Edición Nº 1097 - Viernes 11 de setiembre de 2026

La Policía

Por Luis Hierro López

El 190 aniversario de la Policía Nacional, creada en 1829, antes de constituirse la República, es un hecho que debemos destacar con espíritu de celebración y de reconocimiento.

Tras quince años de "proscripción", fui invitado, en mi condición de exministro de Interior, al acto de homenaje a la Policía. Hay nuevos vientos y el Ministerio de Interior los reconoció, participando del acto a autoridades por fuera de la secta frenteamplista.

El actual ministro, el señor Bonomi, hizo un largo comentario sobre las conquistas numéricas que consagró durante sus diez años de gestión. No reconoció el terrible fracaso que los resultados indican y, para disimularlos, recurrió a una especie de auditoría internacional para dar fe de que las cifras que maneja el Ministerio sobre los delitos son ciertas. Como todos sabemos Bonomi ha sido un mentiroso experto, vil, que ha manejado las cifras como quiso, en una de las peores facetas de la desvergüenza política y moral. Bonomi le mintió a la población, lo que él sabe, por lo que hizo su afirmación en voz baja, casi inaudible. Recordemos meramente que despidió a un director frenteamplista -el sociólogo Rafael Paternain- del Observatorio del Crimen, por discrepancias respecto a la publicidad de las cifras del delito.

Lo que importa, más allá del juicio muy crítico sobre estos quince años, en los que ha habido una conducción irresponsable y nociva, es el reconocimiento a la Policía, institución muchas veces denigrada por una parte de la población, pero, sin embargo, fuertemente vinculada a la raíz popular del país, construido en torno a la Policía y el Ejército, una constancia histórica que algunos intelectuales izquierdosos que repelen a las fuerzas del orden, niegan sistemáticamente.

La Policía es una institución muy digna, respetable, formada por abnegados servidores públicos. El acto del miércoles demostró el calor popular que convoca y representa. Había centenares de personas rodeando a las autoridades, expresando el antiguo y renovado cariño que las insignias policiales representan. Algo que los últimos gobiernos han denigrado y que el gobierno electo - representado en el acto nada menos que por Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga y por quienes estamos para apoyarlo- sabrá reconocer.




Terminal TCP y el diálogo como coartada
La doble lectura de las PISA
Julio María Sanguinetti
Una semana colorada que vale la pena recorrer
Una denuncia que exige respuestas inmediatas
Casupá: CAF confirma el alto riesgo que el gobierno minimizó
¿De qué se va a hablar el “Día de la Mujer Palestina”?
La JUTEP sigue perdiendo crédito
La universidad ignota: del absurdo a la irregularidad
El Partido Socialista contra la modernización, una vez más
Por un camarero...
El palo en la rueda
Luis Hierro López
El Abuso o el túnel que horadó la democracia
Santiago Torres
Veinte años de trazabilidad individual obligatoria: entre el relato oficial y la historia completa
Tomás Laguna
Convertir la geografía en seguridad energética
Fitzgerald Cantero Piali
La prisión domiciliaria que la política no quiso resolver
Juan Carlos Nogueira
Estables, ¿pero conformes?
Angelina Rios
Mucha militancia y poco curso: el curso de la Udelar sobre Palestina e Israel (Parte II)
Jonás Bergstein
El Coyote le hace juicio al capitalismo de mierda
Eduardo Irigoyen García
Veinticinco años de una herida que no cierra
Marcela Pérez Pascual
Actuar no es proteger
Alicia Quagliata Rienzi
Apenas una voz
Susana Toricez
AfD: el triunfo que la etiqueta no explica
Brasil: el Supremo se desordena y la elección se cierra
El oportuno sarampión malvinense de Milei
La ministra que permaneció sentada
Meloni: la estabilidad como victoria y como coartada
Alejandro Betancourt, el personaje que ensombrece todavía más el pacto petrolero
Frases Célebres 1097
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.