Edición Nº 1085 - Viernes 19 de junio de 2026
Compartir

El Ministro Bonomi oculta la verdad. Siguen manipulando las cifras del delito

Ante el enorme impacto que tuvo la divulgación del fenomenal crecimiento de los homicidios, que aumentaron un 160% en el primer trimestre de 2012 –hubo 88 asesinatos contra 34 del mismo período del año anterior– casi pasó desapercibido un nuevo error y ocultamiento en el manejo de las cifras oficiales del delito.

El diario El Observador del lunes pasado informó que existía desconcierto en el Ministerio de Interior porque las cifras de delitos divulgadas por la Jefatura de Montevideo estaban equivocadas. Ese día, como en el propio Consejo de Ministros se hizo pública la dramática estadística de los homicidios, ese asunto aparentemente menor quedó sin atención periodística y nadie le preguntó al Ministro Bonomi sobre las cifras de la Jefatura, que efectivamente estaban dando una duplicación de los menores detenidos entre el 6 de enero de este año –cuando la Policía empezó a aplicar un nuevo plan de organización territorial de los efectivos, tras haber concretado 700 ingresos– y el 12 de febrero. El Observador aseguró que las fuentes del Ministerio de Interior sostuvieron que las cifras no eran esas, que los números estaban inflados y por ahí quedó la cosa.

El asunto es puntual pero muy grave, porque estamos ante la evidencia de un proceso que sólo admite dos instancias: o la Jefatura de Policía adulteró las cifras o el Ministerio del Interior le enmendó la plana a la Jefatura, extremos que son ambos perniciosos e intolerables, porque terminan provocando una gran desconfianza de la población, que no sabe a qué atenerse

Hay lastimosos antecedentes. En noviembre de 2010 el entonces director del Observatorio de Violencia y Criminalidad, el sociólogo Rafael Paternain, tuvo que renunciar porque el Ministro hizo cambios al difundir las cifras, aminorándolas. Accedió al cargo un sociólogo de confianza de Bonomi, Javier Donnángelo, quien ahora es el que le enmienda la plana a la Jefatura. Recordemos: Paternain no era un opositor ni un descarriado, ya que al momento de renunciar reiteró que seguía perteneciendo al Frente Amplio y que su actitud se debía a desencuentros con el Ministro, que exigía que todas las cifras pasaran por su oficina antes de ser publicadas, de manera de poder “entibiarlas” si venían muy calientes. Es lo que pasó hasta ahora, pero se ve que con motivo de la reestructura que se aplica en la Jefatura desde enero, hubo premura en esta dependencia por mostrar resultados positivos y así se dio a conocer, –oficialmente, porque nada ha sido un invento de la prensa– el número de menores detenidos que se duplicó. Pero por algún motivo que no queda claro ante la opinión pública, al Ministerio no le pareció conveniente ese extremo, informó que los números estaban mal y chau. No se dieron más razones ni argumentos ni se ofrecieron cifras sustitutivas, actuando con un estilo autoritario y controlador.

Bonomi es el dueño de la pelota y nadie puede jugar si él no quiere.


El Ministro del Interior no autoriza a que nadie maneje
públicamente las cifras del delito. Y si los números son
malos, directamente los cambia, como acaba de hacer,
¡¡otra vez!! con la Jefatura de Policía de Montevideo.



Artigas 262 años después: el ADN del Uruguay
Días particulares
Julio María Sanguinetti
“Habla Julio”: una conversación sobre la paz, la memoria y los cambios de época
Control de armas: una receta probablemente equivocada para un problema real
La experiencia se encuentra con las nuevas generaciones
FUS: la denuncia contra Bermúdez vuelve a colocar bajo sospecha a una vieja estructura sindical
Venias de fiscales: una postergación sin fundamentos visibles
Cuando el Estado retrocede y mandan los delincuentes
Verdades sobre la historia reciente
Luis Hierro López
A 40 años de su fallecimiento, Borges y Uruguay
Santiago Torres
Garrapata: ¿Por qué no te callas?
Tomás Laguna
La alianza que desafía a Netanyahu y reconfigura la política israelí
Edu Zamo
El 468, los rumores y la importancia de estar bien informados
Angelina Rios
Cuando el árbitro toma partido
Marcela Pérez Pascual
Estadios llenos, bibliotecas vacías
Susana Toricez
Adorni o la crisis que Milei eligió
La caída de “Niño Guerrero”: el fin de un capo, pero no del Tren de Aragua
Acuerdo EEUU - Irán: una tregua diplomática cargada de incertidumbres
Eduardo Bolsonaro o cuando la lealtad familiar cruza la frontera de la legalidad
Frases Célebres 1085
Así si, Así no
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.