Un candidato modesto
Por Julio Aguiar Carrasco
La candidatura del ingeniero Martínez es expresiva de la chatura en la que ha caído el país.
Germán Barbato es recordado como uno de los grandes Intendentes que tuvo Montevideo. Tenía la visión de una ciudad importante y bella, con una ajustada adecuación de lo que debía ser el futuro de la ciudad.
El Cilindro, al que el Frente Amplio dejó caer sin pena ni gloria (un “crimen” arquitectónico), el Teatro de Verano, el propio edificio de la IMM, el Planetario (el primero en íbero-américa), etc...
El Intendente Fabini, entre otras cosas, abrió la avenida Agraciada en aquel momento. La intención fue la de construir una gran avenida que culminara en el Palacio Legislativo, dando lugar además a la extensión de esa zona de la ciudad.
El 1967, la ciudad se engalanó con la colocación del monumento del Entrevero, en la Plaza Fabini, un lugar central para deleitarse con una obra de ese calibre.
La Rambla, parques, el colorido verdoso de la ciudad por sus árboles, la Comedia Nacional, etc., forjaron una ciudad con personalidad propia.
Todo esto es historia. Hace treinta años que la ciudad está como adormecida, abandonada, tan igual a sí misma que termina aburriendo.
Lo curioso es que el actual Intendente, que lleva tres años en el cargo, sobrevive con poca cosa. Y, sin además, es pre candidato favorito del Frente Amplio a la presidencia.
Nos hemos ido desacostumbrando, como en otras cosas, a las grandes candidaturas. Hoy, para desgracia del sistema, lo mediático pesa mucho: Martínez aparece en los medios como un buen muchacho, campechano, flotando en todas las aguas sin decir nada concreto.
Tengo grabado en mis retinas cuando salió de la IMM y les dijo a los canales que “estaba podrido de ADEOM”. Gente del gremio habían ingresado con toda prepotencia a su despacho: Martínez no tuvo otra ocurrencia que irse del mismo.
Esto demuestra su falta de autoridad: el capitán nunca abandona el puente de mando. Martínez nunca debió ceder a la presión de gremialistas desubicados y autoritarios.
El inefable ADEOM mantiene a raya a Martínez: diez meses de conflicto con el tema de las funerarias. Y de la basura…¡mejor ni hablar!
También está el tema del tránsito. Uno de los mayores ingresos que recibe la Intendencia hoy es producto de las multas de tránsito. Inspectores escondidos detrás de un árbol, sorpresa al dar vuelta una esquina, o establecer una velocidad en una bajada imposible de sostener, etc. No tienen una política pedagógica sino de recaudación, pues los Inspectores van en un porcentaje de la multa.
La llegada de infinidad de autos chinos, ha transformado el tráfico en un caos total. Para encarar como corresponde esta anarquía, hay que comenzar por el principio: las Academias largan a los conductores a las calles con unas pocas horas de práctica.
El aprendizaje correcto luego, es casi imposible. ¡El resto lo conocemos todos!
¿Qué nuevo proyecto de envergadura hay para Montevideo? ¿Qué beneficios nuevos tienen los barrios más sumergidos? ¿Porque la IMM debe tener una televisora (TV Ciudad)?.
El Sr. Martínez no tiene respuestas a esto porque dichos planes no existen: se prefiere unos remiendos de panes de hormigón, en vez de comenzar de una vez por todas, con la ampliación de Av. Italia. Claro, es menor el impacto y no luce tanto en reclames electorales, pero es mucho más necesario.
Dicho con todo respeto, temo que el Sr.Martínez no tenga la preparación suficiente para ser Presidente. Ahí no basta con ser “un buen muchacho”: se requieren conocimientos mucho más profundos de todo el país.
La voracidad por el poder que tienen los dirigentes del Frente Amplio, vuelve a demostrarse con la actitud de Fabiana Goyeneche de “ver” qué posibilidades tiene de ser Intendenta, cuando Martínez renuncie para hacer campaña.
Es increíble que alguien que pretende gobernar Montevideo, no sepa que no se pueden acumular dos cargos públicos, con la excepción de que sea docente en uno de ellos (que no es el caso). Es tan grosera la intención que uno no puede menos que pensar en lo ambiciosa y la mala fe que hay en esto-
¿Este es el futuro que queremos? Es hora de cambiar; no podemos seguir cayendo en esta chantada fenomenal en la que vivimos.
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