La hinchazón administrativa
Por Julio María Sanguinetti
A raíz del planteamiento de Ernesto Talvi de procurar la reducción del personal innecesario en la administración, se han desatado las iras del Frente Amplio y del PIT CNT, que es su verdadero mandante.
Por supuesto, toda la gente de trabajo del país se queja del peso impositivo, no sólo en el comercio y en la industria, sino en el simple ciudadano, que paga IVA trás IVA y tarifas de servicios públicos, usadas como herramienta de recaudación.
El reclamo ya era unánime durante la campaña electoral del 2014, razón por la cual el entonces Vicepresidente, y hoy Ministro de Economía, Danilo Astori, juró que era tal la solidez financiera del Estado, que no recordaba en décadas algo parecido y por ello solemnemente proclamaba que no se establecerían nuevos impuestos. Ya sabemos lo que ocurrió. El propio Presidente Vázquez reconoció, apenas asumido, que la situación era peor de lo esperado y su Ministro Astori arrancó con un ajuste impositivo que tiraba por la borda la promesa.
Bueno es recordar que también Astori dijo hace un par de años en radio Carve que en cantidad de funcionarios hay un “exceso a combatir y enfrentar”.
Ese excesivo peso del Estado, que lastra la economía, aleja inversiones y, por lo tanto, castiga el empleo, lleva a sostener la necesidad de racionalizar el gasto y tratar de reducir el número de funcionarios.
Talvi no propuso echar a nadie. Eso es falso. Fijó sí una meta ambiciosa, a cumplir en cinco años, lo que es posible lograr si se actúa con racionalidad.
Nosotros, los batllistas, en nuestra segunda presidencia, solidificamos ANCAP, cumplimos todos sus cometidos y, al mismo tiempo, redujimos los 3.674 funcionarios a 2.807. Lo mismo se hizo en UTE, bajando de 9.650 a 7.064. No fue un milagro sino un trabajo serio de gestión de la empresa publica, que es lo que corresponde como deber particularísimo al Batllismo.
Si nos vamos al terreno de los servicios duplicados y recontraduplicados, que terminan gastando de más, no hay como observar la propia Presidencia de la República. ¿Tiene sentido una “Secretaría de Medio Ambiente, Aguas y Cambio Climático”, cuando ya tenemos un Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, con su correspondiente Dirección Nacional de Medio Ambiente, la célebre DINAMA? ¿O una Agencia de Cooperación Internacional, cuando existe desde siempre un Ministerio de Relaciones Exteriores y Uruguay XXI? ¿ Una Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV) compitiendo con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, que se ocupa de todo lo referido a los caminos del país? ¿Secretarías de Ciencia y Tecnología o de Lucha contra el Lavado de Activos, competencias específicas de Ministerios?
El argumento de la necesidad de cumplir mejor con la educación se desmiente con los hechos: hoy existen 660 mil estudiantes cuando eran 708 mil hace diez años. En lugar de 70 funcionarios cada 1.000 alumnos tenemos 140… Y así pasamos de 845 millones de dólares a 2.100 de Presupuesto, con resultados peores, tan malos que son hoy —en la perspectiva de mediano plazo— el mayor problema económico y social de nuestra República.
No hay duda que el PIT CNT salió, como suele decirse, “a hacer el mandado”, a ayudar a un Frente Amplio en dificultades, que avizora una derrota y se lanza con toda su fuerza, usando y abusando de los recursos del Estado (como ocurre con los medios de comunicación).
El sindicalismo uruguayo quizás no asuma que no cuenta con apoyo de la opinión. Si la política en general no luce muy airosa, menos aún ocurre con ese ámbito gremial. ¿No han pensado que es por sus abusos, sus paros sin causa suficiente y su alineamiento automático al Frente Amplio, con el que recíprocamente se retroalimentan?
Han elegido al candidato colorado como objetivo. Han sentido que les araña, les hiere en la opinión pública. No es malo para él.
|
|
 |
El mínimo y el límite
|
El “modelo” de Aparicio Julio María Sanguinetti
|
Otra semana colorada para recorrer
|
Volvemos al lugar donde nació nuestra divisa
|
El mito de la “Garra Charrúa” y la excelencia olvidada
|
La sequía no alcanza para explicar el freno
|
El fin de la deuda barata también llega a Uruguay
|
Cuando los sindicatos gobiernan la educación
|
La preocupación número uno
|
El “compañero” dejó al PIT-CNT colgado del pincel
|
El partido de Frutos Luis Hierro López
|
La industria del Apocalipsis Santiago Torres
|
Licencia sindical: un derecho que no puede convertirse en una carga indefinida Elena Grauert
|
A 40 años del inicio de la Ronda Uruguay del GATT Tomás Laguna
|
Entre la incertidumbre y el control Fitzgerald Cantero Piali
|
Los políticos deciden mal y la gente lo percibe Juan Carlos Nogueira
|
Conectividad aérea Angelina Rios
|
Riad mira a Jerusalén Eduardo Zalovich
|
La IA nos matará en 10 años (bueno, no tanto) Eduardo Irigoyen García
|
El idioma de la inacción Marcela Pérez Pascual
|
Vecinos en guardia Alicia Quagliata Rienzi
|
Con la brisa en la cara Susana Toricez
|
De Gran Hermano al gran complot
|
Informalidad: un problema que no cede
|
Los presos que desaparecen dentro del sistema de Bukele
|
El Kennedy Center y el culto al nombre propio
|
Saab empieza a hablar
|
Suecia y su fractura étnica
|
El Reino que podría dejar de ser Unido
|
La guerra clandestina de Rusia en Europa
|
Recibimos y publicamos Cartas de Lectores
|
Frases Célebres 1098
|
Así si, Así no
|
ENTRE DICHOS
|
|