Edición Nº 658 - viernes 17 de febrero de 2017        

La batalla cultural

El “relato” antiliberal, que comenzó a entronizarse en nuestra cultura a fines de los años 50, persiste en su propósito de socavar las señas de identidad histórica de nuestro país.

La llegada del Frente Amplio al poder fue el éxito de una batalla cultural que, paso a paso, logró el descrédito de los partidos tradicionales y la construcción de un idílico imaginario colectivo que nos conducía al paraíso terrenal. Nos alejábamos quienes presuntamente representábamos a la oligarquía, al capital extranjero, la gran propiedad, desplazados por el pueblo que construiría la utopía.

La descripción de ese paraíso se ha hecho de modo descarnado en el libro que para 6° año se difunde en varios institutos privados y que firma una profesora que ya ha aparecido en textos escolares con un claro flechamiento frenteamplista. En este caso, se compara al comunismo con el mundo de los Pitufos, de los que se ofrece un dibujo gracioso y una descripción maravillosa de una sociedad en que todas las necesidades están cubiertas y la igualdad resplandece. En todo el libro se respira el “relato” frenteamplista, su interpretación de la historia lejana y reciente.

Este texto no es una casualidad. Responde a una opción estratégica que viene desde años y que se expresa de modos bien diversos, pero que finalmente se concentra en la educación, en la que se ha introducido de modo abusivo la llamada “historia reciente”, esa que tradicionalmente se soslayaba en la escuela (y aun en el liceo) para no introducirse en el ámbito del debate político. Bajo el paraguas de explicar la dictadura, a fin de evitar su repetición, aun en la enseñanza primaria se forma a los alumnos en visiones realmente distorsionadas de la realidad.

Así es que para la mayoría de los adolescentes, los Tupamaros luchaban contra la dictadura militar y se quedan asombrados cuando se les explica que su guerrilla fue contra la democracia, que la idea era sustituirla por un régimen a la cubana y que cuando vino la dictadura ya estaban desmantelados. Tan profundo ha sido el lavado de cerebro, que ni aun mostrándose la rotundidad de los hechos, muchos de ellos no se muestran cabalmente convencidos. A lo sumo se logra, en esas ocasiones, hacerlos dudar.

La dictadura también está explicada en clave frenteamplista. La adhesión de todo el Frente Amplio y la central sindical (entonces CNT) a los comunicados militares de febrero de 1973, es olímpicamente ignorada. En ese momento, en que realmente irrumpe el poder militar, toda la gloriosa “izquierda” uruguaya aceptaba una dictadura siempre que tuvieran un lugar en el gobierno “nacional y popular”. Luego viene la oposición a la dictadura y allí los dirigentes del Frente Amplio son los héroes. Se ignora el rol de los partidos tradicionales y de figuras democráticas que se enfrentaron al golpe militar con coraje y decisión. Algo se le reconoce a Wilson Ferreira, pero se ignora a Amílcar Vasconcellos, que hizo la primera denuncia; a Jorge Batlle, que fue el primer dirigente político preso; a Enrique Tarigo, de formidable oposición a la propuesta constitucional del régimen plebiscitada en 1980; apenas aparece, incluso, un gran líder militar, profundamente batllista, el Vicealmirante Zorrilla, que resistió el golpe con el bloqueo histórico de la Ciudad Vieja.

Es verdad que los tupamaros, que estaban presos y bien procesados por la Justicia en el período democráticos, fueron maltratados y eso les envolvió en una aureola de víctimas que desvaneció su acción violenta y reaccionaria contra las instituciones. También es verdad que se persiguió estúpidamente a los comunistas, que nunca habían estado a favor de la guerrilla. Allí está uno de los peores legados de la dictadura militar: transformar en víctimas a los victimarios; regalarles una legitimidad política que carecían, cuando entraron a la cárcel repudiados por la gran mayoría de la población.

La historia del “neoliberalismo” es otro gran concepto falsamente acuñado. En un país que históricamente tuvo los mejores indicadores sociales de América Latina, que no privatizó ninguna de las grandes empresas del Estado y que preservó un Estado Benefactor que con bienes y males, logros y carencias, ha sostenido una mayoritaria clase media, seguir machaconamente hablando de un conservadurismo rampante es una mentira grande como una catedral. Pero se repite y se repite. Felizmente, ahora empieza a asomar su falacia, cuando resulta que los pilares de la vieja “oligarquía” han sido asumidos con fervor por el frentismo. La vituperada inversión extranjera es elogiada y buscada con fruición; el consumismo tan cuestionado, aun moralmente, sustenta las grandes recaudaciones que le han permitido a los dos últimos gobiernos nadar en la abundancia; la maldecida globalización nos regaló diez años de una bonanza de precios internacionales nunca vista y ni hablemos de la gran propiedad agropecuaria —monstruo latifundista— que hoy muestra la mayor presencia de tierra en manos de extranjeros y aun de concentración de la propiedad. Los gobiernos frentistas viven de lo que han odiado, ahora se abrazan a lo que han repudiado y eso es lo que comienza a advertirse a nivel de una ciudadanía que se asombra ante la voltereta o bien que advierte como aquella mentalidad marxista corrompe, en la aplicación, buenos principios liberales.

Los textos como el comentado siguen manteniendo como un ideal la concepción marxista de la sociedad y desacreditan todo el pasado nacional vinculado a los partidos tradicionales. Ni hablar del gran caudillo de la independencia, Fructuoso Rivera, al que la “mala fe y la ignorancia” —como decía Maiztegui— acusa de un “genocidio charrúa” por un enfrentamiento en que la ya diezmada tribu perdió una veintena de integrantes, aunque luego logró asesinar al hermano del Presidente, figura militar y política de gran relevancia.

El tema no es de intelectuales. Lo acunan algunos intelectuales, lo trasmiten a la docencia y de ahí a los alumnos. Se comenzó a vivir este proceso antes de la dictadura y, retomado con fuerza luego de ella, sigue hoy su machacona pérdida, torturando la historia para que diga lo que ellos quieren que diga. Difícil será el futuro nacional con esta tergiversación que ha degradado la educación pública y la ha transformado en una herramienta de adoctrinamiento, incompetente para formar ciudadanos demócratas, capaces de adaptarse al vertiginoso dinamismo del mundo que nos toca vivir.


De nuevo, “más y mejor...”

Por Julio María Sanguinetti

A propósito de las giras del Presidente Vázquez, en materia internacional seguimos sin logros tangibles y concretos para el país.

El 15 de diciembre de 1995, en la solemne sala de las columnas del Palacio de Oriente de Madrid, bajo la mirada escrutadora del Emperador Carlos V, en un bronce guerrero, el Mercosur firmó un acuerdo marco con la Unión Europea. Estaban presentes todos los Cancilleres de Europa y le correspondió firmar al nuestro, por entonces el Ing. Agr. Álvaro Ramos, en carácter de Presidente en ejercicio del Mercosur.

Desde entonces, trabajosamente, se arrastra la idea de liberalizar el comercio entre las dos regiones. Valgan estos 22 años como testimonio de la enorme dificultad de esta posible —y deseable— alianza que estos días aparece resucitada en las noticias periodísticas. A raíz de los arrebatos retóricos del Presidente de los EEUU. contra México, China y la propia Europa, se habla por todos lados de las alternativas y allí aparece, citada con mucha ingenuidad, esta relación interregional de tan espinosa posibilidad.

En ese contexto, se reúnen en Brasilia los Presidentes de Argentina y Brasil y vuelven a la palabra mágica: relanzar el Mercosur. Los hechos nos dicen que luego de su firma, en 1991, el tratado funcionó muy bien, hasta que en enero de 1999 la devaluación de Brasil puso todo en entredicho. Quedó claro que había una gran asimetría entre los socios y que de un sacudón brasileño no se salvaba ni Argentina. Desde entonces, se ha ido a los tumbos.

El Mercosur, como zona de libre comercio que es, ha vivido las constantes violaciones al tránsito de sus mercaderías, que se suponía abierto entre sus fronteras. Como unión aduanera que pretende ser, con un arancel externo común, que fijara los gravámenes de importación igualitarios para todos, aun menos ha funcionado. Las violaciones han sido frecuentes y las excepciones enormes, como la zona franca de Manaos, donde Brasil maneja una economía propia, al margen de toda restricción.

En una palabra, los intereses particularistas han predominado. Uruguay, por ejemplo, sacrificó numerosas actividades ante la producción argentina y brasileña, en la esperanza de desarrollar otras dirigidas a los mercados vecinos. Al principio, se caminó en la buena dirección, pero a poco de andar Brasil, y muy especialmente Argentina, comenzaron a limitar la competencia y a proteger industrias que no estaban en capacidad de competir. Con los Kirchner se llegó a la arbitrariedad total, que muy caro pagaron industrias nacionales, como la Fanapel hoy en crisis.

En ese contexto crítico, en 2006 oímos, desde Córdoba, una vez más la palabra mágica: relanzamiento. El entonces Presidente Chávez fue más allá: “Nace un nuevo Mercosur”. No hace falta analizar mucho para advertir el desastre que fue esa incorporación de Venezuela, que agravó aún más las dificultades, tanto económicas como políticas. La propia entrada fue un acto espurio y hoy Venezuela está suspendida porque, como era previsible, no ha cumplido ningún aspecto del tratado, ni en lo comercial ni en lo democrático.

El año pasado se celebraron los 25 años con una ceremonia en la sede mercosuriana del Parque Hotel y fue todo muy triste. Se comenzó con una infeliz declaración del Secretario Taiana, el ex Canciller kirchnerista, y se terminó con la bancada parlamentaria brasileña sentada al fondo, con el Presidente Vázquez acompañando su protesta por la mala ubicación protocolar que se le había asignado. Un sainete gasallesco.

Ahora se reúnen los dos Presidentes de los países vecinos y, sin siquiera una presencia simbólica de Uruguay y Paraguay, expresan su voluntad de profundizar la relación. No arrancan bien, porque debieron integrar también a Paraguay y Uruguay, cuyas economías son de menor porte, pero representan países tan respetables como los de mayor PBI. Esto podrá superarse, naturalmente, pero si se quiere hacer algo de verdad, hay que asumir riesgos. Una Argentina en clima electoral, ¿puede sacrificaren en el altar de la competencia alguna actividad, como la industria de partes automotoras, para que compita con la brasileña en condiciones más severas? A su vez, ¿puede este gobierno brasileño, tan discutido, asumir riesgos reales?

Sabemos que los gobiernos de los vecinos están bien inspirados y que actúan en la buena dirección. Pero sus circunstancias políticas y sociales son difíciles. Desde ya que podrían enfrentarlas, pero si se encaran con mucha valentía.

Del mismo modo, ¿alguien piensa que la agricultura francesa cederá algo a la del Mercosur en medio de una elección de pesadísimas consecuencias como está viviendo ?

Todo es difícil. Muy difícil. Requeriría grandeza para superar el momento. Estamos convencidos de que no les falta voluntad ni a Macri ni a Temer. La cuestión es si pueden. Razón por la cual hay que ser muy realista y franco cuando se hablan de estas estrategias, que pueden ser válidas pero que —por cierto— no son gratuitas para nadie.

Son infantiles, entonces, las voces oficialistas que oímos estos días hablando de nuevo del “más y mejor Mercosur”. Ya no se repite ese eslogan devaluado, pero se maneja la misma idea en medio de una formidable confusión. El tren de los EE.UU. ya se perdió en el primer gobierno Vázquez; y el de China, que tanto se promocionó, está claro que no pasó de un deseo. Hoy, lo único concreto que tiene el Uruguay son los canales de inversión que en la forestación y las zonas francas abrieron los gobiernos colorados. Todo lo demás es ruido y apresurados planteos publicitarios que tratan de llenar el vacío y la orfandad.


Vázquez vuelve con las mismas dudas e interrogantes

El viaje del Presidente Vázquez y su comitiva a Finlandia para apurar la instalación de la tercera planta de celulosa no significó avances concretos. UPM mantiene sus requerimientos en materia de infraestructura y de relaciones laborales y en ambas materias, el gobierno uruguayo no tiene respuestas.

Aunque el doctor Vázquez intentó trasmitir optimismo sobre lanueva instalación de UPM tras su visita a Finlandia, donde mantuvo entrevistas con el gobierno y con la empresa, no hubo avances concretos, ya que las autoridades finlandesas se distanciaron de la inversión privada y UPM siguió manteniendo su cautela.

Vázquez salió de la entrevista con el primer ministro finlandés y habló por el gobierno uruguayo y curiosamente lo hizo también en nombre de la empresa, según registros de audio que se escucharon en Montevideo. Los corresponsales que acompañaron a la comitiva oficial, que inundaron la semana con comentarios elogiosos y grandilocuentes, no subrayaron esa extraña situación en la que el Presidente sostuvo que podía afirmar también que la empresa UPM estaba de acuerdo en calificar positivamente la evolución de las negociaciones. Eso no es así, ya que tanto en Montevideo como en Finlandia, la multinacional se ha mantenido en un planto de cautela y de reticencia.

La misma actitud tuvo el presidente finlandés, Sauli Niinistö, quien tras recibir a Vázquez y en la conferencia de prensa conjunta, indicó que no opinaría sobre la inversión de UPM ya que se trata de una cuestión privada, y que por lo tanto el Gobierno no debía opinar. Todo lo contrario a lo que hizo Vázquez.

Como se sabe, UPM reclama que el gobierno uruguayo resuelva los temas de infraestructura, es decir, el transporte de la mercadería desde Paso de los Toros hasta un puerto accesible. El gobierno cree que ese puerto debe ser Montevideo, pero el ex Ministro de Transporte y Obras Lucio Cáceres propuso recientemente que se estudie la posibilidad de que la salida de la producción sea por Nueva Palmira. Sería muy positivo que el Gobierno admita revisar sus posturas y analice la opción que propuso Cáceres. En todo caso, se use el puerto de Montevideo o el de Nueva Palmira, se requiere una fortísima inversión que el gobierno no sabe cómo se resolverá. Ha salido al mundo en actitud casi mendigante, pero hasta ahora no hay resultados concretos. El Ministro Víctor Rossi puso la carreta delante de los bueyes y pronosticó que la obra ferroviaria se realizará en 36 meses, pero no aclaró quién se hará cargo de la inversión. Es que Rossi cree en los milagros.

El segundo asunto crucial es la “paz laboral” que reclama UPM. Los corresponsales que acompañan la comitiva oficial sostienen que la reunión del presidente del Pit-Cnt, Fernando Pereira –quien en varias instancias de la gira supo vestir atildados traje y corbata– con jerarcas de UPM fue muy positiva. Tras la misma, el propio Pereira se adelantó a expresar que a su vuelta debe consultar a “sus compañeros”, las sagradas bases, que promueven o admiten toda clase de desbordes sindicales que ahuyentan las inversiones.

En toda la gira, que incluyó visitas a Alemania, Finlandia y Rusia, el doctor Vázquez dictó conferencias sobre cómo enfrentar el tabaquismo. Algo muy importante, sin duda, pero que tiene poca o nula relación con el interés concreto de Uruguay.


Hipócritas (I)

El Frente Amplio se opuso con toda convicción al Tratado de Inversiones con Finlandia que posibilitó la instalación de la planta de Botnia, actual UPM. Pero ahora se anotan todos los dirigentes para implorar ante ese gobierno.

Entre fines de año de 2003 y marzo de 2004, el Frente Amplio dejó constancia oficial de su oposición a las plantas de celulosa, al votar en contra –en octubre en la Cámara de Senadores y en marzo en la Cámara de Diputados– el Tratado de Inversiones con Finlandia.

El entonces candidato presidencial Tabaré Vázquez hizo, el día del medio ambiente, 6 de mayo de 2004, una declaración genérica contra las multinacionales que degradan el ambiente, pero los senadores y diputados fueron más allá y directamente votaron en contra del Tratado de Inversiones, que era crucial para garantizar la radicación de Botnia en Uruguay. En consonancia con la histórica prédica frentista en contra de las inversiones - ¿se acuerdan de “los piratas”…? – los legisladores frenteamplistas votaron negativamente, y en bloque, sin ninguna disidencia o matiz, agregando también sus imprecaciones verbales.

Entre los senadores que votaron en contra, estaban el Cr. Danilo Astori y el señor José Mujica. Astori fue ahora a Finlandia y según las coberturas de prensa, no mostró ni expresó ningún arrepentimiento ni autocrítica. Se le vio con su uniforme de “profesor”, como siempre, imperturbable, distante, sin nervios aparentes. Ninguno de los periodistas uruguayos que acompañaron la comitiva osó preguntarle al actual Ministro sobre la formidable contradicción ideológica y ética que estaba personificando en ese momento.

El Frente Amplio ha incurrido en muchas otras contradicciones. Iba a hacer la reforma agraria y hoy el país tiene la mayor concentración de la propiedad en su historia. Iba a luchar contra los organismos internaciones de crédito y no iba a pagar la deuda externa, y convirtió aquel eslogan rupturista en una especie de casamiento amoroso. El Frente apostaba al Uruguay productivo y cierran fábricas habitualmente y la industria está paralizada. Suma y sigue. Los gobiernos frenteamplistas se anotan para la mejor historia de la hipocresía.


Hipócritas (II)

El senador Larrañaga calificó de hipócrita al Presidente Vázquez, quien se burló del dirigente blanco en 2014 por proponer que Uruguay imitara la reforma educativa de Finlandia y ahora, dándose vuelta, elogia lo mismo que desacreditó hace dos años y medio.

En la campaña electoral de 2014, el senador Larrañaga visitó Finlandia y retornó muy impresionado por el nivel educativo de ese país, que casi siempre sale en los primeros puestos de las pruebas internacionales Pisa. Le escribió una carta al entonces presidente Mujica, indicándole que sería positivo para Uruguay conocer a fondo la educación finlandesa para extraer experiencias que pudieran aplicarse aquí.

Ante ello, el doctor Vázquez, que estaba de campaña electoral, se burló de Larrañaga en un acto político, tratando de imitar su voz y su gestualidad en una actuación patética -que fue reproducida estos días por televisión- que habla muy mal del actual presidente.

Pero a aquella actuación patética, el doctor Vázquez agrega ahora la voltereta, porque lo que era malo en 2014 ahora es elogiable, según surge de sus declaraciones en Finlandia, elogiosas para la educación de ese país. Para rematarla, el Presidente dijo que la enseñanza es el tema principal para Uruguay (¿?) y aceptó explorar mecanismos de cooperación entre ambos países en las cuestiones pedagógicas.

Ante tanto despropósito, Larrañaga le recordó a Vázquez los antecedentes y lo trató de hipócrita.


Mamotreto dogmático del PCU

Por Santiago Torres

El comunismo uruguayo se apresta a llevar a cabo su XXXI Congreso “100 años de la Revolución de Octubre”. Para ello han preparado un documento preparatorio que, además de ser un mamotreto, es un fárrago de afirmaciones dogmáticas y repetitivas hasta la náusea. ¿Qué ha sido de los Rodney Arismendi, los José Luis Massera o los Jaime Pérez?

Durante buena parte del siglo XX, el Partido Comunista de Uruguay (PCU) se erigió en una poderosa fuerza política, con una enorme influencia que excedía por lejos su siempre exiguo caudal electoral. Ello fue posible merced al liderazgo político y teórico de Rodney Arismendi que, desde 1955, cuando se hace de la dirección del Partido en un putsch interno contra el entonces Secretario General Eugenio Gómez, y hasta su fallecimiento, en diciembre de 1989, poco después de la caída del muro de Berlín, en un involuntario símbolo del cierre de una época. Porque Arismendi —es menester destacarlo— fue siempre un leal soldado de la causa de la Unión Soviética, sin ambages ni matices.

Aquel PCU fue llevando a cabo una inteligente acumulación de poder que determinó, primero, la constitución de la CNT como central sindical única y, menos de una década después, la fundación del Frente Amplio, coalición que, hasta la crisis que siguió al derrumbe de la Unión Soviética y sus satélites, giró siempre en torno al PCU. Ningún partido o movimiento integrante del FA fue capaz de sustituirlo en el liderazgo frenteamplista, ni de doblarle la mano, pese a múltiples intentos.

Aquel PCU, que producía importantes desarrollos en el campo teórico marxista y que, al mismo tiempo, mostraba una gran agudeza política, más allá de puntuales desvaríos (como su incomprensible adhesión al “alvarismo” en tiempos de golpe y dictadura), se terminó en 1992, cuando el Partido estalló —incapaz de digerir el fin del faro soviético— y fue sucedido por una versión caricaturesca del mismo.

Esa versión de caricatura es el PCU no de Rodney Arismendi, el Ing. José Luis Massera y Jaime Pérez, sino el de Eduardo Lorier, Marina Arismendi, Juan Castillo o Marcelo Abdala, o sea, el que existe hoy. Y se nota demasiado.

Un botón de muestra —uno de múltiples— es el documento base para el próximo congreso partidario. Y se hace evidente desde el título: “Bases de Discusión para el XXXI Congreso del PCU «100 años de la Revolución de Octubre» - Para avanzar en democracia hacia una democracia avanzada rumbo al socialismo, construyendo el Partido de la Revolución”. A partir de allí, el sonsonete de la “democracia avanzada rumbo al socialismo” se reitera —palabra más, palabra menos— una diez veces más, al menos, a lo largo de más de 50 páginas.

Pero la reiteración ad nauseam de clichés —que son muchos— es, en realidad, el menor de los problemas, aunque da cuenta de la pobreza teórica de los autores del documento. El mayor problema es que éste expresa una visión del mundo tristemente pueril, simple y barata, con “buenos buenísimos” de un lado contra “malos malísimos” del otro. Y desde esa visión, el documento analiza la situación del mundo, la de la región, la del país, la marcha del propio gobierno —del que notoriamente desconfía— y del propio Frente Amplio y el PCU. En cada uno de esos análisis se reiteran los mismos clichés. Y cuando digo “los mismos”, no exagero: exactamente los mismos. Al que dude de mis palabras, lo invito a leer el documento íntegro.

El mundo, según estos camaradas, estaría asistiendo a una “crisis civilizatoria” producto de la “crisis estructural y orgánica del capitalismo”. O sea, esa crisis prácticamente terminal y que los comunistas vienen anunciando desde hace cerca de un siglo. Esta vez —en consonancia con lo expresado en congresos anteriores— nuestros comunistas sentencian: “La crisis es económica, es política, es ideológica, es energética, es ecológica y es ética. Lo que está en crisis estructural y orgánica es el capitalismo como propuesta civilizatoria de una clase para hegemonizar a la humanidad”. Y agregan, desarrollando el concepto: “La crisis del modo capitalista de producción, distribución y consumo es producto del propio desarrollo del sistema. Responde a las leyes intrínsecas de su propio desenvolvimiento histórico. El capitalismo se ahoga en su propio éxito”. A diferencia del socialismo real —me permito acotar— que se ahoga en su propio fracaso.

Y agregan: “Los avances formidables de la ciencia y la tecnología, cada vez más sociales, son apropiados por el capital y puestas a su servicio con la única finalidad de extraer más plusvalía”, demostrando que no han entendido en absoluto cómo surgieron esos “avances formidables de la ciencia y la tecnología”. Me permito tirarles una pista: no fueron “apropiados” (o sea, robados) por el capital sino que son producto del capital. De nada.

Para enfrentar a los “malos malísimos”, el PCU tiene muy claro qué debe hacer: “La dimensión de los desafíos planteados nos exige lograr en cada momento la más amplia unidad, la más amplia participación de pueblo. La construcción de una estrategia clara, la flexibilidad táctica para enfrentar una realidad cambiante donde el enemigo actúa y con mucho poder, la máxima amplitud en cada iniciativa y desarrollar la crítica revolucionaria, marxista-leninista, a nuestro propio accionar, que implica construir los caminos prácticos para superar lo criticado”.

¿Y semejantes definiciones se traducen en…? Bueno, en esto: “Para ello necesitamos más y mejor Partido y UJC. Todo lo hecho es enorme, pero no alcanza. Hemos hecho mucho, pero estamos lejos de lo que se necesita. Se precisa más unidad, más lucha y más síntesis popular. Se precisan más UJC y más PCU, más fuertes, más organizados, con más presencia e influencia en la sociedad, con más lazos de relación con nuestro pueblo. Esa construcción es nuestra responsabilidad”. ¡Ay, Rodney, si pudieras ver en qué se ha convertido tu Partido!

Claro, uno no termina de entender por qué tanto “más y mejor Partido y UJC” si, en última instancia, la crisis terminal del capitalismo es “producto del propio desarrollo del sistema”. Alcanzaría con sentarse en el cordón de la vereda a ver pasar el cadáver del enemigo. Ello mismos lo vuelven a afirmar un poco más adelante: “Los comunistas somos conscientes que una sociedad sin explotados ni explotadores, una sociedad comunista, «reino de la libertad y fin de la prehistoria de la humanidad», al decir de Marx, no sería posible si las propias leyes de desarrollo del modo de producción capitalista no condujeran a dicha sociedad del pan y de las rosas”.

Lo que pasa es que es así pero parece que no tanto: “Sin embargo, somos conscientes de que el desarrollo del capitalismo a través de sus leyes no garantiza el advenimiento de la nueva sociedad. El futuro no está escrito ni se llega linealmente a él”. No se entiende muy bien (tampoco en Marx): es inevitable ma non troppo. No me suena muy científico, pero queda presentada la “explicación”...

Pero vayamos ya a lo local, a lo uruguayo.

Primero, las quejas y llantos. El gobierno del Frente Amplio denota “la falta de disposición [...] para salir de los esquemas del gran capital”. Esquemas que llevan a que nuestra economía esté “cada vez más primarizada, concentrada y extranjerizada”. Vázquez, Astori: teléfono para ustedes. Y buena parte de la causa de eso es “el número exiguo de comunistas y compañeros 1001 que participan en el gobierno”. ¿Te queda claro, Tabaré?

Segundo, el PCU reitera sus brillantes propuestas en el plano económico: entes testigos para “el complejo cárnico y agro-pesquero alimentario” (o sea, vuelta al Frigonal, a ILPE, etc.) y muchos otros más, acompañados por un banco estatal de fomento porque el BROU es una porquería que apunta al corto plazo (“Tanto para los emprendimientos estatales como para los mixtos y privados de origen nacional se requiere un financiamiento de largo plazo para las inversiones, lo que implica la creación de un banco de desarrollo, fondeado también con capitales de largo plazo, cosa que no ocurre hoy con el BROU, la mayoría de cuyos depósitos están a la vista”). ¿Fondeado por quién?

Tercero, todo ese esfuerzo de fortalecimiento estatal (aquel Estado que al final de la historia debe desaparecer por arte de birlibirloque) es para derrotar a los “malos malísimos” locales, los que son prolijamente señalados con el dedo, como corresponde: “El bloque en el poder está integrado por los representantes directos del imperialismo, los capitalistas de bandera nacional cuyas ganancias se asocian al capital trasnacional, las cámaras empresariales, los sectores reaccionarios y fascistas de las FFAA, los dueños y operadores privilegiados de los grandes medios masivos de comunicación, la cúpula de los PPTT y otros actores políticos que expresan la integración social del bloque”.

Así, a medida que los malos vayan siendo derrotados, Uruguay podrá “avanzar en democracia hacia una Democracia Avanzada, con rumbo al socialismo y el comunismo”. Y habremos entonces llegado a la sociedad de los pitufos.


Hay que sacar la producción por Nueva Palmira

La producción de la nueva planta de UPM debería exportarse a través del puerto de Nueva Palmira, lo que es la solución más práctica y más económica, sostuvo el ex Ministro de Transporte y Obras Públicas, Lucio Cáceres. No hubo hasta ahora respuestas del gobierno.

En un reportaje que le publicó el diario El País el ingeniero Cáceres sostuvo que la iniciativa gubernamental de sacar la producción de la tercera planta de celulosa por el puerto de Montevideo es muy costosa y complicada, ya que habrá que construir 50 pasos a nivel que encarecerán enormemente el acceso.

Por el contrario, sostuvo que la salida más directa y económica es Nueva Palmira –que queda, en línea recta, más cerca de Paso de los Toros que Montevideo- para lo que habrá que construir nuevos ramales ferroviarios pero cuyo tendido será en definitiva más racional, para no congestionar a la capital del país, que sufrirá el impacto de recibir trenes de setecientos metros de largo cada dos horas, una situación que incluso ha provocado dudas en el propio Frente Amplio.
 
Sin embargo, el actual ministro Víctor Rossi no ha manejado alternativas y dio por buena la conexión con Montevideo, al punto que el presidente Vázquez se reunió con los intendentes de Montevideo y de Canelones para analizar la situación.

Esperemos que el Gobierno escuche esta vez a la oposición y no desacredite de entrada la propuesta de Cáceres por provenir, meramente, de un ex ministro del Partido Colorado. Habló alguien que sabe –vea el lector el reportaje completo para advertir que hay una visión completa del país– y que opinó para defender el interés nacional.


Hijos y entenados, o ¿Quién paga el almuerzo?

Por Tomás Laguna

Bella Unión invitada al banquete del Estado en el 2005, Juan Lacaze paga el almuerzo en el 2017.

En 1994, en una de sus primeras giras como candidato presidencial, el Dr. Tabaré Vázquez visitó Bella Unión para reivindicar el cultivo de caña de azúcar y las fuentes de trabajo para aquellos sufridos pagos. En la oportunidad decía “Hay que proteger la producción de caña y la de arroz, hay que producir azúcar porque fomenta puestos de trabajo que deben ser defendidos y respetados.” Siendo Presidente de la República, en su discurso de asunción el 1º de marzo de 2005, al anunciar sus prioridades en materia productiva afirmó: “…vamos a tomar medidas para aumentar la plantación de caña de azúcar en la zona de Bella Unión a los efectos de mejorar la producción azucarera como materia prima nacional”. Estas propuestas luego las reivindicó en el segundo Consejo de Ministros abierto que instauró como práctica habitual de gobierno, realizado precisamente en Bella Unión. Fue entonces que anunció apoyos vía créditos, la intervención directa del Estado y finalmente anunció la posibilidad de que ANCAP elaborara alcohol carburante a partir de la caña de azúcar.

En forma expeditiva, en el 2006 se creó Alcoholes del Uruguay S.A. (ALUR), propiedad de ANCAP, la que junto con la Corporación para el Desarrollo adquirió las instalaciones de CALNU en el departamento de Artigas. Ese mismo año, en el inicio de zafra a la cual asistió el Presidente Vázquez, el gobierno comunicaba “el mayor anuncio que se realizará esta jornada será la explicación del proyecto sucro-alcoholero del gobierno, condensado en ALUR, así como sus implicancias económicas y sociales. Para entender su importancia solo hay que pensar que si el ingenio seguía parado ahora en Bella Unión íbamos a tener cientos de familias desocupadas”.
Nos trasladamos 11 años en el tiempo. FANAPEL, la primera industria papelera de nuestro país, fundada en los últimos años del siglo XIX, razón de vida para los pobladores de Juan Lacaze, anuncia por estos días su cierre definitivo, precisamente en tiempos del Uruguay productor de celulosa. Una empresa que cotizó en bolsa, que supo tener más de 7.000 has forestadas propias asegurándose el suministro de materia prima, termina por anunciar su inviabilidad. La razón principal, su imposibilidad de competir en el mercado externo con su principal producto. En el Uruguay progresista y productivo que con jactancia proclamó el Dr. Vázquez y toda la izquierda en cada campaña electoral, se cierran empresas por su inviabilidad para competir en los únicos mercados lógicos a los cuales puede proyectarse la producción nacional, los externos. A la vez del cierre de FANAPEL se dilucida el futuro de Molino Dolores, otra empresa agroindustrial proyectada a la exportación. En el caso de la papelera se pierden 300 puestos de trabajo y un pueblo entero queda sumergido en la incertidumbre sobre el futuro de sus familias.

La pregunta surge de inmediato. ¿Irá el Dr. Vázquez a organizar un gabinete abierto en Juan Lacaze anunciando lo que anunciaba en el 2005 en Bella Unión? Porque si hubo un programa para Bella Unión con intervención directa del Estado, voluminosos subsidios mediante, ¿por qué no hacerlo para Juan Lacaze? Pero claro, en el pueblo coloniense no hubo marchas de peludos, ni se incubaron revoluciones, ni tuvo líderes violentos que proclamaban la patria socialista y la dictadura del proletariado...

Lo más triste de esta historia de contrasentidos, es que FANAPEL y los habitantes de Juan Lacaze son víctimas indirectas del descomunal despilfarro que ha significado para el Estado la existencia de ALUR. El desborde financiero descontrolado del populismo en el gobierno, pero en particular el desquicio administrativo del Sr. José Mujica, el descomunal vaciamiento de las finanzas de ANCAP, dónde ALUR sigue siendo uno de los principales motivos, determinaron que el Estado apuntalara a ANCAP en más de 1.000 millones de dólares. Fiesta absurda que pagamos todos vía costo país, pero en particular los sectores productivos cuyos insumos energéticos los hace inviables en su necesaria proyección a los mercados externos. Sin mencionar el rezago de la inversión en caminería y logística.

Y lo que sufre la población de Juan Lacaze lo sufren los productores lecheros, sobreviviendo a una de las peores crisis conocidas, con costos de producción crecientes, solicitando nuevas asistencias financieras sobre un endeudamiento ya preocupante para poder al menos realizar la siembra de sus cultivos forrajeros en el próximo otoño o bien para reponer vientres. Una agonía desesperante en la espera de que los mercados externos se tonifiquen.

Y lo sufre el arroz, aquel cultivo que el por entonces novel presidente Tabaré Vázquez dijo querer apoyar junto a la caña de azúcar en aquel su primer discurso en Bella Unión. Rubro de costos incompatibles con el valor de la producción, que debe recurrir una y otra vez a instrumentos financieros para “ir tirando”, como lo es el Fondo Arrocero al cual el propio Ministro de Ganadería debe acogerse para sobrevivir el mismo como productor.

Y lo sufre la agricultura de secano, en particular el trigo, dónde entre los costos de siembra y el elevadísimo costo del transporte carretero el país enfrentará la mayor disminución de área en muchos años para el próximo invierno.

Y ni mencionemos otras muchas industrias y rubros del agro todos afectados por un mismo mal.
Para sobrellevar el desenfreno y los caprichos populistas el gobierno sale a mendigar inversiones para un rubro dónde las empresas en actividad ya instaladas cierran por falta de competitividad.

Seguramente las muchas familias de Juan Lacaze estén esperando del gobierno un gesto similar al de Bella Unión, sin entender que su tragedia de hoy es consecuencia de aquellas políticas. Es difícil hacerle entender al ciudadano común que en la economía “no hay almuerzo gratis”, que alguien lo paga y a Juan Lacaze le toca hacerlo hoy. ALUR, el FONDES, y una larga serie de despilfarros PLUNA incluido, son en gran medida la causa de sus males.

¿Será que el Presidente Vázquez arriesgará un gabinete abierto en Juan Lacaze a su vuelta de Finlandia?


¿Qué dirá ahora el Presidente?

El gobierno dictatorial de Maduro resolvió prohibir las emisiones de la cadena internacional CNN, en un nuevo ataque a la libertad. Hace pocos días el presidente Vázquez dijo que en Venezuela hay democracia porque actúan los tres poderes. ¿Qué dirá ahora el doctor Vázquez?

Tras emitir una investigación sobre la fraudulenta expedición de pasaportes y visas venezolanas, la cadena de televisión CNN fue prohibida por el gobierno de Maduro, que acusó a los periodistas de hacer una “operación mediática imperial”, es decir, a favor del imperio, supuestamente el de Estados Unidos. Maduro expulsó a los periodistas.

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones acusó a CNN de calumnias y distorsiones y dijo que la cadena estaba violando los derechos de libertad de expresión protegidos por la Constitución venezolana.

O sea que por informar, CNN viola “los derechos de libertad de expresión protegidos por la Constitución Venezolana”. Una maravilla de la dialéctica dictatorial.

Esperamos la sabia opinión del doctor Vázquez.


Bonomi el estadística

La interpelación del pasado miércoles al Ministro Bonomi, llevada a cabo por el diputado colorado Germán Cardoso, arrojó varias perlas. Pero la más “brillante” fue una aportada por el propio Ministro.

De tanto dibujar números y presentar estadísticas, el Ministro Bonomi cometió una insuperable gaffe durante la interpelación a la que fuera sometido este miércoles pasado y que finalizara con la Cámara declarando insatisfactorias sus explicaciones, en la primera derrota parlamentaria resonante del Frente Amplio desde que perdiera la mayoría en la Cámara Baja.

Citando a Winston Churchill, Bonomi señaló: “Habría que recordar a Churchill que decía que un político se convierte en estadística (SIC) cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”.

A esta altura no cabe duda de que Bonomi es el ejemplo más acabado no de estadista —lo que señalaba Winston Churchill en su sentencia— sino… ¡un verdadero “estadística”!


Gobierno sin margen

El cierre de FANAPEL es emblemático de la falta de margen del gobierno para contribuir a mitigar los factores negativos externos.

FANAPEL, la joya industrial de Juan Lacaze, merced a la experta mano del ex Ministro Ricardo Zerbino, había llegado a constituirse en una multinacional regional, integrada verticalmente, con inversiones Argentina y Brasil y llegó a exportar a 22 destinos.

Primero fue afectada por la caída en los precios de la celulosa, lo que llevó a que la empresa dejara de producirla. Ello llevó a una progresiva reducción del empleo en la planta de Juan Lacaze, que dejó de producir celulosa. Posteriormente, la planta de fabricado de papel en Argentina pasó a ser más rentable que la de Juan Lacaze. Y luego el levantamiento de las restricciones a las importaciones en Argentina al asumir Macri el gobierno de aquel país, determinó la llegada del papel chino a precios muy baratos.

Todos esos son factores respecto de los cuales el gobierno uruguayo no tiene ningún control y forman parte del devenir económico al que las empresas están sometidas. Pero —como se ha sostenido tantas veces desde estas páginas— el gobierno uruguayo puede facilitarle la vida a las empresas para que puedan hacer frente a esas contingencias externas desde una posición de mayor fortaleza relativa. Y es allí en lo que el gobierno uruguayo ha fallado sistemáticamente y lo seguirá haciendo.

Así, el gobierno uruguayo, en lugar (o además de) ofrecerle a FANAPEL condiciones excepcionales en materia de subsidios y costos, podría haber hecho algo que beneficiaría a todo el sector exportador: mejorar el tipo de cambio real siendo menos gravoso en términos fiscales. Pero —se sabe— el “mujicato” (con la complicidad de Astori, aunque él pretenda sacar la pata del lazo) dilapidó lo que había y también lo que no había (la astoriana teoría de los “espacios fiscales”), con lo cual hoy no tiene margen para hacer nada. Lo único que el gobierno podría hacer, en un caso como éste, sería mover la aguja del tipo de cambio nominal, o sea, intentar una buena devaluación, que además le licuaría buena parte del déficit, pero el costo sería una disparada de la inflación políticamente imposible de manejar.

Por consiguiente, sólo cabe apostar a que Brasil y Argentina continúen con sus respectivos atrasos cambiarios —mayores que el uruguayo— y de esa forma paliar la situación en términos relativos mientras esperamos sentados a que un milagro exterior nos permita volver a crecer a tasas decentes, sin intentar ningún cambio estructural que asegure una base sólida para la construcción de prosperidad.


Connivencia y corrupción

Tres jerarcas de ASSE insisten en ofrecer servicios de ambulancia a hospitales del interior, contradiciendo las normas, la ética y el sentido común. Dos de esos personajes fueron candidatos en la lista 711, del Vicepresidente Raúl Sendic.

Según informó el semanario Búsqueda, el Tribunal de Cuentas resolvió cuestionar, por la unanimidad de sus miembros, el gasto efectuado por la dirección del hospital de Bella Unión para contratar la empresa de unidades de emergencia SIEMM, propiedad de tres directores de otros hospitales de ASSE.

Esa connivencia está explícitamente prohibida por el artículo 46 del Tocaf, el Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera  y por otras leyes, que establecen que los funcionarios públicos no pueden venderle servicios al organismo en que trabajan.

Los dueños de la empresa de ambulancias son tres médicos que ahora son jerarcas de otros hospitales. Se trata de los doctores Federico Eguren, actual director del Pereira Rossell; Rodrigo Barcelona, director de los servicios pediátricos de ese hospital; y Marcos García, director del hospital de Salto. Eguren y García fueron jerarcas del hospital de Bella Unión entre 2011 y 2014, años en los cuales los gastos en los servicios tercerizados de ambulancias crecieron de $ 560.000 a $ 13.000.000, es decir, 14 veces más, sin que la cantidad de enfermos trasladados haya aumentado correspondientemente.

Búsqueda informa que los doctores Eguren y García fueron a su vez candidatos en la lista 711 del Vicepresidente Raúl Sendic.

Lo interesante del asunto es que el Tribunal de Cuentas se expidió a solicitud de ASSE, pero esta administración no actuó por cuenta propia, sino que acudió al órgano de control tras enterarse que el diputado blanco Martín Lema –quien próximamente interpelará al Ministro de Salud por éste y otros temas– había hecho una denuncia ante el Tribunal. Es decir que si el diputado opositor no hubiera actuado, ASSE hubiera seguido admitiendo la connivencia y la corrupción.

Estos hechos confirman que ASSE es un gran centro de corrupción, amiguismo y clientelismo, factores por los que hace un tiempo fue procesado el delegado sindical en el Directorio. Pero da la impresión que el desorden y la deshonestidad son mayores, estructurales, y abarcan a funcionarios, médicos y directores.

Mientras tanto el gobierno, que había prometido cortarle la mano a los corruptos –debería haber ya varios mancos– mira para el costado.


¿Qué pasó con la fiscal Camiño?

A pocos días de que comiencen los interrogatorios a los imputados por el caso ANCAP, la fiscal del caso solicita ser relevada. Algo huele definitivamente mal.

Según se informó, la fiscal María de los Ángeles Camiño solicitó ser trasladada a otra sede. El Fiscal de Corte, Dr. Jorge Díaz, informó el miércoles de noche a los partidos políticos denunciantes (toda la oposición) que la fiscal adujo razones de salud.

El hecho es preocupante desde, por lo menos, dos puntos de vista.

Por un lado está el tema práctico, por llamarlo de algún modo. Ya fuere que se designe un nuevo fiscal titular o un subrogante, el mismo requerirá estudiar todo el expediente para estar al tanto del mismo y proceder a llevar a cabo los correspondientes interrogatorios. Por lo tanto, significará un aplazamiento de las citaciones a los imputados.

Por otro lado está la naturaleza objetivamente política de la situación. En primer lugar, porque llama la atención que la fiscal no se encuentre con un estado de salud adecuado para abordar ese caso pero sí para otros, ya que solicitó el traslado de sede (no presentó la renuncia como se informó erróneamente al principio). Como señaló el senador Mieres, el asunto “hace ruido” y levanta sospechas acerca de los reales motivos que llevaron a la Dra. Camiño a solicitar el traslado. Sospechas que —desafortunadamente— se proyectarán sobre el subrogante, especialmente si éste termina siendo el Dr. Carlos Negro, señalado en diversos ámbitos judiciales como simpatizante del oficialismo, algo que él niega (“Desconozco quién habla de afiliación política, los fiscales no pueden hacer manifestaciones. Yo no hago manifestaciones políticas partidarias, es muy difícil que alguien haya escuchado de mí eso. No sé como alguien sabe lo que voto o lo que dejo de votar”, señaló a Radio Carve) pero que, en razón de las circunstancias, será inevitable que planee a la hora de escrutar su actuación si es que, finalmente, termina siendo el remplazo de la Dra. Camiño.

Además de hacerlo en el caso ANCAP, la Dra. Camiño había actuado como fiscal en el caso PLUNA y en el “lado uruguayo” de la causa por sobreprecios en la obra pública en Argentina durante los gobiernos kirchneristas. Ello torna más llamativa la actitud de la fiscal: si ha sido capaz de llevar adelante su trabajo en causas de tan alto perfil político, ¿qué cambió ahora que tanto la afecta? El Fiscal de Corte le debe a la ciudadanía una pormenorizada explicación.


El “muchacho de barrio” fue procesado por “violencia privada”

El Pato Celeste, Gustavo Torena, el curioso personaje defendido por Mujica y que tiene varios antecedentes penales, quiso patotear al periodista Julio Ríos, quien había opinado contra la conducción de la mutual de jugadores y contra Tenfield. Terminó procesado por violencia privada.

Los videos circularon abiertamente y demuestran que Gustavo Torena ingresó indebidamente en el restudio de la radio en la que estaba Julio Ríos e intentó presionarlo. Ríos lo denunció ante la Justicia y Torena terminó procesado sin prisión, aunque el fiscal pidió encarcelarlo por sus antecedentes penales, ya que anteriormente estuvo en prisión en dos oportunidades diversas, la primera por hurto y la segunda por estafa. Ríos también informó que el Pato Celeste intentó comprarlo, ofreciéndole un aviso por U$S 5000 dólares mensuales a cambio de una columna de opinión deportiva.

Torena fue niño mimado del ex presidente Mujica. Participó de misiones oficiales, tenía un despacho en Presidencia y se hizo millonario con los negocios en Venezuela. Tal fue su influencia que hasta participó en la reunión oficial de Mujica con Chávez, un despropósito que el ex Presidente debería aclarar. Organizó una visita de Mujica a Madrid para entrevistarse con el presidente del Real Madrid, quien es un fuerte empresario que iba a invertir en proyectos energéticos en Uruguay. Nunca se supo bien lo que se conversó en esa ocasión, aunque sí se sabe que don Florentino Pérez, el titular de la “casa blanca”, no invirtió un peso en Uruguay.

Pese a esos turbios antecedentes, Mujica siempre defendió al Pato sosteniendo que no tenía “gollete” que la prensa se preocupara por su amistad con él. “Es un pobre muchacho, un pobre loco que se gana la vida vendiendo camisas, que es entrador, que se cuela en todos lados, que es un muchacho de barrio...”

El “muchacho de barrio” hizo una cuantiosa fortuna gracias a los favores oficiales. Según su propio testimonio la amistad con Mujica fue muy importante para su “carrera”.

Torena fue también candidato a diputado apoyando al movimiento de participación popular, el sector del Pepe y de doña Lucía.


Se vende horno sin uso

Por Jorge Ciasullo

Llegará el día que los responsables del despilfarro de fondos públicos -que todos pagaremos- deberán rendir cuentas a la ciudadanía.

Los ciudadanos nos hemos acostumbrado, aparentemente, a recibir noticias relacionadas con inversiones millonarias en dólares, bajo anuncios de fantásticos beneficios para el país que, poco tiempo después, con la misma seriedad, se resuelve no continuar con el proyecto, sin dar mayores explicaciones, aunque en él se hayan dilapidado millones de dólares, en equipamiento,  asistencia financiera, salarios, etc., (“ una velita al socialismo”)  mientras, sus responsables, pasan de un cargo a otro (Raúl Sendic: Ancap-Vicepresidente, Marta Jara: Gas Sayago -Ancap o Carolina Cosse: Anrtel, Ministra de Industria y Energía)

Largo sería analizar, aun brevemente, los proyectos fracasados, que todo el mundo conoce, basta nombrar algunos: Pluna, Alas U, Planta de Cemento, Planta de Cal, Antel Arena, Planta de Bioetanol, Fondes, etc.

El título de esta nota, reconocemos, es casi  o es una  burla. Es que así nos sentimos, cuando leemos en la prensa, declaraciones de la Presidenta de Ancap, Marta Jara, en nota titulada “no hay escenario que justifique instalar el tercer horno  en cementera” (El País 12.02. 2017). En la misma, se intenta justificar el porqué de la decisión tomada: reducir pérdidas en un monto de 20 millones  de dólares en dos años (vende 50 millones de dólares anuales y tiene costos de 75 millones de dólares),  limitación de  mercado, etc. Al final de la entrevista, la frutilla de la torta, relacionada con nuevas contrataciones o designaciones: ““Esto se hace dentro de un plan que se definirá con el sindicato”.  Nos preguntamos: ¿no será que definirá el sindicato?

En los hechos, el tercer horno a instalar en la planta de Paysandú se adquirió en Alemania  hace 3 años -administración Raúl Sendic- a un costo de 45 millones de dólares, estimándose en 130 millones de dólares su armado y puesta en funcionamiento.

Al día de hoy está tirado -no hay otra palabra- en  100 contenedores, con el agravante que su equipamiento incluye equipos de informática, cuya garantía venció al año de su entrega. En resumen, primero se compró y luego se estudia si sirve o no.

La planta de cemento Ancap da pérdidas cuantiosas, mientras su competencia, la privada Artigas, que controla la mitad del mercado, obtiene,  en lo económico, resultados netos positivos.

Cuando un empresario privado o una empresa, planifica una inversión, sea desde comprar una matrícula (chapa) de taxi hasta construir una torre de apartamentos, realiza lo que se llama, planificación estratégica, que incluye entre otros conceptos, localización,  mercado y destino , costo final, plazo de recuperación de la inversión,  beneficio, riesgos, acciones a mediano y largo plazo, plan de contingencia etc.

Si la inversión no resulta por factores imprevisibles o externos, puede admitirse, ahora si ello ocurre como en el caso que nos ocupa, por una falta total de planificación, de visión de mercado y que la inversión (el horno) quede tirado sin destino, en la empresa privada el o los responsables serían demitidos inmediatamente, además, probablemente, con el agregado de una denuncia penal.

En el Uruguay de hoy siguen incólumes, “cara de pau” dirían en nuestro vecino Brasil.


¡Aunque usted no lo crea!

Los lectores más veteranos recuerdan con seguridad la serie de Ripley ¡Aunque usted no lo crea!, que relataba hechos extraordinarios y curiosos, un best seller de décadas atrás. Uruguay puede ahora sentir el orgullo de aportar un caso que habría sido, sin duda, incorporado a los récords.

Una especie de grúa de 16 toneladas de peso y ocho metros de largo, llamada “manipulador”, fue robada del Puerto de Montevideo. Circuló a 20 Km. por hora hasta Toledo. Cinco procesados; un hurto sorprendente, rodeado de extraños episodios.


Si usted, estimado lector, observa, desde el ventanal de un quinto piso, que el Palacio Salvo se traslada frente a sus narices, asómbrese pero sin infartos: con seguridad, alguien ha hurtado el histórico edificio y procura un lugar donde esconderlo.

Si usted, estimado lector, se sorprende al detectar que falta la torre de los homenajes de la tribuna Olímpica del Estadio Centenario, preocúpese pero sin estallar: es claro que se trata de una sustracción y que un aerobús la lleva hacia una cueva misteriosa.

Mientras tanto, entérese, sin sobresaltos, que el sábado 4 una máquina de 16 toneladas de peso, 2,5 metros de ancho, 3,5 metros de alto y 8 metros de largo, fue robada del puerto de Montevideo, salió del recinto, a plena luz del día, por el portón de la calle Colombia y corrió los pavimentos a la velocidad de 20 kilómetros por hora.

Pero cierto es, lector, que ni a usted, ni a nadie, se le podría ocurrir, en estas circunstancias, si se encontrara por avenidas y bulevares con este equipo, que fuera robado.

Pero hay más: el ladrón para llevarse el aparato debió efectuar previamente maniobras técnicas que insumieron dos minutos, cuando la misma operación en forma regular consume 20 minutos. Tanto así, que un empresario confesó –con cierto humor– que deseaba tener al delincuente en la plantilla de trabajo.

Esta especie de grúa pertenece a una empresa privada, fue importada desde Holanda y tiene un valor de 120.000 dólares. Solamente UPM y Montes del Plata poseen en nuestro país equipos parecidos.

La máquina fue hallada en Toledo, a punto de ser desarmada. El autor del robo fue procesado por hurto agravado y otras cuatro personas fueron procesadas por receptación.

El verdadero nombre de este aparato es “manipulador”. Tiene, en realidad, por lo menos su nombre, una estrecha relación con la persona que elabora las estadísticas oficiales sobre robos y rapiñas.

Sorprende, en rigor, la facilidad con que el “manipulador” fue encendido y retirado del puerto, evadiendo todos los controles o contando con la complicidad de los guardias. Suponemos que la ANP está haciendo la investigación que corresponde y que impondrá sanciones a la brevedad.


Un Papa de conocimientos limitados

El historiaor Loris Zanata publicó en Clarín una columna de opinión en la que critica severamente la gestión y el pensamiento del Papa Francisco, a quien acusa de poseer convicciones morales pero conocimientos limitados sobre la economía mundial. Reproducimos acá ese texto.

La entrevista de El País al Papa Francisco ha hecho ruido. Cuando habla libremente, sin textos escritos, sus ideas fluyen sin filtros y revelan su pensamiento de forma espontánea. Después de haberla leída, admito haberme equivocado cuando, hace unos días, saludé ciertas novedades en el discurso del Papa. Lo que he encontrado, de hecho, es el Bergoglio de los viejos tiempos: nacional popular, antiliberal hasta la médula. A muchos les gustará; a mi no. Sé que criticar al Papa, hoy objeto de culto a la personalidad, es masoquista. Pero sus palabras me parecieron tan cuestionables, que caí en la tentación de analizarlas.

El Papa levanta el espectro de Hitler, nada menos, de los “salvadores” que acechan a Europa. ¿Cómo no compartir su temor? Detesto a los “redentores”! Pero me resulta llamativo que los denuncie en Europa y no en América Latina. Después de todo, las democracias europeas están resistiendo la onda de choque del populismo y espero que seguirán haciéndolo. En cambio recuerdo el silencio del Papa a Cuba, redimida por los Castro; el envío del Nuncio a la inauguración de los cónyuges Ortega, salvadores de Nicaragua; su reticencia frente a la dictadura de Nicolás Maduro, el más inverosímil de los salvadores. Me detengo, pero podría seguir. Hay populismo y populismo, en suma: son evangélicos en América Latina y son satánicos en el Norte desarrollado. Sin embargo, tienen en común el desprecio por la libertad y el pluralismo. ¿Por qué algunos serían mejores que otros?

Luego están las palabras del Papa sobre América Latina. “El problema –dijo– es que Latinoamérica está sufriendo un fuerte embate de liberalismo económico”; un sistema que “mata de hambre”. “Liberalismo económico” es una fórmula vaga, y no sé lo que el Papa tiene en mente; sospecho se trate de la economía de mercado pura y simple, como si no hubiera diferencias en su funcionamiento y resultados en Dinamarca o Grecia, en Chile o Guatemala. En realidad, además, no estaría tan seguro que los modelos económicos de la región sean hoy en día tan liberales; algunos más y otros menos, pero todos ellos son modelos mixtos, pragmáticos más que ideológicos; de un pragmatismo que le convendría también al Papa, cuando enfrenta temas tan complejos de nuestro pobre orden terrenal.

Sin embargo, lo que impresiona de tales palabras es la incongruencia con los hechos, con la historia. ¿Acaso las economías liberales no cuentan ningún éxito contra la pobreza? ¿Acaso lo han tenido más las economías basadas en principios no liberales? ¿Ellas no matan de hambre? El drama de Venezuela, la miseria de Cuba, el legado de los Kirchner, ¿ no enseñan nada? Al excomulgar el liberalismo económico, el Papa usa los mismos argumentos apocalípticos de los populistas que invocan un Salvador. El señor Hitler evocado por el Papa, era un virulento enemigo del liberalismo en nombre del volk, el pueblo. Cuánta confusión. Pero Francisco no duda: el mal radica en el liberalismo, con el cual no hay conciliación posible; es extraño a su cultura y demoníaco. Más que un Papa revolucionario, como dicen que es, me parece un coherente heredero del tradicional antiliberalismo hispano.

Parecería mucho, pero hay más, porque el Papa establece un vínculo entre la “economía liberal” y las migraciones. La emigración, observa, “no es solo de África en Lampedusa (...) es también desde Panamá a la frontera de México con EE.UU.”. ¿Y por qué la gente emigra? Problema complejo, respuesta simple: “porqué los sistemas liberales no dan posibilidades de trabajo”. ¿Será así? La mayoría de los migrantes varados en Panamá son cubanos: el Papa podría haberlo aclarado. Huyen de un país donde el liberalismo es prohibido. ¿Acaso no se emigra de sistemas antiliberales? ¿Desde Caracas? ¿Desde Quito? ¿No hay migrantes bolivianos en Buenos Aires? ¿Y donde se dirigen las personas que emigran? Por lo que sé van a EE.UU. o Europa, hacia los “sistemas liberales”, que aunque estén en crisis y tengan defectos, crean más trabajo y oportunidades de los sistemas no liberales. Son temas complicados y las personas suelen escapar de la pobreza en búsqueda de la prosperidad: deberían ser tratados con mayor precaución, evitando análisis simplistas.

Queda un último paso: “el cipayo, dice el Papa, es aquel que vende la patria a la potencia extranjera que le pueda dar más beneficio. Y en nuestra historia argentina (...) siempre hay alguna postura política cipaya”. Frente a esa costumbre, “Latinoamérica tiene que rearmarse con formaciones de políticos que realmente den la fuerza de los pueblos”. Son palabras que suenan a manifiesto político nacional popular. Esperaba que esta representación de la realidad latinoamericana, este antiguo y simplista clivaje maniqueo entre el pueblo virtuoso y el oligarca vendepatria que tantas luchas y odios ha causado, fuera ya cosa del pasado. ¿No es acaso el núcleo ideal del populismo latinoamericano, el que de Perón llegó a Chávez pasando por Castro? Ya pasó mil veces: invocando el pueblo contra los cipayos, el populismo suele monopolizar el poder, colonizar las instituciones, deslegitimar al adversario, pisotear el Estado de Derecho, transformar la dialéctica política. Sin, por otra parte, brindar trabajo, ni dignidad, ni prosperidad. Claro: ¿qué legitimidad podrá tener ese adversario si se lo considera un cipayo, un enemigo del pueblo y de la nación? ¿Será un relato adecuado al siglo XXI? Amarga leer frases buenas para una tertulia peronista en la boca de un Papa.

Hay mucha ideología en esta entrevista el Papa, que parece erigirse en guía moral del campo nacional popular en América Latina. Ideológico es quien a los hechos antepone sus creencias. Es lo que sucede a Francisco cuando habla de política o economía; temas sobre los que tiene certezas morales, pero conocimientos limitados. No es casualidad que un conocido vaticanista haya invocado una ayuda para el Papa sobre estos asuntos. Una cosa es cierta: América Latina está atrapada entre el populismo papal y el de Trump, opuestos y al mismo tiempo tan similares. ¿En qué? Su extrañeza al espíritu liberal.

“Prefiere los modelos populistas”

Hasta aquí el artículo de Clarín. Por su parte, Infobae le hizo un reportaje a Zanatta - http://www.infobae.com/sociedad/2016/06/06/loris-zanatta-al-papa-le-cuesta-aceptar-que-los-argentinos-eligieron-otro-gobierno/ - en el que agrega otras consideraciones de interés. El historiador aseguró que es inocultable que el Papa prefiere "los modelos populistas, porque reflejan una identidad histórica mítica del pueblo, con virtudes evangélicas". Agrega que "el Papa no habla mucho de democracia" aunque "sería muy lindo que en este momento de dificultades se expresara a favor de ella". También considera que "en Europa se terminó la luna de miel con el Papa, porque es un pontificado más divisorio que otros".


No se trata de Trump, sino de Xi

Concentrar la atención en EE UU nos distrae de atender a lo que está pasando en China, que hoy es mucho más influyente, sostuvo el analista internacional Moisés Naím en una nota que acá reproducimos, publicada por El País de Madrid.

Ambos presiden una superpotencia militar y económica. Uno de ellos es partidario del libre comercio y ha dicho que es un error culpar a la globalización de todos los males de la humanidad. El otro líder sostiene que el comercio internacional es nocivo para su país y ha anunciado que va a poner impuestos a las importaciones. El primero, el defensor de la globalización y del comercio, es el secretario general del Partido Comunista más grande de la historia (80 millones de miembros). También es el presidente de China, la segunda potencia económica del planeta. El otro, el proteccionista que denuncia el comercio cada vez que puede, es Donald Trump, quien lidera la mayor economía capitalista jamás conocida.

En este insólito mundo al revés las decisiones de estos dos presidentes, y lo que les suceda a sus países, nos afectarán a todos. De los dos, el que acapara la atención en estos tiempos es el nuevo presidente de Estados Unidos, que cada día rompe alguna regla, insulta a alguien o agrede a alguna institución, país o grupo humano. Pero la concentración de la atención en Trump nos está distrayendo de seguir más de cerca lo que está pasando en la China de Xi Jinping. China podría estar entrando en un periodo de fuertes convulsiones económicas y políticas cuyas repercusiones internacionales serían aún más graves que las impredecibles conductas del presidente Trump.

El crecimiento de la economía china se ha desacelerado, y por tanto también la creación de puestos de trabajo. El endeudamiento es más agobiante, hay fuga de capitales y, en general, China sufre de una serie de desequilibrios cuya corrección requiere que el Gobierno tome medidas muy impopulares. El país debe pasar de una economía basada en las exportaciones y en la masiva e indiscriminada inversión en infraestructura a un modelo más sostenible impulsado por el consumo interno, donde haya más disciplina en el gasto público, la inversión y el endeudamiento.

Sobre esto hay consenso. Pero lo que no está claro es si las reformas necesarias podrán ser llevadas a cabo a la velocidad y con la eficacia necesarias. Y tampoco está claro si esta profunda transición económica se puede dar sin crear conflictos sociales y políticos tan graves que desestabilicen el régimen o incluso atenten contra la permanencia del Partido Comunista Chino (PCCh) en el poder.

Sobre esto, el profesor Minxin Pei, uno de los sinólogos más respetados del mundo, acaba de publicar un libro titulado China’s crony capitalism, cuya traducción es algo así como “El capitalismo de amiguetes en China”. Este tipo de capitalismo se basa en la complicidad entre empresarios y políticos. Los amiguetes (y con frecuencia los familiares) de los políticos acumulan grandes riquezas con la ayuda del Gobierno, mientras que los políticos obtienen y retienen el poder gracias al dinero y la influencia de sus empresarios amigos. Este tipo de capitalismo corrupto ha existido en muchos países y desde siempre aunque, según Pei, en China ha adquirido una magnitud tan gigantesca como el país mismo. Pei opina que la omnipresencia del capitalismo de amiguetes ha puesto en peligro la supervivencia del régimen y que la hegemonía del PCCh llegará a su fin. Esta visión de lo que viene en China no es solo de Minxin Pei; un creciente número de expertos la comparte.

El profesor Pei comienza este notable libro citando al presidente Xi Jinping: “El abuso del poder ejecutivo, el intercambio de poder por poder, poder por dinero y poder por sexo es frecuente; la colusión entre oficiales y hombres de negocio y la colusión entre superiores y subordinados se han entremezclado; las maneras de transferir beneficios entre ellos son muy variadas y siempre ocultas”.

Pei documenta la extendida presencia y las debilitantes consecuencias que tiene este tipo de corrupción sistémica y demuestra cómo la estructura de poder que se ha impuesto es a la vez insostenible y resistente al cambio. Esta es una mala combinación. El tamaño y la complejidad de un país de más de 1.300 millones de habitantes, cuya economía ha aumentado diez veces y cuyo ingreso promedio es 13 veces mayor que en 1990, y donde la descentralización interna y la integración internacional están muy arraigadas, hacen muy difícil centralizar el poder. Pero exactamente eso es lo que está intentando hacer el presidente Xi. Paradójicamente, el presidente chino está aprovechando la necesaria campaña contra la corrupción que ha emprendido para eliminar rivales y consolidar su poder.

Minxin Pei no cree que esta estrategia vaya a funcionar. Según él, la actual estructura de poder en China tiene muchas de las características de un régimen leninista en avanzado estado de descomposición. Y a ese tipo de regímenes les cuesta mucho cambiar y adaptarse.

Si Minxin Pei tiene razón y China se desestabiliza, la presencia de Donald Trump en la Casa Blanca se hace aún más ominosa.


La utopía de Internet que no se concreta

Una sociedad transparente, información libre, control del poder, una vida más simple: la Web anticipaba un mundo ideal que parece quedar cada vez más lejos, según el análisis de la periodista de La Nación de Buenos Aires, Lorena Oliva, que aquí reproducimos.

La promesa era una sociedad transparente, con ciudadanos "empoderados", información que circula libremente para todos por igual y redes sociales como nuevos espacios de sociabilidad. La realidad más reciente nos devuelve los sorpresivos resultados del Brexit y la elección estadounidense; la "post-verdad" y los "hechos alternativos"; el protagonismo político de los microclimas de Twitter y Facebook.

La promesa era un mundo más seguro, donde el intercambio de información y la comunicación horizontal favorecerían el control del poder y la convivencia, en el que la vida se volvería más simple y relajada gracias a la tecnología. Hoy, la brecha social, económica y cultural no deja de profundizarse, crece la xenofobia y se afianzan los discursos nacionalistas, los piratas informáticos son la nueva pesadilla global y la ansiedad y la dependencia de los aparatos nos vuelven vulnerables.

En sólo 25 años, Internet impregnó todos los órdenes de la vida, creó su propia utopía y ahora parece estar contradiciéndola. ¿Se terminó el romance con las posibilidades democratizadoras de la Red?

Quizás una primera respuesta tenga que empezar por reconocer que, como con casi todo en esta vida, suele haber una brecha entre lo ideal y lo real, entre las expectativas detrás de una innovación tecnológica y lo que ocurre después. Si algo terminamos de aprender en 2016, es que el universo digital no es precisamente la excepción. Si el creador de Internet, Tim Berners Lee, buscaba hacer posible una red de redes que permitiera compartir información científica, esa posibilidad disparó un sinfín de expectativas con respecto a esas posibilidades, muchas de las cuales se frustraron o tomaron la dirección opuesta. ¿Cuánto de aquella tecnoutopía se logró? ¿En qué medida nuestra percepción sobre el potencial de la world wide web ha ido cambiando con el paso del tiempo?

"Internet fue creada, antes de los billonarios y las apps, por personas formadas en ciencia y tecnología, en su mayoría académicos relativamente jóvenes, con un compromiso instintivo muy fuerte con el flujo libre de información y el uso de computadoras para educación y ciencia. Lógicamente, entonces, la promesa inicial de Internet era que levantaría la cantidad y calidad de información a las que las personas tendrían acceso, de manera gratuita y en un espíritu más académico y 'hobbista' que comercial", reconoce Marcelo Rinesi, científico de datos freelance y miembro del Instituto Baikal.

El especialista sostiene que la brecha entre lo que debía ser y lo que es no es infrecuente en el mundo de la tecnología: "Lo que pasó es lo que siempre pasa: el efecto estructural y a largo plazo de una tecnología tiene menos que ver con la intención de los inventores que con el deseo de los usuarios y de quienes regulan o financian proyectos".

"Si uno mira principalmente sitios de papers científicos y blogs de investigadores -continúa-, la Internet que soñaban al principio sí existe: lo que pasa es que también existe la Internet que no se les ocurrió, y que es muchísimo más grande, simplemente porque hay muchísima más gente que quiere otra cosa."

El optimismo generalizado que despertaba Internet cuando era más que nada una promesa decantó también en la creencia de que esa innovación sería capaz, por sí misma, de tener un impacto social determinante. La tecnología, según este supuesto, modificaría a la sociedad.

Beatriz Busaniche, presidenta de la Fundación Vía Libre, sostiene que aquella creencia continúa bastante vigente, aunque fue perdiendo intensidad a lo largo de la última década. "El determinismo tecnoutópico hoy es permanentemente contrastado con la realidad, ya sea en su vertiente optimista, la que sostiene que la tecnología va a solucionar todos los problemas laborales, educativos, políticos, económicos, o la pesimista, sostenida por la idea de que lo que va a sobrevenir es una suerte de oscurantismo", asegura. Y pone como ejemplo el caso de la pérdida de privacidad. "Es el ejemplo más emblemático, ya que sus consecuencias negativas no son responsabilidad de la tecnología en sí misma, sino de un modelo de negocio que se basa en la pérdida de la privacidad. La tecnología es un medio, un facilitador, pero lo que hay detrás es un sistema económico, político y social que ha puesto la vida de las personas en el mercado", se lamenta Busaniche.

Claro que la pérdida de privacidad y la vigilancia de los ciudadanos es un temor de larga data, según puntualiza la investigadora principal del Conicet Susana Finquelievich, quien recuerda que ya en los años ochenta era una factor preocupante. A su entender, las tecnologías de la información y la comunicación incrementaron de una forma notable el poder de vigilancia en las últimas décadas del siglo XX y en lo que va del XXI, generando un sinfín de tensiones sociales.

"Los gobiernos reclaman el derecho de monitorear las actividades de los ciudadanos y los residentes, argumentando cuestiones relacionadas con seguridad y justicia. El ciudadano común, por otro lado, está cada vez más consciente de que sus documentos de identidad, sus tarjetas de crédito y hasta sus tarjetas de transporte, ni hablar de su participación en redes sociales, se usan para seguir sus pasos, sus tendencias de consumo, sus actividades y hasta sus preferencias políticas", grafica Finquelievich, directora del Programa de Investigaciones sobre la Sociedad de la Información del Instituto Gino Germani (Facultad de Ciencias Sociales de la UBA) y autora del libro I-Polis.Ciudades en la era de Internet.

La privacidad habría pasado a ser un concepto de museo, de acuerdo con Silvio Waisbord, profesor de la Escuela de Medios y Asuntos Públicos de la George Washington University. El especialista considera que para ser miembros de una sociedad digital hay que renunciar a lo que se entendía por privacidad. Y por cada ventaja que trae aparejado ser ciudadanos digitales, podríamos enunciar una desventaja.

"Hoy cualquier persona tiene mucho más acceso a información que el que tenía la élite hace unos 30 años -ejemplifica-. Pero el hecho de que haya más acceso a información no nos hace necesariamente personas más informadas, o parte de un colectivo que entiende mejor o es más consciente de los problemas del mundo. Los estudios no demuestran que haya contribuido a eso."

Wikipedia lo hizo

¿Cuáles han sido, entonces, las principales ventajas de estar inmersos en una vida digital? Todas las fuentes consultadas coinciden en una: el acceso a bajo o nulo costo a todo tipo de conocimientos, de fuentes de información y de datos.

"La promesa que mejor se desarrolló y sigue vigente e instituida desde el punto de vista de lo social es la democratización del conocimiento. Wikipedia es la realización de esa promesa. Nos muestra una estructura organizada que permite combinar el voluntariado con los medios digitales y eso cambia la estructura de la sociedad", considera el sociólogo Alejandro Artopoulos, profesor de la Universidad de San Andrés.

¿Una mayor accesibilidad al conocimiento debería redundar en sociedades mejor educadas? No necesariamente. Pero ya no se trataría de un problema eminentemente tecnológico. "En el sistema educativo es en donde más se resiste el avance de las TIC, sencillamente porque amenazan sus bases, o sus fundamentos históricos. Si uno tiene un sistema educativo que reproduce la estructura de una sociedad cerrada, introducir cambios o innovaciones implica perder el control. Requiere un grado de madurez que no tiene cualquier sistema educativo", se lamenta Artopoulos.

Volviendo a las promesas que sí se pudieron cumplir, suele haber bastante consenso respecto de que la censura se ha tornado más difícil; la información, más accesible y la geografía, menos restrictiva. "No coincido con la visión de que alguien mirando el celular durante una charla de amigos está demostrando aislamiento social. Probablemente se está comunicando con (o al menos viendo algo de) una persona por la que se está, al menos, tan interesado como de las que tiene alrededor; Internet no nos hace menos sociables, simplemente agrega nuevas opciones de comunicación intermedias entre ?nada' y ?frente a frente', y resulta que para muchísimas personas eso complementa muy bien las opciones que ya tenían", opina Marcelo Rinesi.

Con él acuerda Waisbord: "Yo no creo que, como decía Bauman, las redes sociales incrementen la soledad. Para mí complejizan la vida en sociedad, así como la noción de identidad personal. Se hace necesaria una suerte de management de la persona pública, porque cuando tenemos presencia digital permanentemente mandamos señales de quiénes somos o, al menos, de quiénes pensamos que somos".

En cualquier caso, lo que es indudable -y quedó en evidencia a lo largo del año último- es que las redes sociales son una poderosa herramienta en términos políticos, económicos, e informativos.

"En los años noventa se pensaba que el auge de Internet sería un factor decisivo para que se acabara la ignorancia. Sin embargo, hoy es una fuente inagotable de mitos y teorías conspirativas? amplificada por las redes sociales. Por otra parte, así como podés acceder a la NASA o a medios digitales de todo el mundo, las páginas que difunden pseudociencia y el horóscopo continúan siendo mucho más leídas que sitios que ofrecen análisis, profundidad y conocimiento", reconoce Busaniche.

A medida que el rastreo y análisis de lo que ocurre en las redes sociales se hace más sofisticado, otros fenómenos se hacen visibles. Por ejemplo, que las conversaciones en ellas -lejos de posibilitar diálogos entre posturas diferentes, que amplíen horizontes- no suelen traspasar las fronteras de los micromundos de cada ciudadano. En otras palabras, hablamos con los que piensan como nosotros. O, en términos de comunicación política, se llega con mensajes a los convencidos, del lado que sean.

Rinesi ve un problema social, actual y creciente en la forma en que el acceso a la información, e incluso la difusión de ciertas actividades comerciales, académicas y políticas están convergiendo fuertemente en las redes sociales (y, paralelamente, en los comentarios en los sitios).

"Es absolutamente entendible porque es donde las personas ponen su interés y su tiempo, pero una red social es, en el mejor de los casos, un modo muy limitado de producir y acceder a información y análisis. La definición de una sociedad democrática, ilustrada y empírica es que siempre se votan gobiernos pero nunca se votan hechos. No descubrimos la realidad mediante el intercambio de rumores, sino mediante la observación organizada, el análisis técnico y el debate profundo y estructurado, todas actividades para las que las redes sociales son no sólo ineficientes, sino también contraproducentes", considera.

Pero, a su entender, no todo el panorama es desalentador. "Desde un punto de vista republicano, tener un medio con el que cierta información que podría ser calificada como indeseable para un gobierno se pueda difundir de manera rápida y universal es una poderosa medida de seguridad. Pero cuando se transforma en el mecanismo principal no sólo de socialización sino también de intercambio de información política, económica, ambiental (y en esto los mecanismos económicos de Internet, con el tráfico como factor de viabilidad comercial, son relevantes), las sociedades se vuelven terriblemente vulnerables a lo que en Estados Unidos están llamando en estos días fake news. En pocas palabras, gana el que grita más fuerte y más seguido la mentira más espectacular o que asuste más, y ésa no es la forma de tomar decisiones de forma colectiva. Por ejemplo, elegir presidente", asegura.

Lo que queremos de Internet

En cualquier caso, no habría que perder de vista que todo lo que ocurre en el mundo digital es, en última instancia, la expresión de los intereses y prioridades de una sociedad.

"Uno imaginaba que la sociedad progresaría en términos éticos y morales pero nos encontramos ante una regresión hacia un discurso pacato. Estoy un poco asustada con el recrudecimiento de un conservadurismo moral que no se preveía. Que estemos otra vez discutiendo la exhibición de un pezón femenino o que las empresas que sostienen Facebook, Twitter o Instagram eliminen o censuren imágenes de personas desnudas me parece preocupante y muy peligroso", se alarma Busaniche quien, por otra parte, tampoco está muy convencida acerca de que la promesa de una mayor democratización a caballo de Internet se hubiera cumplido.

"Internet prometía democratización y ésa fue la promesa menos cumplida -considera-. Porque implicaba democratización en el sistema educativo, en el sistema de riqueza, en el sostenimiento de lo público y social, en términos económicos, cosas que Internet, por sí sola, nunca podría haber cambiado. Lo que está ocurriendo es, más bien, todo lo contrario. El mundo está cada vez más concentrado y se percibe cada vez más firme la idea de frontera. La globalización se volvió una realidad para el mundo de las finanzas pero no para las personas. La democratización fue la promesa más falaz."

De todas formas, ya sea más o menos cerca de nuestros sueños, Internet nos facilita la vida de infinitas maneras. Como reconoce Rinesi, hace más fácil que sepamos lo que queremos saber, escuchemos a quien queremos escuchar y digamos lo que queremos decir, aunque en ocasiones no estemos del todo cómodos con lo que resulta que queríamos saber, escuchar y decir. Tal vez, lo que hace falta sea un gesto de adultez colectiva: reconocer que esto que hicimos con Internet, y no lo que nos dijimos que haríamos, es realmente lo que queríamos hacer.

http://www.lanacion.com.ar/1983214-el-fin-de-la-ilusion-la-utopia-de-internet-que-no-supimos-conseguir


Una de China

Por Jorge Bentos

En Punta del Este tuvimos fuegos artificiales chinos de verdad. En el resto del país, los metafóricos.

Impresionante el despliegue chino en la península puntaesteña, en concordancia con la temporada estival. El desfile para recibir el nuevo año chino, con sus dragones típicos y un final de escena con hermosos fuegos artificiales, se realizó el pasado sábado 11 de febrero. La foto que acompaña esta columna así lo demuestra: muchas bengalas coloradas, tanto en el aire como en el mar. Se comenta por quienes tienen el conocimiento de esta cultura, con la que aún no estamos suficientemente familiarizados, esta festividad tiene como objetivo atraer la buena fortuna y, al mismo tiempo, alegar los malos espíritus. Quien escribe no lo sabe, pero sí sabe que hubo una nutrida concurrencia para el deleite de mayores y menores, tanto sea el de los habitantes de Maldonado como el de los turistas presentes.

Mucho ruido, mucho color, pero hasta ahí: de inversiones reales y de peso, aún es casi “un cuento chino”. Igual todo sirve, porque el turismo es la gran industria y se fomenta por la comuna fernandina; no en vano China comunista eligió Punta del Este para “mostrarse públicamente”. Ahora, qué lindo sería que los trabajadores uruguayos valoraran las numerosas conquistas que durante décadas de gobiernos colorados se lograron desde el batllismo y no aquellas hijas del comunismo. Los trabajadores chinos —comunistas por obligación— se asombrarían de cómo se trabaja en nuestro suelo. En el presente, cuánto se ha perdido de esa fase del trabajador llano, dispuesto y franco. Muchos lo somos, pero hay de los otros, esos que aplican “como te digo una cosa, te digo otra”.

Por lo anteriormente expresado, en lo personal no creo que mientras tengamos un gobierno real de la cúpula sindical operando por sobre el gobierno nacional, un trabajador chino venga a realizar tareas a Uruguay. Salvo por ejemplo, el venir a enseñar a la dirigencia sindical; y hacer simposios populares de cómo y de qué manera se debe trabajar, porque el trabajador debe necesariamente trabajar. Que se debe apoyar a lo que despóticamente el Frente Amplio —a través del Pit— llama “carneros” por intentar ejercer su legítimo derecho al trabajo. Si el Pit no quiere y lo ordena, no se puede trabajar; si el Pit ordena ocupar plantas de trabajo, tampoco se puede ingresar a posicionarse en el trabajo. Todo un tema que, con un simple voto secreto, se termina y ordena, pero el gobierno y la mayoría parlamentaria no son proclives a ello.

Por lo mismo, las “fabulosas inversiones” de los “árabes” serán o no serán, ya que las entrevistas se han realizado bajo la presidencia interina de Sendic, quien ya ha demostrado numerosas falencias. Finlandia igual; la “hermosa” gira del Presidente Vázquez nos deja el sabor agridulce, ya que puede ser “un cuento chino más”.

Eso sí, aderezado por la gran plantilla de sindicalistas viajantes, incluyendo al propio presidente del gobierno paralelo —perdón, quise decir que el presidente del Pit está en la mesa— representando a los uruguayos. Toma pa’vos, ¿qué tal? Son los mismos que criticaban y gritaban a viva voz el desacuerdo con los viajes cuando salía un presidente colorado con un pequeña escolta con el fin de obtener trabajo para los uruguayos. Todo cambia, los que criticaban antes hoy viajan; y de promesas nos seguimos llenando en el utópico país que describe el verdadero Presidente uruguayo y que dista mucho y muchísimo de la realidad actual que vivimos a nivel del pueblo.

Por ahora de China obtuvimos la “distracción” básica para nuestro turismo, que es lo que se impulsa desde Punta y esto es verdad tangible. Pero por vía indirecta, a través de Argentina, China compite con Uruguay en el papel, lo que hace que una ciudad —Juan Lacaze— considerada como “bastión” de la ultra izquierda “esté al filo de la crisis” popular. Muchas promesas del Presidente para Juan Lacaze, y por ahí quedó: hoy los frenteamplistas utópicos y militantes no salen de su asombro. En definitiva casi todo no es más que un verdadero “cuento chino”.


Frases Célebres 658

“Hay una mayoría que actúa como una patota, que impone posturas a través de la deslegitimación, por el lado del improperio, la acusación ética y una minoría temerosa, que arruga para no enfrentarla. La fuerza política es lo peor que tiene en este momento el Frente Amplio. El gobierno es lo mejor del FA, el Poder Ejecutivo en general, pero supedita su ritmo y sus planes políticos al respaldo de una bancada que está en una línea mayoritariamente equivocada y, que a la vez supedita sus decisiones a una fuerza política que está más atrasada que la bancada. Es como esos barcos agarrados de una cadena que los ata a un bloque de cemento en el fondo del mar”.
Gonzalo Mujica, diputado disidente. La República (15/02/16).

“Yo sé que el Ministerio del Interior me escucha el teléfono (...) Tengo el dato de adentro del propio Ministerio. Lo sé y lo sostengo”.
Germán Cardoso, diputado Colorado, en una de sus intervenciones durante la interpelación del ministro Bonomi. Portal 180 (16/02/17).

“Histórico: por 1a. vez Ministro del FA no obtiene declaración satisfactoria en interpelación. Debería renunciar #CambioEnLaSeguridad”.
Tabaré Viera, diputado Colorado. En su cuenta de tuit, al finalizar la interpelación al ministro del Interior.

“Sin autoridad no se construye nada”.
Luis Parodi, director de Cárcel de Punta de Rieles. Semanario Voces (16/02/17).

“El brusco cambio de escenario provocado por la ruptura del diputado Gonzalo Mujica con el Frente Amplio colocó al gobierno y a la oposición ante nuevos desafíos. El FA está obligado por primera vez desde que asumió el gobierno nacional a acordar con la oposición. La oposición, a su vez, por primera vez tiene la posibilidad de articular una mayoría en la Cámara de Representantes. De lo que hagan y dejen de hacer unos y otros no solo dependerá la dinámica política de estos tres años. Aciertos y fracasos tendrán consecuencias en 2019, en el cada vez menos previsible desenlace electoral”.
Adolfo Garcé, politólogo. El Observador (15/02/17).

“Preocupado por la renuncia de Camiño (...) La investigación por el caso de Ancap avanza lentamente. Lamento que la renuncia ocurriera a días de que comenzaran las audiencias en las que estaba previsto que declararan los jerarcas y funcionarios involucrados en la causa”.
Pablo Mieres, senador del partido Independiente, tras la renuncia de la fiscal en el caso Ancap. Radio Uruguay (16/02/17).

“Es complejo el inicio de clases en los liceos. Hay problemas con las inscripciones y hay liceos donde faltan aulas, por lo que se van a poner contenedores”.
Luis Martínez, dirigente de FENAPES. Portal Montevideo (16/02/17).

“Quizá el país deba darse una discusión sobre si se necesita o no un Codicen y si lo deben integrar los directores generales de los otros consejos (...) debe repensarse la estructura actual (de la enseñanza) que es excesivamente atomizada”.
María Julia Muñóz, ministra de Educación, Canal M de Montevideo Portal (15/02/17).

“El Frente Amplio nos hizo perder 13 años. Su incapacidad, su doble discurso y su hipocresía nos han llevado al fondo del tarro. Hoy en las Pruebas Pisa damos pena y nuestra Educación Pública empeora año a año. Ha quedado más que claro que el Frente Amplio no tiene un proyecto para la educación, que no va a cambiar el ADN de nada, que no tiene un nuevo Varela y que nuestros niños y jóvenes seguirán pagando las consecuencias de las desastrosas medidas que se han tomado”.
Jorge Larrañaga, senador Blanco, al referirse a los dichos del presidente Vázquez a sobre que Finlandia es el espejo donde mirarse. Radio Nacional (14/02/17).

“Lamentablemente no abrigo esperanzas que la situación de Fanapel se pueda solucionar. Ahora hay que empezar a pensar en Juan Lacaze. Esta es la realidad de este momento”.
Tabaré Vázquez, Presidente, sobre la situación de la empresa que anuncio el cierre definitivo. Subrayado, Canal 10 (16/02/17).

“La difusión de un libro escolar que compara la utopía comunista con el mundo de Los Pitufos se convirtió en un nuevo escándalo para las autoridades (...) Por estos días, La Diaria publicó detalles de un texto elaborado por el Partido Comunista uruguayo para su XXXI Congreso. Allí la metáfora es aún más precaria y remite al mundo binario de los superhéroes más que a los enanitos azules que creara el belga Pierre Culliford. Según los pitufos orientales, la realidad está dividida entre un “país productivo con justicia social y avance de derechos” y una “restauración conservadora neoliberal”. Es fácil adivinar que el PCU se alinea con las fuerzas del bien, (también llamado el “bloque contrahegemónico”) que luchan, cual Avengers celestes, contra un perverso bloque “de poder”, una comparsa heterogénea que los comunistas (quienes participan del control de la Universidad de la República, el Pit-Cnt, la Enseñanza Pública, el Frente Amplio, el gobierno nacional y buena parte del discurso cultural) curiosamente no integran. Las parrafadas del documento no podían eludir referencias económicas estrafalarias y la ineludible consagración de la lucha por la hegemonía de las ideas, en cuya expresión simbólica se inscribe la metáfora de Los Pitufos”.
Gerardo Sotelo, periodista. Columna de El País (16/02/17).

“A la gente ya no cree que si se pone más dinero en sectores como la educación o en gasto público vayan a mejorar las cosas. La capacidad contributiva de familias no da más y los ciudadanos también sienten que no da para más la ineficiencia del gasto”.
Luis Lacalle Pou, senador y líder Blanco. Inicio de Jornada, radio Carve (15/02/17).

“Uruguay apuesta al libre mercado”.
Tabaré Vázquez, Presidente, respondiendo a una pregunta sobre las posturas proteccionistas del gobierno estadounidense de Donald Trump. Portal de noticias ruso “RT” (15/02/17).

“Hasta ahora, América Latina ha permanecido bastante silenciosa en cuanto a la confrontación del presidente Trump con México, pero eso podría cambiar muy pronto. Los países de la región están planeando varias reuniones ministeriales en los próximos meses donde podrían acordar un apoyo conjunto a México, condenar las políticas aislacionistas del presidente Trump y tal vez incrementar las relaciones con China”.
Andrés Oppenheimer, periodista. El Nuevo Herald (15/02/17).

“Vamos a trabajar al amparo de defender la dignidad de México para que lo que depare y construyamos en esta relación signifique ganar – ganar”.
Enrique Peña Nieto, presidente de México, sobre el vínculo con el gobierno de Donald Trump. Mileneo.com (14/02/17).

“Un homosexual es alguien que nace con cuerpo de hombre pero siente como mujer”.
Alejandra Bravo, vocera de la coalición opositora Chile Vamos. La Tercera de Chile (16/02/17).

“En lo personal recibo esta miserable e infame agresión como un reconocimiento a mi condición de revolucionario antiimperialista!! Venceremos”.
Tareck El Aissami, vicepresidente de Venezuela, sobre la acusación de EEUU que lo vincula con el narcotráfico. Agencia Venezolana de Noticias (15/02/17).

“Nunca me he fugado de nada. Cuando salí del Perú no habían cargos de Odebrecht en mi contra pero me llaman ‘fugitivo’, una distorsión maquiavélicamente política que rechazo. (...) Nunca he huido de ningún desafío. Defenderé mi buen nombre bajo condiciones que no me prejuzguen culpable”.
Alejandro Toledo, expresidente de Perú. La República de Perú (13/02/17).


EL GRAN PENSAMIENTO

Por LA LIBRERIA

“El jardín imperfecto”,
por Tzvetan Todorov, Ed. Paidós, Barcelona, 1999

“El tiempo apremia”,
por Zygmunt Bauman, Ed. Arcadia, Barcelona, 2010.

En este enero murieron dos de los mayores pensadores de nuestro tiempo, Tzvetan Todorov (Sofia, 1939 - París, 2017) y Sygmunt Bauman (Poznan, 1925 - Leeds 2017).

El primero, el búlgaro, es la expresión mayor de un intelectual completo y complejo, que va desde la lingüística hasta la historia, desde la filosofía al arte, con la misma lucidez y vastedad de pensamiento. Toda su obra es monumental. Son apasionantes sus libros de arte, sobre los pintores flamencos del Renacimiento o Goya, en el mundo de la difícil Ilustración española. Luego de sus iniciales trabajos lingüísticos, sus abordajes históricos, como el relativo a la conquista de América, fueron modelos de análisis para mirar el pasado con perspectiva, sin los blancos y negros que suelen infectarlo de juicios interesados, que al estar pensados para el hoy no sirven ni para entender lo de antes ni orientar lo de hoy. La historia y su vínculo con la moral, el uso abusivo de la memoria, han sido temas frecuentes notablemente analizados en profundidad. El conjunto de su obra es una gran lección de humanismo, de filosofía liberal en el profundo y amplio sentido de la palabra, de combate a los dogmatismos de todos los signos, desde el marxismo y el fascismo hasta los excesos de los conservadores liberales. Cualquiera de sus libros es notable. Recomendamos uno, entre tantos, pero podría ser cualquiera.

Bauman, en cambio, es más complejo. Judío polaco, se fue a la Unión Soviética frente al nazismo y retornó comunista a Polonia. En 1968, a su vez, se tiene que alejar de Polonia por las persecuciones antisemitas. Su pensamiento, entonces, tiene ese apasionante sesgo, que comienza en corrientes dogmáticas y termina en un pensamiento abierto y humano, influido muy especialmente por Levinas, que le aporta una visión humanista a una formación inicial, impregnado aún de Gramsci. Es fundamentalmente un sociólogo, que reflexiona sobre las grandes corrientes de la sociedad y la economía, pero —a la vez— sobre la vida cotidiana, los sentimientos de la gente, las relaciones humanas. En los últimos tiempos se difundió mucho su obra a partir de lo que él llamó la “sociedad líquida”, esa versión de la modernidad en que las instituciones van declinando y el pensamiento y la vida se van amoldando a estructuras cambiantes; los principios pierden rigidez, se hacen flexibles , acomodándose a lo que encuentran, como un líquido que recorre el suelo. La conversación que recomendamos tiene ese interés. Pueden no compartirse muchos de sus conceptos, pero siempre vale su reflexión.


Reunión de dirigentes de Espacio Abierto

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.