Edición Nº 920 - viernes 7 de octubre de 2022        

Final abierto

Como dijo el ex Presidente Sanguinetti en una reciente entrevista, en los comicios brasileros del pasado fin de semana, hubo dos ganadores, Lula -que confirmó su favoritismo en primera vuelta- y Bolsonaro -que, pese al desgaste del gobierno, acumuló importantes espacios de poder, forzando una segunda vuelta-, y un perdedor, las encuestas -que, una vez más, han fallado terriblemente y no terminan por asumir sus fragilidades metodológicas. Nos enfrentamos así a un final abierto, con un indudable favorito: Lula. Sin embargo, aún ganando deberá sopesar el poderío que Bolsonaro ha conseguido en el parlamento y en las gobernaciones, consolidando un espacio político más que considerable.

Primera apreciación: un país dividido en dos. Lula y Bolsonaro lograron concentrar en la primera vuelta más del 90 % de las preferencias electorales. Un mapa político que demuestra que el estado de polarización, que caracterizó los comicios brasileros de 2018, se mantiene inalterado en lo que hace a la dinámica política. En esta oportunidad, el norte y noreste apostó mayoritariamente por el expresidente Lula da Silva y el sur y sudeste por el Presidente Jair Bolsonaro.

Con la totalidad de los votos escrutados, Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), resultó ganador con el 48, 4 % de los votos (57 millones) frente a Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), que cosechó un 43, 2 % (51 millones). El tercer y cuarto lugar fueron, respectivamente, para Tebet (4,2 %) y Gómez (3 %).

A pesar de la ventaja de más de 5 puntos porcentuales, Lula venció en 14 estados y Bolsonaro lo hizo en 12 más el distrito federal (Brasilia). No obstante, lo más sorprendente se vio a nivel parlamentario y de gobernaciones (además de Presidente se votaron los 27 gobernadores, la totalidad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado), con una consolidación del "bolsonarismo", que todo indica ha dejado de ser un fenómeno pasajero o coyuntural para convertirse en un espacio político de peso en Brasil.

De los 15 estados que se definieron en primera vuelta (los otros 12 se definirán en el balotaje), el "bolsonarismo" consiguió 9. Hay allí varios casos paradigmáticos. Por ejemplo, el gobernador de Río de Janeiro -uno de los colegios electorales más grandes de Brasil-, Claudio Castro, del partido del Presidente, fue reelegido con prácticamente el 60 % de los votos, guarismo similar con el que triunfaron los demás gobernadores que contaban con el apoyo de Bolsonaro.

Amén de lo anterior, la mayor sorpresa la dio el exministro de Bolsonaro, Tarcisio Gomes de Freitas, que resultó ser el candidato más votado a gobernador de Sao Paulo (42,32 %), el estado más poblado y rico de Brasil. Ahora deberá disputarse este importante bastión de la izquierda frente a Fernando Haddad (35,70 %), candidato presidencial del PT de Lula en 2018.

En el parlamento Bolsonaro también resultó triunfante. Junto a sus aliados controlará holgadamente la Cámara de Diputados y consiguió la mayoría de los escaños que se disputaban en el Senado. El PL de Bolsonaro, además, es la mayor fuerza política en ambas cámaras (sin contar alianzas con otros partidos). En diputados, con 98 asientos, es la bancada electa más numerosa de Brasil de las últimas dos décadas y media.

Por lo antes dicho, consideramos que Bolsonaro, pese a la derrota, resultó siendo el gran ganador de la jornada electoral. Porque adicionalmente, lejos de la ventaja de 10 puntos porcentuales que pronosticaban todas las encuestas o incluso de la alta probabilidad de que Lula ganará en primera vuelta, los resultados muestran un escenario abierto en el que Bolsonaro logra consolidar e incrementar su poder político para el próximo lustro, independientemente de los resultados de la segunda vuelta, que se celebrará el último domingo del presente mes.

En la vereda opuesta, las encuestadoras vuelven a ser las grandes perdedoras. Lo peor es que no terminar de reconocer su gran problema, que es fundamentalmente metodológico. No sólo han tenido dificultades para explicar elecciones tan complejas como la de Brasil, sino que siquiera han podido predecir con éxito elecciones más sencillas, como el Brexit. Una pena, ya que estos sucesos no dejan de afectar su credibilidad y ponen un manto de sospecha a veces entendible.

La izquierda latinoamericana, que se aprestó a festejar anticipadamente, volvió a quedar en offside. La llamada nueva "ola de izquierda" está lejos de concretarse en los hechos. Más bien parecería tratarse de un fenómeno coyuntural -de derrota de los oficialismos más que de victorias de las izquierdas- que varios analistas han destacado.

Así y todo, sería un error subestimar los resultados que ha logrado Lula, pese a los mega escándalos de corrupción en los que estuvo y está involucrado -sin perjuicio de los vicios de forma que lo han dejado libre de prisión para disputar las elecciones-. No obstante, como dijimos al comenzar, aún ganando, Lula deberá buscar, como dijo el ex Presidente Sanguinetti, caminos de entendimiento si lo que pretende es gobernar.


Después del ruido

Por Julio María Sanguinetti

Los últimos días el país ha sido sacudido por el impacto informativo del procesamiento del Jefe de la Custodia Presidencial.

Ha sido un episodio sorpresivo y particularmente mortificante para el Presidente. En torno a Alejandro Astesiano había rumores que le llevaron a pedir dos veces sus antecedentes al Ministerio del Interior. La información no revelaba ningún procesamiento como el que más tarde apareció y había sido ocultado. Era un hombre de confianza que había estado cerca de la familia desde el gobierno del Dr. Lacalle Herrera. A la luz de los acontecimientos está claro que fue un error mantenerlo en esa cercanía. El Presidente hizo fe y esa confianza fue defraudada. Sobró buena fe pero faltó prudencia.

Un error es un error y no otra cosa. Asumimos que es importante por la cercanía con el Presidente, pero esa situación nos lleva también a la certeza de la salud institucional de nuestra República. A la comprobación incuestionable de la transparencia.

El protagonista del nefasto episodio fue investigado por la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior, servicio subordinado al Poder Ejecutivo. No obstante, ni ese servicio ni la fiscal a la que se le dio cuenta de la situación, alertaron al Presidente. Este fue el primer sorprendido y ello nos permite preguntar en cuántos países puede ocurrir algo así. Nadie interfirió en la labor de quien estaba cumpliendo con su deber. No hubiera sido irregular que hubieran dado cuenta a sus superiores. No lo hicieron y esa independencia funcional honra a la Policía y al Estado de Derecho.

El episodio ha adquirido particular resonancia por vincularse con el otorgamiento de pasaportes basados en documentos falsos vinculados a ciudadanos rusos. Desgraciadamente, algunos legisladores del Frente Amplio han intentado afectar el sólido prestigio de nuestro país hablando, hacia el exterior, de graves daños a nuestra reputación. No es nuevo: en los últimos meses se han dedicado, en episodios diversos, a tratar de herir al país abusando de la ignorancia que de nuestra realidad suela haber en el periodismo y algunos organismos internacionales. Es muy triste comprobar ese empeño en dañar. Lo hemos visto en recientes episodios, por ejemplo cuando la elección de la Institución Nacional de Derechos Humanos o el referéndum de la LUC. El prestigio nacional es un patrimonio colectivo que todos debemos cuidar al extremo. Los debates internos, los cuestionamientos, son propios de la vida política, pero esa insistencia de trasladar al exterior presuntas situaciones de inexistentes riesgos institucionales, merecen la mayor condenación.

En cuanto al señor Presidente y su custodia, pensamos que es algo imprescindible que funcione con eficacia. Felizmente en el Uruguay los ex Presidentes podemos caminar por la calle tranquilos. Hay vigilancia en nuestras casas, como es natural, porque muy malo para el clima de seguridad sería advertir que se registraran en ese ámbito agresiones o invasiones. El Presidente en ejercicio, sin embargo, está en otra posición. No tiene el derecho a asumir los riesgos personales que podemos tener cualquier ciudadano. Él es la máxima jerarquía del país. Posee un enorme valor simbólico y no puede estar expuesto a la agresión violenta o aún al manoseo irritante de algún iracundo que procure ridiculizarlo. Entendemos el sentimiento de nuestro Presidente. Lo viví en su momento y si hoy disfruto de una libertad que no tenía entonces, con más razón reitero la obligación de la prudencia.

Dos caras entonces en el episodio penoso: el bochornoso del servidor público que hiere sus deberes; el enaltecedor de una institucionalidad que revalida la ejemplaridad de la democracia uruguaya.



¿Quién miente?

El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, pese a sus llamados al "respeto" y a aquella convocatoria para "instalar un diálogo democrático", no pierde oportunidad de incurrir en agravios y ataques al oficialismo. Ahora dice que "le mintieron a la gente" quienes defendieron la LUC.

El semanario Búsqueda ayer publicó un extenso reportaje a Fernando Pereira. Allí aparece un pequeño encastre donde se destaca que si vuelve al gobierno, el Frente Amplio derogará artículos de la LUC.

Por su brevedad, amerita citar íntegro lo que allí se publica:

- ¿Qué debería hacer el Frente Amplio si llega al gobierno con los artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC) que fueron ratificados en el referéndum? ¿Los van a mantener?

- Los que violentan la libertad, no. Los vamos a tratar de derogar.

- ¿Qué artículos de la LUC atentan contra la libertad?

- Todos los que atenten contra la huelga y la protesta atentan contra la libertad. O que le hayan mentido a la gente, diciéndole que se iba a poder ocupar locales con la gente adentro trabajando. Lo que ha pasado por la "vía de la vida" es que te desocupan, y eso no fue lo que le prometieron a la gente.

En primer lugar, es menester subrayar que, una vez más, el Frente Amplio ratifica que los los resultados de los referéndum que gana quedan grabados en piedras, pero los de los que pierden pueden ignorarse apenas se pueda.

En segundo lugar, no se puede aceptar que Pereira diga que hay artículos que "violentan la libertad". En ningún artículo de la LUC se prohíbe la huelga, ni la protesta. En ninguno. Lo que sí hace la LUC es garantizar la libertad de quienes no adhieren a una huelga, ni participan de una protesta. En suma, se amplió el margen de derechos protegidos y no se los restringió. Ocurre que para Pereira esos derechos no deben reconocerse.

Pero lo más importante es que resulta inaceptable que se nos agravie, tildándonos de "mentirosos". ¿Cuándo se le dijo a la gente que podía ocupar con gente adentro trabajando? Lo que ha ocurrido por la "vía de la vida" -como dice Pereira- es que en muchas ocasiones las empresas no solicitan el desalojo de sus instalaciones si dentro de las mismas hay una protesta que no impide al resto de los trabajadores desempeñar sus funciones y entonces ocurre eso que Pereira afirma que no ocurre. Pero la toma de una instalación pública o privada es por sí misma un acto violento. ¿Cuándo alguien prometió legitimarla de algún modo?

¿Quién miente, Pereira?


Representante sindical en CODICEN reconoce que no se recortan horas en el marco de la Transformación Educativa

En línea con lo que ha sostenido hasta el cansancio el presidente del CODICEN, Robert Silva, la consejera electa por los sindicatos docentes, Daysi Iglesias, reconoció que no se recortan horas en el marco de la Transformación Educativa -como denuncian sin cesar desde la izquierda política y sindical- sino que hay una mayor asignación para Secundaria.

En un video publicado en su canal de YouTube el pasado viernes, la consejera electa por los sindicatos docentes al CODICEN, Daysi Iglesias, reconoció que no hay ningún tipo de recorte de horas en secundaria y, por lo tanto, es falso que miles de docentes quedarán sin trabajo como sostienen connotados sindicalistas de la educación y legisladores del Frente Amplio.

En el video, que se puede consultar aquí, un asesor de la Maestra Iglesias asegura: "...está claro, con lo que estamos informando, que hay un mantenimiento e incluso hasta una mayor asignación de horas en secundaria". De inmediato, Iglesias confirma: "...es poco pero... 100 millones adicionales", dice respecto al dinero que se destinará en 2023, año en el que se inicia la Trasformación Educativa propuesta por el gobierno de coalición.

Este hecho no hace más que confirmar lo que ya había dicho el Dr. Silva: "...quien dice que hay recorte de horas para el arte, para las ciencias o para la formación ciudadana no se ha tomado el mínimo trabajo de leer la propuesta".

Dato mata relato, una vez más...


Los verdaderos efectos de la LUC sobre los combustibles: dos bajas consecutivas de la nafta en un mes

El Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Industria, Energía y Minería, decidió una nueva reducción del precio de las naftas y mantener el valor del gasoil y del supergás. Los guarismos recogen la variación de los valores de los combustibles reflejados en el indicador de precios de paridad de importación (PPI) del último mes, tal y como estableció la LUC. En la vereda frenteamplista, caracterizada por el griterío y la pantomima, reina el silencio.

El jueves de la semana pasada, el ministro interino de Industria, Energía y Minería, el batllista Walter Verri, dijo en rueda de prensa que la decisión sobre el valor de los combustibles reivindica el nuevo sistema de fijación de precios establecido en la LUC.

De acuerdo a lo que explicó el dirigente colorado, en el caso de la nafta, la decisión responde al resultado de la política tarifaria que refleja la evolución del mercado internacional. En cuanto al gasoil, el gobierno decidió mantener su valor más allá de que el indicador marcaba un aumento cercano a un peso para que se alineara con el PPI. La medida se fundamenta en el compromiso de la coalición en apoyo a la recuperación económica y con la finalidad de minimizar el impacto de la escalada de precios de este recurso energético en las cadenas productivas. Finalmente, en cuanto al supergás, su precio se mantiene incambiado, siendo notoriamente inferior al del mercado internacional y manteniendo un importante subsidio (50 %) en los sectores más bajos.

"En 30 días estamos anunciando dos bajas consecutivas, y si así siguiera ocurriendo, lo vamos a seguir haciendo", sostuvo Verri, que reivindicó la transparencia del gobierno de coalición a la hora de fijar los precios. "Tenemos que hacer a Ancap competitivo y cuidar la caja sin cometer excesos", concluyó.

Como era de esperarse, los agoreros del desastre, que desatan un verdadero escándalo ante cada suba, no aparecieron. Seguramente estén llenando el tanque.


La celebración del mal

Como cada 8 de octubre, el MLN-T, que actualmente integra el Frente Amplio a través del Movimiento de Participación Popular liderado por Mujica, conmemora la mal llamada "toma de Pando". Una acción armada de 20 minutos que le costó la vida a cinco personas, incluido un civil completamente ajeno a los hechos.

Como reza el afiche que acompaña esta nota, esta tarde-noche el MLN-T conmemora la mal llamada toma de pando y homenajea al "Che" y a sus "compañeros caídos" con un acto en su local de la calle Tristán Narvaja en Montevideo. Dentro de los expositores de tan repugnante acto, se encuentra el actual senador frenteamplista Daniel Caggiani. Sí, como leyó, un legislador de la oposición es el orador principal en un acto en el que se reivindica la violencia y se omite la muerte de un policía en el cumplimiento del deber y de un civil inocente. Ambas muertes producto de una acción delincuencial de los homenajeados.

Presentada por los tupamaros como un episodio heroico, la tristemente famosa "toma de Pando" no fue ni remotamente una "toma". Como hemos sostenido en múltiples oportunidades en Correo, se trató de una acción armada por la que un centenar de guerrilleros ocuparon durante unos pocos minutos algunas dependencias públicas y privadas de la pequeña y desprotegida ciudad de Pando.

La acción comenzó pasado el mediodía del miércoles 8 de octubre de 1969, hace exactamente 53 años. Un primer comando copó la comisaría, otro hizo lo propio con la central telefónica de la ciudad y los últimos lo hicieron con las sucursales de los bancos República, Pan de Azúcar y Caja Obrera. En las instituciones financieras, los guerrilleros se hicieron de un botín de casi medio millón de dólares, de los que finalmente se recuperaron aproximadamente 150 mil.

Tras concretar el robo, los guerrilleros intentaron huir en una carroza fúnebre -simulando un cortejo. No obstante, la Policía los interceptó de inmediato y tras un intercambio de disparos, iniciado por los tupamaros, cayó herido el Sargento Enrique Fernández Díaz -falleció 11 días después a causa de las múltiples lesiones sufridas- y fueron abatidos tres jóvenes tupamaros: Alfredo Cultelli, Jorge Salerno y Ricardo Zabalza -hermano del también guerrillero Jorge Zabalza e hijo del ex consejero de gobierno blanco Pedro Zabalza.

Un civil, totalmente ajeno a la acción criminal de los guerrilleros, también murió en el acto. Se llamaba Carlos Burgueño y se encontraba tomando un café con sus amigos. Ese día, Carlos planeaba regresar a Montevideo para rencontrarse con su esposa y su hijo Diego, que tenía pocos días de nacido. Lastimosamente, el rencuentro nunca se produjo.

Según ha declarado en múltiples oportunidades Diego Burgueño, su padre salió del bar para a ver qué pasaba y allí una de las balas disparadas por un comando tupamaro impactó en una reja, rebotó y le entró por el pecho hiriéndolo de gravedad -su muerte se produjo horas después en un centro asistencial.

En la ocasión, fueron apresados 20 guerrilleros, entre los que se encontraban el fallecido Ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro y el ex Coordinador de Inteligencia del Estado Augusto Gregori. Otros, como la actual Senadora Lucía Topolansky y el extinto Raúl Sendic, lograron escapar. No contentos con su derrota, cinco semanas después, el MLN-T asesinó al agente policial Carlos Rubén Zambrano como venganza por su participación en los hechos de Pando.

En el documental del serbio Emir Kusturica, estrenado en Uruguay a principios de 2020, el expresidente Mujica recordó los sucesos de Pando como si se tratara de un picnic. "La acción terminó con unos tomando cerveza y otros presos, con algún herido que se curó. Pero lo más importante es que a los cuatro o cinco días estábamos en la calle operando", dice un repugnante Mujica ante un sonriente Kusturica.

Igual de repugnante y absurdo es que, medio siglo después, el MLN-T continúe montando un espectáculo en clave de epopeya. Más grave aún es que autoridades nacionales, que integran el Parlamento en representación del FA, participen de un acto que conmemora como un logro épico una acción en la que perdieron la vida cinco personas.


¡Vaya atrevimiento!

La expresidente de Brasil, Dilma Rousseff, que fuera destituida por corrupción, cargó con saña en contra del gobierno de coalición, lanzando fuertes acusaciones (¡ninguna verdadera!). Si va a opinar de otros países, la Sra. Rousseff debería, al menos, informarse mínimamente.

El viernes de la semana pasada, durante un intercambio con el expresidente Mujica en el programa "Nada que perder" de M24, la exmandataria de Brasil aseguró que, desde que "comenzó a gobernar la coalición multicolor", Uruguay ingresó a una "onda conservadora" de administraciones que no tienen compromiso con "la desigualdad, el crecimiento económico y la democracia".

La Sra. Rousseff no tiene idea de lo que habla y lo demostramos rápidamente en tres párrafos.

Respecto al crecimiento económico, los datos cerrados a 2021 indican que la economía uruguaya creció un 4,4 %, reflejando una fuerte recuperación de la actividad económica en relación al 2020, año en el que se había observado una fuerte contracción vinculada a la situación de crisis sanitaria mundial. Dicha recuperación continuó a paso firme en 2022: el PIB creció 7,7% en el segundo trimestre del presente respecto a igual período del año pasado.

En cuanto a la situación de desigualdad, si miramos los valores del índice de Gini (que varía entre 0 y 1, siendo 0 la distribución perfecta de los ingresos y 1 la concentración perfecta de los ingresos) veremos que la situación es de estabilidad, con algunos saltos (nada abruptos) producto de la situación sanitaria. En 2019, cuando gobernaba el Frente Amplio, el valor del índice era 0,383. En 2020, en pleno auge de la pandemia, se ubicó en 0,387, mientras que en 2021 descendió a 0,386.

Finalmente, los datos sobre democracia -cualquiera de ellos- indican que Uruguay continúa ubicando las posiciones de prestigio internacional que lo han caracterizado históricamente. Solo como ejemplo diremos que, según el índice de democracia global, que cada año elabora la Unidad de Inteligencia de "The Economist", muestra que ya en el primer año de gobierno de coalición Uruguay asciende siete puestos respecto al año anterior, o sea, el 2019, cuando gobernaba el Frente Amplio.

En fin..., dice el dicho: "qué se puede esperar de un burro más que una patada".


"El político debe tener una inhibición ética en la democracia..."

Aseguró el ex Presidente Sanguinetti en una reciente entrevista con el diario la Gaceta, de Tucumán, en el marco de su visita a dicha ciudad para recibir el Premio Alberdi.

-Antes que nada, ¿lo tengo que tratar como "presidente"?

-Me trata como quiera...

-El protocolo dice que debo llamarlo presidente...

-Más que protocolo, está instaurado el hábito. Lo habitual es que se diga "presidente Felipe González, presidente Lagos". Más que protocolo eso se instaura. En Francia ni hablar. Es así desde siempre. Claro que Francia, es la república monárquica o es una monarquía con cara republicana.

-¿Le gusta que le sigan diciendo presidente?

-Uno en la vida tiene tratos diferentes. Para los amigos soy Julio, para los correligionarios sigo siendo Julio; en la calle me dicen doctor. Y en un trato de vida pública, me dicen Presidente Sanguinetti. Yo lo tomo más que como un reconocimiento personal, como un valor institucional y eso me importa mucho: lo institucional, es el gran tema de la América Latina. Empezando por la Argentina. Es decir, el respeto a la institución. Cuando me dicen Presidente Sanguinetti, no lo siento como un halago personal, siento que el ciudadano está reconociendo lo que significa un presidente democrático.

-¿Por qué le preocupa tanto lo institucional?

-Porque nuestra democracia institucional está viviendo tiempos complejos. Tiempos difíciles. Lo estamos viendo. Acaba de votarse en Italia. ¿Qué queda de la vieja Democracia Cristiana, qué queda del viejo socialismo o del viejo comunismo? Nada. Los partidos se han ido. Vamos a Francia: todos países afines a nuestra mentalidad y a nuestra cultura, hace dos elecciones que no están en las segunda vueltas. No están ni los gaullistas republicanos ni los socialistas históricos. Entonces, quiere decir que hay un debilitamiento de los partidos y esto implica decir que hay un debilitamiento también de las sociedades democráticas. En la medida en que los partidos son el anclaje, son los que vertebran una opinión pública que, por definición es diversa; por definición es contradictoria. La democracia requiere esa contracción, vive de esa contradicción. Vive en una dialéctica, pero eso también requiere cierto orden en la dialéctica. Eso son los partidos que van estabilizando corrientes, sensibilidades y políticas distintas. Hoy estamos viviendo una situación institucional democrática muy compleja. En nuestra América Latina los llamados populismos han generado ese debilitamiento.

-En la Argentina no tenemos partidos políticos, están vaciados...

-La Argentina ha tenido movimientos. El Justicialismo en la propia definición de Perón era un movimiento, pero no juguemos con las palabras -se ríe-, después de tantos años, nadie puede negar que el peronismo es un partido y el otro es la Unión Cívica Radical. Son partidos. Ahora en los últimos tiempos ha habido nuevas construcciones.

-Pero fíjese que los partidos no conservan sus nombres y se escudan en la coalición.

-Bueno, las coaliciones son también necesarias para para articular a los partidos cuando se dispersa la opinión pública. Por ejemplo en Uruguay tenemos dos partidos con casi dos siglos de existencia. Ese fue un largo bipartidismo. Ese bipartidismo, con el correr de los años, se ha ido transformando y ahora hay un nuevo bipartidismo que se ha configurado con una coalición de los dos viejos partidos tradicionales y algunas otras fuerzas y del otro lado, una coalición de los viejos partidos tradicionales de izquierda más los movimientos nuevos. Estas dos coaliciones funcionan como partidos. Tienen la estructura lógica en la vida política estructurada. A eso me refiero. No es la propiedad de un caudillo mesiánico que gana una elección y después cambia la Constitución para quedarse y me quedo, como en Venezuela, por decir algo.

(Sanguinetti tiene un discurso tan estructurado y prolijo que el periodista se inhibe de interrumpirlo con otra pregunta)...

Entonces, el populismo latinoamericano es eso. El populismo normalmente tiene una legitimidad de origen. Normalmente parte de una elección democrática, pero luego en el correr de su ejercicio pierde la legitimidad de ejercicio. Hay legitimidad de origen pero no de ejercicio y luego vienen las reformas constitucionales orientadas no a la vida institucional permanente sino simplemente como camino de circunstancia para habilitar una reelección. Y eso lo hemos vivido. Fíjese lo que pasó en Chile y en Colombia: dos países serios con partidos históricos, los colombianos con un siglo y medio largo de existencia de liberales y conservadores, sin embargo, llegamos a una elección en la que no corrieron ni los liberales ni los conservadores ni una izquierda tradicional. Compitió una derecha nueva y una izquierda de tipo revolucionaria y así fue la segunda vuelta con los dos extremos.

-¿Le asusta que estos movimientos debiliten la democracia?

-Una cosa es que me preocupen y otra cosa es que piense que estamos ante un negro destino ineluctable. Nada de eso. Me preocupan hoy, sin duda. Pero en la América Latina actual tenemos, primero un concepto de democracia que nadie reniega porque aún los populistas se sienten representantes auténticos de la democracia. En otras palabras nadie está proponiendo la revolución marxista. Para decirlo de otro modo como era en los años 60. Tampoco está el arbitraje militar que en los años 60 fue la consecuencia de la Guerra Fría. De un lado, se ambientaba o financiaba la guerrilla y del otro lado se ambientaba o financiaban los golpes de estado para combatir esa misma guerrilla como pasó en secuencia histórica, año 1959 en Cuba y año 1964 golpe de estado en Brasil. Y después fue cayendo el dominó que nos alcanzó a todos. Es decir hoy no estamos en ese escenario de guerra fría política, en el escenario del choque entre dos grandes sistemas de gobierno que disputan el dominio, el sistema marxista se cayó. No está más. De modo que aquella dialéctica no está más. Entonces se trata de ver como esta liga democrática funciona a plenitud. Pero hoy está asediada por esa patología populista, no sólo en nuestro continente, sino también como decíamos en Europa. Y, ¿por qué este desasosiego, por qué esta cosa que está pasando? Yo le puedo atribuir a varias cosas: en primer lugar a que hay un ciudadano que se representa así mismo. Porque tiene redes a su alcance.

-y por lo tanto puede decirle a usted cualquier cosa desde su celular...

-Porque hace un Facebook y le dice esto al gobierno y después uno se lo encuentra en la calle y él le dice: "sabés lo que le dije al gobierno". (Sanguinetti cambia la voz imitando a ese hipotético ciudadano). "¿Cómo? ¿Hablaste con don Alberto?" "No, no, le encajé un Facebook". Seguramente, no durmió ese gobernante. Pero eso es una ilusión que debilita el concepto de representación. Es decir el ciudadano con redes ya no precisa representantes, siente que ya no precisa partidos, no precisa al obispo del barrio, no precisa nada de eso, él mismo se expresa, él mismo grita.

-Tampoco precisa a la prensa...

-No precisa a la prensa porque confunde redes con periodismo. Entonces ese es un serio riesgo. Segundo serio riesgo: estamos viviendo a un ciudadano que hoy su empleo se le mueve. Cuando yo era muchacho los compañeros de facultad decían: "mirá éste entró al Banco Comercial. Eh qué bueno éste ya tiene empleo para toda la vida (vuelve a cambiar la voz como si estuviera hablando con sus amigos en la juventud)". Ahora ya no hay empleo para todo la vida para nadie. Ni aún para los periodistas

-Mucho menos...

-...ni aún para los periodistas que tenemos que entrar a las redacciones de los diarios con carpa de oxígeno. Hay una situación de desasosiego, de inseguridad en la sociedad porque ya no hay empleo para toda la vida. No hay un horizonte claro. En tercer lugar: esto ocurre en una sociedad de consumo que le ha dado a las grandes masas oportunidades de bienestar que nunca antes tuvieron, pero que también le han generado nuevas necesidades. Entonces el ciudadano se encuentra con un clima de satisfacción e insatisfacción en constante dialéctica porque siempre está queriendo tener algo más de lo que tiene. Entonces, se lo pide al Estado y el Estado no puede dar todas las respuestas. Porque ya los estados paternalistas que fueron nuestra realidad en los años 50, -en el caso de Uruguay, antes-, paternalistas en el sentido de seguridad social, en la posguerra europea. Esos estados hoy están obligados a competir. Los países ya no son lo que fueron. La globalización nos cambió todos los parámetros. Estados Unidos se siente amenazado por China. El presidente de los Estados Unidos ha considerado que Huawei, una empresa china, sólo una empresa, es un tema estratégico fundamental para el país más poderoso del mundo. Esto nos está hablando de que los estados imprescindibles, no pueden dar todas las respuestas a estas insatisfacciones. Pueden dar sí las respuestas básicas, como acabamos de verlo en la pandemia, porque cuando hay crisis todo del mundo mira al Estado y cuando no hay crisis todo el mundo se queja del Estado, de los impuestos, pero en el momento de crisis todos miran al Estado para que le provea el bien público en riesgo. Una de las consecuencias más claras de la pandemia ha sido el retorno a la centralidad del Estado. Todo este conjunto de cosas ha ido debilitando las instituciones en lo que Zigmunt Bauman llama la sociedad líquida. Es decir es esta sociedad que se va moldeando a la circunstancia y que no tiene moldes claros por donde transcurrir. Es esa sociedad líquida que se va corriendo por las grietas que van apareciendo, generando lagos, lagunas, fracturas. ¿Y, eso qué es? Es el debilitamiento de las instituciones que eran y son las que tienen que encauzar la diversidad imprescindible de la opinión pública.

-A esto se suma la pérdida de confianza. Cuando uno habla con algunos políticos siente que está trabajando con la mentira y que se devalúa la palabra.

-Sin dudas. Ahí estamos hablando de una política que se personaliza. Yo no le tengo confianza a Juan, a Pedro o a Diego. Sin embargo, puedo tenerle confianza al movimiento justicialista, al radical o sea lo importante es que esa pertenencia tan clara que había ya no está tan clara, pasan a tener un valor mayor los criterios personales y ahí es donde viene la cuestión de la confianza. Pero el político desde siempre fue cuestionado. Nuestros grandes caudillos del siglo XIX han estado en cuestión. Después de todo, Alberdi y Sarmiento eran críticos de los políticos. O sea los doctores criticaban siempre a los caudillos y los caudillos juntaban a la gente y bueno, los doctores los cuestionaban. Era una dialéctica necesaria. Pasó en todas partes. En el siglo XX cuando comenzó una política distinta, se personalizó el poder. En la dialéctica de la sociedad hay uno que promueve el cambio y hay otro que lo frena. El cuestionamiento al político siempre existió. En los últimos tiempos ha habido como consecuencia de esta sociedad de consumo, estos hábitos de mayor exhibición social, de mayor transparencia. Este es un valor que no siempre asumimos. Asumimos los excesos de la transparencia: una cosa es que el político sea transparente y otra es que salga en calzoncillos. ¿Qué es lo que pasa con el exceso de transparencia? La transparencia es un fenómeno de nuestro tiempo y estableció códigos muy estrictos y ha establecido celos muy fuertes en los temas de corrupción que han sido muy importantes en la sociedad contemporánea.

-Pero, ¿no cree se subestima a la corrupción?

-Yo diría que depende de cada lugar y de cada circunstancia. O sea uno mira Italia que es un país con mucho debate sobre corrupción y que viene desde el imperio romano. Berlusconi ha tenido juicios en serie. Verdad o no verdad. Pero esos fenómenos de corrupción han generado un factor de desconfianza. Sin embargo, la gente trata de establecer sus valores de referencia, pero lo malo es cuando esas referencias se ajustan estrictamente a cuestiones personales y dejan de ser una referencia de ideas. Porque históricamente, aún los caudillos representaban ideas, eran doctrinas en acción, aún ellos sin entender, sin darse cuenta, representaban determinados modos de pensar y de sentir.

-A ver si puedo interpretarlo: ¿Deberíamos ceder, dejar los egos personales y así ayudaríamos a recuperar las instituciones?

-Sin dudas.

-Pero usted me lo dice con cierta picardía porque vive en Uruguay, pero en la Argentina tenemos personalismos donde no hay tolerancia por el otro.

-Es verdad que en la Argentina hay mucho de eso, pero nosotros no estamos vacunados, tampoco.

-Pero Ud. puede abrazar a Pepe Mujica aunque no coincida con él...

-Más que abrazarnos, renunciamos juntos al Senado en una sesión litúrgica.

-Que nos emocionó a muchos...

-Una sesión litúrgica. Yo había entrado al Senado obligado. Me había dicho yo hasta que se instale la coalición voy a estar en el Senado, y una tarde estaba en una comisión del Senado con la señora de Mujica, Lucía Topolansky, ella también era senadora, y Lucía me dice: "Pepe anda medio preocupado por el Covid y también medio aburrido con el Senado y dice que se va". Y le digo: "¿por qué no nos vamos juntos? Pregúntele a Pepe. Al día siguiente me llama y me dice: "Pepe encantado" y ahí la presidenta del Senado nos dice hagamos la gran instancia: un Senado con dos presidentes no es habitual y los dos senadores que representan cosas estrictamente opuestas en los últimos 50 años de la vida política de este país, no es poca cosa. Son modos de vida distintos, trayectorias políticas muy distintas, entonces que se vayan juntos y que se haga una sesión especial de la asamblea. Para que lo sientan las nuevas generaciones como un mensaje republicano. Felizmente todos lo entendieron así. Con Mujica incluso,...

-Están por escribir un libro...

-Sí, un libro. Es una charla de dos veteranos donde no hablamos de nuestros choques y enfrentamientos, sino del presente y de nuestro futuro.

-¿Cómo se hace para tolerar al opositor?

-Bueno, esa es la esencia de la democracia. Uno puede discrepar profundamente, pero si uno pierde el respeto y descalifica...

-Déjeme meterme en su cabeza. ¿Cómo hace si Ud. quiere mandarlo a la miércoles a su interlocutor y sin embargo lo escucha?

-Y uno no lo hace porque no debe. Uno debe tener una inhibición ética. El político debe tener una inhibición ética en la democracia. La democracia se basa en la administración de las diferencias, en la administración de las discrepancias, en la administración de los disensos. Esa es la estabilidad. Preocúpese si no hay disenso porque quiere decir que la sociedad se ha ido desplazando hacia una estructura monolítica que siempre es peligrosa. El disenso va a existir siempre pero lo importante es que se sepa dónde están los límites.

-A la música de los 80 se la viene valorando mucho, ¿a la política de los 80 deberíamos reivindicarla?

-Mire fue una política de un momento que era la salida de las dictaduras, luego de esa década de los 70 que empieza en el 64 con Brasil y sigue en el 73, luego Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay. Y en los 80 empezamos a salir. Son tiempos distintos. Los 80 fueron un tiempo de resurrección y eso fue un tiempo histórico. En Brasil tenía a Sarney, a Henrique Cardoso, en Argentina tenía a Raúl (Alfonsín) que era un gran amigo y también incluyo a Menem, aún cuando sé que es muy discutido en la Argentina.

-¿Por qué lo incluye a Menem?

-Porque era un hombre sin odios. Menem no era un hombre de rencores y eso a mí me vale. Es lo mismo que yo digo de Mujica. Estuvimos en contra. Él estuvo con las armas en la mano en contra de un Estado en el cual yo estaba del otro lado. Pero hoy le reconozco a Mujica que no es revanchista.

-¿Qué tiene el poder que todos lo quieren?

-No todos lo quieren demasiado. Luego se van a encontrar con una gran desilusión. Porque el poder democrático es mucho más limitado que esa omnipotencia fascinante que ahí, desde afuera, alguno cree. Por eso lo procuran unos y por eso lo combaten otros, esto sin dejar de advertir que el poder democrático es muy limitado. Siempre uno va a hacer mucho menos de lo que sueña o procura hacer. Un gobernante democrático, aunque resulte paradójico, es mucho más importante lo que evita que lo que logra hacer.

-¿Extraña el poder?

-Para nada. Lo único que extraño en mi vida no es ningún despacho ni ministerial ni legislativo ni presidencial, lo único que extraño en mi vida es la vieja redacción del diario Acción, donde me formé. Mi profesión es periodista.

-¿Es feliz?

-Por supuesto.

-¿Por qué?

-Llevo una vida equilibrada. Llevamos 62 años de casados con doña Marta, somos dinosaurios, una especie en extinción. Tenemos dos hijos magníficos y cuatro nietos y ahora desde hace un año tenemos un bisnieto. En síntesis, tenemos una vida familiar que es el anclaje básico de la felicidad. Luego hay una vida profesional, ¿de qué me puedo quejar?: he escrito toda mi vida y lo sigo haciendo y, a los 86 años, lo puedo hacer todo el tiempo. Estos meses, "La fuerza de las ideas" está en plena polémica. Siento una vida plena. Eso sí: sigo mirando adelante. Así como escribí este libro ya tengo dos en la cabeza.

-Aquí en la Argentina se le echa mucho la culpa a la prensa de las cosas que pasan.

-Mire la prensa siempre se la liga. Pero la prensa es como el espejo: Uno se mira y siempre quiere verse bonito. Pero el espejo lo que le devuelve es la imagen de la realidad. Esa realidad, ese espejo, puede ser deformante, es posible, pero nunca deja de ser un espejo.

-Y Ud, cuando se mira en el espejo, ¿qué ve?

-Si estoy bien afeitado... (larga una carcajada). No demasiado más. El otro día un periodista me decía: ¿y usted qué piensa de la muerte? Y yo le respondí: yo no tengo tiempo. Estoy todo el día trabajando. En unos minutos tengo una entrevista con la televisión japonesa.

-¿Qué le diría a un joven que pudiera estar leyendo esto?

-Que crea en sí mismo, que crea en sus posibilidades, que vive en un monumental país, con fantásticos recursos humanos y fantásticos recursos materiales y, sin embargo, no está ocupando el lugar al cual lo deberían llevar esa plenitud de recursos que tiene Argentina. Esa es su responsabilidad: luchar por eso, por esa Argentina. Que recupere ese aliento democrático y recupere el sentido de equilibrio en un clima de convivencia política, con todos los debates que se quiera. A ese joven le diría que lea todo lo que pueda. Que no confunda redes con periodismo. Y que los libros siguen siendo el manantial en el cual se van a ver las grandes ideas y creaciones del espíritu y eso va de El Quijote a Jorge Luis Borges.


"A mitad de camino..."

Con estas palabras, el ex Presidente Sanguinetti tituló una columna de opinión para una edición especial del Semanario Voces sobre la mitad del mandato de la coalición. La compartimos con nuestros lectores.

Estamos en la mitad de un gobierno que entró con una hoja de ruta y a los 13 días tuvo que enviarla a la papelera para enfrentar un tiempo inesperado, de incierto camino y enigmático final.

Por más que sea un lugar común, nada puede pensarse hoy en términos de política o economía sin la pandemia de 2020 y la guerra europea de 2022. Aquella, un salto atrás en la historia, que nos llevó a atender urgencias sin perder el rumbo; la guerra, un conflicto aún en proceso, de profundas consecuencias universales. Todo en medio de una globalización que marca el cambio de la sociedad posindustrial a la civilización digital.

La pandemia postergó el inicio del proceso de Transformación Educativa, porque el desafío era preservar la mayor presencialidad posible y organizar de urgencia una educación general a distancia. El gobierno, sin embargo, planteó la Ley de Urgente Consideración con un cambio fuerte en su gobernanza; aprobada en julio de 2020, terminó convalidada electoralmente recién el 27 de marzo de este año. Sin embargo, hoy se avanza promisoriamente: un nuevo "paradigma", como suele decirse, apunta hacia una educación por competencias, estructuras curriculares modernas y una fuerte experiencia de cambio en la educación media, ya en marcha en los Centros María Espínola.

Como es triste tradición, todo es impugnado violentamente por los gremios docentes. Su histórico conservadurismo les ha enfrentado a todos los cambios. En 1972 deliraban en contra de la creación de una autoridad común, el Codicen. En 1995, nada les venía bien de la reforma de nuestro gobierno, pese a su dominante perspectiva social. El Frente Amplio gobernó 15 años y solo hizo fortalecer al Codicen; no pudo ir marcha atrás en las escuelas pero volvió a retrasar la educación media, incluso abandonando los progresistas programas de enseñanza por áreas que estaban desarrollando los CERP. Se gastó mucho dinero, pero los resultados fueron negativos. Hoy, como en el Mito de Sísifo, hay que volver a levantar la misma piedra y empezar el escarpado camino de subida. No han faltado oposiciones ni agresiones, que perturban, dilatan y frustran a mucha gente de buena voluntad. Felizmente nada se detendrá.

De aquella ley emanó también una Comisión de Expertos en Seguridad Social, de amplia representación, por la cual circularon todos los gremios y corporaciones posibles, para terminar en un diagnóstico, en noviembre de 2021, que ya no tuvo unanimidad. Hoy el gobierno ha presentado a todos los partidos políticos un anteproyecto que cuenta, en términos generales, la aceptación de la coalición y una táctica actitud de expectativa del Frente Amplio. Le es muy difícil oponerse a la idea cuando hace años que todos sus líderes han insistido en la necesidad de una reforma impuesta por la baja demografía del país. Ahora, oficialmente, dicen esperar el proyecto final, pero a cuenta ya se han escuchado voces de estentórea oposición. En todo caso, al gobierno actual el tema no le cambia nada en el terreno fiscal, pero le da al país la certeza de estar enfocado en los grandes desafíos estructurales. Sin mayores consecuencias, podía haber hecho lo mismo que el gobierno anterior y aplazar ese debate, pero eso significaría poner en cuestión la ética de todo el sistema político frente a las nuevas generaciones.

En los últimos meses, se ha acentuado el problema del narcotráfico y su criminalidad anexa. Es una pesada herencia, que no se reconoció a tiempo y ahora nos atosiga. El delito en general ha bajado y se ha mantenido en niveles mucho mejores que al comienzo, pero la virulencia del mundo de la droga pone notas dramáticas. Tanto o más que esa espectacularidad del crimen, nos preocupa la caída de la percepción del riesgo en el consumo de las drogas. Pocos asumen, salvo los científicos, que la marihuana es particularmente dañina, como lo decía el propio Presidente Vázquez. Su adicción es un capítulo parcial del avance incuestionable de un fenómeno más amplio y aún más pernicioso. Basta salir a la calle de noche para ver seres humanos degradados que pululan como zombis. No aceptan ir a refugios que ofrece el Estado. Alejados de sus familias, vegetan en la penuria. He allí un enorme compromiso para la sociedad uruguaya.

Pese a todo, el gobierno sigue andando, con mirada de futuro. Ya dejó atrás la pandemia, enfrentada con eficacia en el terreno de la salud y la asistencia social, sin desbarrancar el equilibrio financiero. Ello ha permitido volver al crecimiento, 4,4%el año pasado, más o menos 4,7% a fin de éste. La exportación ha marcado el ritmo de esa expansión. El empleo ha retomado su ritmo y está muy por encima del comienzo de la administración. Los salarios vienen mejorando y ya se está cerca de la recuperación plena.

Como siempre, cabe esperar más, pero se ha hecho lo mejor posible. El gran tema es que el mundo nos desafía. Hay que asumir que los nuevos empleos son distintos, que demandan otras capacidades. La nueva economía no supone abandonar nuestro destino agropecuario, ni nuestra expansión logística ni dejar librados a la industria y el comercio a la buena de Dios. Pero a todos ellos se le imponen cambios constantes, exigentes de inversiones permanentes y gente preparada para ese mundo. Es la condición de preservar un nivel de vida que se reducirá si no estamos a la altura. Él es el sustento de una democracia que sigue viva y resplandece, pese a las anécdotas diarias que parecen desmentirlo con ruidos pasajeros y ominosos excesos sindicales. A mitad de camino, la mirada en perspectiva nos habla de un país que vecinos cercanos y espectadores lejanos observan con respeto. Algunos hasta con admiración. No es poca cosa.


Desaparecida PILI, ¿Quo Vadis industria láctea?

Por Tomás Laguna

Con dolor hemos asistido al desmembramiento final de las instalaciones de PILI, otras plantas de carácter regional sobreviven con crecientes dificultades. No obstante, los datos de las exportaciones el pasado año crecieron 7% en valor aun cuando se redujeron 5% en volumen. En definitiva, grandes interrogantes sobre el desarrollo de esta estratégica agroindustria en nuestro país.

Por estos días se realizan gestiones para encontrar una solución a los obreros de la empresa PILI en Paysandú. Al vencimiento de los seguros de paro, aún no han cobrado los créditos laborales pendientes de pago al momento del lamentable cierre de la empresa. El hecho merece algunas consideraciones habida cuenta que el caso de esta otrora pujante empresa familiar sanducera debe ser considerado una alarma ante la situación de otras empresas procesadoras de lácteos en el país.

El final que tuvo PILI es particularmente triste y frustrante. En el año 2011 representantes de la empresa recorrían países referentes en Europa para adquirir tecnología industrial moderna, lo hicieron en Suecia e Italia dónde finalmente adquirieron equipamiento industrial por un valor de 30 millones de dólares. En el 2015 mudaron la planta de la zona urbana de Paysandú, instalándose en las afueras de la ciudad en una zona más apropiada para este tipo de emprendimientos. Sobre fines del año 2016 se inauguraron las nuevas instalaciones con el novel equipamiento, dependiendo de tecnología incluso más avanzada que la propia CONAPROLE. El producto insignia lo era la mozzarella, pero también el queso tipo dambo. Venezuela y Brasil eran los principales mercados a los que estaba orientada la empresa. Luego la historia es conocida. El gobierno de Maduro sustituyó a los importadores venezolanos por un único importador para-estatal, quienes, si bien inicialmente se interesaron en mantener al proveedor uruguayo, pronto ingresaron en serios problemas de pago al punto de obligar a la planta al re-direccionamiento de todo un embarque hacia Brasil, a menor precio y con los costos del re-empaquetado. Fue el primer traspié, luego la caída...

¿Cuáles eran las fortalezas de PILI? Si bien se trataba de una empresa de carácter regional, en una zona que no integra la cuenca lechera tradicional, había logrado una fuerte lealtad de los productores remitentes. Esto le aseguraba el suministro de leche fluida, primera condición necesaria para este tipo de emprendimientos. Adicionalmente tenía mercados a los que consideraban "seguros", dónde la calidad del producto entregado era reconocida por su origen. Son estas las dos condiciones necesarias para que una agroindustria láctea pueda operar, suministro de leche y mercados.

PILI ya es historia. Una industria dedicada a fabricar jugos de frutas compro por un millón de dólares lo que a la empresa le costó 30 veces más sin contar el valor hundido de la necesaria infraestructura construida para su funcionamiento. En definitiva, es lo que ocurre con los emprendimientos industriales, los ladrillos y los fierros finalmente nada valen si no hay materia prima para procesar y mercados dónde colocar la producción...

Toda esta situación nos debe poner en alerta sobre el futuro de otras agroindustrias lácteas similares, quienes sobreviven en condiciones cada vez más dificultosas para operar. COLEME ha subsistido gracias a la façón realizada para CONAPROLE, en una región con importantes limitantes para establecer una cuenca lechera. Son también conocidas las dificultades de otras plantas caso de CALCAR y CLALDY, ambas mejor ubicadas productivamente. Entretanto otras plantas de pequeño porte, ubicadas en plena cuenca lechera, se han afirmado en el mercado local, seguramente con dimensiones económicamente más viables.

A esta altura la pregunta es si el futuro de la lechería en nuestro país es con una CONAPROLE dominando en forma casi excluyente la recepción y procesamiento de leche en todo el país, en tanto coexisten plantas muy pequeñas que sobreviven a su sombra atendiendo nichos del mercado interno.

Más aún, se ha dicho en los últimos tiempos que el agronegocio de exportación es capaz de exportar valor agregado bajo la forma de innovación y desarrollo. No obstante, esa cuota de I+D parece haber ido menguando en los productos ofrecidos al mundo por nuestra lechería. Hemos sido incapaces de incursionar en productos de altísimo valor tecnológico agregado, caso de los alimentos para niños, por carecer de la tecnología apropiada para su producción. En ese caso ya no se trata de una fábrica de alimentos, sino de procesos industriales más próximos a la farmacología, a los que nadie aún se ha animado a incursionar.

Nos jactamos habitualmente de la producción de carne y la capacidad de nuestro país de ganar mercados y luego permanecer en ellos, mérito tanto del emprendedurismo empresarial en este rubro como de la invalorable tarea del INAC. Esta tarea en la lechería ha quedado prácticamente en manos de una sola empresa que concentra cada vez más la remisión y el procesamiento industrial. Empresa vertebral en el desarrollo lechero pero que acusa sistemáticamente problemas de gestión en lo que refiere a los recursos humanos y su incapacidad para entenderse con un sindicato clasista y combativo a extremos irracionales. En nota de hace algunos meses decíamos que la modernización en la forma de gestión de CONAPROLE resulta impostergable pensando en el futuro desarrollo agroexportador lácteo.

Pero no se trata solo de gestión institucional, sino que hay que hacer lugar a la gestión industrial. Así como el INIA realiza trascendentes aportes en apoyo a la producción a nivel de tambo, podemos afirmar que existe un fuerte rezago en el desarrollo de productos de alto valor tecnológico agregado industrial. El país tiene las capacidades institucionales y humanas para lograrlo, la tecnología de los alimentos es una de las ramas de la ingeniería química más interesantes, innovadoras y de alto impacto en un país agro exportador de alimentos.

Tal vez por ahí se encuentre la punta de la madeja para rescatar los emprendimientos agroindustriales lácteos. Lo cierto es que ya no alcanza con plantas de leche en polvo, queso o manteca, diversificarse en productos de alto desarrollo tecnológico es parte de la respuesta de cara a los próximos 30 años de la lechería nacional. El LATU y el INALE deben asumir la responsabilidad de este desafío.


Cada vez ladran más fuerte, Sancho

Por Consuelo Pérez

La guerra sucia, antidemocrática, y por ende antirrepublicana que la oposición en sí misma, pero también enquistada en los gremios que se jactan de representativos y en cuanto colectivo corporativista identificado con la izquierda que podamos identificar ha emprendido desde el vamos contra el gobierno de coalición elegido en las urnas es constante, pero se desborda y manifiesta en hechos puntuales.

En efecto, los que durante quince años callaron ante los hechos de corrupción e ineficiencia más degradantes y controversiales -que incluyen hasta renuncia del vicepresidente- vinculados directamente al gobierno del Frente Amplio, resulta que en épocas de transparencia y consulta constante con la ciudadanía -referéndum incluido- han resuelto por todos los medios, y apelando a la intolerancia y el totalitarismo que forman parte de su manual populista, emprenderla contra toda acción del gobierno. La que sea.

Es de Perogrullo insistir en que el gobierno electo se encuentra desde su asunción abocado a implementar las acciones que en su plan de gobierno puso a consideración de la ciudadanía. Y así lo viene haciendo, incluso con el "regalo" de la pandemia, en el que mostró solvencia cívica, y técnica.

Los avances en la economía, vinculados al crecimiento, al aumento de las inversiones, y al descenso de la pobreza y desempleo, son datos, que aun así son negados con un discurso mentiroso y falaz. Se desconoce el insólito apoyo -por su monto- a los sectores más desposeídos, y la constante presencia del MIDES en donde es requerido.

Como muchos logros son obviamente graduales, constantes y permanentes, benefician a nuestra sociedad y hacen que la aprobación a la gestión sea excelente, no puede el conglomerado antidemocrático estar a diario gritando, y reserva sus baterías para los hechos puntuales. En patota, coordinados en lo detestable de una metodología cuasi fascista. Cualquier cosa les sirve.

En ese delirio de intentar trancar, entra todo. Como en un cambalache. Vale lo mismo la reforma educativa que el desmantelamiento de la corrupción en la intermediación de las ollas populares. Todo da para confrontar. Es en ese patético ejercicio de la prepotencia, que se viola el derecho de los que no están de acuerdo con las medidas que limitan la libertad de los que, por la ley de los grandes números, obviamente son mayoría. Y ése, es el punto.

Porque la decisión anticonstitucional de ocupar centros de estudio es limitativa del derecho de muchos, que repetimos, son mayoría numérica. Y es muy triste que se apele a ello en ámbitos como el de la Enseñanza. Y para colmo nuestra Universidad Pública se arrastra en ese fango, de la mano de unos pocos prepotentes, lo que lamentamos profundamente. Es bueno y sano discrepar y confrontar con propuestas. Es abominable imponer. Y no podemos dejar de recordar asambleas de nuestra juventud universitaria, en las que se votaba a las tres de la madrugada. Con tres o cuatro presentes.

En esa gimnasia de tratar de equilibrar una balanza que se vuelca al retorno a una democracia sana y transparente, es obvio que a mayor logro, el esfuerzo por contradecirlo, cuestionarlo y tratar de incomodarlo, deberá ser mayor, y en eso están los perdidosos. Revolviendo una olla que no es popular, y que incluye los ingredientes más dañinos que podamos imaginar, como los son la mentira, la prepotencia y la vulneración de derechos en plena conciencia, además, de que se viola la Constitución. Y eso afecta el estómago de los demócratas, que cada vez son más, al abstenerse de ingerir ese menú.

Es por eso que cuando vemos a líderes de la oposición -que además pertenecen a partidos que aplauden regímenes totalitarios- plantarse en esa línea, retomamos la confianza y la tranquilidad de que estamos en el camino correcto, junto a la mayoría de un pueblo que se hartó de esas metodologías, y así lo plasmó en las urnas. Dos veces.


Se destaparon las ollas y algo huele mal

Por Jorge Ciasullo

Como es público, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) solicitó el pasado 29 de agosto a la Coordinadora Popular y Solidaria (CPS) información sobre el destino de los insumos destinados a las ollas populares, otorgándole plazo para remitir la información solicitada, algo (el plazo) que no fue "entendido" por Pedro Rodríguez, vocero de CPS, lo que motivó -con acierto- la "pérdida de confianza" por parte del ministro Martín Lema en dicha organización.

Lo insólito de la situación, fue que el señor Pedro Rodríguez al ser intimado a la presentación de los datos solicitados manifestó que no se otorgaban por: "decisión política" tomada en una asamblea. Realmente la capacidad de asombro no tiene límites, es como si una asamblea de funcionarios de un banco público o privado, resolviera no entregar al directorio los datos necesarios para realizar sus balances e informar al directorio y a través de estos a los accionistas.

Lo real es que la información presentada -luego de reiterados pedidos- sufre -según la investigación- enormes carencias y falsedades, que, analizados, se comprueba el faltante, nada menos que de 38 toneladas de alimentos. Faltantes significa que no se sabe adónde fueron a parar y por eso estamos libres de suponer que fueron "negociados" es decir vendidos a beneficio de corruptos -tanto quien los "donó" como quien los comercializó. Seguramente fue también decisión política -en su momento- el poner militantes como responsables de la distribución de alimentos con vestimenta alusiva a la campaña contra la LUC. O recabar firmas, con el mismo motivo, previo a la entrega de alimentos -prácticas deleznable si las hay.

Tal vez rechine a los integrantes del Pit-Cnt-FA, la transparencia que bajo la responsabilidad del ministro Martín Lema, se le da, como se debe, al accionar del ministerio a su cargo.

La ciudadanía no debe olvidar el estado del Mides bajo la administración -en el anterior período de gobierno- de las insignes representantes del Partido Comunista EN (no de, porque es una sucursal y ese es su nombre) Uruguay (PCU). Donaciones de costo millonario abandonadas, café y alimentos diversos vencidos en sus depósitos, de igual manera dos camionetas abandonadas, adquiridas nuevas, que no se sabe qué uso se les dio y, por supuesto, sin registros confiables del destino de millonarias donaciones.

Por esas razones, una vez más, se ha recurrido al ejército, esos soldados de salarios exponencialmente inferiores a los de dirigentes de gremios, que, en su humildad de base (no confundir con comité de base) saben y conocen porque muchas veces lo han sufrido, la importancia de que esos alimentos lleguen a quienes lo necesitan. Horroriza que dirigentes del Pit-Cnt-FA, que ni siquiera merecen ser nombrados declaren: "que esa no es la tarea de los milicos".

A ellos les reclamamos un poquito de respeto y mucho de callarse la boca, porque: lo del título.


La Guerra del "Zar" Vladimir Putin

Por Daniel Torena

El pasado 30 de setiembre, el Mundo vio cómo en el majestuoso e imponente Palacio del Kremlin, en el lujoso "Salón Imperial San Jorge", el Presidente Vladimir Putin hizo su entrada magistral al estilo de los antiguos Zares, al abrirle las grandes puertas de oro la "Guardia Militar" con los uniformes del Imperio Ruso de los tiempos de Napoleón. Se ubicó al fondo del Salón ante centenares de dignatarios y miles de funcionarios con la Bandera del "Águila Imperial de Rusia" detrás suyo y en un discurso comunicó la incorporación de las Provincias Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jerson en la región del Donbás.

Con esta anexión ilegitima, pretende -con la ayuda de los cuatro gobernadores títeres nombrados por Putin- la oficialización de esta región a Rusia o a la "Madre Rusia" como él la llama, que es para siempre esa anexión y que es a partir de ahora territorio soberano ruso. Es un hecho trascendente porque pretende legitimar su guerra y al mismo tiempo en tono completamente amenazante que cualquier ataque allí es un ataque a Rusia y que puede utilizar toda la fuerza militar a su alcance incluyendo la nuclear. No es la primera vez que amenaza con armas nucleares a los ucranianos y sus aliados de la Unión Europea y de la OTAN; es parte de su discurso de imponer el terror y que se acepte su voluntad como un Emperador, que hace lo que quiere, sin medir las consecuencias a pueblos vecinos y a su propio pueblo.

Esa política Putin la conoce muy bien. Es la llamada "rusificación" de Ucrania impuesta por primera vez por la Zarina Catalina la Grande, en el S. XVIII, como después por varios Zares como Nicolás I, del S. XIX, a quién Putin admira profundamente y tiene un gran cuadro de este Zar en sus oficinas al igual que el Zar Pedro el Grande (fines del S. XVII y comienzos del S. XVIII) a quién Putin también admira y hace poco puso como ejemplo a seguir por los rusos y sus fuerzas armadas. También Putin ha defendido la política criminal del Dictador Josef Stalin, que exterminó de hambre y por fusilamientos a mas de 4.000.000 de ucranianos entre 1932-1934, como el de llevar población rusa a Ucrania a las tierras de los antiguos pobladores ucranianos.

El Ejército Ruso ha cometido en estos siete meses varios crímenes de guerra contra población civil, con asesinatos de miles de ucranianos indefensos, incluyendo ancianos, mujeres, niños, al igual que muchísimas violaciones y torturas en forma sistemática.

El Gobierno Ucraniano del Presidente Zelensky ha denunciado estos hechos, ahora comprobados por la Comisión de Derechos Humanos de la O.N.U.

La Unión Europea, la OTAN, al igual que el "Grupo de los Siete", hoy comunicaron que no reconocen la anexión de esta región del Donbás, de Ucrania a Rusia, por ilegitima y contraria al Derecho Internacional.

Putin ha llevado al mundo a un clima de alta tensión internacional sin considerar que por culpa de sus ambiciones imperiales está poniendo a Europa y al mundo a un conflicto mayor de graves consecuencias para la humanidad.


Al régimen no le interesa cuidar a los cubanos. El huracán Ian lo demuestra.

Ya antes del huracán subsistir Cuba era una proeza: un país sin alimentos, sin medicamentos, con apagones (y ahora un apagón total); un país que parece que está viviendo una posguerra. Hacerlo ahora, con los daños que ha dejado el fenómeno atmosférico, será sublime, asegura el periodista Abraham Jiménez Enoa en una desgarradora crónica para el The Washington Post que nos interesa compartir.

Siete cubanos, conociendo de antemano el estado bravío en que se encontraba el Estrecho de la Florida con el paso del potente huracán Ian, se subieron a un bote de madera con un motor diésel para escapar de la isla. Milagrosamente, después de soportar un oleaje bestial, las rachas de vientos huracanados y una lluvia feroz, la embarcación desembarcó llena de agua en Pompano Beach con los siete balseros con vida. Al llegar a la costa, los hombres corrieron hacia la orilla con sus manos apuntando al cielo. Celebraban sobrevivir a un huracán categoría 4 en el mar, pero, sobre todo, alejarse de la asfixiante realidad de Cuba.

Lanzarse al mar en buenas condiciones meteorológicas desde Cuba, para llegar a Estados Unidos, es lanzarse al suicidio. Lanzarse al mar en medio de un huracán, no tiene calificación. Otros 23 cubanos más también lo intentaron un día después de los afortunados balseros -con el huracán aún merodeando la Florida- y la Guardia Costera estadounidense solo ha podido rescatar a tres de ellos. Estos dos pasajes escenifican a la perfección la desesperación de los cubanos por escapar del duro día a día de la isla. Una cotidianidad que empeorará a partir de ahora tras el paso de Ian por la nación.

El huracán transitó la provincia de Pinar del Río, el extremo occidental del país, con vientos de más de 200 kilómetros por hora, dejando un saldo de dos muertos, inundaciones costeras, zonas inaccesibles hasta ahora, 38,000 personas evacuadas y daños severos a la industria del tabaco -5,000 casas de tabaco dañadas y 220 toneladas perdidas-, uno de los pocos rubros exportables de Cuba. Además, sus ráfagas de vientos y las lluvias impactaron territorios aledaños como La Habana, Artemisa, Mayabeque y Matanzas, que vieron cómo parte de su arquitectura sufría derrumbes totales y parciales -aún sin cuantificar por el gobierno-, árboles y postes eléctricos caídos.

El daño fue tal que los 11 millones de cubanos de la isla se quedaron a oscuras durante todo un día cuando el sistema eléctrico nacional -de tecnología soviética- sufrió una avería. Un país apagado. Un país desconectado. Un país a la deriva. Esa es la imagen de Cuba hoy literal y metafóricamente.

Todavía hay comunidades, las más rurales, donde el gobierno no ha logrado reponer el servicio eléctrico, a pesar de haber logrado el arranque y la incorporación paulatina de las ocho grandes termoeléctricas y de los generadores electrógenos que comprenden el sistema nacional de electricidad. En esas zonas vulnerables también están adoleciendo la falta de agua y gas, por lo que la situación es muy crítica.

Es de imperiosa necesidad que el gobierno cubano emplee los recursos que tiene para sacar de la angustia a todas estas familias que corren peligro ahora mismo. Sabemos que esos recursos son escasos, pues Cuba aún no se ha recuperado de la pandemia y la ausencia de turistas, de las medidas del expresidente de Estados Unidos Donald Trump, y del recorte del petróleo venezolano. Por tanto, el régimen tendrá que pedir ayuda internacional de inmediato en caso de que su logística no alcance para salvar las vidas de los que se encuentran en riesgo y para resguardar a los que han perdido sus casas.

El régimen no tiene la culpa de la catástrofe natural que acaba de azotar la isla. Pero el régimen sí es el culpable de que la economía esté empantanada como producto de un sistema ineficiente, de políticas sin sentido y de que el sistema eléctrico sea obsoleto. La combinación de esas variables vuelven al pueblo endeble y por ello la ciudadanía le exige que esté a la altura de la circunstancia. Definitivamente, el huracán Ian es una prueba más para evidenciar la respuesta gubernamental del presidente Miguel Díaz-Canel.

El desastre natural agudizará los problemas sistémicos y la crisis económica que el país lleva enfrentándose desde hace décadas. Si llegan ayudas desde el exterior, servirán solamente como una salida paliativa a la situación. Esto significa que la molestia de los cubanos con su gobierno se mantendrá intacta o crecerá.

Los cubanos no quieren seguir viviendo bajo el actual status quo de la nación. Las cifras lo dejan claro: 180,000 cubanos entraron por la frontera mexicana a Estados Unidos, el mayor éxodo de la historia de la isla. Una cifra que no comprende los que han emigrado a Sudamérica, Europa o los que han muerto haciendo esas rutas terrestres o las marítimas.

Tan solo en el mes de julio pasado, se registraron en Cuba unas 38 manifestaciones populares antigobierno. Todas fueron fruto del descontento causado por apagones que en ocasiones llegaron a ser de 16 horas. Horas después de que Ian saliera de Cuba y que la isla quedará completamente sin luz, se sucedieron varios cacerolazos reclamándole al régimen una respuesta.

El pueblo cubano está cansado de la carestía y de la falta de las necesidades más básicas, pero el gobierno no tiene capacidad política ni logística para resolver los reclamos. Esta situación límite y sin resolución provocará que pronto el hastío ciudadano vuelva a apoderarse de las calles para exigir el añorado cambio.


Venezuela rumbo a 2024: entre la confrontación y la cohabitación

La oposición venezolana ha convocado a elecciones primarias para elegir al candidato que se enfrentará a Maduro en los comicios que deben ocurrir en 2024. ¿Le permitirán legitimarse y despertar la expectativa de cambio?, se cuestiona el politólogo venezolano Enderson Sequera en una columna para Letras Libres que reproducimos a continuación.

Cuando Hugo Chávez escogió a Nicolás Maduro como su sucesor, nadie en Venezuela imaginó que permanecería una década en el poder. Hoy, 10 años después, Nicolás Maduro es el verdadero legado del chavismo.

Bajo Maduro, Venezuela es una dictadura que viola sistemáticamente los derechos humanos, destruyó el 80% del PIB y cuya cadena de mando está siendo investigada por crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional.

Aun así, no hay nada más elocuente acerca del fracaso del modelo chavista que la diáspora venezolana. Maduro convirtió a Venezuela -país históricamente receptor de migrantes europeos y árabes que huían de la guerra y de perseguidos políticos de las dictaduras de Sudamérica- en la peor crisis de migrantes y refugiados del mundo.

Según la última actualización de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela, hay 6,805,209 de migrantes y refugiados venezolanos en el planeta. Esta cifra supera a la crisis de refugiados en Siria, un país sumido en una guerra civil, y empata a la crisis de refugiados de Ucrania, una nación invadida por Rusia.

Los venezolanos comprobamos que el chavismo puede ser más letal que una guerra.

¿Qué hacer para enfrentar este panorama? Una fecha surge como una oportunidad política: 2024, año en el que, de acuerdo con la constitución venezolana, el chavismo debería convocar elecciones presidenciales.

Ante este escenario, la oposición venezolana, por medio de la Plataforma Unitaria, convocó unas elecciones primarias para elegir al candidato que se enfrentará a Maduro en 2024.

¿Estas primarias permitirán a la oposición legitimarse y despertar la expectativa de cambio? ¿Pueden ser una herramienta para superar la actual crisis de representación y reconectar con la ciudadanía? Lo abordaremos en las siguientes líneas.

Primarias 2023: entre la legitimidad y la expectativa de cambio

Las primarias son la mejor oportunidad que tiene la oposición venezolana para mejorar su coordinación estratégica, fortalecer a la Plataforma Unitaria y despertar la expectativa de cambio en la ciudadanía.

Aún no hay fecha ni reglas. Pero desde que se anunciaron las primarias, decenas de venezolanos mostraron su intención de ser candidatos. Unos con real voluntad de poder, algunos para mejorar su posicionamiento y otros con la intención de restar votos a la oposición y entorpecer la transición.

Más allá de nombres, las primarias en Venezuela estarán signadas por dos estrategias que condensan las visiones del liderazgo sobre nuestro conflicto político: confrontación o cohabitación.

En torno a estas ya se han ido configurando algunas coaliciones.

En primer lugar, está la Coalicion de los Gobernadores. Manuel Rosales, gobernador del Zulia y excandidato presidencial, es su candidato. Al obtener la gobernación del Zulia, Rosales fue el gran ganador del amañado proceso electoral de noviembre de 2021, cuyas irregularidades fueron documentadas en el informe de la Misión Electoral de la UE.

A la Coalición de los Gobernadores se sumarán los partidos Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo (Rosales) y otro de los ganadores del pasado 21N: Fuerza Vecinal, partido que nació de una división de Primero Justicia y sobre el cual recaen dudas sobre su financiamiento y compromiso con la democracia.

El mensaje de la coalición de gobernadores es simple: gestión. Para ellos, el problema de Venezuela no es la crisis de migrantes y refugiados, la violacion de derechos humanos o la emergencia humanitaria, sino la ineficiencia del chavismo en materia de servicios públicos.

Bajo la idea-fuerza de "resolver los problemas de la gente", venderán que pueden mejorar la gestión del chavismo. De esta manera, la coalición de los gobernadores optará por la cohabitación. Aspiran a que esta ausencia de confrontación aumente sus posibilidades de ganar las primarias y "cobrar" una victoria en las presidenciales de 2024.

En segundo lugar, otra de las coaliciones que ha surgido es la de Salvemos Venezuela. El candidato de esta alianza es el presidente encargado, Juan Guaidó.

Salvemos Venezuela representa lo opuesto a la Coalición de los Gobernadores. Si la línea estratégica de los gobernadores es la cohabitación, la vía escogida por Salvemos Venezuela es la confrontación.

Para Salvemos Venezuela, el problema del país tiene su origen en el régimen que gobierna desde Miraflores. Denunciarán la violación de los derechos humanos, los presos políticos, la crisis migratoria y la emergencia humanitaria generada por el chavismo.

Esta alianza sostiene que el problema de Venezuela no es gerencial, sino político. Para resolverlo, se deben atacar sus causas, no solo sus consecuencias. La principal causa de la crisis venezolana es la permanencia del régimen de Nicolás Maduro en el poder.

Otro de los elementos que distinguen a esta coalición es el factor internacional. La coalición de los gobernadores es intelectualmente parroquialista. Afirman que "los problemas de los venezolanos los resuelven los venezolanos". La coalición Salvemos Venezuela plantea que, en un mundo globalizado donde Nicolás Maduro acude a sus aliados en Rusia, China e Irán para burlar las sanciones de Estados Unidos, el elemento internacional juega un papel clave en la solución de nuestro conflicto.

En tercer lugar está la coalición de Primero Justicia, partido que es una versión moderna del histórico partido socialcristiano Copei.

PJ todavía no tiene candidato. A lo interno, se debaten dos corrientes: la del excandidato presidencial, Henrique Capriles, y la del primer vicepresidente de la AN, Juan Pablo Guanipa.

Guanipa cuenta con el apoyo de las bases del partido y pide elecciones internas; Capriles argumenta que al haber sido dos veces candidato presidencial (2012 y 2013) no tiene necesidad de medirse, pues es el candidato natural de la organización.

Guanipa se inclina hacia la confrontación y denuncia del régimen de Maduro; Capriles optaría por la moderación y la cohabitación. Para Guanipa, el problema es el sistema político. Para Capriles, es la ineficiencia del chavismo. Para Guanipa, se trata de recuperar la democracia. Para Capriles, de mejorar la gestión.

La definición del candidato de PJ podría inclinar definitivamente la balanza de las primarias en Venezuela.

Sobre la conformación de las coaliciones, aún resta por responder algunas preguntas: ¿Que hará Maria Corina Machado, la líder liberal más prominente del país? ¿Quién representará a los independientes? ¿Surgirá un outsider, como el comediante Benjamín Rausseo o el expresidente del CNE, Andrés Caleca?

Un hito político, no una fiesta electoral

El éxito de las primarias en Venezuela, y de la elección presidencial en 2024 dependerá de la capacidad de la oposición de interpretar el momento histórico y despertar la expectativa de cambio de los venezolanos.

Si la dirigencia las asume como una fiesta electoral en democracia, el fracaso está asegurado y condenarán a una generación a seis años más del chavismo.

Por el contrario, si plantean las primarias como una oportunidad para recorrer el país luego de una pandemia que nos inmovilizó por dos años, retomar la iniciativa política y legitimar no solo a un liderazgo sino a la Plataforma Unitaria como mecanismo de coordinación estratégica, habrá una oportunidad para el cambio.

El resultado más importante de las primarias no es el candidato, es el mandato y la legitimidad. El escenario más probable es que el chavismo inhabilite al ganador de esta contienda. De esta forma, evitarían que el ganador de las primarias, legitimado a nivel nacional y con la expectativa de cambio a su favor, los derrote en 2024.

Varios de los principales aspirantes a la primaria, como Juan Guaidó, Henrique Capriles o Juan Pablo Guanipa, ya están ilegalmente inhabilitados. ¿Por qué es ilegal? La sentencia de la CIDH sobre el caso de Leopoldo López es clara al respecto: no se puede privar a un ciudadano del derecho político a postularse a un cargo, y a los ciudadanos del derecho a elegirlo, sino hay una sentencia legal firme.

¿Puede el ganador de las primarias vencer al chavismo en 2024 y cobrar la victoria? Muy poco probable. De momento, no hay una coalición nacional o internacional que obligue al chavismo a aceptar su derrota. Por tanto, el traspaso del mandato de un candidato a un sucesor, respaldado por una Plataforma Unitaria legitimada, es lo que lo ayudará a sortear el camino de obstáculos hasta 2024.

Veamos un ejemplo reciente. El pasado 21 de noviembre de 2021, la dirigencia opositora planteó la elección regional como una fiesta electoral. Resultado: perdió abrumadoramente.

En enero de este año, el robo del triunfo opositor en Barinas, lugar de nacimiento de Hugo Chávez y de gran significación simbólica para el chavismo, volvió a movilizar a la ciudadanía y a despertar la expectativa de cambio. La oposición se unió, cambió el discurso, se olvidó de la fiesta electoral y, días después, venció al chavismo con la candidatura de Sergio Garrido.

2024: una oportunidad para el cambio

No voy a mentirles. No soy optimista con la ruta electoral. Creo que las probabilidades de cambio político en 2024 son cercanas a cero.

Con una comunidad internacional lidiando con el mundo postpandemia, atendiendo la invasión rusa a Ucrania e indispuesta a presionar al chavismo, Maduro tiene dos opciones: entregar el poder sin presión por la vía electoral o aniquilar a la oposición al estilo Nicaragua y, en última instancia, robarse las elecciones de 2024 y mantenerse en el poder.

Sin un movimiento de presión nacional e internacional que le aumente el costo de permanecer en el poder, la coalición chavista escogerá siempre el poder.

El problema de la democratización de Venezuela es la asimetría de poder entre las partes. Esta marcada asimetría ha logrado que el chavismo no tenga incentivos para negociar con la oposición en México y prefiere negociar directamente con E.U. el levantamiento de sanciones.

Con sus limitaciones, las primarias son la mejor oportunidad que tiene la oposición para reducir esta asimetría, despertar la expectativa de cambio y convertir la elección de 2024 en un hito político que desemboque en el inicio de una transición a la democracia en Venezuela.

El futuro de Venezuela depende de la habilidad de mi generación para propiciar una transición a la democracia en donde todos se sientan incluidos y nadie se sienta derrotado. Las primarias pueden ser un primer paso en ese largo y delicado proceso hasta recuperar la democracia y la libertad.


La izquierda se queda inmóvil ante la militarización de AMLO

El amplio abanico de las izquierdas mexicanas dejó de ser el opositor combativo contra la estrategia de seguridad militarizada que, implementada por tres gobiernos consecutivos en un periodo de 15 años, ha dejado más de 350,000 muertes violentas y 88,392 casos de desaparición, asegura la periodista mexicana Laura Castellanos en una en una columna para el The Washington Post, que aquí compartimos

El descarrilamiento del proceso judicial sobre la desaparición en 2014 de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa -con la participación del Ejército mexicano-, el cual se ha convertido en el caso de lesa humanidad más emblemático del siglo XXI para las izquierdas mexicanas, acontece cuando estas atestiguan paralizadas el recrudecimiento de la militarización del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

AMLO prometió verdad y justicia en el Caso Ayotzinapa, pero es omiso ante la negativa del Ejército de dar la documentación solicitada al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, creado en 2014 para asistir técnicamente en las investigaciones. También, ante la cancelación de 21 de las 83 órdenes de detención de agentes del Estado -16 de ellas de militares- que pidió la Fiscalía General de la República (FGR) y la desarticulación de la Unidad de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa de la FGR, mientras descarga la culpa de los hechos en solo cinco militares.

La absolución del Ejército es parte de la estrategia de seguridad militarizada del presidente, que ya amplió sus atribuciones en tareas de seguridad validando su fuero militar; incrementó su financiamiento sin candados de fiscalización; le otorgó la administración y control operativo de la Guardia Nacional (GN), el cuerpo de seguridad que creó en 2019 bajo un mando civil; y presiona al Senado para que apruebe el despliegue castrense hasta 2028, más allá del fin de su gestión, en 2024.

AMLO asegura que su estrategia militarizada ha disminuido los índices delictivos, pero no repara en el saldo de violaciones a derechos humanos. De enero de 2019 a junio de 2022, ha habido al menos 61 casos de desaparición forzada cometidos por fuerzas federales: 28 del Ejército, 27 de la Marina, ocho de la GN y tres de la extinta Policía Federal (PF), según un documento de la FGR que obtuvo la periodista Wendy Selene Pérez.

En tanto, el Ejército registra una mayor letalidad en los enfrentamientos que en la administración anterior. Es decir, más civiles fallecidos, de acuerdo al estudio "¿Existe una estrategia de abrazos no balazos?" del investigador Samuel Storr, del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana. Y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) contabiliza 1,163 quejas contra la GN de 2020 a septiembre de 2022 y 1,078 de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de 2019 a la fecha.

Ante esto, están ausentes las movilizaciones populares multitudinarias que cimbraron a México durante el gobierno de Felipe Calderón, con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, nutrido por familiares de personas desaparecidas o víctimas de asesinatos, y en el gobierno de Enrique Peña Nieto, para exigir la presentación con vida de los normalistas de Ayotzinapa.

Massimo Modonesi, autor del libro México izquierdo, me dijo en entrevista que, si bien en la izquierda disconforme actúa el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el magisterio disidente, los movimientos en defensa del territorio y esporádicamente algún sector juvenil, "no hay una acumulación de fuerzas desde abajo que permita responder y la estrategia de AMLO ha sido menospreciar discursivamente cualquier cuestionamiento".

En sus conferencias de prensa, AMLO ha estigmatizado como "conservadores rancios" a quienes advierten de los riesgos de su militarización. No escucha a las agencias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ni al colectivo mexicano Seguridad sin Guerra, que reúne a más de 300 organizaciones y personas.

Su partido, Morena, conformado por una constelación de militancias de izquierda históricas y populares, valida de forma acrítica sus decisiones. Fue arrasadora la aprobación en el Congreso de la reforma que incorporó la GN a la Sedena. Solo una diputada de Morena, la indígena Inés Parra Juárez, votó en contra.

La aprobaron activistas de renombre que antes cuestionaron al Ejército, como el diputado Manuel Vázquez, alias "Omar García", sobreviviente del Caso Ayotzinapa. También la senadora Nestora Salgado, excomandanta de la guardia comunitaria de Olinalá, Guerrero, que denunció su secuestro por el Ejército y la Marina en 2014, y fue encarcelada por los delitos de homicidio y secuestro que no cometió. Fue absuelta dos años después.

La titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, hija de la legendaria activista Rosario Ibarra de Piedra, renunció a su facultad para interponer una acción de inconstitucionalidad contra la reforma -aunque 29 de los 32 Organismos Públicos de Derechos Humanos del país la rechazaron- pese a que la GN sea la fuerza armada federal con más quejas registradas en su institución.

El gobierno dice que bajaron los homicidios dolosos, secuestros, feminicidios y robo de vehículos, pero omite la cifra negra de 93.2% de casos que no se denuncian o en los que no se abrió una carpeta de investigación, según la Encuesta de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2022.

Además, de enero a agosto de 2022 están los mayores picos de violencia de género a nivel nacional de los últimos cinco años. Y el Informe del Comité contra la Desaparición Forzada en México de la Organización de las Naciones Unidas, de abril de 2022, advirtió que hay "un incremento notable de desapariciones de niños y niñas a partir de los 12 años, así como de adolescentes y mujeres".

Aunque aislados, sí ha habido actos de protesta contra la militarización. Uno de alto impacto lo realizó el colectivo "Hasta encontrarte", de madres buscadoras de Guanajuato, el 15 de septiembre. Dos manifestantes escalaron la Estela de Luz, un monumento de 104 metros de altura erigido por el gobierno de Calderón, para desplegar una manta gigante con el mensaje: "16 años de impunidad militar. No al golpe militar. El pacto militar también es patriarcal".

En la marcha del 26 de septiembre, que conmemoró ocho años de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, acudieron 7,000 personas. Ahí Emiliano Navarrete, padre del estudiante desaparecido José Ángel Navarrete, dijo en el mitin en el Zócalo capitalino que, si bien en este gobierno había habido un pequeño avance en el caso, "cuando se llegó al punto de tocar al Ejército ahí, todo se vino abajo".

Es vital que las izquierdas despierten de su marasmo para frenar la concentración del poder militar. También para exigir al gobierno de AMLO que respete los compromisos internacionales en materia de derechos humanos signados por México, y a la militancia y bancadas legislativas de Morena que no permanezcan en la complicidad y la desmemoria y sean un contrapeso real.

Este Ejército es el mismo que cometió la masacre de 1968, la represión contrainsurgente de la década de 1970, y actuó en los gobiernos de Calderón y Peña Nieto. Es el mismo que hoy, empoderado y desafiante, evita con éxito ser juzgado por el Caso Ayotzinapa. "Todo se vino abajo" es una grave advertencia del porvenir mexicano.


Fratelli d'Italia. Apuntes para un perfil histórico-ideológico

Meloni tendrá que decidir si gobierna para los votantes de su partido o si gobierna para todos los italianos. La primera sería una mala noticia para todos, la segunda solo para los fieles de Fratelli d'Italia, asegura el académico Jorge del Palacio en una interesante columna para la revista Letras Libres que compartimos a continuación.

 

Fratelli d'Italia tiene su origen en una escisión del Popolo della Libertà, el partido fundado en 2008 por Silvio Berlusconi y Gianfranco Fini a través de la fusión de sus respectivos partidos: Forza Italia y Alleanza Nazionale. Esta escisión fue liderada por Giorgia Meloni en diciembre de 2012. Hoy flamante ganadora de las elecciones italianas de 2023, entonces prometedora Ministra de la Juventud en el IV Gobierno Berlusconi (2008-2011). El origen de la escisión que lleva a la fundación de Fratelli d'Italia fue la promesa de Berlusconi de convocar elecciones primarias en diciembre de 2012 para elegir a un nuevo líder del PdL. El partido necesitaba un nuevo liderazgo capaz de canalizar la vida de la organización, marcada por la conflictividad entre las distintas almas del partido. Y, sobre todo, desvincular la suerte del principal partido de la derecha de los escándalos personales y los problemas judiciales de Berlusconi. Sin embargo, Berlusconi no cumplió su promesa y sucumbió a la tentación de volver a ser el candidato del PdL en las elecciones de 2013. Se presentó al frente de una coalición de centroderecha que también incorporaba a FdI en las elecciones que marcaron un antes y un después en la competición política de la Segunda República por la irrupción del M5S. El nuevo partido de Meloni solo obtuvo el 1,96% de los votos, mientras que la coalición alcanzó el 29,18%.

Durante la última fase de la XVII Legislatura (2011-2013), el grupo liderado por Giorgia Meloni mostró abiertamente su carácter crítico con el apoyo que el PdL de Berlusconi dio al gobierno tecnocrático y europeísta de Mario Monti en colaboración con el PD. En este sentido, a la luz de la continuidad de la colaboración entre Berlusconi y el nuevo PD de Renzi después de las elecciones de 2013 -que encuentra su punto culminante en la firma del citado "Pacto del Nazareno" en 2014-, distintos grupos pertenecientes a la diáspora de Alleanza Nazionale dieron cauce a una serie de negociaciones para reorganizar un espacio autónomo que diese continuidad política a la tradición postfascista. Este impulso, con Gianfranco Fini retirado de la política, culminó en la celebración del primer congreso nacional de Fratelli d'Italia, celebrado en marzo de 2014.

A la hora de analizar la identidad de FdI resulta interesante observar su relación con el pasado de la tradición posfascista italiana. Como han hecho notar Daniel Vicente y Jaime Bordel en su libro Salvini y Meloni. Hijos de la misma rabia (Apostroph, 2021), el nuevo logo de Fratelli d'Italia adoptado en el primer congreso nacional de 2014 -el mismo en el que Giorgia Meloni fue elegida secretaria del partido- incorporó la llama tricolor del Movimiento Social Italiano (MSI). Se trata de un detalle relevante dado que la llama tricolor estuvo ausente en el primer logo que el FdI se dio en el periodo 2012-2014. Del mismo modo, el logo de Fratelli d'Italia del periodo 2014-2017 siguió incorporando la referencia a Alleanza Nazionale junto al nuevo nombre. Pero a partir de 2017 esta referencia desaparece del símbolo del partido. De este modo, Fratelli d'Italia subrayaba la voluntad de vincularse a la memoria del MSI y desvincularse de la etapa liderada por Gianfranco Fini, a quien Giorgia Meloni consideró un traidor a la derecha posfascista por llevar demasiado lejos la transformación de AN en una fuerza liberal-conservadora.

En el plano ideológico, el lema elegido para presidir el congreso de 2014 fue "En el nombre del pueblo soberano", indicando que la vía ideológica a recorrer por el partido liderado por Giorgia Meloni era la derecha radical de corte populista y soberanista que estaba abriéndose paso en Europa en el contexto de la crisis económica desatada en 2008. En este punto, con la incorporación de la Lega de Matteo Salvini y Fratelli d'Italia de Giorgia Meloni al mundo de la derecha radical populista europea se abrió un espacio de acercamiento, diálogo y colaboración entre ambos partidos. Un hecho que hubiese sido imposible en el pasado. Sin embargo, con la lepenización de la Lega de Salvini y la consiguiente desaparición de su programa independentista en clave padana, origen de los principales conflictos entre Bossi y Fini en el periodo 1994-2013, en el periodo 2013-2018 emerge una relación dialéctica de competición y colaboración entre ambos partidos en el ejercicio de oposición al gobierno del PD en las horas más bajas de Berlusconi. Sobre todo en torno a temas estrella para la nueva derecha soberanista como la seguridad, la inmigración, la cuestión social y la defensa de la soberanía nacional frente a las instituciones internacionales.

No obstante las semejanzas con la nueva Lega de Salvini, Fratelli d'Italia ha presentado una mayor coherencia programática con su historia, así como ha hecho gala de una preocupación más acentuada por la elaboración ideológica de su discurso. De hecho, la posición soberanista e identitaria de FdI, que otorga un valor central a los conceptos de "patriotismo", "patriota" e "italianidad", hasta el punto de subordinar a los mismos todo el desarrollo y articulación programática, sintoniza mejor con la cultura política que inspiraba al Movimiento Social Italiano que con la de Alleanza Nazionale. El nacionalismo radical del MSI iba de la mano de una posición crítica con la cultura capitalista, individualista y universalista que simbolizaba el mundo occidental representado por los Estados Unidos en la Guerra Fría. Posición que fue matizada, cuando no superada, en el proceso de transformación del MSI en Alleanza Nazionale bajo el liderazgo de Gianfranco Fini.

En el segundo congreso nacional del partido, celebrado en Trieste en 2017, una ciudad simbólica para la unidad nacional italiana, Fratelli d'Italia aprobó el documento ideológico "Tesis de Trieste". En el documento, el epígrafe titulado "Una filosofía de la identidad" ofrece un resumen de la idea de política como ejercicio de restauración del valor de la "patria" y el "patriotismo" que caracteriza el discurso de Giorgia Meloni. Sin renunciar, debe subrayarse, al anticomunismo. Tal y como la vinculación con Trieste y su historia -indisociable de la política de la Yugoslavia de Tito y el PCI de Togliatti en la segunda posguerra- simboliza en términos soberanistas.

A pesar de que el PdL fue armonizando su discurso con la retórica identitaria y populista de la derecha radical que emerge en Europa a partir de la crisis de 2008, lo cierto es que la posibilidad del partido de Berlusconi de hacer creíble la retórica contra el establishment y las llamadas "élites globalistas" se vio progresivamente comprometida. En el plano biográfico, por su condición de empresario. En el plano nacional, por la colaboración con el PD que cerraba el paso a su clásico discurso de asimilación entre el PCI y el PD. En el plano internacional, por su pertenencia al Partido Popular Europeo, lo que deslegitimaba sus coqueteos con posiciones críticas con la UE.

En cambio, ni la nueva Lega de Salvini ni Fratelli d'Italia de Giorgia Meloni se han visto limitados por la carga de una herencia semejante para jugar la carta del populismo soberanista al que el M5S había abierto camino con su victoria en las elecciones de 2013. Ambos partidos tomaron el testigo del PdL de Berlusconi radicalizando su discurso sobre la defensa del pueblo italiano en clave civilizacional, así como forjando alianzas internacionales con líderes de países como Rusia, Polonia o Hungría, que han hecho de la crítica al liberalismo y el pluralismo de matriz occidental el núcleo duro de sus discursos.

En las elecciones de 2018 fue Salvini quien recogió el testigo de Berlusconi como líder de la derecha italiana y las elecciones de 2023 han nombrado a Giorgia Meloni para cumplir ese papel, tras capitalizar la oposición al gobierno Draghi, tal y como en 2013 el M5S capitalizó representar la oposición al gobierno Monti. El reto de Meloni será, por un lado, el mismo que tuvo que afrontar Berlusconi en el pasado: armonizar las distintas culturas políticas de la derecha italiana y darles un sentido político positivo. Y la complicada vida del centroderecha italiano en la Segunda República anuncia que no será una tarea fácil. En su caso particular, Meloni tendrá que decidir si gobierna para los votantes de su partido o si gobierna para todos los italianos. La primera sería una mala noticia para todos, la segunda solo para los fieles de Fratelli d'Italia.


Frases Célebres 920

"¡Vení, Víctor! (...) Vení, que en algo tuviste que ver con esto". Luis Lacalle Por, presidente de la República al exministro de Transporte y Obras Públicas por el Frente Amplio, Víctor Rossi, al inaugurar la terminal de UPM en el puerto de Montevideo. Montevideo Portal (05/10/22).

"Estábamos muy acostumbrados a un manejo muy bueno de la comunicación y de las conferencias de prensa, con una preparación muy importante; el presidente iba a una conferencia de prensa y sabía lo que iba a decir, lo que no podía faltar y lo que no podía contestar. Estas salidas desde la primera conferencia (...) marcan un momento que no es comparable (...) Hubo improvisación en declaraciones de Lacalle sobre el caso Astesiano (su exjefe de seguridad)". Eduardo Bottinelli, sociólogo y director de Factum. Punto de Encuentro, radio Universal (04/10/22).

"La seguridad no se toma como un tema de Estado sino como un bastión político. La seguridad atraviesa a todos". Patricia Rodríguez, presidenta del sindicato policial. Las Cosas en su Sitio, radio Sarandí (05/10/22).

"Los niños pobres en Uruguay sabemos dónde están y quiénes son. Erradicar la pobreza infantil no debería sonar a quimera". Gustavo De Armas, asesor en Planificación Estratégica de la Oficina de Coordinación de Naciones Unidas en Uruguay. Más temprano que tarde, radio El Espectador (05/10/22).

"Los liceos públicos de Montevideo están abiertos por lo que exhortamos a las familias y a los estudiantes a concurrir a clases. ¡Demasiado hemos perdido con la pandemia!". Robert Silva, presidente del Codicen, que llamó a concurrir a clases tras la huelga general en varios centros de estudios. Su cuenta de tuiter.

"Nos vamos con una incertidumbre mayor a la que entramos. Si bien se obtuvieron algunas respuestas sobre cambios que están planteados que impactan de una forma que no pensábamos, también es cierto que hay muchas zonas grises. El Codicen nos dice que se está discutiendo empezar la aplicación en los tres años del ciclo medio. Es una preocupación importante por los desfasajes que tenemos en el sistema educativo". José Olivera, presidente de la Fenapes y coordinador de CSEU, tras la reunión con las autoridades del Codicen. Desayunos Informales, canal 12 (05/10/22).

"Las declaraciones fueron absolutamente inconvenientes. No se puede ser observador en un referéndum en un territorio ocupado que además no tiene garantías democráticas". Gustavo Olmos, diputado frenteamplista, sobre la situación del diputado Sebastián Hagobián. 12PM, Azul FM (05/10/22).

"En números globales el sector exportador ha venido creciendo pero hay muchos sectores que la pelean en el día a día. Nosotros tratamos de ver la película completa. A veces es difícil cuando mira los números en frío porque es una foto, nosotros tratamos de mirar la película completa». Estamos en un mundo complejo, China, nuestro principal comprador, está dando claras señales de debilidad. El problema sigue siendo la competitividad, más que el tipo de cambio (...) No queremos que se use el tipo de cambio como herramienta para anclar la inflación. Hemos perdido en el entorno de 20% por la inflación en dólares. Hay una realidad que es innegable, Uruguay está caro". Facundo Márquez, presidente de la Unión de Exportadores. Otra Mañana, radio Oriental (04/10/22).

"Hay una salida". John Pérez Brignani, presidente de la SCJ, que presentó a la vicepresidenta de la República Beatriz Argimón y a los coordinadores de las bancadas de la coalición una redacción alternativa al artículo del proyecto de ley de Rendición de Cuentas que dejaba al Poder Judicial sin una partida de $11 millones para Juzgados de Género. Subrayado, canal 10 (04/10/22).

"La Coordinadora Popular y Solidaria presentó el sábado (pasado) un listado de direcciones de ollas que actualmente no existen. Se comprobaron 14 ollas que actualmente no estarían existiendo o funcionando. Hay al menos 9 ollas en las actas, pero se va a pasar para que se analice el alcance (...) Que se transmita información de ollas que actualmente no existen... no pensamos que con todo lo que atravesó nuestro país se iba a llegar a este extremo". Martín Lema, ministro de Desarrollo Social, que anunció que debido a esta situación de presuntas irregularidades, el Departamento de Jurídica del Mides -que ya tiene la documentación- va a analizar las acciones a seguir. Telemundo, canal 12 (03/10/22).

"Tenemos una segunda vuelta por delante. Podremos mostrarle a la población que la inflación está bajando y que el Gobierno no ha dejado de atender a los más pobres mediante diversos subsidios que fueron aprobados en los últimos meses". Jair Bolsonaro, presidente de Brasil que se postula por el Partido Liberal para otro mandato. France 24 (03/10/22).

"La lucha continúa hasta la victoria final. Todas las elecciones a las que me he presentado han sido en segunda vuelta, todas ellas. La segunda vuelta es la oportunidad para madurar las propuestas y para conversar con la sociedad". Lula Da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), que ganó la primera vuelta en las elecciones de Brasil. Agencia Télam (02/10/22).

"Ahora la guerra comenzó". Nikolas Ferreira, diputado del Partido Liberal (con más de 1,4 millones de sufragios resultó el más votado de Brasil, con solo 26 años). Su cuenta de tuiter.

"No es fácil asimilar los resultados, la política es así, felicitaciones a quienes tuvieron victoria, a quienes se quedaron en el camino, mañana es otro día, a seguir trabajando, se inicia el largo camino al 2026. Ya sabemos lo que podemos alcanzar cuando unimos fuerzas y voluntades". Guido Bellido, congresista de Perú Libre, acerca de la derrota que sufrió su partido en las Elecciones Regionales y Municipales 2022 de Perú. El Comercio (04/10/22).


Tetas. Historia natural y no natural

Por LA LIBRERIA

Ed. Godot, 328 páginas, 2022. Por Florence Williams.

"Las tetas son prácticamente el único órgano que el cuerpo tiene que aprender a usar, y no es un proceso para todo el mundo..."

"Lolas", "bubis", "melones", "pechugas", "gomas", "estantería", "flotadores" y "delantera", son algunos de los adjetivos que releva Florence Williams al iniciar su ensayo que hoy nos llega con la traducción de Laura García.

Desarrolla la contradicción que al constituir una característica humana sumamente popular, sabemos muy poco sobre la biología básica de las tetas; incluso hoy en día cuando se muestran en bikini o al desnudo, se las ostenta, se las mide, se las infla, se sextean, se transmiten en directo, se maman, se perforan, se tatúan, se decoran y se fetichizan de todas las maneras posibles.

Algunas cosas sabemos, como que aparecen en la pubertad, crecen durante el embarazo, a veces se enferman y sabemos que varones a veces desarrollan mamas.

Es un dato alarmante que se forman más tumores en las mamas que en cualquier otro órgano, y el cáncer de mama (cuya incidencia prácticamente se duplicó desde la década de 1940, y sigue en aumento) es la malignidad más frecuente en las mujeres.

Ahora, ¿por qué tenemos tetas? Compartimos el 98% de los genes con los chimpancés, pero en ése inconmensurable 2% están los genes que determinan las mamas. La única especie que desde la pubertad está dotada con estos dos suaves orbes, es la humana. Otras primates desarrollan bultos pequeños cuando tienen que amamantar, pero desaparecen tras el destete.

Las tetas son un rasgo que define a la humanidad; las glándulas mamarias son la característica a partir de la cual se definió nuestra clase taxonómica. Así, Carlos Linneo nos definió como mamíferos. Pero al parecer, ésta clasificación (Carlous Linneo, Systema Naturae, décima edición, Estocolmo, Laurentius Salvius, 1758) no responde únicamente a motivos científicos, sino también políticos. Linneo, padre de siete hijos, aborrecía la costumbre (muy común entre las clases medias y altas europeas de su época) de dejar la lactancia de los bebés a manos de nodrizas, pues muchos bebés morían de desnutrición y contraían enfermedades a causa de ésta práctica.

La historiadora de la ciencia Londa Schiebinger (Londa Schiebinger, Nature's Body. Gender in the Making of Modern Sience, Boston, Beacon Pres, 1993, p. 67) sostiene que, si bien Linneo estaba preocupado por la salud de los bebés, también estaba profundamente perturbado ante la posibilidad de que hubiera una mayor igualdad entre los sexos durante el Renacimiento. Para él, el lugar de la mujer era el hogar, dónde debía actuar de acuerdo a los planes de la naturaleza.

"Tetas..." es, en parte, un libro de biología, antropología y periodismo. Si nos preguntamos ¿por qué tendríamos que conocer mejor las tetas y por qué deberían importarnos? La autora señala una serie de respuestas; como individuos y como cultura, nos gustan mucho, de manera que le debemos el favor. También, si queremos protegerlas y cuidarlas, tenemos que entender sus procesos y saber cuándo se encuentran mal.

Son más importantes de lo que creemos.

Por César Quintana

Correo de los Viernes.
Publicación Oficial de la Secretaría de Prensa del Foro Batllista.