Edición Nº 763 - viernes 24 de mayo de 2019        

Una economía postrada y un país sin horizontes

Con un desempleo que preocupa y lastima y un subempleo cada vez mayor, la población sufre las consecuencias de una economía postrada y que no permite alimentar esperanzas. Vamos a seguir así, cayendo lenta pero seguramente, hasta que haya un cambio de gobierno.

El primer trimestre de 2019 muestra un promedio de 8,8% en el desempleo, pero en marzo la desocupación trepó al 9,5%, la cifra más alta de los últimos 12 años. En el interior del país, la situación es más dramática, con una tasa del 10,2%. La condición de los jóvenes se agrava, con una desocupación del 32,8 % en las mujeres menores de 24 años y del 22,1% en los hombres de la misma edad.
 
Desde 2014 en adelante, el desempleo ha venido creciendo, en forma lenta pero sostenida, ubicándose ya en guarismos muy preocupantes. Según un análisis técnico los desocupados llegan a 156.900 personas, a los que hay que agregar 147.800 más que son subempleados, quienes trabajan menos horas de las que desean. Hay otros 15.500 “desalentados”, que hoy no buscan empleo, pero sí lo hicieron recientemente. En total, conforman un conjunto de 322.200 uruguayos que sufren “insuficiencia de empleo”.

Ante esa dramática situación, el Frente Amplio reacciona recordando que en su momento “creó 300.000 empleos”, como si las fuentes de trabajo respondieran a la voluntad de los gobiernos y no a las sucesivas coyunturas económicas. Ese auge se debió, como sabemos, al empuje de la economía internacional, que, de la mano de los precios de las “commodities”, impulsó el crecimiento desde 2003 hasta 2014. Luego de ese período, el gobierno no ha hecho nada para mejorar el empleo, generando un déficit fiscal del 4,5% del producto, una deuda externa de U$S 40.000 millones, un “costo país” cada vez más asfixiante y una situación sindical que en nada ayuda a la inversión, condiciones todas ellas que significan un grave deterioro del clima necesario para que las empresas se desenvuelvan y generan empleo genuino, por fuera de los 70,000 nuevos cargos públicos que promovieron los gobiernos frenteamplistas y que, de una forma u otra, han contribuido a mitigar en los números el deterioro.

En ese panorama, no es extraño el resultado que arrojó marzo, con un desempleo casi histórico que, lamentablemente, amenaza con seguir de largo. A diario surgen noticias sobre cierres de pequeñas empresas, castigadas por los impuestos y por la falta de actividad. Almacenes, pequeños talleres de los barrios, panaderías, ferreterías, se han visto obligadas a cerrar contadas por decenas, sumándose a la larga lista de empresas medianas y grandes que vienen clausurando sus actividades en los últimos meses y años. Todos somos testigos de esa indeseable realidad que viene instalándose entre nosotros, anunciándonos en carne y hueso una caída y postración inevitable de la actividad económica, aunque desde filas oficiales se insista en que “el producto sigue creciendo”, circunstancia que técnicos relevantes han empezado a cuestionar [https://www.elpais.com.uy/informacion/politica/economista-asegura-anos-crecimiento-son-mito.html] por considerar que la metodología de medición de la actividad económica adolece de errores y requiere ser ajustada.

Si la realidad es así de cruda, las perspectivas no son más alentadoras. El país no tiene hoy —excepto lo que pueda significar la instalación de UPM 2 y las obras del promovido ferrocarril, todo lo que empezará a verse, con suerte, dentro de un año— ninguna posibilidad de mejora o reacción, porque las condiciones generales que ha provocado la equivocada acción del gobierno siguen siendo las mismas: déficit, deuda, costo país, prepotencia sindical.

El programa económico impulsado por el oficialismo, con amplio despliegue del gasto y el despilfarro en varios casos, ausencia total de reformas estructurales y encierro en el “más y mejor Mercosur”, despreciando la apertura al mundo y los acuerdos comerciales, llega inexorablemente a su fin. Y llega a su fin de la peor manera posible.


¿Y el futuro para cuándo?

Por Julio María Sanguinetti

Es una tendencia muy recurrente, desviar los debates hacia el pasado. No en tren de tomar la historia como experiencia sino simplemente como escenario de debates retroactivos, reproches o presuntas descalificaciones.

Por ejemplo, si uno le pregunta al Ministro Bonomi sobre la reciente aparición de bandas armadas de narcotraficantes, fenómeno de los últimos siete u ocho años, que él mismo reveló con sus denuncias de “ajuste de cuentas”, sale con la historia de que ya en los gobiernos colorados había comenzado la introducción de la droga. Esto puede ser así, pero no hace a la cuestión, porque la discusión es sobre el notorio agravamiento de estos últimos años. Ya sabemos que antes había algo de “pasta base”, pero era un fenómeno de salud más que de seguridad pública.

Si hablamos de los 50 mil empleos perdidos en los últimos cuatro años, de inmediato salta todo el Frente Amplio con que en los anteriores —los de la “bonanza” internacional que despilfarraron— se habían creado hasta 200 mil empleos. Lo que no dicen es que casi la mitad era crecimiento del Estado y la otra, resultado de los formidables precios de los productos exportables. Bastó que los mercados internacionales retornaran simplemente a la normalidad, para que se terminara la historia y comenzáramos a perder empleos, ahora de modo irreversible. La cuestión es que obligada la empresa uruguaya a bajar costos, no va a crecer su demanda, salvo en actividades muy especializadas que son las únicas que en el futuro darán respuesta.

En el propio tema de la trágica situación de los escasos avances en el tema de las personas desaparecidas bajo la dictadura, en vez de concentrarse en ver qué podríamos hacer para aliviar la situación (tal cual vinieron haciendo todos los gobiernos) se introducen historias del pasado,. Por supuesto, no se asume que hace 14 años que está el Frente Amplio en el gobierno y que si esto fuera sencillo, ya se habría resuelto. Pero luego se le añaden discusiones laterales, todas flechadas, que lo único que intentan es diluir la inexcusable responsabilidad de la guerrilla tupamara en la irrupción militar y el apoyo explícito que todo el Frente Amplio (salvo la solitaria voz del Dr. Carlos Quijano) le ofreció al golpe de Estado en febrero de 1973. De la dictadura felizmente salimos en paz, por el esfuerzo de nuestro primer gobierno, del General Seregni y de Wilson Ferreira Aldunate. Seguir anclados debatiendo circunstancias ya históricas, es el mejor modo de alejarse de la búsqueda de posibles soluciones.

Ni hablemos de los reproches sobre la crisis de 2002, que nos vino de la Argentina, cuando se fundieron los bancos vinculados a ambas márgenes del Plata. Al entrar el Frente Amplio al gobierno en 2005, tanto el Presiente Vázquez como su Ministro Astori reconocieron que el país ya estaba en crecimiento pleno y que la crisis se había resuelto rápida y eficazmente. Sin embargo, cualquier asunto complejo tiene la respuesta que es la consecuencia de la crisis y de que en aquel momento “hasta los niños comían pasto”, mentira colosal que ha sido rotundamente desmentida por las maestras testigos del presunto episodio. Hasta se ignora que a la salida de la crisis había solo 6 mil rapiñas y no las 20 mil de hoy…

El tema es que seguir discutiendo de ese modo es alejarnos de las soluciones reales, de los caminos que el país tiene que transitar para ser exitoso en este tiempo histórico de la civilización digital. Se ha dicho, con razón, que “no hay nada más práctico que una buena teoría” y ese es el gran problema de nuestro desarrollo: que no tenemos una buena teoría. Por el contrario, el gobierno frentista sigue atado a una colección arqueológica de tabúes, que van desde el horror ante los tratados de libre comercio hasta el espanto ante la idea de reprimir el delito, pasando por el “pase social” de Primaria que, bajo el rótulo de disminuir la repetición, ha logrado derribar el conocimiento del idioma español y las bases de la aritmética elemental, que en su tiempo permitía saber dividir y multiplicar por tres cifras, cosa que hoy solo saben los ingenieros… Ahora se ha caído en el “progresismo” de eliminar la repetición también en Secundaria, cuando en un hotel 5 Estrellas se reunieron las autoridades de la enseñanza con un organismo internacional

El tema es muy grave. Los nuevos empleos estarán cada vez más referidos a desafíos tecnológicos, incluso en la agropecuaria, que hoy mismo ya no es la tradicional actividad bucólica de paisano a caballo con un lazo en el costado del recado. Todo ha cambiado. La genética es otra, la trazabilidad impone un examen constante del desarrollo de un animal, los procedimientos de engorde son diferentes y ni hablar lo que le supone —tecnológicamente— a un frigorífico, faenar hoy un ganado de exportación. La agricultura es otra y por eso mismo el trigo o el arroz tienen los rendimientos que han alcanzado en los últimos tiempos, con nuevas variedades y técnicas. Hasta el comercio vive una revolución y si alguien duda ha de pensar que el mayor vendedor comercial de nuestra región (Mercado Libre) no tiene un establecimiento, que el mayor vendedor de plazas de hotel del mundo (Airbnb) no tiene un edificio y que la mayor empresa de transportar personal del mundo (Uber) no es dueña de un automóvil. De esas cosas tenemos que discutir y de cómo el Estado desarrolla una educación para ese mundo y no para otro imaginario, o cómo nos paramos delante de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.


Entre el mundo y el barrio

Por Luis Hierro López

Son enormes y sustanciales las diferencias de concepción en materia de política exterior e inserción internacional que mantienen el Partido Colorado y el Frente Amplio.

Con exposiciones de gran nivel, brindadas por Didier Opertti, Laura Capalbo, Nicolás Albertoni, Guillermo Valles y Carlos Sténeri sobre el posicionamiento internacional de Uruguay, culminó el ciclo de ponencias organizado por Batllistas, “Ideas para el gobierno de 2020”.

La jerarquía de los ponentes durante todo el programa, ha significado que sus presentaciones fueron, en todos los casos, de enorme interés intelectual. Tanto en materia de economía, como de enseñanza, salud, seguridad, innovación y tantos otros temas que durante más de un mes fueron abordados, el Partido Colorado mostró nuevamente que es una fábrica de estadistas y gobernantes, así como de miradas al porvenir. Varios de los conferencistas son personas jóvenes, por lo que la cadena de la renovación incesante sigue vigente.

En esta última ocasión quedó en evidencia que el Partido Colorado mantiene la visión cosmopolita que le caracteriza, es decir, un conocimiento y una concepción del mundo, al que hay que ingresar sin temor ni prejuicios. Los desafíos que vienen de afuera son sin duda muy fuertes, pero también son muy importantes las posibilidades. Un país pequeño como Uruguay no puede aislarse, mirándose el ombligo, sino que tiene la necesidad vital de salir a competir en un escenario que sin duda es muy complejo, pero siempre prometedor. Como decía Luis Batlle hace décadas, el mundo vive una revolución y hay que ingresar en ella, porque nada peor que apedrear las revoluciones desde afuera. Hoy, en medio de la revolución tecnológica y del conocimiento, el pequeño Uruguay no puede quedar aislado, reticente y a contramano.

Desde ya que el apego estricto al Derecho Internacional, el multilateralismo, el arreglo pacífico de las controversias, están en el Adn del pensamiento que sostiene nuestra colectividad. Nunca un dirigente colorado podría sostener, como dijo Mujica para justificar el atropello del que participó nuestro gobierno al permitir el ingreso de Venezuela al Mercosur, que “lo político está por encima de lo jurídico”. Esa instancia histórica y esa desgraciada sentencia del exjefe guerrillero marcan las sustanciales diferencias entre nuestras concepciones.

Pese a las fuertes tradiciones uruguayas, la evolución de la política exterior en los últimos 14 años, desde que asumió el Frente Amplio, ha sido exactamente la contraria a la que abrazó durante siglos el pequeño Uruguay. Los prejuicios ideológicos de la así llamada izquierda, su viejísimo y hasta pueril enfrentamiento con Estados Unidos, la sospecha contra el libre comercio y la sensación de que la apertura comercial puede terminar acá con algunos beneficios de las corporaciones industriales o sindicales, ha llevado a una reacción negativa y acérrima contra cualquier intento de apertura o acuerdo comercial.

En vez de procurar nuevos convenios con los centros científicos y tecnológicos del mundo –como hizo el gobierno colorado con el Instituto Pasteur, o como lo practicó Batlle y Ordóñez, trayendo decenas de profesores y técnicos extranjeros– vivimos una especie de ceguera, con un ficticio orgullo sobre “lo nuestro” y una fobia hacia lo de afuera, las ideas, las personas y sus conocimientos, el comercio.

A ese obtuso cerramiento, el Frente Amplio agregó su apoyo a las dictaduras del Continente, ensuciando la conducta que el país ha tenido siempre. Para colmo, los gobernantes han agregado un impertinente sentido de la inoportunidad, de lo que fueron muy expresivas las negativas declaraciones de las autoridades contra el presidente Bolsonaro, cuando aún era candidato. La política exterior uruguaya se convirtió en una suma de impericias, amiguismos, alianzas de pequeños comités, perdiendo su profesionalismo y su vigor de otros años.

Así como es absolutamente imprescindible imponer cambios en materia de seguridad pública o de Enseñanza si es que el país quiere prepararse en serio para los próximos tiempos, es también necesario e impostergable cambiar el rumbo internacional, llevando a la Cancillería a los mejores conductores que el país tenga, aspecto en el cual, precisamente, el Frente Amplio ha fallado en toda la línea. Que el líder socialista Reinaldo Gargano haya terminado de Canciller es ya un dato curioso, pero que haya tenido más autoridad que el presidente de la República y lo haya parado en su intención de hacer un acuerdo comercial con Estados Unidos, es algo más que curioso, es francamente negativo.

Además del equipo que se haga cargo del posicionamiento internacional, se requiere una política de consenso –lo que no ocurre ahora– que sostenga en el largo plazo los lineamientos. Uruguay tuvo un fuerte prestigio internacional pese a su pequeñez. Es hora de recuperarlo.


Sería más digno que se calle

Incómodo por su desplazamiento electoral, el ministro Astori no tuvo mejor idea que criticar a algunos candidatos opositpadding-left:15px;padding-bottom:15pxores por sus propuestas sobre el gasto público. Sería mejor que se llame a silencio y trate de mejorar en algo el desastre económico que nos dejará al final de su mandato.

El país está económicamente postrado y el gobierno deja una pesada hipoteca para las futuras generaciones, con un déficit de casi el 5% del producto, una deuda externa de más de 40.000 millones y un desempleo creciente. De todo ello son responsables los gobernantes del Frente Amplio en su conjunto, pero es notoria la autoría del por dos veces ministro de Economía , vicepresidente en otra instancia, y figura de indudable peso en los tres gobiernos autoproclamados progresistas.

A veces se quiere valorar lo que hizo Astori “por lo que evitó”, en referencia a las propuestas radicales de los sectores vinculados a Mujica. Esa apreciación podría servir para el primer gobierno del Frente Amplio, en 2005, cuando el programa proponía nacionalizar la banca y otros extremismos como ése. Pero luego de eso, Astori acompañó – deliberada o resignadamente – todos los desastres habidos y por haber, desde la innecesaria designación de 70.000 nuevos funcionarios, los despilfarros con la “velita al socialismo” del Fondes, los fracasos con Ancap, Pluna y otras empresas públicas y el incremento desbordado del gasto público. En realidad, el ministro ha sido el autor intelectual de los “espacios fiscales”, la trampa en la que hizo entrar a todo el país para justificar el enorme déficit que hoy significa que la economía este postrada y sin expectativas. Astori no evitó todo esto y, por el contrario, en los temas principales de las cuentas públicas, es el principal responsable.

En esa medida, llama poderosamente la atención que el ministro se crea con autoridad suficiente como para criticar las propuestas de algunos candidatos de la oposición. En un acto de campaña electoral Astori enfiló sus baterías contra Lacalle Pou y Sartori, blandiendo argumentos contradictorios. A Lacalle Pou lo criticó por querer ahorrar U$S 900 millones del presupuesto y a Sartori por proponer crear 100.000 puestos de trabajo. También se refirió a Talvi, observándolo por haber propuesto rebajar el presupuesto en U$S 1300.

Sería mejor que el señor Astori se dedique, con honestidad intelectual y lo mejor de sus esfuerzos, a mejorar el déficit y la enorme deuda externa que nos deja. Quizás en los pocos meses que le quedan al frente del Ministerio pueda mejorar en algo esas pesadas situaciones que complican el futuro de los uruguayos, en vez de distraer sus fuerzas para ensayar respuestas meramente electoreras a sus contrincantes.


¿Y por qué no una Ley de Defensa de la Libertad Económica?

Por Santiago Torres

Las regulaciones pueden, sí, ser necesarias. Pero no deben naturalizarse, ni considerarse como definitivas. El Estado debe demostrar su necesidad y, una vez vigentes, debe revisarlas periódicamente, analizando todos los impactos de su aplicación, contrastando sus eventuales efectos positivos contra sus costos y, eventualmente, ajustándolas o, directamente, eliminándolas.

La prestigiosa Fundación Getulio Vargas, de Brasil, presentó una iniciativa para promover una ley de defensa de la libertad económica, un resumen de la cual publicó el diario “El País”  hace dos meses. Existe una presentación más reciente y extendida, aunque en portugués, que el lector puede encontrar aquí.

El propósito general de la iniciativa es la desnaturalización de la regulación de la vida privada de las personas y de que las regulaciones deban prolongarse indefinidamente.

A tales efectos, el proyecto persigue tres objetivos concretos:

1) Lograr que la libertad económica, como principio, obtenga estatus legal, lo que —afirman sus autores— se ha ido perdiendo a medida que las regulaciones e intervenciones estatales se han ido acumulando en el tiempo. Se trata, entonces, de volver a colocar la libertad como el principio básico del ordenamiento económico.

2) Establecer el principio de provisionalidad para toda intervención estatal. Para ello, cada intervención debe ser sistemáticamente sujeta a evaluación a efectos de ser corregida o, incluso, eliminada. “Toda regulación estatal de la vida privada”, dicen los autores de la iniciativa, deberá ser “considerada siempre como experimental y provisional.

3) Combate a la corrupción, procurando reducir las barreras de entrada al mercado. Toda restricción, establece la iniciativa, debe ser excepcional y temporal, además de ser sometida al mismo proceso de revisión referido en el objetivo anterior. El estudio que acompaña al proyecto hace hincapié en el riesgo de aparición de las “cabinas de peaje” que toda restricción de acceso a un mercado involucra; esto es, los funcionarios públicos que extorsionen a los aspirantes a ingresar a un mercado restringido a efectos de obtener ventajas indebidas a cambio de su habilitación.

Nuestro país no es ajeno a la naturalización de las regulaciones e intervenciones. Lo es por herencia cultural española, en primer lugar, claro. Pero los casi 15 años de frenteamplismo han contribuido decididamente a profundizar la cultura de la regulación, como si ésta fuera lo normal en lugar de la libertad.

Se trata entonces de volver a poner las cosas en su lugar, estableciendo sin ambages que la libertad es el principio que ordena la economía y que toda restricción a ésta debe demostrarse su pertinencia y considerarse como excepcional y temporal. Y para hacer efectivo esto último, una vez implementadas las restricciones, establecer la obligación de revisarlas periódicamente.

Creo que Uruguay requiere un análisis completo del entramado regulatorio, a efectos de evaluar qué debe mantenerse, qué debe corregirse y qué debe eliminarse. Y una ley de esta naturaleza debería ser el paso siguiente para poner las cosas en su lugar y comenzar a generar una nueva cultura que permita liberar la capacidad creativa de los uruguayos, única vía para generar prosperidad.


Mujica le habló a su tribu

El expresidente volvió a manejar un discurso amoral al pedirle a integrantes de su tribu que “si les vienen a comprar el voto, cúrrenlos bien currados, pero después voten a cualquiera, menos a esos”.

Aunque Mujica sostuvo en un acto en Punta de Rieles que la compra de votos con dinero “no son formas de hacer política”, propuso una fórmula que tampoco tiene ningún contenido ético. “Si son atorrantes y les vienen a comprar el voto, apoyándose en la necesidad, cúrrenlos bien currados, pero después voten a cualquiera menos a esos. (...) Al que les ofrezca 100, pídanle 500, pero voten a quien se les antoje, menos al que los viene a coimear", dijo el expresidente el domingo pasado. Los militantes del Movimiento de Participación Popular (MPP) que lo escuchaban con atención, irrumpieron en aplausos.

"Si les vienen a comprar el voto con cinco chapas, pídanle 10. Yo no les digo que no les pidan, hagan lo mismo que ellos. Si los vienen a contratar para repartir listas, vayan y repartan listas, y tírenlas a la marchanta y sáquenles todo lo que puedan", prosiguió el exmandatario, y agregó que "desde abajo" hay que enseñarles a los políticos que "esos no son métodos".

La curiosa lección moral que lanzó el predicador pasa por arriba de las enormes limosnas que sigue dando el Estado para obtener el voto de la tribu “pepista”, así como contiene el contrasentido de pedirle a sus votantes que curren con el voto. Es decir, para Mujica está bien que los votantes se queden con diez chapas o con 500 pesos que les entrega un candidato, sabiendo que van a votar a otro. Según el lenguaje del expresidente, está bien que los vecinos de Punta de Rieles, y los “atorrantes” de otros barrios, se dejen coimear. Está mal el que coimea, pero el que acepta, está bien.

Los valores en el mundo del revés.


La investigación agropecuaria en conflicto

Por Tomás Laguna

La gremial de investigadores del INIA ha hecho público un conflicto que mantiene desde hace varios meses, denunciando al presidente de este instituto por falta de ética y abuso de poder. Situación única en los 29 años de funcionamiento de este instituto.

En la edición del 1º de marzo pasado analizamos desde estas páginas la actual gobernanza del INIA a partir de los perfiles que el Poder Ejecutivo ha definido para sus presidentes en los últimos 14 años. Sobre el final de aquel artículo mencionamos que ya existían consecuencias en la interna del instituto y que las circunstancias determinarían cuando volver sobre el tema. A tres meses de aquella nota las circunstancias ya son hoy determinantes.

El pasado martes 21 de mayo el personal técnico del INIA (básicamente investigadores) resolvió un paro de actividades bajo la consigna “En defensa de la ética y contra el abuso de poder de su presidente”.  Denuncian la participación directa del presidente del INIA y su esposa (ambos grado 5 en la facultad de Veterinaria) en proyectos de investigación gestionados por el INIA, la participación directa del presidente en tribunales de concursos de técnicos así como la promoción de contratos profesionales discrecionales no reconociendo los planes de carrera según estatutos del INIA, su participación como tutor de posgrados en INIA sin ser técnico del instituto así como la asignación de recursos sin respetar las buenas prácticas administrativas. En otro orden más subjetivo denuncian al presidente del INIA por realizar manifestaciones de desprecio hacia los técnicos del instituto, manejo tendencioso de la información en relación a la producción científica del INIA y finalmente represalias sindicales a raíz de las denuncias. La gremial de técnicos informa haber hecho las denuncias ante el MGAP, ante las gremiales rurales con representación en la directiva del INIA y finalmente ante la JUTEP.

El hecho resulta insólito y grave. Es la primera vez en los 29 años de funcionamiento efectivo del instituto que ocurre un hecho de estas características dónde se denuncia a su presidente por procederes “no éticos, poco transparentes y que generan conflicto de intereses” (entrecomillado tomado de la declaración de la gremial de funcionarios técnicos).

El Dr. Repetto, presidente cuestionado, respondió de inmediato a la gremial de investigadores a través de una carta hecha pública. La carta dedica un capítulo a explicar el vínculo académico del Instituto de Producción Animal de la Facultad de Veterinaria, dirigido por la señora esposa del Dr. Repetto, con el INIA. Esta relación explicaría el vínculo en la dirección de posgrados. Luego rechaza que esto haya significado beneficios económicos ni directos ni indirectos para el matrimonio de profesionales. Pero no se queda en estas consideraciones. Utiliza parte importante del texto para argumentar que los profesionales técnicos del INIA actúan por despecho ante la pérdida de determinados privilegios que se encarga de detallar. Aún más, intentando descalificar a la gremial de investigadores menciona que la misma no está afiliada al PIT-CNT en tanto si lo está el gremio que nuclea al resto de los funcionarios, con quienes mantiene una relación correcta (mi abuela inventó un biombo... como si la pertenencia a la central sindical fuera condición de valides necesaria y suficiente). Finalmente el último capítulo lo utiliza en una reivindicación de lo actuado en el INIA durante los últimos años. 

Sobre el fondo de la denuncia no tenemos mayores elementos para opinar, en realidad se debería esperar a lo que resuelva la JUTEP. Creemos sí que antes que involucrarse en un escándalo público, el presidente del INIA debería haber dado un paso al costado, solicitar licencia hasta tanto se resolviera la pertinencia de la denuncia en los ámbitos institucionales correspondientes. Si no lo hace por iniciativa propia lo debería haber hecho a instancias del Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, su referente superior directo en el Poder Ejecutivo.

A esta altura es necesario volver sobre conceptos ya expresados en nuestra nota del 1º de marzo. Desde su creación y hasta que el conglomerado de izquierda asume el gobierno en el año 2005, la presidencia del instituto correspondió a profesionales universitarios con actividad como productores rurales vinculados al partido de gobierno. Esta condición se cortó abruptamente a partir del primer gobierno del conglomerado de izquierda, pasando a nombrar en la presidencia del instituto a académicos e investigadores, con la única excepción del breve plazo en que el actual ministro de Ganadería ocupó la presidencia del instituto. Este detalle, suplantar a referentes de la producción por hombres de la academia no es menor. Los intereses no son los mismos, más allá de que los productores tengan sus delegados en la Junta. La generación del conocimiento por el conocimiento mismo y su proyección académica suele contraponerse con los criterios pragmáticos de la investigación con fines productivos y resultados inmediatos.

Más adelante en aquella nota opinábamos que la academia, en particular los investigadores de la Universidad de la República, desde los inicios del INIA observaron con cierto recelo y animosidad al novel y potente instituto, hasta que con la izquierda en el gobierno pudieron finalmente involucrarse en la gestión de sus recursos y decidir en consecuencia. Esto explica la génesis del conflicto que hoy está instalado. Bastó para ello que se manifestaran y ejercieran intereses académicos (no necesariamente económicos) de un presidente que reviste la condición de investigador externo al INIA y para colmo de males con su señora esposa involucrada directamente en la misma condición profesional y académica.

Para comprender este cruce, hay que entender que el mundo de los investigadores pasa por otras valoraciones no necesariamente económicas. Se trata de una realidad tremendamente competitiva y el éxito tanto profesional como finalmente económico, surge de la participación en proyectos de investigación según su relevancia, de las tutorías de maestrías y doctorados, de las publicaciones de carácter científico y nivel internacional. Condiciones que se dirimen habitualmente en concursos de muy alta exigencia que se retroalimentan en los antecedentes de cada investigador. Son instancias cuya objetividad dependen fundamentalmente de los procedimientos y la institucionalidad que las respalda. Es este y no otro el ámbito contestado por los investigadores del INIA a raíz de la participación de un presidente del instituto con intereses personales directos en muchas de las áreas de investigación del mismo instituto.

En todo lo que atañe a la gestión pública, y en particular en el uso y destino de sus recursos, la sensibilidad de los ciudadanos es extrema. De la falta de ética funcional (o su mera sospecha) al escándalo hay un paso. La cultura de la honestidad no se dirime en el intercambio de comunicados sino en las formas de proceder. La función pública suele ser ingrata y de hecho limita a quién la ejerce en sus derechos más allá de los que tiene el ciudadano común. Implica no involucrarse ni directa ni indirectamente en actividades vinculadas al organismo dónde el funcionario ejerce jerarquía. Más aún cuando los beneficios de determinadas decisiones implican perjuicios o limitaciones para quienes sin estar vinculados al poder pretenden honestamente concursar o participar de proyectos o actividades reguladas y financiadas desde un instituto público. Estas sensibilidades que definen la credibilidad de un jerarca en los ámbitos de gobierno son las que no ha tenido en cuenta el Sr. Presidente del INIA.  Por extensión, ignoradas por su superior en el Poder Ejecutivo.


Las encuestas otra vez en la polémica

Las empresas encuestadoras manejan diversos métodos de medición, hacen preguntas distintas y muestran márgenes de error variables, lo que las lleva a resultados contradictorios, provocando un clima de desorientación en la opinión pública. Hay que tratar de ver las tendencias más que las variaciones semanales.

El diario El Observador publica un monitor de encuestas en el que se detallan las fichas técnicas que acompañan las consultas, información que indica que las encuestadoras manejan criterios muy diferentes. Por un lado, importa saber el método utilizado, es decir, si la encuesta fue por teléfono fijo o por celular, por entrevistas personales o por internet. Por otro lado, hay que tener en cuenta la cantidad de casos que integran la consulta, ya que es distinta una encuesta entre cien personas que entre mil. También interesa saber el margen de error que las propias empresas admiten, ya que a veces ocurre que el margen de error es mayor a la diferencia que muestran los partidos o los candidatos, por lo que la incertidumbre se agranda. A estas dificultades de método hay que agregar el hecho de que las elecciones internas son voluntarias, por lo que es más difícil medir la intención de voto.

El Observador tiene en cuenta las encuestas realizadas por cinco empresas, Equipos Consultores, Cifra, Opción, Radar y Factum, y hace una comparación de sus datos, publicando además su evolución, lo que permite acercarse a las tendencias más permanentes.

La última encuesta de Equipos Consultores fue hecha “cara a cara” con 110 personas; la de Cifra fue realizada telefónicamente, a través de 991 llamadas a celulares y teléfonos fijos; la de Opción fue también telefónica, conectándose con 800 celulares; la de Radar fue a través de Facebook, con 2000 casos y la de Factum se hizo telefónicamente, a líneas fijas y celulares, con 1004 casos.

Las preguntas varían, pero lo principal a tener en cuenta es si son abiertas o cerradas. En el primer caso se pregunta a qué partido votaría el ciudadano “si las elecciones fueran el próximo domingo”, y en el segundo caso se ofrecen opciones particulares, indicándose por parte del encuestador algunos partidos o candidatos, lo que permite precisar más a fondo la intención de voto.

El margen de error admitido por las propias encuestadoras varía entre el 2.4% y el 3.5%, aunque Radar, por el método que utiliza, no admite margen de error. Esta empresa maneja un criterio diferenciado, ya que contrata a los encuestados por Facebook y les paga o entrega obsequios a cada uno de ellos, lo que ha provocado críticas de diversa índole. El sociólogo Daniel Mordecki ha censurado duramente esta metodología, por considerarla poco ética y anticientífica. El director de Radar, Alain Mizrahi, contestó esas acusaciones.

Con estas diferencias al momento de encarar las compulsas, los resultados tienen que ser necesariamente variopintos, tanto en las competencias entre partidos como entre candidatos. Pero las tendencias van marcando que hay una paridad entre el Frente Amplio y el Partido Nacional, con leve ventaja para el oficialismo, aunque es notorio que hasta ahora el Frente Amplio sigue marcando un descenso de sus respaldos. También todas las encuestas coinciden en que ha habido un crecimiento del Partido Colorado, aunque algunas de esas consultas muestran una leve detención de ese incremento. Los otros partidos registran guarismos en torno al 3% de intención de voto.

Las internas entre los candidatos partidarios también permiten advertir tendencias, siendo ampliamente mayoritarias las postulaciones de Daniel Martínez en el Frente Amplio, Luis Lacalle Pou en el Partido Nacional y Julio Sanguinetti en el Partido Colorado.


¿Usted, no desconfiaría?

Por Consuelo Pérez

El ministro de Transporte y Obras Públicas (M.T.O.P.), Sr. Víctor Rossi, anunció que se enviará un proyecto de ley al Parlamento para que las terminales aéreas de Colonia, Rivera y Salto pasen a funcionar bajo la gestión privada.

Según lo manifestado, hace mucho que este gobierno intenta darle un empuje a la aviación comercial en el interior del país que, por distintos motivos, no funciona como se pretende. El primer intento de privatización alcanzaría a Salto, Rivera y Colonia, que ya cuentan con sendos aeropuertos. El jerarca consideró que habrá que buscar una fórmula similar a la que se utilizó para los aeropuertos de Carrasco y Laguna del Sauce bajo una concesión privada, porque los privados “pueden y saben cómo hacer” ese negocio.

Rossi dijo que la crisis económica que acosa a  la vecina orilla -producto del despilfarro y la corrupción populista- ha incidido en la actividad de la conectividad aérea con Uruguay. También adjudica importancia a la disolución de Pluna, concretada hace ya siete años. “La pérdida de Pluna se sigue sintiendo. La realidad de Argentina desde el punto de vista económico afecta la conectividad en todo sentido: no solo en uno o dos meses de turismo; se nota todo el año”, expresó. 

En lo que a privatizaciones se refiere, la sociedad uruguaya es quizá la más estatista de América Latina, en relación con otros países latinoamericanos, y las experiencias concretas han sido mucho más escasas y de menor significación económica.

El rechazo de los uruguayos a las privatizaciones se hizo evidente en tres momentos particulares de la historia reciente. A fines de 1992, un referéndum derogó una ley que habilitaba la privatización de las principales empresas estatales. En el año 2003, otra iniciativa popular permitió derogar la normativa que abría la posibilidad de que la hoy malograda empresa estatal petrolera, Ancap, se asociara con inversores privados. Por último, en octubre de 2004 se aprobó una enmienda constitucional que estableció que los servicios de agua y saneamiento constituyen derechos humanos fundamentales y que su gestión debe ser una competencia exclusiva del Estado.

Sin ánimo de generalizar u opinar sobre el criterio para que una privatización sea conveniente o no para el país, sí recordaremos que  en el Uruguay la ola privatizadora no alcanzó la dimensión que llegó a tener en el resto de América Latina, entre otras razones por la oposición organizada de los movimientos sociales, fundamentalmente de la central sindical de trabajadores, en alianza con la coalición política de izquierda, el Frente Amplio, opositora en esos momentos, pero muy propensa a cambiar de principios en ocasión de ser gobierno.

El asunto es que hoy es el propio Frente Amplio el que se pone a la vanguardia privatizadora, incluso pisando terreno peligroso, que propicia acciones como la  que bajo la consigna "la ley de riego privatiza el agua", recogió alrededor de 180.000 firmas para derogar una norma ya aprobada, en un referéndum que se celebraría paralelamente a las elecciones de 2019, pues se entiende que se está violando la voluntad popular, como en muchas otras ocasiones ya se ha hecho, o se lo ha intentado, por la gobernante “fuerza política”.

La privatización consolidando monopolios privados, ya se ha implantado por el actual gobierno al adjudicar directamente al “Grupo Eurkenian” -que ya opera el aeropuerto de Carrasco- la concesión del aeropuerto de Punta del Este, anulando y no propiciando la puja indispensable en estos casos, generando así el monopolio mencionado.

¿Cómo podríamos confiar en la gestión del gobierno en estos asuntos cuando aún está en el aire el hedor del fraude planeado en el “remate” de Pluna, sus mentiras, falsedades e inmoralidades, que produjeron múltiples perjuicios y procesamientos, inclusive el de un ministro y el de un presidente del Brou?

El propio ministro Rossi, titular hoy de la Cartera que cooperó en el engaño, se lamenta sin pudor de la no existencia de Pluna, ¿y nos quiere convencer de que el camino a transitarse será el más conveniente para los intereses del aís?

Como se dice ahora, “es muy fuerte”.

Atentos a la modalidad que se ha adoptado por el gobierno para  llevar adelante estos pergeños sin darles mucha difusión, esperemos que en todas las “medias noches” venideras hasta marzo del año que viene, momentos peligrosos si los hay, el “gallo” grite fuerte, y no lo permita.


Los dos universos

Por Julio Aguiar Carrasco

La estrategia no es mala, pero muy evidente. Los cuatro candidatos del Frente recorren el país como seres independientes, separados del gobierno, en una especie de galaxia lejana en donde se puede decir cualquier cosa, sin cargar con la culpa del desastre de sus correligionarios.

La idea es mostrar la “formidable” unidad que existe dentro del Frente: la base de la estrategia es pasar lo más desapercibidos posibles. Los discursos de los candidatos son livianos, no hay propuestas serias y aceptables, alguna crítica velada al gobierno, sonreír y mucho.

Hasta dan la sensación de saber cuál va a ser el resultado final del paseo: la fórmula Martínez-Cosse, dejará en paz a todos.

Es una buena estrategia si no fuese porque existe el “otro” universo, el verdadero, el de todos los días, que ha llevado al país a una mediocridad lamentable.

En ese mundo real, Mujica, con perfil bajo, eleva a consideración del Parlamento, nada menos que 16 proyectos de ley. ¡Seguramente ninguno de los candidatos ha visto ni uno solo!

Vázquez lidia con el tema militar y el de los desaparecidos, errando por cuenta doble y dejando malestar en ambos lados.

Y Astori debe manejar una inflación que aguanta cada vez menos; más desempleo, menos exportación, más déficit fiscal, etc.

En la interna, ni siquiera se han puesto de acuerdo si Venezuela es o no una democracia. ¡Y el tema corrupción, mejor ni mencionarlo!

Ha vuelto sobre el tapete el tema de los desaparecidos, algo que está en el debe del gobierno Vázquez.

Ni siquiera roban un cajero. La Sra. Ripoll se fue al mazo, por ahora, dando paso a un ADEOM tranquilo y cumplidor.

Todo es artificial, parte de esa estrategia que advertimos. Ella puede funcionar ahora, pues la interna todavía no ha calentado los motores. Pero otra historia comienza después, de cara a octubre, cuando el número de candidatos es mucho menor, las responsabilidades hay que asumirlas y está en juego el Gobierno mismo.

Al no tener en la cancha a la vieja guardia (solo Mujica ahora parece querer candidatearse para diputado), la debilidad de los candidatos es evidente. Los errores y horrores de la gestión se pagan electoralmente.

Por eso hay cuatro candidatos; ninguno se distingue por mérito propio.

Lo que más preocupa en esto, es como va a quedar la relación de fuerzas dentro del Frente. Da la impresión que los radicales van a quedar con la mayoría de la Mesa política. Con o sin el gobierno, las posturas radicales no son una buena noticia.


Verdad o justicia

Así como es respetable y compartible la exigencia de los familiares de las personas desaparecidas durante la dictadura de saber la verdad, es contradictorio que se requiera a los militares que den información, cuando al mismo tiempo se les amenaza con encarcelarlos. El pasado es ya de por sí muy dramático como para que, encima, le agreguemos discusiones cargadas de dogmatismo.

Los gobiernos que se han sucedido tras 1985 han hecho, cada uno en sus circunstancias, todas las tareas posibles para ubicar los restos de las personas desaparecidas en territorio uruguayo durante la dictadura. Los avances en ese sentido han sido paulatinos y complejos, en la medida en que la información disponible es escasa. Los protagonistas han venido muriendo y las actuales autoridades militares no tuvieron vinculación con los hechos, por lo que la reconstrucción de las trágicas historias es muy difícil.

En su tiempo, las organizaciones vinculadas a los familiares, sectores sindicales y grupos del Frente Amplio, criticaron al Partido Colorado por —supuestamente— no haber aplicado el artículo 4º de la Ley de Caducidad, que precisamente establece la obligación del Estado de llevar adelante las investigaciones necesarias. Sin embargo, esa crítica se dirige ahora al Frente Amplio, indicándose que tanto el Dr. Vázquez como Mujica no pudieron o no quisieron avanzar decididamente en la búsqueda.

Como la información que aún pueda existir depende de los militares sobrevivientes, que son pocos, conviene tener en cuenta que en 2011 el Frente Amplio votó —en contra de la voluntad popular expresada en dos instancias electorales— una ley interpretativa de la Ley de Caducidad o amnistía a los militares, tras cuya vigencia varios militares fueron procesados y presos. Desde entonces se da la contradicción de que se le reclama a los militares retirados que participaron de la represión que den información sobre los desaparecidos, pero a la vez se les amenaza con llevarlos presos o directamente ya han sido procesados. En esas circunstancias, es muy difícil que el país pueda avanzar en el camino de la verdad, ya que es muy difícil extraerle datos fidedignos a los pocos autores o testigos que van quedando. Con la ferocidad que a veces caracterizaban sus dichos, el exministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro, el Ñato, dijo que para obtener información habría que torturar a los militares...

Comprendemos que los familiares y sectores de la opinión reclamen saber la verdad. Es un sentimiento respetable y que compartimos. Pero sumar a ello el reclamo de encarcelamiento y de “castigo”, como expresamente se sostiene, resulta por lo menos una contradicción que va exactamente en contra del propósito que se proclama.


La última idea de los que ya no tienen idea.

Por Fátima Barrutta

La última invención que propone el gobierno es eliminar la repetición en la escuela.

Sobre este recurso hay distintas opiniones entre los educadores. Es verdad que someter al niño a la pérdida de un año en su proceso educativo, forzándolo a exponerse de nuevo a todos los contenidos curriculares, puede no ser eficiente.

Es comprensible que esa frustración redunde en la deserción del estudiante.

Pero si ese procedimiento es negativo, las autoridades no deberían eliminarlo sin antes proponer otro diferente.

Porque cancelar la repetición sin generar otro mecanismo que permita al alumno adquirir los conocimientos de los que carece, es como tapar el sol con la mano.

No por pasar de año, el niño estará aprovechando realmente su pasaje por las aulas, porque si no está preparado para hacerlo, sus carencias, lejos de superarse, se irán acumulando con el tiempo.
La repetición tuvo una muerte anunciada mucho tiempo atrás, cuando se puso de moda el “pase social”, un trámite que permitía pasar de año cuando el docente consideraba que el alumno no lograría mejores resultados, debido a las dificultades de su entorno sociocultural. Era echar mano a la resignación, considerar que hay niños que no pueden aspirar a mejorar su condición gracias a la educación, lo que contraviene toda la tradición del país al respecto. Una tradición fundada por José Pedro Varela y consolidada por José Batlle y Ordóñez, que convirtió a la educación pública en la palanca de promoción de social de las personas, cualquiera fuera su origen social, raza o credo.

En la implementación de ese “pase social”, los sindicatos docentes nunca pararon de denunciar que a nivel de las autoridades educativas recibían presiones para que no hubiera repetidores.

El motivo era bien simple: había que mejorar los indicadores educativos a toda costa, aun cuando los resultados no reflejaran la realidad de los aprendizajes. Para las autoridades era preferible pasar de año a niños que no estaban capacitados para ello, arruinándoles el futuro académico, antes que reconocer su propia incapacidad para educarlos.

Ahora la completan proponiendo la ingeniosa idea de cancelar todo tipo de repetición, sin dar el menor atisbo de solución al problema del rezago educativo de quienes serán sus inocentes “beneficiarios”…

Este tiempo de nepotismo indica la hora del desprecio por los más vulnerables.

La hora en que los resultados educativos son infinitamente mejores entre los quintiles económicos más altos que entre los más bajos. Una involución al sueño de Varela y la concreción de Batlle.

Sólo hay un conductor capaz de sacar al sistema educativo de este pantano de inoperancia. El mismo que tuvo el coraje de devolver la armonización entre Primaria, Secundaria y UTU en los años 70, erradicando el proselitismo político marxista de las aulas. El mismo que a partir de 1995 emprendió la última reforma seria que tuvo el sistema, inaugurando escuelas de tiempo completo que se convirtieron en la principal política social de la segunda mitad del siglo XX. Es Julio María Sanguinetti, nuestro candidato. Con su experiencia y nuestro impulso renovador, devolveremos un futuro de libertad y conocimiento integrador.


Vivián Trías “cobraba muy bien en dólares” por sus actividades como espía

Aunque el Partido Socialista intenta justificar la actuación de Vivián Trías al servicio de la inteligencia soviética, los datos siguen acumulándose en su contra: nuevos documentos demuestran que cobraba muy bien, en dólares, por sus actividades de espionaje.

Un libro del historiador Fernando López D´Alessando que se publicará en junio próximo agrega datos a la triste historia del líder socialista Vivián Trías, quien ofició como espía a sueldo de la inteligencia soviética a través de sus vínculos con la embajada de Checoeslovaquia en Uruguay.

El escabroso asunto se develó hace dos años y fue negado o disimulado por el partido Socialista el que oficialmente sigue justificando el penoso papel de su exdirigente, tratando de presentarlo como un vínculo político y no como una acción de espionaje antinacional. Sin embargo, el anunciado libro de López D´Alessandro suma nuevas e irrefutables comprobaciones que demuestran que no se trató de una “identidad política” sino de una vinculación rentada que le significaba a Trías importantes ingresos.

En un reportaje que le hizo El País el historiador explicó cómo se desarrolló el espionaje, que fue mucho más activo y profundo de lo que se creía. Iniciada la vinculación en 1961, Trías fue contratado desde 1964 hasta 1977.

El libro que se publicará en junio –Vivian Trías, El hombre que fue Ríos (Penguin Random House)– demuestra dos cosas en forma terminante. Primero, que el Partido Socialista dirigido por Trías se alineó con Moscú a partir de ese vínculo espurio entre su líder y la red de espionaje de los soviéticos y, segundo, que efectivamente, Trías cobraba un salario importante por esa tarea. Un párrafo del reportaje mencionado, que transcribimos a continuación, es muy expresivo.

—¿Cuál era el vínculo con la KGB?

—La StB – la central checa de espionaje - funcionaba en referencia a la KGB, colaboraba con ella. Trías no podía no saber. Y había una influencia. Cuando la Unión Soviética apoya a Cuba a mediados de los 60, el discurso del Partido Socialista cambió. La Unión Soviética no era más imperialista, había un solo imperialismo, el de los Estados Unidos. Cuando la invasión soviética a Checoeslovaquia (1968) la palabra imperialismo no aparece en ninguno de los textos ni en las declaraciones del Partido Socialista.

—Trías no era comunista.

—No, pertenecía a la izquierda nacional.

—Pero colaboraba con un servicio de inteligencia comunista.

—Los checos dicen en sus documentos que sabían que Trías no era comunista, pero que había coincidencias. El enemigo en común era Estados Unidos. Pero también había un interés por el dinero. La StB sabía que Trías, una vez que pierde la banca en el Parlamento, tiene problemas económicos. El tema del dinero está. Llega un punto en el cual Trías depende económicamente de ellos. Las planillas con los pagos que le hicieron ya se pueden ver en la Facultad de Humanidades, el grupo de estudios de Historia Reciente publicó en Internet todos los documentos de Trías en español. Cobraba, y cobraba muy bien, en dólares. Nadie puede negarlo; el que lo niega, miente.

El reportaje a López D´Alessandro le permitió a El País ingresar también en cuestiones ideológicas. Trías fue un “un tipo que se deslumbró de manera descomunal con la revolución cubana, sin dar pie a matices. Él era una persona muy inteligente, pero a la vez muy ingenua”.

En esa medida, perdió la sensibilidad democrática y adhirió a las peores dictaduras de ese tiempo. Uno de los párrafos del reportaje es muy expresivo:

—Volviendo al tema de las coincidencias ideológicas, y por más que se declararan no comunistas, se puede decir que en la izquierda nacional de entonces el componente democrático venía en baja, ¿no?

—La gran desgracia que tuvo la izquierda uruguaya es que mataron al socialismo democrático. A lo largo de todo este proceso, que yo analizo en mi nuevo libro, vos ves la falta de Frugoni, que se va en 1963 del Partido Socialista.

Se va el referente democrático.

—Claro. La democracia en Vivian Trías no está. A Trías no le importaba la democracia, le importaba la revolución. La socialista, la que sale desde las revoluciones nacionales. Pero la democracia no está, los derechos humanos no están, a lo que se suma una profunda incomprensión del Uruguay de entonces. Los contenidos de los análisis de Trías son muy buenos, porque era un artista contándote el proceso histórico. Sus análisis de coyuntura económica están bien, pero no tiene una perspectiva cultural y política de lo que era el Uruguay. Que Frugoni la tenía muy clara. Trías no vio la dimensión del Uruguay cultural, clase mediero, democrático, lerdo. Tuvo una falta de visión y de calibre brutal. Se equivocó además con los militares en toda América Latina. Con Onganía, con el hijo de puta del general Viaux, el chileno que mató a Schneider, y también se equivocó feísimo en la evaluación del golpe de Videla en Argentina. Y se equivocó, obviamente, con los comunicados 4 y 7 de los militares golpistas uruguayos, de acá a la luna.

—Los apoya.

—Con las dos patas. Él con el Partido Socialista. La falta de visión se debe al déficit democrático. Y había un problema de percepción de la realidad, grave.


Juan Miguel Petit, el funcionario que cumple con sus obligaciones

El ministro de Interior intentó desacreditar la gestión del comisionado parlamentario para las cárceles, pero el tiro le salió por la culata, porque el Dr. Juan Miguel Petit demostró las omisiones flagrantes de Bonomi, quien no sólo incumplió con la aplicación de normas carcelarias básicas, sino que además ocultó información.

El campeón de los pretextos, esto es, el ministro de Interior Eduardo Bonomi, siguió practicando su deporte preferido –echarle la culpa a otro– y atacó esta vez al comisionado parlamentario para las cárceles, Dr. Juan Miguel Petit, sosteniendo que debe “oír más” y actuar más como comisionado que como agitador de la prensa, tras conocerse que Petit había presentado un recurso de habeas corpus correctivo ante la Justicia ante las condiciones deplorables en las que viven los reclusos del módulo 8 del ex Comcar.

Petit aseguró en un comunicado publicado en la web del Parlamento - parlamento.gub.uy/cpp/actividades/noticias/91835 – que reiteradamente le había hecho planteos al Ministerio de Interior sobre esa situación, sin recibir respuesta alguna. El Comisionado informó que desde 2016 viene alertando sobre la situación de esos módulos y que particularmente desde octubre del año pasado y febrero de este año, hizo advertencias sobre la situación. Petit agregó que “sigue habiendo carencias muy graves en el sistema que es mi obligación señalar, denunciar y luchar por todos los medios a mi alcance para que sean cambiadas". Petit aseguró que Bonomi "debería haber sido observado por incumplir con los deberes" de su cargo si no hubiera presentado el recurso pese al "persistente envío de notas y planteos durante más de tres años". "Era nuestro deber accionar el mecanismo del habeas corpus como último recurso para generar cambios sobre la situación", asegura mediante el comunicado.

"En nuestra tarea, constantemente presentamos a las autoridades problemas, situaciones, quejas o irregularidades que entendemos tienen que ser corregidas, atendidas o al menos estudiadas. No presentamos habeas corpus ni denuncias públicas a las apuradas ni ante la menor irregularidad que creemos detectar. Todo lo contrario, hacemos ingentes gestiones para que ellas se resuelvan mediante los mecanismos administrativos naturales y habituales. Sabemos además de los valores que están en juego al hacerse una denuncia o una acción judicial y de la delicadeza que deben tener todos los procesos de construcción institucional", señaló Petit.

Ya en su informe de 2017, el Comisionado sostenía “los presos alojados en esa área no tienen dónde dormir; hay 28 internos que no tienen ni siquiera un colchón y los que lo tienen está roto; en el sector C2 hay 15 camas para 70 reclusos; y los presos salen al patio, como máximo, una vez por semana durante una hora. En muchos casos, detalló Petit, no salen al aire libre y así pasan varias semanas. Además, en esa parte de la cárcel no hay una forma de evacuar la basura por lo que los presos tiran las bolsas a un pasillo para que una "cuadrilla" la recoja. La falta de higiene es tal que se constató la "presencia de roedores". La situación no ha cambiado, aseguró el Comisionado.

Es decir, el señor Petit cumplió con sus obligaciones. Hace años que viene advirtiendo al Ministerio de Interior sobre sus omisiones, sin recibir respuesta. La interposición de un recurso ante la Justicia está plenamente justificada. Quien no cumple con sus obligaciones ya sabemos quién es.


Pacto a puertas cerradas para eliminar la repetición

En un hotel cinco estrellas de la capital, un grupo de técnicos de la ANEP, con la anuencia de las autoridades oficialistas de la educación, decidió unilateralmente que la forma de ayudar a los educandos más desfavorecidos del país es eliminar el mecanismo de la repetición, buscando explícitamente igualar hacia abajo.

El pasado miércoles 15, la Dirección Sectorial de Planificación Educativa de la ANEP organizó un seminario internacional sobre repetición. Durante el cierre del evento, los técnicos de la ANEP firmaron un documento donde se comprometen a eliminar la repetición. Según declaró a la prensa el director de Planificación Educativa de la ANEP, Antonio Romano, la propuesta será presentada a fin de año: “hoy la repetición no funciona para mejorar la calidad del aprendizaje. La repetición no da resultado y es uno de los predictores del abandono posterior”. Y agregó algo más, revelador de la mentalidad que ha prevalecido en la conducción de la educación en los últimos 15 años, o sea, la búsqueda de la igualación hacia abajo y el resentimiento social. Efectivamente, Romano señaló que “llegó la hora de que hagamos un pacto social, un acuerdo de que la educación es obligatoria para todos, es un derecho de todos y, por tanto, no puede ser pura meritocracia. Llegó el momento de que la clase media acepte que esos bancos que, históricamente, se reservó para sí misma, ahora los deberá compartir con los recién llegados”.

Lo que las autoridades definieron como un “pacto histórico”, fue en realidad un “pacto a puertas cerradas” en el que se excluyó a los consejeros del CODICEN Robert Silva, electo por los docentes, y Elizabet Ivaldi, electa por los gremios docentes, que no fueron consultados por la realización del seminario y no tenían conocimiento del documento final elaborado por los técnicos de la ANEP. En pocas palabras, las autoridades oficialistas de la educación, encabezadas por Wilson Netto, decidieron excluir a los únicos consejeros electos democráticamente.

Tanto Silva como Ivaldi, no son contrarios a evaluar cambios en los mecanismos de evaluación —que no implica necesariamente eliminar la repetición— pero se mostraron molestos por la improvisación con la que se manejó un asunto de alta sensibilidad para la población uruguaya. “Nos enteramos cuando ya estaba totalmente planificado. Creo que no es la forma de funcionar como un organismo colegiado. No comparto que a partir de un seminario, sobre todo liderado por técnicos, y donde se plantea un espacio cerrado para sacar conclusiones y la elaboración de un documento el cual después comprometa”, aseguró Ivaldi a la prensa.

El representante de los maestros y los profesores, Robert Silva, fue más allá y planteó sus discrepancias con las formas, al igual que Ivaldi, pero también con los contenidos de la propuesta. “No puede haber políticas improvisadas, en donde se plantea algo, luego se anuncia en la prensa con grandes titulares de que se va a cambia la repetición, y no estamos enterados ni siquiera los que tenemos que tomar decisiones. ¿Qué idea damos actuando así en forma improvisada? Que esto va a ser flexibilidad total, el libertinaje. No va a haber más repetición y por lo tanto, los alumnos van a pasar olímpicamente”, aseguró Silva.

De acuerdo con el Consejero, “en Uruguay hay un grave problema de aprendizaje de nuestros jóvenes. Somos conscientes que hay que cambiar el sistema de evaluación”. No obstante, se interrogó Silva, “por qué cambiar ahora. ¿Para beneficiar las estadísticas? No creemos que por eliminar la repetición vamos a arreglar los problemas de la educación. Se necesita un cambio integral, un cambio en la política curricular”.

Finalmente, Silva reveló que, contrario a quienes sostienen que la repetición es un elemento central para explicar el fracaso y la deserción educativa, existen otros factores en los que las deficiencias son alarmantes. A modo de ejemplo, Silva se mostró preocupado por las inequidades que se reproducen en el sistema educativo uruguayo. Según los datos oficiales, que citó el Consejero, los niños y adolescentes del quintil de ingresos más bajo son quienes tienen los menores niveles de aprendizajes.

“Hay un gran debe que tiene el país y es un trabajo interinstitucional e intersectorial. A veces le pedimos a la educación que haga todo en determinados contextos y con determinados estudiantes, cuando en realidad tendría que haber un trabajo muchísimo más articulado con los organismos de la salud, de bienestar social, de vivienda. Ese trabajo intersectorial, hoy por hoy, es deficiente, no es bueno”
, sentenció Silva.


Pagamos la electricidad más cara de la región

Tenemos la nafta más cara de la región, pero también nuestras tarifas de electricidad son más altas que las que registran los países vecinos.

Un informe de SEG ingeniería confirma que, aunque hubo en 2018 una pequeña baja, la electricidad que se vende en Uruguay es 28% más cara que la que se suministra en los países de la región. Lo que pagamos a UTE es casi el doble, para los pequeños consumidores, de las tarifas vigentes en Argentina, Brasil, Paraguay y Chile. En Argentina hay protestas muy grandes por el costo de los servicios, dado que se han terminado los subsidios, pero aun así son bastante más accesibles que en Uruguay.

Los datos también indican que, en materia de naftas, nuestro país sigue siendo el más caro en comparación a los vecinos, ubicándose nuestros precios un 47% por encima.

Si bien la electricidad para uso industrial ha bajado, sigue estando por arriba de lo que marcan los vecinos.

El estudio de SEG confirma por lo tanto que Uruguay sigue siendo lamentablemente el país más caro de la región.


Cristina K en juicio oral, el escenario inevitable.

Aunque hubo presiones a la Suprema Corte para que suspendiera el juicio oral contra Cristina K, el mismo comenzó ayer. Ni siquiera el anuncio de su candidatura a la Vicepresidencia, manipulando una fórmula con Alberto Fernández, pudo distraer los focos de la sede judicial donde la expresidente tuvo que sentarse junto a los procesados Julio de Vido y Lázaro Báez, coautores de una fenomenal maniobra delictiva a través de las licitaciones de obra pública, que indudablemente involucra a Cristina Fernández de Kirchner. El periodista Hugo Alconada Mon relató así los acontecimientos:

Once años después de radicada la primera denuncia, comenzó el juicio oral en la llamada "causa Vialidad", que registra como acusados a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a su exministro de Planificación Federal, Julio de Vido, a su exsecretario de Obras Públicas, José López, y a la plana mayor de la Dirección Nacional de Vialidad entre 2003 y 2015.

¿Qué acusación afrontan? Haber integrado una asociación ilícita que movió las palancas del Estado nacional para, de manera delictiva, favorecer al presunto testaferro de los Kirchner, Lázaro Báez, con al menos 52 obras públicas que le costaron más de $ 46.000 millones a las arcas públicas.

Horas antes de sentarse por primera vez en el banquillo de los acusados, Fernández de Kirchner afirmó por Twitter que ella nunca debió ser parte de este juicio oral. "La citación de hoy se trata de una denuncia efectuada por el gobierno de Mauricio Macri sobre obras públicas viales llevadas a cabo enteramente en la provincia de Santa Cruz. No se trata de una denuncia original sino de un refrito de denuncias desde el año 2008, armadas por diputados de la Coalición Cívica, en las cuales Comodoro Py se declaró incompetente en el año 2011 y la justicia de Santa Cruz las sobreseyó por inexistencia de delito".

"Para que se entienda: se trata de licitaciones de obras públicas viales realizadas por un órgano provincial que depende del ministerio de economía y de la gobernación de la provincia", afirmó Cristina. "Jamás tomé intervención alguna en los expedientes administrativos que se realizaron por cada una de estas obras".

Por el contrario, ¿qué plantearon los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, la unidad antilavado (UIF) y la Oficina Anticorrupción (OA), convalidó el juez federal Julián Ercolini, en primera instancia, y la Cámara Federal de Apelaciones?

Según sintetizó el juez Ercolini al elevar el expediente a la instancia oral, el entonces presidente Néstor Kirchner habría montado una "estructura" con funcionarios de su confianza que Cristina Fernández mantuvo en sus cargos al asumir la Presidencia en 2007 y que durante años cometieron "múltiples irregularidades, todas destinadas al favorecimiento" de Austral Construcciones y otras empresas constructoras de Báez como Kank y Costilla, Gotti Hermanos, Loscalzo y Del Curto y Sucesión de Adelmo Biancalini.

"Se destaca -precisó Ercolini- que el Grupo Báez no habría cumplido con el tiempo pautado en la mayoría de los contratos de obra pública vial que se le atribuyeron, que se le concedieron sucesivas prórrogas que aumentaban su valor vigente y que, en razón de ello, el Estado nacional debió desembolsar sumas dinerarias por encima de los montos contratados; también, un aumento sistemático del precio presupuestado mediante la concurrencia de varias empresas del mismo grupo y la falta de competencia en las licitaciones; todo lo cual le habría ocasionado un perjuicio patrimonial, que fue posibilitado a través de la estructura funcional organizada para cumplir con los fines perseguidos por la asociación en cuestión".

Por eso, dentro de esa presunta trama, la expresidenta quedó bajo sospecha de actuar como coautora de los delitos de administración infiel agravada por haberse cometido en perjuicio de la administración pública, reiterada en 49 oportunidades, en concurso real con asociación ilícita en la que habría actuado como jefa.

¿Por qué se sospecha que habría intervenido como jefa de la banda criminal? Según los fiscales Pollicita y Mahiques, porque "fue quien -junto a Néstor Kirchner-, ideó, instauró, organizó y sostuvo la asociación ilícita investigada, y desde la cúspide del Poder Ejecutivo Nacional controló el correcto cumplimiento del rol de los restantes miembros, sin rendir cuentas ni solicitar permiso a ninguno de los otros integrantes de la organización".

¿Un ejemplo concreto? Según los fiscales, como Presidenta firmó un decreto que facultó a la cúpula de Vialidad "para que hiciera uso de los fondos extra presupuestarios del fideicomiso (.) y fuera utilizado por los funcionarios para pagar obras asignadas a las empresas de Báez, todo ello, pese a las recomendaciones en contrario de las Direcciones de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Planificación y Economía; y usó las facultades de sus subalternos -ministro, secretario y administrador general- para direccionar más fondos de sus respectivas carteras, con el fin de beneficiar a Lázaro Báez y sus empresas".

¿Qué habría implicado para Báez ese trato favorable de la administración kirchnerista? Según los fiscales, "fue beneficiario de un canal exclusivo de pago anticipado, cobró más rápido los certificados de pago extendidos por el Estado, solicitó y obtuvo anticipos financieros sin cumplir los requisitos legales exigidos, recibió certificados por obra no realizada o que no se adecuaba al plan de trabajos y fue beneficiario de un flujo de dinero multimillonario que le garantizó ser el único contratista de obra pública en el país al que no se le adeudaba un solo centavo al finalizar el mandato de su socia Cristina Elisabet Fernández".


La Unión Europea y su futuro (II)

Por Jorge Ciasullo

El hoy Vice Primer Ministro y Ministro del Interior Italiano, el ultra derechista Matteo Salvini, en principio de ideas de izquierda, hasta que adhirió en 1990 a la derechista y nacionalista Liga del Norte -fundada en 1989- convirtiéndose de inmediato en su principal vocero, es el protagonista de la nueva Europa. Inició su carrera política en 1993 como Concejal en el Ayuntamiento de Milán, en ese entonces, aun pecando de optimista, tal vez nunca soñó, que los principales líderes de ultraderecha europeos no sólo asistirían a una convocatoria suya en Milán, sino que, además, lo aceptarían como principal actor del encuentro, precediéndole en el uso de la palabra como signo evidente de que se reconocía su liderazgo.

Así, el pasado sábado 18 de mayo, en la plaza del Duomo en Milán, reunió a 11 representantes europeos ultranacionalistas de Dinamarca, Finlandia, Bulgaria, Bélgica, Austria, Estonia, Eslovaquia, Holanda, Francia, Alemania, República Checa.

En un estrado montado con meticulosidad, se inició el acto al son del aria Nessun Dorma de Turandot de Puccini, mientras los líderes ultras se mostraban eufóricos, la cartelería no dejaba lugar a dudas, en el centro, detrás de los oradores, se veía una pancarta: “¡Primero Italia!”- “La sensatez en Europa” a los costados en enormes letras blancas sobre fondo rojo: “STOP Burocracia - Banqueros - Benefactores - Barcazas”.

La oratoria comenzó con Geert Wilders, jefe del Partido para la Libertad holandés, luego Marine Le Pen (de la francesa Agrupación Nacional), cerrándola Matteo Salvini. Los tres se refirieron a sus puntos en común, en especial contra la burocracia (tecnócratas) de Bruselas, la inmigración, la islamización de Europa y hasta el rescate de valores en la familia, en clara críticas al Papa Francisco, quien, cuando al ser nombrado, desató una rechifla que tuvo luego consecuencias como veremos.

Algunas frases de los oradores no dejan margen de error sobre sus postulados. Wilders: Europa necesita más Salvinis”. “No podemos permitir más inmigración, ni ceder a la islamización de Europa, Matteo sabe cómo decir basta, necesitamos más Salvinis para proteger las fronteras de Europa”. Finalizando su alocución con un “Viva Salvini”.

Marine Le Pen, de acuerdo a su estilo, sabe cómo enfervorizar a las masas, con frases fuertes y cortas que siempre terminaron con aplausos de la multitud, inició su discurso así: “Viva Francia, Viva Italia, Viva la Europa de las Naciones”, continuando: “esta bella manifestación, es el acto fundador de la revolución pacífica y democrática contra la Europa de los esclavos y desempleados”.

Salvini, no se quedó atrás de sus predecesores con frases como: “Antes los políticos italianos iban al extranjero para aprender cómo se hacían las cosas. El cambio empieza hoy en Milán”.

“En esta plaza no hay fascistas, racistas ni nazistas. Aquí no está la ultraderecha, está la política del consenso. La diferencia está entre quienes hablan del futuro y quienes hablan del pasado porque no tienen ni idea del futuro. No es ultraderecha, sino sentido común. Extremistas son lo que han gobernado por 20 años, en nombre de la precariedad y la pobreza, la Europa de la desigualdad. Llevaremos el control de las fronteras de Italia a toda Europa, aquí no ingresa nadie más sin permiso”.

“Me he despertado en casa abrazado a mi hija de seis años, pensando que esto lo hacemos por nuestros hijos. Una religión que sostiene que la mujer es inferior al hombre nunca será aceptada en mi casa” (se refiere a Italia).

Finalmente encomendó su victoria en las europeas, a la Virgen María, sacó un rosario y se puso a citar a católicos que considera referentes, como los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI y el cardenal ultraconservador Robert Sarah, cabecilla de los opositores a Francisco: “Confío a Italia, a mí mismo y vuestra vida al Corazón Inmaculado de María, que estoy seguro que nos ayudará a ganar las elecciones”.

(El Cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, advirtió que los nuevos revolucionarios de la ideología de género quieren destruir a la familia cristiana porque encarna “todo lo que odian”.

Si bien la Liga del Norte, según las encuestas, reúne el tercio de los votos italianos, las referencias de Salvini en particular al Papa Francisco y los abucheos que le siguieron, algo insólito en Italia, ha provocado la reacción de Gianfranco Rotondi vicepresidente de los diputados de Forza Italia, quien así se manifestó al día siguiente de los discursos del 18 de mayo: ”Después de los ataques en Milán al Papa Francisco, para nosotros demócrata cristianos, no es posible ninguna alianza política con Salvini”. “Es honestidad de nuestra parte, declarar que después de veinticinco años de alianza con la Liga para nosotros, demócrata cristianos de centro derecha, esa alianza ha finalizado. Ayer la exhibición de símbolos religiosos, los silbidos al Papa apoyando una serie de blasfemias y bestialidades son inaceptables para los católicos”.

En concreto, están llamados a votar 419,23 millones de ciudadanos, incluidos los del Reino Unido. Habrá que ver, de acuerdo al resultado electoral, como se conforman en el parlamento europeo, los llamados “grupos políticos” Para formar un grupo político, son necesarios al menos 25 eurodiputados.

Si estos grupos políticos se conforman por partidos populistas o euroescépticos, que tendrán poder de propuestas y hasta decisión puede estar amenazado, seriamente, el proyecto común europeo.

Y ello es tan así que el Presidente de la Comisión Europea Jean Claude Juncker, en un artículo publicado en El País de Madrid el pasado 20 de mayo, bajo el título: Votar Sí que importa, lo finaliza con un llamado a expresarse a los ciudadanos: “Todos y cada uno de nosotros, solos ante nuestras papeletas de voto, sabemos que todos tenemos el mismo poder y la misma capacidad para influir en nuestro futuro común. Ese día, todos somos Europa. Cada uno de nosotros tiene el destino en sus manos”.


Propuestas para superar el actual sistema de Salud

Por José Arias

Es posible que el país avance en materia de prevención de salud y en tratamientos altamente especializados.

En el marco de un ciclo de reuniones en la Casa del Partido Colorado, que aborda todos los temas importantes para nuestra sociedad, el miércoles 8 de mayo, se llevó a cabo la exposición de la Comisión de Salud del sector “Batllistas”, luego de meses de trabajo en forma muy activa.
El aporte de ideas de sus distintos integrantes ha sido enriquecedor. Está conformada por profesionales de la salud con gran experiencia en distintos ámbitos de trabajo, aquellos que ya no ejercen la profesión de manera activa, vuelcan su experiencia y conocimiento ganados en los lugares de actuación donde supieron estar, ministros, ubsecretarios de cartera, diputados, directores en el M.S.P., Fondo Nacional de Recursos, otros con una actividad gremial muy intensa.

Cinco de sus integrantes, abordaron distintos temas:

- Dr. Luis Fraschini. Experiencia desde un Ministerio.

- Dr. Gustavo Giussi. Historia de la salud y el Batllismo.

- Dr. Pedro Koyounian. Adicciones.

- Dr. Alvaro Vero. Informática.

- Dr. Ignacio Amorín. Indicadores y metas en el SNIS.

Esta comisión va a seguir para adelante, trabajando para los tiempos que vienen, desafiantes y de compromiso con la ciudadanía.

Por una resolución del Poder Ejecutivo, se suspendió la apertura del “corralito mutual” del mes de febrero pasado. La libertad de elección del prestador de servicio, no se puede ni se debe coartar. La fiebre de la regulación, que ha llegado a niveles insólitos, continúa siendo la única herramienta para combatir los problemas de “compra” de afiliados. El ministro Basso, anunció días atrás, que se estaba preparando una nueva normativa para minimizar los riesgos en la intermediación lucrativa. El sistema de huellas digitales, que se anunció como el mecanismo eficaz para garantizarlo, parece no tener todo lo que se esperaba. Para este gobierno, las soluciones más avanzadas de sofisticación informática, parecen no ser suficientes. Es increíble que todavía insistan en intentar venderle a la gente, la idea que están trabajando intensamente y no logren un solo resultado eficaz en años, para lo que un joven logró solo con una Laptop. Para enmascarar esta ineficacia e ineficiencia en la implementación de alguna medida para solucionar el problema, lo incluyen dentro de un marco de más regulación aún, en el cual hasta se cuestiona lo que cada institución invierte en difusión de sí misma. El ministro se olvida, entre otras cosas, que el gobierno que él integra obliga a hacer difusión en forma gratuita de sus supuestos logros en distintas materias, agregando, además, el costo que tiene la creación de esa propaganda oficialista, financiada por el propio Estado uruguayo, con tintes de campaña electoral para las próximas elecciones, a favor de la fuerza política que hoy gobierna. Cuestiona lo que invierten instituciones privadas de su bolsillo, pero apoya la propaganda gratuita por decreto del gobierno, a costa de los medios de difusión, es decir, de los demás.

¿Cómo construir el porvenir?

La Comisión de Salud de Batllistas entiende que una flexibilización gradual a un sistema más abierto nos permitirá salir del actual status quo de quietismo e ineficiencia. Los partidos que sucedan al Frente Amplio a partir del 2020, encontrarán un panorama muy complejo y para dinamizar el sistema, deberán llevar adelante medidas muy concretas de precisión quirúrgica.

- Creación de un fondo de estabilización que permita enfrentar contingencias de descenso del empleo que eviten colapsos del sistema.

- Creación de una Superintendencia, con integración técnica y no dentro del M.S.P., que controle y evite la falta de atención al usuario, con seguimiento de los casos.

- Creación de “centros de referencia”, que procure descentralizar el tratamiento de enfermedades de poca frecuencia y complejas, financiadas por el Fondo Nacional de Recursos.

- Generación de mecanismos de reactivación de la competencia entre las instituciones.

- Desarrollo de mecanismos de comparación de indicadores, que permita a las instituciones adoptar modelos de gestión exitosos y a los usuarios elegir en función de los mismos.

- Creación de un organismo de acreditación voluntaria, similar al LATU, donde todas las instituciones puedan adherirse, si quieren mantener estándares de calidad y demostrar a sus usuarios el cumplimiento de los mismos.

- Fortalecimiento de las puntas del sistema: la prevención y la rehabilitación. Hay 100 millones de dólares en impuestos al tabaco que van a rentas generales y deben ir a programas de prevención casi inexistentes.

- Debe hacerse una evaluación social costo-efectividad, creando un organismo técnico totalmente apolítico que defina la canasta básica de prestaciones.

- Creación de programas de comunicación en salud concretos, imprescindibles a nivel cardiovascular, seguridad vial, drogas, etc.

- Fomento de la innovación científica y tecnológica, favoreciendo la creación de la investigación biomédica de liderazgo en la región.

Los modelos socializadores de la medicina son de siglo XIX, ya los experimentó el mundo en el siglo XX y los mismos no dan respuesta a los grandes desafíos de la medicina del futuro. Pensemos en el porvenir con nuestra visión histórica desde la libertad, superadora de estos atavismos ideológicos. Como escribía Don Pepe Batlle (a 163 años de su nacimiento el 21 de mayo) desde Europa, a sus correligionarios, pensemos nuevamente en un “pequeño país modelo”, también en medicina y en salud.


Desempleo: cifras que alertan

Por Ruth Furtenbach

El desempleo en nuestro país llegó al 9,5% en el mes de marzo, registrándose el nivel más alto en 12 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística. El deterioro del mercado laboral fue más intenso en el interior del país, donde el desempleo alcanzó el 10,2%. Esto se traduce en que hay más de 150.000 uruguayos que buscan trabajo y no lo consiguen.

Si consideramos la evolución de los últimos dos años, existe una clara tendencia al alza. Más allá de que aún no nos encontramos ante los peores guarismos históricos propios de épocas de profundas crisis, no hay indicios de que este proceso se revierta en el corto plazo, lo cual enciende una alerta que urge considerar.

Sobre todo, porque en materia de empleo es tan relevante la oferta de trabajo como la situación de las empresas dispuestas a contratar, que se caracteriza en estos momentos, por una demanda menguante signada por una menor disponibilidad de puestos de trabajo.

Asimismo, podemos inferir que las cifras del desempleo serían aún mayores si no hubiera disminuido la cantidad de personas activas, que son las que están trabajando o buscan trabajar, porque ante la falta de posibilidades se desmotivaron y desistieron de la búsqueda y si consideráramos también la situación de “subempleo”, en la que cada vez más se encuentran aquellos que trabajan menos de lo que quisieran o necesitan.

Los indicadores nos muestran que nos encontramos ante un aumento del desempleo estructural, donde la gran mayoría de los desempleados son personas que perdieron el empleo en forma involuntaria y buscan retomarlo sin éxito.

Por otra parte, preocupan los datos aportados por el Banco de Previsión Social (BPS), donde en febrero había 41.975 trabajadores anotados en el seguro de paro, siendo 3.955 más que el año pasado, correspondiendo en su mayoría a la industria manufacturera, seguido por el sector comercio y la construcción. De las casi 42.000 personas que cobraron el seguro de desempleo, 28.535 lo fueron por causal de despido, 2.940 por reducción de la jornada laboral y 10.500 por suspensión temporal. Todo lo cual indica una circunstancia nada auspiciosa, si consideramos que, siguiendo la tendencia es altamente probable que estas personas no vuelvan a sus puestos de trabajo, constituyendo el seguro un escalón previo a la desocupación definitiva.

La situación más compleja se registra en la población joven de hasta 24 años, principalmente mujeres, lo cual debería preocuparnos aún más. En esta franja etaria el desempleo es de 22,1% entre los hombres y de 32,8% entre las mujeres.

Si bien el desempleo baja a 5,7% entre hombres de 25 a 39 años, asciende al 10,1% entre las mujeres de esa misma franja, aspecto nada menor si consideramos que se encuentran en edad reproductiva, habiendo cada vez más madres solteras o solas para solventar el hogar.

El sector empresarial ha manifestado en reiteradas oportunidades, que no se encuentra proclive a la generación de nuevos puestos de trabajo en el futuro más próximo. La época de bonanza ha llegado a su fin y las empresas están teniendo mayores dificultades para colocar y vender sus productos ante un escenario regional muy complejo. En este contexto, se destaca también la inviabilidad de los altos costos salariales en relación al valor que genera el empleo en las empresas y el problema de la regulación laboral existente, cuya rigidez termina desestimulando la contratación.

Pero más allá de la desaceleración coyuntural de la economía uruguaya y de los ajustes urgentes y necesarios que debieron hacerse hace tiempo para subsistir ante los problemas antes mencionados, es fundamental que estemos atentos e inmersos en mundo que se viene. Estamos viviendo una extraordinaria aceleración de los avances científicos y tecnológicos a nivel global, siendo de vital importancia mejorar la calidad y la inserción de nuestros sistemas educativos en el mundo. Posiblemente los efectos de estas transformaciones ya estén recayendo en la angustiosa situación de nuestros jóvenes menores de 24 años que no consiguen empleo. Como señala el periodista Andrés Oppenheimer citando estudios del Banco Mundial, entre otros: “Es difícil crear una empresa de alto riesgo comercial como son casi todas las de alta tecnología- en naciones con leyes que no toleran el fracaso y condenan a los empresarios que deben cerrar o reestructurar alguna de sus empresas a muchos años de ostracismo y de ruina económica (…) Por otra parte, la falta de una buena educación en matemáticas, ciencia y tecnología ha contribuido a un atraso tecnológico de los países latinoamericanos, a su excesiva dependencia de las exportaciones de materias primas y – en la segunda década del siglo XXI, cuando dejaron de crecer los precios de estas últimas- a su desaceleración económica. Ahora, es cuestión de crear una obsesión nacional por la educación (...) para diversificar sus fuentes de ingresos e insertarse en la nueva economía del conocimiento (...) El riesgo de no hacer nada será enorme y condenará a la región al atraso permanente” (Oppenheimer, Andrés. “¡Crear o Morir!”, Debate, Ed. Sudamericana Uruguaya S.A., 2014, pp. 17-59). Esto no quiere decir que deba desestimularse la producción de soja o carne, sino que debemos contar con la capacitación y formación acorde a los requerimientos tecnológicos de nuestros tiempos para agregar valor a nuestras materias primas y al mismo tiempo desarrollar innovaciones en las áreas en las cuales podamos obtener ventajas competitivas.


Juan José Amézaga, la restauración democrática.

Por Miguel Lagrotta

Tras la dictadura de Terra, el Batllismo resurgió con fuerza institucional y política

“Nació en la ciudad de Montevideo el 28 de enero de 1881, en el hogar constituido por Juan José Amézaga, y Josefa Landabaso, ambos originarios de la provincia española de Vizcaya. Casado el 7 de septiembre de 1907, con Celia Alvarez Mouliá (Chela), naciendo de dicho matrimonio, dos hijos : Juan José y Celia. A principios del siglo XX ingresó a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Recibió el título de abogado en 1905 y sus altas calificaciones le permitieron obtener una beca para continuar estudios en Europa, de acuerdo a la política impulsada por el batllismo. Viajó a Francia en 1906 y permaneció durante todo ese año y el siguiente, cursando estudios en la Sorbonne y en la Universidad de Berlín, entrando en contacto con las experiencias sociales y políticas europeas, lo que lo aproximó al pensamiento de José Batlle y Ordóñez. Fallece el 20 de agosto de 1956.”

Los días 24 y 25 de julio de 1938 hubo en Montevideo una gran manifestación popular en la que, según la prensa de la época, se congregaron unas 200 mil personas que reclamaban pacíficamente, pero a viva voz una nueva constitución. En las elecciones realizada en 1938 nuevamente el batllismo y los nacionalistas independientes volvieron a abstenerse. Igualmente el triunfo correspondió al Partido Colorado resultando electo el general arquitecto Alfredo Baldomir. Debemos recordar que la novedad política fue que las mujeres ejercieron por primera vez su derecho al sufragio participando en las elecciones nacionales. La presión por cambios llevó al Presidente Baldomir a buscar alianzas con los batllistas y también con los nacionalistas independientes para llevar adelante un proceso que permita cambiar la Constitución. El resultado fue un golpe de Estado en el mes de febrero de 1942 que va a pasar a la historia con el nombre de "golpe bueno". Este golpe tenía como objetivo reformar la Constitución y tuvo como principal, e importante, diferencia con el desarrollado en 1933 que no ocurrieron arrestos ni represión política. Si fue similar la total indiferencia de la población frente a los hechos que se estaban desarrollando. A fines de 1942 se realizó un plebiscito conjuntamente con las elecciones para legitimar su vigencia. El resultado fue determinante en lo político, ahora los desplazados de cargos e influencia en el poder son los sectores terristas y los herreristas. De entrada la nueva constitución elimina el senado del "medio y medio". El batllismo retorna al poder de la mano de Juan José de Amézaga, que su trayectoria política había tenido su punto más alto como miembro de la comisión de consulta para la Reforma Constitucional. Su compañero de fórmula fue don Alberto Guani, diplomático de brillante actuación en el relacionamiento con los Imperios dominantes, tanto en la negociación de los empréstitos como en las variables  políticas  tan necesarias a un país tan pequeño como el Uruguay. Fue un actor principal del panamericanismo siguiendo con inteligencia  el nuevo liderazgo de los Estados Unidos. La fórmula buscó llegar a la mayoría del electorado que quería democracia y los presentaba como ganadores. El comité electoral de la candidatura lo llevaba adelante el Ingeniero José Serrato con la idea “formula nacional”, “Amézaga, candidato de la Democracia”. En el nacionalismo siguen los enfrentamientos, aunque Luis Alberto de Herrera recorría el país en ferrocarril haciendo actos en todas las estaciones con el lema: “cerremos el paso al batllismo”.  Los años de dictadura alimentaron la necesidad de democracia, parecía que el libre juego democrático se estaba desarrollando en forma fluida y todos los candidatos  más menos se presentaban como “campeones de la democracia y la libertad”. Se forma un “comité antinazi” dentro del oficialismo lo que obliga al herrerismo, con muchos simpatizantes en sus filas a los sistemas italianos y alemanes, a declararse oficialmente “pro británicos”. Las mujeres que ocupaban un importante rol también formaron un “comité femenino de unidad nacional” presidido por Clotilde Luisi y Alba Roballo.

El 29 de noviembre se dirige nuevamente al país hacia la democracia y la reforma constitucional era promulgada con el apoyo del 77% de los votantes. Los Partidos Tradicionales alcanzaron el 91% del electorado, en tanto en la izquierda el Partido Comunista creció un 140% y el Partido Socialista cae un 34%. Dentro del Partido Colorado triunfó el batllismo con el 52% de los votos. Una vez que Baldomir entregó el mando a Amézaga, fue designado integrante del Directorio del Banco de la República, al igual que Gabriel Terra en 1938.

El trabajo principal de Amézaga era volver a  la democracia sin olvidar los postulados históricos del batllismo de transformaciones sociales y económicas con redistribución de la riqueza que permitieran la estabilidad social. Hay que cumplir con la plataforma  política de Amézaga que sostenía: “ Qué continúa el capitalismo individual para el progreso mientras no llegue a la injusticia” “Qué el Estado asegure a las masas, protagonistas de la producción de la sociedad industrial, su puesto en la participación de los beneficios”(AGN Caja 279, folio 109) pero lo que define el accionar del Gobierno de Amézaga es en su discurso de asunción de mando cuando sustuvo “(…) industria, trabajo y economía con visión nacional representan intereses asociados y solidarios” El rol solidario correspondería al Estado que debería mediar en la solución de conflictos y se integraba, mediante múltiples comisiones a los distintos actores sociales, entre ellas la Comisión pro vivienda popular, la de exportaciones e importaciones. El Estado continuará con el rol de gran  empleador realizando infinidad de obras públicas, carreteras, aeropuertos y mejoras en las trasmisiones hidroeléctricas. Pero el principal logro por su trayectoria y proyección hasta la actualidad fue la creación de los Consejos de Salarios en noviembre de 1943. Que además de aplicar anticipadamente la teoría sistémica posterior de John Dunlop que extendía los beneficios de licencia anual, salarios mínimos y la fijación del horario comercial en las 8 horas y más allá de esto horas extras. Los Industriales y Ganaderos no vieron bien este proceso. En 1945 se llevó adelante el Primer Congreso Nacional de Colonización organizado por la Comisión Nacional de Fomento Rural cuyo presidente era el batllista César Mayo Gutiérrez sostenía: “Haremos todo lo que podamos hacer en el sentido de levantar los índices de nuestra producción y logar colocarla de forma segura y más  con una justa remuneración y distribución de los beneficios, se basa en el supuesto de que no se estrangulará el intercambio internacional” En 1946 se promulga la ley que equiparaba los derechos civiles de la mujer a los del hombre incluyendo la administración de los bienes de la mujer casada y la patria potestad. En su gobierno creó las leyes de Consejos de Salarios, Licencia anual, indemnización por despido e igualdad de los derechos de la mujer. En 1943 presidió diversos actos de la Semana Vasca realizada en Montevideo. En 1945, le declaró la guerra a Alemania y Japón. Al finalizar su mandato, se retiró a la vida familiar, aunque se mantuvo activo en el campo del Derecho.

No olvidemos que  es la continuación de los proyectos de Baltasar Brum y Enrique Rodríguez Fabregat. Los impulsos reformistas del primer batllismo continúan  ahora de la mano de Amézaga preparando el camino a Don Tomás Berreta caudillo tropero de Canelones que llegará de la mano del batllismo  a la presidencia de la República. Pero su obra trascendió aspectos políticos, en el año 2011 se le hizo un homenaje recopilando su labor como jurista catedrático de la Facultad de Derecho, en cuyo mensaje de presentación de la obra se sostenía: “Con la publicación de las obras de Juan José Amézaga se rinde homenaje a uno de los juristas más importantes en la historia del Derecho Civil uruguayo. En su nombre se homenajea también a la Facultad de Derecho de la Universidad de la República y a todos los profesores de Derecho Civil.

En primer lugar “De las nulidades en general”, la vigencia de esta obra es singular y constituye el estudio más importante que específicamente sobre dicho tema se ha hecho en la doctrina civilista uruguaya. En segundo lugar “Culpa Aquiliana”. En ella se recogen prolijamente las enseñanzas de Amézaga sobre la responsabilidad extracontractual. La tercera obra “Culpa contractual”, analiza y explica uno de los ámbitos más complejos del sistema jurídico, introduciendo al debate las posiciones más importantes en la doctrina y jurisprudencia de los países con mayor desarrollo en el conocimiento jurídico.
La actualización tiene dos objetivos centrales; el primero ha sido excluir las referencias a normas derogadas, de modo que la lectura del texto original no se vea obstaculizada por referencias a disposiciones ya no vigentes en nuestro sistema jurídico. El segundo ha sido complementar básicamente el texto original con los desarrollos más relevantes realizados por la doctrina civilista en cuya construcción la obra de Amézaga ha sido pilar fundamental.”

Ver:

Caetano, G., Rilla,J. Historia Contemporánea del Uruguay, Claeh-Fin de Siglo, 2005, Montevideo, Páginas 237 y siguientes.

Frega,A., Maronna, M, Trochon, Y. Baldomir y la restauración democrática.EBO 1987. Páginas 133 y siguientes.


Venezuela vive la peor crisis económica para un país sin guerra

Un informe del The New York Times, preparado por tres corresponsales, da cuenta de que, según varios expertos, Venezuela bate el triste récord de ser el país más golpeado por la crisis social y económica en el mundo.

El colapso de Zimbabue con Robert Mugabe. La caída de la Unión Soviética. La desastrosa crisis de Cuba en la década de los noventa. El desplome de la economía de Venezuela ha superado todos esos desastres.

Venezuela experimenta el mayor colapso económico sucedido en un país sin guerra en al menos 45 años, según los economistas.

“Cuesta pensar en una tragedia humana de esta magnitud que no sea producto de una guerra civil”, comentó Kenneth Rogoff, profesor de economía de la Universidad de Harvard que fue el economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI). “Este puede ser el ejemplo más sobresaliente de políticas desastrosas en décadas”.

Para encontrar niveles similares de devastación económica, los economistas del FMI mencionan a países devastados por la guerra, como Libia a principios de esta década o Líbano en los setenta.

No obstante, Venezuela, que fue el país más rico de América Latina, no vivió un conflicto armado. Según los economistas, el mal gobierno, la corrupción y las políticas erróneas del presidente Nicolás Maduro y su predecesor, Hugo Chávez, desataron una inflación desenfrenada que clausuró empresas y destruyó al país. Además, en meses recientes, el gobierno de Donald Trump ha impuesto duras sanciones para tratar de paralizar todavía más a esta nación.

Mientras la economía del país se desplomaba, grupos paramilitares tomaron el control de poblaciones enteras, los servicios públicos colapsaron y el poder adquisitivo de la mayoría de los venezolanos se redujo a un par de kilos de harina al mes.

En los mercados, los carniceros se ven afectados por los apagones frecuentes por lo que, al final de cada jornada, compiten para vender la carne en descomposición; quienes antes trabajaban como obreros escarban entre pilas de basura en busca de sobras y plástico reciclable. Los minoristas hacen decenas de viajes al banco con la esperanza de depositar varios montones de billetes cuyo valor se desvanece debido a la hiperinflación.

Aquí en Maracaibo, una ciudad de dos millones de habitantes en la frontera con Colombia, casi todos los vendedores de carne en el mercado principal han dejado de vender cortes, debido a que las vísceras y las sobras como la grasa y las pezuñas de vaca se han convertido en la única proteína animal que pueden costear muchos de sus clientes.

En parte, la crisis actual se ha desencadenado por las sanciones estadounidenses que buscan obligar a Maduro a ceder el poder al líder de la oposición nacional Juan Guaidó. Las recientes medidas de Estados Unidos contra Petróleos de Venezuela, la petrolera estatal venezolana, han dificultado que el gobierno de Maduro pueda comercializar el petróleo, que es el principal producto de exportación del país. Aunadas a la prohibición estadounidense a comercializar bonos venezolanos, el gobierno de Trump ha dificultado la importación de productos, desde alimentos hasta medicinas.

Maduro culpa a Estados Unidos y a la oposición venezolana por la hambruna generalizada y la falta de suministros médicos, pero los economistas independientes afirman que la recesión comenzó años antes de las sanciones que, si acaso, aceleraron el colapso.

“Tenemos una batalla cruenta contra las sanciones internacionales que le han hecho perder a Venezuela al menos 20.000 millones de dólares en 2018”, aseguró Maduro en un discurso reciente. “Nos persiguen las cuentas bancarias, las compras en el mundo de cualquier producto, es más que un bloqueo, es una persecución”, agregó el mandatario.

La escasez ha sumido a buena parte de la población en una crisis humanitaria que se profundiza, aunque un grupo importante de los mandos militares y funcionarios de alto nivel que siguen siendo leales a Maduro pueden tener acceso a los recursos que quedan para sobrevivir, o incluso se enriquecen de manera ilegal.

Muchos venezolanos se han acostumbrado a que cada mes se registre una nueva caída histórica.
Venezuela tiene las mayores reservas comprobadas de petróleo en el mundo, pero su producción, que alguna vez fue la más grande de América Latina, ha caído más rápido en el último año que la de Irak después de la invasión estadounidense en 2003, según datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

Venezuela ha perdido a una décima parte de su población en los últimos dos años, debido a que han huido, e incluso atravesado montañas, desatando la crisis de refugiados más grande que se haya visto en la región.

La hiperinflación de Venezuela, que se espera que alcance los diez millones por ciento este año, según el FMI, está en camino de convertirse en el más largo periodo de aumentos incontrolados de precios desde el que se vivió en el Congo en la década de 1990.

“En esencia, este es un colapso absoluto del consumo”, mencionó Sergi Lanau, economista en jefe adjunto del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés), una asociación comercial financiera.

El instituto calcula que, durante el gobierno de Maduro, la caída en el rendimiento económico de Venezuela ha experimentado el declive más pronunciado que haya tenido un país que no está en guerra desde 1975.

Para fin de año, el producto interno bruto venezolano habrá disminuido un 62 por ciento desde el comienzo de la recesión en 2013, que coincidió con la llegada al poder de Maduro, según las estimaciones del IIF (el gobierno de Venezuela no ha publicado sus estadísticas macroeconómicas oficiales desde 2014, lo que obliga a los economistas a depender de indicadores como las importaciones para calcular la actividad económica).

En comparación, el declive económico promedio en las antiguas repúblicas soviéticas fue de alrededor del 30 por ciento durante el punto más álgido de la crisis a mediados de la década de los noventa, según cálculos de la asociación.

Por ahora, el gobierno está concentrando sus pocos recursos en la capital, Caracas. No obstante, la presencia del Estado es cada vez más débil en el interior del país, y su ausencia es particularmente visible en Zulia, el estado más poblado de Venezuela.

Su capital, Maracaibo, alguna vez fue el enclave petrolero de Venezuela. En marzo, un apagón sumió al estado en una semana de oscuridad y caos que dejó 500 negocios saqueados.
La energía eléctrica ha sido esporádica desde entonces, lo que acrecienta la escasez de agua y gasolina y deja a las poblaciones sin sistemas bancarios ni cobertura de telefonía celular durante días enteros.

El mercado Las Pulgas, que alguna vez fue un bullicioso laberinto de puestos donde los vendedores vendían alimentos y artículos para el hogar, se ha convertido en el rostro de la crisis.
Juan Carlos Valles llega a su pequeño restaurante ubicado en un rincón del mercado a las 05:00 a. m. y comienza a preparar caldo de res con huesos y cachapas en la oscuridad. Dice que desde marzo no ha tenido luz en el local, sus ventas han caído un 80 por ciento desde el año pasado y cada día es una lucha contra los soldados que lo obligan a aceptar billetes de bajas denominaciones que casi carecen de valor.

El dinero que gana, lo invierte de inmediato en huesos y harina de maíz, porque los precios aumentan a diario.

“Si descansas, pierdes”, dijo Valles, quien ha tenido este restaurante desde 1998. “El dinero ha perdido su valor. Para cuando lo llevas al banco, ya perdiste una parte de lo que tenías”.

Según el IIF, los ingresos reales en Venezuela han caído a niveles nunca vistos en el país desde 1979, lo que ha ocasionado que muchas personas sobrevivan de tareas como recoger leña, recolectar frutas y acarrear agua de los arroyos.

 “El gobierno habla de soluciones en el mediano y largo plazo, pero el hambre sucede ahora”, declaró Miguel González, director del consejo comunal del barrio Arco Iris en Maracaibo.

González dijo que perdió su empleo en un hotel cuando fue saqueado en marzo, las personas que irrumpieron en el local arrancaron hasta los marcos de las ventanas y el cableado eléctrico. Ahora recoge ciruelas silvestres que vende por unos cuantos centavos en los parques de la ciudad. La mayoría de la dieta de su comunidad consiste en frutas silvestres, alimentos elaborados con harina de maíz frita o cocida y caldo de huesos de res, dijo.
Lejos de la capital del Estado, las cosas son todavía peores.

La Isla de Toas, que alguna vez fue un paraíso turístico de unos 12.000 habitantes que vivían en los caseríos de pescadores, ha quedado casi abandonada.

“Aquí no hay representantes del gobierno local, regional ni nacional”, afirmó José Espina, conductor de un mototaxi. “Estamos solos”.

La electricidad y el agua potable solo están disponibles unas horas al día. El barco que da servicio regular a la región continental se descompuso el mes pasado. Un barco prestado por la petrolera estatal remolca de vez en cuando a un ferri oxidado que lleva unos cuantos suministros de alimentos subsidiados, el precario sustento de los residentes más pobres de la isla.

Según el alcalde, Héctor Nava, la hiperinflación ha reducido todo el presupuesto de la isla al equivalente a 400 dólares al mes, unos 3 centavos de dólar por residente.

El hospital no tiene medicamentos ni pacientes. La última persona en ser hospitalizada fue una mujer que murió luego de agonizar todo un día por la escasez de tratamiento para su enfermedad renal, según confirmaron los médicos de la institución.

Las camas del hospital de Toas yacen vacías. Anailin Nava, de dos años, se consume en una choza cercana debido a la desnutrición y una parálisis muscular tratable. Su madre, Maibeli Nava, dice que no tiene dinero para llevarla a Colombia en busca de tratamiento.

Las cuatro canteras que constituyen la única industria de la isla no han producido desde que el año pasado unos ladrones se llevaron todos los cables de energía que las conectaban a la red eléctrica. Los activistas locales de la oposición calculan que una tercera parte de los residentes se ha ido de la isla en los últimos dos años.

“Esto era un paraíso”, dijo Arturo Flores, coordinador de seguridad de la municipalidad local, quien vende una bebida de maíz fermentado a los pescadores locales para aumentar en algo su salario, equivalente a cuatro dólares mensuales. “Ahora, todos están huyendo”.

En el otro lado del estado de Zulia, en el pueblo ganadero de Machiques, el colapso económico ha diezmado la industria de la carne y los lácteos que suministraba estos productos a todo el país.
Los apagones eléctricos hicieron que cerrara el matadero, que alguna vez fue uno de los más grandes de América Latina. Grupos de hombres armados extorsionan a los ganaderos que todavía mantienen sus rebaños y les roban ganado.

“No se puede producir si no hay ley”, manifestó Rómulo Romero, un ganadero de la localidad.

Los comerciantes locales se han unido para ayudar en la reparación de las líneas eléctricas y mantener las torres de telecomunicaciones en funcionamiento, también colaboran con la alimentación de los trabajadores públicos y buscan diésel para los generadores eléctricos de respaldo.

“Prácticamente, hemos asumido las funciones del Estado”, dijo Juan Carlos Perrota, un carnicero que lidera la cámara de comercio de Machiques. “No podemos simplemente cerrar la puerta con candado y darnos por vencidos. Tenemos la esperanza de que esto mejorará”.


Caos y violencia en el norte de África

Ocho años después de la caída de Gadafi, Libia sigue en guerra, en un escenario de desolación y muerte al que no se le presta mucha atención. Un grupo de periodistas  viajó a un país frgmentado, surcado de milicias, con millones de armas de fuego y miles de migrantes tratando de alcanzar Europa. La que sigue es su relato.

1. El puño de Gadafi

El puño dorado aprieta un avión F-111 estadounidense hasta partirlo. Muamar el Gadafi mandó construir esta escultura tras sobrevivir en 1986 a un bombardeo americano y la plantó a la puerta de su residencia y fortín militar en Trípoli, la capital libia. Este complejo fue uno de los últimos reductos del autócrata. Fue bombardeado de nuevo por la OTAN y los rebeldes lo tomaron en agosto de 2011, cuando ya se habían desatado los demonios de las primaveras árabes y el país se había transformado en un campo de batalla internacional. Dos meses después, el sátrapa fue hallado en Sirte escondido en una tubería. Fue ejecutado por una turba. Y la escultura viajó como un trofeo a Misrata, una ciudad costera al este de Trípoli cuyas milicias fueron clave en el derrocamiento del dictador. Es uno de los atractivos del Museo de la Guerra, un despliegue de parafernalia bélica abandonada sobre la acera de una avenida grisácea. También hay tanques, tanquetas, misiles, municiones, cascos, cientos de casquillos desperdigados por el suelo; hasta un escenario que el Estado Islámico usó para sus ejecuciones.
Entre la morralla se yergue el puño y se aprecia el dorado de su superficie ya desvaído y surcado de óxido y agujeros de bala. El lugar parece abandonado. Los edificios de los alrededores muestran costurones de guerra. De uno de ellos cuelga un cartel con el dibujo de una paloma de la paz quebrando un fusil; una lámina también avejentada. No hay paz para los libios. No de momento. Tras el brote democrático de 2011 y la caída de Gadafi, el país entró en una espiral de caos y violencia que aún no ha acabado.

2. Traficantes

Los relatos de los migrantes conforman una memoria oral de esta brutalidad. En Libia no es raro que aparezcan cadáveres de africanos en arroyos secos. Sobre todo, a las afueras de localidades donde se mueven con impunidad los traficantes de personas, como Beni Walid, un centro de distribución de seres humanos, adonde llegan tras atravesar el desierto. Tsahaynes Zelalem, que tiene 16 años y el cabello cubierto con un velo, pasó por allí. Habla en susurros, las cejas le palpitan de forma nerviosa, el reflejo de una herida interna quizá irreparable. Su mirada es la de un animal apaleado. Su rostro parece una máscara a punto de quebrarse en mil pedazos cuando se le pregunta qué encontró en el viaje: “He sido secuestrada, violada, torturada. He visto cosas que jamás había imaginado”. Llora sin ruido, con los ojos clavados en las baldosas. En su odisea, que comenzó en Eritrea en 2017, se mezclan guerras de traficantes y milicias descontroladas, el desierto, las fronteras porosas entre Sudán y Libia, compraventa de personas como si fueran ganado, zulos en lugares remotos, vejaciones de todo tipo y el pago de su libertad por unos 6.000 euros, abonados por su familia y su comunidad para que pudiera alcanzar Europa. No lo ha logrado. El trayecto, de momento, ha terminado en Trípoli. Esta mañana espera su turno a la puerta de una clínica que gestiona el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). En ella tratan a lo que llaman people of concern, susceptibles de ser consideradas como solicitantes de asilo. ACNUR calcula que hay unas 60.000 en esta situación.

Con 2.000 kilómetros de costa a las puertas de Europa, el caos permitió que Libia se convirtiera en un gran puerto de salida: entre 2014 y 2017 llegaron a Italia por esta ruta del Mediterráneo central unas 600.000 personas; más de 10.000 murieron en la travesía. Bruselas reaccionó con un plan controvertido: la externalización de los servicios fronterizos. Desde entonces, Europa (bajo la batuta de Italia) ha formado a centenares de guardacostas libios. Les ha financiado y equipado. Ha dificultado la presencia de barcos de ONG en el mar hasta casi anular su presencia. Los libios han interceptado y devuelto a sus costas a más de 30.000 personas, y el número de llegadas a Italia ha caído a cifras que no se veían desde la era de Gadafi. La pregunta es a qué precio: la ONU acusa a la UE en un reciente informe de trasladar responsabilidades a un cuerpo de métodos reprobables y de forzar el retorno de personas vulnerables a un puerto “no seguro”.

Paula Barrachina, responsable de ACNUR en Trípoli, explica que, a medida que se ha cerrado esta ruta, en Libia se ha creado “un tapón”: la ONU calcula que hay más de 700.000 migrantes varados en el país. La misión de Barrachina consiste en evacuar refugiados a través de un programa de reasentamiento. Pero la tarea resulta titánica en este lugar crispado, eléctrico, impredecible, que ni siquiera ha firmado la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, y en el que en cualquier momento pueden llover obuses de no se sabe dónde.

3. El abismo

Libia es un agujero negro. Un Estado sin esqueleto donde conviven 6 millones de habitantes y hasta 20 millones de armas de fuego (tocan a más de tres por persona). Hay unos 200.000 desplazados internos por la guerra, la corrupción infecta a gran parte de sus instituciones, los terroristas islámicos atentan de forma intermitente, los secuestros son habituales y las milicias se disputan a tiros barrios e instalaciones clave. Los analistas lo llaman “conflicto de baja intensidad”, peligroso en la medida en que es impredecible. Se parece mucho a la anarquía de las películas de Mad Max. Días antes de nuestra visita, a finales de enero, murieron casi una veintena de personas en una refriega entre señores de la guerra por el control del aeropuerto internacional, al sur de Trípoli; en septiembre, en una batalla similar, murieron más de un centenar. Desde el pasado abril, las escaramuzas se han convertido en una guerra, quizá la definitiva, por el control de la capital.

Desde 2012, cuando los libios acudieron a las urnas por primera vez en más de 50 años, el país se ha ido agrietando en una pugna por el poder. A finales de 2015, la ONU, liderada por el enviado especial Bernardino León, logró un consenso político entre las distintas facciones. Se formó un Gobierno de Acuerdo Nacional, que primero rigió desde Túnez y luego desde un buque en el puerto de Trípoli, hasta que logró el apoyo de las milicias y tomó posesión de edificios públicos. Con el sostén de la comunidad internacional, extiende su control por la región de Tripolitania (el oeste de Libia). Pero no es el único centro de poder. El país se encuentra partido en dos.

Al este, en la región de Cirenaica, gobierna la Cámara de Representantes, un Parlamento votado en 2014, luego declarado inconstitucional y exiliado en la ciudad de Tobruk. Su hombre fuerte es el mariscal Jalifa Haftar, autoproclamado comandante en jefe del Ejército Nacional Libio; un hombre cortejado por Rusia, que ha recibido apoyo militar de Emiratos Árabes Unidos y Egipto, incluso de Francia (según documenta Frederic Wehrey en el libro The Burning Shores) y al que muchos consideran la única esperanza de reunificar el país.

Militar veterano de 75 años, Haftar formó parte del golpe de Gadafi contra la monarquía libia en 1969. Era uno de sus hombres de confianza. Como un “hijo” para el dictador. Ascendió a comandante, lideró la guerra contra Chad en los ochenta. Durante la contienda fue capturado y abandonado por Gadafi. Cambió de bando. Trató de organizar desde Chad un golpe de Estado para deponer al dictador con ayuda de la CIA. El cerco de Gadafi le obligó a huir en un avión de los servicios de inteligencia estadounidenses. Se estableció en Virginia y colaboró con Washington para tratar de acabar con el régimen libio. Volvió a su país durante las revueltas de 2011. Con el recrudecimiento del caos en 2014, su figura tomó un nuevo impulso. Organizó tropas y lanzó la Operación Dignidad. En una entrevista incluida en Crónicas de un país que ya no existe, le cuenta al periodista John Lee Anderson sus motivos: “No había justicia ni protección (...) la gente no podía salir de sus casas de noche. Todo ello me perturbó enormemente. ¿Acabábamos de dejar a Gadafi y ya teníamos esto? (...) Todo el mundo me dijo lo mismo: ‘Estamos buscando un salvador. ¿Dónde estás?’. (...) Tras manifestaciones populares en toda Libia pidiéndome que interviniera, supe que estaba siendo empujado hacia la muerte, pero acepté de corazón”.

4. La guerra

El país es inmenso, tiene más de tres veces la superficie de España y la población de la provincia de Madrid. Cuando lo visitamos, Haftar dominaba gran parte del territorio y sus tropas avanzaban por Fezán, la región del sur, un desierto infinito donde moran ejércitos tuaregs, terroristas islámicos y milicias de Chad, Sudán y Níger; por allí atraviesan también los migrantes y se encuentran los estratégicos pozos de petróleo de Sharara, que explota la compañía española Repsol (Libia descansa sobre las mayores reservas probadas de África y las novenas del mundo). “La gente de Fezán lo está recibiendo con los brazos abiertos. Si logra conquistarla finalmente, vendrá a Trípoli”, nos contó Mohamed el Hmady, representante político de Adri, una localidad del desierto, de visita en la capital para entrevistarse con miembros del Gobierno.

Las tropas del mariscal dibujaban la forma de un puño que se iba cerrando en torno a Trípoli. Todo parecía presagiar lo que ha acabado ocurriendo. El 4 de abril, Haftar anunció la guerra contra la capital. Su avanzadilla pilló a la comunidad internacional con el pie cambiado. El secretario general de la ONU, Antonio Gutérres, se encontraba de visita en Trípoli. Estaba a punto de celebrarse una conferencia nacional para pactar el marco de unas nuevas elecciones. El Gobierno de Acuerdo Nacional aglutinó enseguida a sus milicias para rechazar la ofensiva. La ciudad de Misrata aportó sus batallones. “Haftar ha logrado unir a todas las fuerzas del oeste para hacerle frente”, cuenta Mohamed Omran, investigador y activista político misratí, asesor en las negociaciones de paz y comandante en la revolución de 2011. “Desde el primer día trata de presidir Libia con un golpe de Estado, no a través de elecciones. Tras esta traición, la lucha tiene que continuar hasta el final”. De momento, han muerto más de 300 personas. Puede que solo sea un combate más. Quizá se trate de la guerra definitiva. Al cierre de este reportaje, cualquier desenlace parecía posible.

 “Haftar esperaba que hubiera una gran reacción popular a su favor en Trípoli”, dice Bernardino León, enviado especial de la ONU para Libia hasta 2015. “Pero no la ha habido. Vamos a ver qué ocurre”. Durante las negociaciones, León trató dos veces con Haftar: “Tiene conceptos militares, no políticos. No habla de un proyecto de país, sino de seguridad y orden. Está convencido de que Libia puede ser recuperada con una operación militar. En mi opinión, no entiende la realidad de Tripolitania. El país se enfrenta a problemas muy complejos”. El diplomático define Libia en una palabra: “Fragmentación”. Un país sin sentimiento de país. Unido en su momento contra un enemigo común. Pero muerto Gadafi, la sociedad se polarizó, se volvió extrema, surgieron islamistas, viejos gadafistas, reaparecieron los lazos de la tribu y el clan. El Gobierno de Acuerdo Nacional que él promovió nació de los espacios moderados. “Representa a todos los sectores del país”, defiende. Este Ejecutivo era provisional, pero a falta de elecciones, pospuestas una y otra vez, su presidente, Fayez al Sarraj, lleva gobernando más de tres años. León no ve probable que ninguna de las partes domine a la otra en el corto plazo. El riesgo de esta guerra, añade, es que revivan las fuerzas oscuras del extremismo. “El enemigo en Libia es el caos”, dice. Y su costa, una inmensa puerta que conecta el descontrolado Sahel con Europa.

5. Milicias

Trípoli es una ciudad de origen fenicio, inquietante y polvorienta, poblada de edificios sucios y bañada por el Mediterráneo. A primera vista, la situación es tranquila. Pero ninguno de los diplomáticos, empleados extranjeros y analistas de seguridad entrevistados recomiendan un paseo. Mucho menos de noche. Las milicias se reparten la custodia de cada barrio. Y en cuanto uno abandona el núcleo urbano aparecen checkpoints vigilados por enmascarados y pick ups con ametralladoras en la grupa.

Con las tropas de Haftar cercándola poco a poco, en enero la capital recordaba a una ciudad-Estado que trataba de gobernarse a sí misma. El gran reto era la seguridad. Desde 2011, los señores de la guerra se multiplicaron y se convirtieron en un modo de vida. Antes de que el mariscal lanzara su ataque, el Gobierno de Acuerdo Nacional trataba de integrar a las milicias en el Estado, a las órdenes del Ministerio del Interior o de Defensa. Pero el asunto no era fácil. Según Mohamed al Ghusri, un comandante de Misrata curtido en los combates contra el ISIS: “El presidente es un dibujo. Las milicias manejan el Gobierno”.

Solo en Trípoli hay cinco coaliciones de milicias que a su vez se dividen en submilicias, “con lo que el número se puede multiplicar sin orden ni control”, explica un analista de una embajada europea. BRT, Rada, Bab Tajura, Gneiwa... Muchas apoyan al Gobierno de Acuerdo Nacional (el reconocido por la ONU) y cobran salarios del Estado. Pero a la vez están enfrentadas con el ministro del Interior, que les exige cumplir un código de conducta que no aceptan (aunque se han unido para frenar a Haftar). El asunto es difícil de entender hasta para los libios. No hay blancos y negros, y los grises son un campo minado en este país donde ni siquiera parecen funcionar las leyes elementales de la física. Aquí funcionan otro tipo de leyes, las de la física líbica, deformes e ingrávidas. Lo normal es perderse en un batiburrillo de nombres, uniformes y escudos. Para abrirse paso, basta con que alguien de quien uno se fíe diga: “Puedes ir, no hay problema, de la seguridad se encargan mis amigos”. Por ejemplo: hay un señor con barba, guerrera negra y fusil Kaláshnikov a la puerta del hotel Bab Al Bahr. Pertenece a la milicia Nawasi, que custodia la zona. El edificio es un lugar extraño del que sería imposible decir si está lleno o vacío, donde conviven políticos y equipos de voleibol. En este hotel nos alojamos por consejo del Ministerio de Exteriores libio. Porque los Nawasi son sus “amigos”.

En cambio, a la entrada de la urbanización Palm City, un tipo flaco pide al visitante su acreditación. Del bolsillo le asoma la culata de una pistola como si fuera un móvil. Pertenece a la milicia Caballeros de Janzour, encargada de la seguridad en los suburbios del oeste. En el condominio, protegido por muros y concertinas, viven empleados de multinacionales, agencias internacionales y diplomáticos. Tras los portones nacen acogedoras calles de aire turístico. En uno de los chalés, lamido por el oleaje, recibe un militar europeo en excedencia que lleva asuntos de seguridad para una empresa de hidrocarburos. Lamenta: “Esto podría ser tan bonito… Seis millones de personas. Un millón de barriles de petróleo diarios. Y el Mediterráneo”. El crudo es el motor que engrasa la economía libia y la del mundo. Aquí tienen presencia compañías de más de 15 países, la mayoría europeas y estadounidenses. Un millón de barriles generan unos 70 millones de dólares diarios. La proporción que se queda Libia va al Banco Central. “Y éste paga a todos los bandos: a las milicias, a los de Sarraj y a los de Haftar”, dice el militar. Permite ojear un mapa de Trípoli lleno de puntos marcados con chinchetas y los escudos de los señores de la guerra que controlan cada distrito. El gran reto de Libia, añade, es el de convencer a los milicianos de que acepten una autoridad: “¿Cómo les quitas ese poder?”.

6. El presidente

La sede del Consejo Presidencial de Libia se encuentra en una callejuela protegida por militares y bloques de hormigón. Para llegar a la sala donde recibe el presidente del Gobierno de Acuerdo Nacional, Fayez al Sarraj, hay que atravesar cuatro arcos de seguridad. En el último te despojan de móviles y mochilas. Sarraj saluda con gesto serio. La entrevista transcurre a finales de enero, antes de la guerra. Hoy el discurso sería otro. “Cuando pones las cosas en contexto”, dice, “la situación en Libia es mucho mejor de lo esperado”. Y sobre la relación con Haftar: “Nos hemos reunido en varias ocasiones para alcanzar un consenso”. Pero persistían puntos conflictivos, como la construcción de “un Estado civil con el Ejército bajo sus órdenes” y no al revés. “Los libios ya rechazaron y rechazan enérgicamente la idea de un Estado militar en el que una persona gobierna por la fuerza”.

Parte de la entrevista se centró en asuntos migratorios. Informes recientes de la ONU y de Human Rights Watch habían denunciado la brutalidad de sus centros de detención y los métodos inhumanos de sus guardacostas. “En la crisis migratoria, los libios no somos sino víctimas”, respondió. En el país, dijo, convivían con “una cifra espantosa y extremadamente elevada” de migrantes. “Estamos trabajando duro con los recursos limitados disponibles”. Pidió más apoyo europeo a sus guardacostas. Que se acelerasen los procesos de “retorno voluntario” financiados por la UE. Y sobre los informes: “Libia se encuentra en una situación tal que pedir demasiada responsabilidad y tener demasiadas expectativas puede ser algo exagerado y nada realista. (...) En lugar de dedicar recursos a estos informes, ¿por qué no ayudarnos a resolver el problema? ¿Por qué no apoyar a los países que exportan a estos migrantes? ¿Por qué no encontrar un lugar mejor para ellos, quizá integrarlos en Europa?”.

7. Atrapados en Libia

Cada día, cientos, miles de hombres de toda África salen a buscar trabajo en la ciudad. Caminan hacia los cruces, se colocan en los márgenes de la calzada, acuden bajo los puentes. Viven semiocultos y con miedo, apelotonados en madrigueras ruinosas del barrio de Souq al Jum’a. Pero también salen a buscarse la vida.

Mohamed Jawo, un gambiano alto y fibroso que ha tratado de llegar dos veces a Europa (en ambas fue interceptado), se encuentra en una rotonda junto a decenas con historias similares. Esperan a que pare alguien y ofrezca un empleo para seguir ahorrando e intentar de nuevo el viaje. De pronto se detiene un vehículo. Diez de ellos se agolpan alrededor e introducen la cabeza en la ventanilla, esperando las condiciones de la faena. Si tienes buena suerte, cuenta el gambiano, ganas unos 10 euros por jornada. Si la tienes mala, quizá no quieran pagarte. Y si armas alboroto, puede que avisen a la policía, a una milicia o que desaparezcas. Conoce historias de compañeros que se subieron a un coche y jamás regresaron. En sus palabras: “Este es uno de los países más peligrosos del mundo”. Uno donde la hiperinflación ha inventado un nuevo empleo que desempeñan estos migrantes: ejercen como carretilleros en el mercado negro de divisas de Trípoli; justo detrás del Banco Central pululan de un lado a otro portando bolsas con fajos y fajos de dinares.


La amenaza del Ciberleviatán

La inteligencia artificial desbocada supone un riesgo para la propia Democracia, sostiene José María Lasalle en un último libro en el que, además de interpretar el fenómeno, propone algunas soluciones. Reproducimos acá el reportaje que le hizo El País de Madrid.

El exsecretario de Estado de Sociedad de la Información y Agenda Digital, José María Lassalle, acaba de publicar su libro Ciberleviatán, en Arpa Editores, en el que alerta de la amenaza que se cierne sobre las democracias occidentales. Sostiene que las democracias están amenazadas. Estas son sus respuestas.

¿Nos conocen los algoritmos mejor que nosotros mismos?

Efectivamente. Además, cuando surjan los algoritmos biométricos y, junto con el machine learning, sean capaces de interpretar nuestras emociones, ya prácticamente nos sustituirán en nuestra capacidad de decisión. Es uno de los retos que tiene por delante la democracia occidental.

Pero, ¿sabemos lo que es un algoritmo?

El algoritmo se ha convertido en el instrumento a través del cual las corporaciones y la tecnocracia vinculada a esas corporaciones manejan las commodities de nuestro tiempo, que son los datos. El capitalismo ha generado por primera vez un modelo de desarrollo sin propiedad, porque los datos no tienen teoría de la propiedad. Es preciso desarrollarla: saber dónde está lo mío y lo tuyo y delimitar el espacio público de los datos. El título de propiedad no puede ser el algoritmo. Quien controla la información y la captación de los datos atesora un gran poder. En cinco años, en el ranking de nivel de capitalización más alta hemos pasado de tres empresas tecnológicas a ocho. Las cuentas de resultados crecen exponencialmente.

El panorama que se describe en Ciberleviatán suena a fantasía ciberpunk, con grandes corporaciones que lo dominan todo… ¿Viviremos en una distopía de este tipo?

Desgraciadamente no es una fantasía. Cada vez somos más los que advertimos de los riesgos distópicos hacia los que avanza la revolución digital. Son unos riesgos asociados, por un lado, a la élite tecnocrática que domina la revolución digital, y que tiene una visión claramente nietzscheana y posmoderna: una reformulación de la idea del hombre a través del transhumanismo. Pero están también asociados a una visión de la técnica despojada de cualquier tipo de reflexión o contenido humanístico: se centra en forzar los límites. Una de las claves del desarrollo tecnológico está en que no existen límites, y eso es reventar los fundamentos de nuestra civilización.

Dice usted que lo curioso de este proceso es que se suele ver con buenos ojos. ¿Cree que este punto de vista puede estar cambiando?

La cuenta de resultados y los niveles de capitalización de las grandes corporaciones dicen que no, y la cifra de negocio que generan los servicios y las aplicaciones tampoco. El modelo capitalista evoluciona hacia un capitalismo cognitivo basado precisamente en un desapoderamiento del poder político, de una neutralización de la democracia y de un proceso de concentración de riqueza y poder monopolístico inédito desde los trusts de los Estados Unidos de finales del siglo XIX. El poder político estadounidense los vio como un peligro y decidió combatir con las leyes antitrust y anticártel. Estamos desarrollando un modelo de capitalismo que fomenta la desigualdad.

El determinismo tecnológico dice que la tecnología ya avanza de forma autónoma, sin el control de los seres humanos.

Yo lo creo así, pero también creo que aún existen los márgenes políticos para que la democracia reaccione y abra un proceso de debate público sobre lo que esto significa y tome el control legal y regulatorio sobre los desarrollos. Si no lo hacemos hoy, será difícil hacerlo mañana, porque el proceso de concentración de las corporaciones que controlan la revolución digital crece de manera imparable. Estamos todavía en el momento previo al clic que provoca la disrupción. A medida que la velocidad del desarrollo tecnológico crece, nuestra capacidad de reacción decrece, y en algún momento la situación será irreversible. China, por ejemplo, está desarrollando su carácter dictatorial a través de la tecnología, el control a través de la inteligencia artificial (IA).

¿En qué consiste el humanismo tecnológico?

En aprovechar una ventaja competitiva que tiene Europa respecto a China y Estados Unidos, que es participar de una civilización que lleva 2.500 años pensando su relación con la técnica. Desde el Protágoras de Platón se reflexiona sobre la potencialidad de la técnica para transformar subjetivamente al ser humano. Es preciso pactar con la técnica, desarrollar un principio de responsabilidad: en la medida en que se incremente el desarrollo técnico tiene que incrementarse el nivel de responsabilidad de los seres humanos. Para eso hace falta atribuirla al hombre la capacidad de decisión. Los modelos algorítmicos tienen que ser regulados por ley, no pensando en su eficiencia sino en su utilidad humanista. Más que desarrollar una realidad aumentada hay que desarrollar una humanidad aumentada.

Usted va más allá de la crítica de la infoxicación, denuncia un cambio en la subjetividad del ser humano.

La revolución digital está siendo una revolución ontológica, que afecta a la esencia de lo humano, cambia nuestra subjetividad, provoca que por primera vez en la Historia el cuerpo se retire de la percepción directa de la realidad. Es también una revolución política, que está triturando los ideales de la Revolución Francesa y de la construcción de la idea de ciudadanía por la mayoría de edad, proponiendo una libertad asistida que sustituye a la ley por los algoritmos. Y está suponiendo otro cambio radical: sustituye a la Revolución Industrial: el modelo de economía basado en el capital y el trabajo está expeliendo al trabajo y sustituyéndole por IA y la robótica. La mayor revolución de la historia se está produciendo ahora. Y está empezando por nosotros mismos.

¿Cómo?

Desde el homo habilis estamos cambiando nuestra forma de relacionarnos con la realidad. Ahora estamos sustituyendo la realidad por un diálogo con interfaces y eso nos está anulando. Hemos construido nuestras categorías políticas, morales, estéticas alrededor de cuerpos que eran capaces de sentir desde la percepción sensible. El dolor nos ayudaba a entender la tortura. Ahora, la muerte civil que se practica en los linchamientos digitales, que protagonizan multitudes anónimas en las redes, son posibles porque no hay una experiencia directa del dolor. Hay nuevas experiencias de la crueldad. Las redes están fomentando multitudes digitales que tienen una empatía cero. Esta deshumanización es algo de lo que no solemos hablar.

La tecnología prometió la liberación de la maldición del trabajo… pero no aumentar los niveles de desempleo. Las máquinas solo van a servir a sus amos.

Algo parecido a lo que sucedió en la Roma clásica: el esclavismo liberó a la plebe de trabajar para al patriciado y construyó una dictadura perfecta a través del pan y circo. Los plebeyos fueron neutralizados y desapoderados como sujetos políticos y, al mismo tiempo, como sujetos económicos gracias a la esclavitud que aportó el imperio con sus conquistas. Los nuevos esclavos del siglo XXI serán los robots, las máquinas, el problema está en quién va a dar sentido a las maquinas. Los trabajos manuales se sustituirán por robots, pero las clases medias, abogados, brokers, periodistas, serán sustituidas por la inteligencia artificial. El presidente Obama ya advirtió de que la inteligencia artificial supondrá una erosión del poder adquisitivo de la clase media. Vivimos, además, un proceso de proletarización cognitiva, porque somos usuarios de datos y aplicaciones que no son de nuestra propiedad. Tengo miles de fotos que no son de mi propiedad, a no ser que las imprima en papel. La técnica ha sido hasta ahora un elemento de progreso, hay que cuidar de que siga siéndolo.


PROSUR: quietud e interrogante

Por Alvaro Valverde Urrutia

Luego de la creación de Prosur, con bombos y platillos, en el pasado mes de marzo, dicho Foro ha entrado en una etapa de llamativa quietud e interrogante.

Parecería que el gobierno de Chile en ejercicio de la Secretaría Pro Tempore estaría definiendo acciones a desarrollar para el Foro; así como previendo una reunión de presidentes para establecer sus estatutos y hoja de ruta para el próximo mes de julio o agosto, aunque sin determinar.

Prosur, más que un nuevo organismo, parecería que se trata de un mero Foro con el objeto de debatir temas de la nueva agenda regional e internacional, como contracara de la ideologizada y club de amigos de izquierda progresista que representó la Unasur de polaridad bolivariana.

El nuevo Foro de signo contrario a la Unasur como a otros organismos, caso la Celac debilitada por responder a los intereses de Maduro, parecería padecer del mismo síntoma del organismo que se disuelve, aunque volcado hacia gobiernos liberales o de centroderecha adaptado a sus definiciones ideológicas.

Prosur busca una identidad distinta a la Unasur y propugna por un proyecto más adaptado a sus definiciones ideológicas, apuntando a un reordenamiento geopolítico regional. De allí que la propuesta de crear Prosur sea una continuación lógica de ese camino y de esas definiciones.

Un aspecto difícil de entender, son las declaraciones de los precursores de Prosur, que aluden a que se trata de un Foro sin ideologías para no repetir el error de la Unasur.

Resulta complejo concebir un foro político que no tenga ideología, parece algo sin sentido la ausencia de la misma, ya que la ideología resultaría inherente a todo organismo político para su justificación y respaldo estructural. 

Al mismo tiempo, Prosur aparece como la institucionalización del Grupo de Lima, se lo ve como su grupo coordinador, más allá de su actual paralización. Aunque la última declaración del Grupo ha manifestado la posibilidad de mantener reuniones con el Grupo Internacional de Contacto y una posible convergencia.

La mayoría de los integrantes del Foro participan del Grupo Lima, que aboga por remover el gobierno en Venezuela, desconociendo la legitimidad del régimen de Maduro y reconociendo a Guaidó como el presidente encargado de Venezuela. Como es sabido, los gobiernos de Uruguay, Bolivia y México no son partícipes del mencionado Grupo; así como no integran Prosur.

La actualidad, presenta el hecho del estancamiento de la Celac y el desmantelamiento de la Unasur. Y poco interesa si jurídicamente la Unasur sigue vigente o no, lo innegable es que ciertamente no existe y no tiene posibilidad de recuperación. 

La creación de Prosur podría llegar a instalar una mayor crisis de institucionalidad en la región. Con una OEA que carece de legitimidad, la mayoría de los países que integran este nuevo Foro abandonaron la Unasur, mientras la Celac está disminuida.

Al presente, resultaría difícil otorgar a Prosur un papel trascendente en el proceso de integración regional, aún más con la superposición de organismos existentes. No obstante, parecería difícil realizar una evaluación cuando el Foro no tiene ni siquiera estatutos, ni órganos y sus precursores han sostenido que tampoco tendría burocracia. 

En suma, se abre un paréntesis en el proceso de integración en la región, que es difícil pronosticar cuánto durará. La casi paralización de los actuales organismos es clara y esa parecería haber sido la intención de los diferentes países y gobiernos en los últimos diez años, que también ha afectado al Mercosur.  No es ni casualidad ni falta de motivación o ineficiencia.  Y parecería que Prosur no podría serlo, sin anclaje ni influencia en las políticas de los países de la región, como ámbito de concertación colectiva.

¿Qué tipo de decisiones o medidas podría adoptar este nuevo Foro? ¿Cuál sería el grado de obligatoriedad de sus normas? Por el momento no habría respuestas para estas interrogantes.


¿Y de la grúa qué?

Por Jorge Bentos

Si existe algo seguro es que “la vemos venir” y nada se hace desde el gobierno en materia de prevención de incendios en Punta del Este.

El sábado pasado se incendió la azotea (por suerte solo la azotea), en la parada 6 de la playa Brava, del “Grand Hotel”. No hubo víctimas y se desalojó a personal y turistas en forma ordenada.

Este establecimiento cuenta con la habilitación de bomberos, pero parece que Bomberos no tiene obligación de hacer inspección una vez otorgada esta habilitación. Sería responsabilidad del hotel los resultados del infortunio; increíble pero cierto.

En esta columna ya hemos advertido la falta de grúa de Bomberos para poder actuar en debida forma y evacuar a la gente; solo hay un vehículo con escalera en todo el país y que llegaría al piso 22 o 23, según la construcción. Esta escalera móvil se encuentra emplazada en Montevideo; el resto del país está abandonado a su propia suerte.

En el caso puntual de que este hotel internacional se hubiese incendiado en algún piso alto (ese hotel o cualquier otro edificio), estamos en Punta del Este condenados a un final infeliz. Que luego no se diga que no se advirtió y con más que el debido tiempo para accionar.

¿Y saben qué hay que resaltar de este caso de incendio?: Bomberos no intervino realmente, ya que la naturaleza intervino con una lluvia torrencial y exactamente sobre el lugar. Increíble pero cierto también: ¡el incendio se apagó gracias a la lluvia!

También debemos agradecer a la naturaleza que no se registraron los típicos “vientos envolventes” que caracterizan a esta zona. Mucha suerte tuvo Uruguay ante la desidia del Frente Amplio, ya que en otra condición, es decir sin lluvia y con vientos, hubiese sido un gigantesco caos. Y eso es lo mismo que decir adiós a la “industria sin chimeneas”.

¿No será tiempo ahora, aprovechando que es tiempo electoral, que el Sr. Ministro del Interior cumpla con su tarea? Porque Bomberos depende del Ministerio del Interior, aclaramos por las dudas.

El FA tenía un eslogan, que ahora ni se animan a usar, que rezaba “Vamos bien...”, ¿recuerdan? La verdad es que vamos mal, pero muy mal.


Frases Célebres 763

“Me agarrás en blanco”. Casilda Echevarría, coordinadora del equipo del precandidato presidencial Blanco Juan Sartori, sobre algunas de las propuestas del programa. Semanario Búsqueda (23/05/19).

“Si les vienen a comprar el voto con cinco chapas pidan diez, hagan lo mismo que ellos. Si son atorrantes que les vienen a comprar (el voto) apoyándose en la necesidad, cúrrenlos bien currados, pero después voten a cualquiera menos a esos. Tenemos que enseñarles desde abajo que esos no son métodos”.
  José Mujica, expresidente. El País (20/05/19).

“El partido de gobierno tiene un grado de organización más débil que nunca, nunca estuvo tan débil en su organización (...) Si la izquierda no se para de manera distinta corremos el riesgo de la derrota”. Óscar Andrade, precandidato presidencial oficialista. Así nos va, radio Carve (23/05/19).

“Cometí el error de decir, de anunciar como costo final del Antel Arena la estimación que me habían dicho los especialistas de la obra civil (...) a pesar de las observaciones realizadas por el Tribunal de Cuentas, la obra siguió adelante ajustada a derecho como lo han hecho con otras obras del Estado”. Carolina Cosse, exministra y precandidata presidencial del oficialismo. Para empezar el día, radio Oriental (21/05/19).

“Muchas veces la gente creía que hablar con un fiscal era prácticamente imposible (...), la gente necesita explicaciones. Eso obviamente recarga el trabajo del fiscal; debemos hacer esfuerzos para dar respuestas a esa inquietud de las personas”. Juan Gómez, fiscal especializado en homicidios. Puntos de Vista, radio Uruguay (20/05/19).

“Desde el movimiento sindical se entiende que el conflicto con Petrobras rebasó a los ministerios. El secretariado ejecutivo del PIT-CNT analizará este jueves la posibilidad de convocar a un paro de 24 horas y no se descartan medidas sorpresivas en las próximas horas”. Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT. Informativos 930, radio Montecarlo (22/05/19).

“El gobierno tiene un alto involucramiento en la búsqueda de una solución al conflicto desatado luego de los anuncios de la empresa Petrobras. Creo que hubo medidas extremas de ambas partes que no contribuyeron”. Ernesto Murro, ministro de Trabajo. Informe Nacional, radio Uruguay (22/05/19).

“Es probable que muchos jóvenes migren del tabaco a la marihuana”. Laura Llambí, médica internista diplomada en Control de Tabaco, profesora agregada grado 4 de Clínica Médica de la Udelar y coordinadora de la Unidad de Tabaquismo del Hospital de Clínicas. Viva la tarde, radio Sarandí (21/05/19).

“Quienes no acceden a una educación mínima, son expulsados a la delincuencia”. Xavier Aragay, experto en Educación. Informativo Carve, radio Carve (22/05/19).

“Hoy nos encontramos ante una situación de forma improvisada se sale a la prensa con grandes titulares de que se eliminará  la repetición incurriendo en problemas importantes. El primero es sostener que recién ahora la educación Secundaria está siendo inclusiva y se incorporan los pobres. Eso no es así. En Uruguay hay un grave problema de aprendizaje de nuestros jóvenes. Somos conscientes que hay que cambiar el sistema de evaluación, pero por qué cambiar ahora. ¿Para beneficiar las estadísticas? No creamos que por eliminar la repetición vamos a arreglar los problemas de la educación (...) Se necesita un cambio integral, un cambio en la política curricular”. Robert Silva, consejero de Codicen en representación de los docentes. Informativo Carve, radio Uruguay (17/05/19).

“Las cárceles tal vez sean la peor vergüenza del FA. Allí hay torturas”. Pablo Bartol, asesor de políticas sociales del precandidato presidencial Blanco Luis Lacalle Pou. Fuentes Confiables, radio Universal (20/05/19).

“El factor policial no incidió ni en la suba del 2018 ni en la baja de 2019. Los controles de armas y las operaciones no han variado entre el año pasado y este. Hay que analizar si en el aumento incidió la aplicación del Código del Proceso Penal, y también en el descenso, producto de los ajustes que se le hicieron a esa norma en los últimos tiempos”. Mario Layera, director nacional de Policía, sobre el informe del Ministerio del Interior, en donde se asegura que los homicidios bajaron más de un 30%. Semanario Búsqueda (23/05/19).

“No tienen nada para ofrecer en seguridad. Dice que no se puede poner personal sin conocimiento a hacer tareas de seguridad y lo dice quien no pudo con la basura en Montevideo. Quien no pudo con Adeom, sin advertir que en el año 2011 pasaron 300 militares a la policía. Que se aprobó la ley de guardia de frontera. Martínez utilizó a militares para recoger basura”. Jorge Larrañaga, precandidato presidencial Blanco. Informativo carve, radio Carve (23/05/19).

“No estoy de acuerdo con participación militar en seguridad, pero propuesta de Larrañaga nos obliga a pensar sobre entrenamientos conjuntos y allanamientos nocturnos”. Yamandú Orsi, intendente de Canelones. En perspectiva, radio Mundo (22/05/19).

“Bajar el gasto no es soplar y hacer botellas (...) No vamos a zafar en marzo que viene de algo más de impuestos, los números no lo permiten (...) el próximo gobierno deberá tomar medidas para no perder el grado inversor, que ya no merecemos”. Javier De Haedo, economista. Noticias, radio Sarandí (22/05/19).

“Astori y el Frente Amplio no tienen noción de ahorro”. Azucena Arbeleche, asesora en economía del precandidato presidencial Blanco Luis Lacalle Pou. El País (22/05/19).

“El Frente Amplio es el único partido del Uruguay con un proyecto nacional (...) No he visto estrategias distintas, visiones de futuro. Solo veo personajes que se presentan como logros políticos (...) todos queremos ser austeros, pero no podemos aceptar que se nos proponga bajar US$ 900 millones del gasto público y la última oferta que la conocí ayer es de US$ 1.000 millones”. Danilo Astori, ministro de Economía. Informativos 930, radio Montecarlo (22/05/19).

“La carga impositiva que aumentó el Frente son monedas dentro de la estructura global”.  Daniel Martínez, precandidato presidencial oficialista del El País (19/05/19).

“El gobierno del presidente Vázquez ha fracasado en lo más elemental en cuanto a temas de inseguridad, déficit fiscal y sobre todo, la generación de empleo. Los resultados están a la vista. Todas las políticas que se están poniendo en juego son desastrosas en sus resultados (...) Se les agotaron las ideas y las ganas de trabajar”. Juan Sartori, precandidato presidencial Blanco. 970 Noticias, radio Universal (22/05/19).

“Me temo que este cambio vergonzoso por parte de Almagro se debe al hecho de que está tratando de ser reelegido como jefe de la OEA, y necesita el voto de Bolivia. Almagro está cometiendo el mismo pecado que Nicolás Maduro y Daniel Ortega: tratar de asegurar su reelección a cualquier costo”. Jorge ´Tuto´ Quiroga, expresidente de Bolivia, sobre que el secretario de la OEA respaldó al actual presidente de Bolivia para que se presente a un cuarto mandato consecutivo en las elecciones del 20 de octubre. Andrés Oppenheimer, periodista. El Nuevo Herald (22/05/19).

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.