Los avances de la planificación económica. Libertad y totalitarismo
Por LA LIBRERIA
Camino de Servidumbre (Título Original The Road to Serfdom). Alianza Editorial 1ª Edición 1944. 361 páginas por Friedrich A.Hayek.
Friedrich A. Hayek (1899-1992), fue el principal exponente de las teorías económicas austríacas, en ese entonces de particular prestigio. Se doctoró en la Universidad de Viena considerada entre las mejores del mundo . Obsesionado por la pobreza en Viena luego de la 1ª guerra mundial, comenzó a desarrollar teorías orientadas a mejorar las condiciones sociales. Investigó sobre las fluctuaciones del mercado, intentando explicar el origen del ciclo económico y la expansión del crédito bancario. Se enfrentó con Keynes, por medio de la prensa especializada, en relación al “Tratado sobre el Dinero” publicado por éste, aunque coincidía con Keynes en la forma de luchar contra la inflación.
En 1934 se traslada a Estados Unidos siendo profesor en la Universidad de Chicago, donde vive hasta 1961, su último trabajo –a los 89 años– “The Fatal Conceipt”. se publica en 1988.
En 1974 fue galardonado con el Premio Nobel de Economía.
Son realmente notables algunas conclusiones y afirmaciones de Hayek en esta obra, dedicada “a los socialistas de todos los partidos”, publicada en el mismo año, tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Ha sido traducido a 20 idiomas, incluso tuvo una versión abreviada del Reader ‘s Digest que alcanzó los 600 mil lectores.
En el prefacio a la edición de 1976, hace algunas precisiones: “Se ha alegado frecuentemente que afirmo que todo movimiento en la dirección del socialismo ha de conducir por fuerza al totalitarismo. Aunque este peligro existe, no es esto lo que el libro dice”... (pág. 37) “Lo que ahora me parece equivocado en este libro es sobre todo el no haber destacado bastante la significación de la experiencia comunista en Rusia, falta que es quizás perdonable al recordar que cuando yo escribí Rusia era nuestra aliada en la guerra...”
Es probable que muchos de nuestros lectores lo hayan leído, pero también es bueno volverlo a hacer y sobre todo meditar sobre algunas de sus conclusiones, cuando cita por ejemplo a Kant, señalando lo que antes había expresado Voltaire: “el hombre es libre si sólo tiene que obedecer a las leyes y no a las personas”, (pág. 145). “Las bases morales del colectivismo se han discutido mucho en el pasado, naturalmente, pero lo que nos importa aquí no son sus bases, sino sus resultados morales” (Pág. 215).
|
|
 |
El elefante en el bazar
|
Hay para leer Julio María Sanguinetti
|
“El Pebi”, un técnico, un amigo
|
Carlos Negro en modo “Jorge Vázquez”
|
¿Qué hace Uruguay en el escaparate de Putin?
|
Uruguay de nuevo en la lista negra de la OIT
|
ANEP y el reflejo de una demanda infinita
|
COFE y la lógica del reclamo permanente
|
La policía del pensamiento Luis Hierro López
|
La “genialidad” comunista Santiago Torres
|
Dos temas: Congreso de la Federación Rural y el improcedente agradecimiento por “archivo” de la denuncia por dumping lácteo por parte de Brasil. Tomás Laguna
|
Cuando recaudar importa más que producir Juan Carlos Nogueira
|
El mejor plan social sigue siendo una oportunidad Angelina Rios
|
Laicidad: mucho más que la separación entre Iglesia y Estado Marcela Pérez Pascual
|
La prioridad postergada Alicia Quagliata
|
Bolivia: cuando la protesta deja de ser protesta
|
Colombia se encamina a una segunda vuelta marcada por la polarización y la crisis de representación
|
Henry Nowak y el caso que sacudió al Reino Unido
|
Brooklyn Rivera: el último acto de crueldad de la dictadura de los Ortega-Murillo
|
Frases Célebres 1083
|
Así si, Así no
|
|