Edición Nº 1102 - Viernes 16 de octubre de 2026

Todos los hombres del presidente

Por Julio Aguiar Carrasco

La forma y el contenido del acto imperial del gobierno en el “Foro romano” del Antel Arena es una foto perfecta de lo que es hoy el Frente Amplio.

Si no viviésemos en este país, hubiésemos pensado que estábamos en un paraíso: pero vivimos acá y sabemos que el presidente no dijo toda la verdad, que adornó datos y fechas, que se hizo el inocente, la víctima, etc.

Habló de rapiñas y reconoció que, como en tantas cosas, no iban a llegar a lo prometido. Pero no habló de los homicidios, el tema tabú de este gobierno.

Cuando terminó el segundo gobierno de Sanguinetti, había un total de 6.5% por cien mil habitantes. ¡Cuando culminó Batlle, la misma cifra!

Entre el gobierno del Dr. Lacalle y el segundo período de Sanguinetti, existe una diferencia de solo 40 homicidios (en 1.825 días).

Con Mujica, ya Bonomi ministro, hubo 300 homicidios más. ¡Si, 300! ¡Con una tremenda bonanza!

De allí en más, ingresamos en el triste porcentaje de la ONU de la violencia endémica.

El ministro del Interior, todo suelto de cuerpo, señaló días pasados, que el Uruguay supera en su mejoría los porcentajes de homicidios de algunos países vecinos.

¡No es verdad! Primero, porque la cantidad de homicidios en el 2018 creció un 40% más con respecto al 2017. Un total de 11.2% en el Interior del país; y un 15.4% para Montevideo.

Argentina, con todos sus problemas, tiene un 6.6% de homicidios cada cien mil habitantes: claro, tiene una gran ministra de seguridad, la Sra. Bullrich.

Chile 3.6 y así sucesivamente, Bolívia, Ecuador, Paraguay y Perú.

Solo nos superan Brasil, históricamente violento, y la “democrática” Venezuela que tiene una cifra escalofriante: 58.1%.

Se habla de varios factores para la generación de la violencia: una es el de la pobreza extrema. Resulta que durante los gobiernos del Frente Amplio, el número de asentamientos ha aumentado. La política de mendicidad del Mides ha sido un fracaso.

¡Da la impresión que existe una Montevideo dividida en dos, por la violencia, más allá de la famosa grieta!

Se está generando con mucha fuerza, la cultura de la muerte. La gente vive con miedo, toma precauciones de todo tipo, desconfía de cualquiera que se le acerque.

Existe un derecho que es el de la vida, no respetada. La Policía hace lo que puede mientras el ministro se pelea con la Justicia.

El gobierno no defiende a ninguno de los dos. Vázquez quedó atrapado con Bonomi, a quien lo respalda Mujica. Y Arismendi, que se cree una gran ministra, transformó el Mides en un Comité de Base.

Los cuatro candidatos del Frente podrían proponer proyectos de ley que contribuyan a mejorar el panorama. Tienen varios meses para hacerlo y mayoría parlamentaria para hacerlo.

No va a suceder porque la interna está atada con piolines. El que se salga del libreto, no sale en la foto.

¡Ver a un comunista hablar de libertad y democracia, es muy fuerte! También lo es Cosse con su inconstitucional Antel Arena; y Martínez que no puede ni con ADEOM. ¡Bergara ni cuenta!

La Policía debe tener la potestad de actuar con más firmeza. Las leyes deben endurecerse. Pero esto no es todo porque si nuestra única respuesta es reprimir, la violencia genera más violencia y continuará siendo endémica.

Las políticas sociales en serio deben realizarse concomitantemente con la represión. También la construcción de cárceles de otro tipo, prevención y recuperación.

Esta sería la respuesta de un Estado humanista, es decir, batllista. No de un Estado ausente, que se gastó tontamente la plata y ahora se endeudó y deja un déficit que se va a acercar al 5% del PBI.

Hay que tener conciencia de esto, porque sucede en varias áreas. Hay que ir a votar y sacarlos del gobierno, de una vez por todas.



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