Edición Nº 754 - viernes 15 de marzo de 2019        

Sin noticias de la mediación y el diálogo propuesto por Uruguay

Hace más de un mes se llevó adelante en Montevideo una ronda de contactos internacionales para promover una salida “democrática” en Venezuela. La instancia significó una tardía reacción de la diplomacia uruguaya, acusada por la oposición por su falta de condena al régimen de Maduro. Los hechos van demostrando que las gestiones han sido totalmente inoperantes.

La Cancillería uruguaya quedó prácticamente sola, a fines de 2018, en su posición de no condenar los atropellos de Maduro, ya que la mayoría de los países latinoamericanos se aliniaron en el reconocimiento al presidente encargado, Juan Guaidó.

De esa soledad surgió, como un “manotón de ahogado”, la idea de promover una ronda de contactos, la que se llevó a cabo en Montevideo a principios de febrero.

Por un lado, Uruguay, el 6 de febrero, México y 15 países de la Comunidad del Caribe crearon el “Mecanismo de Montevideo”, una iniciativa blanda, que no mencionaba ni la realización de elecciones, ni ponía ningún requisito para el diálogo entre el régimen de Maduro y la oposición. La idea era presentar esa iniciativa en la reunión que se llevaría a cabo 24 horas después con los países de la Unión Europea y otros latinoamericanos.

Al día siguiente se constituyó el Grupo de Contacto Internacional (GCI), que emitió una declaración reclamando la realización de elecciones libres y señalando su preocupación ante la crisis humanitaria que atraviesa el país caribeño. Uruguay fue el único país del “Mecanismo de Montevideo” que se integró al GCI.

Sobre la realización de elecciones, Uruguay fue cambiando su posición, porque al principio —como parte del “Mecanismo de Montevideo” — no las reclamaba, pero aceptó hacerlo ante la presión europea y ante la posición del presidente argentino Mauricio Macri, quien días después y en reunión con el Presidente Vázquez, impuso su punto de vista.

El GCI había previsto enviar una “misión técnica” a Venezuela y hacer una nueva reunión en la primera semana de marzo. No hubo hasta ahora, un mes y una semana después, ningún contacto en Venezuela, ninguna entrevista, ningún diálogo. Es como si el Grupo pomposamente denominado, directamente no existiera.

Mucho menos funcionó el no menos pomposo “Mecanismo de Montevideo”, generando molestia en el gobierno mexicano, que responsabilizó directamente al gobierno uruguayo por ello.

Mientras tanto, la crisis humanitaria ha recrudecido y la situación institucional ha empeorado aún más. El servicio de inteligencia venezolano sigue apresando periodistas; actúan a mansalva los grupos parapoliciales en las calles, hiriendo o matando a personas supuestamente opositoras y el apagón de varios días provocó decenas de muertes en los hospitales, como se comenta en una nota de esta misma edición.

Las cosas van de mal en peor en Venezuela, pero la Cancillería uruguaya no se da por enterada.


Lo limpio, lo sucio y la doble moral

Por Julio María Sanguinetti

Es muy curioso: los voceros frentistas, empezando por el Presidente de la República, viven reclamando “juego limpio” en la campaña electoral, mientras practican sistemáticamente lo contrario.

En su alocución del 1º de marzo, el Dr. Vázquez reiteró la apelación al juego limpio. Dos de sus Ministros y un precandidato frentista habían intentado la descalificación personal del Dr. Lacalle Pou. “Nunca trabajó”, dijeron al unísono la Ministro Muñoz, el Ministro Murro y el ex diputado Andrade, como si diez años esforzados como diputado en Canelones (el lugar más sacrificado para un legislador) no fueran nada, o como si haber estudiado para recibirse nunca fuera un trabajo y como si ellos, todos ellos, fueran hijos del trabajo... En su tiempo, el Presidente cesó a una señora Ministro del Interior por declaraciones inconvenientes. ¿No merecían por lo menos un tirón de orejas la Dra. María Julia Muñoz y el señor Ernesto Murro?

Estos días, el precandidato comunista señor Andrade, precisamente, se agravió —con razón— de que en plena campaña electoral se usaba una imagen de su hija disfrazada de guerrillera. La foto era auténtica, no había falsedad en la divulgación, pero su re-publicación, en este momento electoral, naturalmente tergiversaba su sentido original. Todo el mundo se solidarizó con Andrade, como es lo lógico.

En el mismo momento, sin embargo, a Verónica Alonso, candidata nacionalista, la agraviaron de modo soez en la manifestación feminista y nadie dijo una palabra. Quedó por eso... “¿Para qué se metió...?” ¿No es que era una expresión abierta reclamando derechos? ¿Quién tiene el monopolio de la causa? ¿Los que hace tres días descubrieron los “derechos humanos” después de años de prédica contra el constitucionalismo burgués, estructura formal “indiferente a la justicia”?

En la misma manifestación se vandalizó con pintura la iglesia del Cordón, blanco predilecto de los movimientos feministas radicales. Muy pocas voces se han alzado para condenarlo. Casi en solitario, difundimos un tuit repudiando el innoble episodio y lo hice con toda nuestra convicción democrática y liberal. Y nuestra fidelidad a la laicidad republicana, que nos hace particularmente celosos del ejercicio tolerante de la máxima libertad de creencias.

Luego está el vasto espacio de las redes. Es el sustituto digital y masivo del viejo rumor de “la calle”. Allí cada cual expresa lo que se le ocurre, pero quien se asome medianamente a ese mundo advertirá que la militancia frentista, hoy en estado de excitación por una situación electoral que advierten riesgosa, encabeza una maquinaria de descalificación, agravio y difamación verdaderamente abrumadora. No es nuevo. Lo hicieron siempre, con éxito. Pero ahora con instrumentos mucho más eficaces, y nerviosos como están, se está ante una oleada.

Está claro que la libertad de cada uno existe y no es manejable, pero la claridad de línea de los dirigentes influye en los ánimos de la gente. Y esta dualidad de la dirigencia frentista está en la base de esa situación. Si se agrede a un nacionalista, no pasa nada; si se agravia a un comunista, solidaridad infinita. Pues bien: hay que ser claro y terminar con la doble moral.

Nosotros no cultivamos el agravio en nuestra larga vida y no vamos a cambiar ahora. El debate nacional debe tener altura y todos lo debemos cuidar. Que con pasión defendamos nuestras ideas es la vida de la democracia. Pero la descalificación personal, la media verdad, la difamación solapada, son repudiables y si se quiere de verdad superarla, hay que ser claro. Las “bases” tienen que saberlo; de lo contrario harán lo que siempre hicieron...

El país está pidiendo claridad en todos los actores públicos. A todos ellos, sean políticos, empresarios, medios de comunicación o sindicalistas. La gente está preocupada por la seguridad pero también por el empleo y la educación. Abroquelado cada uno en su trinchera, repitiendo lo de siempre, no avanzaremos. La Constitución es clara: libertad política, economía de mercado, laicidad republicana, respeto a las personas y Estado garante de los equilibrios sociales. A esos valores debemos servir. La suciedad de la expresión degrada a quienes la difunden, pero desgraciadamente también debilita las instituciones.


El relevo del Comandante

Desde el punto de vista institucional, el Presidente de la República actuó en el marco de sus competencias jurídicas y, por tanto, nada hay que decir porque la naturaleza del cargo de comandante de una fuerza implica la confianza del mando superior. En lo político, en cambio, se pueden deslizar un par de comentarios.

Era la crónica de una muerte anunciada, parafraseando a García Márquez, dada la notoria mala relación del Presidente de la República con el Comandante en Jefe General de Ejército Guido Manini Ríos. La sanción de arresto por 30 días que le aplicó el año pasado, fue algo inédito y poco explicable: como dijimos entonces, si las declaraciones del General no le gustaban, podía relevarlo y no tenía por qué dar explicaciones; arrestar a rigor a un Comandante, en cambio, tenía una connotación humillante para la institución, al exponer a su jefe, frente a los subordinados sometidos a su disciplina, a una situación de manoseo.

El Comandante Manini, en ese entonces, acató y siguió. El martes volvió a reunirse y se produjo el desencuentro final. Algo flotaba en el ambiente, porque se había publicitado de modo muy ostensible esa reunión, lo que hacía pensar que iba más allá de la rutina. Y así fue. Por lo que dice el comunicado oficial, el cuestionamiento es real cuando expresa un “sentimiento” del Ejército. Hay muchos casos de arbitrariedad judicial, en que se actúa como si la ley de caducidad no existiera ni hubiera sido ratificada dos veces en referéndum.

En cualquier caso, el Presidente tenía la competencia para relevar al Comandante, aun sin expresar la causa. Él es el “mando superior”, como dice la Constitución, y se trata de un cargo en que la confianza es fundamental. O sea que, institucionalmente, no hay nada para decir.

Políticamente, sin embargo, hay algunos bemoles que no se pueden soslayar. Es evidente que el Comandante expresaba un sentimiento generalizado en el mundo militar sobre lo que consideran parcialidad de algunos jueces. Cuando era Ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro, él mismo formuló críticas y de haber continuado seguramente no se hubiera producido este deterioro, dada la notoria sintonía entre el jefe militar y el viejo tupamaro.

Por aparte, se habla de una eventual actuación política del General. Habrá que esperar qué pasos piensa dar. Desde ya decimos que si se trata de salir a encabezar el nuevo partido denominado “Cabildo Abierto”, no es el mejor camino, porque continúa dividiendo el espectro político, del mismo modo que en Europa ha llevado a la ingobernabilidad. En nuestro país, por suerte, los tres partidos históricos (a esta altura el Frente Amplio es tan tradicional como los demás) todavía resisten, pese a otras expresiones que se vienen dando últimamente y que, de generalizarse, no serán lo mejor para el ejercicio cívico. Lo hemos dicho antes, en algún caso similar. En todo caso, habrá que esperar.


Sanguinetti: la peor opción es el “partido militar”

El Dr.Julio María Sanguinetti habló sobre el futuro de Guido Manini Ríos luego de su relevo como comandante en jefe del Ejército y opinó que "lo peor que podía hacer el comandante sería liderar un partido político militar".

El expresidente y precandidato Julio María Sanguinetti dijo a Informativo Carve que “lo peor que podría hacer el comandante es liderar un partido político militar (...) Fraccionar el sistema político es malísimo. Miremos España, que es ingobernable. En Uruguay se conservan las estructuras tradicionales, dividiendo y dividiendo no vamos a cuidar la vida democrática”. Sanguinetti agregó que esa opción sería mala también para las propias Fuerzas Armadas, ya que de esa forma se las segrega y se les divide.

El expresidente también sostuvo que Tabaré Vázquez cometió un error al arrestar 30 días a rigor al comandante Guido Manini Ríos el año pasado.

“A mi juicio se equivocó el presidente. Un comandante en jefe del Ejército no se le puede arrestar 30 días a rigor, no se lo puede humillar. Lo puede relevar en cualquier momento y no tiene por qué dar razones, porque es un cargo de estricta confianza”, subrayó.

Sanguinetti dijo también que “es real que las Fuerzas Armadas se sienten agredidas” y también “es real que ha habido en la Justicia fallos más allá de la constitucionalidad. Lo dijo (José) Mujica en el caso de Dalmao, no lo digo yo”. “Desgraciadamente hubo un ensañamiento con la institucionalidad militar”, afirmó.

Además, consultado sobre una posible sanción a Manini, dado que habló desde el Comando cuando ya había sido relevado, indicó que “Si se lo quiere agrandar a Manini: persígalo, sanciónelo y genere un caudillo político”.


Las Fuerzas Armadas y las reacciones políticas

Por Luis Hierro López

Desde 1985 en adelante, los miembros de las Fuerzas Armadas han enfrentado un clima de hostilidad y, a veces, de persecución y encarcelamiento. El Frente Amplio violó groseramente los plebiscitos populares con su interpretación –inmoral– de la ley de amnistía, en 2011, tras lo cual la Justicia procesó y encarceló a varios militares acusados de violar los derechos humanos durante la Dictadura. No fue esa la resolución de los votantes, que claramente expresaron lo contrario en un doble y contundente mandato, ratificado en dos oportunidades diferenciadas por veinte años.

La salida institucional tras la dictadura que se terminó en 1984 fue muy similar a lo que marca la historia de nuestra pequeña-grande nación. “Clemencia para los vencidos”, declaró Artigas tras la gloriosa batalla de Las Piedras. “Ni vencidos ni vencedores”, se proclamó tras la guerra grande, ese enorme conflicto que enfrentó a los uruguayos durante más de 15 años. Batlle y Ordóñez decretó en 1904 la amnistía para los soldados y oficiales saravistas, quienes habían actuado en el “no siempre claro camino del deber”.

Tras la dictadura terrista, que cometió torturas, exilios y persecuciones, el país supo buscar los caminos de la reconciliación.

En su notable estudio “La amnistía en la tradición nacional”, el profesor Pivel Devoto demuestra que Uruguay forjó una tradición de pacificación y de reconstrucción institucional a través de las amnistías, con las que se superaron las guerras y enfrentamientos de un lado y del otro.

Culminado el proceso militar en 1984, los gobernantes y el pueblo uruguayo buscaron otra vez caminos de encuentro. Las dos veces ratificada por el cuerpo electoral ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado o de amnistía a los militares, expresa no sólo una profunda convicción contemporánea de los uruguayos, sino además esa tradición nacional que Pivel Devoto describe a lo largo de la historia. Pese a ello, el Frente Amplio, actuando con autoritarismo y ningún espíritu democrático, sancionó en 2011 una interpretación de la ley de caducidad, por la cual varios militares fueron presos. Eso que hizo el Frente Amplio con sus mayorías parlamentarias fue un desgraciado atentado a la voluntad popular: ganaron en la liga lo que no pudieron ganar en la cancha. Cancha que, recordemos, fue sede de dos partidos históricos: en 1989 con el referéndum contra la ley de caducidad y en 2009, veinte años después, cuando se intentó reformar la constitución para anular esa ley. En ambas circunstancias, el cuerpo electoral, el pueblo, la gente, los votantes resolvieron mantener la ley de caducidad. El Frente Amplio pasó por encima de todo ello e hizo lo contrario.

Estos son los antecedentes que provocan la actual crisis con el comandante Manini Ríos, quien se rebeló ante nuevos procesamientos de militares, sosteniendo que no hay pruebas. Sinceramente, creo que en algunos casos tiene razón, dado que hay un notorio direccionamiento de las pruebas ante la Justicia, la que actúa presionada, tanto por la ley inmoral de interpretación de la caducidad, como por los testimonios de supuestos o reales víctimas de los atropellos militares de hace cuarenta años. La Corte de Justicia debe revisar esos testimonios que pueden ser muy politizados.

No me duelen prendas. En plena dictadura, en abril de 1981, fui procesado con prisión por mis actividades periodísticas, acusado por el presidente de facto Aparicio Méndez, quien actuó sin duda ante la presión militar. Tampoco simpatizo mucho con las ideas del general Manini Ríos, quien, en un reciente reportaje que le hizo la revista Caras y Caretas se declaró admirador de las propuestas absolutamente confusas de Marcelo Grullo, un politólogo peronista y rosista, que pregona la unión de los países de América del Sur para luchar contra los países hegemónicos. Se declara admirador de Alberto Methol Ferré y de Pepe Mujica y proclama que es necesario combatir al liberalismo, a las multinacionales y al capitalismo especulativo. Grullo promueve la “insubordinación fundante”, una de esas tantas revoluciones de escritorio que inventan algunos intelectuales. Lo que me preocupó más fue saber que Manini Ríos introdujo ese texto en los estudios del Instituto Militar Superior.

Quiere decir que mi opinión no surge de las circunstancias. Luché contra la dictadura y no tengo lazos con el señor Guido Manini Ríos. Pero, ubicando su cese en el contexto –en los hechos concretos es claro que Manini estaba desorbitado, buscando una consecuencia de esta índole; y es claro que el Presidente Vázquez actuó conforme a sus facultades– digo que el gobierno sigue actuando con espíritu de represalia contra las Fuerzas Armadas, a las que no comprende ni respeta. Por prejuicios ideológicos, el Frente Amplio actúa contra el Ejército al igual que lo hace contra la Policía. Sospecha de esas Fuerzas, las que tienen una larga y generosa historia de construcción nacional.


Una nueva edición de la Expo Activa

Por Tomás Laguna

La próxima semana se inaugura una nueva Expo Activa. La 24º edición desde que se realizó por primera vez, allá por el año 1992 coincidiendo con los 100 años de la Asociación Rural de Soriano. En la continuidad de sus ediciones se refleja la realidad agrícola del país.

A semejanza de emprendimientos feriales que en el rubro agrícola se organizaban en Argentina, la Expo Activa organizada por la Asociación Rural de Soriano fue una innovación para nuestro país como expresión del agro negocio principalmente agrícola, si bien luego incorporó temas vinculados a la ganadería, fundamentalmente en lo que refiere a producción de forraje.

La historia de esta muestra activa refleja la evolución y realidad de la actividad agrícola en el litoral del país, zona agrícola ganadera por excelencia, aun cuando los más estrictos discuten que nuestro país tiene regiones ganaderas agrícolas, considerando a la agricultura como rubro asociado y no la inversa.

Desde la primera edición en 1992 a la fecha se asistió al resurgir de la producción de soja de la mano de las variedades genéticamente modificadas, luego la incorporación de maíces de similares características. Gracias a la biotecnología se produjo el crecimiento sostenido de la agricultura estival pero también la lucha ideológica de quienes abjuran de la biotecnología en la producción vegetal. Lucha sorda que se mantiene hasta los tiempos presentes y se expresa en el rezago de nuestro país para la aprobación de nuevos eventos transgénicos. La muestra fue testigo del resurgir de la actividad agrícola a partir de los años 2003/2004, de la mano de grandes agricultores argentinos, respondiendo al auge en los precios internacionales de las materias primas a la vez que escapaban de las políticas contrarias al campo que llevaron a cabo los gobiernos kirchneristas estableciendo retenciones a las exportaciones en el vecino país. Fue cuando empresas como el Tejar o los Grobo introducían modernos conceptos de organización empresarial en red, democratizando el agro negocios permitiendo que empresas de servicios participaran del mismo.

Pero las bonanzas pasan, los precios caen, el costo país (que antes se mimetizaban por el alto ingreso bruto obtenido) siguió creciendo junto a un atraso cambiario que afectó a los sectores transables de la economía. Así fue que los argentinos fueron abandonando el país uno tras otro. No obstante quedó la estructura productiva armada, los bienes de capital se mantienen operativos y aún son muchos los agricultores que persisten en su intento. La aguda sequía del verano 2018 fue la zancadilla que terminó en dar por tierra con quienes venían trastabillando. La agricultura aumentó en forma riesgosa su nivel de endeudamiento, no solo bancario sino particularmente comercial, y en ese desafío de bicicleta de piñón fijo se volvió a sembrar aun cuando el área se vio afectada. Al menos en aquellas zonas consideradas marginales para la actividad agrícola. Es que el agricultor sabe que la rentabilidad del negocio la debe medir en 7 a 10 cosechas, dónde algunas veces perderá y otra tal vez compense esa pérdida.

Así llegamos al verano 2019, lluvioso y con promesas de buenas cosechas. Esto seguramente ocurrirá para las siembras de soja de primera, no así para las de segunda, estas últimas afectadas por los excesos de agua y muchas veces obligados a la resiembra. Más aún. El grano se mide en la tolva y no en el desarrollo vegetativo del cultivo. En momentos en que se debe dar el proceso biológico de llenado del grano están faltando horas luz y sol que levante la temperatura. Otro cantar es el precio, dónde el elevado stock de los Estados Unidos afecta a la baja el precio en los mercados internacionales, seguramente los valores a los que se presupuestó el cultivo no serán a los que se venda.

En cuanto al maíz, el otro cultivo estival de importancia, los altos rendimientos que se esperan tendrán como contrapartida una posible saturación del mercado interno y la necesidad de exportar a precios internacionales, con valores sensiblemente inferiores a la zafra pasada. Cierto es que eran precios de escasez.

En este escenario, dónde los posibles buenos rendimientos se deberán colocar a valores inferiores a la expectativa del productor, es necesario entender que cualquier utilidad que se genere estará dedicada a amortizar deuda para procurar seguir en el negocio. Lo que de por sí ya sería un logro.

Este es el escenario para esta nueva Expo Activa, dónde al tema agrícola se agrega la casi certeza del fin próximo de la cuota 481 con la Unión Europea, y a partir de entonces la posibilidad de la diminución o directamente desaparición de los corrales de engorde de ganado, uno de los principales demandantes de la producción de granos con destino a la alimentación animal. Tema para otro análisis pero cuya mención es necesario hacer.

Así las cosas el próximo miércoles 20 se inaugurará una nueva instancia de la principal exposición dedicada al agro negocio agrícola. Seguramente la competitividad de la producción agrícola en particular, pero del agro en general, será uno de los temas que estarán sobre la mesa. Se ha invitado a todos los pre-candidatos a la presidencia para que expongan sobre sus medidas de gobierno en caso de ser electos. Esto ocurrirá en un panel previsto para el mismo día de la inauguración. Oportunidad en que se podrá valorar qué lugar ocupa el agro negocio de exportación en los distintos programas de gobierno. En el del oficialismo ya lo sabemos, no es necesario que digan nada a riesgo de que nos mientan o nos tomen por tontos.

Desde estas páginas nuestro saludo a los esforzados organizadores, en el espejo de esta muestra conoceremos la realidad y futuro de nuestra agricultura.


Coaliciones a todo nivel

El tema de la concertación entre partidos opositores para desalojar al Frente Amplio de varios gobiernos departamentales, vuelve a estar en el tapete. Se trata de una necesidad evidente.

La concertación entre partidos políticos para ganar a nivel nacional es la gran meta que la oposición tiene por delante, pero no debe olvidarse que también será necesario un nivel análogo de acuerdos para triunfar en las elecciones departamentales de Montevideo, Canelones y otros departamentos del país.

El tema ya se ha puesto sobre la mesa y esperemos que llegue a buen puerto. El aparente fracaso registrado en la pasada elección departamental de Montevideo fue fruto, como ha señalado el ex Presidente Sanguinetti, de una acumulación de errores políticos en el manejo de las candidaturas por parte de los partidos. Por lo tanto, más que de “fracaso” debe hablarse de aprendizaje y, por consiguiente, el experimento está lejos de haber quedado invalidado.

Es claro que en referencia a Montevideo, en particular, las casi tres décadas de hegemonía frenteamplista han sumido a la capital en una decadencia infame y se hace imprescindible iniciar cuanto antes el proceso de su recuperación.

En buena hora, pues, que la cuestión se haya replanteado, habiendo sido bien acogida por buena parte de la dirigencia de la oposición. Esperemos fructifique.


Inequidades en Salud: el “Informe Acheson” uruguayo

Por Ignacio Amorín Costábile

En Uruguay tampoco va dando resultado la “socialización” de los servicios médicos. Vamos rumbo a tener un gran fracaso, como ocurrió en Inglaterra y otros países hace ya años.

La gran justificación de las medidas de socialización de la medicina en todo el mundo, tanto en sus variantes “Beveridge” o “Bismarkiana”, ha sido desde el siglo XIX “la equidad”. Sin embargo, la aplicación estricta de estos sistemas llevó en Inglaterra, Canadá o los países del campo socialista, a un deterioro general de la asistencia y mayores inequidades. En 1980 el histórico “Informe Black” del gobierno inglés, impactaba con una noticia inesperada: la inequidad de los indicadores sanitarios había aumentado luego de tres décadas de implantarse el sistema socializado inglés, en detrimento de una peor atención de los pobres y la salida del sistema de los sectores ricos. En 1998 el “Informe Acheson” era lapidario y ratificaba una mayor inequidad: “Han aumentado las desigualdades relativas entre clases. La mortalidad prematura es mayor en clases bajas. La mortalidad infantil está descendiendo, pero no se ha reducido la diferencia entre clases. Sigue evidenciándose una diferencia importante en la prevalencia de enfermedades crónicas entre clases sociales. La obesidad está aumentando, habiendo un mayor gradiente social en mujeres que en hombres. Se encuentra mayor prevalencia de neurosis en mujeres de clase baja. Hay mayor dependencia alcohólica y drogadicción en hombres de clase baja que en los de clase alta”.

Estos informes fueron llevando a sucesivas reformas hacia mejores y más eficientes mecanismos de gestión sanitaria. Esto llevó a cambios radicales como la liberalización de los servicios sanitarios (Estonia, Suecia), o importantes ajustes llegando a modelos mixtos (Alemania).

En Uruguay nadie pareció advertir esta acumulación de evidencia histórica que marcaba el fracaso de estos modelos de medicina socializada en brindar equidad en la atención sanitaria, cuando el Frente Amplio creó el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS). En Uruguay ello se vio agravado por ignorar además lo construido antes del 2005: un subsistema público de calidad de vanguardia en Latinoamérica con programas específicos hacia la población vulnerable y un subsector privado con un mutualismo vigoroso y con más de un siglo de existencia, que ya permitía -mediante Disse- la cobertura privada de los asalariados. Los indicadores de mortalidad infantil o esperanza de vida al nacer, junto a otros indicadores de desarrollo humano ubicaban a Uruguay en un lugar destacado en Latinoamérica y en el mundo.

Como no podía ser de otra manera, en Uruguay luego de más de una década de aplicación, se reproducen los resultados que ya mostraron los sistemas socializados en el mundo. En el 2018, pudimos acceder a un no muy difundido primer reporte del “Sistema de vigilancia de la equidad en salud en Uruguay”, de Fabricio Mendes y Alejandra Toledo, documento oficial del Ministerio de Salud Pública, financiado por la Unión Europea, y que bien podemos llamar el “informe Acheson uruguayo”. El mismo da cuenta de serias inequidades del sistema uruguayo.

El SNIS falla estrepitosamente en términos de accesibilidad y cobertura efectiva. La cobertura efectiva pretende señalar los usuarios que, aunque utilizan los servicios de salud, no se beneficia plenamente de su utilización. El modelo de Tanahashi permite establecer la medida en que una intervención, programa, servicio, produce el efecto esperado, y es por ello que se utiliza frecuentemente para evaluar los resultados de los sistemas de salud, identificando los grupos sociales que no se benefician plenamente. La accesibilidad es la posibilidad de obtener atención en salud, en la medida de sus necesidades sin ningún tipo de obstáculo económico, geográfico o de disponibilidad. Medida como el porcentaje de personas que sintieron la necesidad de ir al médico, pero no lo hicieron, ello es en Uruguay de 42 % en los sectores socio económico medios y bajos y de 8 % en los niveles altos. Existen barreras también en relación a la estratificación territorial. Especialidades médicas imprescindibles como medicina general, ginecología y pediatría tienen una brecha de acceso de más de 20 puntos entre los departamentos al norte y al sur del Rio Negro.

El informe expresa que “las principales barreras en todas las regiones del país, corresponden a la dimensión organizativo-funcional de los servicios de salud, tales como la distancia de los servicios de salud, los tiempos de espera y la disponibilidad de horarios. Las barreras correspondientes a la dimensión económico - financiera que incluye aspectos tales como el precio de tickets y órdenes y de traslado, es la segunda más frecuente, especialmente en Montevideo”.

Otro dato relevante es que “del total de personas que necesitaron consultar, pero no lo hicieron, la mayoría (62%) tienen derechos vigentes de atención en una IAMC, en tanto que el 30% tiene derechos vigentes en ASSE”. Estos datos muestran a las claras que la población más desprotegida no puede hacer uso efectivo de los servicios sanitarios, aunque tenga cobertura mutual formal, un claro error de diseño de la reforma, que no atendió a estas barreras socio-económico-culturales.

El informe subraya que “quienes tienen menos nivel educativo y pertenecen a los niveles socioeconómicos más bajos, son quienes menos se benefician del contacto con los servicios de salud”... “la evidencia es clara en relación a la existencia de desigualdades socioeconómicas, geográficas y de género en relación al beneficio de los servicios de salud en nuestro país”.

Parece claro que “hay grupos sociales que no acceden a los servicios de salud en la medida de sus necesidades o que cuando acceden no lo hacen plenamente”. Las conclusiones del informe van aún más allá: “esto llama la atención acerca de que las medidas que sirven para mejorar la salud, como ser el aumento de la cobertura y su profundización, no necesariamente aportan a la reducción de las inequidades en salud. Tal como se ha visto para el caso de las personas con Hipertensión mal controlada, a pesar de disponer de cobertura formal, determinados grupos no se benefician plenamente de los servicios” … “no es casual que sea en los grupos más vulnerables donde el problema alcanza mayor magnitud”.

Como remate, el propio informe llama la atención sobre la carencia de registros e información del MSP que permitan mejorar esta situación: “Luego de evidenciar la existencia de inequidades en varios niveles desde lo estructural, en las condiciones de vida y trabajo, en los hábitos conductuales y en el beneficio del sistema de salud, se ha dado cuenta de las inequidades en el estado de salud de la población. Para todos los indicadores considerados se ha podido constatar la existencia de brechas entre los grupos más y menos privilegiados. Ello hace que sea ineludible reconocer que para planificar políticas de salud pública mucho más importante que saber de qué se enferma la gente, es saber quiénes son aquellos que se enferman. Es importante destacar lo deficitario que resultan los sistemas de información y los registros con los que cuenta el MSP para monitorear la utilización de los servicios de salud”.

El informe termina con una recomendación: “para mejorar los resultados de las políticas sanitarias es necesario reorientarlas con un enfoque de equidad basado en los determinantes sociales de la salud”. ¡Que lejos resulta este exhaustivo informe oficial del panorama de ensueño brindado por el Dr. Vázquez en su reciente exposición! Y que lejos de aquellos objetivos de equidad con que justificaba el economista Olesker una reforma de la salud que a todas luces no trajo ni mejoras en la asistencia ni mayor equidad en términos de cobertura efectiva.


Siguen diciendo que hay que atacar las causas del delito

Cuando asumió por primera vez el presidente Vázquez, en 2005, sostuvo que iba a ser muy duro al enfrentar a la delincuencia e igualmente severo para atacar las causas sociales y económicas de la misma. El Fiscal de Corte, Dr. Jorge Díaz, insistió en estos días con ese concepto, demostrando que muy poco se ha hecho en las materias de fondo.

El Fiscal de Corte Jorge Díaz habló sobre la inseguridad del país y dijo que si no se trabaja en las causas que llevan a delinquir “los delitos van a seguir aumentando”. “Atacar las causas, atacar las consecuencias sí y con la mayor firmeza posible, pero atacar las causas porque si las causas siguen estando iguales el problema no lo vamos a resolver”, precisó Díaz, hace unos días, al ser entrevistado por Informativo Sarandí (690).

El Fiscal de Corte puso como ejemplo la situación carcelaria del país y dijo que existe “una demanda permanente de la sociedad por aumentar el número de reclusos. Todavía no hemos entendido que la cárcel no es parte de la solución sino del problema, por lo menos las cárceles como están hoy. La realidad es que hoy las cárceles son una fábrica de reincidentes”.

Díaz explicó que más del 90% de las personas que ingresan a una cárcel son “pobres de solemnidad, jóvenes, analfabetos funcionales y adictos” y que casi el 90% “no terminó la escuela primaria”. Según el fiscal hay que leer esas cifras que muestran “dónde está ubicado el problema”.

Otro de los problemas del sistema penitenciario uruguayo, explicó Díaz es que los presos “salen prácticamente sin rehabilitación y vuelven a delinquir” y eso conlleva a que se genere un “círculo”.

Las expresiones del Fiscal son tan contundentes y acusatorias como las que volcó hace un tiempo el director de Policía, inspector Layera, reconociendo el fracaso de las políticas de seguridad.

Quiere decir que otro altísimo jerarca del gobierno se suma a la crítica. Si sumamos estos testimonios al reconocimiento que hizo el expresidente Mujica en el sentido de que las políticas sociales habían fracasado rotundamente, cabe entonces preguntar: ¿qué estuvieron haciendo los gobernantes en estos últimos 14 años?


Inseguridad: preocuparse menos y ocuparse más

En tres pinceladas, el Fiscal de Corte puso en su lugar al Ministro Bonomi que —para variar— insiste en eludir sus responsabilidades políticas e institucionales buscando culpables fuera de su cartera.

En las últimas semanas, el Ministro Bonomi se mostró “preocupado” por la eventual liberación de 4.000 delincuentes en régimen de “libertad vigilada”. Según él, la Justicia y el Código del Proceso Penal (CPP) son los culpables de esta situación. Hasta aquí, ninguna novedad. El Ministro no ha alterado su modus operandi de los últimos años: deslindarse de toda responsabilidad y encontrar culpables por fuera de su fuerza política.

Ante estas apreciaciones, el Fiscal de Corte Jorge Díaz, desde su cuenta de Facebook, realizó tres aclaraciones que es necesario considerar aquí. En primer lugar, afirmó el Fiscal, “llama la atención la vinculación que se pretende hacer al CPP y a los procesos abreviados. El CPP no estableció nunca la libertad vigilada y el instituto es aplicable a los procesos abreviados y los juicios orales donde ha sido dispuesta sin solicitud fiscal”.

El hecho no es menor. No es la primera vez que el Ministro Bonomi acusa a la Justicia y al CPP de forma antojadiza y sin fundamentos. Primero, para justificar el aumento del delito en el año 2017: “¿Qué cambió en el Uruguay en noviembre de 2017 que pudo haber provocado semejante viraje? […] «el factor noviembre» es la puesta en vigencia del nuevo Código del Proceso Penal”. Luego, para justificar un caso puntual en San Luis. El problema de la seguridad, argumentaba Bonomi en dicha oportunidad, se debe a “cómo se manejan las penas, tres homicidas en San Luis están sueltos aunque todo San Luis sabe que son ellos".

La segunda aclaración de Díaz deja en evidencia el “error” del Ministro al atribuir al CPP los frutos de una ley que él mismo impulsó: “Llama la atención la preocupación del Ministerio del Interior por la aplicación por parte de los fiscales de una ley que la propia cartera impulsó”. Dos precisiones deben realizarse sobre este punto. La Ley No. 19.446 fue elevada por el Poder Ejecutivo al Parlamento luego de los acuerdos multipartidarios sobre seguridad. En esta, se preveían dos instrumentos. Por un lado, limitar la libertad anticipada para los reincidentes, cuestión que fue acompañada por la oposición. Por otro, se propusieron nuevas formas de libertad para sustituir las penas de prisión —como la “libertad vigilada” —, asunto respaldado por el gobierno y rechazado por la oposición durante la votación de la ley.

Finalmente, es necesario detenerse sobre la tercera y más importante aclaración del Fiscal Díaz: “Advertimos sobre su aplicación en la Comisión de Seguridad de Diputados. Si se la considera inadecuada, corresponde su modificación o derogación, no expresar preocupación por su aplicación”. Bonomi y su fuerza política deben ocuparse más y preocuparse menos. Y por sobre todo, el Sr. Ministro debería entender cuál es su rol, cuál es el del Parlamento y cuál el de la Justicia, un principio básico del Estado de Derecho.


OIT insiste con que Uruguay debe impedir las ocupaciones de empresas

Uruguay es un de los pocos países del mundo en el que están prohibidas las ocupaciones de oficinas públicas, pero no los locales industriales o comerciales del sector privado. Esa disparidad ha sido observada por la Organización Internacional del Trabajo, la que considera que al permitir las ocupaciones se está atentando contra el derecho al trabajo de los empleados que no acompañen la huelga.

En el año 2009, dos cámaras empresariales presentaron ante la OIT una queja criticando algunos aspectos de la negociación colectiva y especialmente, la ausencia de una prohibición clara de las ocupaciones de locales.

La central obrera ha inventado el criterio de que la ocupación es una extensión del derecho de huelga, lo que la OIT no reconoce. Y el gobierno, que bajo la presidencia de Mujica decretó la prohibición de la ocupación de los locales públicos, mira para el costado ante esta anómala situación. Desde 2009 ha venido sorteando, todos los años, las reclamaciones de la OIT.

Según el semanario Búsqueda, la organización internacional mantiene su reclamación, dado que, en el último informe de la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones, se pide al Poder Ejecutivo que, tras consultar a los interlocutores sociales, envíe al Parlamento un proyecto de ley que modifique el marco para los Consejos de Salarios y “regule las ocupaciones de empresas”. Como los informes son trianuales, en la última ocasión, en 2016, mantuvo similar recomendación.

El semanario revela que, al ser consultado el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, quitó entidad a la situación, mostrando la inconveniente parcialidad de siempre y sosteniendo que “si los empresarios quieren poner a Uruguay en la lista negra, que lo hagan. Lo primero que dice la OIT es que Uruguay es modelo en el mundo”

Si bien la justicia laboral viene decretando las desocupaciones, las mismas provocan daño a la producción y al trabajo, dado que suelen transcurrir varios días –entre una semana y diez días– entre que los propietarios de la empresa presenten su recurso y la justicia falle. En esa medida, uno de los reclamos de UPM 2 es que se garantice de antemano, por parte de la delegación sindical, que no habrá ocupaciones. Diversos ámbitos vinculados a las inversiones han reiterado que la práctica de las ocupaciones es una de las trabas que exponen los inversores extranjeros para no radicarse en Uruguay.

El ministro de Trabajo no dice una palabra sobre estos hechos.


No habla bien de los candidatos que violen la veda electoral

Hay candidatos que en forma deliberada están haciendo propaganda electoral, cuando en estas instancias sólo está permitido la invitación a actos. Líderes que saben que están desconociendo las normas y que insisten con esa actitud, no deberían recibir el respaldo popular.

Las normas vigentes establecen que se puede hacer propaganda de índole electoral por televisión abierta y por cable, por las radios y por la prensa, sólo en los veinte días previos a las elecciones internas, exceptuándose la publicidad dirigida a convocar a actos partidarios.

Pero eso no es lo que está ocurriendo con algunos candidatos, como Edgardo Novick y Verónica Alonso, que están difundiendo piezas publicitarias que no están dirigidas a invitar a la ciudadanía a asambleas o reuniones, violando por lo tanto la norma.

Lamentablemente la Corte Electoral no tiene a su alcance los instrumentos como para sancionar a los candidatos que actúen de esa forma, dado que la ley delegó en los partidos y en sus líderes una auto regulación que, para cumplirse, depende de la buena voluntad de los protagonistas.

Por ello es que es la propia opinión pública la que puede llevar la cuenta y disponer, si así lo entiende pertinente, una sanción de tipo electoral, no votando a los candidatos que deliberadamente incumplen la ley.


Ante el mensaje del 1o. de marzo: una historia que viene de 1985

No se puede aceptar la idea de que la historia de nuestro país comenzó en el 2005, momento coincidente con la llegada del Frente Amplio al gobierno. En materia económica, es más importante ocurrido desde 1985 hasta 2005, sostuvo el economista Carlos Sténeri en su columna de El País, que nos interesa reproducir.,

Por su entorno y contenido, el mensaje presidencial del pasado 1° de marzo obliga a reflexionar sobre sucesos económicos ocurridos después de recuperada la Democracia hasta hoy. Considerar ese punto de partida se justifica, porque desde ese momento la política económica comenzó a diseñarse y ejecutarse con la participación libre de la ciudadanía a través de los partidos políticos. En los hechos fue un quiebre histórico relevante, cuyas consecuencias ulteriores determinaron los resultados de todas las administraciones siguientes.

No hacerlo así es caer en una interpretación reduccionista de la historia, siempre conducente a conclusiones parciales o sesgadas. Por esta razón, no se puede aceptar la idea de que la historia de nuestro país comenzó en el 2005, momento coincidente con la llegada del Frente Amplio al gobierno. Ese hecho no fue ni un antes ni un después comparable al de 1985, ni tampoco la irrupción de un paradigma de gestión nuevo pues, en definitiva, en muchos aspectos conceptuales fue más de lo mismo. Y en otros, las sombras llegaron hasta la renuncia de su vicepresidente por corrupción. Siendo así, tampoco se puede caer en la inocencia de que en estos tiempos electorales cada cual no busque acarrear agua para su molino, en particular un gobierno que ve peligrar su continuidad. Y de ahí llegamos a lo que realmente sucedió: un acto político como puntapié inicial de campaña electoral en formato de rendición de cuentas de la gestión de gobierno.

Dándole una visión histórica a lo que vino sucediendo, quienes estuvieron a cargo de la recuperación económica post dictadura encontraron un panorama desolador. La crisis de la tablita de principios de la década de los ‘80 había hundido la economía, con su secuela de alto desempleo, déficit fiscal descontrolado e inflación en dos dígitos, reservas exhaustas, endeudamiento externo que se refinanciaba por impagable y el sistema financiero doméstico en bancarrota. En el ámbito externo, las tasas de interés eran muy altas por la política restrictiva de la Fed, aunado a la inexistencia de financiamiento externo. El Banco Mundial y BID eran los únicos proveedores de fondos frescos. A esas dificultades se agregaba la deuda contingente con quienes habían sido afectados por la dictadura y que con justicia reclamaban ser resarcidos. Con ese telón de fondo complejo, la primera administración Sanguinetti debía consolidar la estructura macroeconómica y productiva del país, sin financiamiento externo relevante y con una situación regional y mundial desfavorable. Sin embargo, la economía comenzó a hacer pie en lo productivo, mejoró los indicadores de empleo y salario, pudo estabilizar al sistema bancario, evitó el default del endeudamiento externo y comenzó las gestiones para refinanciarlo en el marco del Plan Brady. Y como hecho complementario, profundizó la desregulación económica, desmontando la fijación de precios administrados, continuando la rebaja arancelaria y apoyando al sector exportador. Todos pilares básicos de política económica que continúan hasta hoy y que no siempre fueron fáciles de instrumentar. Seguidamente, el gobierno del Dr. Lacalle continuó el proceso con cuatro hechos a destacar. Primero, buscó la consolidación fiscal definitiva aún pendiente, acompañada de una inflación rondante en los tres dígitos. A ese desafío se agregó la absorción del gasto adicional equivalente en 2 puntos del PIB debido al plebiscito que determinó que las pasividades se reajustaban por el índice de salarios en vez de inflación. En segundo lugar, se refinanció la deuda en el marco del Plan Brady, resultando en una reducción del endeudamiento del 35% en términos de Valor Presente. Tercero, la firma del Mercosur, que para aquellos tiempos era la apuesta adecuada para romper el encierro de un país que comerciaba a través de tratados bilaterales estrechos con sus socios comerciales principales. Por último, comenzó un proceso de reformas estructurales destinadas a la modernización de la economía, que culminaron en legislación como la ley de Puertos u obras viales de importancia.

La segunda administración Sanguinetti puede identificarse por tres hechos cardinales. En primer lugar, la caída de la tasa de inflación por debajo de un dígito como resultado de continuar la política de contención del gasto del gobierno anterior. Segundo, la reforma del sistema de seguridad social, fiscalmente insostenible, por un sistema mixto de capitalización y componente solidaria, junto al aumento de la edad jubilatoria y ajustes en la tasa de remplazo para calcular la jubilación. Tercero, reformas en el sistema educativo creando las escuelas de ciclo completo, y los centros CAIF. También fue el comienzo de la forestación con destino industrial a través de la Ley Forestal, así como del régimen de zonas francas. Y como corolario, el país obtuvo su grado de inversión en 1997, cuyo resultado fue emitir un bono global a 30 años de plazo.

El gobierno del Dr. Batlle debió capear una crisis sin precedentes, gatillada desde el exterior que golpeó inesperadamente a su sistema financiero que termino en una crisis de endeudamiento. Sus implicancias adversas son conocidas, como también son conocidos sus méritos para salir del paso sin medir costos políticos, respetando reglas y valores esenciales leudados por generaciones, resumidos en el rechazo a cualquier forma unilateral de incumplimiento unilateral de los contratos (default). Como también fue expuesta, la oposición férrea a esos esfuerzos, por el partido que desde hace quince años detenta el gobierno. Resuelta la crisis, el crecimiento retornó en 2004, se firmó un TLC con México, e inversores finlandeses anunciaron la instalación de una pastera.

De ahí en más, la historia muestra un periodo excepcional de crecimiento coincidente con los gobiernos del Frente Amplio. Objetivamente fue la respuesta de la permanencia de una macroeconomía ordenada heredada, y una bonanza externa única en cuanto a precios, mercados y financiamiento. Ante ello, el resultado natural es el aumento del salario real, y mejora del empleo. También la mejora de los indicadores sociales facilitados por la mayor disponibilidad de recursos, seguido de inversión en infraestructura para apuntalar la productividad global. Y por encima de todo, la mejora sustancial del sistema educativo. Y en esto nos encontramos con una historia con sus luces y sombras que la inhabilitan para considerarla un nuevo paradigma. Más cuando el crecimiento se enlentece, la macroeconomía se ha deteriorado y el endeudamiento crece. Y para esto, el discurso del 1º de marzo no tuvo propuestas.


Todos los hombres del presidente

Por Julio Aguiar Carrasco

La forma y el contenido del acto imperial del gobierno en el “Foro romano” del Antel Arena es una foto perfecta de lo que es hoy el Frente Amplio.

Si no viviésemos en este país, hubiésemos pensado que estábamos en un paraíso: pero vivimos acá y sabemos que el presidente no dijo toda la verdad, que adornó datos y fechas, que se hizo el inocente, la víctima, etc.

Habló de rapiñas y reconoció que, como en tantas cosas, no iban a llegar a lo prometido. Pero no habló de los homicidios, el tema tabú de este gobierno.

Cuando terminó el segundo gobierno de Sanguinetti, había un total de 6.5% por cien mil habitantes. ¡Cuando culminó Batlle, la misma cifra!

Entre el gobierno del Dr. Lacalle y el segundo período de Sanguinetti, existe una diferencia de solo 40 homicidios (en 1.825 días).

Con Mujica, ya Bonomi ministro, hubo 300 homicidios más. ¡Si, 300! ¡Con una tremenda bonanza!

De allí en más, ingresamos en el triste porcentaje de la ONU de la violencia endémica.

El ministro del Interior, todo suelto de cuerpo, señaló días pasados, que el Uruguay supera en su mejoría los porcentajes de homicidios de algunos países vecinos.

¡No es verdad! Primero, porque la cantidad de homicidios en el 2018 creció un 40% más con respecto al 2017. Un total de 11.2% en el Interior del país; y un 15.4% para Montevideo.

Argentina, con todos sus problemas, tiene un 6.6% de homicidios cada cien mil habitantes: claro, tiene una gran ministra de seguridad, la Sra. Bullrich.

Chile 3.6 y así sucesivamente, Bolívia, Ecuador, Paraguay y Perú.

Solo nos superan Brasil, históricamente violento, y la “democrática” Venezuela que tiene una cifra escalofriante: 58.1%.

Se habla de varios factores para la generación de la violencia: una es el de la pobreza extrema. Resulta que durante los gobiernos del Frente Amplio, el número de asentamientos ha aumentado. La política de mendicidad del Mides ha sido un fracaso.

¡Da la impresión que existe una Montevideo dividida en dos, por la violencia, más allá de la famosa grieta!

Se está generando con mucha fuerza, la cultura de la muerte. La gente vive con miedo, toma precauciones de todo tipo, desconfía de cualquiera que se le acerque.

Existe un derecho que es el de la vida, no respetada. La Policía hace lo que puede mientras el ministro se pelea con la Justicia.

El gobierno no defiende a ninguno de los dos. Vázquez quedó atrapado con Bonomi, a quien lo respalda Mujica. Y Arismendi, que se cree una gran ministra, transformó el Mides en un Comité de Base.

Los cuatro candidatos del Frente podrían proponer proyectos de ley que contribuyan a mejorar el panorama. Tienen varios meses para hacerlo y mayoría parlamentaria para hacerlo.

No va a suceder porque la interna está atada con piolines. El que se salga del libreto, no sale en la foto.

¡Ver a un comunista hablar de libertad y democracia, es muy fuerte! También lo es Cosse con su inconstitucional Antel Arena; y Martínez que no puede ni con ADEOM. ¡Bergara ni cuenta!

La Policía debe tener la potestad de actuar con más firmeza. Las leyes deben endurecerse. Pero esto no es todo porque si nuestra única respuesta es reprimir, la violencia genera más violencia y continuará siendo endémica.

Las políticas sociales en serio deben realizarse concomitantemente con la represión. También la construcción de cárceles de otro tipo, prevención y recuperación.

Esta sería la respuesta de un Estado humanista, es decir, batllista. No de un Estado ausente, que se gastó tontamente la plata y ahora se endeudó y deja un déficit que se va a acercar al 5% del PBI.

Hay que tener conciencia de esto, porque sucede en varias áreas. Hay que ir a votar y sacarlos del gobierno, de una vez por todas.


¡Gracias, ahora sí!

Por Consuelo Pérez

El inexorable paso del tiempo hace que otra vez nos encontremos en un año electoral, redoblando el trabajo que significa ponerse a la orden de una causa en la que creemos, y que más que nunca se encuentra identificada por su vigencia, modernidad ante la necesidad de un cambio republicano.

No enumeraremos los motivos que hacen que ese cambio se haya tornado en impostergable, pues implicaría horas de lectura de tópicos harto conocidos por toda la ciudadanía, que, por supuesto interpreta a veces de forma distinta un mismo hecho, aunque sea claro, contundente o “rompa los ojos”, llevado de la mano por la metodología del engaño.

Es por eso que, en los albores de esta campaña -que en realidad para nosotros es de todos los días del año, sea o no el Partido Colorado quien gobierne- nos limitaremos a dar las gracias, a través de unos pocos puntos, al gobierno del Frente Amplio, que con su accionar se ha colocado en las antípodas de lo que los batllistas entendemos como un sistema republicano, que priorice a su pueblo y a sus necesidades, marcando así su impronta, que dista mucho de la republica que necesitamos y que ha forjado nuestros mayores logros en la historia.

Por orden de jerarquía, corresponde dar las gracias a Mujica, y dos veces a Vázquez, al haber fracasado en sus promesas, proyectos y especulaciones. No por fracasar, lo que nos involucra a todos, sino por nunca reconocerlo, en ninguna instancia, aún en las más devastadoras acciones, que supusieron vicepresidentes renunciantes, y ministros y directores procesados. Gracias por dejarnos clara su forma de actuar, y su irrespeto hacia su pueblo.

Damos gracias a la inentendible permanencia en su cargo del ministro del Interior, pues nos da la razón en pensar que el fracaso en cuestiones de seguridad, que ha regado y riega de sangre inocente nuestro país, obedece a razones que están más allá de la obvia necesidad de cambiar de mando, las que analizaremos en su oportunidad. Dolidas gracias, entonces.

Damos gracias al M.I.D.E.S. por mantener durante quince años a miles y miles de beneficiarios, con el dinero de todos, sin haberles pedido nunca nada a cambio, aunque fuere en aras de su dignidad, mancillada y pisoteada por el más denigrante de los asistencialismos. Nos demuestran así su espíritu netamente electoral, con una población cautiva y denigrada. Gracias por definirse, pues es lo contrario a nuestro espíritu: asistencia a quien lo necesite, con su participación proactiva para la sociedad que lo apoya.

Agradecemos el déficit fiscal mayor de toda nuestra historia, devenido luego de épocas de bonanza, pues da la pauta de la irresponsabilidad e ineptitud de un presidente que amparado en una imagen mentirosa, mintió a su pueblo, y al mundo, en forma irrespetuosa, haciendo alarde de ignorancia y azuzando la “lucha de clases”.

Gracias, entonces, Mujica, por ayudar a acrecentar la brecha social existente, potenciada por sus actitudes y afán de protagonismo.

Agradecemos la construcción de un centro de espectáculos de 90 millones de dólares por un ente al cual no le compete la inversión, mientras se multiplicaron los asentamientos de uruguayos que viven de forma indigna.

Y gracias, presidente Vázquez, por haber aclarado que su arenga, disfrazada de rendición de cuentas, era un acto político, contra lo que la Constitución expresamente prohíbe. Gracias, además, por haberlo realizado en ese recinto, pues no se ha mancillado de esa forma el ámbito democrático que pretende mantenerse en el Palacio Legislativo. Nos corrobora que no procuró nunca ser el “presidente de todos”, para lo cual, además, se le paga.

El gobierno ha dinamitado todos los puentes que lo vinculan con la gente, desoyendo reclamos, tildándolos de politizados, escondiendo datos y burlando las normas, en forma persistente y soberbia. Reconstruiremos esos puentes con las herramientas del batllismo, del que además pretendieron “adueñarse” por haber sido el mismo el forjador del modernismo y las instituciones de este país. Con su irrespeto y destrucción de las mismas, la “confesión de parte” ubica al batllismo donde siempre estuvo y estará, en el glorioso Partido Colorado.

Porque, como lo dijo en forma meridianamente clara el dos veces presidente Julio María Sanguinetti, la cuestión conceptual en este País, es entre los que apoyan la dictadura de Maduro, y los que estamos en contra de ella.

Por eso es por lo que también agradecemos al Frente Amplio haberse puesto claramente del lado del opresor, pues se ubica claramente lejos de nuestro concepto de Democracia

Resumiendo: damos las gracias al Frente Amplio por aclararnos que están en el otro extremo de los que creemos en la libertad, en el dialogo, en la transparencia y en la dignificación del ciudadano través del trabajo.

Gracias, nunca las cosas estuvieron tan claras a la hora de elegir.

Con las cartas sobre la mesa emprenderemos, con la gente, un camino de recuperación que hoy es indispensable, y que no puede dilatarse más. Que contemple al honrado, al trabajador, al que cultiva los valores que hicieron de este, alguna vez, un Gran País.

En eso estamos.


Carolina Cosse, el Antel Arena y su costo

Por Jorge Ciasullo

El Antel Arena, proyectado y construido contra viento y marea, continúa en el centro de la polémica. Más allá de las necesarias aclaraciones o investigaciones que correspondan, vinculadas a todo el proceso, estas situaciones no deben repetirse.

El Cilindro Municipal (Estadio Héctor Grauert) -inaugurado en enero de 1956- ícono en su momento de Montevideo, fue construido bajo la dirección de los arquitectos Lucas Ríos y Alberto S. Miller. Su original estructura y su innovador sistema constructivo -destacado internacionalmente- fueron obra de Leonel Viera. Este especialista, participó en otras obras emblemáticas y únicas como el edificio Positano en Montevideo o el Puente de la Barra en Maldonado.

Albergó encuentros deportivos, espectáculos musicales y hasta fue, tristemente, cárcel en tiempos de la dictadura.

Su falta de mantenimiento en los últimos 25 años, incluido el espacio verde circundante, trajo, inevitablemente, su deterioro, que, si bien produjo daños, estos no eran irreversibles y pudo haberse recuperado. Sin embargo, tal vez por aquello de: “perpetuarse en el cemento”, fue demolido tras un incendio que pudo haberse evitado, para la construcción del Antel Arena.

Dejemos de lado, lo tantas veces comentado, en cuanto a si no era mejor recuperar el cilindro -desde ya con menor costo- si es legal, entre las atribuciones de Antel, la construcción y explotación del mismo, ¿cuál ha sido su costo de mantenimiento hasta la fecha? ¿cuál ha sido el beneficio obtenido? y tantas otras dudas. El Antel Arena está allí y ojalá el tiempo, lo justifique.
Cuando la Ingeniera Carolina Cosse -entonces Presidenta de Antel- propuso su construcción, aseguró que su costo no superaría los 42 millones de dólares, cifra en consonancia con el costo de otros Arena regionales, incluso algunos con mayor capacidad (aforo).

En su momento, el Senador Pedro Bordaberry, sostuvo que considerando subcontratos, instalaciones especiales y exteriores, su costo no sería inferior a los 80 millones de dólares, lo que le valió una serie de diatribas de sus impulsores.

En noviembre de 2018, ya como Ministra, la Ingeniera Carolina Cosse fue interpelada por el Senador Pablo Mieres, quien en esa oportunidad, cuestionó el sobrecosto de la obra y el secretismo que tuvo Antel, ante su pedido de informes sobre los contratos, alegando confidencialidad, lo que fue nuevamente sostenido como necesario por la Ministra.

En enero del corriente, el Semanario Búsqueda, informó que el costo final del Antel Arena -inaugurado en noviembre de 2018- había sido de casi 91 millones de dólares. Cifra que ahora fue confirmada por el Tribunal de Cuentas de la República (TCR), advirtiendo: “Debe tenerse presente que la información fue procesada en base a fuentes calificadas como reservadas por Antel” (El país 12.03.2018).

El informe del TCR, da por tierra lo informado al Senado por la Ministra Carolina Cosse, tanto públicamente como, y esto sí que es grave, al Senado, ya que demuestra que se mintió en forma fragrante y reiterada.

“Para el senador Mieres, esto constituye (la mentira) una falta grave a la institución legislativa ya que es el poder encargado de controlar al Poder Ejecutivo, y es una de las piezas claves de la democracia (El País 12.03.2018).

Coincidimos con el senador Pablo Mieres, y coincidimos porque todo el proceso fue irregular, desde el inicio, reiteramos, calificado en su momento como inconstitucional, ya que no está entre las atribuciones del ente, su secretismo y hasta su inauguración, que, en el apuro por realizarla antes de la renuncia al Ministerio por Carolina Cosse, para dedicarse a su campaña política, se pasó por alto, la autorización de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), lo que reglamentariamente deberá ser sancionado con una multa. Aunque por el momento nada se sabe del expediente respectivo.

Indudablemente, el objetivo de la obra en sí misma como su inauguración y hasta le rendición de cuentas del Presidente Dr. Tabaré Vazquez ha sido promocionar, especialmente a la ahora pre candidata Carolina Cosse.

Todos son hechos consumados y todos son demostrativos del poco, por no decir ningún respeto a las normas y a las instituciones, algo tan caro para el Uruguay, que en este y otros casos, ha sido una constante en el gobierno del Frente Amplio, algo que la ciudadanía tendrá en cuenta, el próximo mes de noviembre.


Una inverosímil realidad

Por Ruth Furtenbach

En los últimos 10 años, las bandas de narcotraficantes se instalaron con bases territoriales, logrando el dominio absoluto de algunas zonas.

Recientemente, el Dr. Sanguinetti señaló públicamente su preocupación por la aparición de bandas de narcotraficantes en Uruguay, precisamente en los últimos 10 años durante los gobiernos del Frente Amplio. Claramente apuntando a la nefasta situación de inseguridad que vivimos en general los uruguayos.

Sorprendentemente saltaron críticas a este señalamiento, provenientes del oficialismo, indicando que los narcos ya operaban durante sus dos mandatos en los años 80’ y 90’ y que el ex presidente estaba incurriendo en falta a la verdad o como “mentiroso” según lo acusó vilmente un semanario.

Motiva entonces una aclaración más que obvia pero necesaria, sobre todo para aquellos que ignoran o que confunden la “historia del delito en Uruguay”, ya que en materia de Seguridad no son comparables las operaciones realizadas y combatidas en los años 80’ y ’90, en que los narcos utilizaban a Uruguay como plataforma financiera para mover el dinero mal habido, con la problemática a la que se refiere el Dr. Sanguinetti hoy.

En los últimos 10 años la aparición de los narcos se manifestó a nivel territorial, sometiendo ciertas zonas bajo su dominio y control. Fenómeno que genera y aumenta la inseguridad de la población, siendo los barrios víctimas directas del accionar de bandas criminales que los toman de rehenes ante la falta de respuesta del Estado, en particular del Ministerio del Interior, que continuamente nos aclara que todo está bajo control y que los niveles de delincuencia se encuentran por debajo de los de la región. Atrás quedó aquel Uruguay que nos enorgullecía porque se caracterizaba por una sociedad integrada donde los niños jugaban solos en la vereda y la población en general compartía y disfrutaba de los espacios púbicos en forma despreocupada.

De poco sirven las palabras de consuelo para los barrios, sus familias y las víctimas, que sufren con en el paso del tiempo un aumento de la violencia que amenaza sus vidas ante la indiferencia del Estado para ejercer la autoridad y cumplir con uno de los principales cometidos.


Educación Moral y Cívica

Por Jorge Bentos

Parece casi irreal, pero ha pasado un medio siglo de esta asignatura que se enseñaba en secundaria. Los que tenemos muchos años en el haber, la recordamos con nostalgia y también con una pregunta muy, pero muy básica. ¿Cuándo y cómo fuimos perdiendo lo que aprendimos?

Luego del período de la sedición tupamara y el terrorismo generado por esas arbitrarias acciones, pudimos ingresar a estudiar en paz nuevamente. En el año 1971 yo estaba intentando ingresar al liceo e igual que esta actualidad frenteamplista, no había cupos, etc.

Se tenía que tener dinero para comprarse un vaquero porque si querías un uniforme eras un “facho” (y yo que sabía a esa edad qué era ser “facho” o …). Sí sabía que debe ser lo más barato para un joven y ‘’no discriminaba”: ¡todos iguales, con o sin dinero!

Pero eso se logró luego del golpe de estado del 73: antes ingresar a clase era imposible debido al tristemente FER 68; estudiantes adoctrinados en la cultura actual del “ni estudio ni trabajo”: revolución era la consigna. Hoy medio siglo después es lo mismo; tristemente es verdad: lo mismo.

Mi familia sabía que salía de mi casa, pero no si llegaba vivo: se me indicaba que si sentía tiroteos tenía que tirarme al piso porque estaban los tupas… “Compañeros: hacer barricadas con los bancos y prender fuego a las cubiertas”… Eso era el FER 68…y las palizas si uno quería “carnerear” (término usado por ellos).

Yo solo quería estudiar porque era muy pobre y mi madre me enseñó que si quería salir del estado de hambre —literal— debía estudiar. Los años han pasado, pero falta justo lo que se enseñaba: el concepto de moral y de educación como ciudadano. Todo eso se estudiaba a través de libros que hoy el FA ha proscripto porque se enseñaba a texto expreso que “el 73” no fue un golpe de estado, sino que era “la revolución del 73”. Las personas que tengan 60 años deberán recordarlo.

Y ahora, ya veterano y luego de haber adquirido personalmente una cultura nacional e internacional realizada a base pura de trabajo, tenemos lo mismo. Podemos cambiar, ahora democráticamente, pero debemos erradicar la cultura de “revolución”, de “no estudiar” y “de no trabajar”.

Ya siendo procurador, luché tenazmente por el restablecimiento de la democracia, incluso en lo sótanos de una Iglesia del Cerro; luego me cobijé bajo la bandera colorada como enseña y al Dr. Sanguinetti como líder: a mí me resultó muy bien. Y ahora, mediante el voto, podemos hacer el bien para todos nuevamente. Recordemos y pensemos.


Venezuela en la penumbra

Varios días sin luz ni servicios esenciales como el agua potable, demuestran que Venezuela vive una profunda crisis de gobernabilidad. El régimen de Maduro está financieramente ahogado y no tiene a quien recurrir. Las fuerzas armadas siguen apoyándolo, pero no se sabe por cuánto. Mientras tanto, decenas de enfermos necesitados de diálisis o de medicación especial, han fallecido o agonizan.

Después de más de tres días sin luz, Venezuela se asoma a un abismo. Análisis internacionales dan cuenta de que el apagón que se inició el pasado jueves ha profundizado la aguda inestabilidad política que sufre el país y la crisis por la falta de electricidad ha puesto en evidencia su ingobernabilidad. Nicolás Maduro y su Gobierno han insistido desde un primer momento que la falla en la central de Guri se debe a un sabotaje informático dirigido desde Estados Unidos e instigado por la oposición. No obstante, no ha mostrado pruebas del supuesto ataque pese a que ha prometido que las presentará ante la ONU.

A la ineficiencia del sector se añadió la incapacidad de las autoridades para restablecer el suministro. El sucesor de Hugo Chávez aseguró hace días que están haciendo "grandes esfuerzos" para volver a la normalidad y dio instrucciones para que los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) repartan agua potable y alimentos. El presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, criticó que Maduro no haya aparecido en público más que una vez desde que se comenzó la crisis. “Da la cara”, le retó en una conferencia de prensa en el patio del Parlamento.

Los prolongados cortes de luz -16 Estados continuaban este domingo sin suministro y en ocho la electricidad era intermitente- han ahondado  la crisis social y sanitaria que asola al país. Al menos 17 personas fallecieron en los hospitales. "Quince de ellos en Maturín, pero producto de la falta de comunicación no hemos podido monitorear 17 de los 40 hospitales que normalmente se monitorean", aseguró Guaidó, que compareció junto a los vicepresidentes de la Asamblea Stalin González y Edgar Zambrano y dos técnicos, el médico Julio Castro y el ingeniero José María de Viana.

Mientras tanto, el agua ha pasado a ser el bien más preciado por estos días. El apagón masivo ha dejado a la población sin el servicio de agua potable. La desesperación es tal que esta semana una multitud sedienta se lanzó al contaminado río Guaire, que cruza Caracas.

El río Guaire, que atraviesa Caracas de oeste a este, es un afluente que recibe los desechos líquidos de casi toda la ciudad y su alto nivel de contaminación es por todo el país conocido. La Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) tomó la zona cuando la cantidad de gente empezó a agruparse en el lugar y a atravesarse en la autopista Francisco Fajardo, la principal vía de la ciudad.

En tales circunstancias, con un Estado y un gobierno fallidos, cunden las interpretaciones sobre la eventualidad de una guerra civil o una salida violenta. Las posibilidades de negociación se han agotado.

A su vez, aunque aparece hasta ahora contar con el apoyo de las fuerzas armadas, a Maduro también se le va agotando su tiempo. La estrategia de cortar el financiamiento de su gobierno que impulsan Estados Unidos y otros países viene dando resultado. Un experto explicó que las sanciones económicas de Estados Unidos contra el monopolio petrolero estatal de Venezuela, Pdvsa, tendrán un impacto devastador.

Las ventas de petróleo a EE.UU. representaban el 85 % del ingreso en efectivo del régimen de Maduro, o unos $11 mil millones al año. Maduro se va a quedar sin dinero en efectivo, explicó Mauricio Claver Carone, jefe del grupo de asesores de la Casa Blanca para América Latina.

"Entendamos que nadie es leal a Nicolás Maduro por ideología ni por religión. Toda la estructura que él ha mantenido para usurpar el poder ha sido por arreglos financieros con la cúpula militar y otros -dijo Claver Carone-. Eso ya se acabó". Maduro ahora está enviando emisarios a todo el mundo, tratando de retirar depósitos en bancos extranjeros, pero las nuevas sanciones de Estados Unidos a las instituciones financieras extranjeras que transfieran dinero al régimen venezolano, harán eso cada vez más difícil, aseguró.

Tampoco Rusia y China podrán asistir financieramente al régimen. Maduro le debe más de $20 mil millones a China, y le debe más de $10 mil millones a Rusia. Cualquier exportación que haga a esos países será usada como pago de lo que se les debe. Así que ninguno de estos países le va a dar efectivo". Preguntado cuánto tiempo Maduro podría mantenerse en el poder con sus reservas monetarias actuales, Claver Carone se negó a especular, pero afirmó que Maduro "está en un callejón sin salida. No hay manera de que pueda manejar un país ni mantener su red de sobornos sin acceso a los ingresos de las empresas estatales".


Netanyahu y los votos de la ciudadanía árabe

La directora de Semanario Hebreo, Ana Jerozolimski, publicó un editorial sobre la situación política de Israel que deseamos difundir.

Se acercan las elecciones del 9 de abril, falta ya menos de un mes, y sinceramente, estoy deseando que pasen. No para que la situación se estabilice y ya sepamos qué sucede. Eso claro que también es importante por cierto. Pero quiero que ya pasen para ver si después, el Primer Ministro Netanyahu , independientemente del resultado de la votación, calma su discurso divisivo y nocivo en el plano interno.

Expliquemos ante todo cuál ha sido la secuencia de los últimos hechos.

Antes de analizarlo, aquí va la reciente secuencia de los hechos. Nos valemos para ello de varios fragmentos de la excelente nota de Sal Emergui en El Mundo de España.

“Vayamos al relato cronológico. En una entrevista al Canal 13, la ministra y allegada a Netanyahu, Miri Regev siguió la línea electoral de su partido (Lilkud) avisando que el nuevo partido centrista liderado por Benny Gantz y Yair Lapid es de izquierdas y que sólo podría tener mayoría de votos en la Knésset para formar Gobierno si pacta con los partidos árabes. No lo dijo como información, sino como crítica. La popular presentadora de televisión y actriz israelí, Rotem Sela, se indignó y preguntó en su cuenta en Instagram: "¿Cuál es el problema con los árabes? También hay ciudadanos árabes en este país. ¿Cuándo demonios alguien en el Gobierno transmitirá al público que Israel es de todos sus ciudadanos y que todas las personas nacieron iguales?".

Regev contestó en Facebook: "Rotem, no tenemos ningún problema con los árabes y en nuestro partido tenemos no pocos miembros árabes, drusos y cristianos". La dirigente derechista acusó a Gantz y Lapid de querer ocultar que formarán un bloque con "partidos que no reconocen a Israel"- en alusión a las facciones árabes israelíes- para evitar la formación del nuevo gobierno de Netanyahu.

Pero cuando la polémica parecía que se iba quedar en las aguas de las redes sociales y como máximo como un capítulo más en las habituales polémicas de Regev, Netanyahu intervino para convertirlo en asunto político y electoral. Primero en Facebook y después al inicio de la reunión semanal del Gobierno, el líder conservador envió un mensaje a Rotem pensando básicamente en las urnas del 9 de abril.

"Quiero aclarar un punto que al parecer no ha quedado claro a algunas figuras públicas israelíes, un poco confundidas. Israel es el Estado judío y democrático. Esto significa que es el Estado-nacional del pueblo judío y solamente suyo. Por supuesto respeta los derechos individuales de todos sus ciudadanos, judíos y no judíos por igual, pero es un Estado-Nación y no de todos sus ciudadanos sino solamente del pueblo judío", dijo Netanyahu destacando que su Gobierno es el que más ha dedicado presupuestos al sector árabe israelí”.

Hasta aquí la descripción exacta de nuestro colega, en cuya nota hay además varios elementos de color planteados con originalidad, como es típico de su pluma, por la intervención desde Hollywood de la conocida Mujer Maravilla, o sea la actriz israelí Gal Gadot, en apoyo a Rotem Sela.

Israel es el Estado nación del pueblo judío. La definición desde un punto de vista nacional, pasa por la identidad judía. En este sentido, claro que la mayoría judía es clave, esencial. Es el único Estado del mundo cuya definición básica está ligada a su identidad judía, mientras hay decenas de carácter islámico.

Pero la inafortunada frase de Netanyahu diciendo que “no es de todos sus ciudadanos sino solamente del pueblo judío”, no aporta absolutamente nada, es ofensiva y da una sensación de alienación del 20% de la población, los árabes israelíes.

Defendemos claramente la mayoría judía del Estado de Israel. En este sentido, es lógico que se quiera formar coalición basada en una mayoría judía. Pero entre eso y presentar como amenaza al Estado la eventualidad que una coalición opositora tome en cuenta también a los partidos árabes-lo cual ni siquiera es seguro que la oposición haga-hay una diferencia abismal.

Para intentar manchar a su principal adversario, el ex jefe del ejército Beni Gantz, Netanyahu trata de quitarle legitimidad con dos argumentos centrales: presentándolo como “izquierda débil” aunque no es izquierda y afirmando de antemano que su intención es formar coalición con los partidos árabes.

La crítica a muchas de las posiciones adoptadas por diputados árabes en el parlamento israelí, la Kneset, es legítima, porque varios de ellos suelen manifestarse de una forma que hasta puede ser interpretada como apoyo al terrorismo. Especialmente notorio es el caso del partido Balad, que se opone explícitamente a Israel como Estado del pueblo judío, que rehusa ver en Hamas y Hizbala organizaciones terroristas y cuyo jefe anterior tuvo que huir a Catar cuando entendió que estaban por detenerlo por sospecha de contactos con el enemigo.

Pero también el muy inteligente Ahmed Tibi, médico, de buen relacionamiento con muchos parlamentarios judíos, ha sido filmado hablando loas de los “mártires”, lo cual en terminología israelí es simplemente el equivalente de terroristas. Y los ejemplos serían numerosos.

El problema es que entre criticar la línea radical de los diputados árabes y el mensaje general del discurso de Netanyahu que deja la sensación que los votos de la ciudadanía árabe toda (el 20% del país) son ilegítimos, hay diferencia.  Apela al mensaje más bajo para ganar votos de sectores conservadores, tratando de transmitir miedo sobre qué pasará si gana la oposición.

Es como dice una conocida frase: el tono hace la música.

Y el tono de Netanyahu en la campaña apunta a dividir, a sembrar miedo. Lo hizo también en las elecciones pasadas. Consideramos que es nocivo. Es más: contradice la naturaleza misma de Israel, una democracia en la que los árabes pueden resultar electos al Parlamento y desde allí criticar con libertad cualquier política gubernamental.


El presidente hablador

A menos de tres meses de asumir, Andrés Manuel López Obrador, el novel presidente mexicano, lleva 67 conferencias de prensa matutinas que son una mezcla de mitin, espectáculo y acto de tribuna. Este informe internacional da cuenta que se tienen dudas de la repercusión de esa prédica oficial.

El reloj marca las siete de la mañana con 10 minutos cuando el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aparece por la puerta. El salón Tesorería de Palacio Nacional, en el Zócalo de Ciudad de México, está lleno de periodistas somnolientos que miran cabizbajos sus teléfonos. La aparición del mandatario hace que espabilen y aprieten el botón para comenzar a grabar en sus móviles, sujetados en palos de selfie. El espectáculo está por comenzar.

“Buen día. Ánimo”, dice López Obrador pasos antes de llegar al atril con el escudo de la bandera nacional.

El presidente elige una mano alzada en la primera fila, de donde toma casi siete de cada diez preguntas que le hacen diariamente. Un hombre joven se pone de pie y se presenta a sí mismo como El Púas, redactor de la web satírica El Deforma. Quiere que López Obrador le describa en los términos de su deporte favorito, el béisbol, sus primeros 100 días como presidente de México.

“Ya inició la temporada y estamos arriba con más juegos ganados que perdidos... Vamos a ganar sin problema, a cepillar a los del otro equipo, a los del equipo conservador, a los fifís”, responde.

Esa fue la primera de las diez preguntas que el mandatario tomó aquella mañana en algo más de una hora. Era la conferencia 66 desde que asumió el poder el pasado 1 de diciembre. A lo largo de sus primeros 100 días, López Obrador ha convertido este encuentro con la prensa —de lunes a viernes a las siete de la mañana— en un evento con iguales dosis de mitin, espectáculo y tribuna desde donde agita a sus simpatizantes y fustiga a sus adversarios, a los que gusta calificar de “conservadores” y “fifís”, un término despreciativo para las élites. En tres meses de gobierno ha pronunciado estas palabras 81 veces. “Neoliberal”, otro vocablo muy recurrido, lo ha dicho más de 130 ocasiones.

“El presidente piensa que puede administrar la agenda”, asegura Luis Estrada, director de Spin, una agencia de consultoría. Este politólogo ha seguido de cerca un fenómeno único en el mundo. Hasta este viernes, el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) había ofrecido más comparecencias a la prensa que las registradas en las presidencias de ocho años de Barack Obama, Bill Clinton y George W. Bush. “A este ritmo superará las 1.200 conferencias hacia el final del sexenio. Lo veo muy complicado”, agrega Estrada.

La influencia que tienen las apariciones diarias de López Obrador, cuya aprobación es del 70%, sobre la agenda mediática es un asunto en disputa. El jueves, el presidente habló de la cancelación de un proyecto inmobiliario en una zona militar al poniente de la Ciudad de México. Minutos antes de las ocho de la mañana, cuatro de los principales periódicos mexicanos ya habían lanzado alertas digitales con la opinión del presidente sobre ese tema. Al día siguiente, solo dos diarios llevaron a sus portadas la cancelación del proyecto, aunque otro par de medios replicaron dos temas más de la conferencia.

El conteo de Spin, sin embargo, limita el supuesto poder del ritual. Solo 51 de 413 noticias publicadas en las portadas de los siete diarios más importantes del país desde el 4 de diciembre habían recogido temas impulsados desde las “mañaneras”, que en ocasiones son los únicos eventos públicos realizados por el presidente en la jornada.

La dispersión de temas es provocada, en una parte, por los periodistas acreditados. El 40% de las preguntas que se le hacen al presidente son hechas por medios digitales sumados al evento por el nuevo Gobierno en un esfuerzo de democratización. Sin embargo, algunos de estos periodistas trabajan para oscuras plataformas. Entre ellas la desconocida revista ¡Es cuanto!, que tiene 11 seguidores en Twitter y 86 en Facebook y el blog Oro Sólido, cuya representante ha hecho 13 preguntas a López Obrador para una web cuya información son teletipos de la bancada de Morena y que parece ser llevada por una sola persona.

Los reporteros de grupos consolidados de televisión, radio y periódicos consideran que la presencia de este tipo de medios evita la interpelación al presidente. “Nadie le cuestiona nada”, consideraba este jueves Irving Pineda, un reportero de Televisión Azteca, la segunda televisora más importante del país. “Antes podías repreguntar, pero las plataformas han limitado todo esto porque tienen una agenda paralela”, agrega.

Esta dinámica ha llevado al mandatario mexicano a convertirse en un todólogo que puede hablar, en un mismo día, sobre una investigación por corrupción, el precio de la carne, el saqueo de los gobiernos neoliberales, la evasión de impuestos de grandes empresas y las ventajas de cada una de las dos ligas de béisbol que hay en México. Su voz manda sobre los problemas del país: en las últimas ocho conferencias ha ido a cinco solo, sin hacerse acompañar de miembros de su Gabinete.

“Hay una descoordinación entre los periodistas. El presidente la conoce y se aprovecha de ella. Esa es la razón principal para hacer las conferencias… Con una prensa coordinada y preguntas rudas no hay forma de salirse. No saldría todos los días”, considera Estrada, quien fue portavoz en la secretaría de Gobernación en 2009 y 2010, durante la Administración de Felipe Calderón, un presidente que dio cuatro conferencias de prensa en 2012, su último año de mandato.

López Obrador seguirá pareciendo, en sus conferencias, un candidato en campaña hasta que finalice la luna de miel. A 100 días de Gobierno esto aún parece lejano. Hasta entonces, será la voz del presidente la que más resuene en el salón Tesorería de Palacio Nacional.

Más de 4000 minutos de audio

Esta semana, Spotify ha hecho disponibles los 4.662 minutos de audio de las conferencias, que componen ya un cuerpo de obra que se acerca al medio millón de palabras. Estas son algunas de las que ha repetido:

- “Corrupto”, “corrupción”: 591 veces.
- “Pueblo”, “pueblo bueno”: 359 veces.
- “No tengo el dato”, “no sé”, “no tengo esa información”: 90 veces.
- “saqueo”, “saquear”: 61 veces.
- “Benito Juárez”, uno de sus referentes: 26 veces.
- “Neoporfirista”, en referencia a los conservadores: 22 veces.
- “Peña Nieto”: 21 veces.


Sesenta años de exilio no silencian al Dalái lama

Tenzin Gyatso, el actual Dalái lama, hace seis décadas que tuvo que abandonar el Tíbet, pero mantiene su prédica pacifista y a favor de la no violencia. El The New York Times traza acá una semblanza de esa larga lucha.

Hace seis décadas, una compañía de danza china cambió la historia del Tíbet para siempre.

El Gobierno de Mao Zedong invitó a Tenzin Gyatso, que por aquel entonces tenía 23 años, a una obra de baile tradicional que debía celebrarse el 10 de marzo de 1959 en el cuartel del Ejército chino en Lhasa.

El Tíbet ya llevaba ocho años bajo control chino: durante aquellos años, Tenzin Gyatso —así se llama quien recibe actualmente, como XIV dalái lama, el título otorgado por el pueblo tibetano al líder espiritual del Budismo— había intentado negociar la autonomía de la región con Mao, pero la vía del diálogo no estaba funcionando.

En Lhasa se corrió la voz de que aquella obra aparentemente inocente era una trampa de China para secuestrar al líder espiritual tibetano. Miles de personas se agolparon a las puertas del palacio veraniego del dalái lama, el Norbulingka, para evitar que saliera y protegerlo. Tras una semana de revueltas, Tenzin Gyatso se despojó de su túnica de monje, se puso un abrigo negro y se echó un rifle al hombro. Una vez camuflado, según relata en sus memorias, salió del palacio escoltado por dos soldados y logró pasado pasar desapercibido entre la muchedumbre.

Sesenta años después, el dalái lama es icono pop, guía espiritual para budistas y no budistas, cabeza visible de la religión favorita de muchos que dicen no ser religiosos. Es una de las pocas personas —aunque sea por paradojas de la política— capaces de poner de acuerdo a un anticomunista furibundo con un hippie nostálgico. Es una de las pocas figuras históricas que transformaron el siglo XX que sigue con vida, sobre todo tras las muertes de Nelson Mandela y Fidel Castro.

Durante los últimos años, el premio nobel de la Paz ha recibido críticas por su supuesta tibieza ante la masacre de la minoría rohinyá a manos del Ejército birmano, dominado por budistas. El dalái lama envió una carta a la líder de facto de Birmania, Aung San Suu Kyi, para pedirle que intercediera, y dijo: “Buda habría ayudado a esos pobres musulmanes”.

(La extraña convicción, muy extendida en Occidente, de que el budismo infunde en las almas un pacifismo inquebrantable no solo la desmiente Birmania, sino también Sri Lanka, cuyo Ejército acabó por las armas en 2009 con la guerrilla tamil en una sangrienta ofensiva final que fue ignorada de forma grosera en todo el globo).

El archienemigo del dalái lama siempre ha sido obviamente China, que ha prohibido la visita de extranjeros al Tíbet con motivo de la efeméride del 10 de marzo. El dalái lama se ha mostrado durante mucho tiempo dispuesto a negociar con China una autonomía que no supusiera la independencia plena del Tíbet, pero Pekín sabe que tiene la sartén por el mango y no tiene motivos para ceder ni un ápice. Al contrario: sabe que, aunque después habrá otro dalái lama, cuando fallezca Tenzin Gyatso la causa tibetana recibirá un duro golpe.

“Para los tibetanos en el Tíbet, han sido sesenta años de resistencia pacífica y sufrimiento bajo el régimen chino”, dice en una entrevista a través de correo electrónico Sonam Dagpo, secretario de Relaciones Internacionales de las autoridades tibetanas en el exilio. “Para los que están en el exilio, han sido sesenta años de lucha política para recuperar la libertad”.

No hay nada que sugiera que las cosas se vayan a mover. Dagpo admite que “muchos Gobiernos caen presa de las presiones económicas y políticas chinas”, en alusión al vacío diplomático que a menudo sufre el dalái lama y en general quienes piden una mayor autonomía o la independencia para el Tíbet.

Unos seis millones de personas viven en el Tíbet. Hay unos 150.000 tibetanos en el exilio, entre ellos 100.000 en la India. Muchos no han nacido en el Tíbet y son de segunda o tercera generación, como los palestinos que nacieron en Siria y nunca vieron la tierra de sus antepasados. Las nuevas generaciones deberán decidir el futuro de la causa.

¿En otra vida?

Uno de los refugiados más ilustres del mundo cumplirá en julio 84 años y afronta el último tramo de su vida concentrado en la esfera simbólica y algo más alejado del mundanal ruido.

“Su Santidad devolvió sus responsabilidades políticas en 2011. Pero él es el símbolo de la religión, la cultura y la identidad tibetanas”, dice Dagpo, que se refiere así al momento en que el dalái lama abandonó formalmente el poder en el gobierno tibetano en el exilio, cuya sede se encuentra en McLeod Ganj, en las faldas del Himalaya.

En mi última visita a McLeod Ganj, en 2016, tuve la sensación de que el exilio tibetano era más consciente que nunca de que la situación política no iba a cambiar. Se preparaba, con resignación, para un pulso a largo plazo. Ya lo dijo el dalái lama en sus memorias: “La situación actual puede alargarse durante toda nuestra vida, pero no puede durar para siempre”.

Con China más fuerte que nunca y la consigna de Free Tibet víctima del desgaste histórico y quizá enterrada en el barro de la nostalgia, los esfuerzos diplomáticos siguen, pero casi todo el empeño se pone en el reforzamiento de la identidad cultural y religiosa, que se espera que trascienda el plano político. Y eso pasa, inevitablemente, por la figura del dalái lama, por mucho que se haya alejado de la política.

En el desangelado vestíbulo de la primera planta del parlamento de las autoridades tibetanas en el exilio indio, en McLeod Ganj, había una galería fotográfica de los sucesivos parlamentos: el primero, de 1960, con solo 12 diputados; el último, con 45. Al lado estaba la habitación que acoge a la cámara legislativa. La sala, minimalista y blanca, estaba presidida por un trono espigado, el que pertenece a “Su Santidad”, que rara vez acude a la cámara. Detrás del trono colgaba un retrato del dalái lama; a los costados, había una fotografía del Norbulingka —el palacio del que huyó— rodeado de montañas nevadas, y un mapa gigante del Tíbet.

En aquel edificio hablé con Acharya Yeshi Phuntsok, vicepresidente del parlamento. Le pregunté si la causa tibetana estaba perdiendo fuerza.

“Incluso en un siglo como el XX, de tecnología y desarrollo, de mucha competición y conflicto, hemos conseguido luchar y mantener vivo el movimiento tibetano. Creo que somos muy valientes. Todo el mundo va detrás del dinero, el músculo y el poder militar, como China, pero nosotros hablamos de la no violencia”, me dijo.

Pensé en formular la pregunta de otra manera y le dije si tenía la esperanza, algún día, de volver al Tíbet.

“Comparado con un siglo o con la vida de una persona, son muchos años en el exilio. Pero para un movimiento o una causa, no son nada”.


Frases Célebres 754

“Las jefaturas de policía -caso de Montevideo- han perdido fuerza: la jerarquía se ha ido hacia arriba, y las seccionales son como kioscos con apariencia de comisaría”. Robert Parrado, asesor de seguridad del Partido de la Gente. Cierre 850, radio Carve (12/03/19).

“No tengo idea de cómo llegó el revólver a la cárcel. Se tiene que hacer una investigación profunda. Es un hecho de inusitada gravedad. Esto nos remite al fondo del asunto. Uno de cada tres presos está en el Comcar. Unas 20 personas son evacuadas del lugar por mes por heridas graves por enfrentamientos. Otra cantidad de heridas son atendidas allí. Una cárcel es para que una persona que cometió un acto de violencia se repare. La cárcel requiere un consejo de política criminal. Estos temas no se deben discutir en caliente”. Juan Miguel Petit, comisionado Parlamentario para el sistema carcelario, acerca de un nuevo caso de violencia en el ex Comcar que concluyó con un recluso asesinado. Desayunos Informales, canal 12 (14/03/19).

“En Uruguay las órdenes judiciales se acatan, no se patotean (...) Yo defiendo a la gente que trabaja”. Gustavo Leal, director de Convivencia del Ministerio del Interior, en el marco de un operativo policial para desalojar a familias acusadas de usurpar viviendas en el barrio Casavalle. Buen día Uruguay, canal 4 (14/03/19).

“Vos sos un cobarde (...) Usted es un antichorro (...) Usted nos dejó afuera con todos nuestros hijos”. Uno de los hombres a Gustavo Leal en el momento del desalojo de la vivienda que estaba usurpando y que se había comprometido ante la Justicia abandonar ese el miércoles pasado a la hora 17. Telenoche, canal 4 (13/03/19).

“Asociar la suba de homicidios al CPP (Código de Proceso Penal) no es una explicación, porque en el año 2011 subieron de 190 a 260. Además, el argumento de que las personas en el nuevo CPP quedan en libertad durante el juicio y por eso siguen cometiendo delitos no es aplicable al caso de las rapiñas ni homicidios. Porque en los homicidios se impone prisión preventiva, y en las rapiñas en casi todos los casos también. O sea que no explica los delitos más graves. En ese sentido evidentemente hay una lectura distinta sobre la realidad”. Jorge Díaz, fiscal de Corte, al ser consultado si es solo casualidad que la implementación del CPP coincida con la suba de los delitos. Semanario Búsqueda (14/03/19).

“Compró objetos robados y la justicia lo condenó a hacer y donar 100 tortas fritas”. Título en donde se anunció en Telenoche, canal 4 el caso tuvo lugar en San Ramón (Canelones) cuando el cocinero y otra mujer, de 42 años, le compraron objetos robados a un joven de 18 años, en situación de calle y con antecedentes por hurto (13/03/19).

“Me defino como un frenteamplista del 83, desilusionado tras los tres gobiernos del Frente Amplio (...) el primero tuvo importantes avances, pero que la siguiente década fue perdida en aspectos que eran fundamentales, como la educación y la integración social. Se habla de una década ganada por lo económico, pero eso se cae en dos minutos”. Richard Read, exdirigente sindical de la bebida. Hora de Cierre, radio Sarandí (08/03/19).

“Tratemos de entender que otros partidos políticos tienen buenas ideas”. Luis Lacalle Pou, senador y precandidato a la presidencia por los Blancos. 970 Noticias, radio Universal (12/03/19).

“El frentista desencantado es un ciudadano que viene castigado, que tuvo muchas ilusiones, que confió y que después se fue decepcionando. (...) Esa persona va a venir con una actitud de mucha más exigencia para ver a quién le va a dar su voto porque además viene con el dolor, que le está diciendo que vote en blanco. Y nosotros lo que queremos es calmarles el dolor”. Mónica Bottero, periodista que se integró al Partido Independiente. El Observador (11/03/19).

“No me he topado con ningún desencantado, y eso que ando por la calle todo el tiempo”. Lucía Topolansky, vicepresidenta de la República. Desayunos informales, canal 12 (07/03/19).

“Así como a la educación se le exigen resultados, la sociedad, el gobierno, los actores empresariales tienen que dignificar la formación que se da en la UTU”. Miguel Venturiello, consejero de la institución. Puntos de vista, radio Uruguay (07/03/19).

“Nuevamente se está poniendo el foco en unas manchas de pintura y no en nuestras mujeres asesinadas”. Fabiana Goyeneche, directora de Desarrollo Social de la Intendencia de Montevideo, criticando la cobertura mediática que se le da a la vandalización con bombas de pintura en la Iglesia del Cordón, que tuvo lugar este viernes durante la marcha del 8 de marzo en 18 de Julio. Montevideo Portal (09/03/19).

“El presupuesto para el BPS en 2019 plantea un déficit de U$S 800 millones (...) cualquier recesión nos pondría en jaque: menos aportes, menos IVA y más seguro de desempleo”. Elvira Domínguez, representante de los empresarios en el directorio del Banco de Previsión Social. Cierre 850, radio Carve (13/03/19).

“¿Qué Uruguay productivo hay, dónde está el Ministerio de Industria para defenderlos? (...) Sentí que el Ministerio de Industria me estaba contando una verdad de un Uruguay que no existe. Una de las asesoras nos dio una realidad de cuál era la situación de la región, cómo estaba la competitividad y el PBI de cada país, como para demostrarnos que Uruguay no era una excepción en todo esto y que si perdemos una industria eso también ocurre en otros países del mundo. Como un consuelo, nos mostraban que como los otros están mal nosotros podemos estar mal”. Walter Verri, diputado Batllistas por Paysandú, tras recibir a autoridades del Ministerio de Industria en la respectiva comisión parlamentaria, para que explicaran los cierres de las empresas Colgate-Palmolive y Fleischmann. El País (13/03/19).

“Necesitamos una oficina donde trabajar, así que muy pronto y cuando tengamos las Fuerzas Armadas totalmente alineadas vamos a ir a buscar mi oficina que es allá en Miraflores. Muy pronto”. Juan Guaidó, líder opositor venezolano, reconocido internacionalmente como presidente interino de ese país, advirtiendo al presidente venezolano Nicolás Maduro, que muy pronto irá a buscar su oficina al Palacio presidencial de Miraflores. Agencia EFE (12/03/19).


Fructuoso Rivera y la patria posible

Por LA LIBRERIA

La patria posible, de Omar López Mato. Olmo ediciones 2012. 307 páginas.

Omar López Mato es oftalmólogo y escritor argentino. Entre sus títulos figuran Ciudad de Ángeles: Historia del Cementerio de la Recoleta; Animalitos de Dios; Días de Gloria; Vida y muerte del Fraile Aldao; Artigas: Un héroe de las dos orillas; Ángeles de Buenos Aires; Historia de los cementerios de la Chacarita, Alemán y Británico; Desnudo de mujer, etc.

El autor en su nota preliminar reconoce que en “amable carta”, el Doctor Julio María Sanguinetti, sostuvo con relación a la obra “en la cual le comentaba entre otras cosas la impropia expresión de Estado tapón, con la que se pretendió explicar la génesis de la República Oriental del Uruguay”. “En esa misma carta, recordaba como Fructuoso Rivera, había hecho “la patria posible.”

La obra incluye numerosas imágenes, así como un también amplio listado de la bibliografía consultada.

El autor, recorre la trayectoria del General Rivera desde su nacimiento, su situación familiar, Bernardina, su esposa, episodios significativos de la vida del caudillo, entre ellos el abrazo de Monzón, la Conquista de las Misiones, la Presidencia, Carpintería, Palmar, Cagancha, India Muerta, etc. La relación con Francia, el exilio, el triunvirato.

Transcribe, la descripción y comparación de forma de ser entre Rosas y Rivera realizada por Antonio Deodoro de Pascual, algunas no compartibles, pero en todo caso ilustrativas en ciertos aspectos.

El autor describe a Rivera: “Ejerció la primera magistratura de la nación en una forma muy particular. Ocupaba el lugar del Protector en el alma de los paisanos y a su vez se erigía como el conductor legal de una nación. En su figura se amalgamaban patricios con gauchos. Para los primeros era el Presidente Rivera, general de la nación, héroe de las Misiones, para los últimos, era Don Frutos, el caudillo disipado y dicharachero que apadrinaba a su hijos en las desperdigadas iglesias de la campaña”.

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.