Edición Nº 1102 - Viernes 16 de octubre de 2026

¡Un triunfo histórico!

Por Julio Aguiar

El Presidente Macri ganó la elección, pero además conquistó el tiempo que no tenía pasa encarar sus reformas.

El triunfo de Cambiemos fue total. Los argentinos se cansaron de C-K: mientras la bonanza se repartía como caramelos, ella hizo lo que quiso. Terminó destrozando a la Argentina económicamente, amplió una grieta enorme que felizmente parece cada vez más limitada a los energúmenos de la violencia encapuchada, armó un tremendo grupo de mafiosos corruptos (muchos de ellos entrenados en Santa Cruz) , desprestigió a su país internacionalmente, etc.; en buen romance, un populismo de la “izquierda peronista”, corrupto, enemigo de la República, con una gran impunidad, que dilapidó enormes recursos que bien pudieron colocar a la Argentina en la senda del crecimiento sostenido.

Queda para muchos de nosotros esa imagen desagradable de una mujer que, derrotada en su propia casa, sale desafiante ante el peronismo derrotado y ante el mundo entero, a sostenerse como pueda en búsqueda nuevamente del poder. No felicitó al presidente Macri y ni siquiera tenía una cara de dolor por una derrota aplastante: una psicópata, a la que no le entran las balas, que no quiere darse cuenta de la realidad de su caída y que va a dar más de un dolor de cabeza.

El triunfo es de Macri; de él, personalmente. Su imagen crea confianza. Lo ha elaborado hace algunos años, pragmatismo, verdad y un excelente elenco de la cual rescato, sin duda, a María Eugenia Vidal. Menos la Provincia de Río Negro, la Argentina lucía casi toda amarilla. Ni siquiera el lamentable tema de Santiago Maldonado, que desnudó las miserias más grandes que se pueden tener, varió el resultado final.

Los pueblos se cansan de los abusos. Mientras hay plata, todo se soslaya; cuando se acaba, comienzan a verse todos los defectos del populismo, que desperdició una enorme oportunidad económica.

Triunfó la sensatez. Los argentinos por fin comprendieron que debían darle una carta de crédito a Macri, que recogiendo un país destrozado y sin margen de maniobra, compartió con los argentinos el sacrificio de soluciones a mediano plazo. La Argentina no tenía dinero, reservas ni prestigio: Macri no tenía mayorías en el Congreso. ¡Precisaba tiempo y no lo tenía!

Le tiraron huevos, casi le dan vuelta el auto presidencial, Vidal vive en un cuartel, etc.. Son demostraciones de la patología social que vive la Argentina: cada piedra que volaba, cada huevo que se rompía contra un auto, cada mafioso que iba a la cárcel, eran miles de votos que agrandaban aún más a Macri.

Al Presidente argentino la alegría le duró hasta el lunes. Ahora tiene los grandes desafíos por delante como bajar definitivamente la inflación, controlar el gasto, recibir inversiones, etc.

Pero mientras tanto, para muchos aquella voz de miles de argentinos que gritaban ¡SI PODEMOS!, nos genera alegría y confianza.



La irresponsabilidad previsional tiene nombre: demagogia
La Semana
Sanguinetti recibió el Bartolomé Hidalgo a la Trayectoria
La propaganda terrorista vuelve a la Udelar, ahora con un foro a medida
Solaria: ¿quién pone los US$ 5.700 millones?
Cardama no, ¿pero entonces quién?
Operación Cardama: un final tan bochornoso como su comienzo
La desigualdad también se mide en años de aportes
América Latina se prepara para despegar. ¿Y Uruguay para cuándo?
Asti, el inquisidor de la JUTEP
Regionalización: una vieja tentación centralista
Una vergüenza
Luis Hierro López
Uruguay, un país digital cada vez más vulnerable
Santiago Torres
El INIA, la ley de competitividad y una rectificación que corresponde
Tomás Laguna
A propósito de la marcha del 8 de octubre y la movilización por Palestina
Jonás Bergstein
El futuro también se construye con las represas del pasado
Fitzgerald Cantero Piali
Dudas sobre la política económica
Juan Carlos Nogueira
Cuando la estadística se convierte en relato político
Gonzalo Durañona
Eisenkot se acerca a vencer a Netanyahu y cambiar Israel
Eduardo Zalovich
Parque Batlle: un patrimonio que Montevideo debe recuperar
Dante Steffano
La infancia que creció
Angelina Rios
¡Hágase la Lust!
Eduardo Irigoyen García
Contar lo terminado
Alicia Quagliata Rienzi
Un control que necesita control
Marcela Pérez Pascual
La lección secreta del tiempo
Susana Toricez
La guerra invisible llegó a los supermercados
Trump traiciona a Ucrania para salvar las elecciones
Los ayatolás dan lecciones de derechos humanos
El Nobel de la Paz y la doble moral de Navi Pillay
Milei y los límites del ajuste
La larga mano de Irán llega a Gran Bretaña
Frases Célebres 1102
Así si, Así no
ENTRE DICHOS
Inicio - Con Firma - Ediciones Anteriores - Staff Facebook
Copyright © 2024 Correo de los Viernes.