Por LA LIBRERIA
Ed. Ediciones B, 304 páginas, 2022. Por Leonardo Borges - Hernán Rodríguez Méndez.
Llega a nosotros esta obra, por de más interesante y hasta, podría decirse, necesaria a la edad de nuestra República ¡Sí, la problematización, el desempolvar bustos con criterios, es bueno!
Así, los autores desarrollan un intenso trabajo de recopilación y análisis de las "visiones" y "usos" que a lo largo de nuestra vida institucional hemos mantenido de José Gervasio Artigas. El análisis no sólo histórico sino de perfiles académicos, nos sumerge indudablemente en la noción de mito.
"... Es claro que el artiguismo configura un mito en todas sus definiciones. Un mito creador (de lo oriental) al mismo tiempo que un mito de referencias morales claras. Obviamente, no contiene los aditamentos de un mito primitivo, pero funciona como red de significados que explican el mundo, dan identidad y se encuentran fuera del tiempo, como sostiene Mircea Eliade..."
En el transcurso de la obra podemos apreciar cómo Artigas y el Artiguismo ha sido tomado desde las artes, partidos políticos, gobiernos democráticos y dictatoriales; ya sea el Artigas rojo, el Artigas verde, el Artigas del canto popular, el Artigas traicionado y demás. Ahí va el meollo de la cuestión, la construcción del Artigas imaginado y su enfrentamiento con el Artigas empírico.
Creemos con los autores que el problematizar estos asuntos a la edad de nuestra República, es en efecto saludable. Y sí, ¿los 33 orientales eran en efecto 33 y orientales? ¿el 25 de agosto se consolidó nuestra Independencia? ¿Es coherente conmemorar un Nunca Más en la fecha de nacimiento de Artigas?
Pues bien, podemos problematizar sobre cómo Artigas se ha visto inmiscuido en la realidad de nuestra República. Podemos asegurar que se ha citado por izquierdas, derechas y militares ¿Podemos asegurar realmente que ha sido elegido para unir a blancos y colorados? ¿Fue Artigas pieza clave para nuestra Independencia? Si bien es posible asegurar que ha sido tomado y dejado por prácticamente todos los espectros políticos, para la consolidación de este nuestro país, para la consolidación de la Independencia, para la consolidación de los partidos políticos, es justo señalar, a total responsabilidad de quien escribe, que podemos rastrear la primera cita a Artigas en 1825, cuando no éramos país, ni independientes, ni existía la canción ni el imaginario, ni existían los partidos políticos; cuando Alvear intenta unificarnos a la Argentina y Fructuoso Rivera poniendo el grito en el cielo y levantándose en armas y tomando a Artigas señala que con aquellos dislocamientos lo único que se lograría sería comprometer la autonomía, verdadero fin perseguido desde tiempos de Artigas.
Por César Quintana