Por Matías Duque
El pasado miércoles 15 de diciembre se llevó a cabo en la Casa del Partido Colorado una charla para abordar la temática de las migraciones en el marco del Día internacional de los Migrantes que se celebra mañana sábado 18 de diciembre.
La charla contó con un nutrido panel de expositores, como Tania Pacífico de la Organización Internacional para las Migraciones (agencia de la ONU), el historiador Jorge Chagas, la diputada Desirée Pagliarini, la vicecanciller Carolina Ache Batlle y el Secretario General del Partido Julio María Sanguinetti. De hecho, el Partido Colorado es el único partido en el país que tiene el tema de los migrantes en su agenda y aborda la dimensión política de la migración.
Además de los mencionados, participaron de la actividad la directora de la Secretaría de Derechos Humanos de Presidencia de la República Rosario Pérez y el diputado venezolano Williams Dávila, del partido Acción Democrática, quien oportunamente comentó la difícil situación por la que atraviesa su país, brindando su perspectiva acerca de la migración venezolana en estos tiempos, algo inédito en la historia del país caribeño.
Hablar de la migración en Uruguay es hablar de la historia misma de nuestro país. Las primeras oleadas migratorias llegaron en el siglo XVI. Entre 1890 y 1920 llegaron a Uruguay un total de 600.000 europeos, especialmente españoles, italianos y franceses; cambiando definitivamente la fisionomía de nuestro país.
Inmigrantes como Garibaldi, el "héroe de dos mundos", que siendo italiano, luchó y defendió la libertad en su máxima expresión de nuestra República y se llevó el color colorado impregnado en la retina, dándole ese color a sus Casacas Rojas en Italia.
Uruguay es un país de brazos abiertos, con una visión cosmopolita e internacionalista que permitió adaptarse continuamente a esos "ciudadanos del mundo", cuyas diferentes procedencias no serían impedimento para que pudieran afincarse en nuestra República laica. A pesar de ello, parece mentira que aun al día de hoy debamos seguir combatiendo la xenofobia. Uruguay, y particularmente nuestro partido, desde siempre ha trabajado para recibir a aquellos que, independientemente de sus creencias o ideologías, pudieran prosperar en nuestro Estado batllista, construyendo políticas de verdadera inclusión, apostando por la libertad.
Hoy, como sabemos, la migración es un fenómeno mundial, la globalización permitió acelerarlo en su máxima expresión. Lamentablemente, vemos cómo algunos hermanos de nuestra América Latina vienen aquí escapando de aquellos totalitarismos que aún algunos partidos en nuestro país continúan sin reconocer.
Apostando a continuar construyendo un país democrático y de puertas abiertas, y discutir las oportunidades y desafíos que tenemos para enfrentar. Siempre construyendo, como integrantes de una coalición de gobierno, pero también poniendo esa óptica batllista, humanista y cosmopolita que nuestro Partido siempre ha construido.