Edición Nº 1066 - Viernes 19 de diciembre de 2025

Al margen del fondo

Por Julio María Sanguinetti

Está claro que en la cuestión de los presos de Guantánamo estamos —una vez más— en un gran frangollo generado por el propio Presidente de la República, con sus idas y venidas, aclarando lo aclarado una y otra vez, en cada ocasión con un retoque que se dirige a calmar a su izquierda o a contemplar el compromiso asumido con los EEUU.

El martes, en Radio Espectador, se mostró enojado por cómo la oposición comentaba sus dichos, cuando nada estaba definido. El hecho, sin embargo, es que la “boleta” que se iba a pasar fue una expresión de su autoría. Nadie inventó que había un precio para el proclamado gesto humanitario, que se contradecía en el mismo momento en que se invocaba. Del mismo modo, los dos años de permanencia de los refugiados (o como queramos llamarles) salió de sus palabras, retocadas luego en su audición al definir ese lapso como un “gesto de buena voluntad de ellos”. Obviamente, este compromiso no tiene el menor asidero legal porque alguien que no está requerido en el país ni en ningún otro, se puede ir el día que quiera. Lo contrario supondría transformar al Uruguay en carceleros de los EE.UU. por comisión, al retener a alguien que tiene la plena libertad de circulación.

Al margen de estas referencias, el Presidente alude a su vieja condición de preso y fustiga a los críticos de sus actos y dichos porque son “gente que nunca estuvo presa por comerse un garrón”. Respetuosamente digamos que si hay alguien que no debiera invocar esa condición de presidiario es el propio Presidente, porque cuando él estuvo preso, no se “comió un garrón”. Fue bien procesado y condenado por la Justicia ordinaria, dentro de la democracia, por pertenecer a una organización que por medio de la violencia aspiraba a sustituir el sistema democrático, organización que asaltó bancos, secuestró Embajadores y mató a quien se le ocurrió sentenciar.

Lo mismo ocurre con la “consulta a Cuba”, notoriamente explicitada para seguir contemplando a la desconcertada masa frentista, formada históricamente en el odio a los EE.UU. y que le cuesta entender estos “favores” al coloso del Norte. Fue el Presidente quien hizo pública esta consulta, aunque ahora diga que simplemente le “informó”, no cambiando demasiado las cosas en la medida que no tenía por qué “informar” a quien no es parte en el asunto.

Más allá del fondo de la cuestión, que se analiza por aparte en esta edición de CORREO, debe dejarse claramente definido que el frangollo, las confusiones conceptuales y las contradicciones han sido exclusividad de los dichos del Presidente de la República. Que nos van dejando, paso a paso, al nivel de una republiqueta.



Por buen camino
Fin de año
Julio María Sanguinetti
Plazoleta Vicepresidente Jorge Sapelli
Un cumpleaños y la política en su mejor versión
Aguas contaminadas y prioridades extraviadas
Cuando la Cancillería llega tarde y habla a medias
Uruguay frena: la economía desacelera y plantea interrogantes para 2026
El portland de ANCAP: un negocio ruinoso sostenido por ideología
El peso de la historia
Luis Hierro López
Cuando dialogar se convierte en falta disciplinaria
Santiago Torres
La JUTEP y el desgaste de su credibilidad
Elena Grauert
Purgas en el MGAP
Tomás Laguna
El algoritmo no vota, pero condiciona: jóvenes, redes sociales, violencia digital y democracia
Angelina Rios
El Uruguay que se desvanece
Juan Carlos Nogueira
Cuando se perjudica a quienes se pretende proteger
Ruth Furtenbach
Déficit de vivienda: entre el dolor social y el fracaso de la función del suelo
Alicia Quagliata
Vecinos de Montevideo, como usted y como yo
Susana Toricez
¿Qué piensan los Estados Parte del Mercosur y cuál es su proyección?
Alvaro Valverde Urrutia
En el bronce de la memoria
Consuelo Pérez
Chile tras las urnas
El día en que Australia perdió la ilusión de inmunidad
Rodrigo Paz y el giro estructural: del anuncio histórico al impacto inmediato
Trump y la retórica de la Pax Americana
Frases Célebres 1066
Así si, Así no
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.