Edición Nº 1069 - Viernes 20 de febrero de 2026

La destrucción del Parque Roosevelt

Por Jorge Ciasullo

Tala indiscriminada para instalar emprendimientos privados en el gran pulmón verde del área metropolitana, el Parque Roosevelt, que cuenta, además, con una enorme biodiversidad.

En todo el mundo se cuidan con especial esmero y reglamentaciones las áreas verdes existentes, en particular aquéllas denominadas pulmones de la ciudad. Si no existen, se trata de crearlas, (ver caso Qatar) consientes que en ellas va la mejora de la calidad de vida y salud de los ciudadanos. En Uruguay, las destruimos.

La mayoría de los ciudadanos han disfrutado del Parque Roosevelt. En su momento, algunos eventos organizados en él fueron criticados por las consecuencias como destrucción de la caminería y tala ilegal para instalación de puestos de venta y para obtener leña. Sin embargo, ahora vamos a la destrucción total, cuyo único beneficiario será el Municipio de Canelones (IMC).

El Parque Roosevelt, área natural protegida ubicada en la Ciudad de la Costa (Canelones) antes conocido como Parque Nacional Centenario o Parque Nacional de Carrasco, luego Parque Roosevelt en homenaje al presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt.

El área fue donación de Alfredo García Lagos, condicionada a la desecación del bañado existente y la forestación del campo, para crear un parque de uso público, siendo administrado en forma equivalente a un parque nacional. El parque no sólo se transformó en recreación para los ciudadanos, sino también en un área de uso científico en cuanto a recorridos por grupos tanto de estudiantes, como organizados por particulares, para el análisis y conocimiento de las especies de árboles y arbustos ahí existentes.

Quien no ha visto al transitar por las avenidas que lo circundan [Avda. La Playa (oeste) Racine (Este) Camino Carrasco (Norte) La Rambla (Sur)] a familias disfrutando durante todo el año, de ese espacio natural.

Pues bien, se destruirá ahora un área aproximada 100 x 200 metros para instalar: ¡canchas de fútbol! Por supuesto que a ello se agregarán -se creen o no- áreas de estacionamiento, kioscos de venta y como no, un galpón para uso municipal y por supuesto bocas de venta de droga (¿alguien lo duda?).

Ahora se ha talado en Camino Carrasco frente a Remonta del Ejército aproximadamente una hectárea (90 x 120 metros) aparentemente para construir un espacio cerrado, con fines deportivos para uso de los liceos.

Las fotos -tomadas por el autor, que desde ya autoriza su uso- son elocuentes.

Por supuesto que no hay argumentos o no se conocen, que justifiquen este disparate. Salvo el recaudar para la IMC.

Seguirán sin duda otros emprendimientos privados o genialidades de las autoridades, sin tener en cuenta el valor en todos los órdenes (menos el económico) de este espacio que las próximas generaciones conocerán por fotografía o grabaciones. En definitiva: ¡qué tristeza!




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