Edición Nº 1102 - Viernes 16 de octubre de 2026

Por favor, ¡basta!

Por Julio Aguiar Carrasco

A quienes nos gusta la vida política y sus hechos, nos resulta agotador leer todos los problemas que tiene el Gobierno y su partido, el Frente Amplio.

El Frente siempre sufrió las consecuencias de sus divisiones internas. Los liderazgos disimulaban las mismas y terminaban imponiendo una “unidad” atada con hilos.

El precio que pagó el país por esta falta de unidad ideológica, ha sido muy alto. El gobierno de Mujica, el peor que yo recuerde desde que volvió la democracia, abrió el grifo y terminamos con una deuda externa increíble para una etapa de bonanza.

La falta de capacidad, conocimiento y experiencia profundizaron el desastre. El desconocimiento consciente o inconsciente y la falta de límites hizo el resto.

El gobierno Mujica se rodeó de moscas y mosquitos que se abalanzaron sobre todo lo que pudieron, sin respetar leyes ni límites.

Estos últimos meses del Frente Amplio en el gobierno, han sido realmente agotadores. Cuatro candidatos, un Canciller que flota como un tapón de corcho en el océano, la situación de Venezuela que ha desnudado todas las divisiones habidas y por haber ante un dictador que no tiene conciencia ni sentimientos: y está atado a los cubanos.

El Frente Amplio no eligió igualar hacia arriba: a la inversa, estamos bajando en un tobogán en el que hemos perdido mucho terreno del que caracterizaba al Uruguay.

La chantada ha sido el eje de esta política. Una cosa es querer y compartir la cultura popular y otra, alentar la ordinariez.

El episodio de la ministra de educación con su comentario sobre Lacalle Pou, es el mejor ejemplo. ¡Por suerte, que esta Sra. es ministra de Educación y Cultura!

Llevamos perdidos cientos y cientos de millones de dólares entre el desastre de ANCAP, PLUNA, la regasificadora, ASSE, el BROU, etc. Es la primera vez en la historia del Uruguay que un vicepresidente debe renuncia por temas de corrupción.

Ahora tenemos el tema de UPM II, que corta al país en dos al sur del Río Negro, con cláusulas secretas (sic). Una inversión de U$S 800 millones en el ferrocarril, para que, al terminar la obra, los finlandeses digan si construyen la planta o no (otro sic).

No quiero olvidarme del tema seguridad. La rutina de hurtos, rapiñas y homicidios terminan relativizando todo, algo que no debemos permitir. El año pasado fueron asesinadas más personas que en Nueva York, un récord lamentable. ¡El ministro, impertérrito!

Vuelvo al tema de Venezuela, porque es el que me ha obligado a decir basta, pónganse de acuerdo, no mientan más, es insoportable leer como se contradicen y se responden entre ellos, defendiendo algo indefendible.

Claro, se deben favores. Seguramente dinero. Y algunas cosas más que algún día vamos a investigar. Y está Cuba también: ¿se imaginan si los cubanos se quedan sin el petróleo venezolano?

No más subvenciones ni regalos; tampoco está Lula para colaborar.

La izquierda está hipotecando el poco prestigio que le podía quedar en América Latina, al defender una revolución arcaica y agotada como la cubana.

Con el FA, la cosa no termina acá. Ahora tenemos a cuatro candidatos que hablan de lo que el país debiera hacer. Claro, la pregunta surge sola, ¿porqué no lo hacen lo que proponen ahora, cuando todavía faltan muchos meses de su gobierno?-

Porque son solo palabras: Martínez, que no puede ni con ADEOM, propone un Silicon Valley en la ex Estación de AFE. ¡Cosse le salió enseguida al cruce al decirle que el tema no es el lugar!

La propuesta es demencial. La próxima será instalar un Cabo Kennedy en Rocha para lanzar satélites: sería el “Uruguay del futuro”-

Entonces, lo del título: “Por favor, basta” de tanta chantada, falta de respeto, mentiras, incapacidad. Hay que sacarlos del gobierno: para eso está el voto y no tengo dudas de que se van en el 2020.



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