Edición Nº 1072 - Viernes 13 de marzo de 2026

La verdad que el Dr.Chediak viene a confirmar

Por Luis Hierro López

El ministro de Interior Eduardo Bonomi engañó a la población, falsificando las cifras del delito. De eso no caben dudas a partir de las declaraciones del exintegrante de la Corte de Justicia, el doctor Jorge Chediak.

En julio de 2018, hace más de un año, denunciamos desde esta columna que el ministro de Interior, Eduardo Bonomi, le había mentido a la población a propósito de la cantidad de delitos que se venían registrando. En esa circunstancia, el Ministerio informó que se había verificado un fuerte crecimiento de las rapiñas, lo que en realidad se debió a una intención de las autoridades de transparentar las cifras que hasta ese momento se venían ocultando, con la intención de hacer creer que era posible cumplir con la promesa electoral de bajar las rapiñas un 30%. Ese propósito, anunciado solemnemente por el Dr. Tabaré Vázquez durante la campaña electoral de 2014 – “ustedes nos conocen, cuando nos comprometemos, cumplimos”, afirmaba un atildado candidato, asegurando que habían estudiado a fondo el tema nunca pudo concretarse y, por el contrario, las rapiñas se multiplicaron en forma desmesurada. Pero Bonomi, “el bicho”, no se dio por rendido y acudió a uno de sus deportes favoritos, la mentira. Directamente adulteró las cifras durante varios años y especialmente en, 2017 y 1028, divulgándolas con una enorme rebaja, para mantener la ilusión de que aquella promesa electoral podría cumplirse.

Pero el Ministro no tuvo en cuenta que el nuevo Código del Proceso Penal vendría a cambiar dramáticamente las cosas, porque esa norma le dio también a la Fiscalía de la Nación la tarea de divulgar las estadísticas desde noviembre de 2018. Por lo tanto, el Ministerio de Interior no tuvo más remedio que acomodar sus propias cifras y disponerse a contar la verdad, por lo que en torno a julio y agosto de 2018, Bonomi empezó a anunciar que había un enorme crecimiento de las rapiñas. No era así, sino meramente un acomodamiento de las estadísticas oficiales del Ministerio a lo que, en pocos meses, iba a informar también la Fiscalía.

Así lo confirma el experimentado y siempre ecuánime Dr. Jorge Chediak, hasta hace poco ministro de la Corte de Justicia, quien, en un reciente reportaje explicó que ese incremento del año pasado se debe más bien a un “sinceramiento”. Con la cortesía que le caracteriza, el Dr. Chediak se negó a contestar una pregunta del periodista respecto a si Bonomi maquillaba las cifras. Pero su respuesta es muy elocuente. Dice el diario El Observador: “Cuando este viernes el periodista Nicolás Núñez le preguntó a Chediak si lo que quería decir era que la cartera liderada por Eduardo Bonomi "maquillaba" los números de delitos cuando no había quién controlara la información, el exmagistrado respondió: "Yo lo que digo es que es muy difícil que la realidad se haya comportado igual que en un gráfico en el que en dos meses saltamos a ese porcentaje tan alto... Sería rarísimo, puede haber algo, pero es más seguro técnicamente apostar a que existiendo dos organismos –el propio Ministerio del Interior y la Fiscalía, que llevan el control de las cifras–, (eso) lleve a cifras más reales a las que se estaban dando”.

Por nuestra cuenta no tengo dudas en calificar la acción del ministro Bonomi como una vil mentira. Fue un pésimo ministro siempre y las cifras así lo demuestran. Tenemos récords de rapiñas y de asesinatos y para colmo, el país entero está sometido al narcotráfico. Pasan por el territorio toneladas de cocaína y las autoridades no saben nada. Se escapa el capo mafioso Rocco Morabito de la principal cárcel uruguaya y no se investiga, no se sanciona, se mira para el costado. Bonomi es el responsable de esas omisiones, tapando la inacción del Estado y las complicidades y corrupciones que ella significa. Es decir, Bonomi ha sido el peor ministro de Interior en décadas y, para peor, ha resultado ser un mentiroso profesional.



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