Martínez Trueba: el comienzo del fin
Por LA LIBRERIA
AG Ediciones, Montevideo, 2020.
Como joven batllista de la Lista 15, no vimos con buenos ojos la Constitución de 1951, que al transformar la victoria electoral de nuestra fórmula en un gobierno colegiado de 9 miembros, la sentíamos como una maniobra para detener la segunda presidencia de Luis Batlle, que se veía imparable. A los 15 años, no tenía suficiente perspectiva para entender lo que ocurría, pero me consta que en el Club Román Freire, de la Calle Yaguarón, a donde comencé mi militancia, todos estábamos en contra de la reforma. Se decía a voz en cuello que Martínez Trueba estaba traicionando a Don Luis. De ello se ha seguido hablando cada tanto, pero puedo afirmar que, como lo afirma la obra comentada, a Don Luis nunca le escuché una palabra descalificadora para Don Andrés. Todo lo contrario, siempre lo respetó, lo consideraba un batllista honesto y sincero que se había sumado al movimiento reformista al aparecer el viejo ideal batllista del colegiado.
El hecho es que las circunstancias políticas han desvanecido la figura de Martínez Trueba, al quedar adherida a ese origen constitucional, finalmente sepultado en la Constitución de 1967.
Lo interesante de esta obra es que a propósito de la vida de Don Andrés, hay una historia contemporánea del Uruguay político y una historia local floridense, de mucho interés. No es un enfoque habitual esa convivencia entre lo nacional, lo departamental y lo biográfico, pero aquí se logra de un modo muy cabal. Así aparecen desde la extravagante práctica de la esgrima por las figuras políticas de Florida hasta los vericuetos de la política internacional del país en ese lapso de los años treinta al cincuenta, de enorme resonancia hasta hoy. Esos planos distintos del relato conviven armoniosamente y son ricos tanto en “pequeña historia”, como dicen los franceses, y grandes líneas de la orientación ideológica.
Es un libro sorprendente, ante todo por sacar de un largo silencio la figura de Martínez Trueba, pero también por construir una vivaz narración de época que, ante la imposibilidad de la objetividad absoluta, transita con “intención de verdad”, como bien define PaulRicœur, por eso período tan poco estudiado de nuestro pasado moderno.
En suma, Solé Obaldía, un profesor de historia y narrador literario, nos ofrece una obra escrita con elegancia, de sólido fundamento histórico y apasionante lectura para quien se interese en la política uruguaya. Demostrándonos a la vez que lo local puede convivir con lo nacional, y aún con lo universal, en un relato histórico en que un personaje floridense protagoniza cambios relevantes de nuestra vida institucional.
J.M.S.
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