El muerto que copia...
El universo de los blogs es, a los efectos prácticos, infinito. Algunos se destacan más, empero, porque los propios motores de búsqueda los ubican en posiciones preferenciales. Por ejemplo, los blogs y webs uruguayas aparecen en posiciones más destacadas (“más arriba”) cuando la búsqueda se hace desde una IP localizada en Uruguay.
Uno de esos tantos blogs es “El muerto que habla” , de orientación de izquierda radical, que reivindica al MLN original y a Raúl Sendic, pero desarrollando una prédica opositora (desde la izquierda) a los gobiernos del Frente Amplio. Su autor u orientador es anónimo, aunque alguna gente ha señalado a Jorge Zabalza. Sea quien fuere su director, sus publicaciones pretenden arrojar al rostro del oficialismo frenteamplista, pero muy especialmente a los viejos tupamaros, como Mujica, Fernández Huidobro, Bonomi, etc., su deshonestidad y su claudicación ante la burguesía y el imperialismo. Todo ello —faltaba más— desde la más acrisolada probidad y coherencia revolucionarias, ese pedestal ético en que siempre se parapetan los izquierdistas, incluso para librar sus guerras internas (como es el caso de marras).
Pero el revolucionario muerto que habla —ser humano al fin— tiene sus flaquezas éticas también. Porque copiar sin citar fuente y, encima, introduciendo una ligera alteración en el texto para hacer desaparecer las simpatías coloradas del verdadero autor del texto, dan cuenta de una auténtica intención de plagiar, o sea, de hacer pasar por propio el texto ajeno.
Efectivamente, en su edición del viernes 12 de setiembre de 2014, “El muerto que habla” publicó en la misma págna varias notas en torno al escándalo por sobreprecios en la planta de etanol de ALUR en Paysandú, casi todas ellas tomadas de otros medios, pero encabezadas por una especie de editorial propio que fue titulado “El Alur-gate” . Pero resulta que ese editorial propio no es sino una copia textual de la mayor parte (del tercer párrafo al final) de un artículo publicado por CORREO el viernes 15 de agosto de 2014 —un mes antes— bajo el título “¿Qué pasa en ALUR?”.
Pero, como señalamos más arriba, no es que el autor, por simple olvido, omitió citar la fuente sino que hubo deliberada intención de engañar. Efectivamente, el penúltimo párrafo del editorial de “El muerto que habla” reza así:
“Ya fuere que en el caso concreto de la planta de etanol de Paysandú se hayan seguido o no los procedimientos debidos (la Justicia lo determinará), la gestión de ALUR ha sido pésima. ANCAP ha subsidiado a ALUR en forma constante, incrementando los costos de producción, se ha comprado un avión, se han hecho regalos de U$S 50.000 (!) y, por ello, anunció que, de ser electo Presidente de la República, se hará una auditoría para saber a dónde fue a parar el dinero volcado por ANCAP en ALUR”.
¿Quién iba a ser eventualmente “electo Presidente de la República”? En el artículo de “El muerto...” no aparece nadie, por lo cual sus lectores habrán quedado un poco perplejos. Ese misterio se resuelve, en cambio, si leemos el mismo párrafo en su versión original en CORREO: “Ya fuere que en el caso concreto de la planta de etanol de Paysandú se hayan seguido o no los procedimientos debidos (la Justicia lo determinará), la gestión de ALUR ha sido pésima. Como denunció el candidato presidencial colorado, ANCAP ha subsidiado a ALUR en forma constante, incrementando los costos de producción, se ha comprado un avión, se han hecho regalos de U$S 50.000 (!) y, por ello, anunció que, de ser electo Presidente de la República, se hará una auditoría para saber a dónde fue a parar el dinero volcado por ANCAP en ALUR”.
Efectivamente, se trataba de Pedro Bordaberry. El plagiario pretendió eliminar todo rastro de coloradismo de la nota original, pero lo hizo mal y dejó esa referencia que deja en evidencia su deliberada intención de copiar. Tal vez copiar al “enemigo de clase” esté permitido en la ética revolucionaria...
¿Será que al “muerto” le daba vergüenza mostrar ante su público que usó una fuente colorada?
Como fuere, igual le agradecemos al “muerto” su plagio porque el mismo es un claro homenaje y tributo que le rinde a este modesto equipo periodístico.
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