Mieres sostiene que la ministra Cosse le mintió al Senado
En una columna de opinión, el senador Pablo Mieres sostuvo que, durante la reciente interpelación por la construcción del Antel Arena, la ministra Cosse le mintió al Parlamento, dando datos expresamente engañosos.
Mieres sostuvo que hace unos años la Ministra de Industria había afirmado que el estadio saldría 40 millones de dólares (“incluso menos”), lo que ahora niega, al sostener en el Senado que nunca hubo un error de cálculo en el presupuesto de la obra, que ascendió a más del doble, ya que se llevan gastados U$S 82 millones, cifra que puede crecer aún más. Indicó Mieres que “decía Cosse en 2013 que la obra saldría 40 millones de dólares y, ante la duda de algunos periodistas, ratificó con suficiencia, que habían estudiado en profundidad los costos posibles de la obra y que habían investigado lo ocurrido con más de 60 Arenas en el mundo y que, además, ANTEL tenía una larga experiencia de seguimiento de obras civiles y que aseguraba que ese sería el costo final de la obra. Es más, llegó a decir que podría salir menos”.
“Pues bien, definitivamente la obra costó 82 millones de dólares. El doble de lo afirmado hace cinco años cuando se anunció la obra. Pero lo más grave es que cuándo se le preguntó sobre las causas que motivaron el error de cálculo sobre el costo de la obra, se negó que haya existido ese error y se pretendió explicar la duplicación del costo por ciertos agregados en el terreno que circunda el complejo, tales como un Centro CAIF y una cancha de baby fútbol”.
“Un error de 42 millones de dólares se pretende explicar con la extensión de algunas obras exteriores, insólito y, sobre todo, una gran falta de respeto al país y al Senado”.
También se dio información errónea sobre la rentabilidad del negocio. Escribió Mieres que “de una rentabilidad de U$ 10 millones pasamos a una rentabilidad de aproximadamente U$ 6 millones y de afirmar que se recuperaría la inversión en cuatro años, ahora nos dicen que lo harán en quince años. ¡Pavada de diferencia! Los cálculos "profesionales" de la Ing. Cosse fracasaron de manera ilevantable, llevando al ente a una inversión cuya recuperación es mucho más lejana de lo que se nos había dicho”.
Mieres aseguró también que la explicación de Cosse de que las compañías telefónicas construyen estadios es un nuevo engaño. En su columna de opinión, el senador sostuvo que “no existe ninguna empresa telefónica en el mundo que haya construido una Arena, ni que sea dueña de una Arena, ni que se haga cargo de la gestión de una Arena”.
“Fue toda una enorme mentira. Las empresas telefónicas, 22 de ellas para ser más precisos y no 66 como dijo la Ministra, pagan por los derechos de denominación de una Arena. Es decir, invierten en una decisión de marketing y, obviamente, mucho menos arriesgada, en vincular su marca al centro de espectáculos. Pagan lo que se llama en el mundo el “naming rights”, los derechos de denominación, que, por cierto, son mucho menos costosos que construir y sostener todos los gastos operativos y de mantenimiento del centro de espectáculos”.
“Es muy sencillo. Así ocurre con la Movistar Arena de Santiago de Chile, con la Movistar Arena de Bogotá o la O2 Arena de Londres. Simplemente, son otras entidades las que construyen y gestionan las Arenas, empresas de entretenimientos o gobiernos locales, pero no las telefónicas”.
El caso del Movistar Arena de Bogotá
Informaciones recientes ratifican las expresiones de Mieres, ya que dan cuenta que los estadios salen mucho más baratos que lo gastado acá, y sin que las telefónicas asuman los costos y riesgos de la construcción.
El Movistar Arena de Bogotá, que será el escenario de espectáculos más moderno de América Latina, abrirá sus puertas al público colombiano en el tercer trimestre de este año tras una inversión de 70.000 millones de pesos (unos 25,8 millones de dólares), informó hoy la compañía española.
Para este proyecto, Movistar firmó un acuerdo de patrocinio con la empresa Colombiana de Escenarios, que mediante una Alianza Público Privada (APP) con la Alcaldía de Bogotá emprendió la remodelación del antiguo coliseo El Campín, construido en 1973.
La inversión contempla la remodelación del vetusto escenario y la creación de nuevos espacios como restaurantes, cuatro canchas de fútbol 5, una pista de cooper, una de skate, ciclovía, y 330 plazas de estacionamiento.
|
|
 |
De Sanguinetti a Orsi: China como política de Estado, no como gesto
|
Derecho en pausa, política cruda y moral incierta Julio María Sanguinetti
|
INISA, militares y el reflejo automático: cuando el debate se sustituye por antimilitarismo infantil
|
Sanguinetti en “Punto Rojo” con Plar Rahola
|
El fallo que equilibra reglas, despeja fantasmas y preserva la seguridad jurídica
|
Interrogatorios policiales a periodistas y la sensatez del Ministro Carlos Negro
|
Oddone, el agro y una economía que sigue esperando el rebote
|
Robert Silva advierte retrocesos educativos
|
Caen relatos y muros, pero... Luis Hierro López
|
Ética en jaque en el MTSS Santiago Torres
|
Enero calentito, pero no por el clima Tomás Laguna
|
Cuando cambia el emisor, cambia el juicio político Laura Méndez
|
Uruguay ante el mundo fragmentado: el arte de no elegir mal Juan Carlos Nogueira
|
Elogio a los ricos Jonás Bergstein
|
Las SS de Jamenei Eduardo Zalovich
|
Vivienda y gestión: del legado histórico a la innovación integral Alicia Quagliata
|
Venezuela frente a su futuro: diplomacia, economía y gobernabilidad Alvaro Valverde Urrutia
|
Cuando las normas ya no protegen
|
La transición tutelada, el chavismo funcional y los intereses de Washington en Venezuela
|
La cúpula comunista negocia su supervivencia: el régimen teme un destino al estilo de Venezuela
|
El crimen de Alex Pretti y el temblor en el ICE
|
Frases Célebres 1067
|
Así si, Así no
|
Pedro Sánchez en el ojo de la tormenta
|
|