Edición Nº 1069 - Viernes 20 de febrero de 2026

Pifias a granel

Los voceros oficialistas no paran de cometer errores. Orsi criticó el documento de la coalición para el cambio, pero confesó que no lo había leído. Bergara también criticó un aspecto del mismo, pero luego pidió perdón al haber manejado información errónea. Zabalza dejó pegado al candidato Martínez a propósito de la regasificadora. Algunos deben estar deseando que termine rápidamente la campaña para que no haya muchas oportunidades de seguir acumulando equivocaciones graves.

Martínez llegó hasta la casa del tupamaro Jorge Zabalza en una recorrida por su barrio, pero no fue consciente de la trampa que le esperaba. El video de Teledoce registra la escena, que resulta muy elocuente. “Yo me levanto todas las mañanas y lo primero que veo es aquello allá”, dijo Zabalza señalando al horizonte. "Qué hermosura", le respondió un incauto Martínez en el entendido que el tupamaro hacía referencia al paisaje. Pero enseguida Zabalza completó su frase. “US$150 millones”, dijo en relación al fracasado intento de instalación de una planta regasificadora por medio de una empresa estatal de derecho privado, Gas Sayago. “Ah, eso sí, eso es verdad. Hay que aprender de los aciertos y de los errores”, comentó Martínez, quien no pudo evitar un gesto de disgusto.

Después de despedirse del exintendente de Montevideo, Zabalza dijo que la regasificadora era “un regalito que nos hizo el Pepe”, en referencia al expresidente José Mujica.

Similar papelón atravesó el economista Bergara, locuaz como pocos y portando con un falso orgullo su protagonitis aguda. Bergara acusó a los partidos de la coalición de no referirse al tema de la previsión social. Un periodista le indicó que eso no era cierto, ya que tanto el documento en borrador como el definitivo contienen cláusulas sobre el punto. Ante la gaffe, el economista no tuvo más remedio que disculparse aunque intentó justificarse sosteniendo que el borrador inicial no había ninguna referencia al tema, lo que desmintió el diario El Observador.

El interventor de la campaña oficialista, Yamandú Orsi, no se quedó atrás y participó activamente en el campeonato de chambonadas. En una de sus estelares intervenciones en televisión criticó al documento de la coalición opositora, pero luego terminó confesando que no lo había leído. El asombro de los periodistas que le interrogaban se hizo patente, aunque seguramente fue mayor el desconcierto del público, sometido a una tomadura de pelo.

Para un espectáculo circense, está bien. Para una elección nacional, todo es un desastre.



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