Edición Nº 837 - viernes 4 de diciembre de 2020        

¡Que descaro!

Tras ocho largos meses de incumplimiento explícito de todas las medidas propuestas por el gobierno, los principales dirigentes frenteamplistas se muestran "preocupados" por la situación sanitaria y se apresuran a mostrarse dispuestos a "colaborar" y "dialogar". Este aparente cambio de actitud, que casualmente coincide con el entendible clima de histeria que genera el aumento de casos positivos, es difícil de creer sin nos remitimos a los hechos.

El aumento del número de casos registrados en las últimas semanas, nos vuelve a poner en alerta. El gobierno nacional, cuyas medidas han sido evaluadas positivamente por la opinión pública y reconocidas por la comunidad internacional, continúa "dejando el cuero" como manifestó con elocuencia el Ministro Salinas. En silencio y con los pies sobre la tierra, en las últimas semanas se ha ampliado considerablemente la capacidad de testeo, rastreo y fiscalización, sin la necesidad de tomar medidas extremas, como analizamos en nota aparte.

Lastimosamente, el Frente Amplio y sus satélites sindicales y sociales han optado por un camino diferente. Comenzaron solicitando una "cuarentena general obligatoria", que hubiese sido nefasta para la economía del país. Organizaron un "caceroleo" y un "apagón" en contra de un gobierno que se estrenaba en tan difíciles circunstancias. No contentos con ello, mandataron a sus directores de salud pública a renunciar y se opusieron, en conjunto con los gremios de la educación, a la presencialidad en las Escuelas Rurales.

Por momentos, la necesidad de protagonismo fue tal que mientras el Diputado comunista Gerardo Núñez promocionaba un medicamento cubano para el coronavirus, la hija de un connotado dirigente frenteamplista utilizaba sus redes sociales para solicitarle al Presidente argentino, Alberto Fernández, que la "adoptase".

Con los resultados a la vista, reconocieron a regañadientes algunos de los logros del gobierno en el ámbito sanitario, no sin antes poner en duda las cifras oficiales y montar un registro paralelo que abandonaron rápidamente. Con la popularidad del gobierno en aumento, apareció un "plan estratégico" elaborado por los "mejores técnicos" y un candidato que en sus tiempos libres trabajaba en la "creación de respiradores" para ayudar a los pacientes con coronavirus.

Cuando la creatividad se acabó, echaron mano a la vieja consigna del "Estado ausente" y con ella emergió, primero, la solicitud de una renta universal, y luego, las "brillantes ideas" de impedir los despidos, endeudar al país y hasta utilizar las reservas del Banco Central. En paralelo, comenzaron las movilizaciones y los reclamos, con la Ley de Urgente Consideración y el Presupuesto como excusa.

El exintendente Di Candia, a quien el Ministro Salinas tuvo llamar el 13 de marzo para que cancelara un festival de rock multitudinario, se dispuso a "romper el hielo". En una sed inagotable de protagonismo, organizó un "paseo a cielo abierto", sin consultar a los especialistas independientes que asesoran al gobierno. Ante las críticas, aparecieron los primeros reclamos por un supuesto "uso político de la pandemia" por parte del gobierno nacional.

Con esa excusa como bandera, Di Candia autorizó y participó, junto a los principales dirigentes del Frente Amplio, de dos marchas históricamente multitudinarias, la de los mártires estudiantiles y la de la diversidad. Frente a la presión de la opinión pública, indignada por semejantes muestras de irresponsabilidad, no dudaron en agitar el "viejo fantasma" de la lucha de clases: acusaron al gobierno de habilitar la Expo Prado y "estigmatizar" las marchas.

Desde ese momento en adelante, la pandemia desapareció para el Frente Amplio y sus aliados. El Pit-Cnt, con el apoyo de "la intersocial", organizó un sinfín de paros y movilizaciones. Se aglomeraron frente a la Torre Ejecutiva, marcharon hacia el Palacio Legislativo, se concentraron bajo falsas consignas durante semanas; nada parecía importarles.

Los resultados electorales de septiembre, confirmaron el buen desempeño del gobierno en el manejo de la pandemia. No obstante, pese al semejante espaldarazo ciudadano, la actitud de la oposición no cambió. Al mes siguiente de las elecciones, el Presidente Lacalle Pou se vio obligado a comunicarse con distintos dirigentes frenteamplistas para exhortarlos a no realizar un "festival" de un comité de base que tenía como oradores principales a Carolina Cosse, Yamandú Orsi, y Óscar Andrade. En dicha oportunidad, Orsi aseguró que "fue un llamado a consideración" que "entendimos perfectamente"; sin embargo, un pizarrón colocado en la puerta del comité aseguraba: "acto suspendido por presiones del gobierno".

El mes de noviembre no fue la excepción. Cuando la situación comenzaba a deteriorarse, el Frente Amplio acusó a la Policía de "represión" y "racismo" por un operativo realizado en Plaza Seregni donde más de 200 personas se aglomeraron sin respetar las medidas sanitarias. Ante la denuncia de un grupo de vecinos, los efectivos concurrieron al lugar y fueron recibidos con piedras e insultos. Una serie de videos difundidos recientemente, revelan que el accionar policial se apegó a derecho, pero ningún dirigente frenteamplista se ha retractado hasta el momento.

El fin de semana siguiente, con motivo de los cien años del Partido Comunista del Uruguay, el Frente Amplio realizó un acto multitudinario en el Velódromo Municipal en el que participaron, entre otros, el senador Óscar Andrade, el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, el secretario político del FA, Rafael Michelini, la intendente de Montevideo, Carolina Cosse y el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira. Debido a la violación de medidas sanitarias, el Ministerio de Salud Pública multó a los organizadores del evento.

Finalmente, la Ing. Cosse, que se estrenó en el cargo de Intendente tomando medidas auspiciosas desde el punto de vista sanitario (suspensión de los desfiles inaugural de Carnaval y Llamadas así como los corsos barriales), cometió una grave omisión justo el fin de semana en el que se registraron más casos positivos. La inmediatez con la que Cosse acusó a su antecesor por haber habilitado los desfiles de comparsas del pasado domingo, no la exime de responsabilidad. Mientras los uruguayos esperaban nerviosos las estadísticas oficiales, cientos de individuos recorrían las calles de la capital sin respetar las medidas sanitarias con el aval de la IMM.

Con la información a la vista, es difícil creer en las recientes muestras de preocupación de los dirigentes frenteamplistas. En ocho meses de pandemia, es la primera vez que el Frente Amplio realiza un comunicado público exhortando a la población a extremar las medidas de cuidado con las que el gobierno insiste sin cesar desde el 13 de marzo. Celebramos el cambio de actitud, pero, como el lector entenderá, nos mantenemos escépticos en función de los hechos.


El futuro del pasado

Por Julio María Sanguinetti

Es un lugar común que la c
tura es un bonito adorno, una decoración y que lo que importa es el trabajo, la producción, lo que ayuda a pagar las cuentas. También lo es que mirar hacia atrás es conservadurismo y que solo hay que hablar de lo que vendrá. De este modo, como decía Marc Bloch, la ignorancia del pasado lleva inevitablemente a la incomprensión del presente.

A veces se conjugan los dos prejuicios y, ante un ejemplo rotundo de lo contrario, es importante destacarlo para ayudar a comprender lo que es una nación y aquello que hace a su esencia. Nos estamos refiriendo a los 25 años de la declaratoria de Patrimonio Histórico de la Humanidad de la Ciudad Vieja de Colonia, que se están cumpliendo en este mes de diciembre.

Sin duda, la larga labor de recuperación de esa zona, emprendida desde 1968 por una Comisión Especial que presidió el Prof. Fernando Assunção fue un esfuerzo notable de paciencia, persistencia e inteligencia histórica. La declaratoria de Unesco, 27 años después, significó su validación y una consagración internacional de enorme valor, tanto institucional como social y económica. Se puede decir que marcó un hito en el salto cualitativo de ese trozo del país en que la historia se carga de leyenda.

La fundación de la Colônia do Sacramento, en 1680, por Manuel Lobo, Gobernador de Río de Janeiro, fue parte del largo proceso de descubrimiento y conquista en que España y Portugal rivalizaron en el continente americano. En el caso, el objetivo fundamental era encontrar un pasaje interoceánico que permitiera llegar al Pacífico desde el Atlántico Sur para alcanzar el comercio de especies del Oriente. Luego se agregó la ensoñadora búsqueda de la Sierra de Plata que había llegado a oídos de los navegantes y les encendió tanta ambición que hasta nuestro río terminó llamándose "de la Plata" cuando, en realidad, los tesoros estaban en el subsuelo del lejano Alto Perú.

Recordemos que el infortunado Solís había muerto en 1516 cuando recorrió nuestro río epónimo y los guaraníes dispusieron de él. Y que luego pasó Magallanes, anduvo transitando Gaboto, y que Don Pedro de Mendoza había intentado fundar Buenos Aires, en 1537, con un trágico fracaso. Frente a estos empeño de los españoles, Portugal rivalizaba fundando San Vicente y una cadena de poblaciones que iban tratando de llegar al Sur, desde una colonización que había comenzado por Bahía y Pernambuco.

Cuando se refunda Buenos Aires, en 1580, se había producido un hecho notable: Felipe II, Rey de España, había pasado a serlo también de Portugal, con lo que la competencia se apaciguó y las fronteras se hicieron flexibles. Pasado este lapso, Portugal continuó con su emprendimiento, generando caminos comerciales que perforaban el monopolio de Lima (digamos, contrabando). Es por eso que Manuel Lobo, en 1680, funda Colonia, que es rápidamente conquistada por Vera Mujica desde Buenos Aires. El llamado Tratado Provisorio del año siguiente le reconoce a Portugal su ciudad y por dos décadas edificarán murallas y hasta una Iglesia Matriz. En 1704 España reconquista Colonia a sangre y fuego, que es devuelta a su vez a Portugal en 1715, en el Tratado de Utrecht. Hasta 1750 gobernarán los portugueses, cuando el Tratado de Madrid se la devuelve a España, que la ocupa con el Gobernador Ceballos al frente, hombre de armas tomar. Esta entrega a España tiene como contrapartida el reconocimiento del dominio portugués en los pueblos de las Misiones, de donde son desalojados los jesuítas y sus civilizados guaraníes, que sostendrán una heroica guerra contra el ejército portugues, tan brillantemente evocada en la película La Misión. En una palabra, siete tratados y cuatro sitios... Todo termina en 1777 con el Tratado de San Ildefonso, pero ya el mundo era otro: ahora el ganado era el protagonista y nuestra Colonia, muy dañada, entró en una larga decadencia. Con los años pasó a ser un barrio degradado de una ciudad moderna que había crecido, al impulso de las corrientes inmigratorias europeas que hicieron de esa región el vergel que pasó a ser para siempre.

En 1924 fue Julio María Sosa quien sintió la necesidad de rescatar ese trozo fantástico de historia y se dicta una ley, de corta aplicación. Retoma el tema el Ministro Eduardo Víctor Haedo, en 1938, pero el asunto no se encara en serio hasta ese evocado 1968 del que hablamos, durante el gobierno de Pacheco Areco, bajo la presidencia de Assunção en la Comisión. Esta quedó más tarde consolidada por ley, en 1986, con una labor muy destacada del Arq. Miguel Odriozola. La restauración siguió a su cargo y por eso hubo el aliento para presentarse a la Unesco, con el fin de que esas manzanas históricas, tan españolas como portuguesas en sus orígenes y tan uruguayas hoy, fueran ejemplo de esa coexistencia.

Se trabajó años en ese empeño, con una gran comprensión del entonces Director General de Unesco, Federico Mayor Zarazoga, y un apoyo invalorable de los gobiernos de España y Portugal. Es más, el propio Presidente de Portugal, Mario Soares, nos visitó, le recibimos en Colonia y donó el monumento a Lobo que está al lado de la Catedral. Tuvimos la honrosa oportunidad de celebrar en la Unesco, en aquel noviembre de 1995, tanto el cincuentenario del organismo como la declaración oficial. Con el patrocinio de la Unesco, incluso, el Estudio Testoni publicó un espectacular libro, con un trabajo fotográfico de gran nivel artístico y trabajos históricos de Fernando Assunção y Marta Canessa de Sanguinetti.

Hoy Colonia y sus alrededores son otros.Los campos se han revalorizado. La ciudad ha visto multiplicarse buenos hoteles y hermosas posadas, atractivos restaurantes en viejas casas recicladas, alrededores de campo reconquistados para el descanso y miles de personas que viven de este renacimiento. Naturalmente, estos días son tristes por la paralización, pero esto es lo pasajero. Lo permanente es esa Ciudad Vieja restaurada, ese trozo de historia rescatado y de cómo ese esfuerzo cultural es formidable fuente de trabajo.

El pasado, como se advierte, tiene un gran futuro. Cada vez más hay un interés por rescatar raíces y disfrutar, como se vive en la apacible Colonia, la grata sensación de un tiempo suspendido.

No dudamos que la Comisión y la Intendencia de Colonia, hoy ocupada por el Dr. Moreira, que participó en buena parte del recorrido evocado, trabajarán en armonía para seguir esta tarea inacabada, incorporando casas históricas y, sobre todo, cuidando que el crecimiento no nos juegue en contra. El turismo es una formidable industria de gran dinámica pero que no puede olvidar que se asienta en valores culturales a preservar. Pasado este extraño tiempo que hoy vivimos, su retomada será formidable y su futuro es incuestionable. A condición que tengamos hoy el mismo espíritu de respeto para con el pasado que tuvieron quienes hicieron posible esta notable reconquista.


Moviendo las perillas

El martes 1°, en conferencia de prensa, el presidente Lacalle Pou, acompañado de los principales referentes del GACH y el Ministro Salinas, anunció una serie de medidas para controlar la propagación del Covid-19, las cuales entraron en vigencia el miércoles 2 y continuarán hasta el 18, luego de lo cual se evaluará su aplicación.

El presidente estuvo lejos de relativizar la ola de contagios. "No queremos ser autocomplacientes con la situación actual. Hay un crecimiento exponencial", afirmó sin ambages.

El anuncio incluyó medidas -de carácter obligatorio- y sugerencias.

Entre las primeras, el teletrabajo en las oficinas públicas en la medida en que no se comprometa la calidad esencial de los servicios, la suspensión de actividades deportivas en espacios cerrados y el cierre de bares y restaurantes a partir de la hora 0.00.

Asimismo, se reforzará el control de las medidas preexistentes para el transporte urbano, suburbano y departamental, y el riguroso control de fiestas autorizadas por el protocolo vigente.

Habrá sanciones económicas por la contravención a las medidas dispuestas y, para el caso de las fiestas clandestinas, se agregarán las denuncias penales.

No se plantea la suspensión de las clases. Solo se cancelan las fiestas de fin de cursos.

En cuanto a la recomendaciones, se sugiere el teletrabajo para el sector privado, reuniones sociales reducidas, de no más de dos horas de duración, y evitar las aglomeraciones.

El incremento en el número de infectados detectados es consistente con el incremento en los tests realizados, claramente, capacidad que el país multiplicó en forma notoria en los últimos tiempos. De todos modos, el país se acerca a la llamada "zona naranja", de acuerdo a los umbrales de infección establecidos por la Universidad de Harvard y se trata de evitarlo.


Repudio e indignación...

Fueron los sentimientos generalizados en la jornada de ayer, tras las graves e infundadas acusaciones en contra del GACH que realizó el exjerarca frenteamplista Ramón Méndez.

El Dr. Ing. Ramón Méndez es de los dirigentes políticos que jamás trascenderá por su obra. Sus últimas labores públicas consistieron en asesorar al Ing. Daniel Martínez -como Director de Planificación de la IMM, primero, y como consejero político, después- y coordinar las comisiones programáticas del Frente Amplio el año de su derrota electoral.

Previamente, durante la administración Mujica, ocupó el cargo de Director Nacional de Energía, en el que se destacó por sus fracasos. No sólo fue el "padre" de la inexistente Gas Sayago en la que nuestro país lleva perdidos USD 200 millones, sino que participó del diseño de los contratos de energía eólica por los que UTE pagó USD 142 millones en sobrecostos en el último quinquenio.

A pesar de lo anterior, Méndez se las había ingeniado para pasar desapercibido.

Sin embargo, según informó Búsqueda en su última edición, en un audio que se viralizó en el día de ayer, el dirigente frenteamplista acusó al Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) de "hacerle los deberes" al Ejecutivo. Según el exjerarca, el gobierno no está informando "lo que realmente está pasando" con la pandemia en nuestro país.

Contraviniendo la información que el propio GACH expuso en conferencia prensa días atrás, Méndez aseguró que "se está dentro del 30% de las personas que perdieron el hilo epidemiológico" y que aún "no empezaron a capacitar a los nuevos rastreadores". Según sus profecías fatalistas, en poco tiempo Uruguay llegará a los "500 casos diarios" y para las fiestas estaremos con "50.000 personas enfermas y ya con límites para poder acceder al CTI y a los respiradores".

Por si fuese poco, Méndez no sólo acuso de cómplices a los miembros del GACH sino que afirmó que el Dr. Rafael Radi, coordinador general del grupo, "arregló con el gobierno" que le "está pagando un laboratorio que hace tiempo está buscando". De acuerdo con este, el académico estuvo detrás de la creación del Programa de Apoyo a la Investigación e Innovación en Alimentos y Salud Humana que se incluyó en la Ley de Presupuesto y que funcionará en la órbita del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

En la mañana del jueves, el Dr. Radi rechazó con altura las calumnias del dirigente frenteamplista y le recordó que "fue en 2017 que la Oficina de Planeamiento y Presupuesto le solicitó el desarrollo de un programa en el área de alimentos y salud que derivara en un convenio con financiación extra presupuestal para la Universidad".

El convenio al que se refiriere Méndez en el audio, dijo Radi en sus descargos publicados por El País, "se aprobó dentro de la Facultad de Medicina y a nivel de la universidad en el consejo directivo central". Para su financiamiento, aclaró, "el gobierno de Tabaré Vázquez solicitó un préstamo al Banco Interamericano de Desarrollo que fue aprobado en 2019, pero quedó pendiente de ejecución de la administración entrante".

Luego de que diversos integrantes del GACH manifestaran su intención de iniciar acciones legales en su contra y que sus propios compañeros del Frente Amplio aseguraran que no "hay espacio para el juego político menor", Méndez se calzó rápidamente el traje de víctima. En un comunicado público, el exjerarca frenteamplista aseguró que es una "víctima" de la viralización del contenido. Sin embargo, no tuvo la valentía suficiente para disculparse ni rectificar la información.

Es difícil describir la actitud de Méndez sin caer en la grosería, pero nadie podrá negar que el exjerarca frenteamplista, además de mitómano, es ingrato e irresponsable.


Intendencia de Montevideo habilitó comparsas barriales en un día récord de contagios

Mientras los uruguayos esperaban nerviosos las estadísticas oficiales, decenas de comparsas recorrían las calles de la capital con el aval de la IMM. Pese a sus excusas y anuncios grandilocuentes, la Ing. Cosse cometió una grave omisión en su cuarto día como Intendente.

El pasado viernes 27, un día después de su asunción, la Intendente de Montevideo, Carolina Cosse, realizó anuncios auspiciosos en materia sanitaria. Tras consultar al Ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, decidió suspender los desfiles inaugurales de Carnaval y Llamadas, así como los corsos barriales. No obstante, aseguró, "no se suspende el carnaval, solo los desfiles".

A pesar de estos anuncios, los montevideanos llenaron las redes sociales de fotografías de cientos de personas participando de corsos barriales -sin respetar las medidas sanitarias- durante todo el fin de semana. En la noche del domingo, el senador nacionalista Sebastián Da Silva publicó en su cuenta de twitter varios documentos que demuestran que la IMM había autorizado, el mismo viernes que Cosse realizó el anuncio, los desfiles de comparsas del Concurso Movida Joven.

Al día siguiente, la jerarca frenteamplista organizó una conferencia de prensa para excusarse por su omisión. Sin nombrarlo, acusó a su compañero de partido, el exintendente Di Candia, de las habilitaciones y anunció que ha definido "revisar todos los permisos concedidos con anterioridad". Finalmente, se excusó argumentando que "existen eventos en la vía pública que se generan de forma espontánea que no necesariamente requieren permisos de la Intendencia".

Hay dos opciones para explicar lo ocurrido. O la Ing. Cosse vive en una burbuja o son simplemente excusas. Nos inclinamos por la segunda. Veremos, si tras esta grave omisión, la Intendente reacciona o si las comparsas barriales siguen, como hasta ahora, manejándose con total impunidad bajo la protección y el aval de la IMM.


De Cendoya a Larrosa...

Retirada la nominación de Nicolás Cendoya para el directorio de ANTEL por enfrentar dos investigaciones penales por su actividad cuando era director de URSEC, el Frente Amplio nominó al economista Daniel Larrosa (MPP, como Cendoya), ex gerente de generación de UTE. Larrosa, empero, también enfrenta problemas: filtración de información reservada cuando aún era gerente del ente eléctrico.

La trayectoria de Larrosa no ha estado exenta de polémica. En 2015, Daniel Larrosa era asesor del directorio y, según varias fuentes, fungía de operador político (era también suplente del diputado Battistoni de la 609). En mayo de ese año, el entonces presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, arguyendo una "renovación generacional", impulsó el remplazo del gerente de generación, Ing. Óscar Ferreño, por Larrosa. Ello significó que Larrosa, que era funcionario de carrera, saltara tres grados en un día y que se modificara la normativa interna de UTE para que alguien que no fuera ingeniero pudiera ocupar esa gerencia. La medida no solo fue resistida por el entonces director por el Partido Nacional, Luis Pereira, sino también por la directora frenteamplista Cristina Arca (Asamblea Uruguay), AUTE (sindicato), un asesor del directorio -que presentó su renuncia- y buena parte de la plana gerencial del ente.

Este año, el nuevo directorio de UTE destituyó a Larrosa de la gerencia por entender que constituía una encargaduría ilegal y abrió un concurso para cubrir la vacante, volviendo a exigir el título de ingeniero.

En 2019, Larrosa envió un e-mail con opiniones personales sobre medidas adoptadas por el directorio de entonces, manejando información reservada. El e-mail terminó en una carpeta pública y desde allí fue a dar a manos del sindicato, todo lo cual ha terminado en una investigación por filtración de documento público, determinando por ahora el sumario a cinco funcionarios del ente.

Se trata de determinar si hubo un delito informático y qué grado de responsabilidad le cupo en la filtración de información reservada al economista Larrosa (actualmente asesor de la directora frenteamplista de UTE, Fernanda Cardona).


Dádivas e ingratitud electoral

Por Santiago Torres

Un documento elaborado por el MPP pone de manifiesto -aunque en forma alambicada- uno de los aspectos cardinales del populismo que tiñe a toda su propuesta política: que los derechos y logros son, en definitiva, una dádiva graciosa del gobierno de turno que amerita un deber de gratitud, expresado en votos, de parte de la gente.

De acuerdo a una nota publicada por El Observador el pasado martes 2, el MPP elaboró un documento para aportar al proceso de autocrítica del Frente Amplio, luego de la derrota electoral.

No me propongo analizar todos los tópicos que aborda el documento. El lector puede llevar a cabo su propio análisis leyendo la nota del referido matutino. Sí, en cambio, me interesa llamar la atención sobre un aspecto en particular y es el que menciono en el título y en el epígrafe de esta columna.

En medio de la retahíla habitual de clichés ideológicos de cuño marxista ("enemigo", "oligarquía", "imperialismo", "explotación"), pone de manifiesto, aunque empleando circunloquios, uno de los aspectos cardinales del populismo que tiñe a toda su propuesta política: que los logros alcanzados no son -y no deberían serlo si lo fueren- sino una dádiva graciosa del gobierno de turno que ameritaría un deber de gratitud, expresado en votos, de parte de la gente.

Concretamente, el documento del MPP expresa que hubo una "débil comunicación con la población", encontrando por ello "enormes dificultades para crear conciencia sobre la importancia de las políticas públicas en las mejoras alcanzadas" y que la gente creyera que sus logros "se debían al esfuerzo personal o individual" y "establecer que la medida de los cambios no era el mayor acceso a los bienes de consumo individual, sino la mejora de los bienes sociales como la vivienda, salud y educación". Dejando de lado la -cuando menos- temeraria afirmación que se registraron mejoras en vivienda, salud y educación, es claro que el gran reproche que el MPP le formula al Frente Amplio es que no lograra que la gente entendiera que mejoró por obra y gracia de los gobiernos frenteamplistas y tuviera el desparpajo de auto-atribuirse el mérito, olvidando así su deber de gratitud.

En otro pasaje, aunque un poco mitigado por cierto reconocimiento de los méritos individuales, se reitera lo mismo, lamentando que "no haber dado esta batalla política, ideológica y cultural, llevó a muchos uruguayos de capas medias, de profesionales universitarios, medianos y pequeños empresarios, capas medias de trabajadores, e incluso capas bajas de la sociedad que mejoraron sustancialmente sus condiciones de vida, a creer que esa mejoras se debían exclusivamente a sus capacidades intelectuales y de trabajo, minimizando en algunos casos y en otros sencillamente negando que, junto a su esfuerzo, las políticas socioeconómicas que se llevaron adelante fueron las que permitieron la mejora en la calidad de vida alcanzada".

Una vez más, esos uruguayitos esencialmente desagradecidos y miopes.

El documento emepepista también señala que la gente no se "apropió" de los logros, algo reiterado en innumerables documentos y análisis, tanto de grupos como de dirigentes frenteamplistas. El problema, sin embargo, radicaría en lo contrario: la gente se apropió tanto de los logros, tanto los consideró propios, que se olvidó de incluir al Frente Amplio en sus oraciones y, fundamentalmente, en las urnas.

Disfrácenla como quieran, pero el punto central es ese: la gente no mejoró por su propio esfuerzo (bueno, capaz que un poquitito sí) sino por la taumaturgia gubernativa frenteamplista ("políticas públicas") pero no se lo hicimos entender bien y entonces esa manga de ingratos nos dio la espalda en las elecciones.

Ese enfoque globalmente clientelar, con gran potencial "bonapartista" (término acuñado por Engels en referencia a Luis Napoleón Bonaparte), es sustancialmente peligroso para la libertad de las personas. Persigue no la independencia de éstas sino, por el contrario, su sujeción creciente al poder de turno.

El enfoque hoy vigente es, por fortuna, diametralmente opuesto: las personas deben ser capaces de construir su propio destino porque es su derecho inalienable y a ningún gobierno deben agradecer por los logros alcanzados, ni -mucho menos- sentir que su destino está atado a la suerte de un partido o de un líder.


De populares, populista e instituciones

La Nación de Buenos Aires publicó la columna mensual del Dr. Julio María Sanguinetti, que transcribimos a continuación.

Hemos vivido en Perú meses amargos. Separado de su cargo el presidente Pedro Pablo Kuczynski hace dos años, su sucesor Martín Vizcarra fue víctima de un impeachment en este fantasmagórico mes de noviembre, en que fue sustituido por Manuel Merino y, a la semana, por Francisco Sagasti, que parece hoy sostenerse como puede sobre sus dos piernas. En los alrededores de los años 70, no es muy imaginativo pensar que, ante semejante vacío de poder, las Fuerzas Armadas hubieran tenido una participación tajante y decisiva. Diríamos que es un ejemplo claro del repliegue militar en nuestro continente, fenómeno muy relevante que, como se fue alejando paso a paso, no concita demasiado interés en los habituales análisis.

Si miramos algo hacia atrás y recordamos el impeachment, en Brasil, del presidente Collor de Mello (1992) y el mucho más polémico de la recién reelegida Dilma Rousseff (2016); o el de Carlos Andrés Pérez en 1993, en Venezuela; el de Abdalá Bucaram en 1997, en Ecuador, o el más cercano de Fernando Lugo en Paraguay (2012), nos encontramos con crisis políticas de enorme magnitud que -mal o bien- se resolvieron dentro de los términos constitucionales. Al igual que una larga lista de episodios turbulentos en que los presidentes sortearon parecidos obstáculos. La mirada bifronte hacia esos episodios nos muestra un militarismo desvanecido, luego de medio siglo de ser recurrente árbitro de contiendas políticas pero, al mismo tiempo, unas democracias que navegan en medio de las incertidumbres de su sobrevivencia.

Naturalmente, no puede ignorarse que este alejamiento militar no es solo la resultancia de la sabiduría política, sino de la cancelación de la Guerra Fría, que se proyectó en una dialéctica dramática entre guerrillas inspiradas en la Revolución Cubana y golpes de Estado alentados para combatirlas. Entre Washington y Moscú hubo sí "guerra fría", pero en esta nuestra frontera fue hirviente y sangrienta. Contrapartida del repliegue militar, se vive el avance de los poderes judiciales como instancia de arbitraje de los conflictos políticos.

Naturalmente, los jueces están preparados para resolver conflictos individuales entre las personas o entre ellas y el Estado, pero no para dirimir las recurrentes pulseadas entre gobiernos, oposiciones y liderazgos, con el fantasma de la corrupción como telón de fondo de esas disputas y el riesgo de su propia politización.

Estamos, entonces, ante democracias muy imperfectas. Y si algo faltara para corroborarlo, allí está la pandemia, que puso todo al rojo vivo y cada gobierno respondió en solitario conforme a su sano juicio. Ni en el Mercosur pudimos tener una respuesta concertada frente a una plaga que no reconoce fronteras. Esta vez hubo otra curiosidad en nuestro continente y es el inesperado populismo estadounidense, que culmina esta extravagante administración de Trump con una elección impugnada de antemano y contestada luego, sin prueba alguna, pese a los recuentos de votos y los unánimes fallos judiciales.

Lo cual nos lleva a las fronteras borrosas de ese nuevo fenómeno, que aun un pensador democrático consistente como Pierre Rosanvallon considera algo más permanente y del que rescata que no es solo una reacción ante la fatiga democrática, sino una propuesta para la crisis de la representación o las injusticias sociales. Es lo que muchos están diciendo hoy sobre EE.UU.: cae Trump pero no el trumpismo, porque si bien el Partido Demócrata aumentó, en votos, la mayoría que ya había obtenido Hillary Clinton hace cuatro años, del otro lado hay una enorme votación republicana, aun mayor que su antecedente. Es más, a la luz del resultado, se piensa con cierta lógica que Trump solo cae por su mal manejo de la pandemia.

La cuestión esencial es que Trump es un típico líder populista, porque tiene todos los síntomas de la enfermedad: caudillismo personalista; pretendido monopolio de la voluntad del pueblo, traicionada por las élites burocráticas y parlamentarias; cruzado frente al "enemigo" (que empezó siendo México y terminó siendo China); descalificación personal de los adversarios; nacionalismo exacerbado y emocionalmente retórico, todo ello al borde de la inconstitucionalidad, culminada con esta impugnación electoral digna de nuestras peores elecciones latinoamericanas. Pese a todo, sin embargo, no pudo transformar al "régimen" en populista, porque la Justicia es fuerte, la distribución federal del poder entre Estados es real, el Congreso y los medios de comunicación son activos y el peso de la historia es poderoso. Esto nos conduce, entonces, al desafío de fondo de nuestra América Latina, que es el fortalecimiento institucional, el respeto al Estado de Derecho, el acatamiento de la ley por costumbre (como reclamaba Alberdi), la independencia judicial y un debate político que, incluso fuerte ideológicamente, no apueste a las mentadas "grietas". Como nos recuerda Kant: "Los prejuicios, la superstición y el fanatismo representan las cadenas de que debe liberarnos la Ilustración".

Se requiere una pedagogía constante. Como lo dice también el maestro: "La Ilustración es asunto fácill in thesi, pero arduo y lento in hypothesi".Por esa razón hace unas semanas, incluso en un país de instituciones sólidas como nuestro Uruguay, escenificamos con nuestro colega el presidente Mujica un acto en vivo de republicanismo. Personalmente había pensado retirarme del Senado para continuar mi vida política como secretario general del Partido Colorado y hete aquí que Mujica, por reacción a la pandemia, pensó también en renunciar a su banca senaturial. Nuestra presidenta de la Asamblea ideó, entonces, una sesión solemne en que ambos expresidentes se retiraban del Senado conjuntamente y provocaban pronunciamientos afirmativos de todos los sectores. Ubicados en los extremos del espectro político, el abrazo que rubricó la ceremonia pretendió ser un mensaje de convivencia, de adversarios que, aun combatiéndose, se rinden ante la majestad de los espacios institucionales.

Los populismos normalmente nacen de un pronunciamiento popular que valida su legitimidad de origen. Esto se lo reconozco a Rosanvallon. El problema es cómo, por esa combinación de factores que señalamos, se va generando una ilegitimidad de ejercicio, que termina en cosas tan abusivas como el intento de Evo Morales de ser re-reelecto por cuarta vez o en la deriva que fue llevando a un Chávez, ungido por la multitud, hacia un autoritarismo que terminó en la grosera e incompetente dictadura de Maduro. Dicho de otro modo, todo son las instituciones. Como dicen Heráclito y el poeta T. S. Eliot, en el principio está el fin.


La administración de José Mujica fue "la etapa más negra del Poder Judicial" desde la restauración democrática

Con estas palabras, el expresidente de la Suprema Corte de Justicia y actual titular de la Secretaría Antilavado, Jorge Chediak, se refirió a las tensas relaciones del Poder Judicial con el Poder Ejecutivo durante el gobierno de José Mujica.

El pasado jueves 26, entrevistado para el programa radial Quien es quien, Jorge Chediak contó las peripecias que debió enfrentar durante la administración de José Mujica, a la que definió como "los cinco años más complicados que haya tenido el Poder Judicial desde el retorno a la democracia".

"Esos años fueron los de relacionamiento más ríspido con el Poder Judicial y dentro de lo posible tratamos de explicitar las diferencias y explicar por qué determinadas leyes importantes para su Gobierno fueron declaradas inconstitucionales", comenzó afirmando el exmagistrado.

"No arrancamos muy bien, porque al inicio del período se da la situación por los diferendos salariales, por los incrementos a los ministros del Estado que terminó arrastrando a todo el Poder Judicial, porque [los salarios] están todos enganchados. Eso inició un diferendo que como todos fue más grave al principio. Duró ocho años y se prolongó a gran parte del segundo Gobierno de Vázquez", agregó.

Según Chediak, que rompió el silencio luego de 42 años de veda absoluta que le imponía su condición de juez, "en esa dinámica de confrontación, todos los precios que dentro de una democracia se nos pudieran haber hecho pagar se nos hicieron pagar. Nos excluyeron del Presupuesto (el poder Judicial es el inciso 16). No existíamos y no se nos aprobaban ni siquiera las normas sin costo. Nos hicieron sentir el descontento".

No obstante, aclaró que a pesar de "todas esas agresiones" hubo "independencia total" y el mal relacionamiento con el Poder Ejecutivo no influyó en la objetividad de los jueces sobre las normas, incluso sobre las que los afectaron directamente. A modo de ejemplo, se refirió a los juicios que iniciaron los funcionarios judiciales para obtener los aumentos que se habían negado en base a una ley declarada inconstitucional. Según explicó, los jueces fueron los "únicos" que no participaron del diferendo aun sabiendo que lo ganarían. "Ningún juez quiso asumir el determinar algo que lo iba a beneficiar. Y eso no trascendió, pero la realidad fue esa. No ganamos nuestro juicio porque no pudimos llevarlo adelante", aseguró.

Finalmente, consultado sobre si la etapa de Mujica fue la más negra judicialmente en su carrera, aseguró que "no se puede comparar con la etapa del sojuzgamiento del período militar", pero "del 85 para acá" fue la etapa más negra del Poder Judicial. "Cumplimos nuestro deber y les molestábamos. Trataban de hacernos ver que estaban enojados", finalizó el actual Secretario Antilavado.


Tarjeta roja: directora socialista de ASSE expulsada por estafa millonaria

La socialista Natalia Pereyra, directora de ASSE en representación de los usuarios, fue expulsada por el Movimiento Nacional de Usuarios de Salud Pública y Privada debido a irregularidades que implican la retención de 1.2 millones de pesos a nombre del movimiento.

Según informó El País el pasado lunes 30, el Movimiento Nacional de Usuarios de Salud Pública y Privada (MNUSPP), que representa a más de 7.000 usuarios de la salud, decidió en su asamblea general la expulsión de la jerarca socialista luego de detectar presuntas irregularidades que implican la retención de dinero a nombre del movimiento. Desde 2016, la socialista Natalia Pereyra se desempeña como directora de ASSE en representación de los usuarios.

En una denuncia penal realizada en mayo, la organización de usuarios detectó que la directora le cobró durante tres años (2016 a 2019) una partida salarial a dos de sus adjuntos y a su secretaria para, supuestamente, ser transferidas al movimiento. Según informó el MNUSPP, los adjuntos le giraron durante tres años una suma que asciende a $ 1.200.000 y que Pereyra nunca transfirió al movimiento.

La maniobra fraudulenta quedó al descubierto cuando una asistente que había sido designada por los propios usuarios, encontró que el dinero que entregaba mes a mes a la directora no era depositado en las cuentas del movimiento como ella decía.

En la declaración publicada por El País, el colectivo de usuarios señala que definió la desvinculación de la directora de sus padrones tras las "graves irregularidades denunciadas por parte del personal adjunto a la directora y que seguramente causarían un daño irreparable para la imagen y prestigio de la organización".

El MNUSPP sostiene que Pereyra incurrió en una "falta ética" grave porque "utilizó el nombre del movimiento para recibir supuestos aportes que le fueron exigidos a sus adjuntos y que jamás fueron entregados". En este sentido, argumentaron que "ningún integrante del colectivo puede recaudar fondos a nombre de sí mismo".

En mayo de este año, cuando se efectivizó la denuncia penal en contra de la directora, el secretario general del Partido Socialista y diputado frenteamplista, Gonzalo Civila, explicó que se había decidido pasar su caso a la comisión de disciplina. Hasta el momento, ningún frenteamplista se ha manifestado al respecto.

Lamentablemente, los directores sociales y sindicales de ASSE tienen reiterados antecedentes de faltas graves. El exdirector Alfredo Silva, delegado sindical en el Directorio, fue procesado por conjunción del interés público y privado, al haberse confirmado que presionaba para que una empresa "compañera" fuera favorecida en las licitaciones, mientras que varios directores de hospitales fueron también procesados al haber contratado servicios a empresas médicas de las que eran propietarios.


Justificado pero inoportuno intento de ajuste del sueldo del presidente del Plan Agropecuario

Por Tomás Laguna

Por estos días pasados, el intento de ajuste del sueldo del presidente del Instituto Plan Agropecuario generó un gran escándalo mediático. Finalmente, ante el revuelo causado, la resolución inicialmente aprobada fue revocada por el mismo Poder Ejecutivo.

La situación tal cual descripta parece una insólita desubicación presupuestal en momentos poco oportunos. No obstante, la realidad de los hechos indica otra cosa que permite explicar objetivamente lo que luego fue una decisión políticamente incorrecta.

Podríamos decir que el Instituto Plan Agropecuario (IPA) es la Cenicienta de la institucionalidad agropecuaria. Su creación como instituto de derecho público no estatal obedece a 19 artículos de una Ley de Presupuesto (16.736), ni siquiera tiene Ley propia (caso similar al INAVI). Peor aún, los recursos para su funcionamiento dependen por encima de todo de las partidas presupuestales que le son asignadas por Rentas Generales, lo que lo deja en una situación de vulnerabilidad total al momento de defender su financiamiento. Esto último, lo llevó a un deterioro creciente que en su momento determinó la postergación salarial de sus funcionarios. Hace unos 9 o 10 años atrás, su presidente congeló la actualización de su salario al igual que el del resto de la directiva. Por entonces, de acuerdo al literal C del artículo 244 de la Ley 16.736, el presidente era nombrado por la propia Junta Directiva a propuesta de los miembros designados por las gremiales rurales. En caso de no lograr acuerdos en un plazo de 90 días, el presidente debía ser designado por el Poder Ejecutivo pero a partir de la lista de candidatos que hubieran sido propuestos por los representantes de los productores. En buen romance, el presidente era designado por los productores y era el caso de quien lo presidía en momento de asumir el costo de tener que congelar su remuneración. La crisis financiera llevó a la directiva a solicitar un refuerzo de las partidas presupuestales asignadas por Rentas Generales; la moneda de cambio del Ministro de Ganadería de la época fue modificar el criterio de designación del presidente, que desde entonces es nombrado directamente por el Poder Ejecutivo. Esto es, se transformó en un cargo político.

El primer presidente de designación política fue un ingeniero agrónomo identificado con el MPP y de conocida trayectoria profesional en el litoral sur del país. En su período, se solucionó el diferendo con los funcionarios, además el presidente y resto de la directiva pasaron a actualizar sus retribuciones, de por sí ya relegadas, por inflación (IPC), perdiendo año tras año poder adquisitivo frente a los sueldos tanto de sus mismos funcionarios como del resto de las instituciones similares.

Para ser más claros, otros institutos de similar naturaleza jurídica, a través de sus propias leyes fundacionales, establecen que el sueldo de su presidente es similar al de un subsecretario, es el caso de INAC, del INIA, del INASE. En el caso del IPA, el texto normativo afirma que el sueldo del presidente lo establece la Junta Directiva y será como máximo similar al monto de un Sub Secretario de Estado. Al momento del cambio de gobierno y previo a que asumiera la nueva directiva, el presidente del IPA tenía una remuneración que apenas igualaba a aquellos funcionarios técnicos mejor remunerados, pero muy lejos del sueldo de sus pares al frente de institutos similares. Esta es la situación que procuró enmendarse y que generó tanto bochorno.

Una primera reflexión es que la magnitud de la corrección excedía lo "razonable" para los tiempos que vivimos. Incrementar salarios en un 60% de una vez, en medio de las críticas circunstancias por las que atraviesan muchos uruguayos como consecuencia de la pandemia, no resultaba "políticamente correcto", por más que objetivamente correspondía hacer un ajuste a esas remuneraciones. Se puede decir que hubo poco sentido de la oportunidad para el planteo.

Una segunda reflexión refiere a la hipocresía y fariseísmo que adolece esta sociedad. Cada cual desea ser remunerado de la mejor forma posible pero no tolera que otro lo haga, más aun si quien le paga es el Estado. No se detienen a evaluar si las responsabilidades y la capacitación requerida para ocupar el cargo ameritan una remuneración en consecuencia. Luego surgen otros argumentos, considerando si el tiempo que le debe dedicar al cargo justifica un mayor sueldo, anteponiendo volumen a calidad. Dicho de otra manera, no se trata de evaluar tiempo dedicado sino capacidad intelectual requerida y responsabilidad consecuente en el ejercicio del cargo. Para la tribuna nada de esto último es válido, lo que llevó a que hubiera alguna gremial del interior pidiera la renuncia del novel presidente del IPA.

Esta forma de razonar tan mezquina y mediocre -en todo el sentido de la palabra- desprecia la función pública. Considera que cualquier cargo al frente de un organismo del Estado es un curro político, y en definitiva descree de la misma institucionalidad que opera en la órbita del Estado, en este caso en apoyo al desarrollo productivo de la ganadería.

Seguramente corresponde actualizar la remuneración del presidente y toda la Junta Directiva del IPA, pero la falta de oportunidad del planteo y la propia magnitud del mismo fue pasto para las fieras, motivo de escándalo mediático para que más de un fariseo se rasgue las vestiduras reclamando austeridad. Finalmente, la presión de la opinión pública hizo dar marcha atrás al gobierno en la decisión original. Tal vez un digno cierre de estos episodios habría merecido la renuncia del presidente del IPA por considerar no atendidas sus exigencias personales para cumplir con el cargo. Tal decisión habría dado mayor legitimidad al frustrado intento de ajuste salarial.


Ahora, para el FA, el FMI es bienvenido

Por Jorge Ciasullo

"Cosas tenedes [verás], Cid, que farán fablar [harán hablar] las piedras" (Cantar de Mío Cid; Alfonso VI en respuesta a Rodrigo Díaz de Vivar cuando este le advierte que la ausencia del monarca generará males).

No encontramos forma más apropiada de iniciar esta columna que la de trascribir la frase precedente, en tanto se ajusta perfectamente a la reacción que despiertan los cuestionamientos que han realizado los senadores del Frente Amplio (FA) en la discusión de la Ley de Presupuesto: "¡lo que hay que ver!"

En efecto, según publicó El País, el coordinador de la bancada del FA, Charles Carrera, advirtió que el gobierno va "a contracorriente de las políticas impulsadas por la mayoría de los países del mundo y recomendadas por los organismos internacionales", dentro de los que se destaca el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Cómo es posible que los propios responsables de la situación fiscal en la que nos encontramos, sean los mismos que hoy reclaman mayor endeudamiento, incluso si para ello hay que acudir al otrora "enemigo" de la izquierda, el FMI.

Es claro que se heredó un país endeudado al son del "gasten" de Mujica y compañía; y que el gobierno, tal como se comprometió en campaña electoral, debe reducir el gasto público para mejorar la situación fiscal.

Sería tedioso, largo e interminable, enumerar todos los disparates de supuesta "inversión" que se realizaron en los últimos 15 años. El lector los recordará sólo con mencionar unos pocos ejemplos paradigmáticos: Pluna (luego Alas U), Gas Sayago (regasificadora), ALUR y las plantas cementeras del Sr. Sendic.

Y qué decir de los contratos publicitarios a la prensa afín al FA (Caras y Caretas, La Diaria y La República) que, como se ha señalado en Correo, recibieron cinco veces más dinero que las empresas líderes del mercado gráfico (El País y El Observador).

El esfuerzo del ahorro, que ya ha iniciado el sector privado, debe ser, lamentablemente, acompañado por el Estado. A quién no le gustaría mejorar los salarios de maestros, profesores, policías y el escalafón más bajo de las fuerzas armadas. Sin embargo, no es posible. Así y todo, no debe olvidarse que el presupuesto tiene una instancia presupuestal anual y que, si como se aspira, hay una mejora en la situación económica, puede ser objeto de revisión y ajuste.

El despilfarro sufrido en 15 años en busca del voto, ha creado una situación de endeudamiento que condiciona toda acción vinculada al gasto. Si no queremos dejar una herencia igual de maldita a las futuras generaciones, no debemos continuar con el despilfarro.

El gobierno ha establecido como meta la eficiencia en el gasto, lo que a todos nos afectará de un modo u otro, por eso lo que deberían hacer los responsables de esta situación es llamarse a un PPS (profundo y prolongado silencio).


Confederando la insensibilidad

Por Consuelo Pérez

El Gobierno ha mejorado su propuesta salarial para los funcionarios públicos; no obstante, la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), apoyada por el Frente Amplio, la ha rechazado, poniendo en juego la paz sindical.

En efecto, los artículos 4, 6 y 7 son los más polémicos del Presupuesto. El 4 establece un ajuste salarial para los funcionarios públicos al que se oponen los mencionados, argumentando que no establece cómo será la recuperación salarial del sector al final del quinquenio. "A menos que el presidente (Luis Lacalle Pou) llame y cambie la postura, no habrá acuerdo sobre el artículo 4", manifestó en los medios el presidente de COFE, Martín Pereira.

Independientemente de lo que suceda en el Senado, que al momento de la redacción de esta columna continúa discutiendo el Presupuesto, hay conceptos que nos sentimos en la obligación ciudadana de resaltar, pues en definitiva nos competen a todos.

No analizaremos, por supuesto, los aspectos concernientes a los funcionarios públicos que tienen que ver con sus competencias, obligaciones y derechos. Tampoco nos detendremos en el número -incrementado exponencialmente en los gobiernos frenteamplistas- ni en las formas de ingreso a la Administración y sus distintos tipos de vínculo con ella. Lo que sí diremos es que están en todo su derecho de reclamar la recuperación de sus salarios. Sin embargo, sabemos que no todos los funcionarios tienen la misma actitud y que la representatividad de COFE, entre los propios agremiados, es dudosa.

Dicho esto, lo que "rompe los ojos" es el reclamo en un escenario de absoluta incertidumbre económica, en el que muchos sectores de la actividad privada cerraron sus puertas o están a punto de hacerlo, y a sabiendas de que el salario de los funcionarios públicos está asegurado mes a mes. Incluso con la posibilidad de trabajar desde la casa. Y eso, es intocable.

Existe un abismo entre la situación de los funcionarios públicos, que quizá no recuperen su salario en términos de poder adquisitivo, y la situación de muchos uruguayos que quizá no recuperen su trabajo, ya perdido, o en vías de perderlo.

El gobierno se ha esforzado por mantener la economía activa en la medida de las posibilidades de la coyuntura de salud, pero muchos uruguayos no lo entienden. No lo entiende COFE, y por supuesto no lo entiende el Frente Amplio. Y desafiando la inconveniencia de aglomerarse, es demostrativa la actitud de COFE, que llevó tres ómnibus con militantes desde Montevideo a San Carlos para protestar ante el Presidente Lacalle durante la asunción del alcalde carolino, en una actitud tan trasnochada como desafiante.

Entendemos que en la situación actual los reclamos mencionados no sólo no contarán con el apoyo popular, sino que el repudio es lo primero que asoma. Por la falta de solidaridad, o de empatía, como se acostumbra a decir ahora.

La famosa "brecha" o "fisura" generada por los gobiernos anteriores, no duda en manifestarse aún en circunstancias en las que las actitudes llevadas a cabo conspiren contra el objetivo. Que no es un objetivo común, o popular. La misma actitud se manifiesta -convengamos en que es indemostrable- en el comportamiento desafiante ante los protocolos que el combate a la pandemia exige. Su incumplimiento, es hasta subrayado con euforia por muchos antisociales que se burlan de la salud de sus conciudadanos con su proceder, y que invariablemente se definen como opositores al gobierno.

En estos momentos de gran fragilidad social y económica, las actitudes descriptas, apoyadas en general por la oposición, son una bofetada a la cordura, a la institucionalidad, y al ser humano viviendo en sociedad.

En algunos aspectos, a cuarenta años de un hito importante, no hemos aprendido nada.


El Partido Colorado debe volver a ser vanguardia en la lucha por la igualdad de género

Por Florencia Pirez

Es innegable que nuestro Partido ha sido pionero en la lucha por la igualdad de género; no obstante, ya no estamos en la primera mitad del siglo XX y debemos reconocer que en este aspecto estamos perdiendo la carrera de la vanguardia.

Históricamente, las sociedades han mantenido una división sexuada de la población. En el imaginario colectivo, a los hombres se les ha reconocido la capacidad de abstracción y de pensamiento racional, transformándolos en idóneos para el ámbito público y la toma de decisiones, mientras que las mujeres han sido identificadas con lo emocional y por ende, restringidas al ámbito privado.

Uruguay, y más exactamente José Batlle y Ordoñez, adelantado a su época, tomó medidas para mitigar esa división sexuada y generar participación real de la mujer en la sociedad, ya fuera fomentando la educación terciaria de las mismas, el derecho al sufragio o el entonces escandaloso derecho a divorciarse por voluntad propia.

Innegablemente, nuestro Partido fue pionero en ese sentido, pero debemos reconocer que estamos perdiendo la carrera de la vanguardia.

Tristemente, no es algo que se dé solamente en nuestro país.

La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, marcó un importante punto de inflexión para la agenda mundial de la igualdad de género. Ésta constituye un programa en favor del empoderamiento de la mujer y establece una serie de objetivos estratégicos y medidas para el progreso de las mujeres y el logro de la igualdad de género. Específicamente, en lo que respecta al rol de la mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones, busca asegurar el acceso equitativo y una participación integral en las estructuras de poder, además de bregar por el aumento de la participación de las mismas en la toma de decisiones y en el liderazgo.

Si bien 189 países adoptaron unánimemente estas medidas, en el último seguimiento de planes quinquenales realizado en 2020, se destaca que "...los progresos no han sido lo suficientemente rápidos o profundos..." y que "...25 años después de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, ningún país ha logrado plenamente la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas..." - https://undocs.org -.

Las mujeres representamos más de la mitad de la población mundial, pero no existe una participación equilibrada respecto a los hombres en la toma de decisiones. Esta casi nula representación, impide asumir plenamente los intereses y las necesidades del conjunto de la sociedad.

Lamentablemente, este problema, que a veces el hombre no lo ve como tal porque no lo vivencia o porque no percibe que su género es un privilegio en sí mismo, no va a ser resuelto en un futuro próximo. Pero sí puede mitigarse, sí puede visibilizarse y sí podemos como partido, militantes y personas empezar a ser agentes de cambio en este aspecto.

¿Cómo? Quizá contestándonos sinceramente la siguiente pregunta: ¿Acaso no es necesaria la igualdad formal y real entre las mujeres y hombres para generar ideas, valores y comportamientos diferentes, que vayan en la dirección de una sociedad más justa y equilibrada tanto para las mujeres como para los hombres?

Empecemos por casa y entendamos que las ciencias, la política y el cambio social no tienen género y aprovechemos el capital humano que somos las mujeres en este Partido, la óptica que tenemos, la perspectiva que ofrecemos y la oportunidad que podemos brindar para ser nuevamente un Partido realmente representativo.


Mujeres coloradas fortaleciendo la democracia

El pasado lunes 30 de noviembre, se cerró el ciclo de conferencias "Mujeres fortaleciendo la democracia" organizado por la Prosecretaria Nacional de Políticas de Género del Partido Colorado. Durante cinco instancias virtuales, ocho dirigentes coloradas compartieron sus experiencias en la gestión de gobierno. A continuación, compartimos con nuestros lectores los enlaces para acceder a los videos de las actividades desarrolladas durante el ciclo.


Lunes 19/10

Cra. Daniela Barindelli, Directora del Banco de Previsión Social (BPS).

Accede al video de la actividad en el siguiente enlace: Video Barindelli


Lunes 26/10

Arq. Viviana Pesce, Directora de la Dirección Nacional de Aguas (DINAGUA) del Ministerio de Ambiente (MMA).

Dra. Virginia Cáceres, Secretaria General del Consejo Directivo Central (CODICEN) de la Administración Nacional de Educación Publica (ANEP).

Accede al video de la actividad en el siguiente enlace: Video Pesce / Càceres

 

Lunes 9/11

Mag. Carmen Sanguinetti, Senadora del Partido Colorado 2020-2025.

María Eugenia Rosello, Representante Nacional por Montevideo del Partido Colorado 2020-2025.

Accede al video de la actividad en el siguiente enlace: Video Sanguinetti / Rosello

 

Lunes 23/11

Dra. Elena Grauert, Secretaria General de la Administración Nacional de Telecomunicaciones (ANTEL).

Consuelo Pérez, Sub Coordinadora del Programa de Mejoramiento de Barrios (PMB) del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT).

Accede al video de la actividad en el siguiente enlace: Video Grauert / Pèrez

 

Lunes 30/11

Dra. Carolina Ache Batlle, Vicecanciller de la República - Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE).

Accede al video de la actividad en el siguiente enlace: Video Ache

 


Sesenta años de Semanario Hebreo

El semanario le solicitó al exvicepresidente Luis Hierro López una columna sobre el significado de la jornada. Bajo el título de "Un canto a la libertad", Hierro publicó la nota que transcribimos.

Seis décadas de un semanario que aún circula en papel y que tiene una fuerte presencia en las plataformas digitales, son motivos auténticos para celebrar, aquí y en el mundo, donde ya no es común la persistencia de los grandes medios escritos. La proeza se debe a la perseverante acción pionera de José Jerozolimski, quien escribió y sostuvo al semanario -a la vez que atendía su hora radial y, durante un tiempo, un programa televisivo- con la dedicación y la pasión con los que se construyen las grandes causas.

Es inseparable la existencia de Semanario Hebreo de la vida y la hazaña de José Jerozolimski, que logró darle a su publicación un interés y un alcance general por encima de la cuestión judía. Eso se debe a que Jerozolimski era un demócrata a la vez que una personalidad afable impregnada de tolerancia, formado en torno a una amplia cultura y conocimientos, valores que volcaba a sus ediciones, abiertas a lo que acontecía en el mundo y en el país. El semanario se caracterizó por el lema inscripto en el cabezal, "Una ventana abierta al mundo judío", pero sus ediciones a través de las décadas han superado esa propuesta inicial, ya que hoy la publicación es una ventana abierta al mundo, a las ideas, a la cultura, al viento fresco de la libertad.

La prédica del judaísmo, entendida más como la expresión de una antigua, rica y fuerte cultura que como una religión forzosa; y el sionismo practicado sin dogmatismos, con amplitud, son uno de los pilares de nuestra civilización, motivo por el cual Semanario Hebreo se alzó rápidamente como una tribuna de libertad y de lucha contra los totalitarismos de cualquier signo.

En plena dictadura, en 1978, y cuando "Iero" debía cuidar sus ediciones de la férrea censura, invitó al Dr. Enrique Tarigo a que escribiera unas columnas sobre la memorable serial televisiva Holocausto -en sí misma un acontecimiento, porque fue de las primeras miniseries de gran alcance- lo que se convirtió en un fuerte acontecimiento periodístico, porque las notas de Tarigo parecían forjadas en fuego y aunque el autor no lo quisiera, los lectores interpretábamos, en cada una de sus afirmaciones, una segunda intención, referida sin duda a la realidad uruguaya. Fue un gesto de valor de parte de Jerozolimski -porque su publicación podía recibir represalias- al que Tarigo respondió con su propia cuota de decisión, entregando escritos fuertes y directos, tal cual era su estilo.

Aquella generosa semilla trajo estas ramas. Desde que murió Jerozolimski en 2004, asumió su bandera Ana, guiada por una especie de fuerza imparable y por un sentido periodístico incesante. No sólo mantuvo Semanario Hebreo -lo que ya es una enorme tarea- sino que lo amplió al mundo exigente y competitivo de las redes, con una presencia renovada y ágil que no le ha quitado la profundidad del contenido ni la atracción que deben tener las noticias y los comentarios. A ello, Ana agrega su permanente inquietud periodística y su presencia, a toda hora, en una gran diversidad de medios. Cuando recientemente fue operada, comentábamos con un amigo común que seguramente iba a aprovechar la circunstancia de su internación en el hospital para preparar y publicar de inmediato algunas notas y reportajes. Así fue. Los periodistas somos -me integro con orgullo a esa saga- unos preguntones curiosos sobre el devenir de la humanidad y desde los pequeños detalles de la vida a los grandes acontecimientos de la ciencia o de la política, todo nos deslumbra. En un país como Israel, que ama la paz pero que vive en la tensión de la guerra, periodistas como Ana Jerozolimski tienen para divertirse, si por diversión entendemos los desafíos del espíritu.

En el fondo de esta historia de Semanario Hebreo y de los Jerozolimski está, precisamente, Israel, ese país admirable que ha construido, desde sus viejas raíces, la democracia más sólida de esa región y una gran aventura liberal del pensamiento.

No hay Humanidad sin libertad y sin pensamiento. Los Jerozolimski han dado su cuota.


Dr. Gonzalo Aguirre Ramírez

El exvicepresidente Luis Hierro publicó una carta en la prensa -que acá reiteramos- en la que narró una reciente conversación con el Dr. Gonzalo Aguirre Ramírez.

Justo el lunes 30 de noviembre llamé a Gonzalo Aguirre a su lugar de internación. Motivó la llamada mi deseo de saludarlo y de agradecerle cuánto ha hecho por la República, habiendo sido uno de los principales juristas del país, un gran legislador y vicepresidente y, especialmente, un demócrata completo.

Lo encontré bien, animoso, aunque creo que el contacto nos emocionó a ambos.

Enfrenta su actual estado de salud con coraje y decisión, esas convicciones que vienen de la cabeza aún cuando el cuerpo no responda.

Fue, con Tarigo, el redactor de aquella histórica proclama del Obelisco, pero no solo hay que recordarlo por eso, sino por una mentalidad tan memoriosa como lúcida - no siempre una condición acompaña a la otra -, una forma de expresión contundente y racional y un conocimiento fenomenal. Me contaba mi padre que, tiempos atrás, siendo Gonzalo mucho menor que Luis Hierro Gambardella, hacían amistosas competencias para recordar letras de tangos. Siempre ganaba Gonzalo, sin discusión.

Gonzalo Aguirre ha sido un actor fundamental de este tiempo. Es bueno reconocerlo.

Luis Hierro López


Zonas turísticas de interés nacional (II)

Por Gabriela y Roberto Pena Schneiter

Las zonas turísticas de interés nacional deberían transformase en polos de promoción y desarrollo a través del incremento de la inversión pública, el mayor fomento a la privada y el otorgamiento de beneficios tributarios al turismo residencial. Esto podría ofrecer al país un nuevo equilibrio turístico-territorial, así como un amplio conjunto de posibilidades y oportunidades para la diversificación de la oferta, la generación de una mayor demanda, y el incentivo para los inversores, lo cual redundaría en la creación de empleos, que es, en definitiva, la política social más eficaz y justa.

Por eso, en este impasse turístico internacional debido a las medidas sanitarias adoptadas ante el covid-19, se hace impostergable llevar adelante, a impulso del Ministerio de Turismo, una armónica y orgánica planificación económico-territorial para el desarrollo turístico en el territorio continental e insular, con una adecuada coordinación a nivel nacional, departamental y local, y una fuerte apuesta al mejoramiento y la revalorización de las zonas turísticas de interés nacional.

Atención del sector público

A pesar de los esfuerzos que han hecho tanto el sector público como la iniciativa privada por las zonas turísticas del territorio nacional, pensamos que al día de hoy siguen mostrando carencias marcadas en materia de infraestructura, equipamiento e instalaciones de todo tipo -incluida la ciudad de Punta del Este-, así como en sus conexiones, particularmente las terrestres. Con respecto a este último tema, sería necesaria la modernización, la mejora y la ampliación de la red vial nacional, por ejemplo, a través de la construcción de rutas alternativas o la incorporación de carriles en las rutas existentes, para no cobrar peaje; la reformulación de la ruta interbalnearia, para resolver la problemática de los semáforos, etc. Por estas razones, es muy auspicioso que en la exposición de motivos del proyecto del Presupuesto Nacional 2020-2024 se exprese: "La mejora de competitividad que necesita el país incluye un esfuerzo importante para mejorar la infraestructura física. Sin buena infraestructura, es difícil que la economía crezca". El problema radica en cómo debe hacerse ese esfuerzo.

Para subsanar las carencias de las zonas turísticas y tener un mayor posicionamiento en competitividad, se ha incentivado la inversión privada, y, particularmente, la atracción del capital extranjero con la consecuente captación de turistas internacionales de alto poder adquisitivo. Pero cuando los particulares no quieren o no pueden asumir la inversión, la han tomado a su cargo el Estado, los Gobiernos departamentales y las autoridades locales. Conocemos las dificultades financieras de estos órganos, pero activar las zonas turísticas de interés nacional sería de vital importancia, para que nuestro país se convirtiera en un objetivo turístico, y, por qué no, de residencia.

A pesar de las dificultades expresadas, notamos que el financiamiento para mejorar las zonas turísticas se podría concretar, por ejemplo, a través del fondo presupuestal para el financiamiento de los programas y planes de desarrollo (artículo 298, numeral 2, de la Constitución de la República); del Fondo de Fomento del Turismo, afectado, entre otras cosas, para las obras de infraestructura turística y su planificación (artículo 19 del Decreto-Ley N° 14.335, de 23/12/1974, y artículos 26 y 27 de la Ley N°19.253, de 28/08/2014); del Fondo de Inversión Departamental, destinado, entre otras cosas, a asistir a los Gobiernos departamentales, en la mejora de infraestructura (Ley N° 18.565, de 11/09/2009); de las contribuciones adicionales de las utilidades del BROU, para apoyar el financiamiento de obras de infraestructura (artículo 40 de la Ley N° 18.716, de 24/12/2010), y del excedente del Fondo de Estabilización Energética, para el financiamiento de obras de infraestructura aprobadas en instancias presupuestales (artículo 3° de la Ley N° 19.620, de 17/05/2018).

Pensamos que el turismo tiene que ser un protagonista destacado en la formulación de los planes y programas de desarrollo, así como en los planes de descentralización, ya que el Ministerio de Turismo forma parte de la Comisión de Planeamiento y Presupuesto, y de la Comisión Sectorial (artículo 230 y disposición especial O de la Constitución de la República, y artículos 48 a 52 de la Ley N° 17.243, de 29/06/2000). Asimismo, el Ministerio de Turismo integra el Comité Nacional de Ordenamiento Territorial, correspondiéndole a este Comité poder declarar las obras públicas, proyectadas por cualquier órgano del Estado, de interés nacional y urgente ejecución (artículos 75, 76 y 77 de la Ley N° 18.308, de 18/06/2008); Ley N° 18.308 de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, cuyo espíritu no compartimos, tal como ya lo hemos expresado en Montevideo: Una nueva oportunidad para la libertad (Correo de los Viernes, edición N° 821, de 14/08/2020). Un interesante antecedente para la planificación turística es el Decreto del Poder Ejecutivo N° 428/969, de 02/09/1969, que, entre otras cosas, declaraba "de interés nacional, otorgándole el máximo apoyo dentro de los planes inmediatos del Gobierno, al desarrollo del turismo hacia el país y a la solución de los problemas a él vinculados".

En oportunidad de "defender con honor, con orgullo y con tranquilidad de conciencia" el proyecto de reforma constitucional, el Dr. Julio María Sanguinetti, al referirse a la planificación, decía: "(...) El desarrollo de la Administración ha hecho que hoy la presencia del Estado llegue hasta muchas actividades en las cuales antes no se hacía presente y ha traído, como consecuencia, el desafío constante de una técnica y de una ciencia que avanzan, planteándonos, a los liberales, la obligación de hacer frente al reto de los regímenes totalitarios que hablan sólo en nombre de la eficacia y que tienen, para llevarla a cabo, en sus manos, el poder absoluto. A ellos nos debemos enfrentar con métodos de igual o superior eficacia, manteniendo la dignidad individual, que es el único propósito, la esencia misma y la filosofía fundamental de esta Constitución, como lo fue de la primera en 1830 y de toda la evolución civilista de nuestro país (...)" (Asamblea General, 253ª Sesión Extraordinaria, de 18 de agosto de 1966).

También, al hablar de la planificación y la libertad, recordamos de Karl Popper, en su inolvidable libro La sociedad abierta y sus enemigos, el siguiente pasaje: "el intervencionismo es en extremo peligroso. Esto no constituye, sin embargo, un argumento decisivo en su contra, pues el poder del estado, pese a su peligrosidad sigue siendo un mal necesario. Pero debe servir como advertencia de que si descuidamos por un momento nuestra vigilancia y no fortalecemos nuestras instituciones democráticas, dándole, en cambio, cada vez más poder al estado mediante la ‘planificación' intervencionista, podrá sucedernos que perdamos nuestra libertad. Y si se pierde la libertad, se pierde todo, incluyendo la ‘planificación'. (...) Si planificamos demasiado, si le damos demasiado poder al estado, entonces perdemos la libertad y ése será el fin de nuestra planificación. (...) La intervención del estado debe limitarse a lo que es realmente necesario para la protección de la libertad".

Con relación a la planificación turística frenteamplista, el Plan Nacional de Turismo Sostenible 2009-2020 terminó siendo en los hechos un instrumento demagógico. En uno de sus pasajes, el documento dice que la realización de este "ha sido el resultado de la participación de los actores involucrados a lo largo de todas las etapas del diseño del Plan", y al llegar al "comentario final" del documento, se expresa: "Luego de aprobado el Plan, (...), muchos de los actores se han planteado, ¿y ahora qué?", con lo que queda una vez más en evidencia parte de su trampa ideológica.

Impulso a la iniciativa privada y al turismo residencial

A través de la historia se han aprobado infinidad de normas, además de las citadas en nuestro artículo anterior, para promover el empleo y la generación de infraestructura, en general, y para el desarrollo del turismo, en particular.

Las normas de alcance general, entre otras, son: el Decreto-Ley N° 15.637, de 28/09/1984, que otorga concesiones para la construcción, conservación y explotación de obras públicas nacionales o departamentales; la Ley N° 15.921, de 17/12/1987, que promueve y desarrolla las zonas francas, y otorga exenciones tributarias y beneficios fiscales; la Ley N° 16.906, de 07/01/1998, que promueve y protege las inversiones realizadas por inversores nacionales y extranjeros en el territorio nacional, y otorga beneficios fiscales, y el Decreto del Poder Ejecutivo N° 138/2020, de 29/04/2020, que otorga beneficios fiscales a las actividades de construcción para la venta o el arrendamiento de inmuebles con destino a oficinas o viviendas, y las urbanizaciones de iniciativa privada correspondientes a proyectos de gran dimensión económica.

Y las particulares para el turismo, entre otras, son: el Decreto-Ley N° 14.178, de 28/03/1974, por el artículo 4° (literales E y F), promueve el mejoramiento y la ampliación de la infraestructura turística nacional, y el desarrollo de las actividades de servicios para el crecimiento turístico, y aplica diversas medidas de asistencia crediticia directa y franquicias fiscales; el Decreto-Ley N° 14.335, por los artículos 20 y 30, permite al Estado la explotación de casinos y salas de juego mediante el otorgamiento de concesiones y autorizaciones a particulares, y autoriza al Poder Ejecutivo para declarar de interés nacional las actividades del sector turístico y otorgar beneficios promocionales; el Decreto-Ley N° 15.206, de 03/11/1981, que establece la afectación al Estado de bienes inmuebles para instalar hoteles de categoría internacional "cinco estrellas", y la extensión de la facultad al Poder Ejecutivo para la explotación directa de casinos y salas de juego o el otorgamiento de concesiones; el Decreto-Ley N° 15.659, de 29/10/1984, que autoriza la instalación de tiendas destinadas a la venta de mercaderías nacionales y extranjeras libres de impuestos (Tax Free Shops); el Decreto del Poder Ejecutivo N° 175/003, de 07/05/2003, que establece los procedimientos y los beneficios fiscales aplicados a proyectos turísticos, hoteles, aparthoteles, hosterías, moteles y estancias turísticas, y la Ley N° 19.889, de 09/07/2020, por el artículo 348, aplica a los puertos deportivos las disposiciones de la Ley N° 16.246, de 08/04/1992.

Todo esto sumado al otorgamiento de mayores exoneraciones para instalaciones o ampliaciones de emprendimientos en el interior del país, por lo dispuesto en el artículo 298, numeral 3, de la Constitución, el artículo 16 de la Ley N° 16.906 y el artículo 47 de la Ley N° 17.243.

Pensamos que a través de la mejora y adecuación de esta normativa y su correspondiente reglamentación, y de la derogación del IRPF -por ser un impuesto, que, como bien decía el economista Isaac Alfie, "no fomenta la eficiencia económica, porque castiga fuertemente el ahorro y el éxito; es más, castiga el esfuerzo y compromete el consumo (...) es, en definitiva, un impuesto al trabajo (Cámara de Senadores, 57ª Sesión Extraordinaria, de 12 de diciembre de 2006)-, sería conveniente definir un marco estable de beneficios, exoneraciones y exclusiones tributarias, nacionales y departamentales, para las zonas turísticas declaradas de interés nacional, que involucrara todo tipo de bienes y actividades, incluido el turismo residencial. Este último comprende a todas las personas que en dichas zonas turísticas tienen sus residencias permanentes o temporarias, porque han sido, en todas las épocas, las principales protagonistas en el desarrollo del sector turístico. Un marco de estímulo con beneficios tributarios implementado con osadía, para promover las oportunidades, el desarrollo y el bienestar general, independientemente de las medidas tomadas por la pandemia, o las que involucren, por ejemplo, a los operadores o prestadores de servicios turísticos y a los turistas en la exoneración del IRAE, en la exoneración, reducción o devolución del IVA, etc.

En definitiva, las zonas turísticas de interés nacional deberían ser jurisdicciones que se beneficiaran con un régimen especial de baja tributación, y, por lo tanto, incorporarse al Título 3 del Texto Ordenado 1996 como "Capítulo 33.- Zonas turísticas de interés nacional".

Hacia una impostergable revalorización turística

Por todo lo anteriormente expresado, coincidimos con lo planteado por el Ministerio de Turismo en los lineamientos políticos del proyecto del Presupuesto Nacional 2020-2024, en cuanto a que para poder "gestionar y diversificar la oferta turística", y para "posicionar la actividad turística en Uruguay como motor de desarrollo productivo" habría que "planificar y desarrollar la oferta turística madura, emergente e innovadora, gestionando los distintos productos y fomentando la construcción de infraestructura con perfil turístico", así como "fortalecer el marco necesario para la atracción de inversiones mediante la mejora en la normativa".

Finalmente, parece oportuno recordar, por su vigencia, las palabras del presidente Jorge Batlle: "(...) Uruguay, como todas las naciones desarrolladas del mundo, se ha transformado en un país de servicios y estos ocupan un porcentaje cada día mayor de la mano de obra ofrecida. El sector más importante es el turístico. Tampoco allí hay más clientes cautivos. Ya sea por diferencias cambiarias o por otras razones, competimos con el mundo entero. Nuestro turismo sigue siendo básicamente regional y es hora de que, con imaginación y creatividad, mostremos al mundo las muchas cosas que el Uruguay ofrece. (...)" (Discurso de asunción a la Presidencia de la República, 1° de marzo de 2000).


Eduardo Rocca Couture

Estos días se ha repetido la expresión "caballero del deporte" para calificar a Eduardo Rocca Couture. La expresión caballero no transita hoy en los caminos habituales de nuestra habla, pero nos rescata una idea que cabalmente define a Teddy. Caballero en el deporte y más allá del deporte, por reunir esos valores del hombre de cultura, del buen decir, del bien hablar, del mejor talante para relacionarse con las personas, siempre buscando la conciliación y procurando alcanzar la superioridad de la amistad. La sencillez en el trato personal y la hidalguía en la vida institucional.

Hijo de Miguel Rocca, brillante catedrático de Derecho Comercial, y sobrino de Eduardo Couture, el procesalista uruguayo de mayor resonancia internacional, su vida profesional llevó con honor el peso de esa enorme tradición. No se volcó a la vida académica sino al ejercicio activo de la profesión, desde un estudio que fue referencia insoslayable en la vida civil de nuestro país.

Paralelamente, alternó en todos los planos de la vida social uruguaya. Una activa participación empresarial, en numerosos emprendimientos, consolidó una personalidad unánimemente respetada. El Rotary le mostró en su faceta clásica del ejercicio activo de la buena voluntad, en su dimensión más solidaria. Fue en el fútbol, sin embargo, donde su figura alcanzó una enorme popularidad. Ingresó a la vida directriz por el Club Defensor, pasó a luego a la Asociación Uruguaya de Fútbol, a la Conmebol y llegó a la Vice Presidencia de la FIFA, que solo había ocupado un uruguayo cuando se fundó en Ginebra. En ese largo trayecto, concitó siempre respeto y admiración por su capacidad y espíritu constructivo. Como es natural, no faltaron confrontaciones en ese largo período, en las que siempre procuró soluciones. Tampoco faltaron escándalos que, lejos de salpicarlo, consolidaron su prestigio personal.

En lo personal lo conocimos en muy lejanos tiempos juveniles. Nos encontramos luego en la vida una y otra vez, trenzando una larga amistad. Entre tantos recuerdos, evoco hoy el del Mundial de 1990 en Italia, cuando viajamos con Marta y él con Susana, su esposa , compartiendo hermosas jornadas de deporte y disfrute de la vida. En ocasión de que Uruguay jugó en Verona, juntos visitamos la célebre Arena y los inolvidables recuerdos de Romeo y Julieta, exaltados por Shakespeare como símbolos eternos del amor.

Ante su desaparición podemos decir, con serenidad ciceroniana, que colmó su vida, cumplió con sus valores cristianos, fundó una gran familia y nos deja a todos, en lo mejor de nuestra memoria, el recuerdo de un hombre bueno. Sí, un hombre bueno, un verdadero caballero.

J. M. S.

 


Cómo salvar la democracia de la tecnología

Los reconocidos académicos Francis Fukuyama, Barak Richman y Ashish Goel explican por qué los gigantes tecnológicos podrían convertirse en una amenaza para la democracia, abordan la discusión actual en materia regulatoria y proponen una solución no convencional. A continuación, compartimos un resumen del artículo original en inglés publicado en el último número de la prestigiosa revista norteamericana Foreign Affairs.

Entre las muchas transformaciones que se están produciendo en la economía estadounidense, ninguna es más destacada que el crecimiento de gigantescas plataformas de Internet. Amazon, Apple, Facebook, Google y Twitter, que ya eran poderosos antes de la pandemia de COVID-19, ha crecido aún más durante ella, ya que gran parte de la vida cotidiana se mueve en línea. Por muy conveniente que sea su tecnología, la aparición de tales corporaciones dominantes debería hacer sonar las alarmas, no solo por su poderío económico sino también porque ejercen un importante control sobre la comunicación política. Estos gigantes dominan ahora la difusión de información y la coordinación de la movilización política. Eso plantea amenazas únicas para una democracia que funcione bien.

"BIG TECH" PLANTEA AMENAZAS ÚNICAS PARA EL BUEN FUNCIONAMIENTO DE LA DEMOCRACIA

Los mercados digitales presentan ciertas características que los distinguen de los convencionales. Por un lado, la moneda del reino son los datos. Una vez que una empresa como Amazon o Google ha reunido datos de cientos de millones de usuarios, puede entrar en mercados completamente nuevos y vencer a empresas establecidas que carecen de conocimientos similares. Por otro lado, estas empresas se benefician enormemente de los denominados efectos de red. Cuanto más grande se vuelve la red, más útil se vuelve para sus usuarios, lo que crea un ciclo de retroalimentación positiva que lleva a una sola empresa a dominar el mercado. A diferencia de las empresas tradicionales, las empresas del espacio digital no compiten por la cuota de mercado; compiten por el mercado mismo. Los pioneros pueden atrincherarse y hacer imposible una mayor competencia. Pueden devorar a rivales potenciales, como hizo Facebook al comprar Instagram y WhatsApp.

Pero el jurado aún está deliberando sobre la cuestión de si las grandes empresas de tecnología reducen el bienestar del consumidor. Ofrecen una gran cantidad de productos digitales, como búsquedas, correo electrónico y cuentas de redes sociales, y los consumidores parecen valorar mucho estos productos, incluso cuando pagan un precio al renunciar a su privacidad y permitir que los anunciantes los orienten. Además, casi todos los abusos de los que se acusa a estas plataformas pueden ser defendidos simultáneamente como económicamente eficientes.

Amazon, por ejemplo, ha cerrado las tiendas minoristas familiares y ha destruido no solo las calles principales, sino también los grandes minoristas. Pero la empresa, al mismo tiempo, ofrece un servicio que muchos consumidores encuentran invaluable (imagínese cómo sería si las personas tuvieran que depender del comercio minorista en persona durante la pandemia). En cuanto a la acusación de que las plataformas compran nuevas empresas para evitar la competencia, es difícil saber si una empresa joven se habría convertido en la próxima Apple o Google si hubiera permanecido independiente, o si hubiera fracasado sin la inyección de capital y experiencia en gestión que recibió de sus nuevos dueños. Aunque los consumidores podrían haber estado mejor si Instagram se hubiera mantenido separado y se hubiera convertido en una alternativa viable a Facebook, hubieran estado peor si Instagram hubiera fallado por completo.

El argumento económico a favor de controlar las grandes tecnologías es complicado. Pero hay uno mucho más convincente: las plataformas de Internet causan daños políticos que son mucho más alarmantes que cualquier daño económico que generen. Su verdadero peligro no es que distorsionen los mercados; es que amenazan la democracia.

LOS MONOPOLISTAS DE LA INFORMACIÓN

Desde 2016, los estadounidenses se han dado cuenta del poder de las empresas de tecnología para dar forma a la información. Estas plataformas han permitido a los estafadores vender noticias falsas y a los extremistas impulsar las teorías de la conspiración. Han creado "burbujas de filtro", un entorno en el que, debido a cómo funcionan sus algoritmos, los usuarios están expuestos solo a información que confirma sus creencias preexistentes. Y pueden amplificar o enterrar voces particulares, teniendo así una influencia inquietante en el debate político democrático. El mayor temor es que las plataformas hayan acumulado tanto poder que podrían influir en una elección, ya sea deliberada o inconscientemente.

Los críticos han respondido a estas preocupaciones exigiendo que las plataformas asuman una mayor responsabilidad por los contenidos que emiten. Pidieron a Twitter que suprimiera o verificara los tuits engañosos del presidente Donald Trump. Atacaron a Facebook por afirmar que no moderaría el contenido político. A muchos les gustaría ver que las plataformas de Internet se comportaran como empresas de medios, curando su contenido político y exigiendo responsabilidades a los funcionarios públicos.

Pero presionar a las grandes plataformas para que realicen esa función, y esperar que lo hagan teniendo en cuenta el interés público, no es una solución a largo plazo. Este enfoque evita el problema de su poder subyacente, y cualquier solución real debe limitar ese poder. Hoy, son en gran parte los conservadores los que se quejan del sesgo político de las plataformas de Internet. Ellos asumen, con cierta razón, que las personas que dirigen las plataformas tienden a ser socialmente progresistas.

Es posible que esta suposición no se mantenga a largo plazo. Supongamos que uno de estos gigantes fuera tomado por un multimillonario conservador. El control de Rupert Murdoch sobre Fox News y The Wall Street Journal ya le da una influencia política de gran alcance, pero al menos los efectos de ese control son evidentes: usted sabe cuándo está leyendo un Wall Street Journal o viendo Fox News. Pero si Murdoch controlara Facebook o Google, podría alterar sutilmente los algoritmos de clasificación o búsqueda para dar forma a lo que los usuarios ven y leen, lo que podría afectar sus opiniones políticas sin su conocimiento o consentimiento. Y el dominio de las plataformas hace que sea difícil escapar de su influencia. Si es un liberal, simplemente puede mirar MSNBC en lugar de Fox; bajo un Facebook controlado por Murdoch, es posible que no tenga una opción similar si desea compartir noticias o coordinar la actividad política con sus amigos.

Considere también que las plataformas -Amazon, Facebook y Google, en particular- poseen información sobre la vida de las personas que los monopolistas anteriores nunca tuvieron. Saben quiénes son los amigos y la familia de las personas, los ingresos y las posesiones de las personas y muchos de los detalles más íntimos de sus vidas. ¿Qué pasaría si el ejecutivo de una plataforma con intenciones corruptas explotara información vergonzosa para forzar la mano de un funcionario público? Alternativamente, imagine un uso indebido de información privada junto con los poderes del gobierno.

El poder económico y político concentrado de las plataformas digitales es como un arma cargada sobre una mesa. Por el momento, es probable que la gente sentada al otro lado de la mesa no levante el arma y apriete el gatillo.

SOLUCIONES "TRADICIONALES"

El método más obvio para controlar ese poder es la regulación gubernamental. Ese es el enfoque seguido en Europa, con Alemania, por ejemplo, aprobando una ley que criminaliza la propagación de noticias falsas. Aunque la regulación todavía puede ser posible en algunas democracias con un alto grado de consenso social, es poco probable que funcione en un país tan polarizado como Estados Unidos.

Otro enfoque para controlar el poder de las plataformas de Internet es promover una mayor competencia. Si hubiera una multiplicidad de plataformas, ninguna tendría el dominio que disfrutan Facebook y Google en la actualidad. El problema, sin embargo, es que ni Estados Unidos ni la UE probablemente podrían dividir Facebook o Google de la forma en que se dividieron Standard Oil y AT&T. Quizás lo más importante es que no está claro que romper Facebook, por ejemplo, resolvería el problema subyacente. Existe una muy buena posibilidad de que un bebé en Facebook creado por tal ruptura crezca rápidamente para reemplazar al padre. Incluso AT&T recuperó su dominio después de su ruptura en la década de 1980.

En vista de las escasas perspectivas de una ruptura, muchos observadores han recurrido a la "portabilidad de datos" para introducir competencia en el mercado de plataformas. Así como el gobierno requiere que las compañías telefónicas permitan a los usuarios llevar sus números de teléfono cuando cambian de red, podría exigir que los usuarios tengan derecho a llevar los datos que han entregado de una plataforma a otra.

Sin embargo, la portabilidad de datos se enfrenta a una serie de obstáculos. El principal de ellos es la dificultad de mover muchos tipos de datos. Aunque es bastante fácil transferir algunos datos básicos, como el nombre, la dirección, la información de la tarjeta de crédito y la dirección de correo electrónico, sería mucho más difícil transferir todos los metadatos de un usuario. Los metadatos incluyen me gusta, clics, pedidos, búsquedas, etc. ¿Cómo exactamente, por ejemplo, podría transferirse un registro de búsquedas pasadas de Google a una nueva plataforma similar a Facebook?

Un método alternativo para frenar el poder de las plataformas se basa en la ley de privacidad. Bajo este enfoque, las regulaciones limitarían el grado en que una empresa de tecnología podría utilizar los datos del consumidor generados en un sector para mejorar su posición en otro, protegiendo tanto la privacidad como la competencia.

Pero confiar en la ley de privacidad para evitar que las grandes plataformas ingresen a nuevos mercados presenta sus propios problemas. Como en el caso de la portabilidad de datos, no está claro si reglas como la GDPR (Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea) se aplican solo a los datos que el consumidor entregó voluntariamente a la plataforma o también a los metadatos. E incluso si tienen éxito, las iniciativas de privacidad probablemente reducirían solo la personalización de las noticias para cada individuo, no la concentración del poder editorial. En términos más generales, tales leyes cerrarían la puerta a un caballo que hace mucho que salió del establo. Los gigantes de la tecnología ya han acumulado grandes cantidades de datos de clientes. Si las leyes de privacidad impidieran que los nuevos competidores acumulen y usen conjuntos de datos similares, correrían el riesgo de simplemente aprovechar las ventajas de estos pioneros.

LA SOLUCIÓN DE MIDDLEWARE

Si la regulación, la ruptura, la portabilidad de datos y las leyes de privacidad se quedan cortas, ¿qué queda por hacer sobre el poder concentrado de la plataforma? Una de las soluciones más prometedoras ha recibido poca atención: el middleware.

El middleware se define generalmente como un software que se monta sobre una plataforma existente y puede modificar la presentación de los datos subyacentes. Agregado a los servicios de las plataformas tecnológicas actuales, el middleware podría permitir a los usuarios elegir cómo se selecciona y filtra la información para ellos. Los usuarios seleccionarían servicios de middleware que determinarían la importancia y veracidad del contenido político, y las plataformas usarían esas determinaciones para seleccionar lo que vieron esos usuarios. En otras palabras, los productos de middleware se pueden ofrecer a través de una variedad de enfoques.

Un enfoque particularmente eficaz sería que los usuarios accedan al middleware a través de una plataforma tecnológica como Apple o Twitter. Considere los artículos de noticias sobre las fuentes de noticias de los usuarios o los tweets populares de figuras políticas. En el fondo de Apple o Twitter, un servicio de middleware podría agregar etiquetas como "engañoso", "no verificado", "carece de contexto", etc. Cuando los usuarios iniciaran sesión en Apple y Twitter, verían estas etiquetas en los artículos de noticias y tweets. Un middleware más intervencionista también podría influir en la clasificación de ciertos feeds, como listas de productos de Amazon, anuncios de Facebook, resultados de búsqueda de Google o recomendaciones de videos de YouTube. Por ejemplo, los consumidores podían seleccionar proveedores de middleware que ajustaran sus resultados de búsqueda de Amazon para priorizar productos fabricados en el país, productos ecológicos o productos de menor precio. El middleware incluso podría evitar que un usuario vea cierto contenido o bloquear fuentes de información o fabricantes específicos por completo.

Cada proveedor de middleware debería ser transparente en sus ofertas y características técnicas, para que los usuarios puedan tomar una decisión informada. Al mediar en la relación entre los usuarios y las plataformas, el middleware podría satisfacer las preferencias de los consumidores individuales al tiempo que ofrece una resistencia significativa a las acciones unilaterales de los jugadores dominantes.

Habría que resolver muchos detalles. La primera pregunta es cuánto poder de curación transferir a las nuevas empresas. En un extremo, los proveedores de middleware podrían transformar completamente la información presentada por la plataforma subyacente al usuario, con la plataforma sirviendo como poco más que una tubería neutral. Bajo este modelo, el middleware por sí solo determinaría el contenido y la prioridad de las búsquedas de Amazon o Google, y esas plataformas simplemente ofrecerían acceso a sus servidores. En el otro extremo, la plataforma podría continuar seleccionando y clasificando el contenido por completo con sus propios algoritmos, y el middleware solo serviría como un filtro complementario. Bajo este modelo, por ejemplo, una interfaz de Facebook o Twitter se mantendría prácticamente sin cambios.

El mejor enfoque probablemente se encuentre en algún punto intermedio. Dar demasiado poder a las empresas de middleware podría significar que las plataformas tecnológicas subyacentes perderían su conexión directa con el consumidor. Con sus modelos de negocio socavados, las empresas de tecnología se defenderían. Por otro lado, entregar a las empresas de middleware muy poco control no podría frenar el poder de las plataformas para seleccionar y difundir contenido. Pero independientemente de dónde se trazara exactamente la línea, la intervención del gobierno sería necesaria.

Otro detalle más por resolver es algún tipo de marco técnico que alentaría a surgir una diversidad de productos de middleware. El marco debería ser lo suficientemente simple como para atraer a tantos participantes como sea posible, pero lo suficientemente sofisticado para caber sobre las grandes plataformas, cada una de las cuales tiene su propia arquitectura especial. Además, debería permitir que el middleware evalúe al menos tres tipos diferentes de contenido: contenido público ampliamente accesible (como noticias, comunicados de prensa y tweets de figuras públicas), contenido generado por el usuario (como videos de YouTube y tweets públicos de particulares) y contenido privado (como mensajes de WhatsApp y publicaciones de Facebook).

Los escépticos podrían argumentar que el enfoque del middleware fragmentaría Internet y reforzaría las burbujas de filtro. Aunque las universidades pueden exigir a sus estudiantes que utilicen productos de middleware que los dirijan a fuentes de información creíbles, los grupos con mentalidad conspirativa podrían hacer lo contrario. Los algoritmos personalizados solo podrían dividir aún más la política estadounidense, alentando a las personas a encontrar voces que se hagan eco de sus puntos de vista, fuentes que confirmen sus creencias y líderes políticos que amplifiquen sus temores. Quizás algunos de estos problemas podrían resolverse con regulaciones que requieran que el middleware cumpla con los estándares mínimos. Pero también es importante tener en cuenta que tal fragmentación ya puede suceder, y puede que sea tecnológicamente imposible evitar que ocurra en el futuro.

Considere el camino tomado por los seguidores de QAnon, una elaborada teoría de la conspiración de extrema derecha que postula la existencia de una camarilla de pedofilia global. Después de tener su contenido restringido por Facebook y Twitter, los partidarios de QAnon abandonaron las grandes plataformas y migraron a 4chan, un tablero de mensajes más permisivo. Cuando los equipos de moderación de 4chan comenzaron a moderar los comentarios incendiarios, los seguidores de QAnon se mudaron a una nueva plataforma, 8chan (ahora llamada 8kun). Estos teóricos de la conspiración aún pueden comunicarse entre sí a través del correo electrónico ordinario o en canales cifrados como Signal, Telegram y WhatsApp. Tal discurso, por problemático que sea, está protegido por la Primera Enmienda.

Es más, los grupos extremistas ponen en peligro la democracia principalmente cuando abandonan la periferia de Internet y entran en la corriente principal. Esto sucede cuando sus voces son recogidas por los medios o amplificadas por una plataforma. A diferencia de 8chan, una plataforma dominante puede influir en una amplia franja de la población, en contra de la voluntad de esas personas y sin su conocimiento. En términos más generales, incluso si el middleware fomentara la fragmentación, ese peligro palidece en comparación con el que representa el poder concentrado de la plataforma. La mayor amenaza a largo plazo para la democracia no es la escisión de opiniones, sino el poder inexplicable que ejercen las empresas tecnológicas gigantes.

La Primera Enmienda (Constitución de los EE.UU) visualizó un mercado de ideas donde la competencia, más que la regulación, protegía el discurso público. Sin embargo, en un mundo donde las grandes plataformas amplifican, suprimen y apuntan a los mensajes políticos, ese mercado se derrumba.

El middleware puede solucionar este problema. Puede quitar ese poder a las plataformas tecnológicas y entregarlo no a un solo regulador gubernamental, sino a un nuevo grupo de empresas competitivas que permitirían a los usuarios adaptar sus experiencias en línea. Este enfoque no evitaría que circularan teorías de conspiración o discursos de odio, pero limitaría su alcance de una manera que se alineara mejor con la intención original de la Primera Enmienda. Hoy en día, el contenido que ofrecen las plataformas está determinado por turbios algoritmos generados por programas de inteligencia artificial. Con middleware, los usuarios de la plataforma tendrían los controles. Ellos -no algún programa invisible de inteligencia artificial- determinarían lo que veían.


Contra el mito de Maradona

En 2008, el experimentado intelectual argentino, Juan José Sebreli, escribió una obra titulada "Comediantes y mártires. Ensayo contra los mitos" en la que criticó la deificación de Maradona, señalando sus hipocresías e incoherencias, su relación con el crimen organizado y su amistad con dictadores. Reproducimos a continuación una reseña de los principales pasajes del libro que realizó la revista Letras Libres el día del fallecimiento del exfutbolista.

En "Comediantes y mártires...", Juan José Sebreli critica la relación de Maradona con la Camorra, su aprecio por dictadores como Videla o Castro, su drogadicción. También analiza los mitos nacionalistas y religiosos que se crearon en torno a él: "Sus seguidores y él mismo se dedicaron a difundir el mito de la persecución por parte de los poderosos. Siempre fueron los otros los culpables de sus errores y males, nunca él mismo, victimización bastante frecuente en la sociedad argentina"

Un mito religioso

Resulta extraño que un hombre aparentemente simple haya suscitado comparaciones con personajes tan disímiles: Cristo, Ulises, san Genaro, la Virgen María, Napoleón, Mick Jagger y algunos más inexplicables aún, como Baudelaire, según el periodista italiano Gianni Brera.

En Nápoles se llegó a identificarlo, mediante un juego de palabras, con la Virgen: Maradona-Madonna era uno de los cantos populares. Su imagen era llevada con el mismo ritual folclórico que la Madona dell'Arco, durante una fiesta popular donde se mezclaban los elementos religiosos con los futbolísticos.

El endiosamiento llegó hasta el punto de rezarse el padrenuestro con adecuadas modificaciones: "Maradona nuestro, que descendiste sobre la Tierra / santificado sea tu nombre / Nápoles es tu reino". Durante la Navidad se vendían "pesebres" con un muñequito de Maradona que reemplazaba al niño Jesús. La idolatría no sólo se dio en Nápoles; en Buenos Aires, el día de su cumpleaños de 1997, frente a su casa de Villa Devoto, se vio un pasacalle con la inscripción: "El 30 de octubre de 1960 nació Dios". Ese mismo año y después de una suspensión por doping apareció otro pasacalle frente a la sede de la AFA que decía: "Amnistía a Dios".

Nápoles y la mafia

La idolatría tuvo su consagración en Nápoles, porque para ciertos sectores sociales napolitanos el fútbol estaba más vinculado con la política, los sentimientos localistas, la religiosidad primitiva y la sobrecompensación por las frustraciones económicas que con el deporte propiamente dicho. Para la celebración del triunfo de 1987, durante una semana todas las actividades fueron interrumpidas en esa ciudad atacada por la peste emocional y Maradona fue paseado por las calles ante una multitud delirante.

Hay un aspecto siniestro de su trayectoria en Nápoles, su relación con la Camorra. Estaba destinado a vincular su carrera a los ámbitos más tenebrosos de la sociedad en la que actuaba. Si en Buenos Aires toleró que la dictadura militar se sirviera de él, y ése fue su primer escalón hacia la fama, en Nápoles se vinculó a la mafia napolitana, la Camorra, que dominaba el mundo de la droga, el contrabando, la prostitución, el juego, los lugares de diversión nocturna y también el fútbol y el "totonero", mercado negro de las apuestas sobre los resultados de los partidos. Sin el apoyo de la Camorra no le hubiera sido tan fácil convertirse en el rey de Nápoles.

El primer contacto directo de Maradona con la Camorra fue en enero de 1986, en una fiesta en la casa de Carmine Giuliano, uno de los capos de la mafia y jefe del barrio popular de Forcella.Años después se ventilaron públicamente esas relaciones peligrosas. Cuando la policía allanó la casa de Giuliano se encontraron numerosas fotografías en las que Maradona aparecía con miembros del clan mafioso. El ‘arrepentido' Piero Pugliese aseguró que el jugador figuró en la lista de pagos de la Camorra durante seis años. El periódico Il Mattino publicó su fotografía tomando champán con dos capos de la mafia, los hermanos Raffaello y Carmine Giuliano. Otro hermano de éstos confesó que su familia le facilitaba cocaína "siempre de primerísima calidad" para evitar que recurriera a adulteraciones que perjudicaran su físico.

Su relación con las mafias internacionales del narcotráfico no cesó. En 2004, en Bogotá, fue allanada la casa de Diego Montoya, jefe del cártel del Norte del Valle; como consecuencia de investigaciones de la DEA y el FBI, se encontró una foto del año anterior en la que aparecía Maradona junto a él y otros familiares.

Maradona político: de la dictadura de Videla a la dictadura de Castro

Existen distintos mitos que entremezclados componen el mito único de Maradona. Para el nacionalismo populista, encarna el mito de la identidad nacional; para las clases bajas sin conciencia política, el mito del mendigo que se transforma en príncipe; para los intelectuales de izquierda, el mito del rebelde social; para la juventud contracultural, el mito del transgresor.

El mito ingenuo y sentimental para uso de los "pobres de espíritu" se complementó con el mito útil para los sectores politizados, inventado por los intelectuales de izquierda, que creyeron ver en Maradona un luchador consciente contra el poder que había empezado con sus diatribas contrarias a la industria del fútbol.

Fue en Nápoles, no en Villa Fiorito, donde descubrió la atracción de la hinchada futbolera por los símbolos de la guerrilla latinoamericana, aunque despojados de todo significado político concreto y reverenciados por sus costados de coraje y violencia. Los tifosi solían usar boinas con estrellas, camisas militares, pantalones de fajina inspirados en el uniforme guevarista. Así se le reveló la existencia de un tipo humano en boga, el joven rebelde setentista, y decidió unir su figura a la del Che, para añadir otro símbolo exitoso al suyo propio. Él fue más allá de la calcomanía en la camiseta; durante un carnaval en Río de Janeiro, se tatuó la imagen del Che en un brazo y después la de Fidel en una pierna.

A su adoración por Castro agregó su fervor por Hugo Chávez y por Evo Morales, junto a quienes intervino en la Anticumbre realizada durante la Cumbre de Presidentes Americanos en Mar del Plata. A esa lista de líderes admirados sumó al presidente de Irán, negador del holocausto.

La dictadura militar advirtió las condiciones carismáticas de Maradona y decidió aprovecharlo; éste se dejó usar, y a su vez usó a la dictadura para su propia carrera. Su primer éxito, el Campeonato Juvenil en Tokio, fue utilizado por la dictadura para mejorar su imagen y distraer la atención de la gente de los crímenes que se estaban cometiendo. El dictador Videla dirigía, desde el canal de televisión estatal y por vía satélite al Japón, el operativo de saludo a Maradona. Las manifestaciones de festejo sirvieron para ocultar la visita de la delegación de la Comisión Internacional de Derechos Humanos que había ido con el propósito de investigar las desapariciones. A su retorno, lo recibieron en la Casa Rosada y Videla lo felicitó ante las cámaras de televisión.

A instancias de los militares, Maradona comenzó a dar discursos ajenos al fútbol y muy en el estilo del régimen, como el que pronunció después de firmar el trato con Austral, donde ya se alentaba el espíritu bélico que llevaría a la aventura de las Malvinas: "Ahora que soy muy feliz por servir a mi país como soldado, empiezo a entender el verdadero significado de la soberanía nacional. Significa todo. Es mi país y mi país es como mi propia familia, y si un día nuestras Fuerzas Armadas tienen que defender el país, ahí va a estar el soldado Maradona, porque antes que todo soy argentino." Pero cuando llegó la guerra de las Malvinas, que provocó la muerte de tantos jóvenes como él, el soldado Maradona no se hizo presente.

Por añadidura, el defensor -en los discursos- de la soberanía nacional no vaciló, en 1979, en depositar todo su dinero fuera del país, en el paraíso fiscal de Liechtenstein; después partió él mismo a Europa con un contrato que lo hacía rico, asegurándole un sueldo de setenta mil dólares por mes.

El drogadicto icono del deporte y la salud

La ironía de la historia no faltaba en su vida; no sólo encabezó junto a Coppola una campaña contra la droga, siendo un impenitente adicto, sino que fue nombrado embajador de la Unicef mientras sostenía, con todo desparpajo, que su hijo natural italiano había sido «una equivocación» y se negaba a reconocerlo. No faltó la oferta de The Imago Bank, propiedad del fotógrafo Jorge Fisbern, para la creación del personaje Dieguito "ideal para la promoción en los niños de la vida sana y el cuidado del cuerpo".

¿El mejor futbolista del mundo?

A partir de la primera prueba de doping en 1991, y a lo largo de siete años, marcó apenas doce goles en cincuenta y nueve partidos, un gol cada doscientos días. Si los goles realizados a lo largo de toda una carrera constituyen un índice de la calidad del jugador, Maradona está lejos de los mejores. Frente a los 656 goles realizados por Johan Cruyff, los 812 por Di Stéfano y los 1.283 por Pelé, Maradona sólo llegó a 266.

En encuestas más recientes sobre los mejores jugadores de fútbol realizadas por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol, Pelé obtuvo el primer lugar y Maradona el quinto; en la Association of Football Statisticians, Pelé volvió a salir primero y Maradona, sexto. El jugador José Sanfilippo manifestó: "Pelé fue mejor que Maradona, fue setenta veces mejor porque tenía todo, le salía todo bien, sin fallas, mientras que Maradona no sabe cabecear y no maneja la pierna derecha". A estas declaraciones, el aludido respondió calificando a Sanfilippo de "vendepatria", porque, por supuesto, la "patria" era él.


Cuba, la represión ignorada

Escudándose en la atención internacional sobre las elecciones estadounidenses, las crisis latinoamericanas y la pandemia del Covid-19, el gobierno cubano reprime escandalosamente a sus opositores dentro de la isla, afirma el connotado escritor y periodista Amir Valle en una columna para la Deutsche Welle que nos interesa reproducir.

Es una vieja estrategia del castrismo: en La Habana, protestando por la condena amañada de un joven rapero opositor, Denis Solís, un grupo de artistas, intelectuales, científicos y activistas de la sociedad civil independiente, se encierran en una casa y comienzan huelgas de hambre y de sed exigiendo la liberación del músico. Y la respuesta gubernamental es típica: detenciones a quienes quieren conocer detalles o sumarse a la huelga, movilización de la población revolucionaria para hacer actos de repudio delante de la vivienda e incitación a elementos marginales para que insulten y agredan a los huelguistas.

A estas estrategias se suma una más peligrosa: mediante su ejército de troles en internet, el gobierno de La Habana llena las redes sociales de mensajes, memes, falsas noticias, desinformación y denigración, asegurando que ni el rapero Denis Solís, ni los fundadores y actuales miembros del Movimiento San Isidro son artistas, sino delincuentes. Y, como lamentablemente suele suceder con las noticias sobre la represión en Cuba, los medios de prensa internacionales no la considera noticia importante, los organismos internacionales viran la cara y los defensores de la Revolución Cubana fuera de la isla amplifican esa gran mentira, convencidos además de que este, como cualquier otro acto opositor en Cuba, es financiado por el gran enemigo histórico de la Humanidad: Estados Unidos.

Como dice desde La Habana el artista del performance Amaury Pacheco, uno de los artistas miembro del Movimiento San Isidro: "lo único cierto es que, además de la libertad de Denis Solís, esta huelga surge del hartazgo que tenemos los artistas de que simplemente por pensar distinto y querer hacer un arte independiente, además de expulsarnos de nuestros centros de trabajo y prohibir la promoción de nuestra creación, una y otra vez, semana a semana, nos detenga la policía política, nos encierren, nos amenacen..., sin que nadie en el mundo haga nada".

El arte de la denigración

Vergonzoso resulta que muchos admiradores de lo que pudo ser la Revolución Cubana sigan hoy empecinados en su ceguera cuando ahí están los hechos que demuestran que la denigración ha sido siempre una estrategia contra cualquier pensamiento opositor desde 1959. A Heberto Padilla, uno de los grandes poetas cubanos del siglo XX, en la década del 70 se le catalogó de "mediocre resentido", a raíz del escándalo intelectual conocido como "Caso Padilla", que dividió a la intelectualidad mundial al mostrar el lado oscuro del proceso revolucionario. En los 80, a Reinaldo Arenas, hoy una referencia universal de las letras cubanas, lo tildaron por su homosexualidad de "simple loca de carroza sin talento". Al poeta Manuel Díaz Martínez, un mito vivo de la poesía cubana, lo acusaron en los 90 de ser "un borracho sin obra", porque en 1991 firmó la conocida "Carta de los Diez", en la que diez colegas intelectuales de la isla se atrevieron a exigir reformas gubernamentales a Fidel Castro. Y recientemente, al convertirse en voces críticas, laureados escritores como Ángel Santiesteban, Jorge Ángel Pérez, Rafael Vilches y Rafael Almanza se han tenido que enfrentar a campañas de difamación en las que se les cuelga la etiqueta de "provocadores delincuentes sin talento que buscan reconocimiento internacional haciendo oposición".

Los apoyos ausentes

Dentro de Cuba, el apoyo hacia los huelguistas del Movimiento San Isidro desde el escenario cultural e intelectual es tristemente poco. Además de los pocos que siempre lo hacen, solo algunas voces se han alzado exigiendo el respeto a los reclamos del Movimiento San Isidro: algunos cineastas, entre ellos el renombrado crítico de cine Juan Antonio García; actores de la TV y el cine como Mario Guerra; los raperos independientes y músicos de gran impacto y respeto popular como Haydée Milanés (hija del mítico Pablo Milanés) y Robertico Carcasés.

Fuera de la isla, aparte de una carta abierta firmada por 233 artistas cubanos, mayormente residentes en otros países, se produce solo el usual apoyo de algunos congresistas desde Estados Unidos. Brillan, por su ausencia, las condenas de organismos que debían preocuparse por todas las violaciones cometidas por el gobierno de Miguel Díaz Canel, aprovechando que la atención internacional está centrada en las controvertidas elecciones estadounidenses, en las crisis gubernamentales latinoamericanas y en la pandemia del Covid-19.

A estas alturas, los cubanos que desean un cambio en su país se resignan a estar olvidados por el mundo. ¿Pueden acaso esperar algún apoyo de la ONU, que elige a Cuba como miembro del Consejo de Derechos de Humanos teniendo informes que muestran cuántos derechos se violan en la isla? ¿Pueden esperar apoyo de la UNESCO, que alaba la educación cubana, teniendo evidencias de que es un desastre de calidad y un mecanismo de manipulación ideológica de las nuevas generaciones? ¿Es posible esperar apoyo de la FAO, que ha reconocido que Cuba incumple los estándares universales de alimentación per cápita, pero felicita al país porque, supuestamente, en la isla nadie se muere de hambre? ¿Es lógico esperar apoyo de la Organización Panamericana de la Salud, que, mientras condena en otras naciones la explotación y malos salarios del personal médico, participa en las ganancias que Cuba obtiene del alquiler de cientos de miles de médicos que cumplen misiones internacionalistas fuera de la isla?

Los cubanos han comprobado, a fin de cuentas, que las instituciones, organismos internacionales y grupos regionales, la Unión Europea entre ellos, son un nido de fantoches vividores de la política internacional. Y que Cuba, salvo cuando sirve para intereses económicos y rejuegos políticos, parece no importarle a nadie.


Los jóvenes de América Latina alzan la voz

De Santiago a Lima o Bogotá, los movimientos estudiantiles cambian la agenda de sus países. Una nueva generación de peruanos desencadenó hace dos semanas cambios de fondo, según el análisis de El País de Madrid que aquí reproducimos.

Hasta hace poco más de dos semanas, Alba Ñaupas, una estudiante de Periodismo de 21 años de El Agustino, un distrito de clase media-baja del este de Lima, no había ido nunca a una protesta. Pero la noche del pasado 9 de noviembre, cuando escuchó que el Congreso había destituido al hasta entonces mandatario Martín Vizcarra, no lo dudó ni un segundo. Indignada por lo que considera que eran unos políticos aprovechándose del sistema en beneficio propio en medio de la profunda crisis de salud y económica que vive el país, entró a un grupo de WhatsApp que tiene con sus compañeros de universidad y escribió: "Chicos, vamos a marchar". Hoy forma parte de la llamada Generación del Bicentenario, el movimiento al que se le atribuye la caída del presidente Manuel Merino, quien sustituyó a Vizcarra de forma interina, y que estuvo apenas cinco días en el poder.

"Mi papá no quería que fuera, pero finalmente me dijo que, si quería, no me iba a detener. Mi mamá me dijo que pensara en mis hermanas y mi abuelita. Durante la pandemia no he salido casi nada, ni para comprar, pero yo decía: Lo siento pa', lo siento ma': no puedo quedarme con los brazos cruzados. No ahora. Si nosotros no hacemos algo, ¿quién lo va a hacer?", recuerda. Como muchos de los jóvenes que se unieron a las multitudinarias protestas que acabaron con la renuncia de Merino, Ñaupas no defendía a Vizcarra, sino que rechazaba una jugada política que creía que ponía en relieve los fallos del sistema. "Yo estaba harta de todo lo que estaba pasando. Es imposible que estas personas que están aquí [los congresistas] en vez de tomar decisiones pensando en el bienestar de la ciudadanía, lo hagan pensando en sus propios bolsillos, en lucrar", critica la joven. Aunque ella estudia en una buena universidad privada gracias a una beca, salió a protestar pensando en la educación de sus tres hermanas pequeñas, ya que teme que, si no cambian las cosas, puedan acabar en las universidades donde suelen ir los estudiantes de bajos recursos a endeudarse a cambio de una mala formación que no les garantiza un trabajo.

Perú es el último país latinoamericano en el que los jóvenes han impulsado una lucha contra un sistema que consideran injusto. En el último año y medio, ha habido protestas en Chile, Colombia y en Ecuador, donde los ciudadanos de entre 18 y 30 años han tenido un rol importante para lograr cambios profundos en sus democracias. Las demandas son muy variadas y responden a las urgencias de cada país. En ocasiones respaldan la agenda de otros grupos, como la de los pueblos indígenas en Ecuador. Sin embargo, hay un común denominador: el factor generacional, acompañado de las herramientas y los códigos de comunicación habituales entre los jóvenes. Por ejemplo, el uso de las redes sociales.

Los manifestantes recurren a ellas para congregarse, organizarse y ayudar a los heridos o buscar a los desaparecidos. También para lanzar sus reivindicaciones y documentar las marchas a través de canales creados por ellos mismos en plataformas como Instagram, Facebook o TikTok, con los que desafían la narrativa de los medios tradicionales cuando consideran que no reflejan su punto de vista. "A lo largo del tiempo las juventudes han sido un actor muy importante para el cambio social y ahora pasa lo mismo. Hay una similitud, pero las herramientas que tienen al costado para poder defender una democracia son diferentes y hacen que se reduzca el espacio y el tiempo para la organización, la convocatoria, la viralización, el en vivo y consiguen que todo se arme muy rápido", explica la socióloga peruana Noelia Chávez, quien acuñó el término Generación del Bicentenario para referirse al grupo que ha estado al frente de las protestas en Perú, una nación que en 2021 celebra dos siglos de existencia.

Según una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos, más de la mitad de los jóvenes de entre 18 y 24 años participó en las protestas. Si la vacancia o destitución de Vizcarra sacó a las calles a miles de ellos de manera espontánea, la represión policial de las manifestaciones pacíficas, que dejó dos muertos y decenas de heridos graves y que fue transmitida a través de sus propias redes, masificó la movilización. "La plaza San Martín [de Lima] estaba repleta y había una idea de que se metieron con la generación equivocada", afirma Chávez. "Este es el espíritu que debería tener la Generación del Bicentenario: una ciudadanía reclamando su derecho a una democracia y a tener representantes mejores. Pelean por eso. No es como una categoría sociológica, sino como una narrativa política para poder pensarnos como país de una manera menos pasiva, menos apática y mucho más activa en el cambio".

La generación que creció sin miedo

Las causas que sacaron a los peruanos a las calles eran tan variadas como las múltiples razones por las que sienten que su clase política y sus instituciones les han fallado, pero hay dos exigencias que se acabaron alzando como prioritarias entre muchos manifestantes: que se lleve a cabo una reforma policial, una petición surgida tras ver la violencia con la que respondieron las fuerzas del orden durante las marchas, y que se implementen cambios en la Constitución vigente, aprobada durante el Gobierno de Alberto Fujimori. Ambas demandas son similares a las de las movilizaciones que comenzaron el 18 de octubre del año pasado en Chile, que también tuvieron a los jóvenes como protagonistas. El conocido como "estallido social" comenzó como una revuelta de estudiantes de secundaria en Santiago que decidieron saltarse los torniquetes del metro en rechazo al alza del precio del billete y en pocos días se extendió a todo el país, con decenas de miles de personas exigiendo cambios profundos de un sistema económico que ha dejado una profunda brecha de desigualdad.

"Había la sensación de que el sistema siempre te perjudica", dice Nelson Duque, un estudiante universitario de 22 años que desde el primer día de las protestas participó activamente en las asambleas vecinales que se formaron en su barrio, la comuna de La Florida, en el sureste de Santiago. "Yo ya estoy endeudado siete u ocho años por una educación que no sé si vale esa plata", lamenta el joven. En ese país que se vendía como un oasis de estabilidad y crecimiento económico en América Latina, él, como muchos otros jóvenes, vivían día a día las grietas de un modelo que considera que solo beneficiaba a las élites. Para Duque, los síntomas de la desigualdad eran ver cómo su padre, comerciante, sufría para mantener a la familia con tres empleos en dos años o cómo algunos de sus parientes mayores tenían que seguir trabajando porque sus pensiones no eran suficientes para mantenerlos.

"Mi generación ya no entiende por qué las cosas se protegen tal y como están. Por qué tanto empeño en proteger un sistema que claramente está roto, algo que claramente no funciona", opina Mariana Contreras, una estudiante de Derecho de 20 años. El año pasado, cuando estallaron las protestas, la estudiante montó junto con otros compañeros de la Universidad de Chile un piquete legal para asistir a los manifestantes que fueron víctimas de violencia, detenciones o abusos policiales. Para reprimir las marchas, que en ocasiones se volvieron violentas, el Gobierno de Sebastián Piñera decretó un polémico estado de emergencia por el que sacó al ejército a las calles e instauró toques de queda en varias ciudades. La represión dejó 34 muertos y miles de heridos, entre ellos numerosas personas con lesiones oculares graves, y las denuncias de brutalidad policial se multiplicaron.

Conteras recuerda cómo para su madre, que en su juventud se opuso a Augusto Pinochet (1974-1990), la actuación policial ordenada por Piñera despertó fantasmas del pasado. "Mi mamá luchó para que la dictadura se acabara de manera activa. El día que pusieron el toque de queda, me llamó y me dijo: ‘Te vienes al tiro [ya]. No puedes estar en la calle'. Esa generación vivió con el miedo", afirma. La joven cree que, en parte, la movilización del año pasado se desató porque "no hubo una sanación de la sociedad después de la dictadura: no hubo justicia, no hubo reparación, quedó todo muy abierto como si nada hubiera pasado y en algún punto eso le explota también a la sociedad en la cara, a las élites que intentaron seguir como si nada", agrega.

El académico de la Universidad de Valparaíso Juan Sandoval, quien codirigió una investigación sobre las protestas estudiantiles chilenas de 2006 y 2011 llamada Una generación sin miedo, coincide en el análisis de Contreras al hablar de un "recambio generacional" en este grupo de jóvenes que "ya no están tan marcados por las dictaduras militares" frente a sus padres, "para los que una participación muy activa en política era poner un poco en juego el propio cuerpo con la posibilidad de ser desaparecido o exterminado". "Esta generación no es que no sienta miedo al ver las fuerzas de carabineros, pero la sensación de miedo que cualquier ser humano siente ante cualquier acto represivo se vive a partir de una ambivalencia emocional que va entre euforia y la rabia, la sensación de indignación con lo que el Estado hace", apunta.

Pese a que las encuestas publicadas cuando comenzó el "estallido social" hablaban de una generación con pocos índices de participación política y un alto rechazo a los partidos y líderes tradicionales, con su movilización demostraron querer involucrarse en la configuración de la sociedad, pero de una manera distinta. De hecho, sondeos preliminares apuntan que los jóvenes fueron masivamente a las urnas el mes pasado para votar en en el plebiscito en el que casi el 80% de los chilenos aprobó sustituir la Constitución de la época de Pinochet, una consulta que se considera un logro de las protestas. "Podría ser hipotéticamente plausible pensar que cuando los jóvenes perciben que en la elección convencional se pone en juego algo sustantivo sí participan", apunta Sandoval.

"Sí que es una generación muy política, pero política en otro sentido", indica su colega Manuela Badilla, una socióloga de la Universidad de Valparaíso que para sus investigaciones sobre las transformaciones generacionales en la forma de hacer memoria en Chile ha hecho numerosas encuestas a jóvenes de entre 18 y 28 años de la periferia de Santiago. Para ella, la incógnita de los próximos años estará en ver si la generación está dispuesta a canalizar ese activismo más horizontal y sin líderes hacia la política institucional. "Habrá que ver cómo se formula finalmente y cómo se escribe la Constitución y si ese aumento de la participación en el plebiscito, que fue súper significativo, se va a traducir en una votación en abril cuando habría que elegir a los constituyentes", afirma. "La dificultad está en entender quiénes son los actores hoy en día y saber leer esa nueva forma de hacer política, que no responde a con la que uno creció", añade.

Para Mariana Contreras, la estudiante de Derecho, el plebiscito fue la primera vez que pudo acudir a las urnas. "Es súper simbólico la primera vez que uno vota cambiar todo", dice. "Fue emocionante, un momento de felicidad que uno podía sentir también en las calles. La gente estaba vocineando, gritando". Para ella, el desafío ahora será poder elegir a las personas que van a integrar la Convención Constitucional y lograr consensos "para que la Constitución pueda evolucionar con la sociedad y no esté llena de candados".

Ese sentimiento de responsabilidad tras las protestas lo comparte Alba Ñaupas, la estudiante de periodismo peruana que se sumó a las protestas de su país a principios de mes. "Muchos dicen que la memoria del pueblo peruano es frágil, que el pueblo peruano olvida rápido y yo les decía a mis amigas: ‘Puede ser cierto. Vimos que votaron por Fujimori, votaron por Alan García, pero al menos nosotras ya no somos el futuro, nosotras somos el presente del país y está en nosotras no olvidar esto, no dejar que esto se repita e informarnos antes de emitir un voto".

Intérpretes de la sociedad

La memoria fue precisamente uno de los resortes que unió a decenas de miles de estudiantes en las manifestaciones contra el Gobierno de Iván Duque en Colombia. En las protestas, que alcanzaron su apogeo en noviembre de 2019 y este año sufrieron los efectos de la desmovilización derivados de la pandemia de coronavirus, las demandas de las nuevas generaciones se sumaron a las reivindicaciones de los sindicatos. Los jóvenes, sin embargo, se convirtieron en los principales intérpretes de las aspiraciones de amplísimos sectores de la sociedad en un país que acaba de salir de un conflicto armado de más de medio siglo y que aún está lejos de resolver el problema de la violencia. Bajo el hilo conductor de la paz, el rechazo a los constantes asesinatos de líderes sociales y la muerte a manos de la policía del estudiante Dilan Cruz, en el parque de los Hippies de Bogotá, la plaza símbolo de las concentraciones, se respiraba hace un año un clima de cambio. Un ambiente en el que el fin de la guerra ha abierto la puerta a una transición profunda de Colombia.

Las movilizaciones estudiantiles fueron ya a finales de 2018 el primer frente del Ejecutivo de Duque, quien se opuso a los acuerdos de paz con las FARC y gobierna con un proyecto económico eminentemente neoliberal. Ganaron algunos pulsos, consiguieron mayor inversión. Pero sus metas son estructurales. Alejandro Palacio tiene 22 años y estudió Ciencia Política en la sede de Medellín de la Universidad Nacional, el principal centro público del país. Fue representante en el Consejo Superior Universitario y acaba de ingresar a una maestría de Economía con una beca en Bogotá. "Yo entré en la universidad en 2016 y justo en el segundo semestre se dieron movilizaciones por la paz. Esa es la agenda de futuro y de cambio", razona Palacio, que creció en una familia de clase media y es un firme defensor de la enseñanza pública. "La educación puede ser un instrumento para eliminar desigualdades, pero si no es inclusiva puede ser un instrumento para potenciarlas", continúa.

Esas desigualdades son una de las premisas de las convulsiones que agitan el país. La brecha social de Colombia es una de las más amplias del mundo, según la OCDE. "No es posible que para salir de la pobreza una familia tengan que pasar 12 generaciones", lamenta este estudiante. Palacio defiende que esta es "la generación que más quiere reafirmar sus derechos" y rechaza las acusaciones de algunos sectores políticos de "ser una generación paga". "Ese imaginario es muy dañino. Esta no es una generación paga, no es mediocre, no lo quiere todo regalado", afirma. También su apuesta es quedarse en lugar de buscar oportunidades en el extranjero: "Los jóvenes tenemos que quedarnos en Colombia tratando de impulsar nuestro país, participando en la vida pública". En definitiva, quiere un futuro mejor para su país. El año pasado en las movilizaciones se escuchaban eslóganes como "yo quiero estudiar para cambiar la sociedad". Y de eso se trata, de cambio integral que va más allá de una agenda nacional.

"La plataforma y la agenda de los movimientos estudiantiles es más amplia de la que tenían en el pasado", explica la politóloga e internacionalista Sandra Borda. De la defensa del medio ambiente al feminismo. "Eso les da la posibilidad de aglutinar a mucha más gente". La mezcla de las reivindicaciones de los estudiantes de universidades públicas y privadas hizo además que el movimiento fuera más transversal al quitarle el componente de clase, señala. Borda, que plasmó en el libro Parar para avanzar la crónica de aquellos días, considera también que "estos movimientos estudiantiles son mucho más globalizados que en el pasado". Es decir, no se pegan exclusivamente a la agenda de política pública de sus propios países. Un ejemplo: una de las acciones más simbólicas de las protestas en Bogotá fue la marcha hacia el aeropuerto El Dorado. "Esa idea de tomarse el aeropuerto fue heredada de los movimientos estudiantiles de Hong Kong".

Esta politóloga resalta la capacidad de conexión de los jóvenes con la clase media colombiana, tradicionalmente poco dispuesta a movilizarse. "Entendieron aquello de que los movimientos sociales tienen que ser amplios y comunicarse con el resto de la sociedad". Sin embargo, duda sobre el camino. "Lo que no tengo tan claro es en lo que vayan a transformar su activismo de estudiantes hacia el futuro. En medio del confinamiento la conversación política se hace muy difícil. Esto dificulta mucho la protesta y el accionar de los movimientos sociales. Pero el año que sigue es un año electoral en Colombia y es una oportunidad enorme para ellos. Los cambios que piden los movimientos sociales normalmente no ocurren en los Gobiernos de turno, sino en los siguientes".

Una encuesta realizada por la Universidad del Rosario y la firma Cifras y Conceptos antes de la adopción de las medidas de confinamiento por la covid-19, es decir, antes que se produjera un repliegue, señalaba que los jóvenes colombianos se indignan principalmente por la apatía y el conformismo, el machismo, la corrupción y la desigualdad. A eso se añaden las preocupaciones propias de la coyuntura de la emergencia sanitaria. "Los jóvenes somos víctimas de la pandemia, estamos en la encrucijada económica de la pandemia. En la crisis global de 2008 y 2009 y ahora en 2020 somos los jóvenes los más afectados", continúa Palacio, quien cree que Duque, el presidente más joven de la historia reciente de Colombia -tiene 44 años- ha dado la espalda a las nuevas generaciones, mientras que otros líderes políticos como la alcaldesa de Bogotá, la verde Claudia López, encarnan el cambio.

"Sería bueno que el sector político y el sector privado se dieran cuenta de ello, de que los jóvenes no solo son consumidores, no solo están en TikTok", señala Sergio Guzmán, analista político y director de la consultora Colombia Risk Analysis. "Los jóvenes que flexionan sus músculos y estas protestas demuestran que tienen dos cosas, poder de convocatoria y flexibilidad. Existe la sensación de que el sistema está construido no para ellos, ellos alimentan el sistema y no está estructurado para darles poder. Perú es el primer país donde vamos a ver su peso en las elecciones del próximo año", agrega.

En 2021 se celebran elecciones también en Ecuador, donde varios colectivos estudiantiles se sumaron el año pasado a las movilizaciones impulsadas por los pueblos indígenas contra el Gobierno de Lenín Moreno por el retiro de los subsidios al combustible. Esta semana muchos exigieron en la calle la destitución de María Paula Romo, la ministra con más visibilidad del Ejecutivo, finalmente aprobada por la Asamblea Legislativa. Sin embargo, las especificidades del país son distintas y su protagonismo no ha alcanzado los resultados que tuvo el movimiento, por ejemplo, en Perú. Los jóvenes también estuvieron presentes en la llamada "revuelta de los pititas", en referencia a las sogas con las que organizaciones vecinales cortaban los caminos, sobre todo en el departamento de Santa Cruz. Esa oleada de protestas contra Evo Morales se produjo en noviembre de 2019, pero su derrocamiento se debió finalmente a un movimiento interno del Ejército que le retiró la confianza y le forzó a dimitir. Y las nuevas generaciones son todavía, pese a la migración masiva, la columna vertebral de las movilizaciones que desde hace años buscan forzar una renuncia de Nicolás Maduro en Venezuela. Perú, sin embargo, será el primer verdadero banco de prueba de su implicación en la política real y su capacidad de impulsar un cambio a través de las urnas.


Primer acercamiento entre los presidentes Fernández y Bolsonaro

Por Alvaro Valverde Urrutia

Luego de los fuertes roces y las diferencias ideológicas entre los presidentes Fernández y Bolsonaro, se concretó finalmente la primera reunión virtual, con el objeto de calmar las aguas. La misma se enmarcó en el 35° aniversario de la reanudación de las relaciones bilaterales, que fue la piedra fundamental para el nacimiento del Mercosur, con el encuentro de los expresidentes Raúl Alfonsín y José Sarney.

El encuentro fue el resultado de una coordinación diplomática y política que en los últimos meses permitió el crecimiento del comercio bilateral. Desde el pasado mes de agosto, Brasil es el principal socio comercial de Argentina, relegando a China de esa posición.

Durante la reunión, el Presidente Fernández pidió a su par Bolsonaro que quedaran de lado las diferencias que los separan en lo institucional, político e ideológico para dar al Mercosur el impulso que necesita. Fernández manifestó, además, que dicho impulso debe realizarse en conjunto.

Si bien desde Itamaraty se ratificó la intención de fortalecer el Mercosur junto a Argentina, el mandatario Bolsonaro hizo hincapié en que dicho bloque es el principal pilar de integración de Brasil e insistió en la necesidad de generar mecanismos más ágiles y menos burocráticos para el esquema integrador.

Como es sabido, Brasil, Paraguay y Uruguay apoyan el avance de las negociaciones externas orientadas hacia el libre comercio con Canadá, Corea del Sur, Singapur, Líbano e India. Mientras, el Presidente Fernández considera que no es conveniente acelerar las mismas, ni firmar acuerdos de libre comercio.

En principio, los dos presidentes confirmaron su intención de trabajar juntos para el perfeccionamiento e impulso del Mercosur y las negociaciones externas con terceros países. Sin embargo, resulta evidente que Bolsonaro y Fernández pugnan y rivalizan por implementar sus modelos para el Mercosur. El mandatario brasileño sigue apostando al libre comercio; mientras Fernández pretende el proyecto de Patria Grande. Pareciera, que este será un aspecto difícil de conciliar.

Por otra parte, Bolsonaro planteó profundizar el turismo entre ambos países y se refirió a la colaboración en defensa, expresando la excelente integración de las Fuerzas Armadas de ambos países para fortalecer las industrias de la defensa y en la lucha contra el contra el narcotráfico y el crimen trasnacional.

Fernández, por su parte, también hizo mención a la integración en seguridad y defensa, pero agregó que tienen que trabajar juntos en el tema del medioambiente, porque es un aspecto de mucha preocupación. Asimismo, señaló el mutuo interés sobre el desarrollo para abastecer de gas a ambos países.

El Presidente argentino tiene como objetivo establecer un acuerdo con su par brasileño sobre el gas natural que se producirá en Vaca Muerta, ya que Brasil requiere mayor generación térmica y Argentina va a tener excedentes del mismo.

Además, existe un importante proyecto de gasoducto, que une Vaca Muerta con Porto Alegre, que Fernández pretende se construya lo antes posible. Para ello, el gobierno argentino necesita del apoyo de Brasil debido a que la obra tiene un costo de 5.000 millones de dólares.

El gobierno argentino asumirá en la próxima Cumbre del Mercosur a celebrarse el 16 del presente mes. Una de sus prioridades consiste en que el bloque le facilite reanudar el proyecto de integración latinoamericana, lo cual va en sentido contrario de los intereses brasileños. Brasil pretende para el Mercosur una postura de negociación externa orientada hacia fuera de la región que favorezca el acceso a los mercados de las economías más competitivas.

En el proyecto de integración latinoamericana y de Patria Grande, el gobierno de los Fernández tiene la intención de que Bolivia ingrese como miembro pleno al Mercosur. Si bien fue admitida en 2015 y ratificado su ingreso por Argentina, Paraguay y Uruguay, resta la ratificación del senado brasileño.

Algunos de los temas conversados entre Fernández y Bolsonaro estuvieron presentes en la reunión mantenida previamente entre los presidentes Lacalle Pou y Fernández la pasada semana, donde se abordó, entre otros, el tema Mercosur.

En esa oportunidad, Lacalle Pou señaló la prioridad de la apertura comercial con terceros países, donde existe coincidencia con el Presidente Bolsonaro.

Asimismo, ambos presidentes estuvieron de acuerdo en la necesidad de buscar una agenda común para el Mercosur, así como tener la tarea conjunta de encontrar un punto de contacto en el bloque.

Lacalle Pou y Fernández intercambiaron posiciones acerca del camino del Mercosur, ya que sus posturas están enfrentadas. Uruguay pretende la flexibilización de la Decisión 32/00 para negociar por fuera el Mercosur un TLC con China, pero Argentina la rechaza, también Brasil, aunque en menor medida. Y, como mencionamos antes, Argentina pretende darle un giro a la agenda externa del Mercosur para negociar con economías menos competitivas y no dar prioridad a la agenda aperturista de Bolsonaro.

En suma, luego de tantos frustrados desencuentros y permanentes roces, se reunieron los presidentes Fernández y Bolsonaro dando el punta pie inicial a una relación que inevitablemente deberá enfrentar los escollos de fuertes estrategias nacionales divergentes, que en principio no serían sencillas de sortear o encontrar puntos de acercamiento; así como encontrar coincidencias en sus modelos políticos y comerciales opuestos para el Mercosur.


Frases Célebres 837

"No, mueren hombres y mujeres. Y no podés hacer que valgan más, es parte de una dictadura moral la que vivimos. Mueren hombres en manos de sus mujeres. ¿Entonces si mueren más negros vamos a darles más importancia a los negros? Lo que ustedes están diciendo, y acá me calienta que me voy a meter en otro quilombo, pero está mal el análisis". Gustavo "El Gucci" Serafini, cantante tropical, respondiendo a la periodista Anahí Lange que dijo que hay mujeres que mueren todos los días a manos de parejas y exparejas. Algo Contigo, canal 4 (30/11/20).

"Venimos de una tendencia creciente de casos desde hace un mes aproximadamente y desde el viernes pasado rompimos esa barrera del 4% de test positivos sobre test realizados. Eso marca un cambio en cuanto a como se viene comportando la epidemia en Uruguay que se viene acelerando (...) La tendencia muestra una duplicación de los casos diarios en alrededor de 15 días, la mitad del tiempo que hace un par de meses, por lo que si se continúa como hasta ahora y sin cambios en el comportamiento social de la ciudadanía se podría aumentar a 300 casos de aquí a 20 días". Santiago Mirazo, virólogo, analizando la evolución de la pandemia de COVID-19 en Uruguay tras un fin de semana de más de 200 casos diarios cada día. Telenoche, canal 4 (30/11/20).

"Es necesario encontrar el tono justo para que las medidas den señales fuertes pero teniendo en cuenta que la economía y el trabajo han sido muy afectados. El límite justo está entre tocar lo menos posible el proceso de reactivación y al mismo tiempo reducir la movilidad y dar un mensaje de apretar las clavijas". Pablo Mieres, ministro de Trabajo, sobre las medidas anunciadas por el Ejecutivo, tras el aumento de casos de Covid 19. Informativo Carve, radio Carve (02/12/20).

"El comportamiento social luce desordenado en las últimas semanas, tenemos que apretar las marcas en eso. Uruguay dejó de estar en una zona verde de acuerdo al avance de la enfermedad, y pasó a una zona "amarilla anaranjada. No escapa a nadie que estamos peor y por eso trabajamos intensamente. Los números se comentan solos. Hay un quiebre de la tendencia. Hay más test positivos sobre test realizados, que en algunos días pasó del 4%, que es uno de los límites". Daniel Salinas, ministro de Salud Pública. Subrayado, canal 10 (30/11/20).

"Nos estamos jugando la temporada de turismo interno. Nosotros hemos trabajado mucho desde la adversidad en todo este tiempo. Los reporte que tenemos semanalmente de la movilidad del turismo interno son muy buenos. Lo que sucede es que tenemos que saber y entender de que la libertad responsable es indispensable para cortar línea de contagios y que tengamos una buena temporada de turismo dentro de la temporada que nos toca vivir". German Cardoso, ministro de Turismo. Telemundo, Canal 12 (01/12/20).

"No puede ser que hayan empezado a cobrar el peaje a 160 pesos cuando todavía no salió el decreto. El decreto se está estudiando, todavía no está firmado (...) Todavía no se estableció el precio". Luis Alberto Heber, ministro de Transporte y Obras Públicas, que negó que el peaje pagado al contado vaya a costar 160 pesos para los vehículos categoría 1 y 2. Noticias de radio CW33 de Florida (30/11/20).

"Incomunicación Oficial: en campaña prometieron que no habría aumento de tarifas, pero... un día anuncian que suben los peajes a $160, pero... al otro día lo niegan. Improvisan, no gobiernan, gobernar es algo serio". Charles Carrera, coordinador de la bancada del Frente Amplio, escribió en su cuenta de tuiter.

"El que elaboramos es el mejor Presupuesto posible para dinamizar la economía, generar empleo y mantener las políticas sociales. A todos nos gustaría tener más recursos, pero no tenemos más. De todas formas, gastar más no garantiza mejores resultados (...) Causa tristeza, este lunes una senadora decía, 'este Presupuesto no va a ser de color rosa'. ¿Me están hablando en serio? ¿Consideran que vivimos en un panorama rosa en los últimos 15 años? Es como un insulto a la inteligencia de la ciudadanía". Gloria Rodríguez, senadora Blanca. Montevideo Portal (01/12/20).

"El Frente Amplio cometió errores a diverso nivel que lo llevaron a encerrarse en sí mismo y alejarse de sectores de la sociedad, lo que provocó su derrota electoral, pero la autocrítica que está procesando la coalición de izquierda no debe transformarse en una carnicería interna". Pablo Ferreri, exsubsecretario de Economía y Finanzas. Entrevista central de Informativos 930, radio Montecarlo (27/11/20).

"Si a los gestos no le agregamos democracia efectiva, vamos mal". Javier Miranda, presidente del Frente Amplio, que valoró la presencia de Lacalle Pou en la asunción de Orsi, pero criticó algunos cambios hechos a los proyectos de Ley de Medios y el de Presupuesto Nacional. Hora de Cierre, radio Sarandí (31/11/20).

"Lamento el severo impacto de la pandemia en los hogares de EEUU. Es una tragedia estadounidense y es esencial que actuemos de forma urgente". Janet Yellen, nominada por Biden para dirigir el Departamento del Tesoro. Agencia AFP (01/12/20).

"Macron sacó una carta de condolencia y de homenaje al `Pibe de Oro`, que tiene como 20 párrafos y en el 19, en el penúltimo párrafo, viene a criticar a Maradona de manera deleznable y a decir cosas feas. Macron es un tipo de extrema derecha, muy oligarca, muy pro-imperialista, lamentablemente porque el pueblo francés es de grandes valores. Si le vas a rendir homenaje al mejor futbolista de la historia del mundo, al gran Diego Armando Maradona, ten altura Macron. Viene a criticar la amistad de Maradona con Fidel Castro, con Hugo Chávez, con Venezuela y a calificarlas, adjetivarla de manera deleznable, no puede ser. Bueno ayer recibió la crítica inmediata de Argentina, de las redes sociales del mundo". Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Agencia Ansa (29/11/20).

"Hay que buscar el voto sin descanso para lograr una victoria en las próximas elecciones legislativas que se celebrarán en ocho días. Ustedes jefas de calle, y algunos jefes, ustedes jefas de UBCH (Unidades de Batalla Bolívar-Chávez), y algunos jefes, ya saben lo que tienen que hacer. No podemos descansar en estos ocho días porque es mucho lo que está en juego. Tenemos que regarnos por cada calle". Jorge Rodríguez, jefe de campaña del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Agencia EFE (28/11/20).

"La vía costarricense, que se gestó ese histórico 1 de diciembre (de 1948), nos ha enseñado que las diferencias se resuelven por el diálogo, que no hay espacio para la violencia, la imposición y la fuerza; y que proteger nuestras instituciones democráticas asegura nuestra convivencia". Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica, en un acto oficial en el Museo Nacional - edificio que albergó el último cuartel militar del país- a 72 años de la abolición de su Ejército. Agencia Ansa (01/12/20).

"Mi partido Azul y Blanco votará a favor de la disolución del Parlamento propuesta por la oposición para celebrar nuevas elecciones". Benny Gantz, socio del primer ministro Benjamin Netanyahu en el gobierno de coalición israelí. Agencia AFP (01/12/20).

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.