas formas de atacarnos, de intentar silenciarnos.

Digo esto porque la última táctica de los Ortega-Murillo es irse contra los familiares de los desterrados y exiliados. Primero iniciaron con arrestos y después, desde hace un par de semanas, han comenzado a confiscar las propiedades de los familiares de los declarados "traidores a la patria". Es una aberración jurídica y rapiña que no tiene empacho. Aunque se trate de un delito político, los delitos nunca trascienden a los responsables.

Hay un fuerte clima de autocensura. El terror impera tanto en Nicaragua y fuera de sus fronteras. A los exiliados y desterrados los muerde la disyuntiva entre seguir denunciando o silenciarse para que no dañen a los familiares. Es una decisión que cada uno debe asumir en la medida de sus propias vicisitudes. No es un temor infundado y hay que tomárselo en serio, porque existe la certeza de que los Ortega-Murillo han decidido no respetar nada; cruzan todas las líneas rojas que, al menos por decoro, no se deberían cruzar.

La pareja presidencial se han dado licencia para ser abyectos y desalmados, algo que demostraron con creces cuando ordenaron el asesinato con disparos letales de 355 almas durante las protestas de 2018. Los Ortega-Murillo no pueden -ni podrán ante la historia- eludir ninguno de sus crímenes, así como la confiscación ilegal de propiedades prohibidas taxativamente por la Constitución Política de Nicaragua en su artículo 44. Toda la violencia que ellos ejercen lleva un elemento central de arbitrariedad y desquite. Toca resistir con la convicción bien sujeta.

En esta incertidumbre, y ante estos embates sufridos, uno tiene que encontrarle sentido a la vida para estar tranquilos con nosotros mismos y poder seguir adelante. Y el sentido de la vida, dice Maria Ressa en su libro, "no es algo con lo que uno se tropieza ni algo que alguien nos entrega. Lo construimos a través de todas y cada una de las decisiones que tomamos, de los compromisos por los que optamos, de las personas que amamos y de los valores que son importantes para nosotros". En mi caso es importante seguir dando batalla, como dije antes, con la única herramienta con la que cuento: la palabra.

Es una batalla constante, dicotómica, en la que unos días el compromiso se siente desgastado y otros rejuvenecido. Se nos abren varios frentes a nivel emocional, económico y profesional que debemos ir desafiando y resolviendo. Como canta Sabina, es amargo como el vino del exiliado, pero también esperanzador cuando nos consuela el abrazo colectivo que nos damos los desterrados y exiliados. Sobrevivimos aferrados a esa tabla que flota en el mar del totalitarismo para no hundirnos, para no ahogarnos y seguir por Nicaragua y los nicas. Con esa rara esperanza que no nos abandona ante un panorama tan desangelado.


Cuba, ¿dónde estás?

La isla debe volver a ser el cocodrilo orgulloso del Caribe, que no se abruma por su falsa superioridad y que se alegra por su grandeza y la belleza de su cultura, expresa el académico cubano Julio Antonio Fernández Estrada en una interesante nota para el portal Infobae que transcribimos.

Cuba es un archipiélago picado en pedacitos y cargado en mochilas y jolongos. Cada persona que deja la isla de Cuba, la Isla de la Juventud o alguno de los cayos adyacentes se lleva un fragmento de ella de recuerdo o la convicción de que va a hacer todo por olvidarla para poder vivir.

Cuba ya no tiene forma de cocodrilo. El cocodrilo con cabeza de rombo ahora mira al norte, a veces al este, otras al sur, pero nunca se contenta con su humedal, sus lagunas y su mangle.

Los cubanos se llevan Cuba a todas partes. Quieren fundar una isla de son, baile de casino, dominó, broncas sobre béisbol y política, yuca con mojo, tostones y masas de puerco fritas, en donde quiera que llegan.

Pero Cuba es también gente adolorida, sin fuerzas, con demasiadas pérdidas, con muchas cosas dejadas atrás, con pobreza cargada sobre los hombros, con numerosas injusticias soportadas, con gran nostalgia de lo que pudo ser y no fue, y por lo que se creyó que sería y fue traicionado.

Los cubanos y cubanas no emigran solo con su alegría. Esa que el estereotipo de cubanía nos impone, con su imaginación; la que la gente cree que tenemos de más, con su sandunga y su sexapil. Viajamos también o, sobre todo, con nuestras carencias, nuestro desconocimiento del mundo, nuestros aprendizajes sobre el totalitarismo, nuestra comprensión socialista del universo, nuestra cultura española, africana, criolla, norteamericana, soviética y de gente pasadora de trabajo.

Los que salimos de Cuba lo hacemos con mucha hambre. Tenemos ganas de comer queso crema, más de una posta de pollo en el almuerzo, un pedacito de carne de res sin pellejo, un pan con olor y sabor a pan, un arroz desgranado y sobre todo tenemos ganas de comer entre almuerzo y cena, solo por saber que podemos, para entrenar el estómago para la próxima comida caliente.

También tenemos otras hambres menos evidentes. Cargamos con la necesidad de que los trámites funcionen, de que la administración nos trate bien, de que el transporte público nos traslade adonde decidamos, de que lo que opinemos en contra de la política oficial se pueda expresar sin buscarnos un problema, y de que si nos buscamos un problema podamos discutirlo hasta las últimas consecuencias en un tribunal de justicia.

Los cubanos emigramos con nuestro extremismo, nuestro dogmatismo, nuestro marxismo leninismo, nuestros miles de horas de trabajo voluntario, guardias de comité y días perdidos en reuniones inservibles.

Cuba sigue siendo mi lugar preferido del planeta. Con su destrucción, su ir hacia ninguna parte, su desorden, su suciedad, su pobreza, su cara ajada y sus dientes apretados es mi país, mi lugar y esas son mis gentes.

Si digo otra cosa mentiría. Nunca he creído que somos el ombligo del mundo. Nunca he creído que somos los más graciosos, los más instruidos, los más revolucionarios, los mejores en tantos deportes y los que mejor estamos preparados para sobrevivir en todos los sistemas.

Yo soy un inadaptado. Fui educado para trabajar en un mundo que no existe, el del socialismo real que lidiaba con el capitalismo occidental. Aprendí una filosofía que se considera una aberración en más de medio mundo, el marxismo. Estudié por libros que no se usan en ninguna universidad. Me armé de principios que son defectos en las sociedades competitivas actuales, sencillez, modestia, solidaridad, amor al prójimo, confianza en la buena fe de las personas y convicción de que el socialismo es una necesidad para el logro de la libertad. En resumen, fui construido como ciudadano de unas relaciones internacionales, nacionales y humanas que no existen.

Después, fui negado en mi propio país. No me quejo de nada. Solo narro. Describo. Estoy bien y donde quiero estar. Pero hubiera preferido ser feliz en Cuba y no dejar de ver a mi mamá, a mis hermanos, a mis sobrinos, a tíos y amigos, sin saber cuándo los podré volver a ver.

La Cuba de tantos que nos hemos ido ¿dónde está?, ¿qué podemos hacer por Cuba y los cubanos y cubanas, además de mandarles una compra mensual de mercado a tres veces el precio de la de los países donde vivimos?

¿Se puede aspirar a la esperanza y a la fe en el cambio dentro de Cuba? ¿Es digno y honesto dejar que todo fluya, subirnos en el barco de la nueva vida, invertir en el derrumbe del país y sacarle dinero a la mendicidad de nuestro pueblo?

No puedo comerciar con la miseria del pueblo de Cuba. No puedo mentir sobre la supuesta libertad que el Gobierno cubano quiere hacer creer a los posibles inversores nacionales y extranjeros que sería el nuevo ambiente de la vida empresarial cubana y el futuro de la economía nacional. Ahora que es bueno jugar al capitalismo es políticamente correcto llamar a que todos inviertan, pero cuando alguien pensó que podía vender un aguacate sin una licencia pudo ser sancionado por actividad económica ilícita. Algunos dirán que son otros tiempos. Yo digo que es otro descaro.

No nos queda más remedio, a algunos, que seguir trabajando por la libertad de los cubanos y cubanas. La libertad no puede ser mi modelo político preferido ni mi doctrina aprendida ni mis valores sociales e individuales ni mis aspiraciones personales. La libertad tiene que ser un ambiente de seguridad, justicia, legalidad, armonía, confianza en el trabajo y en las instituciones, que permita que la vida se pueda vivir en una república sin ganadores ni perdedores, sin magnates ni pordioseros, sin personas que cuelguen ni que sobren.

Cuba puede seguir con nosotros. Con nosotros seguirá. Pero también debe volver a ser el cocodrilo orgulloso del Caribe, que no se abruma por su falsa superioridad y que se alegra por su grandeza y la belleza de su cultura y su historia de lucha por la libertad. Cuba debe estar allí, mirando al Caribe y al Atlántico, con su olor a playa caliente de piedras chinas pelonas y sus ojos traspasados por la luz de su otro mar.

No puedo pedirle a nadie que se mantenga en Cuba para fundar el país del futuro. Pero sí puedo soñar que volverá a ser un país al que muchos querrán regresar.


Ucrania afirma que Rusia utilizó por primera vez un nuevo misil hipersónico

El uso de un misil Zircón significaría un nuevo paso en la campaña aérea rusa contra la infraestructura militar y civil ucraniana. Compartimos una crónica al respecto publicada en el New York Times.

Ucrania dijo tener pruebas de que Rusia utilizó por primera vez un nuevo misil de crucero hipersónico en un ataque la semana pasada, algo que, de confirmarse, podría plantear otro nuevo desafío a las ya abrumadas defensas aéreas del país.

Un análisis preliminar de fragmentos de misil realizado por el Instituto de Investigación Científica y Peritaje Forense de Kiev, organismo dirigido por el gobierno, concluyó que se había utilizado un misil 3M22 Zircón en un ataque llevado a cabo el 7 de febrero contra ciudades de toda Ucrania. Según el instituto, en los escombros se encontraron marcas típicas del misil.

"Vemos elementos característicos del misil 3M22 Zircón. Partes y fragmentos del motor y de los mecanismos de dirección tienen marcas específicas", declaró Oleksandr Ruvin, director del instituto, en una publicación en las redes sociales el lunes por la tarde en la que incluyó un video de los restos del misil.

Las autoridades rusas no han hecho comentarios sobre el uso de un misil Zircón y las pruebas presentadas por el instituto no han podido ser verificadas de forma independiente. Funcionarios estadounidenses, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que estaban evaluando la afirmación pero que no podían confirmar su uso en combate el 7 de febrero.

Sidharth Kaushal, investigador y experto en poder marítimo del Royal United Services Institute (RUSI), se mostró cauteloso y afirmó que ninguno de los buques de guerra desde los que se había probado anteriormente el misil estaba operando en el mar Negro en el momento del ataque, lo que quiere decir que los restos podrían pertenecer a otro tipo de misil.

El uso de un misil Zircón significaría un nuevo paso en la campaña aérea rusa contra la infraestructura militar y civil ucraniana.

Los restos que, según Ucrania, pertenecían a un Zircón se encontraron en la región de Kiev, dijo un portavoz del instituto forense sin revelar la ubicación exacta. El ejército ucraniano afirmó haber derribado varios misiles de crucero durante el ataque, pero no mencionó haber interceptado un Zircón.

Las defensas aéreas de Ucrania han demostrado ser relativamente eficaces durante el último año, interceptando a menudo hasta tres cuartas partes de los misiles disparados contra su territorio. Pero en los últimos meses, Rusia ha lanzado andanadas cada vez más complejas de diferentes misiles y drones en un intento de saturar y penetrar estas defensas. Así ocurrió de nuevo en el ataque de la semana pasada, en el que murieron 5 personas y participaron 64 misiles de crucero, misiles balísticos y aviones no tripulados rusos, así como un misil Zircón, según funcionarios ucranianos.

Según los expertos, de ser correcta la descripción de las capacidades del misil que Rusia hizo con anterioridad, este sería capaz de eludir potentes defensas antimisiles, como el sistema Patriot diseñado por EE. UU., que Ucrania ha utilizado para derribar otros misiles hipersónicos y de crucero rusos. Las autoridades rusas han afirmado que el Zircón puede alcanzar ocho veces la velocidad del sonido, tiene un alcance de 1005 kilómetros y puede transportar una ojiva de 300 kilogramos.

La Missile Defense Advocacy Alliance, una organización sin fines de lucro con sede en Estados Unidos, afirmó que, si esa información es exacta, el misil Zircón sería uno de los más rápidos del mundo, "lo que haría casi imposible defenderse contra él ya solo por su velocidad".

El misil "no tiene análogos en ningún país del mundo", declaró el presidente de Rusia, Vladimir Putin, a principios del año pasado.

Kaushal señaló que el misil se probó por primera vez en vuelo en 2015 y se declaró operativo a finales de 2022, un ciclo de desarrollo inusualmente rápido. Dijo que se había probado con dos buques de guerra, la fragata de clase Almirante Gorshkov y el submarino de clase Yasen, antes de ser utilizado para armar la fragata en enero de 2023.

Sin embargo, señaló que ninguno de esos dos buques de guerra "se encuentra en el mar Negro en este momento" y que "sería inusual que el misil se disparara en combate real por primera vez desde un buque desde el que nunca se ha probado antes".

Las autoridades ucranianas no mencionaron la plataforma de lanzamiento del misil.

El hecho de que Rusia no haya comunicado el uso de un misil Zircón la semana pasada también plantea dudas. Cuando utilizó por primera vez un misil Kinzhal, en marzo de 2022, el Ministerio de Defensa de Rusia lo comunicó rápidamente.

Queda por ver cómo el Zircón cambiaría los cálculos en el campo de batalla ucraniano.

Rusia ya antes ha afirmado que sus misiles hipersónicos Kinzhal lanzados desde el aire, unas de las armas más sofisticadas de su arsenal, son imposibles de detener. Pero después de que Ucrania fue equipada con el sistema Patriot, consiguió derribar varios Kinzhals antes de que pudieran alcanzar sus objetivos.

Kaushal también dijo que la eficacia de combate del misil Zircón sigue siendo desconocida, pues hay interrogantes en torno a su supuesta velocidad y precisión.

La capacidad de Rusia para producir y operar misiles Zircón, "especialmente porque el programa competirá por recursos financieros y de otro tipo con prioridades como la reconstrucción de las fuerzas terrestres rusas", también sigue en duda, dijo Kaushal en un informe de investigación publicado el año pasado.


Peligros del genio político

Los genios de la política cambian sus países, encarnan un antes y un después, aunque no siempre en un sentido positivo. Por eso el genio político y la ética liberal siempre han mantenido una tensa relación, argumenta la académica venezolana Gisela Kozak Rovero a propósito del "fenómeno Bukele". Compartimos sus reflexiones publicadas por la revista Letras Libres.

Dice Eugenio Trías acerca de la pasión que esta es la catapulta que genera toda verdadera creación en cualquier campo. En definitiva, la pasión se justifica a sí misma y bajo su influjo se entiende perfectamente la palabra "sujeto", tan cara al pensamiento actual. La sujeción significa la fuerza de la historia en nosotros; la pasión es la consciencia plena de nuestra condición de agentes capaces de transformar la vida. No es casualidad que científicos, pensadores, artistas y políticos sigan adelante contra viento y marea. Puede resultar contraintuitivo y absurdo que se dé la espalda a la seguridad material, a la aceptación social, a la convivencia familiar y a la tranquilidad propia de un cotidiano sin sobresaltos a cuenta de un impulso más parecido a la adicción que a un sostenido ejercicio de la razón dirigido a un objetivo concreto. Mejor dicho, más parecido a la pasión amorosa, cuya fortuna en la literatura, el arte, el cine y la psicología ha disminuido, entre paréntesis, después de un larguísimo reinado.

Pero, al igual que la pasión amorosa, la pasión política puede convertirse en un ejercicio de la muerte, una búsqueda de superación de los límites éticos y morales, una convocatoria a la devastación. También puede ser constructiva en la medida en que su inevitable toque megalómano no nuble la razón y permita avanzar más allá de nuestra tan humana avidez de poder. Sin este toque es imposible la existencia de un político de nación, porque a quién se le ocurre que sin su concurso un país no saldrá de abajo: se padece cárcel, tortura, exilio, persecuciones y humillaciones desde la convicción de que el sufrimiento tiene sentido. ¿El poder es un apetito tan tremendo? Claro que sí. Michel Foucault no se equivoca al afirmar que el poder es inevitable en la sociedad, de lo que se trata es de disminuir en lo posible la opresión.

Desde luego, la opresión es un concepto propio de las tradiciones liberales y socialistas promotoras de la emancipación. Para los votantes de Nayib Bukele, triunfante presidente electo de El Salvador, la seguridad es mucho más vital que la democracia, asunto absolutamente comprensible en sociedades a las que el miedo ha mantenido arrodilladas. El sometimiento de los delincuentes, opresores absolutos de sus paisanos, despierta el aplauso de quienes solo aman la seguridad. ¿Bukele tiene genio político? Por supuesto, lo que pasa es que el genio y la ética liberal siempre han mantenido tensiones tremendas. El éxito de Bukele indica que América Latina puede decantarse por opciones que ofrezcan la preciada seguridad; lo mismo pasa, por cierto, en la democrática Europa occidental, aterrada con las olas migratorias. Es una mala noticia para quienes apostamos por la emancipación, pero hay que comprender más allá de juzgar, a menos que se sea una militante y no una académica.

La izquierda en su momento vio con buenos ojos la Revolución bolivariana, fascinada ante el indudable genio político de Hugo Chávez. No caí bajo el influjo del artífice de la ruina de Venezuela porque soy antimilitarista y opuesta a su tipo de liderazgo, pero entiendo al país que lo votó: sin nuestra gota de renta petrolera y sin un militar en el poder, vivimos entre 1958 y 1998 una curiosa incomodidad que no se convirtió en instituciones sólidas y bienestar perdurable. Momento perfecto para que un golpista con las gónadas bien puestas se ganara el poder. Chávez y Bukele se parecen, qué duda cabe, pero el primero jamás logró la unanimidad del segundo porque las realizaciones de su gobierno no pusieron orden en la seguridad y la economía; muy por el contrario, hundieron a Venezuela en un pantano tremendo. Si la Revolución bolivariana en lugar de causar la implosión de la economía y destruir a opositores hubiese devuelto la seguridad personal a los venezolanos, tal vez su historia sería otra; no lo fue, la revolución sigue la vieja tendencia de izquierda antiliberal y de la derecha fascistoide de coquetear con malandros y terroristas.

Los genios de la política cambian sus países, encarnan un antes y un después. No tienen que ser intelectualmente brillantes ni mucho menos informados de manera racional, aunque cuando lo son significan una ruptura formidable en el sentido positivo. El venezolano Rómulo Betancourt y el estadounidense Franklin Delano Roosevelt son buenos ejemplos; también la chilena Michelle Bachelet y la alemana Angela Merkel. No son infalibles ni perfectos, son demócratas con gran consciencia de la historia. El genio político encarna las esperanzas, generando la confianza suficiente para concederle el voto o para arrodillarse ante su poder dictatorial, verbigracia las dictaduras inacabables al estilo de la de Josef Stalin, Fidel Castro (genio entre los genios) o Francisco Franco. La inteligencia y la ética son asunto de demócratas liberales sobresalientes, los dictadores no las requieren, y pueden ser profundamente amados por su pueblo o al menos más temidos -Maquiavelo siempre vigente- que odiados.

El genio político alimentó la escritura de la historia hasta los siglos XIX y XX, más interesados en profundizar sobre su naturaleza, como lo hicieron por ejemplo Max Weber y Karl Marx, que en exaltar a los grandes nombres del pasado estilo Napoléon Bonaparte, Alejandro Magno o Gengis Khan. Pero los grandes nombres persisten, carismáticos e irresistibles hasta el punto de erigirse en objeto de culto, como está ocurriendo con Bukele, que al igual que Chávez ha adornado El Salvador con su rostro y con los colores de su partido. En un tiempo en que la política parece arrollada por el poder de la tecnología para modelar el mundo, nuestras imperfecciones y necesidades nos recuerdan que detrás de nuestra condición de humanos fundidos con la tecnología somos temerosos, débiles y desnudos, necesitados de la protección colectiva y el sentido trascendente de fundirnos todos en uno. Lástima que brillen los Bukele y los Orbán, en quienes no confío para nada, pero por algo será, y ese algo no es solo la universal y malvada conspiración del "capitalismo neoliberal" sino la incapacidad de llevar la emancipación al terreno de las realizaciones tangibles en un mundo dominado por el miedo.


Frases Célebres 979

"A título personal cuando yo era Canciller no podía estar poniendo nota a los países, porque yo representaba a un país. Hoy que no soy nada, puedo decir lo que es Venezuela; un gobierno autoritario y que restringe los derechos humanos sin ningún lugar a duda (...) Venezuela tiene una grave carencia democrática, y lo que tenemos que hacer es darle señales como le dimos nosotros, no poner embajadores en ese país. Suspenderlo del Mercosur cuando viole la cláusula, no mandarle un embajador político". Rodolfo Nin Novoa, ex Canciller de la República durante el último gobierno del Frente Amplio. 970 Noticias, radio Universal (18/02/2024).

"No le gana a los Blancos, porque no la bancan en el interior y por eso perdimos las elecciones (2019)". José Mujica expresidente de la República, acerca de la precandidata Carolina Cosse. El Observador (16/02/2024).

"Todo el mundo conoce a Pepe; él dice las cosas que piensa. Al Frente Amplio la tónica de polarización no le sirve, no le ha ido bien cuando ha polarizado. De la autocrítica se supone que entendimos que para volver al gobierno que es lo que necesita el Uruguay, nos precisamos todos los espacios y familias ideológicas que integran el Frente Amplio. Acá no hay superhéroes, no es que un candidato va a ganar solo. El que va a ganar es el Frente Amplio con el aporte de los precandidatos". Mario Bergara, precandidato a la presidencia de la República por el Frente Amplio, sobre las manifestaciones del líder del MPP José Mujica, acerca de la precandidata Carolina Cosse.

"No voy a polemizar con compañeros frenteamplistas".  Carolina Cosse, intendenta de Montevideo y precandidata presidencial por el Frente Amplio, refiriéndose a los dichos de José Mujica. VTV Noticias, VTV (19/02/2024).

"No hay que darle de comer a las fieras". Andrés Lima, intendente de Salto y precandidato frenteamplista, acerca de las declaraciones del expresidente José Mujica sobre que Carolina Cosse no tiene apoyo en el interior del país no suman para la unidad del partido político. Telenoche, canal 4 (20/02/2024).

"A la gente hay que darle alegrías". Carmelo Vidalín, intendente de Durazno, sobre la inversión en el Festival de Folclore y los honorarios de Carlos Vives de más de 200 mil dólares. 12 PM, Azul FM (16/02/2024).

"Gobernar requiere de extralimitar la percepción de justicia. Este gobierno ha hecho un fortísimo hincapié en invertir recursos del Estado donde lo necesita y no en historias locas que se llevan el dinero de la gente". Luis Lacalle Pou, presidente de la República, en la inauguración de Centro de políticas sociales en Casavalle. El País (20/02/2024).

"Creo que fue un error, no corresponde esa decoración partidaria que prácticamente rodeo todo el predio. Lo que correspondía ahí era la bandera nacional y nada más, quien lo visitó de acto partidario se equivocó".  Guido Manini Ríos, senador y líder de Cabildo Abierto, criticando la decoración de la inauguración del Centro Aparicio Saravia en Casavalle, donde resaltaban globos celestes y blancos.  Informativo Sarandí, radio Sarandí (20/02/2024).

"Se puede decir que se perdió o que no fue un mal resultado para el contexto en que se daba". Santiago Pereira Campos, abogado Especialista en Derecho Procesal y Litigación, sobre el caso Pluna refiriéndose a los arbitrajes internacionales y la experiencia uruguaya. Más Temprano que Tarde, radio El Espectador (21/02/2024).

"Todavía faltan campanazos para que se acabe el recreo (...) No soy partidario de la cadena perpetua y las medidas extremas en seguridad hay que manejarlas con mucho cuidado". Eduardo Radaelli, dirigente de Cabildo Abierto y líder del Espacio de los Pueblos Libres. Punto de Encuentro, radio Universal (21/02/2024)-

"Hay un quiebre en la forma de hacer política económica porque antes cada gasto se solventaba con más impuestos (...) Tener una regla fiscal no quiere decir que baje el gasto, sino que se trata de incrementar el gasto pero dentro de parámetros que nos hace estar ordenados". Azucena Arbeleche, ministra de Economía, en su presentación de los datos de evolución macroeconómica del país. La Diaria, sitio web (21/02/2024).

"Hubo metas de la regla fiscal que se modificaron a mitad de año, porque, de lo contrario, no se iban a cumplir las que se fijaron al principio del año. En ese sentido, si uno corre el arco, le va a embocar siempre". Mario Bergara, senador y precandidato presidencial por el Frente Amplio, tras la presentación de la ministra de Economía Azucena Arbeleche sobre datos de la evolución macroeconómica del país. La Diaria, sitio web (21/02/2024).

"Fenapes no cogobierna, es un sindicato. No tiene todas las respuestas porque sino hubiese resuelto todos los problemas de la educación con la antigüedad que tiene en el tiempo". Jenifer Cherro, directora de Secundaria, acerca de que las clases comenzarán el próximo 4 de marzo. Las Cosas en su Sitio, radio Sarandí (21/02/2024).


Cómo llegó la noche

Por LA LIBRERIA

Editorial Hypermedia, año 2018, 533 páginas. Huber Matos

"Cómo llegó la noche" de Huber Matos es una obra que se sumerge en los intrincados caminos de la Revolución Cubana, ofreciendo una perspectiva única desde la experiencia y la visión crítica de uno de sus comandantes históricos. Antes de la revolución, Matos era un maestro de escuela y dueño de una pequeña plantación de arroz en Manzanillo, Cuba. Su involucramiento en el Partido Ortodoxo y su posterior oposición al gobierno de Fulgencio Batista lo llevaron al exilio en Costa Rica.

El relato se centra en la participación de Matos en la lucha contra Batista, su colaboración con Fidel Castro, y su destacado papel en la Sierra Maestra. No obstante, la trama toma un giro cuando Matos, tras la victoria revolucionaria, renuncia a su posición como comandante debido al giro comunista del nuevo gobierno de Castro. Este acto valiente le valió ser acusado de sedición y traición, enfrentando un juicio que resultó en una condena de 20 años de prisión, los cuales cumplió en su totalidad.

La narrativa de Matos abarca desde sus primeros días en la lucha revolucionaria hasta los momentos críticos que llevaron a su disidencia y, finalmente, a su encarcelamiento. El autor destaca la luminosidad inicial del proceso revolucionario, marcado por el entusiasmo y la entrega hacia un ideal de desarrollo nacional. Sin embargo, la obra también se sumerge en la oscuridad que, según Matos, llegó a Cuba con la infiltración comunista en el gobierno.

El libro busca no solo corregir la imagen de Matos en la historia sino también presentar al hombre detrás del comandante, un individuo que se postula como figura ejemplar. A través de sus memorias, escritas durante los 20 años de prisión en las cárceles castristas, Matos busca desafiar la narrativa predominante, ofreciendo una visión crítica y personal de los eventos que marcaron la Revolución Cubana.

"Cómo llegó la noche" es, en última instancia, una crónica reveladora y reflexiva que arroja luz sobre los momentos cruciales de la Revolución Cubana desde la perspectiva de uno de sus protagonistas, proporcionando una narrativa matizada y valiosa para comprender la complejidad de dicho proceso.

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.