Un estilo improcedente
Por Julio María Sanguinetti
Cuando el ex Presidente Vázquez se mofa del Senador Larrañaga, no ofende al candidato nacionalista sino que degrada el debate ciudadano y se degrada a sí mismo, incurriendo en un acto frívolo e impropio de quien ha ocupado tan alta investidura republicana y aspira a volver hacerlo.
El ex Presidente Dr. Vázquez ha sido siempre un hombre formal. Tanto en el vestir como en el hablar. Hemos concordado con él en algunos asuntos del Estado y en el terreno político las más de las veces hemos discrepado. Hasta tuvimos un debate televisivo en la campaña electoral de 1994, siempre dentro de los términos tradicionales de la política uruguaya.
Desgraciadamente, advertimos que en esta campaña el ex Presidente ya no es el histórico. Para empezar, no debate con nadie y se ofusca cuando algún periodista le hace alguna pregunta que recoge de los cuestionamientos de sus competidores. ¿Qué otro modo hay de entablar alguna discusión sobre temas tan trascendentes como la educación, en que él está negando informaciones públicas?
Por supuesto, ya no es indiscutido adentro de su coalición partidaria y quizás esa situación le lleve a un cambio de talante en el modo de abordar los temas. En todo caso, no entendemos cómo se abraza al Ministro Bonomi en medio de la crisis de seguridad que el país vive y niega un desastre educativo que sí reconocen el Presidente Mujica y el Vicepresidente Astori. Realmente no lo entendemos, pero en todo caso deja clara la evidencia de que su política no ofrece la esperanza de ningún cambio en aspectos tan fundamentales como esos.
El único cambio que sí se advierte, es peligrosísimo y menos entendible aún. Luego de la exitosa campaña contra el tabaquismo que él libró, es inexplicable que ahora fomente la legalización de la marihuana, con todos los riesgos que implica: establecer la idea de que no es dañina, no tener medios de control del riesgo de su consumo en el tránsito y en el trabajo, apertura del mercado de las drogas a cualquier ciudadano, que ahora puede plantar cannabis hasta en su casa o juntarse con 15 amigos para armar un club de consumidores…
Todo eso, en cualquier caso, es asunto temático. Pero hay un asunto de forma y estilo que es improcedente en el clima político de nuestro país y que hace a la esencia del ejercicio democrático. Su cuestionamiento al Dr. Larrañaga, haciendo mofa de él a través de una imitación, es un modo penoso de degradar el debate político. Podrá discutir lo que quiera con el Senador blanco, podrá controvertirlo en lo que desee, pero no perderle el respeto que merece, por quien es y a quién representa. No es la primera vez que lo hace. Incluso tomó a broma su viaje a Finlandia para interesarse en su sistema educativo. Pero es incursionar directamente en el agravio personal cuando hace una suerte de “stand up” caricaturesco que si nos desagrada a quienes no somos correligionarios del Dr. Larrañaga, imagino lo que sentirán sus partidarios. Ya lo había intentado antes y como aparentemente recogió algún aplauso complaciente, lo reitera ahora.
Muchas cosas se han degradado en este país y se siguen degradando. Las decadencias pueden no ser traumáticas, se van produciendo paso a paso. Éste en que incurre el ex Presidente es un modo cierto de rebajar una discusión política, que en el plano elevado de los aspirantes a la Presidencia siempre ha tenido otra altura.
|
|
 |
El Escudo de las Américas y el lugar de Uruguay
|
Mientras vuelan los drones Julio María Sanguinetti
|
¿“Capitalismo popular” emepepista?
|
David Fremd, diez años después: el crimen que reveló que el antisemitismo también podía matar en Uruguay
|
Otra vez Arim y otra vez la JUTEP
|
El puerto caro: por qué MSC cambia su operativa y reduce escalas en Montevideo
|
Vaya novedad: operadores señalan que la prohibición de monoambientes elevaría los alquileres un 25%
|
Oddone advierte sobre el impacto de la guerra en Medio Oriente
|
Cada nueva cosecha de arroz que se inicia renueva esperanzas para el agronegocio de exportación
|
250 años de La riqueza de las naciones: el libro que cambió la economía y la idea de prosperidad Santiago Torres
|
En consideración a los reclamos de la industria frigorífica Tomás Laguna
|
El trabajo no depende de las leyes sino de la economía Elena Grauert
|
La estrategia no perdona la amnesia Juan Carlos Nogueira
|
¿Para qué más deuda? Alicia Quagliata
|
Líbano busca liberarse de Hezbolla y vivir en paz Eduardo Zalovich
|
Clara falta de voluntad Susana Toricez
|
Mercosur-UE: la Comisión impulsa aplicar primero el pilar comercial del Acuerdo mientras el resto sigue en debate Alvaro Valverde Urrutia
|
La reforma electoral de Sheinbaum: entre la promesa de democratización y el riesgo de concentración del poder
|
Cuba: la calle vuelve a hablar
|
El escándalo del Banco Master: el banquero, los jueces del Supremo y la tormenta política que amenaza a Lula
|
Las mujeres iraníes entre la dictadura, la revuelta y la guerra
|
Alfredo Bryce Echenique: el cronista irónico de una élite en decadencia
|
Frases Célebres 1072
|
Así si, Así no
|
|